El partido sí importa

Carles Puigdemont ha cometido un grave error político: no salvaguardar las opciones del PDeCat. Todos los demás sí han cumplido, empezando por Junqueras y siguiendo por la CUP, que ha completado su programa. Pero el President hasta parece que se atreve a confeccionar su lista electoral. Así que la visita de Marta Pascal y Artur Mas a Bruselas, para mí, es un intento de rescate a Puigdemont… Y al propio partido, que será el que peor salga parado el 21-D, para alegría de ERC y CUP, precisamente.

Los fondos y las formas

Los fondos de Ignacio González en Colombia, como ya sabrán, ascendían a 5,4 millones de euros. Un “botín”, como calificaron varios medios, amasado supuestamente con mordidas a la concesión de obra pública. ¡Y Esperanza Aguirre sale oliendo a Loewe también de esta explosión de guano! Pero las formas no son menos escandalosas: abandonar la cárcel en un Jaguar después de haber depositado una fianza de 400.000 € está al alcance de unos pocos. De los pocos que tienen la cara tan dura.

El Brexit avanza

Vamos a tener que hacer un esfuerzo para encontrar noticias más allá de la actualidad catalana y la corrupción en el PP porque nos hemos vuelto cómodos: siempre habrá un puñado de tuits destacados o especialmente equivocados. Pero hay vida más allá y, por ejemplo, el Brexit avanza: el 29 de marzo de 2019 el Reino Unido ya no será Europa. Pero más que el cuándo, ya lo saben, importa el cómo: parece que una salida dura es la opción más probable.

El negocio en Amazon

Amazon resulta atractivo porque es cómodo, más barato y puedes encontrar lo que no encuentras en las tiendas normales. ¿Estamos seguros de esas tres condiciones? La primera es difícil de discutir, vale, pero si realmente fuera más barato y con productos más exclusivos, ¿cómo explicamos la noticia en Xataka sobre Ryan Grant, de 28 años, que ha ganado ocho millones de dólares en cuatro años comprando artículos en Walmart y revendiéndolos en Amazon?

Se acaba el “toque”

Andrea Pirlo era un futbolista con todas las cualidades que no debía tener el medio centro. Ni siquiera era esa su posición: en Italia o se lucha en la media o se mete goles en la delantera, pero la creatividad en la media punta sobra. Y Pirlo optó por retrasarse mientras Del Piero, por ejemplo, adelantaba unos metros. Y con su retirada en New York esta semana se acaba ese paréntesis de excepcionales jugadores en el medio centro que acariciaban la pelota antes de soltarla. Grazie, Andrea.

¡Qué barbaridad!

No sé cómo definir el hecho de que la Audiencia Nacional haya decidido meter a la cárcel, aunque sea de un modo preventivo, a la parte del gobierno catalán que han pillado. El resto, no lo duden, entrarán también por culpa de una justicia que parece capaz de prestarse a disfrazar las injusticias o de ponerse al servicio del cálculo político de quien mira ya a las próximas elecciones generales. ¿Hay motivación política? En mi opinión, eso es indiscutible.

¿Quién da la razón a Lamela?

He hecho varias búsquedas en Twitter sobre todo para buscar opiniones de todo tipo y ofrecérselas en esta columna. Sobre el tema económico hay cierto consenso: el mal dato de desempleo en Catalunya les afecta directa y negativamente. Pero en el tema judicial, también: es muy difícil encontrar a quien avale a la jueza Carmen Lamela desde su propio sector, y las duras críticas de juristas, sin embargo, abundan. Solo “opinadores” de la derecha aplauden sus decisiones.

Lapitz se lo cuenta mejor

Como siempre, Xabier Lapitz lo expresa mejor que yo: él también ha buscado fuentes que avalen esta prisión preventiva y tampoco ha encontrado quien dé la razón a Lamela. Además, muestra su preocupación por la actitud del gobierno español, que opta por comportarse como un estado represor dictatorial, con un fiscal y una jueza que coinciden excesivamente, y periodistas y ex miembros del gobierno que sugieren la necesidad de trucar el resultado electoral en Catalunya.

