El turista presidente de Sortu

Vayamos a las cifras: no hay ningún indicador que evidencie un problema en Euskadi con el turismo. Ninguno. Aún así, en la lucha por ser la izquierda más de moda, Sortu ya se ha lanzado a la batalla contra el turista. Curiosa batalla porque el presidente de la formación, Arnaldo Otegi, luce como un turista desde su foto de perfil en Facebook, Twitter e Instagram, y sus simpatizantes, además, lo celebran. Y hace bien, oiga, que turistas somos todos, pero coherentes solo algunos.

Que se fastidien

Ante la evidencia de que la moda de meter emoticonos en los tuist de las cuentas oficiales de instituciones ha llegado a la Casa Real española solo puedo exclamar: ¡que se fastidien! Conozco ese negocio y les aseguro que no entiendo esa tendencia de rebuscar constantemente en el menú de dibujitos para acompañar los mensajes de marcas que pagamos entre todos. Me parece un reconocimiento palpable de falta de creatividad en los gestores.

Seguramente Neymar gane en una hora más que usted en un mes

Me encanta el tuit, para empezar, porque lo ha lanzado una casa de apuestas, para seguir, porque muestra lo desmedido que se ha vuelto este mundo para algunas cosas y esas casas de apuestas en Twitter son un buen ejemplo: Neymar ganará en el PSG casi 4.000 € cada hora. Es (bastante) más de lo que gano yo y creo que de lo que gana la mayoría en un mes. Casi 35 millones de euros al año, a lo que hay que sumar la mordida de su padre y los 222 kilos que se lleva el Barcelona.

150 € por una camiseta

Sigo con la desmesura del fútbol actual. ¿Cómo se generan esas cifras? Porque muchas personas con muchos menos recursos que esos jugadores, representantes y gestores de clubes, pagan hasta 150 € por una camiseta con el nombre del millonario de turno. La queja de Luis Mora ha volado en Twitter. La respuesta más inteligente, como siempre, la de Urtzi Jauregibeitia: eso pasa a quien da más importancia a la parte de atrás de la camiseta que a la de delante, la del escudo.

A favor de esa nostalgia

Antonio Agredano tuiteaba recientemente: “El futbolero es un nostálgico”, y tiene toda la razón. En general, no me gusta ese sentimiento, y en particular, Agredano cree que está sobrevalorado cuando de fútbol se trata. Pero viendo lo que ha pasado con Neymar el mismo día que se cumplían 18 años de que Henry firmara por el Arsenal uno solo puede añorar esos tiempos de jugadores que se identificaban con los clubes… Aunque luego “Tití” acabara en el Barça, chequera mediante.

Venezuela contada por los tuiteros

Solo hay una cosa más triste y asquerosa al mismo tiempo que la indolencia de Maduro ante el sufrimiento de su propio pueblo: cómo lo relatan los tuiteros. Todos los tuiteros, los de un lado y los de otro. Porque los que se jactan de defender a los jóvenes de Altsasu condenan airadamente los atentados contra la policía y la violencia contra un gobierno represor. Y los adalides del orden constitucional en España jalean las agresiones y omiten los asesinatos de los opositores.

Nota del autor: la imagen que ilustra la columna posiblemente sea el tuit más lógico y moderado que he encontrado, y lo he seleccionado precisamente por su contraste respecto a lo que digo en el texto, no porque lo represente.

“Turismofobia” y “barriocidio”

Sí, creo que en algunas ciudades como Barcelona y en algunos casos como el de los apartamentos turísticos por noches hay que hacer algo. Pero palabrejas como “turismofobia”, “barriocidio” o “gentrificación” me suenan a justificación pomposa del vandalismo de toda la vida. Explicaciones añadidas como las que hemos leído en Twitter de que esos vándalos son viajeros y no turistas cuando visitan otra ciudad ya entran en la categoría de gilipolleces.

Y de postre, “niñofobia”

Mi hija es más movida y ruidosa que la media, y también reconozco que a veces llamamos más la atención su ama o yo intentando que no moleste demasiado. Así que suelo andar pidiendo disculpas porque entiendo a quienes se quejan de que algunos niños son molestos y, al mismo tiempo, agradezco a quienes se lo toman con naturalidad. Pero como en el resto de temas, en Twitter la seguridad de unos y otros de que tienen la razón absoluta respecto a la “niñofobia” me desanima.

