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7
ene 13

Andrew Sullivan plantea cobrar por los contenidos de su blog y gana 333.000 dólares en 24 horas

Lo he leído en Teknautas que, a su vez, citan a Mashable: se acerca un cambio en el modelo de negocio de la difusión de contenidos en Internet, y esta evolución pasa, necesariamente, por el pago. El que primero ha conseguido un éxito con esta modalidad ha sido Andrew Sullivan, comentarista político británico (pero afincado en EE.UU.) que ha decidido abandonar su bitácora en The Daily Beast para abrir una nueva y, por supuesto, vivir de ella.

Por 20 dólares al año, los suscriptores podrán acceder a los contenidos completos (y sin publicidad) que ofrezca en su bitácora, y en 24 horas ya había cubierto más de un tercio del dinero que él considera necesario para llevar a cabo su proyecto (que, por supuesto, va más allá de un simple blog): 900.000 dolares anuales.

Sinceramente, me alegro de que funcione este modelo que, por otro lado, no es nuevo: José Antonio del Moral lo puso en marcha en Euskadi hace un par de años en Gananzia. De momento, Del Moral no puede dejar el resto de sus obligaciones profesionales, pero más que los ingresos, es significativo que algunos estemos pagando por contenidos sin problemas.

Ya hemos reflexionado en este blog anteriormente sobre la necesidad de cobrar por los contenidos en Internet, pero el caso de Sullivan ilustra perfectamente para qué sirve este pago:

1. Nada de lo que se lee, ve o escucha en la red es “gratis”: está creado por muchas personas que dedican sus horas a generar esos contenidos. Horas que se roban de las laborales (en mi caso, por ser una de las tareas que me impuse como trabajador autónomo) o de las personales. Horas que valen dinero, contante y sonante, aunque no se cobre o pague. En definitiva, hay que reeducar a los usuarios de Internet para corregir la falsa idea de que todo es “gratis” en la red y no pertenece a nadie.

2. El modelo de negocio es imprescindible (también hemos hablado de esto): qué vas a ofrecer, por qué vas a cobrar, cuánto dinero necesitas para ponerlo en marcha, en qué momento empezarás a ganarlo, cómo vas a subsistir hasta ese punto, si es rentable, si lo hace alguien ya, cómo le va…

3. A la hora de poner un precio a un servicio o producto también tienes que ser honesto: contigo (valorando tu trabajo con frialdad), con el cliente potencial (calculando bien cuánto tiene que gastarse en lo que le ofreces) y con la competencia. Creo que la clave del éxito de Andrew Sullivan está precisamente en este punto.

4. Ofrecer un buen producto conlleva gastos, y hay que explicar los costes. Desconozco si lo ha hecho con precisión por lo que he podido leer en Teknautas y Mashable, pero si no lo ha mostrado ya, Sullivan tiene una oportunidad estupenda para dar valor a su idea exponiendo por qué y para qué necesita 900.000 €, incluyendo, por supuesto, su propio salario.

5. Tienes que ofrecer algo nuevo o mejor: el valor de lo que te diferencia de la competencia va a ser clave en este cambio de modelo de negocio.

6. Aunque Internet parezca global, lo cierto es que no lo es: si muchos hemos descubierto a Sullivan ahora es porque no somos su público potencial. Sigue siendo necesario fijarte un target definido y acotado (nada es “universal”, ni siquiera Google, que tiene problemas de penetración en Oriente), ofrecer contenidos para él, y que las empresas de medición dejen de contar al despistado que pasa por tu blog como un cliente potencial válido para tu módulo de publicidad (por comentarlo, que no quede). Lo bueno de Internet es que aunque te fijes en tu público, no puedes controlar que aparezcan nuevas bolsas de clientes que incrementan tus beneficios.

