Movilidad eléctrica, el empleo como reto

La movilidad limpia es un imperativo medioambiental, económico, político y social. Y parece que la eléctrica es la que tiene tomada la delantera a otras alternativas por lo que la industria se ha puesto manos a la obra para lanzar productos e infraestructuras que permitan dar el salto de los combustibles fósiles a esta alternativa que, si se nutre de renovables, puede frenar la velocidad del cambio climático.

Por fin hemos pasado de las buenas intenciones a una hoja de ruta ejecutable toda vez que los fabricantes y la industria auxiliar comienzan a ver que las cifras cuadran y la demanda crece. Sin embargo, los motores no son el único reto ya que las reestructuración de las plantillas, su formación en nuevas tecnologías y la implementación de los robots (industria 4.0) a las líneas de fabricación parecen venir de la mano de la electrificación.

Elmar Degenhart, CEO de Continental AG dejó claro en una reciente entrevista que la movilidad eléctrica traerá la pérdida de millones de empleos en el sector, sobre todo en la industria auxiliar, en la que su empresa se encuentra situada como una de los líderes del sector.

Si atendemos a la estructura de la plantilla del gigante alemán, de los 218.000 asalariados con los que cuenta, 30.000 pertenecen a la división PowerTrain, relacionada con las motorizaciones, hoy día la gran mayoría, de combustión.

El propio Degenhart explicó que entiende que las nuevas demandas crearán también nuevos puestos de trabajo pero que la industria está en un momento clave para afrontar este cambio de una forma suave, inteligente y con “poco impacto” para los trabajadores.

¿Cuál es el motivo de que esta falacia salga de boca de uno de los empresarios más importantes de la industria? Probablemente la falta de adaptación que está demostrando, por ahora, la industria alemana -motor del automóvil europeo- frente a sus rivales en materia de alternativas limpias al motor térmico. Mientras que sus vecinos franceses (sobre todo la Alianza Renault-Nissan) cuentan con varios modelos eléctricos o híbridos en la carretera; los rivales estadounidenses trabajan ya en la movilidad autónoma y eléctrica y Toyota celebra las ventas por millones de su familia híbrida y habla de abrir sus patentes a la industria auxiliar, la apuesta de los fabricantes germanos siguen siendo modelos que se presentarán a medio plazo.

Es por ello que su reflexión, casi a modo de amenaza decimonónica, oculta buena parte de razón ya que son miles los puestos de ingenieros informáticos y especialistas en inteligencia artificial los que la industria demandará para el desarrollo de soluciones autónomas (que luego se podrán extrapolar a otros segmentos del transporte como la aviación y navegación) así como soluciones de movilidad limpias.

De hecho, según estudios, el valor anual de la industria de movilidad autónoma llegará a los 42.000 millones de dólares. ¿Significa esto la pérdida de puestos de trabajo o solo un esfuerzo en formación y reconversión como la que ya han vivido y vivirán otros sectores? Sin duda, procesos como la gamificación, tecnologías como la realidad virtual y la formación serán cruciales para reciclar un sistema que hunde sus raíces en los albores del siglo XX. ¿Podrá afrontarlo la vieja Europa? Esperemos que sí.

Binary Soul, sus apuestas para 2017

Después de un 2016 de lo más ajetreado en lo tecnológico gracias a la consolidación de nuevas propuestas tecnológicas en el mercado como la realidad virtual o la realidad aumentada, 2017 se presenta como un año lleno de retos en diferentes campos productivos como la industria, el turismo, el marketing, etc. que cada vez notan más el impacto de las TIC.
Estas son las apuestas que Binary Soul hace para los próximos doce meses en los que el desarrollo tecnológico seguirá siendo clave para el desarrollo social y económico.
  • Realidad aumentada en aplicaciones móviles. Herramientas que llegan gracias a su público potencial a muchas más personas y que tienen un enorme potencial en campos como el marketing, la publicidad y las ventas. Una nueva forma de reformular la experiencia de los clientes para con los productos y servicios así como de potenciar la gamificación en áreas como el turismo -museos, cultura, etc.-. La nueva generación de móviles incorporarán nuevos chips con especificaciones para la realidad aumentada y la virtual.

 
  • Realidad virtual a través de aplicaciones multisectoriales. Sectores como el inmobiliario -y cualquier área comercial del sector servicios- acceden a un sinfín de posibilidades gracias a nuevos configuradores, propuestas personalizadas, etc. Una forma de diferenciarse en cualquier mercado por muy saturado que sea gracias al desarrollo del análisis de los Big Data. Propuestas como Daydream de Google; Hololens de Microsoft; Oculus, Sony, HTC confirman la apuesta de las tecnológicas por esta forma de consumir contenidos.
 