Condenado un político por bloquear en Facebook

Ha sucedido en Virginia, EE.UU., y desconocemos la sanción que ha dictado el juez contra Phyllis Randall, presidente de la Junta de Supervisores del Condado de Loudoun, por haber bloqueado en Facebook a un ciudadano. En ADSL Zone dicen que vulnera su derecho a la libertad de expresión (le acusaba de corrupción), y el tema es delicado, porque algunos usuarios aprovechan el tráfico para volcar cualquier acusación u obsesión y eso no aporta nada.

Bez se despide

No les he hablado mucho en esta columna del diario digital Bez. Los enfoques no me resultaban sugerentes por lo general, pero como en el caso de todos los medios de comunicación, su cierre supone una importante pérdida, porque esa visión singular de la realidad ya no podrá ser hallada por quien la busca. Esa manera de mirar el mundo puede que no me interesara, pero sí les interesaba a otros, y ahí está la riqueza, el valor y nuestra función como periodistas.

Esto tiene mucha gracia

Parece un chiste pero no lo es: Donald Trump, el mismo que no deja de señalar a los medios porque, según él, publican noticias falsas (“FAKE NEWS” tuitea el presidente hasta en mayúsculas), tiene colgado en sus campos de golf una portada del Time en la que aparece que sería falsa. Lo ha publicado el Whasington Post, se ha hecho eco The Hill y hasta el Time ha negado la existencia de esa portada que estaría enmarcada en las propiedades de Trump para mayor gloria suya.

Los horarios razonables en la televisión pública

Hacen bien en La Gulateca cuando critican el horario de emisión de la final de Master Chef. El programa de La1 terminó a las 2:00 de la noche del miércoles al juves, fuera de cualquier lógica. No se trata ya de la audiencia, tampoco es posible justificar esta “emisión imposible” porque se trate de una pieza de autor, y resulta difícilmente explicable que la televisión pública española en vez de apostar por unos horarios razonables estire así un chicle televisivo.

Hablando de televisión…

El tuit anterior hizo que me acordara otro de José Miguel Mulet, el químico que se ha hecho más famoso porque Mercedes Milá le llamo gordo en televisión que por su labor previa como divulgador. “Cuando dicen que no hay ciencia por la tele porque no hay demanda me pregunto ¿Acaso había demanda de telefilms alemanes a mediodía?”, se preguntaba con bastante acierto ya que el coste tampoco explica la ausencia de este tipo de espacios más beneficiosos que la ficción fácil.

Una más

Imprescindible para quienes no lo recordábamos e interesante para quienes sí presenciaron aquel escándalo: en El Confidencial recuerdan que el timo de “la rueda” que habría generado hasta 100 millones de beneficios con la participación necesaria de la SGAE ya se repitió en 1977. Entonces fue con la música militar y la misma mecánica, y generó 200 millones de pesetas a una SGAE “heredera de los privilegios intocables concedidos por el franquismo, muchos de los que hoy sigue disfrutando”.

2.000 millones de usuarios

Si cada perfil fuera de una persona estaríamos hablando de casi un tercio de la población mundial. Pero pese a las trampas que sabemos que existen (personas con varios perfiles, sobre todo profesionales del marketing on-line y activistas políticos) la cifra es absolutamente mareante: Facebook cuenta ya con 2.000 millones de cuentas creadas que son utilizadas una vez al mes. Y destaca aún más porque, según Market2day, que da la noticia, hay 3.600 millones de usuarios de Internet en todo el mundo.

A golpe de titular

Vivimos a golpe de titular, sobre todo, los que lo hacemos pegados a Twitter y Facebook. Y ofrecer una información completa o complementaria, cuando es tecnológicamente más fácil, es argumentalmente más difícil porque, además, parece que a nadie le importa el contexto. En Twitter precisamente, el usuario @CalaJane ha creado un hilo con detalles relevantes (visibles en otras webs, sobre todo, británicas) sobre el último atentado en Londres que no merece la atención del gran público.

Y a veces, ni eso

Y en esta espiral de silencio 2.0, carcomida por el ruido y las voces que te gritan qué con qué y cómo sensibilizarte, a veces ni el titular es suficientemente relevante. Ni mucho menos, el tuit. Porque en Twitter sí hemos visto muchos comentarios (todos muy similares) sobre los 60.000 millones que jamás recuperaremos después de salvar entre todos los europeos a la banca pública española. ¿Y dónde llegan estos tuits? Por desgracia, a ningún sitio pese a tan vergonzoso atraco.

