Bloqueo Total

PETROSIAN
La idea de bloqueo se basa fundamentalmente en entorpecer ciertas maniobras contrarias como puede ser el avance de un peón que busca una ruptura mediante la colocación de una pieza en la casilla a la que pretendia ir, o sencillamente, eludir un cambio de peón para así cerrar el centro o el flanco.
La partida que sigue, es jugada con blancas por Petrosian, pero no el Campeón del Mundo, acaso por ello, la partida no presenta un juego excepcional, aunque dada su singularidad, es digna de ser presentada como paradigma de bloqueo.
Siempre reitero la necesidad de evitar excesivos comentarios ajenos a la enseñanza primordial de la partida presentada. En este caso, dicho consejo se agudiza.

A.B. Petrosian – L. Hasai
1. c4 g6 2. Cc3 Ag7 3. d4 Cf6 4. e4 d6 5. f3 e5 6. d5 Ca6 7. Ae3 Ch5 8. Dd2 Dh4 9. Af2 De7 10. O-O-O O-O Nos encontramos en la clásica posición de enroques opuestos alcanzada tras jugar la variante Sämisch contra la India de Rey.

11. Ae3 f5 12. Ad3 f4 13. Af2 Af6 Las negras están jugando a contener el avance blanco en el flanco de rey con idea, de más adelante, abrir el flanco de dama.

14. Cge2 Ah4 15. Ag1 Ad7 16. Rb1 b6 17. Cc1 Cc5 Blancas y negras toman posiciones ahora en el flanco de dama.

18. Ac2 a5 19. Ac5 bc5 20. Aa4 Aa4 21. Ca4 Tfb8 Las blancas, se han desprendido de su pareja de alfiles tomando en consideración lo cerrado de la posición, pero a costa de abrir la columna b para las negras, que sin demora, se apresuran a explorar sus posibilidades…

22. Dc2 Rh8 23. Td3 Tb4 24. Ta3 De8 Ahora, son las blancas las deseosas de bloquear el juego negro en el flanco de dama. Para ello no ahorran recursos Ca4; Ta3; Dc2 con tal de evitar el avance del peón rival.

25. Cd3 g5 Las negras permiten la captura en b4 porque tras 26 CxT axC recuperan la pieza y abren la columna contra el rey blanco.

26. h3 Cf6 27. Tc1 Rg7 28. b3 Cd7 29. Dd2 Tb7 30. Cdb2 Cb6 31. Ra1 h5 32. Cd1 Ca4 33. Ta4 Tb4 34. Cc3 Dc8 35. Cb5 Ag3 36. De2 Rf6 Mientras en el flanco de dama discurre la melodía con variaciones sobre un mismo tema, el rey negro aprovecha para centralizarse ante un repentino paso al final.

37. Tb1 Re7 38. a3 Ta4 39. ba4 Rd8 40. Cc3 Tb8 41. Tb5 Tb5 42. ab5 Da8 43. Ca4 Da7 44. Ra2 Rc8 45. Db2 Db6 Y hemos aquí la jugada negra que dignifica la partida.

46. Cb6 cb6 La posición de bloqueo es tal, que las negras van a lograr tablas con dama de menos.

47. h4 gh4 48. Dd2 h3 49. gh3 h4 La entrega en h3 era necesaria para echar el cerrojo definitivo. Ahora la posición está completamente bloqueada y la dama blanca no tiene forma de entrar.

Piezas en el banquillo

BANQUILLO

“Las piezas que no se desarrollan están en el banquillo”. Esta es una de las frases más recurrentes en mis clases de Ajedrez. Pero los consejos y advertencias no parecen suficiente…
Cuando harto de repetir a mis alumnos que no se puede ganar al rival sólo con la Dama, a fin de impresionarles durante el análisis de la partida les quitaba desde el inicio, las piezas que no habían intervenido a lo largo de la toda la planilla.
Como es mejor escarmentar en carne ajena que en la propia, hoy os propongo que visionemos el siguiente ejemplo sin demasiados comentarios para, a continuación, reproducirla sin el Flanco de rey Blanco. El ejercicio ayudará a comprender mejor al alumnado por qué se le insiste tanto en desarrollar las piezas.

