Facebook, cada marca cuenta

Sin duda, Facebook es el referente entre las redes sociales. Su marca y su logo son, probablemente, de los más conocidos durante la última década. Y su valor está siempre entre los más altos desde hace años y supera holgadamente los 70.000 millones de dólares para ser la decimosegunda del mundo y la sexta entre las tecnológicas.

Esto hace que sean muchos los que quieran inspirarse en la famosa “F” con el fondo azul y que los de Mark Zuckerberg estén cada vez más atentos a las posibles amenazas sobre una enseña fundamental para el futuro de la red social. En Expansión son bastante gráficos con un ejemplo de una de las últimas batallas entre el departamento legal de la red social y una pequeña empresa.

Bajo el nombre de Designbook, dos ingenieros de 30 y 35 años decidieron poner en marcha un proyecto con seis empleados que se inspiraba en los libros marrones de diseño que utilizan los estudiantes de ingeniería para documentar sus proyectos. La empresa tiene como objetivo ayudar a otras start-ups a recaudar dinero a través de una red de inversores y su sistema de equity crowdfunding o financiación colectiva.

Sin embargo, la gigantesca red social interpuso una demanda en la Oficina de Patentes y Marcas al considerar que Designbook viola la marca de Facebook, confunde a los clientes y podría diluir su imagen de marca. Además, en un comunicado un representante de los de Mark Zuckerberg explicó que como propietaria de multitud de marcas, la empresa se toma en serio proteger de forma razonable cada una de ellas para evitar la confusión de los consumidores.

Pero esto es solo la punta del iceberg. El reportaje de Ruth Simon en el periódico salmón explica que Facebook se ha visto implicada en al menos 100 procesos de oposición en los últimos cinco años incluyendo aquellos que han acabado en acuerdos con los contendientes para una extensión o una adquisición de la marca.

La obsesión es tal que los californianos han llegado a registrar casi cualquier posible herramienta con el sufijo “book” lo que le llevó a enzarzarse con compañías como Techbook, que trabaja ahora bajo el nombre de TechQuest y que se dedica a herramientas educativas. ¿Por qué tantas victorias del lado de la red social? Porque muchos de sus rivales acaban desistiendo al no poder soportar -económicamente- una batalla legal muy prolongada.

Como siempre, esta moneda tiene dos caras. Por un lado la de los gigantes que necesitan protegerse de posibles “imitadores” o empresas que se aprovechen de su sello para conseguir beneficio y que podrían acabar dañando su imagen. En la cara opuesta, la de las pequeñas empresas que ven como muchas de sus opciones comerciales quedan capadas ante los ejércitos de abogados que se oponen a las ideas dañinas e intentan apropiarse de las buenas.

Ha habido alguna derrota o “empate” curioso como el de la empresa de Chicago Timelines que se dedica a crear registros históricos bajo demanda y que consiguió que Facebook no pudiera crear ningún perfil con esta denominación. La siguiente podría ser Designbook puesto que la empresa -que ha conseguido bastantes rondas de financiación y sigue siendo un negocio muy viable- está dispuesta a plantar batalla puesto que consideran que su negocio ni siquiera es tangencial al de las redes sociales.

La guerra, sin embargo, está en las telecomunicaciones, en que Facebook pueda plantear que Designbook es una plataforma en la que las start up y los inversores comparten objetivos a modo de red en internet. La batalla, será complicada pero, a buen seguro, puede sentar un precedente muy incómodo para la empresa de Mark Zuckerberg.

MoDe:Flex, la evolución de Ford a las dos ruedas

En plena ebullición de lanzamientos en el Mobile World Congress de este año, una empresa del motor llamó la atención de todos los asistentes con una solución de movilidad totalmente reinterpretada. Las Ford MoDe:Me y MoDe:Pro se presentaban como la conjunción perfecta entre los coches, las bicicletas eléctricas y las aplicaciones para gestión de trayectos. Equipos limpios, responsables con el medio y con unas capacidades de movilidad urbana excepcionales.

Sin embargo, su diseño plegable similar al de algunas Fixies y su condición de conceptos hicieron que para muchos se convirtieran en un mero estudio de diseño. Algo de lo que podría con el tiempo derivar algo más realista pero que tendría poca trascendencia en el devenir de la marca. Nada más lejos de la realidad. En pocos meses los de Dearborn han presentado una nueva evolución, con un diseño mucho más clásico y con soluciones heredadas de las primeras que la hacen una alternativa muy interesante como sistemas de movilidad individual urbanos. Se trata de la MoDe:Flex que tenéis en la imagen inferior.

