18
sep 14

Asturias, región 3.0

Es seguro que Telecable no llena tantas portadas de medios como las grandes operadoras (nacionales e internacionales). Más allá de algún titular por una posible -y frustrada- fusión con Euskaltel hace meses, la operadora del Principado de Asturias es el ejemplo de una pequeña tecnológica que ha sabido hacerse un hueco fundamental en su pequeño mercado y que sabe hacer las cosas bien y paso a paso.

Con un planteamiento similar al de su alter ego vasco, Telecable, fue fundada en 2001 en Gijón y desde entonces su crecimiento ha sido constante y espectacular. La empresa resultante de la fusión de Telecable Oviedo, Telecable Gijón y Telecable Avilés (que comenzaron su andadura a partir de 1995) tuvo siempre claro que la tecnología debía ser su seña de identidad y el único camino posible para ganar terreno frente a Telefónica.

Su apuesta por la fibra óptica, el cable coaxial y los paquetes de servicios le permitieron llegar pronto hasta las 350.000 viviendas en la Zona Centro de Asturias. Una cobertura del 90% de la región -por población- que le permitía competir de tú a tú con cualquier rival que quisiera disputarle su mercado.

Después de haberse mostrado especialmente activa en la inversión para conseguir un servicio de televisión e internet más competitivos (la compra por The Carlyle Group le supuso una buena inyección de millones), Telecable ha dado un paso más allá para que sus clientes disfruten de una ventaja competitiva pionera en el Estado.

¿Qué es Wifiesfera?

 

Uno de los grandes problemas que tienen los usuarios de internet es que tienen que “sufrir” los problemas de una tarifa de datos ilimitada vía WiFi sólo en su domicilio. Eso hace que muchas veces, actualizar una app, por ejemplo, sea todo un milagro cuando estamos en la calle -da igual el plan que tengamos-. Además, todos nos hemos encontrado buscando WiFi por la calle para ahorrar o para ganar velocidad.

Como respuesta a esta situación Telecable ha creado un servicio con 100.000 puntos de acceso ilimitado para todos sus clientes -cuentan con dos accesos más uno extra por cada línea móvil contratada- que han entretejido una “nube” WiFi que permite a los usuarios navegar en cualquier lugar como en casa.

El acceso, mediante una aplicación y unas credenciales (que no son necesarias si se navega con un terminal de la empresa) es rápido y seguro -se mantienen los protocolos de una red WiFi privada- y totalmente compatible con todas las plataformas móviles disponibles en el mercado.


16
sep 14

Celebgate y Google, ¿qué ha pasado realmente?

Hace poco más de un mes hablábamos del enorme valor de las contraseñas y el motivo de sus robos masivos. En septiembre, en pocos días, hemos conocido el escándalo del Celebgate en el que los contenidos de la nube de Apple de cien famosas han sido pirateados y están siendo hechos públicos y la filtración de casi cinco millones de contraseñas de Gmail en dos foros rusos. ¿Qué ha ocurrido en ambos casos? ¿Son similares? ¿Qué podemos hacer para protegernos?

Google también cae

 

Aunque ha sido mucho más sonado el caso de las fotografías robadas a las famosas, por volumen y por cercanía empezaremos con el caso de las contraseñas robadas y que afectan a millones de usuarios de Gmail, Google Plus, Yandex y Mail.ru. El foro btcsec.com, especializada en seguridad, hacía pública una captura de pantalla en el que se advertían nombres de usuarios y contraseñas y explicaban que al menos el 60% eran fiables.

La delegación de Google en el país respondía que la gran mayoría de esa información estaba desactualizada o se refería a cuentas fantasma o abandonadas. De momento, ninguna de las agencias de seguridad digital estatales han recibido ninguna denuncia por algún afectado, sin embargo, tres hackers que aseguraron ser de Anonymous reclamaron la autoría y afirmaron que aunque el ataque fue sobre una base de datos en California podrían hacerlo en cualquier otra.

