¿Era broma?

Era tan evidente que esto iba a pasar que reconocer que en esta misma columna lo advertimos da hasta cierto rubor: al final, Marta Rovira reconoce que no proclamaron la república catalana, que aquella puesta en escena no tenía ninguna consecuencia política. Ya lo sabíamos cuando lo vimos, cuando mantuvieron la bandera de España o cuando empezaron a desdecirse rápidamente. Este “sí pero no” por las consecuencias hace, además, un daño difícil de reparar al movimiento independentista.

Nacionalistas acomplejados

Mariano Rajoy, Albert Rivera, Rosa Díez, Santiago Abascal, Alejo Vidal-Quadras y la Fundación José Antonio Primo de Rivera, entre muchos otros, han compartido y aplaudido en Twitter el vídeo de Marta Sánchez cantando con su propia letra el himno de España. Todos ellos, con un sentimiento nacionalista legítimo, alababan el espectáculo y el momento españolista. Pero todos ellos negarán su nacionalismo y acusarán a otros de padecerlo. Ya sabemos que no hay peor nacionalista que el acomplejado.

Anna Gabriel, refugiada

Al parecer, Anna Gabriel explicará hoy la estrategia de su defensa que, de momento, empieza con su viaje a Suiza para darnos desde allí los argumentos. La de la CUP, eso es innegable, ha preferido ahorrarse el paseíllo y la comparecencia ante el juez, marcándose lo más parecido posible a un Puigdemont pero en el corazón de las cuentas bancarias opacas, que tiene su gracia para una antisistema. Del mismo modo que en el caso del President, me parece un error la decisión y ridícula la justificación. La que sea.

Somos pobres porque tomamos café

En Espejo Público, de Antena3, tuvieron el cuajo de llamar a una experta para explicarnos que somos pobres porque queremos: si nos ahorramos el café de cada día tendremos una jubilación mucho mejor. Hagan números. A partir de aquí, los cálculos son infinitos: si no comemos, ahorramos. Si no compramos ropa hasta que nuestra única camisa esté agujereada, ahorramos. Porque no somos pobres por la rebaja de las condiciones y el de la cafetería no merece trabajar.

Empezar por el final

Antonio Agredano habla de Córdoba en su post sobre el cambio de nombre de las calles, pero en realidad es aplicable a cualquier ciudad. Esa y cómo está escrito es la grandeza de este texto. Agredano no niega la necesidad de borrar un pasado fascista, pero sí mete el dedo en la llaga de lo que vendrá después. Nombres comunes huecos (amistad, fraternidad) y batallas por imponer nuevos nombres propios que acabarán desbaratando no solo el callejero, sino también la necesaria reparación.

La versión española

Con el PP con una mejilla todavía dolorida por la torta que le ha dado la sociedad catalana, dejando su representación en un mínimo histórico, los de Rajoy se niegan a poner la otra y que, esta vez, sea Rivera el que suelte la mano. Así que la maquinaria para detener la tendencia alcista de Ciudadanos en las encuestas ya está en marcha: el 155 ha hecho que la preocupación de los españoles por Catalunya baje doce puntos. Un mensaje que varios digitales compraron sin mirar.

La versión catalana no es mejor

Por motivos totalmente diferentes la actualidad política catalana no es mejor. En este caso no parece que se haya puesto en marcha una maquinaria que fije noticias en portadas digitales, de hecho, el motor que genera el titular es mucho más mundano: ERC ha encajado mal que el PDeCat les haya superado en votos y torpedea al Govern. ERC, sí. Ni Ciudadanos, ni la CUP: ERC es la que se negaría, según El Confidencial Digital, a posibilitar la investidura a Puigdemont desde Bruselas.

Rosa Díez marca su nivel

Rosa Díez va a acabar su carrera política como una tuitera a la que se las cuelan todas porque es incapaz de salir de la escena en silencio: la líder de los magentas no dudó en dar por bueno un montaje cutre-salchichero con una portada de la revista Time en la que aparecía la Guardia Civil señalada como la mejor policía del mundo. No se trata de un conocimiento insuficiente de diseño o imagen, como le señalan en Twitter, sino del insuficiente pensamiento crítico imprescindible.

Pero, ¿a quién le importa nada?

