Son dos problemas

Podemos está recibiendo muchas críticas desde el nacionalismo y la izquierda (también desde Euskadi) por echar la culpa al independentismo catalán, que habría despertado las posiciones más retrógadas en España. Quienes critican a Iglesias o Monedero lo hacen porque considera que el procés catalán ha servido para poner en evidencia ese movimiento rancio por la unidad de España. Pero también lo ha avivado. Y que se haya reforzado y por eso lo veamos son dos problemas, no uno u otro.

Lo que es irremediable

El nacionalismo y la izquierda (también en Euskadi) intentan vendernos a Gabriel Rufián como un político contemporáneo que utiliza un lenguaje que se entiende mucho mejor. Pero si en su día el pinchazo de Patxi López con el principio de Arquímedes nos hizo gracia, la confusión sobre por qué quemaron a Galileo de Rufián también merece su momento para la chanza. La equivocación de una persona no tiene nada de malo, que nos intenten colocar material defectuoso, sí.

Lo que no es un error

No miente el community manager de la Guardia Civil que admite “un terrible error” del compañero que hizo un chiste sobre la profesionalidad de los Mossos d’Esquadra (intervenidos ahora por España). Pero el error no es el chiste, sino poner negro sobre blanco una forma de pensar que se ha filtrado por la necesidad de la gracia y la broma, un estilo que Carlos Fernández Guerra clavó en la Policía Nacional pero que se convierte en una debilidad en el resto de cuerpos que lo copian.

No podemos permitírnoslo

La profesión periodística estaba en crisis antes de que apareciera Internet, pero este herramienta no nos ha ayudado a levantarnos, precisamente. Los propios redactores hemos ahondado en nuestra situación con la lucha por el titular más llamativo, eso que antes conocíamos como “amarillismo”, y el “clic”. Esta situación nos coloca en el disparadero con errores como dar una noticia falsa: la UE no se planeta prohibir los kebab, sino garantizar su consumo seguro.

Lío en el PP de Bizkaia

Nacho Toca es un tipo incómodo para los suyos. Cuando un portavoz joven combina un pensamiento “viejuno” y básico (creo que ambas características van unidas sin remedio) se convierte en el exponente de unas ideas que nadie quiere asociar a su marca. Y al final el PP de Bizkaia ha reaccionado vetándole en su despedida, según denuncia él mismo en Twitter. El problema, seguramente, fue darle el altavoz. Pero ojo a la solución si es librarse de Toca con una patada hacia arriba.

¿Change? ¿En serio?

El procés tenemos que tomárnoslo en serio porque la situación se ha vuelto grave: la prisión preventiva que ha aplicado la justicia española, a instancias del fiscal y con cálculo previo de la rotación en la Audiencia Nacional, nos ha obligado a convertir las legítimas críticas en necesarias reivindicaciones. Pero no todo vale: Ramón Cotarelo nos invita en Twitter a firmar en Change.org para pedir la inhabilitación de Carmen Lamela. La banalización daña a todo el independentismo.

Cierra La Tuerka

El canal de televisión en Internet con el que saltaron a la fama Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero o, más recientemente, Facu Díaz, va a cerrar. Así lo ha decidido el propio Monedero, que es su máximo responsable actual. Confieso que solo conozco de La Tuerka algún corte recuperado en Facebook o Twitter para destacar las contradicciones de sus protagonistas, pero como en el caso de todos los medios, creo que su cierre nos empobrece.

Las Juntas Generales, por la Igualdad

Con la mesa del Parlament declarando a la hora a la que escribo esta columna, no quiero tardar más en traer a ella uno de los hitos de Bizkaia, cuyas Juntas Generales incorporaron a finales del mes pasado en su web un apartado específico para fomentar políticas de Igualdad después de convertirse, tras el de Nafarroa, en el segundo parlamento del Estado en aprobar un plan específico en esta materia. Esta política también es necesaria aunque resulte menos atractiva para los focos.

No ha gustado a todo el mundo pero…

Los nuevos tuits de 280 caracteres que comentábamos ayer en esta misma columna no ha gustado a todo el mundo. Uno de los tuiteros más célebres, Stephen King (el novelista, sí), expresó con un exabrupto su disgusto a sus más de cuatro millones de seguidores. Entre los usuarios más populares de esta red, que fuera de ella son desconocidos, también hubo sobre más críticas que loas. Pero es innegable que todos o casi todos ya hemos empezado a usar el espacio extra.