Yandex y la propia Google explican que estos ataques son el resultado de pirateos continuos y que su seguridad no se ha visto afectada, “sólo la de los usuarios pirateados”. Los investigadores no están de acuerdo. Para conseguir una base de datos de este tamaño a partir de ataques individuales harían falta años… y muchas personas implicadas. Además, es poco probable que los hackers estén interesados en atacar a personas individuales habiendo objetivos mucho más jugosos como las TPVs de los bancos o datos de tarjetas como los de los usuarios de PlayStation.

En lo que va de mes, sólo en Rusia, empresas como Yandex o Mail.ru han visto comprometida la seguridad 4,7 y 1,3 millones de cuentas. Un total de 11 millones de afectados en el país en menos de dos semanas. Precisamente por estas cifras y porque las empresas no están obligadas a proteger individualmente los datos de cada usuario recomiendan el empleo de contraseñas seguras (alfanuméricas) y su renovación periódica.

Celebgate, ¿de quién fue la culpa?

 

Que le roben a cien de tus clientes más famosos información comprometida sólo unos días antes de que se presenten nuevos productos y servicios (como Apple Pay) no es bueno. Que unido al escándalo salga continuamente la marca iCloud, tampoco.

Son varias las famosas que han anunciado que emprenderán acciones legales contra los que han colgado las imágenes -algunas de ellas eran menores cuando se hicieron las fotos con lo que el delito adquiere una dimensión mucho más grave- y otras barajaron querellarse contra Apple por una supuesta brecha en la seguridad de su nube.

Sin embargo, como han explicado varios analistas y ha argumentado la empresa, en este caso sí se ha dado un ataque individual a las celebrities con el fin de obtener un botín de alto valor. Una vez más, el empleo de técnicas como phising, revelar o utilizar preguntas de seguridad muy obvias -algunas respuestas de las famosas afectadas se habían publicado en entrevistas en medios- o los ataques de fuerza bruta han sido los responsables de este escarnio.

¿Tenemos alguna forma de protegernos? Como siempre, recomendamos el empleo de claves alfanuméricas que empleen algún carácter especial y alterne mayúsculas y minúsculas; activar la verificación en dos pasos en todas las cuentas posibles; renovar periódicamente las contraseñas (hay programas que te ayudan a tenerlas a salvo y te las recuerdan); no usar nunca la misma para todas las cuentas críticas (bancos, correo, sitios de compras, etc.) y procurar separar las cuentas “críticas” de correo -trabajo, por ejemplo- de las que utilizamos en lugares menos seguros como foros.


14
sep 14

IFA 2014, cuando LG curvó la perfección

Después de la resaca de smartphones que nos ha traído el IFA de Berlín primero y la Keynote de Apple después, volvemos a la cita alemana para retomar la quintaesencia del mercado audiovisual. LG -con su compatriota Samsung el principal actor en el mercado de televisores- presentó hace pocos días el primer modelo con resolución 4K y panel curvo con tecnología OLED del mercado.

 

Esta obra maestra de la ingeniería estará disponible en dos formatos de 65 y 77 pulgadas y pondrá la máxima resolución hasta la fecha (3.840×2.160 píxeles) sobre un panel en el que cada uno de los puntos de luz se iluminará autónomamente -no están construidos en láminas- para permitir la creación de tonos negros más profundos y sólidos. Además, otra de las características de estas OLED es que permiten la creación de dispositivos ultrafinos sin marco.

 

En vez de la combinación RGB tradicional, los OLED 4K de LG usan la tecnología exclusiva de la casa con cuatro colores (blanco, azul, rojo y verde) distribuidos en 33 millones de “subpíxeles” que no sólo multiplican la gama cromática disponible, sino que recrean colores más reales y naturales y aumentan exponencialmente el contraste.

 

A todo ello le suman una tecnología que permite cargar más rápido la información con lo que las imágenes se muestra con mayor fluidez sin halos ni parpadeos. Todo es más natural y sencillo y todo cuenta con un nivel de detalle nunca visto hasta la fecha.

 

El diseño de los dispositivos ha sido especialmente estudiado con el fin de que incluso el soporte -se pueden colgar de la pared pero ganan si no se hace- en forma de hoja permita un aspecto más limpio al conjunto y sea más fácil centrarse en las imágenes que se nos muestra. En cuanto al software, ambos equipos se han desarrollado a partir de webOS y aunque la casa no ha hablado sobre la adaptación a AndroidTV, se da por hecho que habrá una compatibilidad total con la plataforma de Google.

