28
mar 15

TV Online, Apple quiere su trozo de negocio

Hasta ahora Apple se ha caracterizado por lanzar productos que han roto los mercados gracias a la capacidad tractora de su marca. No siempre han sido los primeros en llegar pero sí han servido para cambiar el modo en el que el mercado consume un producto o servicio. Así, del mismo modo que la dupla iTunes-iPod cambió la música, Apple quiere recuperar el terreno perdido en el consumo de televisión frente a las plataformas en streaming, y el espacio que su Apple TV ha cedido a la Xbox o la PlayStation como centro de ocio doméstico.

Días después de que se anunciara un acuerdo entre la empresa dirigida por Tim Cook y HBO para abrir el enorme catálogo de la empresa de Time Warner a internet y hacer frente a las plataformas VOD de la mano del gigante de la manzana, The Wall Street Journal publicaba que Apple está negociando con diversas cadenas de televisión para lanzar su propio servicio de televisión en streaming para sus dispositivos.

Al parecer, grandes emisoras como Fox, ESPN, ABC, FX o CBS ya han dado el sí y ahora buscan un aliado como Comcast con el que compartir su experiencia en la difusión de una gran plataforma de pago, además de entrar en su catálogo de la NBC. Parece que la alianza con HBO facilitaría la llegada de las producción de TimeWarner y que la condición de la familia Jobs como primer accionista privado de The Walt Disney Company pondría fácil la llegada de la empresa de Mickey a un servicio que costaría unos 30 dólares al mes y que gracias a iCloud permitiría el visionado de cualquier contenido en cualquier iDevice.

El anuncio del servicio está previsto para WWDC de junio para que su lanzamiento llegara a lo largo de septiembre coincidiendo con el nuevo Apple TV y con el gancho que supondría para las demás compañías los datos de la difusión en exclusiva de HBO Now dentro de su plataforma.

Los rumores más optimistas dicen que el nuevo dispositivo contaría con un nuevo software y, además, permitiría algunas gestiones de domótica desde los iPhone, iPod Touch y iPad. La mala noticia es que el servicio, al igual que iTunes Radio no parece tener fecha de presentación fuera de Estados Unidos.

Por fin el año de Netflix

Parece que la llegada de Netflix al mercado estatal será una realidad en otoño. El servicio de Video On Demand (VOD) ha llegado un acuerdo para su implementación como aplicación en los televisores de Samsung y LG después del verano (esperemos que no solo en las nuevas y que las actualizaciones de software nos regalen el nuevo servicio) mientras sigue en negociaciones con las grandes distribuidoras y productoras que dominan el negocio en España.

El éxito de Movistar TV (con servicios como Series) así como el rápido crecimiento de servicios como Waki.tv han hecho que la empresa estadounidense acelere su proceso de llegada a un mercado con un gran potencial por su alta tasa de dispositivos móviles con banda ancha así como una buena cuota de penetración de la banda ancha en los hogares.

Sus principales rivales parecen bien asentados en el mercado. Movistar TV tiene dos millones de clientes; Canal Plus (que cuenta con los 720.000 abonados a Yomvi) supera el millón y medio y Waki.tv (adquirida por la japonesa Rakuten) tiene la misma cifra. El buen precio del sistema Series (7€ al mes), así como la oferta para comprar Canal Plus hacen que los de Telefónica sean el rival más complicado para un servicio que el año pasado desembarcó en seis países europeos con precios de entre 8 y 12 euros al mes y que ha tenido una acogida sobresaliente en Francia y Alemania.

De momento, la empresa tiene más de 60 millones de abonados en 50 países y en 2014 consiguió unos beneficios de más de 220 millones de euros y superó los 28.300 millones de valor bursátil.


27
mar 15

Xiaomi y Li-Ning, ¿el principio de los smart sneakers?

Si ayer mismo hablábamos de una alianza poco habitual para dinamitar un mercado anquilosado (sus actores son tan escasos como caros), el de la relojería suiza de lujo, hoy hablaremos de otra alianza sorprendente que tiene como objetivo cambiar un mercado al alza: el del material deportivo.

