Las rocas de los gentiles de Hendaia

El destino final de estas grandes rocas o dunbak no era el arenal de Hendaia, sino un lugar muy distinto, situado a treinta y seis kilómetros de distancia de aquí. Cuentan que unos gentiles arrancaron una gran piedra de la Peñas de Aia y cuando se disponían a lanzarla a la catedral de Baiona para destruirla, se tropezaron y finalmente vieron frustrada su meta. La piedra acabó en este rincón de la playa de Ondarraitz y en la caída se partió en dos. Desde aquel momento este pueblo marinero quedó ligado para siempre a sus dos gemelas.

IMG_20161209_165851460

Así era la historia que se le contaba a todo aquel que preguntaba acerca de las gemelas de la playa de Hendaia. Incluso hay una versión más escatológica en la que se cuenta que el tropezón de los gentiles fue con una boñiga. Lo cierto es que es una historia de lo más rocambolesca, quien sabe si se trate de una metáfora de los últimos recuerdos de la lucha ideológica que tuvo que suceder entre las antiguas religiones vascas y el cristianismo. Desde luego que para mí la imagen de unos gentiles lanzando una gran piedra a una catedral me da mucho que pensar; más aún el hecho de que finalmente los gigantes no consiguieran su meta y que esta lucha frustrada quedara grabada en la costa vasca para siempre.

GR10-Hendaye-OLhette
www.hendaye-tourisme.fr

Mitologías a parte lo cierto es que estas piedras, conocidas también como dunba luzea y dunba zabala, han sido formadas gracias a la fuerza del agua y el viento. Los geólogos nos cuentan que antes de tomar esta forma, estaban unidas al continente. Su silueta es la estampa más característica de este lugar.

IMG_20161209_165049

Venir a conocerlas es la excusa perfecta para acercarse a este rincón. Estamos en una magnifica playa de tres kilómetros de fina arena. Está repleta de paseantes y también de gente practicando surf, cuenta con muy buenas olas para ello.

Abbadia-5
www.hendaye-tourisme.fr

Y si las gemelas y la playa no os parecen suficiente excusa para visitar este sitio, lo hará el Chateau d´Abbadie. En lo alto de los acantilados que están enfrente de las famosas rocas, se alza un castillo de cuento. Su arquitectura es impresionante aunque su ubicación no se queda para nada atrás. Se trata de la antigua morada de Antoine d´Abbadie (1810-1897). Fue alcalde de Hendaia pero también astrónomo, antropólogo, lingüista y miembro de la academia de las Ciencias. Su peculiar personalidad se refleja en todo el edificio; instaló un observatorio astronómico para realizar catálogos de estrellas. Era también un apasionado de los viajes, existen esculturas de animales exóticos por toda la fachada del edificio. Entre sus hazañas encontramos que realizó la primera cartografía de Etiopía. Además fue uno de los más ardientes defensores de su lengua, el euskera, y su cultura.

castillo-observatorio-abbadia-27343_w1000
www.chateau-abbadia.fr

 

 

SorginenHendaia

Últimos coletazos de la temporada de setas

Cualquiera que haya ido al monte en las últimas semanas ha podido ver que sin duda alguna, este no ha sido un buen año de setas. Algunos expertos dicen que se debe a la sequía que nos ha acompañado los últimos tiempos, ya sabemos que nuestros apreciados hongos son amigos de la humedad y de la poca luz. Para que haya una buena temporada, nos cuentan que la lluvia tendría que haber caído en nuestros montes a finales de agosto y septiembre, porque si tarda, como finalmente ha ocurrido, los micelios o la masa de hifas que constituye el cuerpo vegetativo de un hongo se estresa y finalmente no salen las setas.

IMG_20161128_125651099

Mi intención era dar un paseíto por uno de nuestros bosques de pinos para “otoñear” un rato e ir en busca de algunas piñas que tanto abundan por nuestra geografía pero la sorpresa ha sido encontrarme también con unas pocas setas.