Como a Rosa Díez parece que a muchos su identidad digital les importa muy poco, por lo que deducimos de lo que vemos en Internet cada día. Por ejemplo, Silvia Charro y Simón Pérez, esa pareja que se hizo famosa en Internet por comentar la actualidad económica en un vídeo afectada por la comida navideña de empresa, se han convertido en youtubers con un canal horrible para rentabilizar su fama efímera: política, denuncias ciudadanas y economía. Todo vale. ¿Y el rastro digital? ¡Qué más da!

¿Y si Kepa se queda?

Cuando lo leí en Libertad Digital pasé: en este medio cogen cualquier comentario y lo estiran lo que sea necesario hasta sacar un puñado de “clics”. Pero lo de Diario Crítico me pareció un poco más armado: Kepa Arrizabalaga puede quedarse en Bilbao después de que Zidane haya dicho en público que no quiere otro portero. Y ahora, ¿qué? Pues todo dependerá de si hay un precontrato, como en anteriores ocasiones. En cualquier caso, estoy deseando ver quién habla primero y qué dice.

Zorionak, Handia!

La Cultura vasca está de enhorabuena: la película más importante del año en Euskadi optará a 13 premios Goya dentro de unos meses. Una gala, por cierto, que guioniza otro vasco, apunten este dato. Esas 13 nominaciones a una película en euskera, que aborda cuestiones globales pero con raíces, son un reconocimiento al trabajo y, lo que me parece más importante: a la capacidad de pensar en grande. Y no busco el juego de palabras fácil: esa valentía tiene mucho mérito.

Dudo de que haya muerto por su bandera

No entiendo a quienes compran y venden el relato ese de que un simpatizante de la Falange (la propia organización ha emitido un comunicado reconociéndolo) ha muerto por lucir la bandera española. No. Ha muerto como resultado de un ataque de descerebrados de extrema izquierda a uno de extrema derecha que llevaba unos tirantes rojo y gualda para confirmarnos una estética determinada. Y quien participe en la construcción de la mentira tendrá que apechugar.

Menos postureo, por favor

Llamar a las cosas por su nombre y abandonar las poses se va a convertir en una urgencia, o eso espero, porque sumarse a discursos como el del párrafo anterior o a los que señalan ahora a Pérez Reverte (que cada año me cae peor) como un impulsor del bullyng, no lo duden, benefician a los malos: a los falangistas o a los acosadores que ven que las denuncias reales de difuminan entre las falsas. A 2018 le pido que buscar acomodo en la corriente bonista deje de ser tendencia en Internet.

Otro ejemplo

Sigo en la misma línea: Trump se ha apoyado en esa gente que no entiende esa necesidad de cumplir con todas las buenas intenciones en fondo, forma y recursos, y que solo quiere que le resuelvan lo suyo de un modo sencillo. Así se aupó hasta la Casa Blanca desde la que ahora “resuelve” cuestiones políticas complejas con gestos cuyas consecuencias no le importan, como reconocer que Jersualem es la capital de Israel. Supongo que pensará que lo que pase después se arregla fácilmente con balas.

No al plural, sí a la coma

Me alivia que en Internet podamos recurrir a cuentas en Twitter como la de Fundeu o páginas que nos resuelven las dudas ortográficas. Y se lo dice uno que, cuando se lee al día siguiente, se descubre faltas gramaticales. Pero en algunas cosas avanzo: he podido confirmar que, efectivamente, a los acrónimos no se les añade ninguna “s” cuando van en plural, o que la coma entre la frase y el vocativo es necesaria siempre. Dos errores que se han divulgado, precisamente, en Internet.

La tragedia como excusa

Están los que no entienden nada y están en los que no quieren entender. Están los que ven una tragedia como la de Galiza y se les mueve algo por dentro y los que la ven y aprovechan para echar balones fuera. Esteban González Pons tuiteaba a Puigdemont: “Hoy no tengo cuerpo para tus delirios” y, solo unas horas después, el del PP retuiteaba varios enlaces a su artículo sobre el president de Catalunya. No niego la tristeza de Pons, pero tampoco su intención.

Los bulos nos perjudican a todos

Sobre los incendios en Galiza la cuenta Maldito Bulo en Twitter ha tenido que desmentir varias informaciones falsas que corrían por las redes sociales digitales: que la ley de montes permite edificar sobre suelo quemado, que el agua de Vigo ya no es potable y que Portugal (donde también sufren el fuego, otra vez, y con peores consecuencias) enviaba bomberos a Galiza. ¡Bastante mal está España e incapaz se muestra su gobierno como para que difundamos bulos que perjudican a todos!

