¿A quién quiere engañar?

Todavía no salgo de mi asombro ante el atrevimiento de Arnaldo Otegi: en un tuit se ha apropiado (entiendo que se refiere a la izquierda abertzale en su conjunto) del descubrimiento de la mentira de Aznar sobre el 11-M (fueron las evidencias) y del fin de la violencia de ETA (cuando los que echan de menos algunos métodos están más cerca de Otegi que de nadie). Un político puede haber hecho muchas cosas, pero no puede tomar a la ciudadanía por tonta.

Los vascos, el enemigo recurrente

Arnaldo Otegi parece ocupado en celebrar haberse conocido y no puede preocuparse de la realidad: que los vascos somos un enemigo recurrente en Madrid y quieren de nosotros lo que no tienen en España. Esto es, dinero. Ahora son “sabios” los que consideran que deberíamos pagar más. Solo hace falta saber sumar y restar para darse cuenta de que aportamos más de lo que nos corresponde, incluso, vía cupo, y de lo que generan otras comunidades. Pero echarnos las culpas es más cómodo.

De Rajoy solo hay que decir la verdad

Suelo decir que Pablo Echenique es el político más sobrevalorado actualmente. Y Pablo Echenique suele empeñarse en darme la razón. Sobre la declaración de Mariano Rajoy ante el juez tuiteó: “No le hacía falta abogado defensor porque ya lo defendía el juez. Menuda vergüenza”. El presidente del gobierno español declaraba como testigo con la cara dura puesta porque en su partido se trincaba dinero negro. La realidad es bastante negativa y la mentira de Echenique también ayuda a enmascararla.

Cuando gobiernan los ricos

Entre las muchas cosas malas de los gobiernos de Mariano Rajoy cuento que los forman millonarios. Eso supone que los ministros viven en una realidad alejada de la de la mayoría, y cuando gobiernan los ricos la actualidad política se caricaturiza en España y en EE.UU., donde Trump invierte su sueldo en lavarse la cara: recuerda que lo dona al Departamento de Educación. ¿Y los sueldos de todos sus familiares? ¿Y los negocios que harán luego?

Dulceida no quiere fotos

Dulceida es una estrella de Instagram. Una “influlencer” de esas que cobra por lucir marcas en sus fotos y no anuncia debidamente que está haciendo publicidad de libro. Ya saben: nuevos famosos, nuevos modos. Pero como yo soy conservador sigo echando de menos ciertas formas y pensando que estas celebridades se la tienen que envainar como lo han echo Ana Obregón o Norma Duval. Y si los fans quieren fotos con Dulceida en la playa… No le vale con un mensaje en redes diciendo que no las obtendrán.

¡Más ladrillo!

Es el momento de recoger los frutos: la crisis económica no ha sido tal en el mercado inmobiliario. Más bien esa crisis se ha aprovechado para ajustarlo: se han ido al cuerno las constructoras creadas por oportunistas y los inversores con “cash” han podido hacer buenos negocios con los pisos ya construidos. Ahora que vuelve a fluir el crédito quedan en pie las grandes empresas (que incluso ya dan beneficio en bolsa) y los dueños de más pisos que no tuvieron que recurrir a hipotecas.

Todo lo que está mal en una imagen

La principal consecuencia de la burbuja inmobiliaria ajustada brutalmente durante la crisis es evidente: los que más tienen siguen vendiendo con menos competencia. Luego, hay otras consecuencias explicables solo gracias a Internet: en Barcelona una mujer ha realquilado su propio piso en AirBnb (una web de alquiler por noches) porque la persona a la que se lo alquiló (a un precio muy alto, por cierto) hace negocio turístico con él y multiplica por ocho los beneficios de la propietaria.

Irán ya es una potencia amiga

Sigo sin entender que Pablo Iglesias, con lo concienciado que está para todo lo que dicta el manual de cuñado de izquierdas, no se sienta incómodo trabajando en el canal de televisión en castellano que financia Irán. Pero, oigan, más allá del asunto moral de cada uno, esto ha dejado de ser reprochable después de que la petrolera francesa Total haya cerrado un acuerdo con el país asiático. ¿Por petróleo, sí, y por información, no? De ese burro de la contradicción yo me bajo.