Con más o menos razón tenemos la imagen de que las grandes firmas chinas se dedican a copiar casi por sistema las innovaciones de las empresas americanas, europeas, japonesas y surcoreanas. Sin embargo, existen una pequeña muestra de multinacionales que destacan por la calidad de sus productos y su dinamismo a la hora de lanzar nuevas ideas al mercado -muchas naufragan pero otras hacen que las empresas “tradicionales” tengan que ponerse las pilas.

Xiaomi (ahora solo Mi) durante mucho tiempo ha formado parte del grupo de empresas que se han preocupado, casi en exclusiva, a realizar copias más baratas de productos de la competencia. El MiPad por ejemplo, tiene una enorme “influencia californiana” en su diseño y funcionamiento. El Mi Note, aunque es un producto espectacular, se parece demasiado a otros Notes del mercado… y esto ha acabado lastrando dispositivos que, per se, son más que buenos.

Li-Ning, por su parte, ha entrado en el cambiante negocio del material deportivo a la sombra del dúo de gigantes Nike y Adidas. Su mejor carta de presentación fueron las Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 y desde entonces son muchos los atletas que se han ido sumando a su lista de patrocinados (destacan Dwayne Wade, José Manuel Calderón, Marin Cilic, Yelena Isinbáyeva o Asafa Powell) y las disciplinas en las que sus productos se han ido ganando el respeto del público.

Ambas empresas se han unido para crear un completo catálogo de ropa deportiva inteligente y, según Reuters, su primer producto, unas zapatillas de deporte inteligentes, están ya en su última fase para llegar al mercado antes de que acabe el año. Las sneakers permitirán monitorizar la actividad física para registrarla en la suela -suponemos que no mediante un sensor extraíble tipo el miCoach o el Plus de Adidas y Nike- para, después, permitir la gestión de los datos a través de un dispositivo móvil.

Todo parece indicar que Huami -encargada de la fabricación de la Mi Band- implementará la tecnología de Xiaomi en el talón de las zapatillas para que el chip cuente la distancia, velocidad y pasos del deportista.

El producto, en principio, se distribuirá fuera de China en las tiendas que trabajen con Li-Ning y las tiendas de accesorios que Mi tiene previsto abrir en Estados Unidos y Europa durante los próximos meses. La marca deportiva creada por la leyenda china de la gimnasia Li Ning (ganó tres medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Los Ángeles 84 y encendió el pebetero olímpico en Pekín) ha explicado que ha escogido a Mi y su socio Huami (encargada de crear el ecosistema Shenzhen que usa) por la “inteligencia de sus productos”.

Parece que la llegada de la renovación de la exitosa Mi Band y el rumoreado Mi Watch serán los aperitivos de un nuevo producto que, seguro, hará que gigantes como Nike, Adidas o Under Armour se apresuren a lanzar sus propios modelos de zapatillas 2.0.


26
mar 15

TAG Heuer-Google-Intel, objetivo Apple Watch

La necesidad hace curiosos compañeros de viaje. Así, es habitual ver alianzas empresariales de lo más llamativo cuando se trata de hacer frente a un rival supuestamente más fuerte. Como dijimos la semana pasada, la llegada del Apple Watch al mercado ha revolucionado por completo el negocio de los relojes inteligentes… y tradicionales.

Google ve en el dispositivo de Apple una amenaza para su Android Wear y una oportunidad para que el gran público se anime a llevar un ordenador en la muñeca. Las grandes empresas relojeras suizas temen la segunda edad de hielo que vaticinó el presidente de Swatch. Los fabricantes de smartwatches esperan poder seguir el rebufo de la enorme publicidad que ha generado el equipo de la manzana. Y las empresas como Polar, Garmin, Suunto y compañía renuevan a toda prisa sus catálogos para demostrar que los suyos sí que son mucho más que relojes.

Por todo ello, la edición de este año del Baselworld, la feria de relojería más importante del mundo, ha vivido un ambiente de gran expectación y tensión. Por un lado, los puristas han defendido que quien se compra un reloj suizo automático quiere un producto que se perpetúe en el tiempo y que tenga un sentido de alta joyería que un smartwatch nunca podrá tener (por muy caro que sea la versión Edition del Apple Watch, éste caerá en la obsolescencia como todos los demás productos tecnológicos).