Otros conflictos, otras ideas

Si alcanzan a ver estos días una noticia originada en el Reino Unido apreciarán que una buena parte de la ciudadanía de este país, no solo sus representantes, luce una amapola en su solapa. Lo hacen porque en noviembre se recuerda a todos los caídos británicos en todos los conflictos. Y ese “todos” es precisamente lo que hace que el futbolista James McClean, un irlandés de Derry, rechace su uso y se gane las críticas hasta de la hinchada de su club, el WBA. Lo cuentan en La Media Inglesa.

No puedo estar más de acuerdo

Juan Carlos Monedero tuiteó sobre la manifestación: “Todos los que han querido sacar algún provecho del atentado de Barcelona, sean Rajoy, Cifuentes, los independentistas o el Rey han patinado”. Y solo puedo estar de acuerdo con él y aplaudir la conclusión a la que llega. No defiendo a nadie ni ninguna causa que no sea el apoyo a las víctimas y el rechazo a los victimarios sin excepción. No era día para pancartas ni para banderas. Era día para el silencio.

No era el día para hacer campaña

“Puedes confiar en las malas personas: no cambian nunca”, le atribuyen a William Faulkner. Algo parecido pasa con Monedero que, después del pedazo de tuit que acabo de mostrarles se cascó este otro: “En la manifestación de Barcelona mucha gente, desesperada, nos pedía que la escucháramos porque el PP no lo hace. Hay que sacarles del poder”. ¿Estaba acaso queriendo sacar provecho político del atentado de Barcelona? ¿No ha patinado él mismo?

La primera bandera

No pude evitarlo: cuando vi las imágenes de la manifestación en Barcelona me acordé de aquella en Gasteiz tras el asesinato de Fernando Buesa. Ya sabemos cómo funciona el poder político en España: su uniformidad se disfraza de unidad, quien no esté con él está contra él, y no le importa utilizar los peores momentos. En Barcelona la primera bandera no fue una estelada, sino la de España puesta por el ministerio de Defensa (entre otros) antes del inicio de la marcha.

¿Puede alguien explicarme lo de Arabia Saudí?

Estoy absolutamente en contra de a la monarquía española le corresponda la jefatura de mi estado, pero creo que la relación de ideas entre la venta de armas a Arabia Saudí, que estas salgan del puerto de Bilbao, y los atentados en Barcelona es una relación de ideas interesada. En Magnet lo explican bastante bien: ninguna de esas armas ha sido usada en Europa, el debate es si se deben vender a terceros y Arabia Saudí va siempre a su aire… Porque puede.

Cuidado, mucho cuidado

Una de las grandezas de Internet es que un blog puede mejorar a un medio de comunicación. Lo hace Magnet con el reportaje sobre las conexiones (o no) entre Arabia Saudí y el ISIS del que les he hablado, más completo que el de muchos medios. Y Público hace todo lo contrario: meter la pata con una información falsa sobre un chivatazo desde EE.UU. a España del atentado que las autoridades de Madrid no trasladaron a Barcelona. No te pueden colar algo tan grave.

Podemos es el “timeline” de Monedero

Para saber qué es hoy Podemos no hay mejor visita que la que se puede hacer al Twitter de Juan Carlos Monedero: mensajes pomposos, lecciones de criterio, orgullo “de profesor” que se le escapa por los poros ante las intervenciones de Irene Montero y Pablo Iglesias (si le va ese rollo gritón y prepotente, allá él), y apoyo ciego a una iniciativa que es una filfa, una puesta en escena aburrida e innecesaria, hecha pensando en los tuits de Monedero y en quien los retuitea.

Cagada de Rajoy

Si Mariano Rajoy o alguno de sus colaboradores no se dio cuenta de que Pablo Iglesias dijo aquello de que pide disculpas por no romper la cara a los fachas con los que discute en televisión como un ejemplo de barbaridad, no a modo de afirmación, mal. Si lo sabían pero lo llevaron al estrado del Congreso, peor. El atril en el que se expresa la voluntad democrática no es el lugar para algunas formas ni fondos, ni de Podemos, ni del PP, ni de cualquier otro partido.