Sokolov – Aronian, Olimpiada, 2006
1. d4 Cf6 2. c4 e6 3. Cc3 Ab4 4. Dc2 d5 5. cd5 ed5 6. Ag5 c5 7. dc5 h6 8. Ah4 g5 9. Ag3 Ce4 10. Ab8 Df6 11. Ag3 Cc3 12. a3 Af5 13. Dd2 Aa5 14. b4 Ce4 15. Dc1 Tc8 16. Ta2 Tc5 17. Da1 Dc6 18. De5 Rd8 19. Dh8 Rd7

Excepcional excepción a las reglas del desarrollo

Los monitores de ajedrez insistimos en que se respeten las reglas del desarrollo, a fin de que nuestro alumnado no incurra en demasiados errores de Apertura, cuando no, en pillinas celadas agazapadas sobre el tablero para quien no las aprende en el aula. Sin embargo, no conviene perder de vista que las reglas tienen sus excepciones y las reglas de ajedrez del desarrollo, no iban a ser una excepción, por lo que, tampoco resulta muy apropiado corregir en exceso si con ello coartamos la creatividad innata del niño, menos todavía, tras conocer la siguiente partida donde Shirov, hace añicos varios de nuestros sacrosantos postulados como, no mover en la Apertura demasiados peones; no mover seguido sin necesidad la misma pieza; no dejar mucho rato el rey en el centro, etc.
Como toda partida magistral, merece la pena su visionado entero. Empero, en esta ocasión el acento de la enseñanza habremos de ponerlo en su excepcional inicio en su doble sentido, cuyo comentario irá aderezado de autocrítica para el monitoraje ajedrecístico.

Gelfand – Shirov, Linares 1993

1. c4 e6 2. Cf3 d5 3. g3 c6 4. b3 a5 Sin ser tiquismiquis, podríamos aceptar los tres primeros movimientos de peón, pero no ya el cuarto. Seguramente si un joven pupilo hiciera estas jugadas, le estaríamos llamando la atención sobre su planteamiento.

5. Ab2 a4 Ante esta jugada pocos entrenadores dejarían de preguntarse ¿Pero qué diablos estará haciendo este tío? ¡No me hace caso en nada!

6. Ag2 a3 Aquí más de un monitor se giraría en medio de la sala llevándose las manos a la cabeza.

7. Ac3 b5 ¡A perdido el juicio! Exclamaríamos algunos fuera del terreno de juego.

8. c5 Cf6 ¡Por fin! Algo sensato…Pensaríamos la mayoría.

9. b4 Ce4 Pero ¿A dónde vas alma de dios? – Pensaríamos para nuestros adentros.

10. O-O Cc3 Pero ¿Para qué le doy clases? – Nos interrogaríamos en alto ante los colegas. – Hace lo contrario de lo que se le enseña. Ese cambio favorece el desarrollo del caballo blanco y ha invertido tres tiempos en ello: f6,e4 y c3.

11. Cc3 d4 ¿Ha tomado algún medicamento antes de la partida? – Preguntaríamos a los padres a modo de justificación.

12. Ce4 f5 Nada. Se ha vuelto loco. – Afirmaríamos resignados.
El resto del encuentro transcurrió como sigue:

13. Ceg5 Ae7 14. h4 Af6 15. Db3 Dd5 16. Db1 h6 17. Ch3 e5 18. e3 de3 19. de3 Ta4 20. Cd4 Dd7 21. Cc2 O-O 22. e4 f4 23. Db3 Df7 24. Df7 Tf7 25. Tfd1 f3 26. Af1 g5 27. Td3 g4 28. Rh2 Td7 29. Tad1 Td3 30. Td3 Ae6 31. Td6 Rf7 32. Ab5 cb5 33. Tb6 Ca6 34. Tb5 Aa2 35. c6 Ab1 36. Tb7 Re6 37. Ca3 Ta3 38. b5 Ae4 39. Ta7 gh3 40. c7 0 – 1

Tras la victoria, estoy convencido de que nos dirigiríamos a nuestro jugador y le diríamos en tono de rapapolvo y advertencia: La apertura ha sido un auténtico estropicio; Te has quedado muy mal; ¿Se puede saber a qué jugabas? Te ha salido bien, pero porque tu rival era muy malo y no ha sabido aprovechar tus pérdidas de tiempo, tu pésimo desarrollo, tus casillas débiles, tus débiles peones y la mala situación de tu rey. ¡Que no se vuelva a repetir.

