VISA, ¿pueden hackear tu tarjeta en solo unos segundos?

Tesco es el tercer detallista mundial y el primer supermercado del mundo. Su posición en las Islas Británicas es tal que, según un estudio llevado a cabo hace una década, una de cada siete libras gastadas en Reino Unido en 2007 se hacía en un establecimiento de la marca. De hecho, su presencia en algunas ciudades es tal que se las conoce en el sector como Tesco Towns, puesto que más de la mitad del gasto en comestibles se hace en sus supermercados.

Pero aunque sea conocido como un gigante de la distribución es una empresa sobradamente diversificada: desde su tienda en línea en ¡1994! hasta la cadena de restaurantes Giraffe, una empresa de telecomunicaciones en joint venture con O2 pasando por la venta de productos culturales y una entidad financiera que proporciona tarjetas, cuentas, créditos, etc.

Su sólida expansión geográfica por Europa (sobre todo central) y Asia, la han convertido en una empresa de referencia para millones de consumidores en todo el planeta que confían en esta firma que se acerca al siglo de vida.

Sin embargo, su tamaño también la convierte en una diana muy deseada para aquellos que quieren hacer dinero fácil a su costa y a la de sus clientes. De hecho, el mes pasado, la ciberdelincuencia le costo 2,5 millones de libras. ¿El motivo? Fallos en el sistema de pagos de las tarjetas VISA que permiten descubrir el número de las tarjetas de crédito y débito, la fecha de caducidad y el código de seguridad en tiempo récord: 6 segundos.

El método empleado, según ha hecho público un grupo de expertos de la Universidad de Newcastle es el Distributed Guessing Attack en el que la plataforma de seguridad de VISA no detectaba que los criminales simplemente hacían multitud de intentos hasta dar con las códigos correctos de identificación y seguridad de cada tarjeta. Cuando combinaban todos los aciertos se abría la puerta para realizar compras a cargo de las cuentas de terceros.

Como se puede comprobar en la imagen que abre el post, los hackers aprovechaban que empleaban webs que pedían datos de autenticación de la tarjeta distintos con lo que podían conseguir más fácilmente cruzar los errores y aciertos para conseguir el acceso a la tarjeta.

Según Mohammed Ali, uno de los responsables de la Universidad de Newcastle encargado de analizar el fraude, la mezcla de “un número ilimitado de intentos y errores” sumado a “la solicitud de diferentes datos” permitían conseguir el acceso con una enorme facilidad ya que cada campo se puede generar consecutivamente tarjeta tras tarjeta y web tras web para conseguir el robo.

El estudio va más allá (y pone en jaque la seguridad que otorga VISA a sus plataformas de pago) y es que, con solo los seis primeros dígitos de una tarjeta de crédito, los que se encargan de reflejar la entidad bancaria y el tipo de tarjeta, un hacker puede conseguir en solo unos segundos los otros tres bloques de información esencial para hacer una compra online.

Según la multinacional americana el estudio no es válido ya que no tiene en cuenta “las múltiples capas de prevención de fraude que existen en los sistemas de pago en línea, cada una de las cuales debe ser validada para hacer una transacción”. Por si fuera poco, consideran que tanto los comercios como los emisores deben tomar medidas para evitar ataques por fuerza bruta como estos. ¿Es hora de dar un salto en los sistemas de seguridad de pagos virtuales?

Zero Motorcycle, solución sobre dos ruedas

Hace ya más de un año que os hablamos de las motos eléctricas como otra alternativa necesaria para “limpiar” nuestro tráfico y nuestras ciudades. Una solución alternativa para un medio de transporte rápido, que ocupa poco espacio y que con un cambio de fuente energética podría suponer un complemento perfecto al transporte público en las grandes zonas urbanas del planeta.

Fue por aquel entonces cuando nombramos por primera vez a la empresa californiana Zero Motorcycles. La empresa entró en nuestro mercado en 2012 y desde entonces ha conseguido construir un interesantísimo catálogo en el que se llega hasta las 14 configuraciones de modelos con precios que oscilan desde los 12.390€ de la Zero FXS Supermoto a los 18.590€ que cuesta una Zero DS Max Performance.

Aunque el precio pueda parecer alto (sobre todo si le sumamos una batería adicional y el sistema de carga rápida), los modelos más capaces alcanzan hasta 325 kms reales de autonomía. Según la empresa, un usuario medio recorre 30 kilómetros al día con su moto lo que deja el “depósito” por encima de los 10 días y, lo mejor, el coste de combustible en 0,30 euros al día.

