Estrellas y soles para todos los gustos

Arzak, Subijana y Berasategi

Las dos únicas guías gastronómicas de ámbito nacional impresas que quedan en España, la Michelín y la Repsol, han presentado sus novedades; y ha habido, como cada año, las correspondientes alegrías (pocas) y disgustos (tampoco muchos) y es el momento de ver cómo trata cada una de ellas a nuestra restauración pública.

Mal, dicen la mayoría de los medios, la Michelin, que solo incluye en su máxima categoría (tres estrellas) a cinco restaurantes; con excesiva generosidad, opinan muchos, la Repsol, que da sus tres soles a nada menos que veintidós establecimientos.
Curioso número, que me hace recordar al dúo “Sacapuntas” y su “veintidós, veintidós, veintidós”, premonitorio de las medallas conseguidas por el deporte español en los Juegos de Barcelona… y de los veintidós restaurantes a los que la Michelín otorga dos o tres estrellas. Veintidós para Repsol, veintidós para Michelin. ¿Los mismos? No, claro…

Empecemos con las ausencias más notorias. El año pasado había siete casas con tres estrellas. Las pierde El Bulli, que desaparece de ambas guías por cerrar como restaurante para seguir como otra cosa que no cotiza en guías. Y baja una, y se queda con dos, el Can Fabes, por el óbito, en febrero pasado, de Santi Santamaría; queda en dos estrellas y dos soles. Esperamos y deseamos que Xavier Pellicer recupere rápidamente las máximas calificaciones.

Desaparecen de los puestos altos, por cierre, casas como el Drolma barcelonés de Fermí Puig (tres soles, una estrella) y La Alquería de la Hacienda Benazuza, de Alcalá la Real, de la escudería Adrià (tres soles, dos estrellas).

Comparten máxima calificación (tres y tres) los donostiarras Akelarre, Arzak y Martín Berasategui y los catalanes El Celler de Can Roca, de Girona, y Sant Pau, de Sant Pol de Mar, es decir, Pedro Subijana, Juan Mari Arzak, Martín Berasategui, Joan Roca y Carme Ruscalleda, respectivamente. Nada que objetar a los que están.

Tienen tres soles y dos estrellas: Atrio, de Cáceres; Calima, de Marbella; Mugaritz, de Rentería; Quique Dacosta, de Denia, y los madrileños Diverxo, La Terraza del Casino, Ramón Freixa, Santceloni y Sergi Arola Gastro.

Con dos estrellas y dos soles, además del ya citado Can Fabes, de Sant Celoni (Barcelona), figuran Casa Marcial, de Arriondas (Asturias); Abac y Lasarte, de Barcelona; Azurmendi, de Larrabetzu (Bizkaia): El Club Allard, de Madrid, y Les Cols, de Olot (Girona). Tiene dos estrellas, pero solo un sol, el Miramar, de Llançá (Girona).

Terminemos.

Con tres soles Repsol y menos de dos estrellas Michelin están, con una, Casa Gerardo, de Prendes (Asturias); Etxebarri, de Axpe (Bizkaia); Arrop, de Valencia; Las Rejas, de Las Pedroñeras (Cuenca); Nerua, de Bilbao; Via Veneto, de Barcelona, y Zuberoa, de Oiartzun (Gipuzkoa). Sin mención en Michelin está el “tres soles” Hispania, de Arenys de Mar (Barcelona).

Ahora, que cada cual evalúe como quiera Continúa leyendo Estrellas y soles para todos los gustos