IMG_20161128_122224970_HDR-COLLAGE

Debajo de un montón de hojas y hierba y a los pies de un pino, he encontrado este bonito hongo, no era muy grande pero me ha hecho mucha ilusión ya que no esperaba encontrar nada. Hay decenas de setas en nuestros bosques pero no todas son comestibles o interesantes desde el punto de vista gastronómico. Las que sí, son ideales para la cocina; ligeras, con altas cantidades de vitaminas y minerales y una gran variedad de aromas y sabores.

IMG_20161128_132736779

Cuando te animas a recolectar estos tesoros del otoño es aconsejable conocer algunas recomendaciones que nos dan los expertos. Una norma básica es que no se debe remover el suelo donde se encuentra la seta (a nos ser que seas uno de esos afortunados que van a por trufas). Así que no se deben utilizar herramientas tipo azadas o rastrillos ya que alteran la parte vegetativa del hongo.

IMG_20161128_122930925

La mejor forma de recolectar hongos dicen que es con recipientes que permitan la ventilación y la caída al exterior de las esporas. Lo mejor, las cestas de mimbre como esta, son muy cómodas y además también son de lo más ¡fotogénicas!

IMG_20161128_125657308-COLLAGE

Otra de las cosas que siempre le escucharas a los seteros, es que no se deben recoger o tirar ejemplares antiguos o rotos porque son importantes para la expansión de la especie. Tampoco aquellas setas que no sean comestibles, aunque no sean de nuestro interés, hay que dejarlas tal cual están, respetarlas y cuidarlas. Yo molesté un poco a algunas especies que creo que no eran comestibles para sacar algunas fotos más. Su silueta tiene algo que atrapa, ¿verdad?

IMG_20161128_132427745-COLLAGE

Y no me podía volver a casa ¡sin las piñas! Son uno de los elementos decorativos de la Navidad por excelencia y además es muy divertido ir a buscarlas. Cuando las llevéis para casa acordaros que en su interior pueden habitar insectos, así que antes de ponerlas como decoración es recomendable revisar bien. Los amantes de las chimeneas tienen también en su recolección la excusa ideal para salir a buscarlas. Se han utilizado para hacer fuego desde la antigüedad, su llama es alta, grande y constante, y ayuda a encender la chimenea rápidamente.

IMG_20161128_135553721

IMG_20161128_141037397

A falta de chimenea me las quedo para decorar y dar un toque navideño al salón.

Las flores también anuncian la llegada del otoño

Antes de que empezará de forma “real” el otoño, es decir, antes de que comenzará a llover sin parar, he aprovechado estos días soleados del mes de octubre para recorrer nuestros montes y caminos de costa. De un día para otro los árboles y plantas han comenzado a vestirse de esos colores pardos que tanto nos gustan y han ido ganando terreno al verde. Además como han sido unos meses muy secos, el verde este año parece haber desaparecido más rápido que en otras ocasiones.

14882182_1108145625941675_3524173388097973303_o
Camino al fortín de Azkorriaga en Gorliz

Aunque el otoño no es precisamente la estación preferida para las flores, existen algunas tardías que salen en esta época del año y que anuncian la llegada de esta estación como lo hacen sus primas las flores de primavera. Pero las de octubre llaman quizás más la atención por ser casi únicas. La más fácil de ver y común, es la flor de la especie Colchicum autumnale, también llamada Cólchico o Narciso de otoño. Lo cierto es que es muy bonita y contrasta mucho con los colores del otoño.

IMG_20161101_133947943

Si os acercáis al monte la encontraréis por todas partes, o por lo menos así era hace unos días (con la naturaleza nunca se sabe,…). Esta especie de planta con flor, de la familia de las colchicáceas, es común en Europa y crece en praderas húmedas, sobre todo a grandes alturas, aunque en Gorliz la pudimos ver a nivel del mar.

