La inviabilidad de las pensiones en España

¡Que no nos vengan con más cuentos! Un sistema de pensiones vasco generaría a los beneficiarios más tranquilidad y estaría mejor gestionado que el desastre español: ahora es necesario un préstamo de 6.000 millones del Estado a la hucha para poder abonar la extra de verano. Para colmo, esos 6.000 millones suponen el 60% de lo aprovisionado por el Estado para todo el año. ¿Y qué harán en diciembre? ¿Y el año que viene? ¿Cuánto falta para la quiebra definitiva?

La madera de Trump

Ayer mismo les contaba que en varios clubes de golf propiedad de Trump cuelgan portadas falsas del Time con su cara. Por bromear sobre ello, la periodista Mika Brzezinski ha sido calificada como “loca” por el propio Trump en Twitter, y su compañero Joe Scarborough, como “psicópata”, en público, sin filtros. Brzezinski le ha respondido haciendo un chiste con sus pequeñas manos gracias al que hemos descubierto que a Trump eso le molesta especialmente.

Y esto es un retrato oficial

No me gustan los retratos oficiales. Generalmente están mal elegidos y supongo que será porque los escogen los propios retratados, en un gesto de deferencia hacia ellos. Un error recurrente: la foto la tiene que elegir alguien que te quiere. Aunque no te guste. Por suerte, hay excepciones como la de Emmanuel Macron, un político que cada vez me gusta menos pero que ha sabido elegir (o dejar que lo hagan) un retrato oficial estupendo: ventana abierta, banderas europea y francesa luz y contraste altos, cielo…

¿De dónde salen las subvenciones?

Entre los más de 23.000 seguidores de Lagarder Danciu hay mucha gente que se toma en serio sus exageraciones. Este activista de profesión que ha estado cerca de Podemos y ahora reniega de ellos, ha tuiteado esta semana: “¿Qué diferencia hay entre los animales llevados al matadero y está imagen? Nuestro matadero es el trabajo que nos anula como personas…”. ¿De dónde cree Danciu que salen las subvenciones o ayudas si no es de la cotización de los trabajadores?

Cierra Terra

Hacía años que no entraba en Terra hasta ayer, cuando me enteré de que Telefónica ha decidido cerrar este portal digital de noticias. Tampoco lo echaba de menos ni lo voy a hacer a partir de ahora. Por supuesto lamento los despidos que se generen aunque es posible que una empresa como Telefónica sea capaz de absorberlos. En cualquier caso, esta web que surgió en 1999 es un clásico de Internet que desaparece por falta de adaptación y cambios en los hábitos de los usuarios.

Franquismo 2.0

Feliciano López ha tenido siete años para borrar este tuit: “ARRIBA ESPAÑA!!!ONE,BIG AND FREE” (sic). Desconozco por qué este fin de semana ha vuelto a coger vuelo el mensaje del tenista pero tengo muy claro que si no ha rectificado es porque no ha querido. Y si no ha querido es porque le parece bien lo que escribió y lo que significa, no la traducción, sino la adhesión al régimen franquista: siete años después el comodín de la ignorancia ha caducado.

Su reino por un ayuntamiento

Kiko Rivera tenía dos opciones: llamar personalmente, por medio de su representante o una secretaria al ayuntamiento de Moguer y ofrecerse para organizar un concierto benéfico, o escribir un tuit. Si ha elegido la segunda (“Desde hoy le pido al @AytoMoguer q contacte con mi discográfica para hacer un concierto donde el beneficio sea para la reforestación”) podemos dudar de sus intenciones, y más cuando el hijo de Isabel Pantoja, como su madre, lleva mucho tiempo buscando un ayuntamiento que les contrate.

No, no hay debate

El usuario Incitatus en Twitter lo expresaba así de bien: “Llevamos demasiado tiempo sin una pandemia y algunos se han vuelto gilipollas”. Se refería al debate que algunos se empeñan en promover sobre la administración de vacunas a niños. Hablemos claro: no hay debate. La duda la generó un médico con intereses económicos en evitar la vacunación preventiva al que retiraron la licencia. Y las consecuencias reales de la no-vacunación son mucho más terribles que las no comprobadas de la vacunación.

¿Importa lo importante?

A veces me surgen dudas pero, en general, tengo bastante claro que en Twitter no podemos tomarnos nada en serio, ni tratar los temas relevantes con la gravedad que merecen. Twitter es para los titulares y los debates con cierta ligereza. Aún así, como escribía el usuario Nandolini: “Hay todo un submundo tuitero de eterna ofensa, hilos larguísimos sobreexplicando cualquier mierda y ansiedad por cualquier nimiedad.” (sic). Hemos leído cosas que no creerían.

