¿Cuántos cuadrados hay en el tablero de ajedrez?

 

AJEDREZ

Uno de los motivos en que se apoya la relación del Ajedrez con las matemáticas es la geometría. A este respecto, el tablero cuadriculado ofrece sorprendentes posibilidades para trabajar elementos geométricos como por ejemplo, plantear al alumnado la siguiente pregunta: ¿Cuántos cuadrados hay en un tablero de ajedrez? La cuestión parece sencilla, pero no lo es.

Hay 64 pequeños cuadrados de a 1
hay 49 de a 4 (2×2)
36 de a 9 (3×3)
25 de a 16 (4×4)
16 de a 25 (5×5)
9 de a 36 (6×6)
4 de a 49 (7×7)
y 1 grande formado por los 64 cuadraditos
En total dan 204.

Un ejercicio que puede graduarse en su dificultad conforme al curso de los educandos consistiría en marcar en los diagramas con colores los cuadrados de 2×2, de 3×3, etc.

Paseo por Cuadrilandia

El tablero es una ciudad cuadriculada y el alumnado va en un coche. El coche puede ser uno de juguete que quepa en una casilla para que el educando lo pueda desplazar manualmente a donde le indique el docente.
En principio este juego está diseñado para trabajarlo sobre tablero y desplazamiento físico; pero también funciona en Mural y solo ejecutado verbalmente en edades superiores a 7 o más años.
El docente coloca el coche en a1 y da órdenes precisas de por donde debe ir en forma de columna, fila o diagonal.
Con este juego se trabajan aspectos espaciales y sobre todo a no salirse del carril, ni de la casilla, habilidad fundamental para un correcto movimiento de ajedrez.

Juego del Bingo

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No es necesario esperar a que el educando sepa jugar al ajedrez para que aprenda a denominar las casillas. ¡Es más! Recomiendo que desde la primera clase se inicie en su verbalización para un mejor y más rápido aprendizaje. A tal efecto podemos jugar al Bingo:
1º Los tableros harán de cartones.
2º Las piezas de ajedrez harán de fichas a colocar.
3º De una caja saldrán papelitos con inscripciones del estilo “Dama f5” o “Peón h7” que serán cantadas por el docente.
4º Tras haber extraído unas 10 papeletas, puede verificarse quiénes lo tienen todo bien puesto sobre el Tablero-cartón.
5º El bingo puede complicarse con colores blancos y negros, realizarse por parejas, contrareloj, obligando a los jugadores a desplazarse desde su mesa donde está el tablero-cartón, hasta un saco común donde están todas las piezas-fichas mezcladas, etc.
Con su práctica se acostumbra al alumnado a escuchar, porque de lo contrario no pueden jugar; también se trabaja el lenguaje oral ajedrecístico; la percepción del tablero; la atención; etc.