Las 10 enfermedades más comunes en el perro

La otitis en el perro y la cistitis en los felinos son los dos motivos más importantes de consulta en las clínicas norteamericanas según Veterinary Pet Insurance Co. Esta es una importante compañía de seguros sanitarios para animales de compañía, y como toda empresa de seguros utiliza la estadística como herramienta de trabajo. Pues bien, aquí tenemos las patologías caninas más habituales que son motivos de visita veterinaria.

Enfermedades más comunes en perros
1. Otitis
2. Dermatitis alérgicas
3. Infecciones dérmicas
4. Tumores de piel no cancerosos
5. Problemas estomacales
6. Problemas intestinales/diarrea
7. Artritis
8. Cistitis
9. Golpes y contusiones
10. Hipotiroidismo

Pero la estadística, que nació con el grupo de las ciencias modernas, es más un medio, que un fin en sí misma, y por lo tanto, no nos aporta nada, sino sacamos las oportunas conclusiones:

De las 10 enfermedades referidas para el perro, al menos de las dos más frecuentes, otitis y dermatitis, hablamos con los propietarios en la 1º visita de reconocimiento del cachorro. De las dos siguientes, problemas estomacales y diarreas, tratamos en cada una de las visitas de rutina en la vacunación anual, al referirnos a la prevención con los enfriamientos y a la conveniencia de elegir una dieta seca (pienso).

  • La mayoría de otitis, sobre todo en perros con las orejas caídas, pueden prevenirse si realizamos una adecuada higiene del conducto auditivo. Con los palitos de oído y sin añadir ningún fármaco, en seco.

A diferencia de los humanos la conformación de este, es en forma de L, lo que nos permite realizar una exploración inofensiva, sin dañar membranas o timpano.Esta debiera realizarse periódicamente o como mínimo siempre después de los baños. Aunque no todos los autores lo recomiendan.

  • Una parte importante de las dermatitis alérgicas, son por parasitosis externa, pulgas y garrapatas, estas pueden preverse de forma estacional y de forma efectiva, con collares, pipetas, pastillas, etc.

  • No olvidemos que en los perros ,sobre todo de pelo largo, los problemas gastroentericos ,vómitos y diarreas, no siempre tienen un origen alimentario o por ingesta inadecuada, sino que en muchas ocasiones son debidos a que el perro se nos ha enfriado. Esto suele darse en la peluquería, después del baño, tras un paseo lluvioso, o por el repentino cambio de temperatura al salir de casa (ellos siempre están delante de la calefacción).

Tumores, artritis, cistitis o hipotiroidismo aparecen cada vez más al estar ligadas a una longevidad cada vez mayor de nuestros perros. Por contra ,los traumatismos aparecen en menor numero.

Conclusión:

LA PREVENCION es determinante para reducir la presentación de los procesos patológicos más frecuentes. Las revisiones semestrales evitan que procesos incipientes se conviertan en cuadros agudos, es preferible hacer análisis o exploraciones preventivas que acudir a urgencias por agravamientos posteriores.

LA MANIPULACIÓN del perro, por parte del propietario, es indispensable para la aplicación correcta de los tratamientos.

En general, nuestros clientes, no llevan a cabo los protocolos recomendados por:

  1. El animal no les permite manipular en actos de limpieza de oídos, cepillado, corte de uñas, etc. y pueden realizar actos que en la consulta parecen sencillos.

  2. El perro se niega a comer la dieta prescrita, a tomar la medicación, y finalmente su voluntad se hace más fuerte o al menos más tozuda que la del propietario.

Por eso insistimos en que durante el periodo de aprendizaje y socialización, debemos crear hábitos de higiene y mantenimiento en el cachorro. Tiene que acostumbrase a que le limpiemos los oídos con palitos de algodón secos, cortarle las uñas, le, y examinarle detenidamente si así lo deseamos. Sin que esto se convierta en una carrera de persecución en la que la paciencia del dueño, suele agotarse antes de conseguir el objetivo.

EL SEGUIMIENTO CLINICO, que permite seguir una HOJA de RUTA sanitaria, con su historial, evita repetir procedimientos diagnósticos y mantiene un hilo conductor de actuación.

Debo proteger a mi perro frente a leishmania, porque me voy de viaje….