Por otro lado, son muchos los analistas que han concluido que los grandes fabricantes tendrán que implementar nuevas prestaciones si quieren sobrevivir. Del mismo modo que quien se compra un automóvil premium espera que aporte más cosas que llevarnos del punto A al punto B, quien se gaste varios miles de euros en un reloj tendrá que disfrutar de más ventajas que materiales de calidad y un diseño atemporal.

Y en medio de todo este debate, el fabricante suizo propiedad del LVMH, TAG Heuer ha anunciado su alianza con Google e Intel para lanzar un nuevo reloj inteligente. Un producto que, según la firma de lujo, “será tan lujoso” como el resto del catálogo de la casa y que “se conectará sin interrupciones a la vida de su portador”. La primera vez que un constructor tradicional se decide plantar cara a las grandes tecnológicas y toda una declaración de intenciones de Google de seguir los pasos y plantar batalla a Apple en el segmento de los wearables de lujo.

Intel, por su parte, espera dar un golpe de efecto a la competencia que le sirva para compensar la desventaja en la que está en el negocio de dispositivos móviles. Según Jean-Claude Biver, director de la división de relojes de LVMH, la unión entre TAG Heuer (155 años de antigüedad) y Google (17) es  un “matrimonio de la innovación tecnológica y la credibilidad de la alta relojería suiza”.

Si tiramos de hemeroteca resulta curioso este discurso en Biver. Fue uno de los principales artífices de la supervivencia de la industria relojera suiza en los 70 y 80 del siglo pasado cuando los relojes de cuarzo asiáticos desembarcaron en el mercado. Sus argumentos en aquella ocasión fueron que la artesanía y la calidad de un movimiento automático hecho a mano nunca se verían superados por un movimiento digital.

Ahora, empero, subraya que “la calidad de los relojes suizos unida a la creatividad tecnológica y la presencia global de Intel y Google nos permite vislumbrar el comienzo de una revolución en nuestro sector”. Estamos ansiosos por ver el resultado de sumar el sistema operativo Android, un SoC de Intel y todo el saber hacer de TAG Heuer. Seguro que el resultado es tan espectacular como prohibitivo. Solo nos queda esperar que el resultado tenga más éxito que el defenestrado smartphone Meridiist que la empresa lanzó hace poco más de un año.


25
mar 15

Juegos móviles, por fin Nintendo da el salto

Nintendo siempre ha sido un rara avis en el negocio de los videojuegos. Siempre ha desarrollado su estrategia como si el resto del mercado no importara. Sabiendo dar a los clientes lo que los clientes buscaban. E incluso encontrando nuevos nichos de usuarios que ni siquiera sabían que les gustaba jugar a las consolas.

Precisamente por eso, a pesar de la enorme batalla de prestaciones en la que están inmersas Microsoft y Sony ha podido mantenerse a flote con productos tan atemporales como Wii y DS. Sin embargo, cuando los smartphones agitaron por completo el modo en el que nos relacionamos con los dispositivos tecnológicos (cámaras de fotos, videocámaras, reproductores musicales, radio, GPS, teléfonos, etc.) Nintendo se aferró a un modelo de negocio que parecía sentenciado.

Mejoras y variantes en su consola portátil permitieron que salvo los últimos trimestres la empresa sobreviviera cuando las PS Vita y compañía caían en el olvido por el rendimiento y facilidad de consumo de los smartphones (el enemigo estaba en casa, los potentes Xperia). Sin embargo, el pasado martes la empresa nipona anunció un acuerdo con el especialista DeNa para el desarrollo y lanzamiento de juegos para plataformas móviles.

Así que ahora es solo cuestión de tiempo que los personajes más famosos de Nintendo lleguen a nuestros terminales. Según el comunicado “ambas compañías trabajarán juntas para combinar sus puntos fuertes y buscar nuevas oportunidades de negocio”. DeNa accede a un catálogo legendario y Nintendo se encuentra en el umbral de varios miles de millones de consumidores potenciales.