Macron, el nuevo ídolo

¿Hasta qué punto de fama ha llegado en tan poco tiempo Emmanuel Macron que Arnold Schwarzenegger aparece feliz en su Twitter por haberse grabado un vídeo con el primer ministro francés? Sorprendente. Es cierto que Macron está sabiendo posicionarse, por ejemplo, como polo opuesto de Trump sobre el cambio climático, pero acaba de arrancar, y vencer a al extrema derecha no es un cheque en blanco. De Macron también esperamos decisiones neoliberales ampliamente criticables.

La nueva política es los viejos políticos

20170515_viejos

No soy un necio: sé el valor que tienen los profesionales, académicos y políticos con años de experiencia, y que lo que ellos pueden aportar solo suma al empuje o la imaginación de los más jóvenes. Pero eso no tiene nada que ver con que me sorprenda que Podemos haya pensado en Vicenç Navarro como su mirlo blanco para la moción de censura. No solo es que tenga 80 años, es que además es miembro activo de Podemos, con lo que tampoco han buscado a nadie transversal.

Que no se nos pase

Sí, empiezo la semana con una noticia de la pasada por una cuestión muy sencilla: no creo que se nos deba pasar el supuesto favor que Antonio García Ferreras habría hecho a Ignacio González al no darle caña en su programa, una de las puntas de lanza de la indignación contra todo lo que no sea Podemos. Esta segunda filtración de una conversación encaja perfectamente con la primera, en la que investigados en la operación Lezo se felicitaban por cuánto beneficiaba al PP LaSexta desgastando al PSOE.

Esto, tampoco

La derrota de Le Pen y, con ella, la del fascismo en Europa, ha hecho que también pase desapercibido otro gran tema que conocimos en el continente la semana pasada: el intento de intervenir en las elecciones francesas de “alguien” que quería favorecer a la de extrema derecha, volcando supuestas filtraciones sobre Macron. Por suerte, calcularon mal los tiempos (o la credulidad de la ciudadanía) y estos “leaks” que solo eran “fakes” no cuajaron. Pero tienen que servirnos de aviso para próximas “exclusivas” on-line.

¿Ahora, sí? Bienvenidos

No voy a quejarme porque en un medio on-line progre como Público divulguen la conclusión a la que muchos habíamos llegado ya hace años. Uber, Airbnb o Fiverr no tienen nada que ver con la economía colaborativa: son empresas cuyo modelo de negocio es saltarse requerimientos e impuestos para que terceros trabajen en condiciones precarias repartiendo el beneficio. Bienvenidos todos los que se caigan del guindo y hayan defendido a estas aplicaciones solo por ser digitales.

Euskadi, bien situada

Mikel Segovia en El Independiente concluye que Euskadi ha sabido situarse bien en un nuevo tipo de turismo que, de un modo gráfico, él describe como “de morro fino”. Y estoy completamente de acuerdo. Ese turista que disfruta de sitios con algo que ver pero que no se va a matar, mochila al hombro y parada en el súper, por patearse todos los rincones, y busca ofertas culturales interesantes pero contenidas mezcladas con experiencias gastronómicas o relajantes, encuentra en Euskadi un buen destino.

Ahora, (a por) Macron

20170509_macron

Una vez certificada la derrota de Marine Le Pen y, con ella, la del fascismo con piel de cordero, ha llagado el momento de hablar de Emmanuel Macron. Y lo haremos como de cualquier otro Jefe de Estado elegido democráticamente. Este, además, con un ideario liberal y pasado de gran bancario que, para el que escribe, restan. Tampoco me gustan los personajes políticos, como él, emergidos desde otros partidos con proyectos puramente personalistas. A partir de ahora, veremos y escribiremos.

Silencio: opinan las estrellas del Twitter

Algunos mantienen el anonimato en Twitter porque a cara descubierta tanta soberbia les sonrojaría hasta a ellos mismos. Le pasa a Eterno Primavera, que embauca a casi 50.000 seguidores con tuits como: “A los que ven a Macron como salvación recordarles que en Europa está matando mil veces más el liberalismo y la austeridad que el fascismo”. Uno que sí da la cara es Javier Gallego Crudo: “Francia camina por la fina línea entre el fascismo ideológico y el fascismo económico”. Pero luego borró el tuit.

