El Bunker

El concepto de Bunker en ajedrez no está muy extendido en los índices de los tratados de táctica, aunque, de cuando en cuando, asoma en los comentarios de partidas. Sin embargo, su idea emerge en la mente de los jugadores de modo natural cuando viéndose en inferioridad buscan el modo de hacerse una fortaleza inexpugnable de cara a forzar unas tablas. Los bunker suelen aparecer en los finales.

Un caso muy conocido es el ya estudiado por Philidor en el siglo XVIII donde el bando débil con rey torre y peón en segunda fila sin ser de torre, resisten a la ventaja de calidad de un rey y dama adversarios.

Posición
Blancas: Rd5, Db3
Negras: Rd8, Te6,d7

Las negras siempre pueden mover su torre de e6 a c6 con lo que no dejan aproximarse nunca al rey blanco para amenazar mate. Por otra parte, la dama blanca no dispone de una fila para atacar al rey negro desde atrás y forzarle a situarse delante de su peón cortocircuitando la anterior estrategia, contando siempre el rey negro con una salida a los jaques laterales en su primera fila sea por e7, sea por c7. Las blancas no pueden obtener más que unas tablas de mantener las negras la cabeza fría y el rey junto a su peón y la torre defendida por este sea en e6, sea en c6.
1.Db8+ Re7 2.Dg8 Tc6 3.Dg7+ Rd8 4.Df8+ Rc7 5.Da8 Te6 Las blancas no pueden hacer progresos y el juego es tablas.

Esta misma triquiñuela se puede intentar con el peón más adelantado, sobre todo con el peón de alfil que siempre es muy agradecido en estas tareas de resistencia; claro que, un juego exacto por parte del bando fuerte conocedor de los distintos trucos para explotar con éxito el Zugzwang, puede dar al traste con la estrategia.

Cuestión de colores

Hace unos días, departiendo sobre curiosidades del Ajedrez con mi amigo, José Manuel Rodríguez Cordero, siendo él un gran aficionado al estudio de nuestro pasatiempo favorito, quiso ponerme en aprietos con un problema que para su sorpresa respondí sin necesidad de pensar ni calcular. La posición es la siguiente:
Blancas: Ra8, Ca1,a7
Negras: Rc7
¡Juegan Blancas!
Solución: ¡Son tablas!
Para saber el resultado de este diagrama es necesario antes estar al corriente del tema donde el bando débil busca las tablas en un final de peón de torre por ahogado del bando fuerte. Pero además, observar el detalle de que como el trote del Caballo siempre obliga a cambiar de color, sucede que si rey débil y caballo contrario ocupan casillas del mismo color, jugando bien, el resultado es tablas, por muchos turnos y vueltas que se den. Contemplemos una secuencia típica de quién desconoce este asunto:
1 Cb3 Rc8; 2 Cd4 Rc7; 3 Cb5+ Rc8; Esta posición sería la ideal de tocar jugar las negras. Pero no es el caso.
4 Cd6+ Rc7; 5 Ce8+ Rc8; Las blancas van ganando a jaques. Y de continuar, las blancas acabarían aceptando que no hay forma de ganar.
El misterio, es una cuestión de colores y no de la posición. De hecho, da igual donde esté situado el caballo blanco de salida, porque siempre serán tablas si en el turno que le toca mover, caballo y rey del bando débil ocupan escaques del mismo color; en este caso negras; invito a hacer la prueba.
Ahora, basta desplazar el caballo de a1 a b1, para hacer el problema muy fácil. Observemos con qué sencillez se resuelve:
1 Cc3 Rc8; 2 Cb5 La victoria es evidente. Las negras no pueden volver a c7 y dejan salir al rey blanco con la consiguiente promoción del peón.
La exposición en el aula de este problema da mucho juego si primero se permite al alumnado intentar la victoria.