……y  estoy infoxicado, pues me recomiendan, en el parque, en el veterinario, en la tienda del pienso, muchas y muy diferentes formas de hacerlo.
Brevemente os diré que la leishmaniosis es una enfermedad muy grave, provocada por un parasito letal y que se propaga por la picadura de un mosquito. Toda la costa mediterránea es casi, zona endémica y está evolucionando hacia el noroeste. En Euskalherria aún estamos fuera de la zona de influencia, pero el tránsito de perros ha hecho que en Navarra aparezcan casos de perros nativos positivo.
Este es el año de la leishmaniosis, por la presencia continuada de esta enfermedad en todos los medios especializados. Y esto se debe a causas desfavorables, por una parte, en cuanto a la constatación de que las zonas endémicas cada vez son más amplias y se extienden hacia el norte. También se constata que los vectores (parásitos intermedios responsables de la transmisión y el desplazamiento de la enfermedad), son indispensables en las enfermedades emergentes. Y por otro lado, por motivos favorables, en tanto que los laboratorios se han ocupado de lanzar diferentes principios activos para prevenir la enfermedad. La conferencia CVDB-WEB LEISH, celebrada en Berlín  a la que hemos asistido hasta hace pocos minutos (de forma virtual, por videoconferencia), pocas novedades nos ha aportado respecto a la efectividad de la nueva vacunación  de VIRVAC  anti-leishmania, al no disponer de datos (según ha contestado el ponente).Ni siquiera ha nombrado la domperidona de ESTEVE, pues es la otra nueva alternativa, como forma de prevención temporal. Trataré de hacer un breve esquema al final de este post, para responder a la pregunta del inicio respecto a que tratamiento debemos aplicar, para proteger a nuestro perro, si solo viajamos al sur en vacaciones.
Lo que más me ha sorprendido de la conferencia patrocinada por Bayer, se relaciona con una pregunta sobre los más de 200 casos HUMANOS, que se han dado al sur de la comunidad de Madrid (Fuenlabrada), desde el 2009.Porque no debemos olvidar que lo más importante de todo esto es que la leishmaniosis es una zoonosis, por tanto se transmite al hombre. Otro dato, también puede darse en los felinos, pero en estos la incidencia es mínima, pues por sus hábitos no suelen exponerse a la picadura del mosquito.
¿Qué forma tengo de proteger a mi perro en vacaciones?
Depende del destino al que te diriges. Consulta un mapa de prevalencia de la enfermedad en internet, en el mundo, en Europa, en España. Te diría que si pasas de Miranda, le protegieras. Y si vas a zonas de alta prevalencia como Valencia, Alicante, Orense, etc. protégele más. Y si el viaje no es ocasional, sino que es vuestra segunda vivienda o la casa del pueblo, vacunalé.
Por tanto, depende de:
•    destino o localización.
•    tiempo de estancia, corto o largo.
•    época del año.
•    entorno y topografía, zonas de humedales, riachuelos, zonas pantanosas.
•    hábitos de vida, paseos al anochecer, cafés en porches o terrazas. Hábitos relacionados con la presencia activa del mosquito.
De forma que valorando la intensidad de estos parámetros, podemos disponer de:

•    Pipeta advantix de uso tópico,  collar de amitraz, scalibur.

•    Leisguard, de Esteve. Tratamiento temporal preventivo oral. Refuerza la respuesta inmunomediada.
•    Vacuna VIRVAC .Tratamiento biológico anual. De inicio precisa 3 dosis, después cada 12 meses.
Vamos valorando de menos a más, el grado de protección que queremos aplicar. El último, vacunal, supone una protección por encima del 96%. En el caso del Leisguard nos informan de un riesgo 7 veces menor que si el perro no hubiese sido tratado. El costo de unos y otros es también muy diferente.

Que cada uno elija su opción más valida, seguiremos informando.

IAS

Por el momento, en la clinica, regalamos un collar scalibur con la compra de program, para que lo protegas esta Semana Santa.