IMG_20161101_134019937

La planta alcanza una altura de entre 10 a 30 cm de altura. La flor es de color rosa lila, muy bonita, y se parece increíblemente al azafrán, de ahí que también se le conozca como azafrán silvestre o bastardo. ¡Pero cuidado! porque no tiene nada que ver con la especie aromática, tiene un alcaloide que la hace tóxica, es la colchicina que curiosamente en pequeñas cantidades es beneficiosa contra la gota. Aunque no debe usarse en preparados caseros, ya que es importante ser un buen conocedor de la dosis exacta, si nos pasamos puede ser letal.

IMG_20161101_131605012

El ganado la evita por ser tóxica así que es fácil encontrar campas repletas de esta bella flor a la que le gusta las tierras fértiles y humedas.

IMG_20161009_131558

En euskera se la conoce como Azpelarra. Otro de los nombres por la que también se la denomina es Quitameriendas, y es que cuando aparece esta florecilla lila, quiere decir que se acabaron las meriendas al aire libre, o lo que es lo mimos, se terminaron las tardes cálidas del verano y comenzó el frío del otoño. Es una planta muy habitual y arraigada en la cultura popular de ahí que tenga tantos nombres.

IMG_20161102_184808

 

Son las auténticas mensajeras del otoño.

IMG_20161007_144455660
Camino a Zabalandi, bajo el imponente macizo del Anboto.

 

IMG_20161007_131741648_HDR

Los tronos se juegan en Euskadi

Cuando era pequeña pensaba que el final del mundo se encontraba en los acantilados de La Galea. La carretera daba a morir al borde del precipicio, junto al faro, y después del inmenso mar, la nada infinita, o eso me parecía a mí. Seguramente si nuestro litoral hubiese estado formado de playas de arena, este rincón de Getxo no me hubiera dado una impresión tan poética. Aunque siempre hemos convivido con nuestros escarpados acantilados, lo cierto es que no ha sido hasta hace relativamente poco cuando les hemos empezado a prestar la atención que merecen. Muchas veces no eres consciente de lo que tienes hasta que sales fuera y ves que eso que a ti te parece tan normal, en realidad, no lo es. De hecho, a muchos amigos de fuera, cuando hacen el tour por el Gran Bilbao, esta es una de las paradas que más les impacta y que más recuerdan. Impresionados se debieron de quedar con nuestro litoral también los responsables de la serie estadounidense de fantasía medieval más exitosa de los últimos tiempos. Tras arribar a las costas de Barrika y San Juan de Gaztelugatxe, el plató de “Juego de Tronos” ha desembarcado en la gipuzcoana localidad de Zumaia.

20160709_200312

¡Y no me extraña! Zumaia atesora uno de los accidentes geológicos más interesantes de toda la costa. Casualmente hace relativamente pocas semanas pasé un día estupendo por allí, ni atisbábamos que en un par de meses por ese mismo lugar iban a pasear personajes como Jon Nieve, interpretado por el británico Kit Harington, y Tyrion Lannister, a quien da vida el actor Peter Dinklage.

20160709_202728

Pero ¿qué les ha hecho venir hasta este rincón del litoral? Pues un tal Flysch, entre otras muchas cosas. Estamos en los términos de este fenómeno mundialmente famoso. Son estratos que alternan capas duras y blandas y que van cubriendo los acantilados dándole una curiosa forma de milhojas. Los expertos pueden leer en ellos la historia de la tierra, dicen que es un verdadero libro abierto sobre los movimientos del planeta.

20160709_201810

Por ejemplo aquí, en Sakoneta, se puede ver como a lo largo del periodo cretácico los estratos, originalmente horizontales, se colocaran de forma vertical, debido a los desplazamientos de la tierra.

20160709_201220

Un lugar donde han recalado estos días artistas internacionales, aunque este sitio lleva tiempo siendo visitada por geólogos de todo el mundo. Este bonito rincón recoge información biológica, geológica y climática sobre los últimos 50 millones de años, como la extinción de los dinosaurios en el Cretácico/Terciario o el último gran calentamiento climático de la tierra en el Paleoceno/Eoceno. Y si aún no os habíais percatado de lo especial de este lugar, esta imagen seguro que os aclarará todas las dudas.