Sí, son famosos y son personas

Escribo nombres propios en esta columna con pretendida ligereza, pero les aseguro que, cada día, me cuesta más: detrás de cada nombre (de político, de famoso) hay una persona, y detrás de ellas una pareja, unos hijos, hijas, padres, madres y hermanos y hermanas que sufren. No por ser personajes públicos dejan de ser personas. Y de eso va el recomendable texto en Magnet sobre el acoso que estaría sufriendo Laura Escanes por todos los que comparten audios privados atribuidos a ella.

¡Ojalá!

Laura Escanes es una estrella de Instagram, una de esas chicas a las que todo les sienta bien y que lucen estilo para miles de seguidores, aunque el látigo de Internet (de sus anónimos) asomó después de su boda con Risto Mejide. Según Photolari la actividad principal de Escanes (hasta 2.500 € por foto) empieza a estar en peligro: Instagram quiere regular la presencia de publicidad encubierta en su red, es decir, el modelo de negocio de las y los “influencers”.

No, nadie se lo merece

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El periodista argentino Federico Türpe patinó en Twitter después del atentado en Manchester. No pasa nada, todo el mundo se equivoca, pero solo algunos persisten en su error. Y Turpe lo hizo borrando este tuit: “Horrorizados por un atentado en Manchester donde murió el 1% de los niños que mueren de hambre todos los días. Nos merecemos el terrorismo”, y defendiendo al mismo tiempo la idoneidad de la frase. En Euskadi hemos sufrido el terrorismo y sabemos que nadie lo merece.

“La buena noticia es”

Nos puso sobre la pista el actor David Pareja: en la versión en castellano de la CNN informaron de que la justicia ha ratificado la condena de 21 meses de cárcel a Leo Messi por fraude fiscal. Dentro del texto nos encontrábamos con esta línea desconcertante: “La buena noticia es que no irá a prisión”, y argumentan eso de que con una condena inferior a 24 meses te libras de la trena. Primero: eso no es automático, lo decide el juez. Segundo: no hay buena noticia en un robarnos a todos.

Echenique cumple o no cumple

Es fácil: Pablo Echenique cumple con el código interno de Podemos o no lo hace. Y no hay problema alguno en que haga lo que le dé la gana más allá del “qué diremos”. Pero su decisión y las consecuencias serán las mismas que las de otros políticos que ellos calificaban como “casta” o “trama”. Sin más. Ni menos. Ya solo queda saber cómo va la investigación interna sobre el fraude de Echenique que encargó Echenique como secretario de organización a Echenique.

Pete Souza es el mejor

No solo es, a mis ojos, uno de los mejores fotógrafos contemporáneos, un gran coordinador de equipo y editor, y un extraordinario “instagramer”. Pete Souza es un “troll” magnífico: él solito con su archivo mete los dedos en los ojos a la administración Trump y, si coge vuelo la foto del Papa Francisco serio y triste con el actual presidente, Souza difunde la de un Bergoglio sonriente, encantado, con Obama en la Casa Blanca, y titula la imagen con un “admiración mutua” devastador.

“Friki” se escribe así

Lo escribo en la columna para que, de una vez, me quede claro a mí: “Friki” se escribe así según Fundeu, la Fundación del Español Urgente que apadrina con gran acierto el BBVA. Esas cosas hay que aplaudirlas: el Twitter de esta organización funciona muy bien, es recurrente y reconocido, y ayuda a fijar conceptos que nos asaltan cada semana. Lo de “friki” no es nuevo, y precisamente por eso va siendo urgente fijarlo en mi memoria. Y más cuando ayer era el día.

La moción de “la gente”, ya, claro…

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La moción de censura de Podemos, el “invendible” del momento, se dibuja cada vez más como una herramienta de desgaste al PSOE. Vamos, como lo que es. Ahora, pasando de la opinión de las bases, pasando del objetivo, pasando de todo, Podemos se ofrece a retirarla para pactarla con el PSOE… Si gana Pedro Sánchez, intentando intervenir clara y directamente en las primarias socialistas. El mismo Pedro Sánchez al que no quisieron investir, pero eso nunca lo dicen.

La constituyente de “la patria”

Pero el realismo mágico en la política no se ejerce en ningún sitio como en Latinoamérica donde la última de Nicolás Maduro es charlar con unas vacas. Como lo leen. El mismo que aseguró que Chávez se le apareció mientras dormía en forma de un pájaro y le habló, conversa ahora con bovinos ya que con su pueblo solo entabla diálogo de besugos. Lo denuncia Felipe Calderón en Twitter con el asombro necesario ante tanta necedad. Y peor son las justificaciones.

