El Pequeño Fritz: Un auxiliar del monitor

La serie “Érase una vez el Hombre” puso un broche de oro al aforismo “La lección entretenida, mejor es aprendida” por medio de los dibujos animados para hacer llegar al público infantil las hasta entonces tórridas lecciones de historia; En la misma línea, sirviéndose de las nuevas tecnologías que permiten la interactuación, el programa multimedia “El Pequeño Fritz” ha conseguido captar la atención de los más exigentes expertos en videojuegos durante los recreos.
Reconozco que mi aproximación a este nuevo material informático, fue del todo desconfiado. Pero según lo fui probando comprobé que reunía todas las condiciones necesarias para triunfar entre los pequeños y entre los monitores de ajedrez: es sencillo de manjar, los conocimientos están bien expuestos sin más rollo que el imprescindible, los dibujos animados están muy logrados y sus voces son adecuadas a los mismos; Cada nuevo conocimiento precisa de su debida práctica antes de poder recibir otro, el alumnado puede llevar ritmos distintos de aprendizaje porque el juego permite el desarrollo simultáneo de distintos recorridos pedagógicos por medio de claves distintas para acceder al juego, los jugadores van aumentando progresivamente su nivel dentro de una historia bien trabada en la que han de resolver distintos retos a los que se enfrentan los personajes…En sus primeras fases, los juegos no son propiamente ajedrecísticos aunque sí trabajan destrezas que posteriormente serán necesarias en el juego de ajedrez como por ejemplo el concepto de “Oposición de los reyes” se aprende en un combate de “Sumo” o a mover la torre en un laberinto que recuerda al “Comecocos”.
Sin pérdida de tiempo, introduje el programa en mis clases de ajedrez de la EMAB ( Escuela Municipal de Ajedrez de Bilbao) de la que soy Director. El éxito fue total: En una época en la que el alumnado nace sabiendo mover el ratón, sólo he tenido que solicitar de los colegios dar clase de ajedrez en aulas con ordenador. He usado el pequeño Fritz en sus niveles I y II para primero, premiar a quienes se portaban bien y luego para trabajar por grupos separados con el alumnado, de modo que el programa ha sido como un segundo monitor que me tiene distraídos y practicando a dos o tres elementos mientras yo trabajo con el resto. Después, visto que el alumnado apenas me necesitaba para interactuar con el programa, solicité a los centros que instalaran “El Pequeño Fritz” para que durante la semana, fuera de las clases de Ajedrez, los alumnos pudieran practicar por su cuenta. Como esperaba, al verlo otros niños y niñas, en pocas semanas unos a otros se enseñaron y todos, quien más quien menos, había aprendido a jugar, sino al ajedrez, sí al “Pequeño Fritz”, para el que siempre hay cola, según me cuentan. Así las cosas, me vi forzado a dejar el CD original a los padres, dada la enorme demanda del mismo. Hoy es el día en el que en esos centros, el alumnado que se incorpora en tercero de primaria, me viene con el movimiento de las piezas aprendido.
Supongo, que en el futuro este juego interactivo será contemplado como algo muy rudimentario, pero desde mi experiencia como monitor de ajedrez desde hace ya 30 años, les hago saber a todos los monitores que tengan a su cargo niños de entre 5 y 12 años, que merece la pena incorporar a sus clases esta excelente herramienta informática y también a aquellos padres deseosos de que sus hijos aprendan y estimulen su inteligencia mientras se divierten.
Ahora bien…como en el caso de los libros, por muy bueno que sea este programa, siempre necesitará de ser introducido y acompañado por el monitor o el padre. El monitor perezoso o el padre por accidente, que busque algo que le libere de su responsabilidad, no lo hallará ni en el Ajedrez, ni en “El Pequeño Fritz”, pues para esa función ya contamos con la Tele, cuya labor al respecto me parece insuperable.

Este Domingo ¡Todos a Sestao!

Tras la primera exitosa cita de Jesuitas, el Club de Sestao y su formidable Escuela Municipal dirigida por Juan Viqueira, esperan ansiosos recoger el testigo del Torneo Escolar de la Diputación.
Categorías: Benjamín (nacidos 2002-2003), alevín (00-01), e infantil(98-99)
Fecha: 12 de febrero de 2012.
Hora de inicio: 10:00 a.m.
Hora final: Entre 14:00 y 15:00.
Local de juego: Polideportivo La Benedicta de Sestao (junto a la ría)
Inscripción: a través del monitor, o contactando con la Federación Vizcaína de Ajedrez (944415231 info@fvda.org) antes del viernes a las 19:30 horas, indicando nombre, dos apellidos, fecha de nacimiento, y colegio.
Espero veros a todos por allí y que quienes sepan sacar fotos hagan un buen reportaje gráfico para que luego lo podamos disfrutar bien comentado aquí.