 
  • Mixed Reality. También conocida como AR/VR es el resultado del proceso de maduración de las dos tecnologías anteriores. Su unión abre un enorme abanico de posibilidades en materias como los videojuegos, la medicina o la educación… sin olvidar la publicidad o el marketing. El año pasado ambas tecnologías facturaron 5.200 millones de dólares pero, según IDC, en 2020 alcanzarán los 162.000 millones.
 

 
  • Gamificación orientada a la capacitación de profesionales en la industria (llamada Gamified Training System o GTS). Las nuevas necesidades de la denominada industria 4.0 requieren la adaptación de miles de trabajadores a nuevos sistemas productivos. El salto hacia la robotización no solo significa implantar nuevas máquinas sino saber ganar eficiencia y eficacia en los procesos productivos híbridos humano-máquina.
En definitiva, un paso más en el proceso de digitalización que están viviendo los diferentes sectores económicos de nuestras economía para adaptarse a la generación Z y a las demandas de sostenibilidad y competitividad que exige esta segunda mitad de década.

2016, los grandes gazapos de las tecnológicas

Para muchos [Enlace roto.]: el caos político en Europa, la crisis de Brasil, las elecciones americanas, la crisis de los refugiados, el recrudecimiento de la Guerra de Siria, el dopaje deportivo, la muerte de figuras de la cultura o el proceso de Paz en Colombia, las nuevas pruebas del cambio climático, etc. Un escenario en el que muchos han buscado en los avances de la medicina o la tecnología un halo de luz para darnos esperanza.

Sin embargo, la velocidad del mercado tecnológico unido al espíritu de prueba y error de las tecnológicas así como el proceso de aprendizaje en el que aún se encuentra la sociedad con nuevas herramientas como las redes sociales ha hecho que Silicon Valley y compañía hayan tenido también unos cuantos errores de bulto en su cuenta particular. Estos son los más llamativos.

