Ya es “Eguen zuri”, el más blanco de los jueves

1431639904_gallo_cantando-644x362

Hoy, 23 de febrero, no es un jueves cualquiera: es el EGUEN ZURI, una de las fechas más esperadas por pequeños y mayores de otros tiempos, la antesala del carnaval propiamente dicho y que, a pesar de que no se celebra en todas las localidades, es sobradamente conocido.

La festividad del Eguen Zuri se celebra hoy en numerosas localidades vascas, cada una con sus curiosas especificidades y que ya desarrollaremos en otra ocasión, pero que básicamente se apoya sobre tres pilares: la participación de la población infantil, el hacer una ronda-cuestación y el símbolo del gallo a sacrificar como medio de purificación.

Fuera de nuestro entorno, es normal denominar esta fecha como “Jueves de Lardero” o “Jueves gordo”. Gordo, porque era un día en el que en muchos pueblos se salía al campo a hacer una comida basada en el cerdo. Es decir, una clonación del Basaratuste del domingo pasado y que ya tratamos aquí: http://blogs.deia.com/arca-de-no-se/2017/02/09/basaratuste-el-carnaval-del-bosque/

e3d23b54-8302-418d-baaa-34e0e55c2772

De hecho, la palabra “lardero” deriva del latín “lardarius” que significa ‘tocinero’. Es más: en La Rioja existe un pueblo llamado Lardero el cual recibió este nombre por la importancia que tuvieron sus salazones en la época de los romanos.También recuerda las costumbres de esta fecha el dicho “Jueves de lardero, longaniza en el puchero”.

En euskera se ha denominado como “Ostegun gizen”, “Ostegun ihaute” y, en el occidente, “Eguen gizen” o “Eguen Lardero” así como con el precioso nombre de “eguen zuri”, (‘jueves blanco’). Era costumbre, una vez más, salir los más pequeños cantando por las casas, haciendo una pequeña cuestación que acababa en una gran merendola. El personaje central era el gallo que acompañaba al coro infantil, en gallo contradictorio en lo simbólico, ya que representaba el amanecer, el renacer y, a su vez, el animal más libidinoso de la casa, insaciable, y entregado por instinto ciego a los pecados carnales del mal. Un gallo que acabaría siendo torturado y muerto, con cuanta más crueldad y ensañamiento mejor, para convertirse en el chivo expiatorio de aquella comunidad humana, el redentor, el talismán que había de depurar las energías perniciosas que cargaban el ambiente.

842

Bien lo recoge aquella copla usada para hacer la ronda de este día en aquellos pueblos en que no se hablaba ya euskera, una cantinela que a modo de sentencia judicial, escuchaba atónito el gallo en la cesta, atado de patas y bien sujeto, esperando sumiso su fatal destino: «Este gallo escarbador de trigo y cebada ajena, aquí morirás traidor, por los niños de la escuela»

Son varias las canciones populares que nos hablan de aquellos ancestrales “egun zuri”. Quizá la que es más conocida nos habla de la abundancia de huevos que ya había por aquellas fechas, tanto que hasta los perros descansaban sobre ellos: «EGUEN ZURI, eguen baltz, txakurra arrautza ganean datz. Zuri-zuritxuok geuetzako dira, enparaduak maisuentzat. On dau saltseak espezia, Bartzelonatik ekarria. Nagosi jauna gura genduke, kopla honetako lizentzia. Ateok dira leizarrez, ateburuok zidarrez. Etxe honetako etxeko jauna, urregorrizko bizarrez. Urregorrizko bizarra dauko, urrezurizko bizkarra»

eguen%20zuri on

De todas formas a mí, por cercanía y afinidad, ya que pasé allí buenos días de mi infancia, me gustaría traer a estas líneas la que en el día de hoy estarán cantando casa por casa los más pequeños en Arrankudiaga (Bizkaia). Dice así, transcrito con las variantes fonéticas propias del lugar:

