Para que ganen los buenos

La campaña en Catalunya ha arrancado con una aberración democrática: María Dolores de Cospedal soltaba que “se han convocado elecciones para que gane el constitucionalismo” y se quedaba tan ancha. Cuando lo cazó Jokin Bildarratz en Twitter todos pensamos que le había fallado el subconsciente y había descubierto la realidad a ocultar. Pero, no: es el titular que han elegido en el Twitter del 24h de TVE. Vamos, que el mensaje del día del inicio de la campaña, era ese.

Para que se vayan los malos

Y si a alguien le queda alguna duda que atienda a las palabras del candidato del PP ya en Catalunya: “¡A por ellos!”. Esperen, ¿quién es aquí el que clama por una limpieza? ¿Quién es aquí el que quiere que una idea política derrote a otra? ¿Quién es el que ya como candidato a alcalde mandó un mensaje xenófobo contra la inmigración en su municipio? ¡Anda, pero si es el mismo! Un Albiol que está ahí para que el PP no pierda el voto duro en Catalunya. Y con eso está todo dicho.

Si no me votas eres tonto

Seguimos con la colección de excesos del españolismo en Cataunya, que parece no tener fin. Albert Rivera considera que los votantes nacionalistas lo son porque les han lavado el cerebro. No como los suyos, que son los racionales, los inteligentes, los que han logrado sobrevivir al adoctrinamiento en las escuelas y los medios de comunicación. Albiol es un troglodita, pero Rivera no debería dejarse llevar de vuelta a la caverna: tampoco él puede insultar así al que piensa diferente.

Bescansa de desmarca

Esta película ya la hemos visto: la de un partido con multitud de organismos internos que deciden sobre una cosa cada uno, con una lucha constante por el poder interno, con sutilezas que cambian ideologías y relaciones personales que se toman como defensas de posiciones genuinas, no como la de los amigos de mi enemigo. Esta definición, tan propia de regímenes y partidos que han acabado mal, es en la que encaja Podemos: Bescansa presenta ahora su propio proyecto político observada por Iglesias.

“¿Yo soy guapa?”

Me hago viejo: no encuentro la gracia a algunos chistes que, sin embargo, corren por Internet como la pólvora. Pero sí me siguen atrapando las historias sobre la historia. Por eso no les he hablado del “trap” de moda: el “Yo soy guapa” que una de las meninas le pregunta a Velázquez en un montaje audiovisual que ha saltado de tuit en tuit. Pero lo hago hoy porque en Magnet han encontrado a su creador, con Christian Flores, de Playground, que vive su momento de gloria.

Nos toman por tontos

El tuit de Cospedal me generó sorpresa. Pero cuando vi la noticia en la prensa española sentí indignación: “Voy a proponer a la Comisión de Defensa del Congreso la creación de un grupo de trabajo que reúna a diputados y editores de los principales medios de comunicación para estudiar a fondo la amenaza de la desinformación contra nuestra democracia”. No puedo despegarme de la impresión de que la de la “indemnización en diferido” quiere aprovechar las dudas para atajar las ideas.

Los consejos, desde dentro

En El Confidencial a mala leche destacaban las palabras de Artur Mas: el expresident asegura que él no acataría el 155 pero que entiende que lo estén haciendo ahora los miembros del Govern en prisión preventiva para salir de la cárcel. Esas afirmaciones son de las que solo valen si están hechas desde la parte interior de los barrotes. Pero el juego de España es aún peor: acatar una imposición para salir de la cárcel no tiene nada que ver con la legalidad, sino con pasar por el aro español.

La buena vida de “El pequeño Nicolás”

Hace tiempo que no les hablo de Francisco Nicolás Gómez, más conocido como “el pequeño Nicolás”, y que, si no recuerdo mal, ahora mismo está pendiente de juicios y sentencias por sus reiteradas estafas. Sin embargo, parece que el personaje sigue logrando por la cara lo que al resto de los humanos nos resulta inalcanzable: esta semana ha estado en el palco del Camp Nou invitado por el Real Murcia al partido de Copa. En La Vanguardia aparece trajeado, listo para una nueva andanza.