En este caso, los modelos Zero S y Zero SR ZF 13.0 (con batería adicional) se muestran como una alternativa estupenda frente a los modelos de combustión interna. Sobre todo si tenemos en cuenta el precio de 12.700€ de la primera. Sobre todo porque el mantenimiento es mucho menor que en el caso de las motos clásicas con transmisión convencional y motores que sufren desgaste cada kilómetro que recorren.

La autonomía, empero, no es el único medio de catalogar sus motos. La oferta está muy bien escalonada por potencias teniendo un rango desde los 44 hasta los 70 caballos. De hecho, las versiones 2017 han visto mejoradas sus cifras siendo su “joya” la Zero SR que mejora su par motor un 10%. Su mejora de rendimiento nos permite una autonomía de 70 kilómetros a velocidades de crucero superiores a los 110 kms/hora.

Para los más puristas, nos gustaría subrayar que todos los modelos cuentan con componentes de primeras marcas con gran experiencia en el mundo de las dos ruedas: amortiguadores Showa, frenos ABS de Bosch, neumáticos Pirelli Diablo Rosso II, etc. Es cierto que esto sube el precio del conjunto, pero también que nos garantiza un producto que no envidia en nada a europeos y japoneses y que dan un plus de seguridad al piloto.

La nueva Zero S, el modelo de entrada con una potencia de 60 caballos y una autonomía de 140 kilómetros a velocidades legales se vende por 12.700 euros sin contar ayudas o descuentos de la marca y cuenta con un grupo motor con una esperanza de vida que supera los 580.000 kms. Su peso, de 185 kilos no merma su rendimiento y sus sensaciones de conducción y, sin duda, se presentan como una alternativa para aquellos que quieran un medio de transporte que se amortizará con el tiempo, con un mantenimiento bajo, responsable y diferente.

F&S y AZPlay, Bilbao centro del mundo digital

Como ya dijimos la semana pasada, Bilbao ha sido el centro de la industria del videojuego y ocio digital durante unos días gracias a la coincidencia del Fun&Serious Game Festival (del 25 al 28 de noviembre) y al AZPlay (del 23 al 27 de noviembre). En ellos, lo mejor del negocio -tanto la industria convencional como la indie- se han dado cita para mostrar al público las grandes novedades y resumir lo mejor del año, así como para aunar a expertos, empresas consolidadas y start ups en un mismo recinto.

AZPlay 2016, el ganador fue el mercado indie

Si bien para el publico general el Fun&Serious puede ser más conocido gracias a sus nombres más famosos, el AZPlay es una cita europea ineludible para el sector independiente. En esta séptima edición aficionados venidos de todos los rincones, empresas locales y gurús de la realidad virtual (como Cirio Continisio, Technical Evangelist en Unity) o del sector indie (como Jana Palm, directora de Stugan, la aceleradora sueca de videojuegos, una referencia a nivel mundial) se dieron cita para diseccionar el panorama internacional y las posibilidades de la industria vasca.

La reunión sirvió también para acercar los juegos a los más pequeños que contaron con talleres en los que pudieron aprender a idear uno e incluso plasmar sus “videojuegos del futuro”.

No obstante, el plato fuerte fueron los premios 2016. En un ambiente dinámico -los juegos de los finalistas tenían un espacio para que los conociera el público- en el que se mezclaba divertimento con empresa y centros de formación y desarrollo de videojuegos vascos, se dieron a conocer los ganadores en las cinco categorías.

La mejor idea fue para Calendula de Blooming Buds Studio, una pequeña empresa formada por un equipo de siete personas que se llevaron el galardón gracias a su trabajada estética y su adictiva historia. El mejor diseño recayó en Etherborn, desarrollado por Altered Matter, un estudio español con cuatro miembros que han desarrollado un juego de plataformas en un universo de lo más exótico.

El sonido recayó en Tacenda, obra de Finifugu&&Friends, un excepcional equipo formado en el London School of Communications; el premio a la mejor jugabilidad fue para Moon River, una interesante y adictiva propuesta de Guillaume Cerdeira desde Suiza y el premio al mejor juego vasco fue para Kaia Studios y su Dinasty Feud.

Fun&Serious, una espectacular forma de acercarse al público

Mucho más “oficial” y con una gala de premios propia de Hollywood, el F&S siguió presentándose como una engrasada máquina de acercar lo más representativo de la industria al público de Bilbao. Con el Palacio de Euskalduna como centro de operaciones, el Museo Guggenheim como escenario inmejorable para la gala de premios y el Ayuntamiento como paladín, durante todo el fin de semana la Villa se convirtió en el centro de los juegos a este lado del Atlántico.


