Partida Tres en Raya

Posición final de la partida
Posición final de la partida

La siguiente partida es un excelente modo de ilustrar la fuerza del centro móvil de peones y cómo sacarle rendimiento, pese a los denodados esfuerzos defensivos del rival del que también puede aprenderse tecnicas de resistencia ante amenazas semejantes, aunque en esta ocasión no hayan servido para evitar un fatal desenlace.
He bautizado este conocido encuentro como “Partida de Tres en raya” a causa de la posición final cuando las blancas rinden.

McDonell – La Bourdonais, London 1834
1. e4 c5 2. Cf3 Cc6 3. d4 cd4 4. Cd4 e5 5. Cc6 bc6 Lo malo de este cambio en c6 es la masa de peones centrales que avanzan poderosamente sobre el tablero.

6. Ac4 Cf6 7. Ag5 Ae7 8. De2 d5 Aquí vemos como avanzan seguros y ligados.

9. Af6 Af6 10. Ab3 O-O 11. O-O a5 Hasta los peones laterales se animan a ganar espacio…

12. ed5 cd5 13. Td1 d4 El centro móvil peonil no tiene quien lo frene.

14. c4 Db6 Es verdad que las blancas disponen de un 3 contra 1 en el flanco de dama, pero ahora las negras cuentan con un peón pasado en quinta.

15. Ac2 Ab7 16. Cd2 Tae8 Las negras no pican en dar bazas de contrajuego al blanco capturando en b2…y juegan para apoyar el avance e4.

17. Ce4 Ad8 18. c5 Dc6 Las blancas intentan imitar a las negras, pero la fuerza de los peones centrales nada tiene que ver con los laterales.

19. f3 Ae7 20. Tac1 f5 Todos se suman a la fiesta. Evidentemente no valia tomar Axc5 Tras CxA por temas de descubierta.

21. Dc4+ Rh8 22. Aa4 Dh6 23. Ae8 fe4 Parece que las blancas han dado un golpe táctico provechoso, pero a costa de permitir a las negras tener dos peones pasados centrales en 5º.

24. c6 ef3 25. Tc2 De3+ Pese a pinchar con c6, las blancas se quedan con las ganas de engullir en b7 por la amenza de mate en cuatro.

26. Rh1 Ac8 27. Ad7 f2 Ya tenemos la primera ficha colocada que amenaza De1+

28. Tf1 d3 29. Tc3 Ad7 30. cd7 e4 31. Dc8 Ad8 Las blancas tambien quieren jugar a lo mismo, pero con su Alfil las negras cortacircuitan la amenaza.