Sakoneta_Deba
www.escapadarural.com

Es un sitio digno de ser un plató de cine o televisión, ¿verdad? Información: Oficina de Turismo de Zumaia. Tel: 943 143 396 E-mail: turismoa@zumaia.net

El famoso elenco de “Juego de Tronos” también se quedó maravillado por Barrika y San Juan de Gaztelugatxe, rincones que por su puesto ya habíamos visitado:

http://blogs.deia.com/agroviajeros/2015/04/09/241-escalones-despues-la-ermita-de-san-juan-de-gaztelugatxe/

http://blogs.deia.com/agroviajeros/2015/01/13/barrika-y-sus-acantilados/

20160709_203346
De camino a Sakoneta

 

Las Perhentian o el paraíso agroviajero

Creo que no hay mejor manera de terminar de contaros mi viaje por uno de los países más naturales que he conocido, Malasia, que en las islas Perhentian. Se encuentran en la costa del noreste de Malasia, en el estado de Terengganu, muy cerca del sur de la frontera con Tailandia. Fue una de nuestras paradas favoritas, un auténtico paraíso compuesto de corales, tortugas marinas y ¡hasta tiburones!

IMG_20160902_183832143-2

Estas espectaculares islas se encuentran muy cerca de la costa, a escasos veinte kilómetros del pueblo de Kuala Besut. Para llegar hasta este paraíso natural, solo lo podemos hacer en un bote muy rústico donde entran aproximadamente unas doce personas y se encuentra abierto por los cuatro costados, así que importante ponerse el salvavidas. Si no te importa estar durante veinte kilómetros votando con una lancha por el mar de China, este es tu paraíso ideal.

 

IMG_20160901_185052236
En el bote junto a una nueva amiga malaya que también se dirigía a las Perhentian

El hecho de no poder llegar hasta allí más que en bote y que haya muchas islas para elegir en esta zona del planeta, hace que no estén nada aglomeradas y que no sean muy caras. De hecho, muchas viajeros las califican como el paraíso low-cost.

Enlaplaya

La conforman dos islas; la Perhentian Besar (la grande) y la Perhentian Kecil (la pequeña), también hay islotes pero están deshabitados. Nosotras nos hospedamos en la isla grande, más tranquila y familiar. Los resort son cabañas de madera que tienen lo justo y necesario, lo mejor es la ubicación, están en plena playa de arena blanca.

77cad21a6424b0e659e9855ab7547795
Foto: http://insolitviatges.com

Son islas muy ricas en fauna y flora. No solo son playas de palmeras, cuando abandonas la playa y te adentras en el interior, te encuentras como si estuvieras en plena jungla. Es fácil que en la cabaña se te cuelen bichos de tamaño malayo (enormes), murciélagos como el triple que los nuestros y lagartos gigantes. Los árboles además están repletos de ardillas, estas son más bien pequeñitas y juguetonas. Nos pareció todo un tesoro ecológico, y eso que aún no habíamos conocido su fondo submarino.

IMG_20160903_100647699-COLLAGE

De hecho las islas pertenecen al Parque Marino Nacional Pulau Redang. Esto hace que aquí la pesca, la recolección de corales y los desperdicios están estrictamente prohibidos. Estábamos deseando conocer el gran tesoro de este rincón de Malasia. Así que nos apuntamos a todas las excursiones que recorrían las calas y playas de las islas. Nos sorprendió ver que este lugar estaba repleto de turismo local.

IMG_20160903_120610186

Con unas simples de gafas de buceo te trasportas a todo un mundo de colores y formas, este lugar es el sueño de cualquier amante del buceo. Reconozco que después de este viaje me enamoré perdidamente de la vida del lecho oceánico. Una de las excursiones incluía la visita a la playa de Turttle Beach. No nos podíamos imaginar que a escasos metros de la costa viviesen tranquilamente estas gigantes tortugas marinas y menos aún que pudiésemos darnos un chapuzón con ellas, eso si, sin interferir en su camino y sin molestarlas. ¡Una experiencia increíble!