Un cachorro rabioso, adoptado en Marruecos, entra en España

El pasado mes de febrero, las autoridades Holandesas notificaron un caso de rabia, informando que se había procedido a eutanasiar al perro y realizaban un seguimiento sanitario de los propietarios. Un cachorro adoptado en Marruecos por una pareja de holandeses, viajó con sus dueños desde el país africano, hasta Málaga, para después trasladarse hasta Ámsterdam. Para ello, después de adquirilo, acudieron a un veterinario Marroquí, donde se le instauró el microchip y se le facilitó el certificado veterinario. Sin embargo, no se le aplicó ninguna vacuna, ni se realizó ningún test de diagnostico, ni tratamiento antiparasitario.
Con estos dos documentos, chip y certificado, el perro pasa la aduana española en Málaga, donde se le expide el pasaporte europeo, y entra después en el avión que le trasladará a Holanda.
El cachorro con los días muestra un comportamiento agresivo y hostil y llega a morder a los propietarios. Entonces acuden, por primera vez, al veterinario holandés, que después de realizar la exploración concluye que se trata de un problema de comportamiento por stress. Se le trata con sedantes al animal, pero a pesar de esto, se hace incontrolable. Entonces se le informa al albéitar de que su procedencia es africana y se informa a las autoridades pues podría tratarse de un caso de rabia. Las pruebas realizadas postmorten, así lo certifican y se establecen los protocolos oportunos.
La directiva del reglamento 998, de la UE, ya establece desde el 2003 los requerimientos sanitarios para viajar a Europa con nuestras mascotas, desde dentro o fuera de esta. En ella, se exige el certificado veterinario, la identificación con chip o transmoder y la adecuada vacunación antirrábica. Además en algunos países miembros, se ha pedido una valoración de anticuerpos frente a rabia, en análisis de sangre acreditados, así como tratamientos antiparasitarios y frente a garrapatas. Estos tres últimos requerimientos han cambiado en los últimos meses, pero realmente no siempre se aplican los periodos de cuarentena de cuya obligatoriedad se habla tanto. Para más información, podéis visitar nuestra web, en el apartado de animales sin fronteras, www.veterinariosbilbao.com o en nuestro facebook donde os damos toda la información.
En mi opinión, la conclusión de esta noticia, está en que se puede legislar cualquier aspecto de la convivencia, pero en el caso de los aspectos sanitarios, debemos ser escrupulosos con el reconocimiento y la vigilancia de enfermedades tan graves como esta. De forma que el veterinario (sin fronteras) debe examinar al animal a fondo y sobre todo debe de convencer a los propietarios de la importancia de la aplicación de las medidas preventivas frente a las zoonosis. Tanto para atravesar fronteras, como para la convivencia diaria con el resto. Si la ley solo es percibida como una traba burocrática
Muchos clientes me preguntan a diario por la necesidad de la vacunación, si es importante mantenerla anualmente, y si es obligatoria. Por qué no es obligatoria en Euskadi (estoy hablando de la rabia) y sí lo es, en Cantabria o Burgos. Por qué en algunos sitios o clínicas cuesta 25 y en otras 50.
Si no somos capaces de divulgar la importancia del seguimiento clínico, como forma de prevención, nos seguirán interrogando sobre la obligación o no de vacunar, o sobre  asuntos mercantiles, y terminaran depositando su confianza en los 5 euros de diferencia en el precio final. Casos como el anterior, se repetirán indefectiblemente.
En la clínica, todos los aspectos sanitarios deben de estar basados en la confianza del propietario y en el seguimiento del paciente.

Prevenir y actuar en un golpe de calor

Creo que todos hemos visto imágenes del trágico suceso que protagonizó Fiji, hace unos días. El bóxer que murió hace unos días por “golpe de calor”, en el parking de ikea de Barakaldo. Como en otras ocasiones, nuestros animales de compañía, son protagonistas en los medios por un lamentable suceso. Y como en otros sucesos todos opinamos al respecto, me incluyo en esto. No obstante, he preferido esperar unos días para utilizar el lado positivo de la noticia.
La divulgación de la información y la presentación del video en el que un bóxer, Fiji, atado en la parte posterior del maletero de un audi, agoniza víctima de un golpe de calor, nos permite conocer que la muerte de perros por esta causa, en el interior de los vehículos, se produce mucho más frecuentemente de lo que nos parece. Además, en esta ocasión se ha producido este hecho en invierno. Es decir, el perro fue víctima del “golpe”, en un día en el que la temperatura no superaba los 15ºC en el exterior. Aprovechemos la muerte de Fiji, para prevenir que esta situación se repita, o al menos no se repita con tanta frecuencia. Cuando nos llegan a la clínica casos de “golpe de calor”, el propietario siempre explica el corto periodo que ha dejado al perro en el choche, que estaba en zona de sombra  y que el día no era especialmente caluroso. Probablemente todos estos factores sean ciertos, pero debemos saber dos cosas:
1.    El perro no cuenta con glándulas sudoríparas, como los humanos, solo en la zona de las almohadillas, y por tanto, su mecanismo para  regular la temperatura se limita al proceso de hiperventilación mediante el jadeo. Esto, solo dispone de la introducción de aire frio en la inspiración para refrigerar su organismo. En términos automovilísticos, hablaríamos del Citroën dos caballos, que solo refrigeraba el motor a través del ventilador, frente a motores más modernos que disponen de un circuito de agua para enfriar el motor.
Por tanto, si cerramos el vehículo, los cristales del coche provocarán un efecto invernadero que incrementará la temperatura del interior en 20 o 30 grados. Si además no hay renovación de aire, por dejarlo herméticamente cerrado, el perro no dispondrá en 10 minutos  de aire frio para refrigerarse, pues el habitáculo es muy pequeño. Su jadeo  contribuirá además a calentar el aire y aumentar la humedad ambiental como si estuviéramos hablando de un aparato de climatización.
2.    Las sombras se desplazan con el tiempo y además, en general, las superficies de apoyo del vehículo, asfalto, cemento o baldosa son comunicadores perfectos del calor que lo transmiten al automóvil. En suelos naturales de bosque o pradera, estos son mejores aislantes.
3.    El metabolismo del animal, que no puede refrigerar suficientemente, recurre a mecanismos de vasodilatación periférica y reducción del aporte de oxigeno, para mantener únicamente la funciones orgánicas que le son indispensables para la supervivencia. Hasta llegar a fracasos orgánicos en la medida que el proceso se va agravando.
En conclusión, para prevenir todo esto:
•    no debemos dejar al perro en el coche.
•    Y si lo hacemos debemos dejar abiertas unos centímetros, las ventanillas o el techo solar, asegurándonos de crear una ventilación  suficiente.
•    Nunca al sol, ni en el momento, ni en periodos posteriores.
•    Si dejemos algo de agua fresca, esta colaborará en la refrigeración.

