30
sep 14

iPhone 6, ¿qué pasa con Apple?

Lo que debía ser una fiesta se está convirtiendo en uno de los mayores “problemas” de Apple desde los fallos de cobertura de la antena del iPhone 4. La red está llena de noticias y vídeos que demuestran que los iPhone 6 y 6 Plus se doblan y que pueden acabar rompiéndose -la lámina de la pantalla- y, además, la empresa ha tenido que retirar en pocas horas el primer parche de iOS 8 por los problemas que provocaba en los dispositivos que lo descargaban. ¿Pasa algo con Apple?

El hardware

 

El lanzamiento y la acogida de un nuevo dispositivo con la manzana en su carcasa siempre es motivo de titulares. El iPhone 6, además, era la renovación obligatoria de todos los planteamientos anteriores de la casa sobre cómo debía ser un smartphone. La escasez de pulgadas frente al catálogo de androides estaba dañando la cuota de mercado de Apple en muchos países y era necesario mostrar algo radicalmente nuevo sin perder su esencia para aguantar el envite.

Como siempre, largas colas -incluida la caída al suelo del primer iPhone 6 vendido en el mundo- y unas cifras de ventas estratosféricas (10 millones de unidades el primer fin de semana) fueron los primeros titulares.

Sin embargo -y más allá de las pruebas que no acabamos de entender sobre cómo meter un teléfono en una licuadora, cómo cargarlo en el microondas o si resiste ser introducido en nitrógeno líquido- a las pocas horas de su comercialización comenzaron a invadir la red imágenes de los terminales doblados por el efecto del calor que desprende su hardware y la flexibilidad de las finas capas de aluminio de su exterior.

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Hasta ahora, después de navegar bastante por las webs, medios y blogs que hablan de terminales que se doblan “solos”… sólo hemos encontrado contenidos en los que alguien sale aplicando presión sobre el teléfono por sus extremos y centro para demostrar su fragilidad. Un uso tan normal, como cargarlo en el microondas.

Hay varios usuarios que se quejan de que al sentarse sobre él, el iPhone 6 gana mucha temperatura y además se dobla… algo que también se achacó a varios Xperia Z y Galaxy Note y que tampoco tiene sentido (sobre todo por la parte de que te sientas sobre algo bastante caro que no está pensado como sofá, silla o cojín a pesar de su tamaño).

Sí es más grave el excesivo calor que dicen genera el terminal y que ya pasó con generaciones anteriores de terminales en su lanzamiento. Al final, un parche de software permitió una mejor gestión de los recursos y que bajara la temperatura. Además, la mayor superficie de disipación de estos terminales debería favorecer una temperatura más comedida que en un pequeño 4S.

Por cierto, según la empresa de Cupertino, sólo se han reportado 9 smartphones doblados de 10 millones vendidos. La cifra no parece mala.

El software

 

Esta parte si es más complicada. El lanzamiento de iOS 8 y sus nuevas funcionalidades ha tenido una acogida peor que otras actualizaciones del entorno operativo. Por un lado, “sólo el 46%” de los usuarios se ha descargado la última versión frente al 49% de iOS 7. Objetivamente, la edición anterior supuso un salto mucho mayor respecto a su predecesor. Además, en este caso el iPhone 4 se quedaba fuera del upgrade y el 4S se quedaba con muy pocas mejoras añadidas.

Asimismo, la enorme exigencia que la nueva edición de la plataforma exige a versiones anteriores al 5S redunda en un mayor consumo de batería (de la que aquí mismo nos hemos quejado) y que deberían solucionar con un parche lo antes posible.

El salto a la octava versión se ha traducido también en problemas muy puntuales de algunos usuarios en las conexiones WiFi. Muchos se quejan de dificultades para encontrar redes domésticas habituales y otros de desconexiones automáticas. Parecen incompatibilidades puntuales de hardware, pero es algo que deben solucionar.

La mala solución de iOS 8.0.1 sólo ha puesto más presión sobre una compañía que no tiene margen para los errores por su tradición, planteamiento y precios. Retirarla es lo mejor que han podido hacer aunque mejor solución hubiera sido no lanzarla. Aún así, parece que los fallos son menores de lo esperado (no mayores que en otras empresas de productos similares) y que una vez pase la tormenta de titulares… las ventas seguirán su curso.


28
sep 14

Miracast, Microsoft salta a la gran pantalla

La llegada de Chromecast supuso un antes y un después en el universo de las televisiones inteligentes. Es cierto que no es un superventas -al menos no en nuestro mercado- pero también es cierto que marca la referencia de cómo traspasar contenidos de nuestro smartphone o tableta a la televisión por muy poco dinero y con mucha fiabilidad.

Microsoft, sabedora de que en la televisión tiene cierta ventaja frente a sus rivales más importantes (Google, Amazon y Apple) gracias a su consola Xbox, ha aprovechado para presentar el pasado martes su Microsoft Wireless Display Adapter.