57802a055709dd7beae215e28cb908ee

Esta preciosa tortuga verde (Chelonia mydas), de gran tamaño, se distribuye por los mares tropicales y subtropicales alrededor del mundo. Es una especie protegida, es ilegal cazarla o dañarla. En algunos países, las tortugas son aún cazadas por su carne y se recolectan sus huevos. La contaminación y el hábitat humano daña también la población de esta especie.

IMG_20160903_102410472

Y después de esta experiencia y con los pelos aún de punta, nos llevaron a otra pequeña playa desierta. Bajo las aguas nos esperaba todo un jardín de coral rodeado de peces de todos los colores.

04-Coral-and-fish2

Los corales necesitan luz solar y agua clara y poco profunda como esta. Son pequeños organismos con cuerpo blando y esqueleto duro que se alimentan de pequeñas algas y son altamente sensibles al cambio climático. Algunos expertos aseguran que en pocos años van a desaparecer de nuestro océanos.

Buceando

Pero el plato fuerte nos esperaba al día siguiente. Una vez más nos pusimos en marcha y con unas simples gafas y un tubo nos sumergimos en las limpias aguas de la costa de Malasia. Esta vez tocaba ¡la cala de los tiburones! Si, si, he dicho tiburones. No son de gran tamaño pero os aseguro que cuando los ves, se te ponen los pelos de puntas. Preguntamos y repreguntamos que si esto de bañarse con tiburones no era peligroso, y nos aseguraron que no, en todos los idiomas. Así que sin pensárnoslo dos veces, nos fuimos en busca de los temidos escualos. Nos dijeron que no les suele gustar mucho la compañía humana. Y así fue. Me adentré en unas rocas y allí vi paseando tranquilamente a este increíble depredador. En poco menos de diez segundos se fue de mi campo de visión, un visto y no visto. Tanto es así que fui la única persona en todo el bote en ver un ejemplar. Una experiencia entre bonita y escalofriante,… la verdad, ¡es que me pegue un susto de muerte!

perhentian-black-tip-sharks

No me podía olvidar del diminuto y entrañable pez payaso y otros muchos ejemplares como morenas, rayas,… e infinidad de pececillos de colores.

Perhentian 7

Toda una experiencia difícil de igualar y que ha hecho que Malasia se quede grabada para siempre a fuego en mi memoria.

corales

IMG_20160919_222337
En la isla pequeña

 

IMG_20160902_183856912
Cozy Chalets donde nos hospedamos durante nuestra estancia, el precio de la noche ronda los 30 euros

 

Una pitón, el techo de un 4×4 y demás aventuras

Sigo contándoos mi periplo por tierras malayas. Después de pasar el día haciendo trekking por Taman Negara, la jungla más antigua del planeta, nos animamos a realizar un safari nocturno por un palmeral de esos que tanto hay por esas tierras. En la jungla difícilmente puedes adentrarte con un coche, no hay carreteras, y bien está así, ya que es un Parque Nacional y está protegido. Aunque la selva no andaba muy lejos, estaba a escasos kilómetros de donde nos encontrábamos. La selva y también muchos animales que habitan en ella.

Sin título4
Foto: http://han-travel.com

Quedamos en la orilla del río y ahí estaba el 4×4 preparado para salir. Llegué la primera y el simpático guía que nos estaba ya esperando me mostró mi asiento. “Tú te pones aquí ” me dijo. Ese lugar era nada más y nada menos que la parte delantera del ¡¡techo del coche!! Al principio pensaba que estaba de broma, pero cuando vi que se arreglaba una especie de almohadón y se sentaba, lo tuve claro, una aventura más estaba al caer. Sin pensarlo dos veces me subí ahí arriba. En cuanto todos los demás se fueron acomodando detrás de mí y en la parte trasera del todoterreno, salimos hacia el bosque de palmeras.