“Nueva política” de bajo nivel, la del PP

Pero la miembro del PP que hizo el ridículo más gigantesco o la acusación falsa más inexcusable no fue Rajoy, fue Irene Moreno. La exdiputada pidió cuentas en Twitter a Manuela Carmena porque, según ella, en una factura aparecía un gasto de 12.000 euros en servicios de “escort” que, además de como sinónimo de prostituta, puede ser traducido como “escolta” en inglés. En unos segundos y gracias a Google podemos comprobar que la empresa emisora, Corsan, se dedica a “actividades de seguridad privada”.

¿España corrupta?

Algo va mal cuando un trilero que no pasa de ser un niñato con aires de grandeza (“el pequeño Nicolás”) puede corromper a dos agentes de policía que le ayudaban a identificar matrículas a cambio de dinero. Por ello, por hacerse pasar por un alto cargo del Estado y por intercambiar información a cambio de dinero, la fiscalía pide nueve años de prisión para Francisco Nicolás Gómez Iglesias que, o supo identificar a los más corruptibles o, realmente, España puede tener un problema.

Ese jugador del que usted me habla…

Mariano Rajoy pronunció aquella fase tan “graciosa”: “Ese señor del que usted me habla”, para referirse a Luis Bárcenas. Pues bien, en el Real Madrid, “ese jugador del que usted me habla” ha sido esta semana Cristiano Ronaldo, acusado de defraudar conscientemente 14,7 millones de euros. Pero el Real Madrid hizo los deberes, según El Confidencial, y llamó a los medios para que ilustrasen la noticia con fotos del jugador con la equipación de Portugal y no la del club blanco.

Al pueblo se le escucha

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Puro despotismo no ilustrado: en el vídeo de su ekintza (¿a qué recuerdan?) contra el PNV, Ernai asegura que el pueblo responderá cada vez que el pueblo sea atacado. Pero, ¿escuchan al pueblo que quitó voto a voto a Bildu de las instituciones para que los de Eneko Goia y Markel Olano gobernaran? Esto de hablar en nombre de un pueblo que no ha pedido que le salven, por cierto, ya lo hicieron otros. “Dime con quién andas” decían las juventudes de Sortu. Y sabemos con quién han andado ellos siempre.

Más del modelo irlandés

Ernai contra el PNV ha pasado en apenas una semana de tirar huevos con pintura roja y amarilla con nocturnidad, a atacar a plenos día con basura y pintadas una sede, pasando por un escrache. De aquí a final de año no sé dónde les llevará su camino. Un camino que algunos siguen haciendo en círculos en Irlanda del Norte, donde esta misma semana un hombre ha resultado herido en el cuello durante un ataque con disparos a una vivienda. Cada uno elige sus modelos.

Ni un día sin su tonto en Twitter

Lo siento pero, sí, he tenido que recurrir al “tonto” porque no hay otro calificativo para algunos en Twitter. En estos últimos días el usuario anónimo Eterno Primavera se lleva todos los “reconocimientos” con tuits como: “Los recortes en la sanidad pública que provocan la muerte de millones de ciudadanos europeos es tan exterminio planificado como Auschwitz”. A este paso, eclipsa al resto de tontos. Pero, ojo, son 50.000 los que siguen esos mensajes y cientos los que los relanzan.

Pelea de “tuitstars”

Hasta Ramón Cotarelo, otro tuitstar de estos que sientan cátedra progresista desde sus despachos universitarios por medio de una red social, ha afeado la conducta de quienes llevan semanas diciendo eso, tonterías, sobre la amenaza fascista en Europa: “Quienes insinúan que el fascismo de Le Pen y el socioliberalismo de Macron son parecidos no saben lo que es el fascismo. Ignorancia culpable”. Ignorancia… Y gustito por el tuit, el reuit, estar en el machito y tener miles de seguidores.

Habla el politólogo de España

Juan Carlos Monedero, el siniestro, desbarraba en Twitter: “Francia es un sistema presidencialista. El Parlamento debe rendir cuentas al Presidente. Como en Venezuela. ¿O allí no vale?”. Primero: Francia es semipresidencialista (hay jefe de Estado y de Gobierno). Segundo: incluso en la presidencialista Venezuela es el presidente el que rinde cuentas al Parlamento. Pero el politólogo es él, en Podemos siempre dicen la verdad y todos menos Monedero somos tontos.