Como viene siendo habitual, la Fun Zone fue el evento más popular ya que cientos de aficionados coparon el recinto del Palacio de Congresos para poder divertirse con sus juegos favoritos y descubrir diferentes propuestas y nuevas tecnologías como las de Binary Soul, que llevó lo mejor de su catálogo: una demo de Ferox Ánima, su nuevo proyecto, un videojuego que se enclava dentro de la categoría de los MOBA y para el cual buscan el apoyo de alguno de los principales publishers del panorama mundial de la industria del videojuego.

Las VIT Talks permitieron que empresas locales, internacionales e influencers pudieran compartir sus puntos de vista sobre diferentes temas de actualidad así como ayudaron a acercar a los asistentes el complejo proceso de creación de un juego.

El Game Industry Forum fue el punto de encuentro en el que se dieron encuentros bilaterales entre publishers y desarrolladores con el fin de consolidar nuevos proyectos e intercambiar ideas y experiencias de una forma más intensa y efectiva.

Los ponentes del país invitado -en este caso la potente industria británica- enseñaron el camino a las empresas vascas para hacer un hueco en este competitivo negocio y fueron la guinda antes de que los premios Titanium pusieran el broche a la edición más popular hasta la fecha.

En definitiva, un fin de semana de los que ponen nuestra ciudad en el mapa y demuestran la capacidad económica de una industria en plena adolescencia como la del ocio digital.

HBO España, llega el mayor rival de Netflix

Dos semanas después de que HBO España estrenara su web y anunciara su llegada “muy pronto”, el servicio en streaming de la cadena estadounidense para nuestro mercado por fin ha llegado. El servicio viene dispuesto a romper el mercado -en manos de Netflix y de las plataformas de las empresas de telecomunicaciones- gracias a su catálogo y a su tarifa. Esto es lo que ofrece.

Más por menos

Esa parece ser su estrategia: tiene un precio único de 7,99€ al mes. Es cierto que su gran rival, Netflix, también parte de esa tarifa pero en este caso no ofrece alta definición. Además, el desembarco de HBO viene de la mano de Vodafone -que después de comprar ONO necesitaba un gran proveedor de contenidos para hacer frente en todos los mercados a Movistar- con lo que los clientes de la teleco británica tendrán ofertas, mayores periodos de visualización gratuitos o, en el caso de quienes contraten Vodafone TV Total lo tendrán dentro de su paquete sin abonar un céntimo más.

¿Dónde está el truco? Por el momento, parece que en su catálogo. Del mismo modo que le ocurrió a la plataforma de House of Cards, su llegada está bastante corta de contenidos. Ofrece 3.000 capítulos y “una selección de las mejores películas”. Su rival, con un año más en el mercado parece tener títulos mucho más consolidados en su oferta.

Quienes apuesten por HBO podrán acceder a todas las series propias -a excepción de algunas por el problema de los derechos de distribución- disponibles en Estados Unidos, que se estrenarán a la vez. Esto incluye sus interesantes documentales y películas. Además, la empresa ha conseguido que los contenidos de Fox, Warner, Sony y Disney también estén disponibles a la vez que en Estados Unidos.

Si entramos en el apartado todas las series veremos títulos como Juego de Tronos -su gran baza hoy día-, los Soprano, Quantico, Silicon Valley, Supergirl o Westworld, pero también notaremos ausencias como Breaking Bad o Homeland en manos de Netflix.

Lo mismo ocurre con el cine. Pero como hemos dicho, no es nada que no le pasara al lanzamiento de Netflix y que se ha solucionado con el paso de los meses.

Disponibilidad total

Como no podía ser de otra forma, una vez nos demos de alta en el servicio, podremos ver los contenidos en prácticamente cualquier lugar y en cualquier momento. Desde su web www.hboespana.com a través de Safari, Chrome, Firefox, Explorer, Opera, etc.; desde cualquier smartphone o tableta con Android superior a 5.0 e iOS 8.0 gracias a su aplicación en Play Store y la App Store; mediante Chromecast o en la aplicación para Apple TV (también es compatible con AirPlay).

Registrarse, como es habitual en estos casos es muy sencillo: basta con poner nuestros datos, un correo electrónico y una contraseña. Durante el primer mes el servicio es gratuito y solo nos pedirán los datos bancarios a partir del segundo mes en el que, por cierto, nos cobrarán un euro que nos devolverán a los pocos días por comprobar la cuenta bancaria. Una vez hecho esto tendremos acceso a dos perfiles: uno individual y otro “HBO Family” pensado en aquellos con niños en casa.

