Tomate: el duro camino hasta el éxito

Pocos alimentos resultan tan familiares, tan de todos los días, como el tomate. Un tomate en rodajas con sal y aceite, un gazpacho andaluz, un zumo de tomate, unas rebanadas de pa amb tomaquet… Cualquiera diría que haya tardado siglos en integrarse plenamente en nuestros usos gastronómicos.

El tomate era hasta hace poco agua, nada de alimento. Cela, en su “Primer viaje andaluz” (1959), cuenta que el vagabundo se encontró en la localidad navarra de Lacunza a un colega que estaba comiendo un tomate. Le felicitó por tener con qué saciar el hambre, y “el vagabundo del tomate se limpió el morro con la bocamanga para responder: como agua, hermano, que es como agua y no llena el bandujo”.

Llegó a España, a Europa, en el siglo XVI, procedente de México. Cien años después hallamos algunas referencias escritas al tomate, siempre en ensalada. Pero no será hasta mediados del siglo XVIII cuando aparezca en un libro de cocina español, el “Nuevo Arte de Cocina” de Juan de Altimiras. El siglo XVIII es el de su triunfo, porque es cuando al fin se consigue una buena salsa de tomate.

El gazpacho lo incorpora a finales de ese siglo; de todos modos, Continúa leyendo Tomate: el duro camino hasta el éxito