Tácticas de ajedrez para niños, de Murray Chandler

Uno de los mejores libros publicados para ayudar a monitores a introducir al alumnado principiante en el ajedrez de las primeras tácticas para ganar piezas y conseguir amplias ventajas durante el medio juego.
Su sencilla estructura presentando los conocimientos de uno en uno en página doble, yendo estos de los más elementales como el ataque doble hasta los más complejos como el recurso al jaque perpetuo para obtener tablas en una posición algo dificililla y reproduciendo en cada tema dicho mecanismo de diagrama en diagrama de la posición más simple que sirve de modelo ilustrada con flechitas, hasta el sexto caso, el más complicado de la lección, siempre con las debidas explicaciones claras, cortas y graduales, permiten al monitor impartir con orden las clases y que el alumnado pueda llevarse a casa su ficha en fotocopia para un ulterior repaso y su mejor seguimiento durante el curso.
Es un material por consiguiente fácil de manejar para hacer fotocopias, sencillo de seguir por el alumnado, muy adecuado para un alumnado que sepa mover las piezas, dar los mates elementales, haya practicado el juego y no tenga problemas con el movimiento correcto de las piezas. Pero como siempre digo con todo libro de ajedrez, no se debe ni leer, ni impartir como si fuera una novela. El monitor ha de primero escoger qué número de páginas va a entregar al alumnado, qué conocimientos va a convertirlos en tema central de una clase, en qué momento y a qué grupo. También se ha de recordar que por muy bueno que sea un libro, y este lo es….el mejor libro es la experiencia del propio monitor y su capacidad de poner ejemplos adecuados a su alumnado, dejando las fichas como mero recordatorio, por lo que no es recomendable seguir el texto sin más. El texto de ajedrez, sólo es bueno, cuando se usa con criterio y actitud crítica.

Colegio Askartza Isusi: Donde empecé

Aquí, en Las Carreras, fue donde con nueve añitos me inicié en la competición de ajedrez dado que por mi deficiencia visual no me querían comprensiblemente en los equipos de fútbol ni de recogepelotas. Tuve la suerte de quedar segundo del colegio en un torneo interno, por delante de muchos mayores de octavo y creo que eso fue decisivo para inscribirme en el torneo por equipos de la Diputación. A ello me animó mucho el propio Director Arana del Centro que también era un entusiasta del Ajedrez, quien sabía demasiado bien cómo motivarnos: de una parte a cuantos nos apuntábamos a los equipos de ajedrez, nos permitía no acudir a las clases del viernes a la tarde con la excusa de ir a competir a Gallarta, El casal, Muzkiz…y de otra, nos invitaba a un mosto y rosquillas de anís terminara como terminara el encuentro.

Por supuesto, cuando entonces, para mí, ganar era lo más importante, se puede decir que la vida me iba en ello toda la semana. Sin embargo, de lo que ahora me acuerdo, son de lo bien que sabían aquellas rosquillitas y de lo divertido que era ver al dire conduciendo su bólido, un seiscientos de carreras con el que nos llevaba y traía, primero por toda la Margen Izquierda y luego cuando nos clasificábamos, hasta el colegio Jesuitas de Bilbao.
Askartza Isusi marcó a fuego mi ideal de un colegio que trabaja el ajedrez: el profesorado veía con buenos ojos que se practicara este juego y para ello ya a finales de los 70 dedicaba toda una sala a su ejercicio durante los recreos y los horarios del comedor. El Director, nada menos, se preocupaga de organizar campeonatos internos de Navidad y Primavera, de apuntarnos a las competiciones de Diputación y cuando era necesario de llevarnos durante su tiempo libre a jugar al club de Gallarta. Cuando aquello, no había clases de ajedrez formamente establecidas, el dire nos enseñaba lo poco que sabía y luego los mayores hacían lo mismo con los pequeños y los expertos con los principiantes, por supuesto, a la vieja usanza…para entendernos, a base de partidas, quedándose en el grupo sino los que más ganaban, quienes tenía su afición a prueba de derrotas.
Este referente siempre me ha guiado en mi carrera ajedrecística y en la medida en que me ha sido posible lo he intentado reproducir a nivel personal como jugador, como monitor, como profesor y en la esfera institucional como federativo.