Malas intenciones

“Si el ministro dice que en Catalunya no se enseña el castellano, yo que viví toda mi vida allí debo haber escrito mis dos libros en esperanto”, tuiteaba el periodista Xavier Aldekoa en respuesta a la denuncia de moda desde España: que la escuela catalana adoctrina con el idioma y los contenidos. Este largo puente también hemos visto ese Aznarismo de que la catalana es una sociedad enferma. La misma mierda, exactamente, que echaron contra Ibarretxe y Euskadi.

A Rosa Díez se le ha ido de las manos

No es la primera ni será la última a la que su obsesión contra una forma de pensar se le ha ido de las manos. Me refiero a Rosa Díez, capaz de ver una rojigualda en una canoa sobre el Nervión. Lapitz mostraba el tuit y opinaba que tal vez la de UPyD necesitara ayuda. Aner Gondra también en Twitter le recordaba que no podía criticar el “chanchulleo” con nacionalistas quien había sido consejera con Ardanza. Pero ella ya va a tumba abierta, no pierde nada. Ya ni dignidad.

¡Bien por el Athletic!

Por tuits como el que les enseño dimos a los community managers el primer reconocimiento de Deia a estos nuevos profesionales. En este caso han tenido que responder a un “hooligan” (eso dice él) de la Real Sociedad que mostró una foto de tres jugadores negros de la cantera del Athletic y poniendo en duda su origen vasco. Una visión capada de la realidad que los de Ibaigane respondieron con acierto: “Vascos de Zumaia, Iruñea y Gasteiz”. El de la Real ha borrado su tuit.

Lo de Arrimadas fue un bulo

No, Inés Arrimadas no pidió por Twitter que el domingo los manifestantes por la unidad de España en Barcelona escondiesen las banderas preconstitucionales. Como a muchos, me la colaron, y lo peor es que lo dije en En Jake. Así que hoy me toca reconocer que a veces echo un vistazo Twitter sin fijarme en los detalles que diferencian una cuenta verdadera y una falsa, y doy por hecho algo que leo sin comprobarlo debidamente. En mi descargo diré que sonaba verosímil.

¿Qué se creen que son?

Rosa Díez (lo he comprobado, es su cuenta) empezaba su tuit diciendo: “Lo hermoso de no ser nacionalista” después de manifestarse con nacionalistas (algunos de ellos, además, de aquellos nacionales del 36) y exhibir una foto llena de banderas españolas henchida de orgullo españolista. Yo no sé qué se piensan algunos que son aunque nieguen su legítimo y natural sentimiento nacional español. Estos días leemos demasiadas lecciones de nacionalismo de “no-nacionalistas”.

Dejad a los periodistas en paz

El modo en el que impedían a algunos periodistas hacer su trabajo durante la misma manifestación, por ejemplo a un compañero de ETB, en la que llegaron incluso a agredir a una de TV3, es absolutamente condenable. Como lo es que intimiden a periodistas catalanes en Madrid o a periodistas españoles en Catalunya (o Euskadi). Y de esta lacra son culpables todos los que señalan a los medios, también a esos progres que señalan “máquinas del fango” ya hoy callan.

Y a los catalanes, votar

Quien habla de una “mayoría silenciosa” tiene plena intención de cuantificar, de mostrar que unos (los suyos) son más que otros (los del adversario). Pero si tomamos las cifras de las fuentes más interesadas, el govern que promovió el referéndum cita dos millones de votos, y los convocantes de la manifestación españolista contaron a 900.000 asistentes (algunos de fuera de Catalunya como Rosa Díez o Cristina Cifuentes). ¿Y si les dejamos votar con garantías?

Lo importante

Permítanme que insista: el conflicto catalán le está viniendo muy bien al PP. Y si no, díganme de qué otro modo habría pasado tan desapercibido que la fiscalía anticorrupción se reafirme en la petición de condena al PP y a la ex ministra Ana Mato por lucrarse de adjudicaciones fraudulentas en una trama que encabezó Correa y en la que intervino directamente el tesorero del partido de Rajoy y Alfonso Alonso, Luis Bárcenas, además de otros 36 compañeros de militancia.