COMENTARIO MARA S. UNA GALLEGA DECEPCIONADA

 

Sábado 24 de septiembre de 2016

Recibo este comentario. Vale la pena. Dice así:

Soy gallega y de izquierdas pero si residiese en Euskadi no dudaría un momento en votar a un partido coherente, serio y con una activa política social como el PNV. Pido desde aquí, si usted me lo permite, que los vascos no se dejen llevar por los cantos de sirenas del mismo (ni de izquierdas/ni de derechas) populista. En Galicia el nacionalismo prácticamente ha desaparecido y los gobiernos de las Mareas en ciudades como Santiago, Coruña y Ferrol no se diferencian apenas de los de sus predecesores del PP y demuestran una total falta de ganas y de capacidad de gestionar nada. Lo suyo es la palabrería vacua y la pirotecnia verbal. Por si fuese poco, hace unos días nos encontramos con que llegaban a pactos en la Comisión de Cultura del Senado con Ciudadanos:

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/elecciones2016/2016/09/16/cospedal-ama-casa-mercado-santiagoel-nombramiento-rivera-cruz-judias-pais-temas-dia-redesen-marea-pacta-dar-ciudadanos-presidencia-congreso-cambio-secretaria/0003_201609G16P9994.htm

El mismo no es un camino, es una tortuosa senda que, sin ninguna duda, empeorará la situación allá donde gobierne. Es un populismo más. Escribo este correo desde la rabia y la desesperación de saber que hablo una lengua que pierde hablantes día a día y desde la desesperación de quien minuto a minuto se siente extranjera en su patria. Un día me levanté, hace unos años, convertida en alguien que “imponía” la lengua que mamó de los labios de su madre, el gallego y ahora después de esto… Por favor, pido a los vascos, especialmente a los descendientes de gallegos que piensen muy bien su voto.

Mara S.

SOLO QUEDA IR A VOTAR

Viernes 23 de septiembre de 2016

img-eaj-pnvNo se por qué existe el sábado como día o jornada de reflexión. Lo entiendo en el antiguo Oeste para que la gente no fuera bebida o con la resaca, pero hoy en día éstas cosas están superadas. Incluso  hay países que permiten hacer campaña el mismo día. Son gente civilizada que no va a andar a palos. Pero en la violenta España se instauró la jornada de reflexión y ahí sigue.

Solo la incumple la película dedicada a Podemos del director  León de Aranoa en el Festival de Cine de Donostia. Si esta película fuera del PNV ya tendríamos la denuncia ante la Junta Electoral, pero estos señores tienen bula, porque la película es un panfleto sin crítica de las bondades de esta fuerza que ya es parte de la Casta.

Y terminó la campaña del PNV en el Arenal de Bilbao y no en La Casilla como se ha hecho siempre. Buen tiempo, buena audiencia, buen sistema de sonido, clima de cierto entusiasmo prudente, porque como bien ha dicho Urkullu, menos de 24 es un mal resultado pero 27, casi impensable. Es lo que el PNV tiene hoy y sería un milagro repetir esos parlamentarios teniendo en cuenta que hay en liza otras dos fuerzas emergentes.

La campaña del EAJ-PNV ha sido buena. Sensata, argumentada, sin estridencias y con un candidato fiable. Una buena fotografía y un buen trabajo. Ya la gente no tiene enfeudado el voto, le tienes que convencer y le tienes que emocionar. Cosa harto difícil en política, aunque las campañas de verdad duran cuatro años y siendo verdad que el elector tiene la memoria flaca y que nadie vota por agradecimiento la opinión en una sociedad de opinión  pública se va formando día a día, aunque es verdad que hay gentes que votan no a favor de algo sino en contra de alguien.

Se ve en las llamadas que hemos estado haciendo en Bizkaia y Araba. Hay una constante: Trabajo para los hijos, pensiones, ascensores que no funcionan a la hora, concejal que no les atiende con la debida diligencia, personas mayores que viven solas y ya todo les da lo mismo, y  bastante  gente muy maleducada que te cuelga el teléfono o te insulta. Son los menos pero son gentes para echar a comer aparte y que deberían vivir en la punta de un monte por su insociabilidad. Es como esos que no tienen la educación de cogerte la propaganda en la calle. Lo mínimo que se pide es obtener el buen reflejo de coger la propaganda porque puede que hasta te pueda convencer y si no es tu papeleta, métela en el bolsillo respetuosamente. Eso si debería ser una buena educación para la ciudadanía.

