En el Athletic, sin juego sí hay paraiso

Cambiando una palabra de una serie colombiana de televisión me sale el título para este comentario, dando así mi resumen perfecto a lo visto ayer contra el Betis en Sevilla.

¡ENORME, IAGO! (Foto: EFE)

Que el Athletic no está para florituras es algo que lo lleva demostrando a lo largo de toda la temporada, pero como dije el otro día, viniendo de dónde venimos no estamos para exquisiteces sino más bien para resultados y es lo que nuestro equipo está consiguiendo, así que…  ¡chapeau! Tenemos tres nuevos puntos, conseguidos fuera de casa, que nos permiten irnos a las vacaciones de Navidad con una tranquilidad que necesitábamos.

El Betis salió a comerse a los leones. Parecía que tenía una marcha más. Eso unido a la pérdida incomprensible (pero repetitiva) de balones de nuestros jugadores hizo que pareciese que el gol estaba a punto de caer. Menos mal que Iago Herrerín otra vez estuvo de dulce. ¡Vaya 3 paradones que se cascó! Si a ello le unimos que el Olentzero estaba por llegar, miel sobre hojuelas. ¡Gracias, Amat! Un placer que nos regales una auto expulsión, junto a un penalti. Minuto 35 y 0 a 1 gracias a Raúl García. Ver para creer.

A partir de ahí se podía pensar que el partido podía cambiar a nuestro favor pero nada más lejos de la realidad. Sí que tuvimos oportunidades, algunas muy claras, incluso clarísimas, pero, sobre todo Williams no está y el acierto cara a puerta es más bien pobre. Así el partido se convirtió en un correcalles porque nosotros seguíamos regalando balones al contrario. Iago volvió a estar providencial en alguna jugada. Y el segundo regalo de la noche vino por medio de un gol en propia puerta, eso sí, tras buena jugada y cabalgada de De Marcos, para repetir la misma jugada vista en Levante. Internada hasta la línea de fondo, pase atrás y los contrarios… balón 0a la cazuela. Bacalao, que diría Jose Iragorri y con un 0 a 2 para casa todos más contentos que unas pascuas.

Herrerín y Susaeta los mejores, y ya no parece una casualidad, ni en el caso del uno, ni en el caso del otro. Markel, en ese erial que es el centro del campo, destaca sobremanera intentando poner un poco de criterio creativo. Muy bien.

Y así, cómo conclusión, con poco juego, con capacidad de sufrir, con una pizca de suerte y con el acierto de dos o tres jugadores, nos volvemos de Sevilla con 3 puntos maravillosos. Pero con muchos deberes para el próximo año, en forma de muchas cosas por mejorar. Pero también año, al que sólo lo puedo ver con optimismo, ya que vamos a seguir recuperando jugadores. Ayer mismo ya jugó Iturraspe (aunque con nula presencia) y tuvo unos minutos Beñat. Poco a poco volverán a su nivel. Igualmente, esta semana Yeray ha jugado su primer partido. Balenziaga y Kepa tienen tiempo para ir recuperándose. No estamos lejos de puestos europeos. Todo será positivo en el futuro. Así que… ¡felices fiestas!.

Zorionak eta…

¡Aúpa Athletic!

 

La mala suerte de Cuco Ziganda

No me quiero erigir en la defensora a ultranza de nuestro entrenador Cuco Ziganda. Simplemente quiero comentar una serie de cosas que me llegan a concluir que la mala suerte que está teniendo es muy real.

¿Mala suerte? (Foto: Athletic Club)

Para empezar comentar que el equipo que tiene Ziganda es el mismo que tiene el Club desde hace 2 años, no ha habido ni una mísera incorporación. Es decir, son los mismos jugadores, pero claro, con 2 años más, lo que en el caso de algunos y visto su DNI puede suponer un problema. Supongo que al coger el equipo solicitaría refuerzos a la Junta Directiva. Pero por todos es conocida la habilidad de nuestros dirigentes en este tema. Perdón, he dicho habilidad y quería decir, extrema torpeza.

En segundo lugar, la elección del entrenador en muchos foros no fue bien acogida, por lo que prácticamente desde el minuto uno, hiciese lo que hiciese, tenía críticas, lo que supongo tampoco habrá ayudado mucho, porque la sensación de estar jugándote el puesto cada poco, no debe ser sencilla de llevar.

A ello hay que unirle el que el equipo tuvo que empezar a competir muy pronto jugándose desde los primeros partidos las habichuelas pues de ellos dependía que estuviésemos en Europa League o no. Partidos en los que se jugaba sin alguno de los supuestos titulares por enfermedad, como Yeray, o por estar lesionados, cómo es el caso de De Marcos o de Iturraspe,  o de Rico.