32. Dc4 De1 33. Tc1 d2 Las blancas se defienden bien, pero las negras colocan una segunda ficha.

34. Dc5 Tg8 35. Td1 e3 36. Dc3 Dd1 37. Td1 e2 Y ¡¡¡Tres en raya!!! Las negras ganan.

Ideas subyacentes al avance lateral a3;h3

Con esta pieza separada deso trabajar de modo general las ideas subyacentes a los títpicos avances laterales de a3; h3 y sus correspondientes en el bando negro, a fin de ofrecer al alumnado principiante un conocimiento que vaya más allá del por ellos mismos aprendido sobre el tablero consistente en apoyar el avance de un peón de flanco o para repeler una pieza situada en las inmediaciones, cosa, que espero redunde positivamente en la elaboración de planes propios como en adivinar las intenciones del rival en la partida.
Hablemos en primer lugar del movimiento a3 y a su vera trataremos sus diferencias con h3. Esta jugada puede obedecer a las siguientes ideas:
1º Expulsar a una pieza situada en b4, como por ejemplo un Alfil que clava a un Cc3. Este es el caso de una variante principal de la Defensa Nimzoindia:
1 d4 Cf6 2 c4 e6 3 Cc3 Ab4 4 a3 Con este último movimiento, las blancas animan a su adversario a cambiar su alfil por un caballo o a retirarse de la clavada. Porque en el flanco de dama, la persecución del alfil por los peones no es peligrosa al no estar el rey enrocado de largo generalmente y en este caso la retirada Aa5 dejaría al alfil encerrado en dos movimientos con b4 y c5.
La persecución del alfil en el flanco de rey con h3 está dificultada por el enroque corto donde el avance de los peones supone un riesgo a tomar en consideración. Con todo, cuando hay un fiancheto en el enroque corto rival, el movimiento es oportuno porque la retirada Ah5 supone la pérdida de pieza ante g4 pese a dejar al rey al descubierto, riesgo que las blancas en ocasiones pueden asumir a cambio del alfil.
1 e4 d6 2 d4 Cf6 3 Cc3 g6 4 Cf3 Ag7 5 Ac4 0-0 6 0-0 Ag4 7 h3 En esta posición la jugada blanca estaría justificada, pues ahora las alternativas negras se reducen o a cambiar su alfil por el caballo o a retirarse.
2º Evitar que una pieza rival, se desplace a b4, por ejemplo un Caballo con el que nos amenace un doblete en c2, o para impedir que pinche a un Ad3 o al intento de Trenecito con Ac2 y Dd3, forzando el cambio de caballo por alfil.
1 d4 d5 2 c4 c6 3 cxd cxd 4 Cf3 Cf6 5 Ag5 e6 6 e3 Ae7 7 Ad3 0-0 8 Ac2 Cc6 9 a3 Las blancas desean montar el trenecito con Dd3, pero ante la amenza Cb4, deciden postergar su plan y evitar tan molesto salto.
Su correspondencia en el flenco de rey sería hacer un h3 para evitar el salto Cg4 con idea de pinchar al clásico Ae3.
3º Para avanzar posteriormente un peón a b4 que gane espacio o que pinche a una pieza y ganar tienpo.
4º Cuando se halla un Alfil en b3 o incluso en a4 expuesto al avance acosador, el movimiento a3 procura a la pieza un confortable retiro que evita su acorralamiento en la banda.
5º Como quiera que los alfiles sean preferibles a los caballos, pese a que por convención su valor absoluto sea de 3 puntos, suele ser estrategia temática pinchar al alfil de c4 con un Ca5 que se desplaza desde su casilla natural c6 que fuerce el cambio del Caballo por el Alfil. Al objeto de poderlo conservar y evitar dicha maniobra del bando rival, a3 ofrece un escondite al Alfil y en caso de Ca5, no sólo el Alfil hostigado encuentra refugio, que por añadidura, convierte en malo e inútil el desplazamiento Ca5 que deja a una pieza en la banda cuando el Alfil desde a2 cumple la misma función que cuando estaba en c4.
1 e4 e5 2 Ac4 Cf6 3 d3 Cc6 4 a3 Tras el tercer movimiento blanco, las negras se lanzan a su estrategia de buscar el cambio favorable de un caballo por un alfil. Ante la amenaza Ca5 negras, las blancas con su avance a3 dan refugio a su alfil.
1 d4 d5 2 Af4 Cf6 3 Cf3 c6 4 c3 Af5 5 h3 la idea blanca es jugar la casita con e3 pero sin correr el reisgo de que las negras tengan Ch5, por lo cual le hacen una caseta al alfil.
Hasta aquí las ideas con a3 y sus correspondencias con h3. Ahora toca hablar sólo de h3 por darse donde normalmente hay un enroque corto.
El movimiento h3, además de compartir las cinco ideas antedichas para a3, posee una sexta intención algo más elaborada que tiene que ver con un plan de ataque y llevar la iniciativa en el flenco de rey.
6º Hay ocasiones en que el plan de las blancas debe evolucionar bien por desplazar la dama a la columna h, bien por realizar el avance f4. Suele ser habitual que el Cf3 estorbe en la maniobra y en consecuencia deba ser retirado a fin de posibilitar el plan. Pues bien, a veces sucede que no es posible llevar el caballo ni a g5, ni a d4 ni a h4 y no se desea retirarlo a un lugar tan penoso como e1 o d2 desde donde no sirve para atacar al flnco de rey. Es en estos casos que existe la maniobra h3, Ch2 y después f4 o Dh5, con la posibilidad añadida de poder jugar después si fuera necesario un Cg4.