 

Aunque de momento no se han desvelado precios, se espera que no tarden en hacerse públicos ya que en pocas semanas ambos televisores deberían llegar a los mercados europeos y a Estados Unidos. Por su parte, Samsung, máximo rival en el mercado de LG trajo también al IFA el televisor multiforma que ya presentó en el CES y que permite disponer de el plano o curvo a gusto del espectador en cada momento.

 

El fabricante con más televisores curvos del mercado (17) anunció su intención de comercializar este sistema ya que afirma que no sólo cree que hay mercado sino que no todos los contenidos necesitan de un visionado curvo. En cualquier caso parece que el formato en cómo vemos la televisión volverá a cambiar más allá de los dispositivos móviles.


12
sep 14

iPhone 6, cuando Apple regresó al futuro

No era para nada fácil la tarea de Apple. La empresa de la manzana ha sido especialista durante mucho tiempo en crear nuevos mercados o en redefinir los ya existentes. Ocurrió con iTunes y el iPod (transformaron nuestra forma de consumir música); volvió a pasar con el iPhone y el iPad (redefinieron los teléfonos y crearon las tabletas); también los MacBook Air y los iMac -los primeros ultrabooks y el manual de cómo construir un todo en uno-. Precisamente por eso, cada vez que se acerca una renovación de alguno de estos el listón es tan alto que salvo la perfección, todo cae en crítica.

Más allá de fanboys o haters (me temo que por mucho que le duela a estos segundos son la única tecnológica que no deja indiferente a nadie), sus lanzamientos abren telediarios, llenan portadas y saturan servidores. Y el pasado martes tocaba una de las importantes. Desde el lanzamiento del primer iPhone allá por 2007 la casa se marco la norma no escrita de redefinir el dispositivo cada dos años (los intermedios sacan las versiones S potenciadas).

Todo estaba pensado hasta el milímetro para subrayar la filosofía de la empresa. Desde el emplazamiento, el Flint Center de Cupertino fue el lugar donde Jobs presentó en 1984 “el” Mac y en 1999 el iMac, hasta la imagen con el que se saludó al público (el legendario ordenador con la palabra Hello en su pantalla).

Los rumores -muchos de ellos inducidos por la propia casa y los proveedores- indicaban que habría un iPhone 6 en dos tamaños pero los supuestos problemas con el abastecimiento de cristal de zafiro para las pantallas parecía que nos iba a dejar a medias. Nada más lejos de la realidad. Tim Cook, salió con todo. Quería demostrar que en Cupertino sólo saben hacer las cosas de un modo y, una vez se han quitado las ataduras del fallecido Jobs, han demostrado que ese modo es a lo grande.

Regreso al futuro

El iPhone 6 es un gran salto y un homenaje al primer iPhone en sí mismo. Su parte trasera de metal, el modo en el que se une al cristal posterior y los cantos redondeados nos recuerdan al primero de la saga. Sin embargo, que el “pequeño” crezca hasta 4,7 pulgadas y que nazca una versión Plus de 5,5 deja claro que Cook sabe lo que quiere el mercado y que ya ha pasado tiempo suficiente (4 años) para olvidar las palabras de Jobs sobre el tamaño de la pantalla (para él la única opción eran 3,5 o 4 pulgadas).

El iPhone es el teléfono más vendido en todo el mundo de largo y no sólo el 5S. En el top five también aparecen el 5C y el 4S. No obstante, la falta de un terminal con más tamaño no sólo ha permitido un crecimiento exagerado de Android sino que ha hecho que Apple se dejara muchos clientes por el camino. Además, a pesar de la moda phablet el mercado sólo tiene una referencia, un Galaxy Note 4 recién renovado que se teme lo peor.

Una vez decidido esto los ingenieros de la casa tenían que conseguir un smartphone ultrafino, ultraresistente, con una pantalla de referencia, más autonomía, más rápido y capaz, igual de bonito y ligero… y manteniendo los precios. Un bonito reto que se ha solucionado de forma sorprendente.