Bastantes jugadores estaban flojos con respecto a lo que nos tienen acostumbrados: Laporte, Williams, Aduriz, Raúl García, San José, Beñat… Vamos lo que viene siendo casi un equipo completo. La sala de máquinas del equipo, los mediocentros no funcionaban. Uno de los más utilizados el año pasado, Beñat, empezó flojo y perdió la titularidad, hasta que sorpresivamente nos enteramos que tenía problemas de pubis, por lo que tuvo que ir a Alemania a que le metiesen la tijera. “Espectacular y acertada” política de comunicación del Club que no había dicho absolutamente nada… de modo que unos criticaban a Ziganda por no sacarle y otros criticaban a Beñat cuando salía porque estaba bastante mal. Pero… Lo que estaba era lesionado. Alucinante. ¿Por qué no dijeron nada? ¿Por qué no se operó en verano?

Otro enorme problema añadido. El jugador con mucha diferencia que mejor estaba jugando y que en muchos partidos se estaba echando el equipo a la espalda, Iker Muniain, se vuelve a romper los ligamentos de la rodilla, de modo que nos tenemos que olvidar de él hasta la temporada siguiente.

Durante todo ese tiempo Cuco hace todo tipo de variables, con sus jugadores en el centro del campo, para conseguir algo que funcione. Los más utilizados, Mikel San José y Mikel Vesga, demuestran una y otra vez que con ellos no funciona el equipo. Se recuperan Itu y Rico, y empiezan a tener más presencia, mejorándose así la creación y la contención.

A Iñaki no se la reconoce, no se sabe lo que le ocurre, pero no es ni sombra del jugador que fue el año pasado. Ha metido algún gol que nos ha venido muy bien pero han sido como oasis dentro del mal hacer. Esto hace también que a Aduriz no se le pueda dar mucho descanso.

Laporte tampoco es ni de lejos el jugador que fue antes de lesionarse de gravedad hace dos veranos. Sigue cometiendo errores de bulto con muchísima frecuencia. Errores impropios para la calidad que tiene. Y su compañero de baile el año pasado, con el que se compenetró de maravilla, Yeray, estaba recuperándose de su grave enfermedad. Ahora ya recuperado se tiene que poner bien físicamente.

Además de recuperarse Iturraspe de la lesión, también lo hace De Marcos, pero en su primer partido, partido más que notable, recibe un golpe que le vuelve a lesionar.

Supongo que Cuco estará buscando a ver quién es el que le está haciendo vudú, porque la mala suerte que estamos teniendo este año es evidente, con las lesiones y con los muchos jugadores que no están bien. Bueno, y con alguna brillante mente pensante, que visualizó, intuyó en verano, que Mikel Merino no era necesario. En fin,…

Y así que llegamos al partido contra el Real Madrid tras el total y absoluto desastre de la eliminación contra el Formentera, un Segunda B,  que ha supuesto un golpe a la moral enorme y el que los cuchillos estuviesen enormemente afilados rozando el cuello del entrenador. Hete aquí que el equipo hace un primer tiempo más que aseado dominando por momentos a los madridistas y teniendo oportunidades para ponernos por delante en el marcador, aunque ellos también gozasen de algunas. Pero… la mala suerte del Cuco otra vez que se disfraza con una nueva lesión de Iturraspe. Salta al campo San José en el minuto 40 y el partido cambia. El segundo tiempo, tras un par de ocasiones nuestras y un más que posible penalti a Raúl, no pitado, se convierte en un casi monólogo blanco, pasando por algunos momentos de agobio auténtico, pero la defensa estaba resistiendo el asedio muy bien gracias sobre todo a la pareja de centrales Núñez y Etxeita, que hicieron que no echásemos nada de menos a Aymeric. Pero, el mal fario hace que se vuelva a lesionar De Marcos, en el colmo del despropósito, chocándose con Núñez. ¡Qué mala suerte! Así y todo, el Athletic se liberó de la presión y de los ataques continuos del Real Madrid gracias a la expulsión de Sergio Ramos, que hace que esos últimos minutos se diese un cambio de papeles siendo el Athletic el que estuvo rondando la puerta de Keylor Navas. A pesar de ello, se mantuvo el empate a cero. Punto valiosísimo teniendo en cuenta de dónde veníamos y quién era el rival.