IMG_20160905_213817708

El primer kilómetro lo hicimos por carretera comarcal a 80 kilómetros por hora. Imaginaros mi cara, creía que iba a salir volando. Ya en la carretera del bosque, la cosa fue más tranquila. Después de alrededor de un cuarto de hora salvando charcos por el palmeral, el primer animal que habita en estos curiosos bosques nos salió a saludar, era el gato leopardo o prionailurus bengalensis.

4424529262_72b7a0a8b9_b

Este felino asiático es aproximadamente del tamaño de un gato doméstico pero más delgado y con patas más largas. Tiene el cuerpo cubierto de puntos negros de diferente tamaño. A lo largo de la espalda corren de dos a cuatro hileras de manchas alargadas que le dan aspecto de leopardo.

dsc9167

¡Vimos un montón! En cuanto descubrimos uno, muchos más salieron a saludarnos, incluso cachorritos, todos encantadores. Pero el plato fuerte estaba por llegar.

Sin título3

El ojo experto del guía intuyó a lo lejos un animal que serpenteaba por el barro a unos cuantos metros. ¡Y así era! No nos lo podíamos creer, se trataba de una pitón de unos cuatro metros de largo. El chófer salió a alumbrarla, ¡qué valiente! Yo preferí quedarme en el techo, que en ese momento me parecía un lugar de lo más confortable. Y más aún cuando el guía nos contó que la pitón llevaba tiempo sin comer ya que tenía el cuerpo aplastado y eso, según nos dijo, es señal de que llevan mucho tiempo sin probar bocado. Fuimos afortunados, no debe ser muy habitual ver uno de estos ejemplares.

Pitón

Lo cierto es que no son venenosas aunque matan a su caza por asfixia. Primero muerden agarrando su presa con la boca y después enrollan rápidamente su cuerpo alrededor de ella. Los humanos somos demasiado grandes para este tipo de serpientes constrictoras. No obstante hay que andar con mucho ojo ya que son animales salvajes.

Lazy

Otros animales que vimos eran algo más amables. Uno de ellos fue este pequeño primate autóctono al que le encanta colgarse de cables, se le conoce como loris. Sus movimientos son lentos y algo cómicos. Es una rara especie de mono, oriundo de las selvas de Sri Lanka, con grandes ojos y largos dedos. En el mundo de la noche es donde más cómodo se siente. Es muy gracioso verle moverse, dicen que su velocidad es de unos 55,5 cm por segundo. Este gracioso y simpático animal está desgraciadamente amenazado ya que se trafica con ellos y además se está poco a poco destruyendo su hábitat. El guía nos contó que se le suele ver casi siempre colgado de cables eléctricos, desde luego un sitio no muy adecuado para ellos.

Otros animales de hábitos nocturnos que tuvimos la suerte de ver fueron las lechuzas. Estas rapaces nocturas le daban un toque mágico a nuestra aventura. Y ver no, pero escuchar, escuchamos a un montón de anfibios que poblaban todo el bosque. Una noche mágica, de esas difíciles de olvidar, que nos dibujó una sonrisa permanente en nuestro rostro. Una de las experiencias más bonitas que he vivido. Sin duda, en parte también por haberla disfrutado a la intemperie, bajo un increíble manto de estrellas sobre nuestras cabezas y desde un asiento de excepción.

A lo Tarzán en la selva más antigua del planeta

Desde luego que algo cambia en tu interior cuando paseas por sendas forestales repletas de árboles, enormes como rascacielos, junto a insectos del tamaño de un puño y con gentes cuyo estilo de vida es marcado por los ritmos de la naturaleza.