Salvadores del mundo, uníos

Por eso Nicolás Maduro no da la talla que sí tienen Owen Jones o Julian Assange. Pablo Iglesias se esfuerza, pero le falta ese toque cool de la izquierda anglosajona. No obstante, Assange pisa suelo más resbaladizo hoy que nunca: Wikileaks habría sido el colaborador necesario de un intento ruso de favorecer a Le Pen en Francia, supuestamente, pero patina más cuando él mismo, imputado por violación, asegura que es el heteropatriacado el que niega la presidencia a Hillary Clinton y Marine Le Pen, poniéndolas al mismo nivel.

Los Gabilondos

La condena a Manuel Herrera, que le prohíbe entrar en Sevilla y le obliga a personarse cada quince días en los juzgados de Bilbao, realmente, es una condena para la ciudadanía de la capital de Bizkaia. Estos días hemos leído justificaciones absolutamente lamentables del nazi que intentó agredir a un bilbaíno, y que el periodista Gontzal Hormaetxea resumía en Twitter: “¿Quién no se ha cruzado alguna vez por Bilbo con ese grupo de punkies llamados ‘los Gabilondos’ que van con fotos de ETA y muchos pitbulls?”.

Publicar en Instagram desde el ordenador es posible

Instagram permite ahora que, sin tener descargada la aplicación, podamos subir una foto a nuestra galería desde cualquier navegador para móviles. Eso hace posible, a su vez y según el blog Cnet.com, que lo hagamos desde el ordenador: tenemos que ir al navegador y elegir la opción de “móvil”. Bueno, es algo más complejo pero en la bitácora lo explican bien para que los muchos fans de la herramienta (como yo) puedan subir imágenes editadas directamente.

No, no hace falta un dibujo

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La portada de Charlie Hebdo esta semana en Francia no puede ser más explícita. El semanario satírico que sufrió un ataque terrorista con 12 muertos en la redacción es bastante contundente: sin caricaturas simplemente pregunta: “¿Es necesario realmente hacer un dibujo?”. Se refiere, claro, a la segunda vuelta de las elecciones francesas en las que será necesario votar a Macron, aunque no guste, para parar a Le Pen. Y quien se abstenga no estará oponiéndose al fascismo.

Cuando buscas en Google sin mucha atención

Eso es lo que le ha pasado a Íñigo Errejón esta semana: ha buscado en Google una imagen para acompañar un tuit, no ha estado muy atento, al parecer, y ha cometido un error de bulto. Un error que le afea con acierto Alfonso Serrano: “Aquí un teórico candidato a la Comunidad de Madrid que confunde el cuadro del “2 de Mayo” con el 23 de Mayo valenciano, ‘El Grito del Pallater’ de Sorolla”. En efecto, Errejón recordaba los fusilamientos con un cuadro de Sorolla en vez de usar el de Goya.

Boicot a los boicots

Por supuesto, el pasado martes vi el primer capítulo de “La casa de papel” en el que aparecía Itziar Ituño. La actriz fue motivo de una campaña de boicot a la serie porque Ituño tiene ideas políticas que algunos no comparten en España. Itxaso Atutxa recordaba en Instagram que tampoco ella comparte las ideas de la actriz, pero que defendía su derecho a expresarlas y, al mismo tiempo, trabajar con dignidad, sin que nadie promueva vetos por la moda (sí, “moda”) de indignarse en Internet.

¿Lo que diga el listo oficial?

Reconozco que cada vez llevo peor las lecciones imperiales que se empeñan en darnos las estrellas de Twitter. Y peor si, además, lo hacen desde el anonimato. El Teleoperador, con sus 17.700 seguidores se atrevía a señalar a un profesional como Julen Bergantiños, del que hablábamos ayer porque explicaba su punto de vista sobre la polémica de los “stagiers”. El tuitstar le calificaba como “un perro bien adiestrado y un obrero sin clase ni conciencia”. Qué fácil es insultar a cara tapada y por Internet.

488 mensajes falsos en 100 días

El Washington Post ha publicado en su web otra de esas virguerías que hacen en Internet los grandes medios estadounidenses: una infografía interactiva en la que se pueden leer los 488 mensajes falsos que ha lanzado Donald Trump solo en sus primeros 100 días como presidente. El que acusó a la prensa de crear “fake news” ha resultado ser un aspersor de mensajes sin base o afirmaciones sin sustento. Casi cinco al día… Y eso que había días que ni siquiera tuiteaba.