Tim Berners-Lee, preocupado por la evolución de internet

Este fin de semana tuvo varias efemérides. Ayer, por ejemplo, se cumplían 70 años del nacimiento del primer Ferrari. Y este mismo fin de semana hacía 28 de la propuesta de Tim Berners-Lee de una red global. Así, el británico aprovechó el aniversario para publicar una carta abierta en la que mostraba sus sensaciones sobre el estado de la web y sus retos.

En el artículo Berners-Lee se muestra muy preocupado por tres tendencias que cree que necesitan combatirse con urgencia: el más importante, la difusión indiscriminada de noticias falsas. Lo más importante, es que el británico apunta a quiénes deben realizar más esfuerzos por mitigar este problema. Google y Facebook han de liderar la lucha por mucha presión que tengan de los usuarios.

El problema reside en que, mediante los algoritmos, los grandes de internet priorizan el contenido sobre el que creen que vamos a hacer click. No importa que este sea cierto o falso. Esto hace que sea demasiado fácil hacer que los contenidos desinformativos se conviertan en virales en la red. Al fin y al cabo “a través de la ciencia de datos y de los ejércitos de bots, aquellos con malas intenciones pueden engañar al sistema para difundir información errónea y obtener beneficios financieros o políticos”, sentencia.

Berners-Lee también apunta a los usuarios que somos los que debemos hacer presión para que las grandes tecnológicas no cesen en su empeño de controlar la veracidad de los contenidos así como de evitar que se creen “órganos centrales que decidan que es verdad y qué no”. Por eso es importante que los algoritmos sean públicos y transparentes y que la sociedad sea consciente y pueda ejercer de forma natural su poder regulador.

En segundo lugar muestra su preocupación por la pérdida del control sobre nuestros datos personales mediante largos y confusos “términos y condiciones de uso” que se han de aceptarse a la hora de registrarse y acceder de forma gratuita a algunas webs y servicios. Si a esto le sumamos, como reveló hace pocos días WikiLeaks, que los Gobiernos están realizando recopilaciones masivas de datos sin permiso de los particulares, nos encontramos con la libertad de expresión seriamente dañada así como evita que la red sea un espacio libre independientemente de nuestro sexo, religión o procedencia.

Relacionado con los anteriores, el tercer problema es la falta de transparencia de las campañas políticas en internet. Al acceder a nuestros datos -como hemos visto en el segundo punto- los políticos pueden lanzar varios mensajes a cada usuarios -la desinformación del primer ítem- de una forma poco ética pero tremendamente eficaz a la hora de conseguir votos: a cada uno le dicen lo que quieren oír.

¿Hay alguna solución a estos problemas? Básicamente “devolverle a la gente el control de sus datos”. Crear un sistema justo de micropagos que no bloquee a la gente el acceso a los servicios y que nos libere de la publicidad, crear legislación para las campañas políticas y la desinformación y tribunales supranacionales contra los abusos de las administraciones. Nada de esto será rápido pero es la única forma de proteger un mundo digital cada vez más hibridado con el real.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en “Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital” por la Universidad del País Vasco.

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