Y si nos encontramos con una situación de urgencia:
•    Sacar inmediatamente al perro del vehículo, posicionarlo en un lugar fresco.
•    No  darle agua fría para que beba, ni echarle esa agua directamente sobre el cuerpo, no taparle con toallas mojadas, no sumergirle en agua. Todo esto puede contribuir a un cambio repentino de la temperatura y provocar una hipotermia o CID, coagulación intravascular diseminada, o sea, múltiples pequeños trombos.
•    Enfriar poco a poco su cuerpo. Mediante bolsas de agua en extremidades, hielo en axilas y canal del hocico. Mojando su lengua para refrescarla.
•    Acudiendo después al veterinario para prevenir el CID     y estabilizar el equilibrio térmico por sueroterapia.
Con que uno solo de los lectores hiciera uso de estas recomendaciones, la noticia y quienes la hemos divulgado, nos sentiríamos mejor.
Dedicado a Fiji.
IAS

¿Eutanasia para Pituso, un paso a mejor?

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Al hablar de las condiciones sanitarias de los perros adoptados y el pésimo estado en que eran recogidos algunos de estos animales, no mencionamos la  dificultad a la que nos enfrentamos para sacar adelante algunos de ellos. Estoy recordando en este momento, alguna ocasión en la que la eutanasia ha sido la única salida para problemas irresolubles, que nos han abocado a esta para evitar al menos el sufrimiento.
En mi código deontológico este, el sufrimiento, es el primero de los enemigos a combatir, por encima de cualquier otra circunstancia. Incluso, por encima del criterio de los propietarios y su escala de valores. Paliar el dolor está, a mi entender, sobre condiciones económicas, sociales, religiosas o morales, y además en este momento contamos con los medios para combatirlo.

Este fue el caso de Pituso, hace unos meses. Recogido por colaboradores de Galgoleku, se realizó una exploración previa para valorar el alcance de las lesiones. Se apreciaron  fracturas múltiples en extremidad delantera, trasera y cadera. Ante un pronóstico desalentador, se le trasladó a Bilbao y  llegó a nuestra clínica para considerar una segunda opinión. Cualquier movimiento se hacía insoportable para el cachorro y se decidió administrarle potentes analgésicos y sedantes, hasta decidir el abordaje quirúrgico. La dificultad para Galgoleku es en estos casos especiales decidir quién puede atender al animal en estas condiciones especiales, quien puede trasladarlo, acercarlo al veterinario, acogerlo temporalmente, administrarle la medicación, etc. En una situación crítica de estas características, no todos los colaboradores disponen de tiempo, espacio, conocimientos y, sobre todo, “amor incondicional” hacia los animales, como para hacerse cargo de un caso de estas características. En estas circunstancias conocí hasta dónde llega el alcance de su LABOR.
Si la recogida del animal, el acercamiento hasta el veterinario y el traslado posterior hasta Bilbao, precisó de un gran esfuerzo logístico por parte de Galgoleku. Paliar el dolor durante aquella noche fue complicado. La gravedad de las lesiones implicaba, que varios veterinarios colaboradores abordásemos conjuntamente la intervención.
Al día siguiente, observamos que desde el momento del rescate, la incontinencia se había ido agravando con el tiempo. Esta, no era debida a la obligada inmovilidad de Pituso, sino que  se había establecido, como consecuencia de la fractura y el desplazamiento del hueso sobre el nervio responsable del control de esfínteres. Roberto, un compañero veterinario, estimó como irresoluble la afección del nervio. Las pruebas realizadas a posteriori, nos confirmaron esta valoración.
Esa misma tarde, Joseba y  Natalia, dirección de la asociación, informados de la situación y con un pronóstico muy desfavorable, decidieron eutanasiarlo. Seis colaboradores de Galgoleku, cuatro veterinarios y numerosos asociados en comunicación directa, implicados todos ellos en un rescate de un galgo, lloramos la perdida de Pituso. Solo 48 horas después de haber sido encontrado. Para mí ,forma parte de mi profesión, pero para ellos… no he visto nunca una manifestación más clara de amores perros.
Para Pituso