«Eguen zuri egune
kolore ederreko egune
mendi ganean laño pardua
eta azpian eguzki zuria
herri honetako neska-mutilak
zuen aurrera gatoz gaur
tripiarentzako eskatzen dogu
solomorik ahal badozu.
Oilar gorria ta bai ederra
ta gure palu daukagu
onentzat bere eskatzen dogu
zer edo zer ahal badozu.
Etxeko andrie begire dago
zeruko aingeru dirudi
errukitu gugaz eta ahal badozu
ogerlekotxu bat emoguzu.
Orain hemendik bagoaz eta
agur hurrengo artean
agur hurrengo artean
osasun onagaz bizi. Eup

1483216074667_content

Su traducción sería ‘Día de “Egun Zuri” (jueves gordo), jornada de bello color, en las cumbres nubes oscuras y abajo [en el valle] sol blanquecino. Hoy venimos frente a ti los chicos y chicas de este pueblo y pedimos para nuestras tripas, a ser posible lomo. Gallo rojo ciertamente bello y tenemos nuestro palo. También pedimos para éste, cualquier cosa si puedes. La señora de la casa está mirando, parece un ángel. Apiádese de nosotros y denos algún durillo. Ahora ya nos marchamos de aquí, adiós hasta la próxima, adiós hasta la próxima y que vivan con buena salud. Eup!!’

Una tradición y canción rescatada “in extremis” de los más mayores del pueblo y que han puesto de nuevo en valor con la implicación de los centros de enseñanza. Un robusto pasado que reverdece para ser delicia del futuro. Una fiesta que ilusiona al contemplarla porque actualmente es la fecha que, cada año, con más inquietud y expectación esperan los peques. Como ha sido siempre… un día grande, porque hoy es Eguen Zuri, el más blanco de los jueves.
====================================
COMPARTIR. Si te ha gustado no seas avaricioso y COMPÁRTELO con quien tu creas que le pueda gustar. Cuantos más lo conozcamos, más gozoso será nuestro mundo.

AMISTAD. Y si quieres recibir más notas de este estilo, no dudes en darle al “AGREGAR A AMIGOS”: me voy a esmerar por no defraudarte ni aquí ni en la realidad exterior.

BLOG. Puedes leer este y otros artículos similares míos en http://blogs.deia.com/arca-de-no-se/

felix facebook

Basaratuste: rito al bosque a punto de desaparecer

basa_MG_0622.

En nuestra cultura popular vasca existe una curiosa ceremonia de invierno sobre la que no se ha reparado a pesar de lo excepcional de la misma. Se trata del Basaratuste o Kanporamartxo, en notable retroceso y limitado hoy en día a unos pueblos de Bizkaia. En lo que a la puesta en escena se refiere, queda reducido a un almuerzo en el monte, sin referencia alguna a su historia y su razón de ser. Es decir, es una fiesta a la que traicioneramente se le hurtó el alma, la esencia y su razón de ser. Qué pena…

Pongámonos en escena… Las fechas tradicionales de los carnavales son libres y variadas dependiendo de la localidad, si bien lo corriente es que se celebren en los tres días previos al Miércoles de Ceniza, es decir, domingo, lunes y martes, que dan paso a la Cuaresma. Insistimos una vez más, que debemos habituarnos a mirar más allá de esas fechas y ceremonias siempre enmascaradas por el cristianismo. Y es que los carnavales son mucho más, algo salvaje, atávico, montaraz… unas fiestas que nos hacen escuchar los latidos de la tierra que cada día besan nuestros pies.

La puerta a aquellos genuinos carnavales, a los auténticos, la abría en algunos lugares el jueves gordo o “de lardero” o, en otros, el Basaratuste. Era esta última una celebración que se hacía –y se hace– en el domingo previo al de carnaval. Hoy en día se conoce como “basaratiste”, “basatoste”, “basatuste”… y basta con citar su nombre para que la sonrisa y el brillo en los ojos afloren en los rostros de muchos de los ancianos a los que preguntamos. Porque recuerdan con nostalgia aquella tradición que, no pudiendo explicar cómo, dejaron perder para siempre. Eso sí: en contraprestación ahora no hay pueblo que no tenga su insustancial desfile y concurso de disfraces para que vanidosamente nos miremos al espejo y comprobemos lo geniales y auténticos que somos al ir a la calle disfrazados de gallinas o bucaneros.