El iPhone 6 tiene un grosor de 0,69 cm y el 6 Plus de 0,71 cm. El aluminio anodizado (aquí ya no entienden de policarbonatos que se hacen pasar por otras cosas) se une al vidrio sin biseles ni aristas. Todo es fluido y redondeado para que sea más ergonómico y más fácil de gestionar con una sola mano -en el caso del Plus por mucho que nos lo aseguren, lo dudamos-. ¿Pero cómo hacer una diagonal más grande y conseguir que sea más fino? En primer lugar, construyendo una pantalla nueva que no sólo multiplica la resolución sino que es más delgada.

La Retina HD (en el Plus da una resolución de 1.920×1.080) ha cambiado desde el proceso de fabricación en el que la alineación de los cristales líquidos permiten que los píxeles de doble dominio den negros más profundos, más contraste y se mejore la polarización. Todo se ve mejor desde todos los ángulos y bajo cualquier condición de claridad. Además, más diagonal permite activar la opción zoom para ver mejor todo en la pantalla cuando lo necesitemos.

El software también se ha  remozado para que la vista horizontal sea realmente horizontal. No sólo gira el interfaz sino también las utilidades y hasta el dock se reubica para que sea más fácil trabajar con las apps.

En su interior también ha habido mejoras. La primera es el nuevo chip A8 y su coprocesador M8. Siguen con la arquitectura de 64 bits que ya hizo del 5S el primer terminal con chip de dos núcleos que corría tanto como cualquier Android con quad core. El rendimiento de la CPU y la GPU mejoran ostensiblemente respecto al 5S a pesar del aumento de la pantalla y su mayor resolución.

Su arquitectura de 20 nanómetros no ha sido óbice para la inclusión de 2.000 millones de transistores que no sólo mejoran la eficacia sino que hacen del A8 un 50% más eficaz que su predecesor y esto redunda en una mayor vida de la batería.

Por fin cifras que nos mantendrán alejados del enchufe y que, por lo tanto, multiplicarán la vida útil de la pila al tener que recargarla bastante menos. Además, esto también hará que los desarrolladores puedan jugar sin miedo a la hora de crear mejores gráficos y más capacidades para sus aplicaciones. Metal, por ejemplo es una herramienta específica para los que quieran hacer de sus juegos un problema para los de la PSVita.

Por su parte, la apuesta de Apple con el deporte y la salud -ya lo vimos con el Apple Watch-, redunda en un chip M8 que aumenta capacidades y prestaciones. Se encarga de la brújula, giroscopio, acelerómetro, barómetro y pasa todos los datos a las nuevas aplicaciones que iOS 8 dedica a nuestra actividad. Quedarse en el sofá ya no es una opción ya que nunca fue más fácil monitorizar nuestro ejercicio y ponernos metas.

iSight

 

 

Sin duda la piedra filosofal de todos los iPhone hasta la fecha. Las hay más potentes. Las hay con más aplicaciones de edición. Pero ninguna ha adquirido ese compendio de manejo, calidad y uso como la del iPhone. La cámara que enterró a las digitales se ha remozado en pequeños detalles para seguir siendo la más utilizada del mundo.

A sus 8 Mp de 1,5 micrones y su apertura f/2,2, le han añadido nuevos sensores (como el Focus Pixels que manda información extra sobre lo que encuadramos para que el autofocus se encargue de detalles que ni nosotros veíamos), una detección facial mejorada, un control de exposición más intuitivo que se puede aplicar desde la misma toma previa, un estabilizador óptico automático apoyado en el giroscopio y el chip M8, una app de fotos totalmente remozada y que gana en detalles y nuevas panorámicas de hasta 43 Mp.

Además, la nueva iSight permitirá realizar vídeos en 1080p HD a 60 frames por segundo; se mejora el ratio de la cámara lenta (ahora hasta 240 fps) y añade la captura en modo time lapse… y todo ello con estabilizador de imagen y enfoque automático continuo. El modo ráfaga también mejora y todo ello redunda en un Face Time que se vuelve HD gracias a un 81% más de luz captada.