No necesitamos credenciales

Cierro el bloque catalán de esta columna con lo que no necesitamos: ni nosotros ni mucho menos quienes están en la cárcel o pueden entrar queremos a personajes como Abel Riu que reparten en Twitter carnés de buenos y malos, que miden si apoyas suficiente o no a los presos y al pueblo de Catalunya. Según él, mi titular: “Qué barbaridad” es típico de equidistante. Cuando toda la energía tiene que centrarse en defender la legitimidad algunos prefieren perderla.

#GoazenBeGo

Mi amiga y compañera del Grupo Noticias, Bego Beristain, va a cumplir el sueño de muchas personas (en este caso, no me incluyo): correr el maratón de New York. Y hacerlo, además, como exige la propia organización: con capacidad para competir. Un logro que es el resultado de muchas horas de esfuerzo y trabajo. Otro “runner”, desde Andalucía, me sugería usar el hashtag #GoazenBeGo para animarle este fin de semana. Mañana Bego cumple un sueño y estará bien acompañada.

Un paso adelante

Nota del autor: esta columna fue escrita y enviada, por necesidades de las previsiones, cuando todo apuntaba a que Carles Puigdemont iba a convocar elecciones y todos los medios, empezando por los catalanes, así lo anunciaban. El giro de los acontecimientos hace que las líneas a continuación casi carezcan de interés. En cualquier caso y desde hace varias semanas llevo defendiendo, también en esta columna, la convocatoria electoral de Puigdemont como mejor manera de continuar el “procés”.

Sigo viéndolo así: el camino que hemos hecho hasta hoy catalanes y vascos, instituciones y ciudadanía, nos acerca a ser naciones europeas independientes de España. Pero hace falta más tiempo y, sobre todo, más fuerza. También es necesario recordar que la bandera se lleva al aire, que no puede taparnos la cara y cegarnos. Urkullu y también Ortuzar nunca se pusieron de perfil, estuvieron al lado de Puigdemont y Marta Pascal. Si acabas de enterarte: revisa tus fuentes.

ERC, el primero en entrar en campaña

Gabriel Rufián no perdió ni medio minuto en arrancar la campaña cuando se oyó el primer rumor de elecciones, con un tuit que muestra cuánto tiene de político y cuánto de bufón en su reino de taifas: “155 monedas de plata”, soltaba el diputado en el Congreso que nunca ha puesto en riesgo su sueldo al cargo del Estado. Pero que no tenga tanto morro de exigir a Puigdemont que llegue a una situación extrema. Y si cree que es necesario: que dé el paso y calle.

O empieza, pero bien

“Todo se ha acabado”, esas eran las declaraciones que Ara recogía de algún miembro de Junts Pel Sí en el Palau de la Generalitat por la mañana. Y es comprensible que quienes se hayan dejado llevar tengan sensación de fin de ciclo, pero hay que se inteligentes y no dar esa satisfacción a España: unas elecciones pueden suponer el inicio de un proceso con bases sólidas, con el necesario conocimiento de lo que nos jugamos todos, con garantías y, lo más importante: un plan.

Con un cuidado especial

Marc Gafarot es un observador político extraordinario y un buen amigo mío, y hoy está muy indignado. A las personas que sufren realmente por esta solución, y no como los Rufián, los de la CUP y otros interesados en alimentar la sensación de fracaso, son a las que hay que prestar especial atención. Unas elecciones pueden frustrar momentáneamente pero no pueden lastrar a largo plazo. Quienes así lo crean (o quieran) no son nacionalistas ni independentistas. Son de sus votos.

Lo que atenta contra el estado de derecho

Ni la independencia (las leyes están para cambiarlas cuando dejan de ser útiles) ni unas elecciones atentan contra el estado de derecho. Lo que lo hace, y esa es la palabra: “Atentado”, es lo que ha hecho el PP según las conclusiones de la fiscalía, acogiendo y alimentando una trama como la Gürtel que les habría servido para captar dinero de empresas que recibían obra pública y repartirlo entre sus máximos dirigentes. Esto debería romper España.