Compatible con hasta cinco dispositivos diferentes, dos de ellos podrán acceder a la cuenta de forma simultánea. Todos los contenidos estarán en castellano, en versión original, y subtitulados. Cuando se dé un estreno simultáneo este será en VO pero durante los próximos 14 días garantizan que se doblarán.

Por último, la plataforma recomienda una conexión mínima de 8Mps así como compatibilidad con HDCP algo que no será problema para ninguno de los dispositivos antes mencionados.

¿Merece la pena?

Como siempre, dependerá del consumo de televisión que hagamos. Para aquellos que prioricen las series (sobre todo americanas) es una buena inversión. De hecho, para quienes no hagan uso de los canales temáticos de las plataformas de pago (no den mucha importancia a los documentales o los canales deportivos) se nos antoja que la suma de Netflix y HBO es una idea perfecta para consumir contenidos donde se quiera, sin interrupciones y de calidad.

Si ahora tuviéramos que escoger entre las principales plataformas, nos parece que por catálogo Netflix es más potente, sin embargo, darnos de alta a temporadas intercalando ambos servicios tampoco nos parece una mala opción para poder ir disfrutando de los contenidos sin saturarnos.

Compartir perfiles con otros usuarios (un familiar paga Netflix y otro HBO) también nos parece una forma inteligente y rápida de disfrutar contenidos, aunque las listas de visionado serán mucho más fáciles de gestionar en el primero.

Intel Compute Stick, pequeño gran PC

El secreto del éxito de muchos dispositivos reside en que ofrecen justo lo que se necesita, cuentan con una buena relación calidad-precio y son fiables. Si además le suman fiabilidad y versatilidad, pueden abrir incluso nuevos mercados. El gadget que probamos hoy cumple con muchos de esos requisitos. ¿Será ganará nuestro corazón y nuestro bolsillo?

El Compute Stick de Intel cuenta con un procesador Atom de cuatro núcleos y una velocidad de reloj de 1,44 GHz y tecnología de 14 Nm (la de cualquier smartphone o tablet) así como 2 GB de RAM DDR3L a 1.600 MHz. Sobre el papel pueden parecer especificaciones modestas pero en el día a día se muestra mucho más que suficiente para un usuario medio que no sea demasiado exigente con el rendimiento. Además, este factor se relativiza cuando tenemos en cuenta que hablamos de un ordenador de un tamaño ligeramente superior al de un pen drive.

Éste es precisamente el punto fuerte del Compute Stick: su portabilidad es imbatible. Esto lo convierte en un ordenador perfecto para aquellos que trabajan solo la ofimática, visitan redes sociales, consultan el correo y navegan por internet. Una vez más, sus especificaciones engañan: de fábrica tan solo cuenta con 32 GB de capacidad de almacenamiento, pero su lector de tarjetas SD de hasta 128 GB además de su simbiosis con Windows 10 (y Skydrive) lo convierten en un compañero mucho más capaz de lo que indican los números.

Además de esa ranura de expansión, el excepcional diseño del Stick (realmente es toda una obra de arte de la ingeniería pues cuenta incluso con un ventilador para garantizar la refrigeración) le permite gozar de dos puertos USB, conectividad Bluetooth 4.0, WiFi 802.11.ac, etc. Esto lo ubica en el mercado mucho más allá de un mero pen para convertir cualquier televisión en Smart TV o cualquier monitor o pantalla en un PC completo; lo convierte en una verdadera navaja suiza tecnológica.

Uno de sus pocos talones de Aquiles lo encontramos en su capacidad gráfica. Cuenta con una GPU Intel HD Graphics con una frecuencia de 311 MHz: suficiente para quien solo trabaja con la suite Office, justita para aquellos que quieran jugar a títulos medios e insuficiente para cualquiera que se plantee el Stick como una llave para entrar en el universo de juegos como Gears of War 4. Del sonido se encarga la tecnología Intel HD, una sorpresa por su calidad a la hora de reproducir contenidos multimedia.

Ahora que ha convencido a nuestro corazón (y también a nuestra cabeza) es hora de que este pequeño -sus medidas son 113x38x12 mm- se gane a nuestro bolsillo. El precio de nuestro equipo de prueba es de 151,58€ en Amazon. Una cantidad muy razonable por un rendimiento de un ordenador con el tamaño de un smartphone.