Solo he echado en falta en esta campaña una mínima pedagogía sobre lo que es el Parlamento Vasco  porque no se elige un gobierno sino un Parlamento y nadie tiene ni idea de que son 75 los elegidos, que cada territorios elige 25,que de ahí surge un gobierno, que se ha trabajado en Comisiones durante cuatro años, que se han aprobado leyes y que hubo un primer Parlamento hace 36 años  que fue elegido un mes de marzo y que no tenía ni sede, ni letrados, ni experiencia alguna.

En este país de Adanes al primer presidente del Parlamento Vasco, Juan José Pujana se le debería tratar con mayor deferencia que como se le trata. Existe un culto excesivo hacia el ejecutivo y la democracia tiene tres poderes, no solo uno. Una pena.

Y finalmente una loa a la fiel infantería, a la base de los partidos, y en concreto a la nacionalista. Es lo mejor de todo esto. Gente que mete horas, que argumenta por el teléfono, que reparte papeletas, que va a los hogares del Jubilado todo el año, gentes que van a los mítines y escuchan los mismos argumento mil veces y siguen aplaudiendo. Los elegidos no deberían perder de vista este trabajo de hormiga, este trabajo del mundo del silencio de los partidos, este trabajo que sin él, no habría elegidos que a veces se toman demasiado en serio a si mismos y no están por la labor de soportar al vejete de turno porque les cansa.

Solo queda ir a votar pensando en que los próximos cuatro años están resumidos en una papeleta. Ojalá sea mayoritariamente la del EAJ-PNV.

ALONSO, ATRAPADO EN SU DISCURSO

Jueves 22 de septiembre de 2016

AlonsoAlfonso Alonso debe estar contento con su campaña. Nadie le ha recordado el affaire San Antonio, y, criticar a Ritá Barberá, le ha tocado hacerlo a Maroto, asimismo implicado en el asunto San Antonio. Hay gentes como esas sartenes de teflón que no se les pega nada.

Su campaña ha sido a la española. Han sido la  quintaesencia de lo hispano en Euzkadi, incluyendo las impresentables declaraciones de su compañero el ministro del Interior Fernández Díaz, en contra de la exhumación  extraordinariamente  respetuosa de los restos de Mola y Sanjurjo. “Hay algunos que quieren ganar la guerra cuarenta años después” ha dicho este compañero de gabinete de Alfonso. Y Alfonso callado.

Me dijo Arantza Amezaga que no sabía que Mola estaba enterrado en el centro de Iruña. Era un secreto de estado. Ha sido como tener a Jack el Destripador en la Iglesia de San Pablo en Londres. Todo un asesino, todo un terrorista, todo un sádico y un práctico de la venganza, homenajeado en el centro de sus tropelías. Y, los deudos de sus víctimas, cuarenta años callados.

No se quiere ganar ninguna guerra hecha por golpistas y fascistas, sino hacer justicia. Al alcalde del PNV de Lizarra (Estella) Fortunato Aguirre lo fusilaron sin juicio alguno y echaron su cadáver a la cuneta para que los perros dieran cuenta de él.

Alfonso Alonso en su debate en ETB parecía un ministro de España. Lo ha sido, pero, todavía no se ha quitado el traje. Y en ese debate estuvo Miren Larrion de Bildu. Pero cuando ETB preparó un programa sobre el lado humano de los candidatos, Alonso se negó a hacerlo porque estaba primero Otegi y luego Maddalen Iriarte. Es decir, pueden participar en un debate pero no hablar de sus gustos, familia, y hobbys. Y eso que fue un programa amable y con audiencia.

Él se lo ha perdido. Atrapado en su dogma, ha desaprovechado una oportunidad de oro para hacer más amable a su personaje que es la imagen de un político, duro, lejano y sin gracia.

Peor para él.

A veces la dogmática de los partidos hace estas cosas tan peregrinas que luego nadie agradece porque ese mismo día Urkullu recibía en Ajuria Enea a la Asociación de Víctimas y la reunión fue muy positiva.

Creo que Basagoiti no hubiera desaprovechado la oportunidad. Pero Basagoiti vive en Mexico y la política vasca le importa lo que a Donald Trump un tequila.

Alfonso Alonso, político alavés con paracaídas, perdió su oportunidad por no saber leer la realidad de lo que pasa a su lado.