En la mano recuerda mucho a Chromecast sólo que su diseño se ha variado para, en un extremo, tener el adaptador HDMI y en el otro, unido por un cable, un puerto USB que permite directamente su carga. Un paso menos que en el de Google en el que el usuario tiene que buscar el modo de alimentarlo.

El sentido universal de Windows hace que, con sólo enchufar ambos extremos podamos empezar a enviar contenidos vía streaming a la pantalla desde cualquier dispositivo compatible con Miracast: cualquier PC, tablet o smartphone con Windows 8.1… y gran cantidad de dispositivos Android que ofrecen esta opción.

Este efecto mirroring permite que no dependamos de aplicaciones compatibles para la nueva pantalla ya que Miracast simplemente vuelca cualquier contenido del dispositivo fuente al televisor sin importar el formato. Además, este dispositivo tiene otra gran ventaja: una vez pasado el contenido a la pantalla secundaria permite trabajar en otra aplicación en el primer equipo.

Con un precio de 60 dólares es ligeramente más caro que Chromecast aunque su efecto espejo puede ser determinante para conseguir un buen puñado de usuarios.

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26
sep 14

iCloud Drive, sus secretos

Sin duda es una de las utilidades más esperadas de los nuevos sistemas operativos de Apple. La solución que permitirá la gestión de documentos y archivos en iOS y OS X como si se tratara de una sola plataforma. En principio basta con tener la última versión de iOS y contar con una cuenta de iCloud (no es necesario tener un Mac para disfrutar de una).

El proceso para darse de alta es muy sencillo. En el momento de actualizar el dispositivo móvil se nos preguntará si queremos pasar a iCloud Drive. Si decimos que sí todo se pondrá en funcionamiento de forma automática. Si en su momento dijimos que no, es tan sencillo como entrar en los ajustes de iCloud y activarlo (podremos habilitarlo sólo para unas aplicaciones a nuestro gusto).

Para ganar funcionalidad conviene que revisemos si está activado en todos nuestros dispositivos iOS. Por defecto tendremos 5 GB de almacenamiento gratuito. Después -desde el mismo lugar donde hemos revisado y activado Drive- podremos escoger planes de almacenamiento más capaces. Los planes se estructuran desde 0,99€ al mes por 20 GBs (un buen chute de capacidad para cualquier dispositivo móvil) hasta los 19,99€ por 1 TB. En medio se quedan los 3,99€ por 200 GB y 9,99€ por 500 GB (la capacidad media de un Mac).

Modo de empleo

 

Si algo caracteriza (para bien) los servicios de Apple es su fiabilidad y la sencillez con la que funcionan. Una vez activamos iCloud en una determinada aplicación los archivos con los que trabajemos se subirán automáticamente a la nube y aparecerán al instante en cualquier otro dispositivo del que dispongamos.

Todos los cambios que realicemos en un archivo o documento quedan cargados en todos los equipos al momento. Si a esto le sumamos el aumento de capacidades de iWork, iLife y los paquetes de Microsoft para Apple nos encontramos con que las posibilidades de comenzar a trabajar en un iOS y acabar en un sobremesa (o al revés) se multiplican.

Es cierto que de momento hay bastantes aplicaciones que no tienen soporte para iCloud Drive, pero también es cierto que cada vez más desarrolladores están trabajando para entrar en un utilidad totalmente compatible con Windows y OS X.


24
sep 14

Instagram, negocio redondo

La joya de la corona de Facebook ha sido siempre una red social especial. Desde que la empresa de Mark Zuckerberg la adquiriera la herramienta de fotografía social no ha parado de crecer y ha tenido como seña de identidad la ausencia de publicidad. Es cierto que casi todas las empresas quieren estar por la fidelidad de sus cada vez mayor número de usuarios. Pero también lo es que su presencia no sólo era aplaudida por los clientes por la calidad de los contenidos si no que era muy bien recibida.

Estados Unidos, su plaza fuerte, fue la primera hace un año en recibir las primeras píldoras de publicidad “clásica”. Los buenos resultados -facturación y seguimiento- ha hecho que la filial de Facebook se atreva ahora a introducirla en Europa. No será en todos los Estados a la vez, pero sí en los más relevantes para la empresa. Los primeros serán los británicos y la estrategia a seguir es la misma que al otro lado del Atlántico: “hacer que cualquier publicidad se vea tan natural como aquellas fotos o vídeos que las marcas ya están colgando en sus perfiles” y que tan buena acogida tienen.

Además, en un alarde de transparencia, Instagram ha abierto en su web una sección para explicar a sus seguidores cómo funciona la plataforma publicitaria. Ahora se da la cuadratura del círculo. Cuando Facebook invirtió 1.000 millones de dólares muchos se preguntaban cuál era la función de una aplicación gratuita, sin opción freemium en la que ningún perfil paga nada por colgar ningún tipo de contenido.