Tras el éxito, la frase  de todo el mundo es la misma. Con los rivales grandes el Athletic se crece y hace buenos partidos pero ¿qué va a ocurrir ahora contra el Zorya y el Levante? Y por supuesto, me pregunto lo mismo, pero claro, también tengo en cuenta que en estos partidos no vamos a tener los mismos jugadores porque De Marcos e Iturraspe se han lesionado otra vez. Por lo tanto, vamos a tener que contar con algún jugador que hasta ahora no lo está haciendo muy bien. Es decir, nuevo problema para Ziganda. A ver cómo lo soluciona, ya que se le tienen muchísimas ganas. Esto último que comento me da bastante pena porque estoy llegando a pensar que mucha gente quiere que el Athletic pierda los siguientes partidos para que echen al entrenador de una vez. Una pena. Bueno, más que una pena, lamentable.

Pensando en todo lo que comento os pregunto… ¿no os parece que Ziganda y de rebote, el Athletic, esta temporada, están teniendo malísima suerte? Yo estoy convencida de que sí. Y que en cuanto cambie un poco el viento vamos a ir hacia arriba.

¡A por el Zorya y aúpa Athletic!

Inicio copero paupérrimo del Athletic

Ayer inició el Athletic en Formentera su andadura en la Copa, torneo por el que los Athleticzales siempre tenemos predilección.

Aketxe el que más se dejó ver (Foto: EFE)

Visto lo visto y si siguen jugando tan poco como en la isla, no creo que lleguemos muy lejos en esta competición. Supongo que esperábamos una buena oportunidad para que los rojiblancos se redimiesen de los últimos petardazos, pero no ha sido posible ni jugando contra un equipo de Segunda B. Sí, ya sé que el campo era pequeño, también que la hierba era artificial y que el balón botaba más qué una bola loca… todo eso lo sé. Pero también sé que nuestros jugadores deberían haber demostrado la diferencia de calidad entre unos y otros. ¿O es que no la hay? Salieron a jugar muchos suplentes e incluso debutaron dos cachorros (Óscar Gil e Iñigo Muñoz). Quizá esta última sea la mejor noticia del partido de ayer, o la única noticia… Todo lo demás fue bastante prescindible. Beñat sigue sin estar muy fino. Vesga regala el balón demasiadas veces. Kike Sola no pudo inquietar al portero pero es que, prácticamente, no le llegó ningún balón. Aketxe lo intento con tiros lejanos y con alguna falta frontal, pero juego tampoco consiguió crear mucho.

El primer tiempo fue horroroso. El segundo tiempo, quizá tuvo un poco más de ritmo porque el Formentera físicamente bajo un poco, pero por nuestra parte no fue para tirar cohetes. De hecho nos consiguieron meter un gol que nos sonrojo a todos. Menos mal que salió Raúl García a escena y en el primer balón que tocó,único por cierto bien puesto al área, cabeceó lejos del portero local. Así acabó con empate a uno y más pena que gloria. Ahora habrá que finalizarlo en San Mamés. A ver porque…

Y el sábado… ¡Qué horror! Viene el lider, el Barça que salga quien salga se está gustando y, encima, si tienen algún problemilla, pues si eso, ya les regalan goles, como el primero en el minuto dos contra el Málaga (previamente salió el balón por línea de fondo 20 cm o más). Buf… miedo me da. Encima… tal y como está el equipo… no sé qué puede ser de nosotros. A pesar de todo, y como ya sabéis… ¡a por ellos! y…

¡Aúpa Athletic!

Un Athletic desastroso en Málaga

Nunca antes un punto conseguido por el Athletic jugando fuera de casa me había dejado un sabor de boca tan horroroso e incluso un cabreo monumental. He dejado pasar más de 24 horas para escribir porque el sábado me salían espumarajos por la boca y podía haber escrito cualquier barbaridad.

Rolan nos volvió locos (Foto: Jorge Zapata/EFE)

Jugando contra el Málaga, un equipo que en 5 partidos no había conseguido arañar ni un solo punto,  que tenían que estar hechos un manojo de nervios, algo que quizá quedó demostrado con la absurda expulsión de Kuzmanovic, ganada a pulso por protestar como sólo se les permite al Real Madrid y al Barça. A partir del minuto 80, el Málaga empató a 3 goles después de que el Athletic fuese ganando por 2 goles de diferencia. Inexplicable, incomprensible, triste, lamentable,… podía seguir poniendo adjetivos negativos pero me lo voy a ahorrar. Por si fuera poco desaguisado, en el descuento Laporte hizo una de las suyas… es decir, ceder el balón “amablemente” al delantero para que tuviese un mano a mano con Kepa, que éste solventó perfectamente. Se podía haber perdido, pero el empate es como una derrota.