Con un motor de 200 W y una velocidad máxima de 25 kms/h cuando usamos la asistencia a la pedalada, el modelo incorpora novedades en materia de seguridad como la vibración en el manillar cuando detecta la cercanía de un coche en la ruta de la bicicleta -para que el peatón aumente su atención-, las luces LED adaptativas de gran potencia así como indicadores de cambio de sentido y frenado.

Además, el sistema de asistencia al pedaleo tiene acoplado un sistema de monitorización del ritmo cardiaco así como un sistema de información sobre el estado de la batería y la autonomía restante. Todo ello es muy útil ya que funciona con una aplicación para el smartphone que permite planificar las rutas en función de la capacidad de desplazamiento del vehículo.

Pero esta no es la única aplicación llamativa. En el albor de la era de los smartwatches, un programa permite saber a través del reloj el estado del tráfico, los aparcamientos libres, la predicción meteorológica, el estado de forma del ciclista para poder trazar un plan de movilidad en tiempo real. Y todo ello para un equipo que se puede plegar fácilmente para poder compartirla con el transporte público, guardarla en el maletero del coche o tenerla guardada en casa o el trabajo sin que moleste por su tamaño.

Imagen de previsualización de YouTube

News Lab, de la guerra a la asociación con los periodistas

Después de enfrentarse a los editores y medios de medio mundo, Google ha conseguido dar la vuelta a la imagen que este negocio tenía del buscador para convertirse en uno de los máximos valedores del futuro 2.0 de la profesión. Así, la última plataforma de los de Mountain View es solo un paso más en la implicación que las grandes de Silicon Valley está viviendo con uno de los servicios que más ha sufrido su paso al mundo digital.

El lanzamiento de Apple News de forma nativa en iOS 9, el Project Lightning de Twitter, así como todas las novedades de Facebook en su red social son muestra de la importancia capital de las noticias en las estrategias de las tecnológicas. Lo que se cuenta, cómo se cuenta y en qué plataforma se cuenta reporta millones de fieles a cada una de ellas y esto se traduce, cómo no, en ingresos publicitarios directos e indirectos.

Sin embargo, News Lab se diferencia de las demás iniciativas en que en vez de centrarse en el receptor de las noticias, se centra en los que las generamos. Periodistas, bloggers o cualquiera que se centre en contar historias profesionalmente en internet. La idea es crear un ecosistema en el que residan todas las noticias (o las más posibles) que se generan en la red de redes para que la información no se acabe convirtiendo en una exclusividad de Twitter y Facebook.

Y siguiendo la idea básica de que la mejor forma de atraer a los profesionales es dándoles herramientas y enseñándoselas a usar, Google ha puesto a disposición de todos ellos programas de formación para usar plataformas como YouTube, así como gestores de contenidos online o manuales de buenas prácticas periodísticas.

Por su parte, los de Larry Page han reforzado y potenciado Google Trends para que puedan pulsar mucho mejor las tendencias y los intereses de la audiencia sobre la actualidad. En definitiva, casi una agencia de noticias en formato en línea que unida a los cursos y talleres sobre técnicas de información que comenzará a impartir en Estados Unidos en breve -se espera que lo hagan en otros países pero aún no se han pronunciado al respecto- puede cimentar un nuevo tipo de periodismo 3.0.

Con oficinas en Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, la iniciativa se expandirá en los próximos meses a otros mercados estratégicos -como los hispanohablantes- con el fin de crear una red de pequeños empresarios freelance y periodistas que si consigue mantenerse independiente podría convertirse en un verdadero cuarto poder.

Imagen de previsualización de YouTube

Morpheus, la realidad virtual toma forma

Aunque hayan pasado unos cuantos días del final de uno de los E3 más relevantes de los últimos años algunos de sus proyectos y prototipos siguen coleando en los medios por sus características. Buen ejemplo de ello es la respuesta que Sony mostró para minimizar el impacto de las Hololens de Microsoft: el Project Morpheus un casco de realidad virtual pensado para disfrutarse solo con la PlayStation 4 y sus mandos Move.

Un dato nada empírico deja claro la expectación que levantó el “invento”: más de cuatro horas de espera media para probarlas si no se tenía cita previa en turnos bastante cortos para probarlas en un universo digital diseñado ex profeso por los ingenieros de Sony que no solo realzaba las capacidades de Morpheus sino que envolvían en un halo de misterio su funcionamiento.

Cada uno de los testers contó con la ayuda de un operario de la casa que ayudaba a colocar correctamente el casco: un anclaje en la nuca y otro en la frente para poder ajustar después el punto de vista a las características de cada usuario. Por último, el brillo adecuado para que no deslumbre, los auriculares y los mandos. Puede parecer mucho más complicado que estos cascos tipos Tron que todos esperamos: ponerlos sobre la cabeza y estar inmersos en una realidad paralela. Sin embargo, los medios que lo pudieron probar en Los Ángeles garantizan que la experiencia, por ahora, es incomparable.

