El próximo día 31 se estrena en las salas de cine de todo el Estado la última aventura del agente 007. Una vez más, James Bond nos regalará escenas de acción, chicas guapas, ropa de firma y, sobre todo, automóviles de ensueño. Aquí tenéis algunos de los coches más increíbles que ha pilotado el agente más famoso del MI6:
- Bentley Mark IV: el coche de las novelas. El primer gran coche del cine para James Bond y, sobre todo, el coche de lujo británico de entreguerras. Presentado en 1933, se fabricó hasta 1949 de la mano de Rolls-Royce (más tarde ambas empresas se separarían para siempre, una pena). Con un motor de 4,5 litros con súpercargardor y una enorme carrocería de acero, su presencia era imponente. Una reliquia de la que quedan pocas unidades en buen estado y que es muy valorada por los coleccionistas.
- Aston Martin DB5: sin duda, el coche más mítico de la iconografía fílmica de 007. Se trata del modelo de 1964 y está presente en seis filmes del agente. De hecho, es “su” coche. Precisamente por eso, en la película del 50 aniversario ha desbancado al nuevo Vanquish de la gran pantalla. Con un motor de 3.995 cc y un cambio de cuatro marchas manual, sus tres carburadores ayudan a la mecánica a erogar 282 caballos para lograr una velocidad máxima de 233 kms/h. Nada mal para un modelo que vio la luz en 1963.
- Aston Martin DBS del 69: el siguiente gran Aston que acompañó a 007 es un modelo mítico de la casa de Gaydon. Con un motor DOHC I6 de cuatro litros y un peso de 1.590 kilos, sus 325 caballos le catapultaban hasta los 270 kms/h con facilidad. Su diseño era mucho más tosco que el del DB5, pero también mucho más futurista. En 2007 recibió un “homenaje” también de manos de James Bond con una nueva versión con gran éxito comercial. Uno de los pocos que no tiene la calandra original de Aston Martin.
- Lotus Esprit: la primera lección, se pronuncia “esprii”, sin la t y con una “i” larga. Se construyó en el Reino Unido entre 1976 y 2004 y recibirá una nueva edición en 2013. Diseñado por Italdesign, su carrocería futurista y su mecánica de dos litros hacían de este superdeportivo un modelo sin parangón. Muy ligero -superaba por poco los 1.200 kilos- sus 160 caballos le lanzaban por encima de los 250 kms/h, una velocidad nada despreciable en los años 70. Además, su pequeña cilindrada y su cambio de cinco marchas hacía que fuera mucho más eficiente que otros deportivos de la época. Hasta ahora ha habido cinco generaciones, pero ninguna como la que llevó el agente secreto más famoso del cine.
- Range Rover: el modelo de la película Octopussy es un Range Rover de la primera generación que contaba con un enorme motor de 3.5 litros y disposición V8 construido en colaboración con BMW que sólo daba 140 caballos. Sin embargo, a diferencia de otros todo terrenos (no SUVs como ahora) se diferencia por sus acabados y su lujo interior. Sólo de este modo 007 podría utilizarlo. Todo un mito su color oscuro y su forma de trepar. El único todoterreno que ha utilizado hasta ahora.
- Aston Martin Vantage: el deportivo de altas prestaciones de Aston Martin saltó a la gran pantalla con Alta Tensión de 1972. Por aquel entonces, el sucesor del primer DBS, montaba el V8 de cuatro litros de origen Tadek Marek. Sólo se produjeron 71 unidades de un modelo que ganó varios campeonatos y que siempre tuvo un precio de coleccionista. Se construyó bajo el mandato de William Wilson.
- Rolls-Royce Silver Shadow: quizá el coche más lujoso de los que ha poseído Bond. Se trata de un modelo que se construyó entre 1965 y 1980 y que también fue conocido como Silver Wraith. Su motor de 6,8 litros y su cambio de tres marchas automático (cuatro en la versión deportiva) hacían de esta mole de 5,2 metros y más de 2.100 kilos un auténtico buque que devoraba la gasolina. Estreno avances como la suspensión hidramática y aunque la potencia oficial era “la suficiente” pruebas posteriores han demostrado que raras veces se superaban los 200 caballos en estos modelos construidos a mano.
- BMW Z3: con la llegada de Pierce Brosnan para renovar el personaje BMW se hizo un hueco en el garaje de James Bond. Era el primer vehículo no británico que salía de las manos de Q y lo hacía por la puerta grande. El roadster cupé en tono azul con las branquias a los lados del enorme capó escondían una mecánica de 3.2 litros y seis cilindros en línea que erogaba más de 200 caballos de potencia para un modelo que cuatro metros y 1.400 kilos. Una bomba de relojería con un precio atractivo que hizo que muchos se sintieran como 007.
- BMW 750 Li: el toque de lujo germano vino de la mano del 750 Li. Como siempre, la versión del filme era el tope de gama y su motor era un V12 de 5.4 cc que lanzaba esta berlina sobredimensionada hasta los 100 kms/h tan rápido como un Porsche 911 de la época. Fue el primer modelo del mercado en equipar faros de Xenón y también la única berlina alemana del agente. La versión que se construye ahora es la quinta y cuenta con motores híbridos de última generación.
- BMW Z8: Para que 007 volviera a tener ese punto canalla, los guionistas decidieron que volviera a conducir uno de los roadsters de la casa bávara. El Z8, diseñado por Henrik Fisker era un 2+2 descapotable con motor V8 de 4.9 litros que recordaba las líneas del exitoso Z3 pero al que superaba en todo. Sus 1.300 kilos volaban gracias a los 400 caballos de la mecánica. Su precio minimizó sus ventas y su diseño mejoró mucho con su sucesor: el Z4.
- Aston Martin Vanquish: el retorno de James Bond a los Aston Martin vino de la mano del Vanquish (que precisamente ahora recibe una actualización, aunque ésta no saldrá en Skyfall). Este enorme deportivo de 4,9 metros y 1.800 kilos tenía una mecánica V12 de seis litros que producía 507 caballos de potencia. Una maravilla para la vista que reinterpretaba el lenguaje de diseño original de los Aston y volvía a poner a la compañía en boca de todos.
- Aston Martin DBS de 2007: el último gran V12 de Gaydon es un desarrollo sobre el éxitoso DB9 que muestra toda la tecnología de los británicos. Un diseño estilizado, unos acabados perfectos, una silueta impresionante y, sobre todo, un motor de 510 caballos más eficiente y que rinde más gracias a un peso que se queda en los 1.600 kilos gracias al empleo de nuevas aleaciones y materiales. El equipo de Casino Royale se volvió loco para conseguir volcarlo gracias a su elaborada suspensión que lo pega al suelo. La quintaesencia del universo 007.
¿Cuál es vuestro preferido?
Tags: 007, automoción, coches, James Bond


¡Qué artículo tan interesante! Es genial tener agurpados todos los coches que han pertenecido al agente 007. En mi caso tal vez me inclinaría por el Aston Martin Vantage de 72.