Y si hay que señalar a alguien, el mayor culpable me parecen los jugadores por su poca consistencia ante un cadaver futbolístico en inferioridad numérica. Williams a pesar de sus dos goles no me gustó porque no ayudó absolutamente nada a Iñigo Lekue en tareas defensivas y de ahí vinieron todos los males. Iñigo sufrió muchísimo pero no es el único culpable. Si veis repetido el primer gol de ellos se ve que Iñaki baja corriendo pero tranquilamente. No ayuda y le deja su trabajo a San José, que tampoco está muy afortunado porque da a Rolan el espacio suficiente para que chute con tranquilidad. Cuando Rolan dispara Iñaki está cerca y le podía haber encimado para molestar pero, no, tampoco. Y esto es un ejemplo. Si queremos un lateral que suba, el extremo tiene que cumplir labores defensivas también.

Por otro lado, los medioscentros no funcionan y así es muy complicado. No da Cuco con la tecla. Ha probado muchas variedades de parejas, pero nada. ¿Qué le pasa a Beñat? ¿Rico no podría hacerlo mejor?

Por buscar algo positivo del partido me quedo con detalles de Córdoba, con Iker, que sigue a muy buen nivel (participó en los 3 goles), y algunas paradas de Kepa, al que se le acumuló el trabajo, aunque en el segundo gol podía haber hecho algo más.

Cuco tiene mucho trabajo. Mucho  trabajo y poco tiempo para ello porque el jueves ya están aquí, en La Catedral, el Zorya y la Europa League. ¡A por ellos! y…

¡Aúpa Athletic!

El Athletic me da dos disgustos en Las Palmas

El mal juego del Athletic tenía que acabar en algún momento en derrota y nos ha pasado a la cuarta jornada.

Cuco ante su primera derrota (Foto: EFE)

Por supuesto, éste ha sido mi primer disgusto. Perder el partido ante un equipo, la Unión Deportiva Las Palmas, que tampoco es que hiciera grandes maravillas. Ziganda volvió a optar por las rotaciones. En este partido 8 cambios, con respecto a Berlín. No seré yo quien las critique porque ya he comentado que no me parece mal que dé descanso a los jugadores y así se tiene a toda la plantilla con las orejas tiesas porque pueden desaparecer de la alineación si no están bien. Sino que se lo pregunten a Beñat, que supuestamente ya estaba descansado porque no estuvo convocado contra el Hertha y ayer tampoco jugó de titular. Sus partidos anteriores, no muy buenos, supongo que le han llevado a Cuco a ello. Ayer de todas formas ni el juego de Vesga, ni el de Iturraspe tuvieron que enamorar al entrenador, ya que si de algo careció el equipo de nuevo,  fue de creación. Estamos planos. Seguimos perdiendo unos balones que es como para mirárselo. Recuerdo un contrataque llevado por Vesga que tenía a dos compañeros a su izquierda y optó por lo más difícil, regatear al defensor que le salía de frente y, claro, perder el balón propiciando, con un único pase de ellos,  un contrataque peligrosisimo, que si no acabó en gol fue porque al delantero se le escapó largo el control y dio tiempo a Kepa para llegar al balón. Esta jugada fue en el primer tiempo, pero como ella hubo un montón durante todo el partido. Visto que el centro del campo no funcionaba  no sé podía haber sacado antes a Beñat (salió en el 86). No suelo entender los cambios tan cercanos al final, salvo que sean para perder tiempo o algún problema claro. Algo más que Vesga o Itu ya creo que podía haber hecho con más minutos. En fin.

Williams tampoco estuvo especialmente afortunado en el pase. Así como en el mano a mano que tuvo con el portero. Si lo hubiese estado quizá ahora estaríamos hablando de otra cosa, igual un triunfo, porque oportunidades sí que tuvimos, tantas como la Unión Deportiva, pero esta vez ellos se han llevado el gato al agua. No siempre la suerte va a estar de nuestro lado.

Para el triunfo, Remy fue determinante saliendo desde el banquillo, por su movilidad que metió en graves problemas a nuestra banda derecha,  hasta llegar su gol, por medio de una jugada individual, en la que hizo todo perfecto. Agur tres puntos. Agur imbatibilidad. Agur portería a cero.

El segundo disgusto que me llevé fue por la poca o nada deportividad que demostró mi equipo al no devolver el balón en una jugada en la que deberían haberlo hecho. ¡Vaya cabreo que me agarré! Me recordó a esos equipos… … … que no me gustan nada, nada, nada. ¡Qué desilusión! Gure estiloa. ¿Dónde queda así Gure estiloa? La falta de Muniain fue clara. Sí ya sé que el jugador exageraría y que no se estaba muriendo, pero los contrarios tiraron el balón fuera y nosotros teníamos que devolverlo y si no lo haces…  … eres bastante… … Una pena, que espero sea un error puntual que no se vuelve a repetir.

Y sin descansar, en tres días el Atlético de Madrid en La Catedral. A solucionar los problemas, sobre todo de creación,  a por ellos y …

¡Aúpa Athletic!