1536

Pero lo nuestro es otra cosa… es el quedarnos con las nueces y dejar el ruido para otros. Porque aquí hablan nuestros antepasados: gritan y aclaman rogando que nos esforcemos por no olvidar aquellas ideas y formas de interpretar la vida suyas, aquellas con las que nos edificaron durante tantos siglos. Nada de fiestas estridentes y vocingleras… lo nuestro es el Basaratuste, cuyo precioso nombre, por cierto, se compone de “baso” y “aratuste”, es decir, ‘el carnaval del bosque’. ¿Hay quien dé más?

En los pueblos en los que aún lo practican se acude a unos lugares específicos, fuera de las zonas habitadas. Unos enclaves que se repiten año tras año y que “pertenecen” a la comunidad humana de un municipio, barrio o parroquia que se identifica en torno a él.

2012_basatostea800

Allí se asan productos del cerdo, nuestro gran animal totémico, cuasidivino en los ritos invernales. Se cocinan pinchados en un palo llamado “txitxi-burruntzi” o “txitxi-burduntzi”. Son celebraciones que, a pesar de ser minoritarias, suelen gozar de buena aceptación por lo salvaje y puro de las mismas.

Pero pocos o nadie parecen percibir que se trata de la reminiscencia de una antiquísima ofrenda de alimentos que se le hacía al gran bosque, de nuevo para que despertase y cogiese fuerzas para producir todo aquello que necesitaban los humanos. Con un ritual fuego purificador, omnipresente, y valiéndonos de esas ramitas que el mismo bosque nos facilita. Con un simbólico sacrificio animal incluido: el del cerdo.

Algunos historiadores retrotraen todo este tipo de ofrendas a antiguos sacrificios humanos ofrecidos a la tierra madre y que posteriormente fueron sustituidos por muertes de animales. Existen diferentes referencias similares a nuestro Basaratuste por todo el mundo, lo que invita a pensar en un origen común prehistórico para todas ellas.

_basa IGP9801

Se dice asimismo que, ante la dureza del invierno, resultaba muy complicado alimentar a los animales para mantenerlos vivos, por lo que se iban sacrificando paulatinamente. Así, además de eliminar una obligación ganadera, se conseguía alimentar a los humanos y a las divinidades en una época en la que la naturaleza no ofrecía alimentos. Porque el invierno de nuestros antepasados era básicamente oscuridad, hambre y frío.

Y de allí, miles de años después, recogemos hoy nuestro ignorado e inadvertido Basaratuste, nuestro Kanporamartxo… Curioso también que se haya mantenido en los pueblos en donde no se perdió el euskera, constatando una vez más que creencias y lengua fueron siempre de la mano.

En los pueblos de la comarca en donde yo vivo (Arrankudiaga, Ugao, Arrigorriga, Zaratamo, Arakaldo, Orozko…) tan extraordinaria fiesta es conocida como “Kanporamartxo”, nombre algo chocante y que no cuenta con interpretaciones etimológicas conocidas. Por mi parte sí me gustaría apuntar que, en sitios como Orozko, en las últimas reliquias de su euskera, se llama “martxo” al domingo de carnaval, probablemente relacionado con el nombre del mes de “marzo”. De ahí que en lo personal opine que probablemente “kanporamartxo” sea ‘el domingo carnavalesco que está fuera [del carnaval puramente dicho]’. Por aportar algo…

P1040737

Otras denominaciones con las que se nombra a este curioso ritual es el de Sasimartxo, ‘el carnaval del jaro’ (Zamudio, Derio…) o Basokoipetxu (Otxandio). En realidad este último caso sería “baso-koipetsu”, ‘la fritanga o asado del bosque’. En realidad, “koipetsu” significa ‘pringoso, grasoso’ pero, en pueblos como el mío, Laudio, se usa para denominar por antonomasia al tocino asado al “txitxi-burduntzi”.