7. Finalmente, hay que hacerlo: hay que empezar a cobrar y a pagar. Hay que entrar en esta dinámica y extender la ley de la oferta y la demanda a Internet. Uno puede pagar por ciertos contenidos durante una temporada… y no renovar su suscripción si no le satisfacen. Los precios son asumibles, por lo general, en la red porque la inversión inicial no es alta al desaparecer los soportes físicos (aunque también hay que pagar dominios, alojamientos, diseño, promoción…), y la sensación de insatisfacción que puedes generar no es peligrosa.

8. Los contenidos serán de mejor calidad. Hay que empezar a decir esto sin tapujos, y a extender una idea en la que creo firmemente: la calidad de los contenidos en Internet mejorará cuando alguien se plantee que de su oferta depende pagar la hipoteca y lo que come su familia cada día.

Sea bienvenido, por lo tanto, el éxito que está cosechando Andrew Sullivan, y sirva de modelo y de punta de lanza para quienes nunca creímos en el “todo gratis” ni en los “open” de boquilla, y siempre confiamos en que el buen trabajo merece una buena recompensa.

De momento, este blog sigue sin admitir comentarios… hasta que lo hagamos de pago.


27
dic 12

Microsoft comete con ‘Windows 8′ los mismos errores que con sus anteriores productos

Todos podemos cometer un error, pero si alguien se empeña en repetirlo empezaremos a desconfiar, evidentemente. Estos días he tenido la oportunidad de probar ‘Windows 8‘ y he comprobado que Microsoft no solo no ha aprendido de sus errores, sino que se empeña en repetirlos. Estos son los problemas que he encontrado al último producto de la firma de Bill Gates (usándolo desde un PC portátil):

1. No solo no cambia el botón de inicio, nudo de manejo de la herramienta hasta ahora, sino que desaparece de la pantalla y su acceso desde el teclado nos lleva a un entorno completamente distinto.

2. Genera dos escritorios, uno de ellos, el de siempre, y el otro, el que enseña en toda su publicidad, poco intuitivo, con menús ocultos y cuya utilidad no queda clara, por no hablar de que no ya se puede cerrar las ventanas con sencillez.

3. Se empeña en que tengamos que aprender a manejar el nuevo entorno, haciendo que los usuarios se fatiguen yendo detrás de la herramienta constantemente.

4. Desprecia por completo la experiencia de usuario previa de la mayoría de sus clientes poteciales: hace más de una década que no estamos en los 90 y la mayoría nos manejamos ante un ordenador con soltura. Ni queremos ni tenemos por qué empezar de nuevo.

5. Por consiguiente, desprecia el tiempo de los usuarios, obligándonos a dedicar horas a conocer una nueva herramienta para obtener los mismos resultados: tener un escritorio y una disposición de los archivos a nuestro gusto, abrir un documento, trabajar sobre él, guardarlo y que esté accesible cuando quiera modificarlo.

6. Juega al engaño llamando “aplicaciones” a los programas y asegurándonos que podremos personalizar el escritorio absolutamente cuando lo cierto es que no es así y es más complicado que antes, generándonos falsas expectativas y frustración.

7. No es suficientemente bonito: cualquier producto de su principal competencia, Apple, le da unas cuantas vueltas.

Este podría ser el resumen de mi experiencia con ‘Windows 8′, como podéis ver, no muy satisfactoria. De hecho, si ya tenía bastante claro que cuando necesite renovar mi equipo no compraré un PC, esta utilidad ha ratificado mi opinión. Pero si os fijáis os daréis cuenta de que hemos estado manejando conceptos que, a mi juicio, son clave cuando hablamos de servicios o productos digitales (también “tradicionales”).

A vuelapluma, estos son los valores que desprecia Microsoft, una vez más:

1. Que la marca no me haga perder el tiempo.

2. Que la marca valore lo que ya sé hacer, mi propia experiencia de usuario.

3. Que el resultado que me ofrece el servicio o producto sea claramente mejor si tengo que cambiar mis hábitos de consumo o utilización.

