Chevrolet Corvette ZR1 2019, ¿penúltimo pecado?

Antes de comenzar con este post hemos de decir que apoyamos totalmente la electrificación. El uso de combustibles limpios para sostener nuestras demandas de movilidad y, sobre todo, el uso responsable del transporte para evitar un daño aún mayor al planeta. Sin embargo, desde que tenemos uso de razón somos amantes del automóvil. De la sensación de libertad que nos regala y, sobre todo, de la escalada de pulsaciones y el chute de adrenalina que supone pisar hasta el fondo un pedal y oír un rugido que hace estremecerse hasta el último rincón del infierno. Precisamente por eso os traemos hoy el nuevo Chevrolet Corvette ZR1 2019. ¿El penúltimo pecado?

La saga de los ZR1 es, sin duda, la más salvaje de las que se ensamblan al otro lado del Atlántico. Más allá de los Viper o que los estratosféricos Hennessey, esta combinación alfanumérica evoca circuitos, carreteras interminables, paisajes solitarios y sobre todo, mucha potencia y velocidad. De hecho, la última variante es el Corvette más potente y salvaje que nunca ha existido. Las cifras hablan por sí solas: motor 6.2 V8 LT5 con 755 CV a 6.300 rpm y ¡969! Nm a tan solo 4.000 rpm. Es cierto que es una evolución del motor del anterior ZR1 y su “hijo” el Z06, pero los cambios -el nuevo compresor volumétrico un 52% más capaz- hacen que se trate de una mecánica que poco tiene que ver con la anterior en rendimiento.

La mecánica va acompañada de una caja manual de 7 velocidades o de una automática de ocho con levas en el volante. También es pionero en esto: nunca antes un Corvette ZR1 equipó una automática.

Siguiendo ese espíritu, Chevrolet promete que la forma siempre ha seguido a la función: por eso es tan agresivo en diseño. Por eso un frontal propio de Transformers, porque hacen falta hasta 13 radiadores para refrigerar el bestial motor. Por eso ese bulto tan prominente en el capó, el poderoso compresor que alimenta semejante mecánica.

La fibra de carbono usada de forma masiva es solo un guiño del enorme trabajo de ingeniería. El mejor ejemplo son los dos paquetes aerodinámicos disponibles desarrollados en el túnel de viento y que se llaman low winghigh wing. El primero genera una carga aerodinámica un 70% superior a la del Z06 y permite lanzar al ZR1 hasta los 338 kms/hora.

El segundo, que viene acompañado de un splitter delantero con aletines en fibra de carbono; neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 de 19″ delante y 20″ detrás así como el Magnetic Ride Control para una mejor gestión de la suspensión incorpora un alerón más alto y grande.

La suspensión con dobles triángulos tanto delante como detrás, el equipo de frenos carbonocerámicos y pinzas de seis pistones delante y cuatro detrás dan buena cuenta del espíritu de circuito de esta bestia. Además, su peso en seco de 1.598 kilos arroja un ratio peso potencia de 2:1. Estratosférico.

El objetivo es múltiple: por un lado, mejorar en todo a su antecesor; por otro, demostrar que los súper deportivos estadounidenses por fin están al nivel de sus homólogos europeos y japoneses. Pero, sobre todo, dar un último capricho a unos pocos afortunados antes de la necesaria y esperada electrificación del parque móvil.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en “Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital” por la Universidad del País Vasco.

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