Conectividad

 

Y todo esto se redondea con unas mejores posibilidades de conexión. El 6 estrena el 4G LTE con mayor capacidad del mercado. Sus 150 Mps de descarga son sólo la punta del iceberg de un smartphone que es compatible con hasta 20 bandas LTE, nueva compatibilidad WiFi 802.11 ac (hasta tres veces más rápida que la actual) y Bluetooth LE. Todo en él será fulgurante.

Por su parte, Apple Pay se convierte en el sustituto de un modelo que tiene “más de 50 años”. Y es que Silicon Valley se ha propuesto acabar con las carteras y las tarjetas de crédito. Los datos bancarios estarán en el equipo y una vez validados con el banco bastará con pasarlo por la caja en el establecimiento donde compremos.

Parece que el escándalo de las famosas ha hecho que pongan la tilde en la seguridad. Al Touch ID (que también mejora su sensibilidad y su seguridad) se une un sistema de pagos que irá abandonando las contraseñas por la biometría. Un esfuerzo porque la nube, el centro de Apple, sea cada vez más infranqueable.

En resumen, el iPhone, el puntal de la compañía, ha hecho lo que tenía que hacer. Dar el salto técnico necesario para volver a colocarse por delante de sus rivales gracias a la dupla con iOS 8. Además, responde -a pesar de Jobs- a las demandas del mercado y tranquiliza a sus clientes habituales (muchos defendemos el tamaño contenido de los dispositivos) con un Apple Watch autónomo.

Le lloverán las críticas seguro pero también los aplausos en forma de ventas millonarias y, sobre todo, de un valor bursátil de la compañía histórico: ayer sobrepasaron los 600.000 millones de dólares. Y eso que todavía les queda renovar los iPad…


10
sep 14

Apple Watch, reapareció la chistera

Por fin Apple comprendió cuál era la clave. Después de casi tres años llorando la pérdida de Steve Jobs y de pulular entre traicionar su ideario o adaptarse al mercado, el equipo de Tim Cook ha concluido que la mejor forma de respetar a su icono es haciendo que Apple volviera a ser lo que era: la única empresa capaz de marcar tendencia en el sector tecnológico, la única capaz de redefinir mercados que ya existían y la única capaz de crear expectación aún cuando todas las novedades están sobre la mesa.

Había corrido más o menos una hora de presentaciones. El iPhone 6, nuevas formas de pago, cifras de ventas sorprendentes (el iPhone sigue siendo el smartphone más vendido en el mundo por mucho que le pese al duo Samsung-Google), etc. cuando Tim Cook volvió a hacer un guiño al ADN de la empresa (el primero fue el propio emplazamiento de la Keynote y recordar a los presentes que allí se dieron a conocer el Mac de 1984 y el iMac de 1999). El heredero de Jobs rezó las palabras mágicas: “one more thing“: un producto llamado a “redefinir lo que se espera de la categoría”; “un nuevo capítulo en la historia de Apple”.

“El producto más personal que nunca han creado” y que sirve para “acercar la tecnología a las pesonas” (la clave de Apple y de su mensaje) es todo un ejemplo de la demanda de personalización de los usuarios y, sobre todo, de la capacidad de diseño del equipo liderado por Jonathan Ive. En total tres colecciones con dos tamaños cada una (38 y 42 mm, los habituales en alta relojería) que denotan tres personalidades diferentes: una más deportiva en aluminio anodizado, panel de vidrio Ion-X y correas técnicas en colores vivos; la “clásica” en acero negro o plata y con cristal de zafiro y la más espectacular Edition en oro de 18 quilates, correas de piel y cristal de zafiro.

Todo en él está pensado para ser u reloj como los de siempre con capacidades que nunca hemos tenido en la muñeca (“otros relojes dan la hora, éste te dice qué hacer con cada segundo”). La corona, por ejemplo, sirve para hacer zoom; la esfera es Retina HD multitouch; las correas son especialmente resistentes y ligeras. Todo un hito de la ingeniería que ha sorprendido por quedar muy por encima de lo que esperaban los rumores.