4. Que no me frustre ni me sienta engañado, que el producto haga lo que me promete que va a hacer.

5. Que no tenga la sensación de ser rehén de la marca, y que ella puede imponerme el uso de sus productos en función de sus intereses comerciales o estratégicos: si yo pago, yo decido.

6. Que sea bonito, que sea sencillo y disfrute con su manejo. En definitiva y como dice un buen amigo: que “mole” (este último valor es mucho más importante de lo que parece).

Sorprendentemente, otras marcas muy imporantes también cometen este tipo de pecados, como Facebook (e Instagram) o BlackBerry. Y no, las actualizaciones o los cambios en el manejo no tienen por qué ser drásticos o conllevar mucho tiempo de aprendizaje. Eso, en Apple o Google lo han tenido siempre muy claro, y por eso son marcas cuyo valor ha crecido (o se ha desgastado mucho menos) al mismo tiempo que nuestro manejo de la informática ha aumentado.

Precisamente para no generar una frustración innecesaria a los lectores del blog, siempre recordamos por qué esta bitácora no admite comentarios.

Actualización a 11 de enero de 2013: en BoxBaster explican cómo desactivar la interfaz que añade Windows 8.


30
ago 12

La estrategia on-line de Mitt Romney

 

He esperado a la formalidad de que los republicanos le nombren candidato oficial y único a la Casa Blanca, pero reconozco que tenía ganas de “despedazar” la identidad digital de Mitt Romney porque, además, en estos meses en los que se ha confirmado su candidatura, ésta ha evolucionado.

Romney empezó con una web que no hacía grandes aportaciones a la comunicación política on-line, y una estrategia en redes sociales limitada: Facebook, Twitter, Flickr y YouTube.

Hoy, como candidato, vemos que lo mencionado sigue estable pero que ha ampliado su acción a Google+ y a Tumblr.

Vayamos por partes:

Su página web, mittromney.com, como ya hemos dicho, no hace grandes aportaciones. Sí es interesante que apueste por un espacio sin scroll vertical, que da sensación de “apaisado”, y que el blog esté en un segundo nivel, al mismo que las noticias o los vídeos. Eso implica hacer “clics” para llegar a ese espacio (que tal vez se intente esconder porque es un blog un poco flojo), pero también que dispone ante el visitante una mayor oferta de materiales. También es destacable la mayor presencia de Paul Ryan, su segundo, al que, como es lógico, tienen que dar a conocer. La web de Obama, en este momento de la campaña, es más personalista.

En Facebook han optado por una página, igual que Obama, abandonando el perfil personal, en la que cuentan, relatan, plasman la campaña. Mensajes positivos y de acción: dónde ha estado el candidato, qué ha hecho y dicho, y cuánto le ha querido la gente.

Twitter se ha convertido en el campo de batalla de los mensajes cruzados, y tanto Romney como Obama juegan al mismo juego, al de avisar a la ciudadanía estadonunidense de las políticas “peligrosas” del adversario político, de lo que pronunció en una ocasión en contra de los intereses estadounidenses o de cómo se contradice.

YouTube es una especie de cajón de sastre: se mezclan los vídeos positivos con discursos troceados, anuncios propios, campañas de desprestigio de Obama, etc., como hace el demócrata con el republicano.

Me resulta curioso que el Flickr de Romney sea un espacio poco definible. Hay fotos, sí, pero de distinta calidad, con diferencia cromática evidente, también hay gráficos, etc., como si no supieran qué hacer con él. Es evidente que el candidato conservador no tiene la fotogenia de Obama, ni él, ni nadie, pero me da la sensación de que están desaprovechando ese espacio y que han abierto la galería porque hay que ocupar también esa red social, sin una estrategia clara. Este es un buen momento para recordar que el “hay que estar” es el mayor enemigo de una comunicación efectiva en Internet.