Pero, sin duda, la denominación que más me encanta es la de Basaratuste, la del “carnaval del bosque”. Qué pureza, qué raigambre en lo más íntimo de nuestra cultura… pero además, nunca algo tan arcaico ha ofrecido mayor potencial para el futuro, ahora que se educa a los pequeños en la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. ¡Qué manera más bonita para mostrar honores y gratitud al bosque que esta fiesta anual de su carnaval! Y pedirle que despierte y que un año más nos haga dichosos con su existencia… ¿o preferimos limitarnos sólo a los disfraces de vampiro y otras memeces similares?

_MG_2687ml2

Kanporamartxo… Basaratuste… Recordemos para finalizar que, en el occidente vasco, el carnaval ha sido conocido como Aratuste, término a recuperar y defender como elemento patrimonial que es. Hoy, desdichadamente y al igual que nos sucede con la reducción del complejo carnaval a un simple disfraz, nos arrastra una empobrecedora globalización cultural, aun cuando esta sea vasca. Y en los reinos del Aratuste gobierna ahora el extraño Inauteriak, haciendo agonizar al primero.

Yo estoy ansioso ya porque llegue el día. Como recogió en su manuscrito (1567) Joan Pérez de Lazarraga, el segundo escritor en euskera, “…alegere baxe sekula triste, nik diot egun dala aratixte”, ‘alegre pero jamás triste, porque digo yo que hoy es Aratuste’. El bosque nos espera…

.

.

PROPUESTA DE ENCUENTRO

Basaratuste_Kartela
El Basaratuste o Kanporamartxo de este año es, según lo comentado, el domingo día 19 de febrero. Por ello os ruego que, cada uno en la medida de sus posibilidades, lo celebre para intentar reencontrarnos con aquello que fuimos, para revivir aquella comunión milenaria que nos fusionó durante siglos con los bosques. No vivirlo como un elemento extraño sino como algo afable, cercano e íntimo.

Y si alguien no sabe cómo hacerlo, aquí va mi invitación. En el municipio de Laudio existe un lugar de nombre Lezeaga, en el que según las creencias locales habitan lamias y el ser mitológico más renombrado y temido del lugar: la bruja de Lezeaga. Para más inri, existe en aquel paraje un punto denominado Sorginlarren, ‘la era de las brujas’ que es en donde nos juntaremos los que queramos compartir un grato momento. No es un punto tradicional de Kanporamartxo sino que este año damos inicio a una nueva tradición que espero dure muchos años más. No está alejado ni exige esfuerzos montañeros. Desde el barrio de Ugarte, el más cercano, serán no más de veinte minutos, la mayoría por asfalto.

Para cuando lleguéis habrá unas buenas brasas de carbón, que será mi regalo personal para los que allí vayáis. Allí, incrustados en algún palo o como prefiráis, asaréis los chorizos o tocino que traeréis de vuestras casas. Y seremos felices por habernos conocido, hermanados para siempre bajo la bendición del benefactor bosque. Sólo si no llueve a mares, claro está. No lo organiza nadie y sí todos: nada de exigencias y sí responsabilidad individual para no dejar basuras, etc. Tenemos que hacer una fiesta bonita, intensa, llena de calidez… algo que jamás olvide el bosque al que se la organizamos y ofrecemos.
====================================
COMPARTIR. Si te ha gustado no seas avaricioso y COMPÁRTELO con quien tu creas que le pueda gustar. Cuantos más lo conozcamos, más gozoso será nuestro mundo.

AMISTAD. Y si quieres recibir más notas de este estilo, no dudes en darle al “AGREGAR A AMIGOS” en mi facebook “felixmugurutza”: me voy a esmerar por no defraudarte ni aquí ni en la realidad exterior.

felix facebook