  • Samsung y su Galaxy Note 7. Estaba llamado a ser el teléfono del año. Por diseño, por hardware y por rendimiento. No obstante, una serie de decisiones erróneas así como las prisas por evitar que Huawei les siguiera recortando cuota de mercado acabó con la retirada del terminal del mercado por la inseguridad de sus baterías y pérdidas que se estiman en más de 17.000 millones de dólares sin contar el grave daño causado a la imagen de los coreanos. Ahora les toca dar lo mejor de sí mismos con el Galaxy S8 que llegará a principios de 2017.
  • Apple decepciona con sus pocas novedades. Si Samsung ha tenido un año “complicado” no lo ha sido menos el de Apple. Es cierto que sus beneficios aunque han bajado por primera vez en más de una década siguen siendo inalcanzables para cualquier otra empresa -tecnológica o no-. También que tiene una sólida base de compradores que parece inmutable hagan lo que hagan pero las pocas evoluciones en el iPhone (del que dependen en exceso), el mínimo salto dado en el Apple Watch, la escasa evolución en el iPad y el polémico giro en la familia MacBook obligan a la empresa a un 2017 revolucionario para no convertirse en el Microsoft de principios de siglo.
  • Google y sus periféricos. A pesar de su enorme dominio de la red de redes y del negocio de la telefonía móvil gracias a Android, la empresa sigue dando palos de ciego en el complicado mercado de los wearables. El cierre del proyecto de las Google Glass parecía comprensible hasta que Snapchat demostró que había nicho (muy específico pero lo había) con sus Spectacles; la nueva generación de Android Wear sigue demorándose y sus productos siguen sin encontrar un hueco. Veremos qué hacen en el nuevo año ahora que otros les han marcado el camino.
  • Blackberry se marcha. Un caso tan sangrante como el de Nokia (que por cierto volverá de la mano de ex empleados el año que viene) ya que los canadienses de RIM inventaron los smartphones y dominaron los primeros años. Sin embargo, fallos en su sistema de seguridad que derrumbó Blackberry Messenger y su falta de encontrar aliados en la carrera de las aplicaciones hizo que en 2016 los canadienses anunciaran el abandono del mercado y la venta de su marca a la china TCL que comercializará teléfonos Android con la antigua enseña.
  • Project Ara, LG y los terminales modulares. De haber salido la apuesta hubiera revolucionado por completo la forma en la que consumimos smartphones y tabletas. Dispositivos que se podían mejorar y personalizar gracias a piezas secundarias extraíbles como la cámara, la batería, etc. Perfecto para no tener que cambiar de equipo cada pocos años o, simplemente, para poder adaptarlo a nuestras necesidades en cada momento. El primer modelo de gran consumo con un sistema similar, el LG G5 fue un fracaso estrepitoso y ahora esta idea, muy buena para nosotros, se queda en un cajón a saber por cuánto tiempo.
  • Adiós a Pebble a manos de FitBit. Quizá uno de los movimientos menos comprensibles de este 2016. Una de las marcas pioneras en el mundo de los smartwatches, compatible con todas las plataformas, ajeno a las estrategias de marca de las multinacionales y creado para los usuarios con la ayuda de los usuarios. Aunque sus inicios fueron prometedores, el empuje del mercado hizo que estos buenos equipos cayeran en el ostracismo hasta ser comprada por muy poco dinero por FitBit. Lo más incomprensible es que la multinacional anunció de inmediato el abandono de los modelos, la ausencia de soporte y su interés exclusivo por las patentes.
  • Yahoo! sigue en su línea. Aunque para los medios el gran fallo de 2016 puede haber sido el Note 7, el verdadero annus horribilis lo ha tenido Yahoo! que en septiembre sufría el mayor hackeo de la historia hasta la fecha: 500 millones de cuentas perdidas. Un récord que ellos mismos batirían hace pocos días con otros ¡1.000 millones de cuentas hackeadas! Un agujero de ciberseguridad que ha provocado que se pare su posible venta y que sentencia la primera gran empresa de internet.
  • Twitter sigue perdiendo dinero y relevancia. Aunque hay una generación para la que las redes sociales se dividen entre Facebook y Twitter (puede que le sumen Instagram) lo cierto es que la realidad es mucho más dura para la empresa del pájaro azul. Sigue perdiendo usuarios, sigue perdiendo millones, sigue perdiendo relevancia, sigue perdiendo oportunidades de negocio y ya ve por delante a Snapchat y a Instagram -la segunda, sobre todo, le puede dar lecciones de cómo monetizar una red social con pocas palabras-. Son muchos los directivos que quieren vender la empresa antes de que valga tanto como Yahoo!.
  • Nintendo ¿éxito o fracaso? Es cierto que han sido protagonistas de dos de los juegos del año (probablemente los que más impacto mediático han tenido con mucha diferencia). Si Pokémon Go fue un (incomprensible) fenómeno social global, Super Mario Run ha batido sus récords de descargas y aunque son muchos los que se quejan de su precio y las acciones de la empresa han vuelto a bajar, los nipones han demostrado el enorme recorrido que tienen como desarrolladores de juegos móviles. Su alianza con Apple puede dar muchos dividendos a ambas empresas. Por cierto, la NES Mini ha batido récords de ventas por encima de consolas mucho más potentes. ¿Es eso un fracaso? Lo veremos cuando lancen Switch, el híbrido entre consola y portátil.

Premios 2016: imagen y sonido

Un año más se acerca el final del año y el momento de recapitular cuáles han sido los mejores dispositivos tecnológicos de este 2016. Equipos pensados para hacernos la vida más fácil y, sobre todo, para suponer una mejora en nuestro día a día (la tecnología nunca ha de ser el fin sino el medio). Esta séptima edición de los Premios La Caverna Cibernética buscan premiar tecnologías accesibles con un buen equilibrio entre rendimiento, utilidad y precio. Además, seguimos con la evolución que marcan los consumidores (y en el apartado de hoy los equipos reproductores dejan paso a los centros de ocio y a las plataformas de contenidos).

Mejor televisiónSAMSUNG KS9500

En 65 o 78 pulgadas, el modelo curvo SUHD de los coreanos devuelve a Samsung al trono (del que cayó por culpa de la tecnología OLED de LG el año pasado) gracias a su excelente paleta de colores, su diseño, su enorme contraste y su tecnología para minimizar los reflejos. Lo más impresionantes es que a pesar de su gran carga tecnológica y formato, su precio parte de los 3.999€

Mejor centro de ocioPLAY STATION 4 PRO

Si hubiera que definirla con una palabra, ésta sería potencia. Además es tremendamente versátil como centro de ocio gracias a Netflix, Spotify, el fondo de contenidos de Sony, etc. Su 4K dinámico es, por ahora, imbatible; su hardware destila potencia y velocidad y el ecosistema PS la convierte en un rival, por fin, a la altura de Xbox en este apartado. Un gran salto evolutivo.