Final de Aquiles y la tortuga

AQUILES
Observemos la siguiente posición:
Blancas: Re1, e2,d3
Negras: Re3,b4
Como se aprecia en el diagrama, las negras con su rey tienen bloqueados los peones contrarios y muy arrinconado al rey blanco en la primera fila. Para colmo, su peón está en quinta. Sin embargo, la posición está muy ganada y las negras no tienen ninguna opción de tablas si las blancas conocen el tema, por mi bautizado, como Aquiles y la Tortuga.
En la Antigua Grecia hubo un Filósofo que mantuvo la tesis de que el “Movimiento” era una ilusión. Para defender argumentalmente tan extraña postura contraria a los cinco sentidos y aún, al sentido común, su discípulo, Zenón de Elea, diseñó el problema lógico denominado “Aquiles y la tortuga”: Dispuestos Aquiles y la tortuga a correr la Maratón, si Aquiles le concede a la tortuga una ventaja cuya distancia sea X, Aquiles nunca alcanzará a la tortuga. El razonamiento resumido consiste en que para cuando Aquiles haya recorrido la mitad de la ventaja es decir ½ X, la tortuga, habrá recorrido X+Z por muy corta que sea Z. Así en el siguiente tramo, para cuando Aquiles haya vuelto a recorrer la mitad de la distancia que le separa de la tortuga, la tortuga por su parte habrá añadido algo más de distancia…Y así, repitiéndose la secuencia, por medio de las matemáticas, Aquiles, en toda la eternidad alcanzará a la tortuga.
La estratagema de Zenón, ayudó mucho a mejorar el aparato matemático., pero dio la oportunidad al cínico Diógenes para lucirse en pleno debate sobre la cuestión con una de sus irónicas intervenciones: se levantó y se puso a dar vueltas entre sus interlocutores. De ahí procede el dicho “El movimiento se demuestra andando”. Debieron de pasar más de dos Milenios para que el cine ofreciera a Parménides un argumento más convincente de sus postulados.
Pues bien, aquí las blancas ganan, toque a quien toque mover, porque les basta saber que su rey puede desplazarse a frenar el peón rival sin cuidado de que el rey contrario le tome el peón de e2, porque de hacerlo, el de d3 (Peón tortuga) avanzará hasta coronar sin que el rey negro (Rey Aquiles) pueda capturarlo, aunque le pise los talones. ¡Veámoslo!
1…b3; 2 Rd1 b2; 3 Rc2 Rxe2 Aquí en este tipo de posiciones, el bando fuerte debe jugar con el peón-tortuga.
4 d4 Re3; 5 d5 Re4; 6 d6 Re5; etc.
Los diagramas donde acontece este simpático tema de Aquiles y la tortuga es donde el bando fuerte posee en un final de reyes y peones, dos peones conectados, y aunque el rey del bando débil pueda bloquear su avance, no puede tomarlos por lo contemplado. En una situación así, siempre y cuando el peón rival del bando débil no esté demasiado lejos del rey del bando fuerte o en columnas que puedan forzar cambios, la ventaja es tal, que casi es inecesario pensar.

El Final de Caperucita, por Nicola Lococo

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Los finales de rey y peón contra rey son sencillos cuando se conocen las reglas básicas de la Oposición y de la avanzadilla regia. Con todo, sea por insuficiencia explicativa del docente, por carencia en la supervisión del conocimiento, o por falta de su práctica, el caso es que en niveles avanzados aún de federados nos encontramos con que sus posiciones requieren ardua reflexión para dar con el camino correcto hacia la victoria o la salvación, según sea el caso.
A fin de facilitar la enseñanza y el aprendizaje de esta clase de finales, con ocasión de enseñárselo a renacuajos de cinco años, idee hace cosa de doce años, el siguiente método pedagógico nemotécnico, para los casos que presenta la posición del diagrama y similares. Aquí lo presento en TXIKI XAKE después de haber sido publicado en distintas revistas especializadas como JAQUE.
Espero esta aportación pedagógica sea suficiente para que de ahora en adelante la enseñanza de este final se incorpore de modo habitual en el programa en el capítulo de elementos sencillos.

Posición
Blancas: Rd3, d4
Negras: Rd5
El rey del bando fuerte es el lobo. El peón es la puerta. El rey del bando débil es Caperucita. La columna del peón es la Casa de la abuelita. Las casillas horizontales aledañas al peón son las ventanas. Pues bien, Mientras Caperucita se quede en casa; el lobo se queda fuera, que es como están las cosas en este momento. Sólo cuando el lobo se asoma a la ventana, Caperucita debe asomarse y decirle ¡Fuera! Lobo malo.
1 Re3 El lobo parece que se asoma a la ventana.
1… Rd6 Caperucita se queda en casa.
2 Re4 El lobo se asoma a la ventana.
2… Re6 ¡Fuera! Lobo malo.
3 d5+ El lobo aporrea la puerta.
3… Rd6 Caperucita se queda en casa.
4 Rd4 El lobo se queda fuera.
4…Rd7 Caperucita se queda en casa.
5 Rc5 El lobo se asoma a la ventana.
5… Rc7 ¡Fuera! Lobo malo.
6 d6+ El lobo aporrea la puerta.
6… Rd7 Caperucita se queda en casa.
7 Rd5 El lobo se queda fuera.
7…Rd8 Caperucita se queda en casa.
8 Re4 El lobo parece que se aleja.
8…Rd7 Caperucita se queda en casa.
9 Re5 El lobo parece que se asoma a la ventana.
9 … Rd8 Caperucita se queda en casa.
10 Re6 El lobo se asoma a la ventana.
10… Re8 ¡Fuera! Lobo malo.
11 d7+ El lobo aporrea la puerta.
11… Rd8 Caperucita se queda en casa…
12 Ed6 Y el lobo se queda fuera.