El fichaje de grandes figuras de Swatch o Burberry se ha traducido, además, en un instrumento tremendamente exacto. Su sincronización con el iPhone le da una desviación máxima de 50 milisegundos respecto al estándar mundial… y se ajusta automáticamente al lugar del mundo donde estés. También ajusta las notificaciones y mensajes y permite una gran cantidad de personalizaciones, más de dos millones para ser exactos. Si dejamos volar la imaginación será difícil que nuestros Apple Watch se parezca a ningún otro.

Como no podía ser de otra forma, toda la experiencia de Apple en aplicaciones de salud también quedan reflejadas en este dispositivo: aprende los movimientos, los monitoriza, adapta entrenamientos… y se prepara para pasar esos datos a la nube para aumentar nuestro control sobre la salud. Por cierto, el sensor de frecuencia cardiaca incorporado seguro que hará las delicias de los más deportistas ya que permitirá monitorizarse en cualquier momento sin aparatos externos.

La unión del departamento de Nike Smart Watch con los ingenieros de Apple significaba que la actividad física se iba a volver relevante. Pero no imaginábamos que el reloj sería capaz de aunar tantas capacidades. Gestionar las horas de sueño, el tiempo que hacemos ejercicio, cuánto nos movemos en nuestra vida diaria, unificar diferentes deportes, marcar objetivos, vincularlo a la quema de calorías, diferentes ejercicios, evolución del peso, etc. permitirán simplificar y hacer mucho más segura nuestra vida deportiva.

Si nos centramos en el apartado “smart” del teléfono, el equipo tendrá vida completamente autónoma del iPhone y capacidades que lo harán un instrumento que va mucho más allá de lo que hacen sus rivales. El botón de debajo de la corona nos acercará a nuestros contactos más habituales (con sus fotos de perfil actualizadas) y nos permitirá tocarlos para enviarles un mensaje o llamarlos -además, las nuevas capacidades de OS X e iOS harán que esas conversaciones estén disponibles siempre donde queramos-.

Emails, mensajes, llamadas, dibujos (otra de las nuevas propiedades del multitouch) que podrán ser enviados o leídos cuando queramos. Funciones más ociosas como el walkie talkie, enviar un toque sutil a otro usuario con sólo pinchar su nombre, etc. hacen que el equipo sea mucho más humano de lo esperado.

En cuanto a las aplicaciones, todas han sido rediseñadas para que se adapten al nuevo formato del dispositivo: calendario, mapas, Passbook, música, AppleTV, iTunes, control remoto de la cámara, temporizador, cronómetro, alarma, tiempo, gestión de las fotos y aplicaciones de terceros han sido desarrolladas para que el terminal sea absolutamente independiente: todo gira en torno al usuario y a iCloud.

Pero, ¿cuál es el secreto para toda esta capacidad en un equipo tan pequeño? Precisamente el tiempo que hemos esperado por él. Apple quería un equipo resistente a golpes, temperatura, humedad… al uso real de un reloj. Ninguna de las arquitecturas que tenían en sus estanterías eran validas para un equipo que tenía que ser ligero, pequeño y potente. Así que crearon un chip que agrupara varios subsistemas en una plataforma súper compacta… y lo recubrieron con retina de alta resistencia. Había nacido el chip S1, llamado a revolucionar la categoría y el cimiento para una familia que promete ser sorprendente.

Para recargarlo se decantaron por un sistema de carga inductiva que mantuviera a salvo cualquier componente delicado del equipo. El MagSafe tenía como objetivo que algo tan nuevo como cargar el reloj fuera tremendamente sencillo e intuitivo. Se tenía que hacer fácilmente incluso medio dormido a oscuras. Y lo han conseguido. Ni siquiera necesita una alineación completa. En poco tiempo promete una autonomía de día y medio (y éste siempre está a pleno uso) de un modo fácil y limpio.

En definitiva, Apple ha conseguido crear un equipo único, diferente, personalizable, a la altura de lo que se esperaba (además, partirá de 349 dólares, mucho menos de lo que se pensaba) que no sólo respeta al máximo el ADN de la casa (diseño y funcionalidad al servicio de los usuarios) sino que respeta al máximo a Steve Jobs. Stay hungry, stay foolish. Y la chistera volvió a dar otro conejo.