Los “frikis” también son fascistas

Es fácil: se es antifascista o no se es. No es antifascista Jorge Verstrynge, que tuvo el cuajo de decir en LaSexta desde la sede del Frente Nacional, donde siguió la noche electoral: “Si el Frente Nacional es fascista, lo sabré yo que lo he sido, y te digo que no lo es”. Tampoco lo es Enrique de Diego, “Presidente de Plataforma de las Clases Medias”, un habitual de los desbarros que no dudaba en insultar a Macron por “estéril”. Ni Lagarder Danciu, que criticaba calibradamente por igual a un candidato fascista y a otro que no lo era.

“La cofradía del ‘pero’”

Verstrynge fue fascista, de Alianza Popular y, ahora, es de Podemos. Muy próximo a Pablo Iglesias, además. En este partido han tenido clara su equidistancia (de lo suyo gastan) hasta el último minuto: Íñigo Errejón, Hugo Martínez Abarca, Juan López de Uralde y Jon Mena, entre otros, tuitearon del mismo modo: vale, no ha ganado Le Pen, pero… No hay peros a la derrota del fascismo, y eso es lo que les ha afeado con fina ironía el usuario @rguezcheca, que evidentemente no ha sido el único.

Algunos datos

Además de mensajes poco recomendables, sobre las elecciones francesas en Twitter tuvimos la noche del domingo y todo el día de ayer buenos titulares y lecturas. Por ejemplo, que Iparralde es antifascista (en las legislativas veremos si, además, es de Macron), que los más mayores tuvieron mayoritariamente claro su no al fascismo (más que los jóvenes), y que hasta las clases más bajas dieron la espalda a Le Pen, pese a que algunos equidistantes apelaban a que les habían empujado a la extrema derecha.

Duro pero necesario

20170507_duro

A estas alturas ya sé que la mía, la de periodista, es una profesión nada corporativista. También sé que necesitamos que nos retraten con dureza de vez en cuando para que no olvidemos cuál es nuestro papel… Y nuestras condiciones. Jesús Cacho en Vozpópuli ha escrito lo que nos hacía falta leer: que estamos mal, que estamos vendidos, desprotegidos y con mucho compañeros que, con la excusa de la información, hacen negocio o servilismo. Es nuestra realidad, con la que tenemos que trabajar.

¿Y quién usa los medios?

El PP evidentemente siempre lo ha intentado, pero algunos de los de la nueva política se llevan muy bien con los mismos medios a los que señalan una y otra vez. En el marco de la “Operación Lezo”, Mauricio Casals, considerado “hombre fuerte” de Atresmedia, reconocía en 2015 que el apoyo expreso a Podemos desde LaSexta le iba muy bien a los primeros, al PP, para desgastar al PSOE. Así que, sí, hay periodistas que han hecho el caldo gordo a Podemos, a sabiendas o no, de quién era el otro beneficiado.

Ahora, a votar

Hoy se la juega Francia y se la juega Europa: Le Pen y Macron se disputan unos millones de votos y un resultado del que depende el futuro de todos. Algunos han sido inexcusablemente tibios, otros (de aquí cerca, los de los escraches) no se han pronunciado para que no se les vea el plumero, y otros no han negado que votarían a Le Pen, como Jorge Verstrynge. Melenchon, en Francia, tuvo que preguntar a sus bases, y estas tampoco fueron claramente antifascistas.

Ya pasó con Trump

El presidente de EE.UU. ha reconocido recientemente que el lobby armamentístico tiene un amigo en la Casa Blanca. Ahora, ¿dónde están los que decían que Trump y Hillary Clinton eran iguales e incluso que la ex primera dama era peor que el millonario? Que salgan. En serio: que den la cara de una vez. Porque la pobreza argumental y la debilidad del razonamiento son exactamente iguales que las que exhiben ahora los que aseguran que se pueden abstener ante una fascista.

El aceite de palma, ¿el nuevo enemigo efímero?

Mi impresión es que estamos ante una nueva moda, la de mirar las etiquetas de los productos en el supermercado para comprobar que llevan aceite de palma. En Magnet explican por qué es malo: porque el refinado tiene un 50% de grasas saturadas (el de oliva, un 14%). Que hay un aceite de palma bueno, el virgen, que no se usa en alimentación, generalmente. Y que el problema no es nunca solo de un ingrediente, sino de hábitos alimentarios y de la suma, por ejemplo, con otro enemigo anterior: el azúcar.