El detalle sí es relevante

En este ambiente en el que el ninguneo al detalle está generalizado y el trazo grueso parece que gana por gordo pero no por tener trazas de verdad, ¿a alguien le importa que el gobierno español pase vilmente del homenaje en París a Francesc Boix, que documentó el horror de Mauthaussen? Sí, a algunos nos importa. Pero no a los suficientes, por lo que parece. Y como todo es número (seguidores, asistentes, porcentajes en intención de voto), aquí ya nada es personal.

La culpa se disuelve

Otra perversión de la era de Twitter en la que algunos vivimos es que la culpa siempre se disuelve. Una estrella de la red social puede escribir cualquier barbaridad o una mentira, y en unos minutos empezar a hablar del E3, la feria de videojuegos más importante, y aquí no ha pasado nada. Tampoco pasa nada cuando los votantes de los salvadores, como Mélenchon o Le Pen, les abandonan en masa después de haber protagonizado la política francesa en los últimos meses. ¿Debería?

Lápiz, papel; lápiz, papel; lápiz…

Al final, a uno le entran dudas. ¿Ha valido para algo tantas horas dedicadas a mirar una pantalla? ¿Y si las hubiera dedicado a un lápiz y a un papel, o a escribir una novela? Porque, fíjense, el esfuerzo y la constancia es lo que menciona, a modo de explicación, la persona que mejor nota ha sacado en selectividad en Madrid. Ni tablets, ni métodos lúdicos de aprendizaje basados en Apps. ¿Cómo se quedan? Yo, satisfecho, lo confieso. Los cantos de sirena suenan hoy en MP3.

Atutxa, Knorr y Bilbao hicieron lo correcto

La primera que compartió la noticia en Twitter fue Izaskun Bilbao, la sucesora de Juan Mari Atutxa en la presidencia del parlamento vasco: según Estrasburgo, el ex consejero de Interior, Knörr y Bilbao no tuvieron un juicio justo cuando fueron condenados por no disolver el grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak tras la ilegalización de Batasuna. Y aunque no creo ya que nadie se sonroje en la justicia española, por lo menos, los tres han recibido su reparación moral. Bienvenida sea.

Euskadi, hiperconectado

Es la noticia del territorio en los periódicos de hoy: un cable va a conectar Sopela con Virginia Beach en un proyecto de Microsoft y Facebook para que los usuarios de sus herramientas en el sur de Europa puedan hacerlo en mejores condiciones técnicas. La historia es estupenda para quienes seguimos dejándonos sorprender por la tecnología, pero esta no es una anécdota ni una noticia “friki”: es importante reconocer los pasos adelante, darlos y acompañar a quien prepara el camino.

El nivel

El debate sobre la moción de censura de Pablo Iglesias, para Pablo Iglesias y por Pablo Iglesias me aburrió ayer sobremanera. Irene Montero empezó haciendo bueno a Rajoy (y si Ramón Espinar no ha escuchado otros discursos en el Congreso el problema es suyo), e Iglesias terminó haciendo de sí mismo la versión extendida del cuñado de izquierdas. Hasta los tuits fueron a menos con el paso de las horas y las ideas machacadas. Un ejercicio de autoescucha absolutamente prescindible.

Ánimo, Yeray

La noticia de que Yeray Álvarez va a tener que someterse a quimioterapia para seguir tratándose de su cáncer sacudió ayer al mundo del fútbol, del deporte, y, por supuesto, a Bilbao. Las muestras de afecto y apoyo llegaron desde orillas cercanas como la Real Sociedad a otras más lejanas (Sevilla, Alcorcón…). Pero los más emocionantes, sin duda, fueron los mensajes de sus propios compañeros, como Iñaki Williams, cuyo carisma se percibe incluso a través de Twitter.

Un sueldo más que digno

Siempre que puedo insisto en que uno de los colectivos profesionales más infravalorados en Euskadi es el de los fotógrafos. En los periódicos, revistas, estudios e incluso en las galerías de arte hay personas que hacen maravillas con sus cámaras y un ordenador (o cubetas y ampliadoras), y muchos de ellos pasarán razonable envidia con los sueldos que leemos en Photolari: 650 dólares por jornada en la CNN o National Geographic, o 450 en The New York Times, entre otros.