Lo de Google+ es curioso: Mitt Romney tenía una página “no oficial” en esta red social, pero ha acabado por tener una oficial con un contenido positivo y limpio. Buenas fotos, carteles, infografías, mensajes, vídeos… una especie de “lo más bonito de Romney”.

Ese espíritu de “lo mejor de” también intentan recogerlo en el Tumblr de Romney, pero lo combinan con ataques a Obama y el Tout del equipo de Romney, con el que intentan recoger mensajes de apoyo en los actos, una idea interesante.

En conclusión:

1. El equipo en redes sociales de Mitt Romney deja muy poco espacio a que el candidato hable en primera persona. Ni siquiera en la web o el blog. Por un lado, eso podría distanciar al político de los usuarios de Internet, pero por otro es innegablemente honesto.

2. Las distintas herramientas sirven, por lo tanto, para lo mismo: hacer crónicas de la campaña y atacar al adversario. O lo que es lo mismo, el viejísimo axioma de reforzar nuestros puntos fuertes y mostrar los débiles del rival.

3. Me parece muy destacable el manejo de los códigos: efectivamente, se repiten las crónicas, pero en cada espacio se plasman con un tono distinto. En Facebook, positivas; en Twitter, ácidas; en Google+, variadas; en Tumblr, más participativas, etc.

A partir de ahora y hasta noviembre vamos a asistir a un baile estupendo que intentaremos contar… si la campaña vasca nos lo permite. Te recuerdo que este blog no admite comentarios.


12
jul 12

El futuro está en los blogs

Si no actualizo este blog no es por falta de ganas o temas, si no por falta de tiempo. Y poder escribir eso, en los tiempos que corren, es la leche. Así que seguiré quejándome en bajito, como hasta ahora.

Pero si una noticia hace que merezca la pena el esfuerzo de sacar unos minutos para actualizar la bitácora es la que publicamos hoy en la página 4 de Deia, referenciando, como corresponde, al blog de Miss Conversion, que es donde la hemos visto: “Facebook pierde 2 millones de usuarios en 5 meses en España“.

Ahí es nada.

La pregunta siguiente es: ¿dónde han ido? Y la respuesta se limita a una intuición: a ningún sitio, porque ni Twitter, ni mucho menos Google+, han absorbido esa bolsa de cinco millones de usuarios de redes sociales cansados de “la de siempre”.

Noticias e intuiciones como esta hacen que me reafirme en una opinión que llevo defendiendo desde hace tiempo: el futuro está en los blogs. Pero no en cualquier bitácora, sino en las fuertes, en las temáticas, en las bien pensadas, bien escritas y bien trabajadas. Las redes sociales pueden sufrir una caída en su potencialidad para atraer tráfico, y la clave va a estar donde ha estado desde el principio: entrar en las rutinas de navegación y en las carpetas de “favoritos”.

Aunque haya pasado casi un mes desde la última actualizacióneste blog sigue sin admitir comentarios.


22
may 12

La identidad digital de Iñigo Urkullu, a examen

El EBB de EAJ-PNV ha decidido por unanimidad que su propuesta a las bases para candidato a lehendakari será Iñigo Urkullu. Ahora, Batzoki a Batzoki, los afiliados tendrán que refrendarlo y solo si es investido lehendakari, el partido jeltzale tendrá que abrir un proceso interno para designar a su nuevo presidente, manteniendo así su característica bicefalia.

Más allá de los tecnicismos y los protocolos, Urkullu compaginará en los próximos meses la presidencia del EBB (máximo organismo rector del PNV) con su labor como candidato… y su presencia en Internet como hasta ahora (esperemos). Presencia que vamos a examinar en este post.

Lo más evidente es la división clara entre blog y redes sociales. Mientras la bitácora fue abierta por él mismo, cuentan que en un viaje a EE.UU. durante el proceso del Think Gaur Euskadi 2020, implementado por el propio PNV, y la gestiona en exclusividad, su presencia en las redes sociales de Internet está asegurada por medio de un equipo que le ha ido creando perfiles, páginas o cuentas en función de las necesidades y las oportunidades comunicativas. Vamos una a una.