Satoru Iwata, presidente de Nintendo, explicó que han sido “muy cuidadosos” a la hora de dar el paso. Y elegir DeNa responde a que “se trata de un mercado muy competitivo en el que solo un puñado de proveedores de contenidos han sido capaces de mostrar resultados duraderos”.

Iwata ha querido dejar claro que en principio solo se “adaptarán” títulos de nueva creación y que el catálogo creado específicamente para Wii U y la 3DS se quedarán en esos soportes. Esto hará que cambie la jugabilidad de sagas como Mario o Zelda, si bien, prometen “una experiencia del mismo nivel”.

La colaboración de ambas empresas cristalizará con el intercambio de 171 millones de euros en acciones: el 10% de DeNa y el 1,24% de Nintendo. El primer paso, que se dará este otoño, permitirá un trasvase de datos y juegos entre las plataformas móviles de ambas compañías. Esto, que lleva tiempo permitiendo la movilidad extrema en el universo de Sony, Microsoft o Nvidia, debería relanzar la experiencia del usuario de Nintendo.

En la inminente feria de videojuegos E3 de Los Ángeles esperamos que lleguen más datos aprovechando la presentación del proyecto Nintendo NX, una nueva consola que no se sabe si complementará o sustituirá el actual catálogo. Por cierto, se espera que Nintendo adapte el formato freemium para atraer a más clientes desde el lanzamiento de sus juegos más famosos.


24
mar 15

CLIP, quiere cambiarlo todo

La impresión 3D ha sido, sin duda, una de las mayores promesas para la industria (casi cualquiera) y el do it yourself de los últimos tiempos. Diferentes sistemas que, capa a capa, pueden reproducir casi cualquier prototipo o producto. Sin embargo, los altos costes de los equipos y los “consumibles” así como el tiempo requerido para cualquier impresión han ralentizado considerablemente su democratización y su implantación como un estándar de fabricación. Al menos hasta ahora.

Hace pocas semanas se ha patentado un sistema que gracias a luz ultravioleta, oxígeno y resinas líquidas permite multiplicar por 100 la velocidad de impresión. Hasta ahora existían dos tecnologías de impresión 3D. La primera, conocida como FDM en inglés, era la deposición fundida. La impresora calienta el rollo de material sólido para ir depositando finas capas que acaben dando forma a un producto. Finalmente, un chorro de aire fría se encarga de que todo se solidifique rápidamente.

 

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La segunda, conocida como estereolitografía, emplea resinas líquidas que al ser expuestas a la luz ultravioleta se solidifican inmediatamente. Con más resolución y más rápida, el único “pero” de este sistema es el alto coste del proceso.

 

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Joseph DeSimone, químico de la Universidad de Carolina del Norte y creador de CLIP, ha desarrollado el sistema de impresión por adición para conseguir que la estereolitografía acorte la distancia entre la velocidad a la que se lleva a cabo el diseño industrial y la velocidad a la que se lleva la construcción mediante impresión 3D.

El equipo de DeSimone ha conseguido controlar el proceso por el que las moléculas de la resina líquida se solidifican y crean estructuras complejas, es decir, la polimerización. La clave consiste en que CLIP no emplea un sistema mecánico sino un láser ultravioleta que se encarga de solidificar el material mientras que el oxígeno se encarga de enfriarlo. De este modo se consigue una mayor resolución y, sobre todo, construcciones sin fisuras en su interior. El resultado, según explican en Science, es sobresaliente.

Al acelerarse el proceso de solidificación y enfriamiento la velocidad de impresión vertical (como se llama en la impresión 3D) se multiplica por 100 pasando de 5 a 500 milímetros cada hora. CLIP (Interfaz de Producción Líquida Continua) es, sin duda, el desarrollo disruptivo que conseguirá que la impresión 3D dé el salto de un prototipo futurista a la fabricación en masa de multitud de materiales (y, por lo tanto, debería disminuir su coste y aumentar su velocidad de desarrollo).

Por cierto, el sistema CLIP ha demostrado funcionar de forma fiable y eficiente con cualquier polímero y hasta ahora ha cosechado éxitos con plásticos, cerámicas y varios materiales orgánicos con lo que su aplicación tanto en el campo doméstico como en el empresarial y el científico parece inminente.