IMG_20160906_151834702

IMG-20160915-WA0000

Malasia alberga en su interior una selva de 4.343 km (tres veces el tamaño de Singapur), convertida en Parque Nacional en el año 1957. Y ahí en medio de esa gran inmensidad estábamos nosotras, mi compi de batallas Anaí y yo. Todo en esta selva alcanza cifras astronómicas. Para empezar estamos en la selva más antigua del planeta, tiene la friolera de 130 millones de años. Su biodiversidad no se queda atrás, cuenta con 10.000 especies de plantas y árboles, 150.000 tipos de insectos y más de 200 especies de mamíferos. Uno de ellos, el tigre, que gracias a Dios no nos salió a saludar. También el rinoceronte, el elefante asiático, el tapir o el oso malayo. De este último vimos sus garras marcadas en un tronco, muy cerca del río.

IMG_20160905_100155000

Nos decidimos a hacer una de las excursiones típicas que ofrecen cuando llegas a Taman Negara. Un recorrido de tres horas por la jungla. Y no tuvimos que andar mucho desde el hotel ya que duermes literalmente en la selva. La excursión comienza al otro lado de la orilla, unos pocos metros río arriba así que nuestra primera toma de contacto con la naturaleza fue en la canoa que te lleva por las aguas del río Sungai Tembeling.

IMG_20160905_131633603

Nunca había visto un río tan marrón, pero lo cierto es que sus aguas, a pesar del aspecto, están bastante limpias. De hecho, es fácil ver a locales y también a foráneos dándose un chapuzón.

IMG_20160905_103120632

Y una vez en la otra orilla, comienza la ascensión. Pero antes de empezar te advierten de los muchos peligros que puedes sufrir en el trayecto, no muy probables pero sí posibles. Como por ejemplo, la mordedura de la sanguijuela. No son peligrosas pero no nos hacía mucha gracia pensar que algún ejemplar se iba a colar en nuestra ropa. Las sanguijuelas viven en zonas de agua dulce como esta. Se adhieren a los animales de sangre caliente (incluyendo los humanos). Después del paseo repasamos bien que no tuviéramos ninguna, ya que las sanguijuelas, también conocidas como los hirudíneos, inyectan un anestésico en la piel cuando clavan sus dientes, por lo que no te enteras de que están en tu cuerpo. Después de esta explicación, con el organismo ya algo revuelto, pasan a detallarte los tipos de serpientes que puedes encontrarte por el camino. La más peligrosa, la cobra. Su picadura, es un poco más grave,… lo bueno es que si te pica, te enteres enseguida… la sanguijuela a estas alturas de la película hasta nos parecía entrañable.

IMG_20160905_111525726-COLLAGE

Una de las grandes diferencias de los bosques tropicales con nuestros bosques en Euskadi es la gran altura que alcanzan sus árboles. En ocasiones es imposible ver la copa. Este dato lo tienen muy presente los macacos, su hábitat está en lo alto. Desde abajo es complicado verles aunque les escuchas en todo momento. Son algo alborotadores y les encanta tirar cosas. Otra de las grandes diferencias de los árboles en esta latitud es que no tienen anillos como los nuestros. Hubo un largo debate pero nadie del grupo acertó la razón de esta peculiar forma del tronco. El guía nos explicó que existen dos razones; una es que aquí los arboles son solteros y la otra, algo más científica, es que al no haber estaciones, el crecimiento no se detiene y por eso en el interior del tronco no se forma ningún anillo.

IMG_20160905_111740872

IMG_20160905_162139

Seguimos ascendiendo por las resbaladizos caminos de tierra. Y una vez alcanzada la cima de Bukit Teresik, comenzamos a bajar la montaña por el Canopy Walk. Son puentes de madera situados a 45 metros de altura. Cuidado los que tengáis vértigo, el balanceo está asegurado. Desde aquí arriba ves la selva en pleno esplendor, incluso divisas a los monos saltando de copa en copa. Y escuchas a un montón de aves endémicas de la zona ¡100% recomendable!

IMG_20160905_124640750

En este recorrido vimos muchos insectos, sobre todo termitas y mariposas, y también a macacos revoltosos. No obstante, la gran aventura fue, sin duda, cuando hicimos un safari nocturno encima de un 4×4 a través de un palmeral. Pero eso, os lo contaré en el próximo post.