En el blog, que ilustra esta entrada, podemos observar los links a los espacios en las redes sociales. Pero más allá de como repositorio de enlaces, la bitácora de Iñigo tiene una función y una relevancia que no tienen las de sus competidores López o Basagoiti (falta por ver quién será el candidato o candidata de la izquierda abertzale, y que estrategia desarrollan). El presidente del EBB ha conseguido que los medios la usen como fuente, y en numerosas ocasiones los medios (sobre todo periódicos, pero también radios vascas), se han publicado piezas únicamente con las reflexiones que Urkullu ha volcado en su bitácora.

Los posts tal vez sean algo largos, pero eso parece insoldable a su modo de expresarse, y las imágenes podrían mejorar. Por supuesto, los comentarios están abiertos pero creo que no recuerdo ninguna vez en la que haya contestado. Sinceramente, tampoco lo creo necesario, no soy defensor de los diálogos impostados.

En Facebook, Iñigo Urkullu tiene una página que le gestiona su equipo. La comunicación suele ser bilingüe y de proximidad. Rara vez se ve más de una actualización al día, con lo que  eligen cuidadosamente la pieza y, por lo tanto, el mensaje que quieren colocar en unos receptores, por lo general, receptivos.

En Twitter la estrategia es similar, aunque los días de mitin o entrevista importante, van colocando los titulares más sugerentes. Aquí la selección no es tan importante (tampoco lo es en la red social), y la presencia no es tan constante como en Facebook y depende más de la “noticiabilidad” del día. También en castellano y euskera, y siempre cuidando la gramática, como en Facebook.

Iñigo Urkullu fue uno de los primeros políticos en usar Linkedin. Más bien, su equipo. Tiene algo más de 100 contactos pero, sobre todo, esta red social aporta, en general, reputación on-line y, sobre todo, la posibilidad de mostrar la trayectoria profesional del prescriptor político antes de su labor política. En el caso de Urkullu, su formación y trabajo como profesor, además de su trayectoria institucional, que empezó como director de Juventud de la Diputación Foral de Bizkaia.

El equipo de Urkullu parece apostar por no descuidar Google+, donde mantiene una página con un perfil de actividad más bien bajo que le asegura trayectoria pero no les resta demasiado tiempo de trabajo. Ya hablamos de ello en un post anterior.

En Flickr cuenta con una galería dentro de la cuenta del partido, donde parecen ser fieles a ese axioma de no poner las imágenes “menos malas”, sino solo las mejores. A Flickr ya le hemos dedicado a un par de posts, sobre el de Obama y sobre el del PP.

En YouTube no tiene un canal propio, sino que se integra en el del partido, eso sí, con espacios diferenciados, por ejemplo, con sus intervenciones en 2012 y en 2011, por ser presidente de su partido.

¿Qué le falta? Un espacio en Tuenti, en el que no colaría, no nos engañemos. Aunque seguro que el PNV mueve ficha de cara a la campaña. Y quien le conozca tal vez diga que un espacio musical, pues la melomanía de Urkullu no es tan conocida como la de Patxi López (que fue destacada por el PSE a falta de formación reglada que presentar), ayer mismo pude comprobar, por medio de alguien muy próximo a Iñigo Urkullu que, efectivamente, colecciona instrumentos de viento.

Con todo, la reputación on-line (qué pasa cuando le buscamos en Google, por ejemplo) de Iñigo Urkullu es bastante buena, ya que además de sus espacio en Wikipedia, en la primera página del buscador más utilizado compagina su presencia en los principales medios de España (con más potencia comunicativa que los vascos) con los que ha creado su equipo. Y eso es un éxito.

A diferencia del de Iñigo Urkullu, este blog no admite comentarios.