Mejor plataforma de contenidosNetflix

Un año después de su aterrizaje en nuestro mercado se ha convertido en la referencia gracias a su apuesta por los contenidos propios, por conseguir recuperar parte de las licencias y por sus continuas actualizaciones. Este año, con la llegada de HBO llega su verdadera vara de medir pero, por el momento es imbatible. Por cierto, si disfrutáis de una pantalla 4K no dudéis en pagar el extra. Vale hasta el último céntimo que cuesta.

Mejor dispositivo de sonidoPhilips Fidelio B8

Cuando oímos hablar por primera vez en Xataka Home de una barra de sonido compatible con la tecnología Dolby Atmos fuimos bastante excépticos. Además, su precio no llegaba a los 1.000 euros. ¿Una forma muy inteligente de potenciar nuestra televisión ocupando y gastando poco? ¿Un dispositivo que acabaría olvidado en la última página de un catálogo? Una vez probado nos enamoró su sistema 5.1.2, su sistema de calibrado de audio, las posibilidades de personalización y su nitidez. Perfecto para espacios reducidos (o abiertos) y con un diseño excepcional. El complemento perfecto.

Mejor cámara de fotosCanon EOS 100D

En un momento en el que el mercado se divide entre aquellos (la gran mayoría) que consideran que la cámara de su smartphones es más que suficiente para captar sus fotos del día a día y aquellos puristas que emplean la más alta tecnología para retratar el mundo, modelos como la Canon EOS 100D cobra más sentido que nunca. Una réflex compacta con un precio contenido (por debajo de los 500€) que cuenta con toda la calidad de los nipones: un excelente visor, un software sencillo e intuitivo. Lanzada en 2014, sigue siendo la mejor del mercado en relación calidad-precio.

Mejor cámara de vídeoGOPRO HERO5 BLACK

Con los móviles ocupando todas nuestras grabaciones y capturas, las cámaras han dejado de ser una herramienta para recordar nuestro día a día y las más pujantes son las de acción. Y a pesar de los apuros que pasa la empresa y de que cada vez tiene más rivales de calidad, ninguna, aún, supera a GoPro y su gama Hero. Más ligera, más compacta, más capaz, con mejor diseño y el mismo precio. ¿Quién da más?

Motion Box, innovación cercana

En muchas ocasiones nos hacemos hueco en internet de las reseñas que medios especializados destacados hacen sobre productos pensados y ensamblados en lugares tan lejanos como Asia o California sin fijarnos en que Euskadi es tierra de grandes innovadores y emprendedores. Personas que suman sus capacidades y conocimientos a su trabajo.

Uno de estos casos es el de Motion Box una solución de la tecnológica bilbaína Binary Soul que os presentamos hace poco más de un año y que aúna la visualización de datos de diseño con un avanzado sistema integrado de control gestual pensado para la industria.

El estuche, que cuenta con el diseño atemporal, minimalista y sofisticado de ADN Design y tiene una tecno-superficie de DuPont Corian implementada por Dab Leioa permite mostrar productos con las manos y crear experiencias 3D a través de la interacción natural y la simulación de datos.

La clave de su utilidad reside en que permite a los presentes interactuar con los contenidos (seleccionar y coger objetos con las manos) sin necesidad de teclados u otros periféricos. Pueden moverlos e incluso cambiar su perspectiva 360 grados con la misma facilidad con la que en la vida real se podría mover cualquier elemento.

Para mejorar su potencial, existe una peana construida en Corian en color Glacier White que, en palabras de Carlos Alonso, director del proyecto, ha permitido a Binary Soul “dar forma, dirigir y orientar las dos líneas estratégicas de desarrollo en las que se basa el proyecto: UltraPure y NatureTech”. La primera propone diseños sencillos y minimalistas mientras que la segunda exige la integración de materiales naturales en productos tecnológicos.

La unión del Corian con la madera de cerezo sin tratar así como de acero inoxidable en la base ha conseguido el equilibrio entre la precisión tecnológica y la interacción natural. Esto redunda en un conjunto que sugiere conexiones entre productos artesanales y sofisticados elementos tecnológicos que nos recuerdan a firmas de lujo como Bang&Olufsen.

Tanto The Head Motion Box (para presentaciones sentado) como The Column Motion Box (presentaciones de pie) son las dos partes de un producto que se puede separar fácilmente y que sigue funcionando sin problema gracias a su software TIC limpio e intuitivo.

Es fácil de conectar a cualquier pantalla (incluidas televisiones analógicas), compatible con múltiples lenguajes y personalizable para cumplir con las necesidades de cada empresa o industria. Un ejemplo de un producto creado en nuestro entorno que no solo nos hace la vida más fácil sino que nos permite crear sensaciones y emociones significativas para las personas.