Pero ¿Qué pasaría si Caperucita no hace caso del consejo que se le ha dado de quedarse siempre en casa, salvo cuando el lobo se asoma por la ventana? Entonces:
Posición
Blancas: Rd5, d6
Negras: Rd7
¿Dónde está el lobo’ Se pregunta Caperucita…Voy a echar un vistazo.
1…Re8 Caperucita curiosa se asoma a la ventana para ver donde está el lobo. ¡Mal hecho!
2 Re6 ¡Hola Caperucita!
2…Rd8 Caperucita asustada se mete en su casita pero ya es tarde…
3 d7 El lobo aporrea la puerta.
3…Rc7 Y Caperucita debe salir huyendo porque ya no puede evitar que entre el lobo con Re7.

Para que el método nemotécnico surta efecto, es preciso que el docente repita las fórmulas conforme vaya explicando el proceso; igualmente debe hacérselas repetir en voz alta al alumnado cuando este ejecute el final sobre el tablero.
Las fórmulas son:
1 Cuando el rey se coloca al lado del peón “El rey se asoma a la ventana”.
2 Cuando el rey está detrás del peón “El lobo se queda fuera”.
3 Cuando el rey se queda detrás del peón en diagonal “ El lobo parece que se asoma a la ventana”.
4 Cuando el rey se distancia de su peón una casilla “ El lobo parece que se aleja”.
5 Siempre que el rey del bando débil juegue en la columna del peón rival “Caperucita se queda en casa”. Siempre lo más cerca de la puerta.
6 Cuando el rey del bando débil abandona la columna del peón para hacer oposición “¡Fuera! Lobo malo”.

La enseñanza de Reti

Juegan Blancas y ¡¡¡Hacen tablas!!!
Juegan Blancas y ¡¡¡Hacen tablas!!!

Un paso adelante por todos experimentado en el juego de ajedrez, consiste en entender que el Rey, pieza a proteger en extremo al inicio de la partida y sobre todo durante el Medio Juego, resulta ser una figura de gran potencial en el Final tanto para atacar como para defender cuando han desaparecido la mayoría de los efectivos quedando por lo general alguna que otra pieza, cuando no sencillamente peones sobre el tablero.

Esta comprensión se puede ir administrando desde el momento en que se trabajan los Mates de Rey y Torre contra Rey; Con mayor motivo cuando se traten los finales de Rey y Peón contra Rey.

Pues bien, dentro de la infinidad de sutilezas que el eterno aprendiz ajedrecista ha de algún día interiorizar sobre el manejo del Rey en el Final, se encuentra la famosa enseñanza de Reti ilustrada por un vistoso estudio publicado en 1922 cuyo diagrama aparece encabezando estas líneas y que merece pensar antes de proseguir con la lectura:

“¿Juegan blancas y hacen tablas? ¡¡Imposible!! El rey blanco está demasiado alejado de su peón a varias columnas de distancia como para poderlo defender de las garras del rey negro, y por otra parte, es inútil perseguir al peón contrario pues nos separan dos filas de su alcance y cuando nos aproximemos una casilla, él avanzará otra a su vez…”Así de bien reflexionamos cuando nos hallamos frente a este problema por primera vez.
La lógica es aplastante si el Rey sólo pudiera mover en horizontal avanzando columnas o en vertical yendo por las filas; pero además puede desplazarse en diagonal que curiosamente le permite avanzar tanto en columna como en fila. Y por aquí llega tanto la enseñanza de Reti, como la solución al problema planteado:
1.Rg7! h4 En caso de 1…Rb6 entonces 2. Rf6! h4 3.Re5!
2.Rf6! Rb6 Si 2…h3, entonces 3.Re6 h2 4.c7 Rb7 5.Rd7 permite al blanco coronar su peón.
3.Re5! Ahora, si 3…Rxc6, entonces 4.Rf4 parando al peón negro; mientras si 3…h3 4.Rd6 permite al blanco promocionar su peón.