Lo dice un youtuber

Cuanto más contacto tengo con el fenómeno de los youtubers más interesante me parece. Y creo, sinceramente, que somos los periodistas viejos, los que no sabemos comunicar como esta parte de la chavalada, los que nos atontamos con el fenómeno. Un youtuber ha dicho que “The Big Bang Theory es basura”, y en una web de Público abren el debate: ¿tiene razón? Entre la lucha por el clic y el tráfico, y lo que hinchamos los globos es evidente que una parte del periodismo va mal.

Construyendo estrellas

Igual se acuerdan de Abraham Mateo, aquel niño sonriente que durante unos pocos años (¿dos o tres?) cantaba y bailaba pare regocijo de preadolescentes. Pues ahora es un malote, musculado, que emula como bien señalan en Magnet a los artistas estadounidense (Justin Bieber, Miley Cyrus o Selena Gómez) que han querido dejar atrás su imagen de estrellas infantiles por medio de exageraciones y coqueteos con drogas y delincuencia. Todo prefabricado.

“La UE es una mierda”

Creo que uno de los problemas del independentismo catalán es la lista de compañeros de viaje que ha elegido o que, sin haberlos llamado, se han sumado. Pilar Rahola es una de esas que, seguramente con mejor intención que acierto, intenta acompañar el proyecto. Pero después del error garrafal de Puigdemont poniendo en duda el proyecto europeo, Rahola no puede afirmar en TV3 que “la UE es una mierda” aunque solo sea porque pone la réplica en bandeja a los unionistas.

“Basta de mentiras”

Este tuit del PP en plena precampaña catalana, como la frase de Rahola, es para enmarcarlo: “Basta de mentiras, Cataluña quiere gobiernos que sepan gobernar y el único es el PP”. Si el PP está gobernando Catalunya es “en diferido”, como el sueldo de Bárcenas que ella misma, la que clama por el fin de las falsedades, explicó a la prensa. Y si el único que sabe gobernar en el estado (incluyendo Catalunya y Euskadi) es el PP, ¡vaya problema que tiene España! Cospedal sigue siendo fiel a sí misma.

Un poco de periodismo basta

Un poco de periodismo, una lectura mínima y una visión crítica imprescindible es suficiente para llegar a la conclusión que tuitea Leire Iñurrategi: “Hay que recordar que Ciudadanos no se juega nada en Euskadi. No tiene ni un parlamentario. Sabe que es terreno yermo. Pero ir contra el Cupo y el Concierto le da votos fáciles”. Así de fácil se explica el discurso de Rivera que, para mi sorpresa, han comprado muchos medios españoles sin explicar que el de Ciudadanos estaba de campaña.

“Siempre Fidel”

España, 2017, IU tuitea: “Fidel Castro, comandante y compañero, siempre presente, siempre Fidel”, y añade el emoticono del puño arriba, la bandera de Cuba y el hashtag #UnAñoSinFidel porque, oigan, esto es lo moderno, lo nuevo, lo que “pega” en las redes y con el relato con el que se llevan a los usuarios de Twitte de calle hasta los colegios electorales. Con total honestidad, quien no vea que ese “fenómeno fan” con el Castrismo pertenece al “mundo viejuno” tiene un problema.

Eskerrik asko

Cada día les pongo una parte de mí en esta columna: mis opiniones, mis gustos, mis errores… Hoy les pongo un sentimiento: el de gratitud, a Kike Hermosilla de DEIA por confiar en mí para ayudar a organizar los quintos reconocimientos de este periódico a les mejores iniciativas digitales en Euskadi, y a todos los que colaboran: los premiados, los participantes en charlas y mesas redondas, los asistentes y, cómo no, los patrocinadores de uno de mis eventos favoritos del año.

Siempre estuvo mal

No, los escraches nunca estuvieron bien ni fueron manifestaciones legítimas de la ciudadanía contra quien ostenta el poder en un momento dado. El asalto a la vida íntima de un político es condenable sin que importe cómo se llamen el asaltado y el convocante. Así que la contundencia con la que rechazamos a los fascistas que acosaron a Mónica Oltrá la noche del miércoles en su domicilio particular y con su familia, tiene que ser tan indiscutible como en otras ocasiones.