La jugada más bella de la historia

Lewitky-Marshall2

Levitsky 0 – Marshall 1 Bresalu 1912

F.J. Marshall es uno de los grandes genios del ajedrez honrado en distintas variantes de la española, la siciliana, la semieslava…Digno representante de la escuela Estadounidense de comienzos del Siglo XX, su figura pugnó con maestría entre Lasker, Capablanca o Alekhine. Pero si su talento pasará a la historia y será recordado por todos con admiración, será por la bella jugada que regaló al mundo del ajedrez con la que finaliza la siguiente partida:

1. d4 / e6 2. e4 / d5 3. Cc3 / c5 4. Cf3 / Cc6 5. exd5 / exd5 6. Ae2 / Cf
7. 0-0 / Ae7 8. Ag5 / 0-0 9. dxc5 / Ae6 10. Cd4 / Axc5 11. Cxe6 / fxe6
12. Ag4 / Dd6 13. Ah3 / Tae8 14. Dd2 / Ab4 15. Axf6 / Txf6 16. Tad1 / Dc5
17. De2 / Axc3 18. bxc3 / Dxc3 19. Txd5 / Cd4 20. Dh5 / Tef8 21. Te5 /Th6
22. Dg5 / Txh3 23. Tc5 / Dg3 !!!

Tras esta jugada, las blancas abandonaron e invite a los lectores a descubrir por si mismos Cómo es posible que disponiendo de la libertad que otorga poder tomar en g3 con tres distintas piezas como son peón f, peón h y la propia dama, las blancas ni lo intentaron.

Del abatimiento a la euforia

La mitad de la partida se juega en el tablero; La otra mitad, en la cabeza. De ahí que la psicología tenga mucho que ver con el ajedrez: conocido es el juego psicológico consistente en causar cambios emocionales en el adversario, como provocarle miedo, extrañeza, aburrimiento, distracción, generarle confianza, etc. Cualquiera que haya tenido un poco de experiencia de torneo sabrá de los sustos recibidos por un jaque inesperado, de lo desagradable que son las jugadas intermedias, de la felicidad que sobreviene cuando nos encontramos una jugada salvadora en posición desesperada, también de lo malo que es venirse abajo por perder una pieza cuando todavía hay recursos para entablar eincluso, ganar el encuentro o por el contrario, lo peligroso que resulta el exceso de confianza o la euforia por llevar ataque con pieza de más por ejemplo tras coronar.
Para ilustrar cuán nocivo es deprimirse por estar aparentemente inferior o prometérselas muy felices vendiendo la piel del Rey antes de cazarlo, podemos presentar a la clase la siguiente anécdota:
Estando de gira por centro Europa Bojowlbov, tuvo a bien disputar una partida amistosa con una jugadora alemana:
Bojwolbov – Jugadora
1 e4 e6 Defensa Francesa que evita el ataque del alfil c4 sobre f7. Aunque como veremos…
2 d4 d5; 3 Cc3 dxe4; 4 Cxe4 Cd7; La última jugada negra obedece a que las negras desean hacer Cf6 y tener caballo de repuesto en caso de que las blancas cambien en f6.
5 Cf3 Cf6; 6 Ceg5 Pero Bojwlbov tiene otros planes más taimados…
6… Ae7; La jugada de rutina.
7 Cxf7 RxC al parecer el peón de f7 es una perenne atracción para el oponente.
8 Cg5+ Llegados aquí, el rostro de la señora palideció y no acertaba qué hacer ¡Estoy perdida! Parecía musitar ladeando la cabeza. “Si vuelvo a e8 con Ce6 pierdo la Dama, si voy a f8 ocurre otro tanto, si salgo a g6 me dan mate rápido…Galante Bojwolbov le ofreció cambiar de bando a lo cual la señora accedió muy gustosa y aliviada. Ahora con bandos cambiados, la partida prosiguió:
8…Rg8; esto eligió el campeón.
9 Cxe6 De8 La señora atrapó e6 con energía y a Bojwolbov no le quedó otra que retirar su dama para no perderla en una.
10 Cxc7 La señora esta eufórica. Ahora además de comer otro peón tenia un ataque doble contra Dama yTorre. Las negras estaban ganadas…
11 Ab4++ Distintas piezas. Mismo resultado.