Después de que Michael Kors, Ben & Jerry’s, Levi’s, Taco Bell o Chobani hayan desembarcado con un impacto notable en Instagram parece que el efecto dominó es inevitable. Nuevas herramientas para los clientes de pago (empresas) que les permitirá crear una identidad digital propia para esta red social y totalmente complementaria con la de otras plataformas.

Las marcas podrán acceder a sus campañas en tiempo real, tener un perfil de su público objetivo (no el que creen que les sigue, el que les sigue, con sexo, edad, región, etc.) y conocer desde qué momento del día es el mejor para colgar sus contenidos hasta en qué época del año hacer cada campaña y como reforzarlas… o retirarlas.

Estados Unidos, Canadá y Australia han sido el primer paso de un negocio que se ha ido cocinando a fuego lento y que a buen seguro le devolverá a Facebook mucho más de los 1.000 millones que invirtió hace unos meses. Otro problema para Twitter…


22
sep 14

Alibaba, se abrió el tesoro de la cueva

Se preveía que la salida a Bolsa de Alibaba, la principal empresa de comercio electrónico en China, no sería una salida convencional. Primero por su importancia en su mercado doméstico, segundo por la importancia de su mercado doméstico en el panorama internacional, tercero por la cantidad de inversores dispuestos a formar parte de la aventura bursátil -los números dicen que todavía le queda un gran margen de crecimiento a la empresa- y cuarto, porque el parqué escogido no era uno cualquiera, era el neoyorquino.

El estreno fue mejor de lo esperado. Los títulos se revalorizaron un 36% hasta los 92,70 dólares lo que se tradujo en una recaudación de 21.800 millones de dólares de la colocación y la empresa se colocó en pocos minutos entre las 20 con mayor valor bursátil del mundo. Nada menos que 228.000 millones de dólares para escalar hasta el puesto 17 por encima de JP Morgan, AT&T, IBM, Samsung o Amazon y muy cerca de históricas como Chevron o Nestlé.

La llegada al parqué ocurrió dos horas y media después de la apertura de la sesión. El laborioso proceso del intercambio de acciones fue muy delicado y todavía estaba en mente el desastre de Facebook. Los rumores hablaban de una salida a 80 dólares y así fue… aunque en ningún momento paró de escalar hasta superar los 90.

El valor de salida que se planteó la víspera era de unos 68 dólares, lo que suponía un valor bursátil de 168.000 millones. Esto convertía a la empresa de comercio electrónico en la mayor salida a Bolsa de la historia. Las apuestas indicaban que no tardaría en superar a Facebook y muchos daban por hecho que se acercaría peligrosamente a Google.

Los de Mountain View son la empresa más fuerte de internet y sus casi 400.000 millones de dólares de cotización son el referente para saber el peso específico de cualquier otra puntocom. Si vemos el histórico de las grandes empresas que saltan a Wall Street lo habitual es dejarse en días posteriores un 10% de lo ganado el primer día y tener un primer año negativo (muchos quieren ganar dinero rápido). Los chinos se mirarán en Baidu (que se ha apreciado un 8.000%), Leju (que ha crecido un 38%) o RenRen que a pesar de crecer un 30% el primer día se ha dejado un 75% en su primer año en Bolsa.

Yahoo!, uno de los que más gana

 

Uno de los actores más beneficiados en la buena acogida de Alibaba ha sido Yahoo!. Su principal accionista (tenía un 23% del capital) estaba autorizado a colocar hasta 140 millones de títulos lo que le ha reportado 9.500 millones de dólares de beneficio.

La empresa otrora líder con su portal y su servicio de correo invirtió en 2006 unos mil millones en la prometedora start up china. De colocar ahora todo su paquete de acciones -muchos apuestan a que no lo hará por la posición estratégica que le reporta en una de las pocas compañías capaces de hacer daño a Amazon- el retorno superaría los 36.000 millones.

Gran parte de los ingresos -más de la mitad- irán a pagar impuestos y recompensar a los accionistas. El resto servirá para aumentar la caja de la empresa hasta unos 7.100 millones de dólares, una de las más pequeñas de Silicon Valley.

El objetivo será mover ágil y acertadamente ese dinero para potenciar una nueva estructura publicitaria y su presencia en dispositivos móviles. Desde la llegada hace dos años de Marissa Mayer a la empresa sus clientes se han duplicado hasta los 450 millones pero sigue siendo una cifra muy modesta para hacer frente a Google o Facebook.

The Rubicon Project, YuMe, Tubemogul o Yelp son algunos de los objetivos de Mayer. Empresas con un precio asequible (algo menos la última) pero que podrían suponer un salto definitivo en el mercado publicitario para un Yahoo! en horas bajas.