La carta que no importa

Parece que España ya no entiende otra terminología contra Catalunya que la militar: así que o la carta de Puigdemont era una aceptación de derrota y una humillación pública, o el propio gobierno español activaría una operación para aniquilar por completo al enemigo. La operación estaba no ya decidida, sino en marcha. Lo que no calculan estos gerentes de la inteligencia militar actual es que Puigdemont puede ser aniquilado, pero el independentismo, no.

Hablando del ejército

Si el sentimiento militar ya lo ocupa todo en el gobierno español las cuentas de Defensa no iban a ser menos: hasta 11.000 millones de euros de este ministerio están “camuflados” en las cuentas de otros para que no se sepa que el montante total de la inversión en armas es de más de 18.700 millones de euros en España, según Público, que cita al Centre Delàs d’Estudis per la Pau. ¡Y eso que, según el digital, Cospedal había admitido una sentencia del TC para ser más transparente!

Hablando de Catalunya

Con una España que cumple con su historia y plantea una batalla donde podría haber diálogo, y una lluvia de falsedades contra la educación, los mossos y los políticos catalanes (aunque es cierto que algunos son rematadamente malos entre independentistas y lealistas), es Julio Salinas el que pone un poco de sentido común: “Escucho muchas tonterías. Llevo 23 años Catalunya . Amigos de todos los lados NUNCA he tenido problemas con el idioma. NI Aqui se Odia a nadie” (sic).

Me parece muy bien

Me parece tan bien que les vaya viento en popa a las diseñadoras del bolso con la bandera de España que Cristina Cifuentes dio a conocer el pasado 12 de octubre, que hasta les indico el link a su Instagram por si quieren comprarlo. No es mi estilo, tampoco lo sería, de entrada, uno con el diseño de la Ikurriña. Pero sí reclamo el mismo respeto si quieren coserlo, venderlo y yo adquirirlo. Al final, solo se trata de eso, de querer entenderlo y de querer llevarlo con naturalidad.

Cara España

420.000 € cuesta solo el desfile de Madrid y más de 800.000 los actos organizados en toda España por el Día de la Hispanidad, una fiesta llamada a convertirse este año en una victoria más que simbólica y más que moral sobre Catalunya. Me gustaría conocer el desglose del presupuesto porque poco dinero me parece después de la campaña de publicidad que han encargado, a lo grande, y que todos hemos sufrido, y por si contempla el propio gasto militar.

Colón ya no es querido en América

Del mismo modo que hoy España celebra una victoria sobre Catalunya que, a mi juicio, no sufrió ninguna derrota, España siempre ha celebrado el 12 de octubre no un descubrimiento ni una llegada, sino el inicio de una invasión, por lo que parece, no exenta de crueldad, derramamiento de sangre ni imposición. Pero en América se revuelven y lo hacen cada vez de un modo más visible: aparecen en EE.UU. estatuas de Colón decapitadas o con pintadas de “genocida”.

¿Con quién empatizas?

Un usuario de Twitter ha hecho parte de mi trabajo capturando los tuits de Jordi Évole y Gorka Otxoa en los que coinciden: la frustración por la suspensión de la independencia que anunció Puigdemont fue mayor en los españoles que querían confrontación. En una foto añadida al mismo tuit se ve, sin embargo, a una independentista llorar. Yo creo que Évole, Otxoa y otros muchos se equivocan porque no son capaces de empatizar y ponerse en la piel desea chica catalana.

Una tontería histórica

El 11 de octubre, con la marea dejando paso a la resaca, en La Información tuvieron el valor de titular: “El Barça presenta unos presupuestos históricos sin saber si sigue en la Liga”. En el cuerpo de la noticia ni una sola referencia al peligro que estaría corriendo el Barcelona de abandonar la competición a mitad de temporada. Nada. Pero en el titular intentan colarnos una mierda que, a estas alturas, es ya motivo de guasa. Y quien se lo tome en serio se retrata.

Por cierto, en España…

El pulso que ha mantenido Puigdemont, y la colaboración de los equidistantes y los medios que hacen el caldo gordo, han permitido a Rajoy tapar sus vergüenzas durante meses. Corrupción, datos del paro, hucha de las pensiones… Y un conflicto vecinal en Murcia del tamaño de unas obras del AVE. Muchos murcianos han protagonizado una auténtica revuelta contra el Estado porque las vías cortaban la ciudad y dejaban barrios apartados por falta de soterramiento.