Preparado para juegos de todo tipo (desde Monster Escape, pensado en jugar al escondite con el monstruo del Lago Ness; a Kitchen, una demostración de potencia gráfica configurada por Capcom en forma de película de terror inmersiva) hasta experiencias en los que más allá de realidad virtual habría que hablar de hiperrealidad. Emplaza a quien lo disfruta en un Río de Janeiro futurista en los que la velocidad a la que se suceden las imágenes impresiona.

Y todo ello sin el más mínimo atisbo de píxeles sueltos, de saltos de imagen o de pérdida de calidad. El título, RIGS, da sensación de vivir al aire libre una aventura más propia de Fast&Furious: continuos movimientos, caídas, disparos, ataques sin concesiones que buscan que el jugador actúe dentro del juego. Nada de pararse a mirar.

La sensación es tal que fueron muchos los usuarios que explicaron sentirse muy mareados. La casa explica que por el tipo de juegos que se presentaron pero que las posibilidades son ilimitadas tanto por temáticas como por usos: también cabe la educación, la medicina y la industria. Sony garantiza que las gafas llegarán totalmente operativas al mercado en 2016 con una veintena de juegos ad hoc. La batalla por llegar al siguiente nivel está servida y las gafas-casco de realidad virtual tanto de Microsoft como de Sony tendrán mucho que decir. La duda es, ¿queda espacio para Nintendo? ¿Y para nuestros bolsillos y hogares?

Imagen de previsualización de YouTube

Chromebase, Google se pasa a los todo en uno

Aunque Silicon Valley sea el centro neurálgico de la innovación en TICs de todo el planeta, podemos decir que las cosas se hacen básicamente de tres modos (y prácticamente solo esos tres): al modo de Google, de Apple o de Microsoft. Tres titanes que se reparten internet, los beneficios y la presencia en el hardware de manera muy desigual pero igual de influyente. Tres empresas que tienen un único objetivo en común: crear ecosistemas cerrados y compatibles entre sí que lleven la palabra “inteligente” a cualquier rincón de nuestras vidas.

Cada una ha comenzado y evolucionado de forma diferente: Google desde internet hasta los equipos domésticos pasando por los dispositivos móviles, Apple añadiendo equipos y mercados a su colección de dispositivos y software y Microsoft pasando del software doméstico y de negocios a internet y luego al hardware.

Eso ha hecho que cada uno de ello tenga sus especificidades y que para suplir sus carencias frente al rival se copien los unos a los otros descaradamente. El sello de identidad tanto de Apple como de Microsoft han sido siempre sus ordenadores de sobremesa -los legendarios iMac del primero y las versiones más capaces de Windows de los segundos-. El centro a partir del cual surgieron los reproductores mp3, smartphones, tabletas, portátiles, etc.

Y precisamente ese punto débil es el que quiere solventar Google junto a sus aliados después de ver la excelente aceptación que están teniendo los Chromebooks en el mercado. Y para ello, viendo cuales son las bazas de los otros dos -diseño y rendimiento en el caso de los iMac y una modularidad excepcional si nos referimos a los modelos todo-en-uno que están esperando Windows 10- Google ha optado por repetir la receta de sus portátiles: buen precio y un rendimiento mucho más que aceptable.

Si hace unos meses LG presentaba el primer “monitor con Chrome OS” (el modelo con el que abrimos este post) ahora es Acer la que ya tiene listo un equipo que se antoja como la receta ideal para algunos sectores poblacionales. Dentro de un pantalla de 21,5 pulgadas -la misma que el iMac pequeño- le aventaja a este en que su pantalla es táctil y, aunque su resolución es menor que la del monstruoso 5K, su precio también es mucho menor.

Para mover esta solución Acer ha escogido un procesador Nvidia Tegra K1 con arquitectura ARM, 4 GB de RAM y un disco duro SSD de 16 GB. ¿Por qué tan poco? Porque el precio es prioritario y la solución de almacenamiento nos la da la nube, el arma secreta de Google. En cuanto a conectividad, los puertos USB 3.0 y 2.0 así como la tarjeta para ranuras microSD (más almacenamiento) son obligadas, lo que nos llama más la atención es el puerto HDMI que, sobre el papel, debería convertirlo también en un monitor externo de otros equipos.

Los 430 dólares que piden por él en Estados Unidos unido a un diseño que recuerda muy mucho al de los primeros equipos planos de la manzana, así como el contrastado rendimiento de la plataforma Chrome garantizan una buena acogida por parte del mercado local sobre todo si implementan soluciones como un brazo ajustable que permita mover en un arco de 15 a 75 grados el conjunto y convertirse así en una tableta mucho más potente.