Bueno, espero con lo apuntado, en adelante juguemos todos con más idea los típicos avances laterales y no sean movimientos de principiante que juega así porque le toca mover y mueve el peoncito que tiene más cerca de su mano en las bandas.

Regla de Tarrasch

La Regla de Tarrasch es un principio estratégico que se aplica en medio juego y final de partida, cuando las torres adquieren mayor protagonismo y los peones asumen su tarea de avanzar para crear problemas en territorio contrario. Este Principio, consiste en que las torres deben situarse detrás de los peones, tanto si son propios para defender su avance, como del rival para frenar su progresión. Por supuesto, como toda regla tiene su excepción, pero en términos generales es aconsejable seguir su pauta.

El motivo en que se apoya este Principio es que, al adelantar un peón, se amplia el número de casillas de la torre que está detrás mientras restringe el movimiento de la que se encuentra delante, lo cual, es una ventaja de maniobrabilidad para el ataque o la defensa de la primera y todo un creciente problema para la segunda que ve disminuida su capacidad conforme el peón avanza hacia ella. Es algo evidente, pero no siempre lo tenemos en cuenta.

Ataque a la Bayoneta

Momento previo al sacrificio del alfil en h7.
Momento previo al sacrificio del alfil en h7.

Antiguamente, cuando era preciso matar al enemigo mirándole a la cara clavándole el filo de la bayoneta en el estómago, los generales ordenaban a la infantería ir a su encuentro a la carrera. Pues bien, de esta imagen en la que los soldados son enviados a la batalla y sobre todo, a una muerte segura desde sus trincheras contra la formación debidamente alineada del enemigo, al objeto de abrir brecha para una posterior acometida del resto de la tropa, se sacó la descriptiva metáfora de “Ataque a la bayoneta” para aludir a cualquier ataque con peones que se haga con intención de debilitar la posición contraria o abrir líneas de ataque sin importar lo que le suceda a dichos peones que se sacrifican en pos de dichos objetivos.

Los más claros ejemplos de un Ataque a la bayoneta nos los proporcionan partidas con enroques opuestos. A continuación una Obra Maestra de cómo opera esta estrategia de Ataque.

Rubinstein – Teichmann, Viena 1908

1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 Cbd7 5.e3 Ae7 6.Cf3 O-O 7.Dc2 b6 c5 Rubinsteín ha entrado en su Variante de la Defensa Ortodoxa

8.cxd5 exd5 9.Ad3 Ab7 10.O-O-O c5 Puede parecer de locos enrocarse por donde las negras precisamente suelen atacar estando como está la columna desprotegida del peón c y teniendo las negras la opción de ruptura en c5. Pero las blancas, deliberadamente han elegido jugar una partida de enroques opuestos, y eso es una ventaja anímica que puede pillar por sorpresa al rival.

11.h4 c4 Empieza el Ataque a la Bayoneta.

12.Af5 Te8 13.Axf6 Cxf6 El cambio de un alfil por un caballo obedece en este tipo de posiciones a dos factores: el primero eliminar a uno de los caballos defensores del enroque; segundo, despejar la casilla por donde habrán de subir los peones en su ataque demoledor.

14.g4 Ad6 Otro peón a la carga.

15.g5 Ce4 aquí tenemos una ventaja de esta estrategia: los peones pinchan a las piezas enemigas y ganan tiempo en la iniciativa.

16.h5 De7 17.Tdg1 a6

18.Axh7+! Rxh7 Obsérvese cómo este sacrificio temático ha sido posible gracias a la previa labor de deshacerse del clásico Caballo Defensor de f6. Ahora este sacrificio de pieza proporcionará a las blancas varios tiempos de ataque en un planteamiento donde, la iniciativa, es pieza de más.

19.g6+ Rg8 20.Cxe4 dxe4

21.h6! f6 aquí tenemos al Peón Minero encargado de abrir de par en par al enroque rival.

22.hxg7 exf3 Y ¡Misión cumplida! El Ataque a la Bayoneta de las blancas ha funcionado y tras abrir brecha la infantería, ahora entran a saco las piezas pesadas.

23.Th8+ Rxg7 24.Th7+ Rg8 25.Df5 c3 26.Txe7 1-0

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