04
dic 14

Patentes, el estigma chino

ZTE, Huawei, etc. han sido noticia hasta ahora por su enorme expansión. Fabricantes de tecnología (mucho más allá de móviles o tabletas) que controlaban su mercado interno y que comenzaban a vivir una “tímida” expansión en el panorama internacional lo que les mantenía alejados de las duras pugnas legales en relación a las patentes que protagonizaban los gigantes coreanos, japoneses y de Silicon Valley.

Sin embargo, lo que comenzó como una expansión gradual se ha convertido en una “invasión” que les está permitiendo quedarse con gran parte del negocio en Europa y Estados Unidos y que no sólo los convierte en una amenaza sino que les está llevando a comprar a sus competidores. ¿Seguirá entonces la estrategia de las empresas occidentales de mirar hacia otro lado? Según ha publicado Digitimes parece estar fraguándose una alianza entre Nokia, Ericsson, Microsoft y otras multinacionales para demandar a determinados fabricantes chinos -especialmente Xiaomi, Coolpad, Meizu, Oppo y Vivo- por violación de patentes industriales.

Durante los últimos tiempos hemos visto como la propiedad intelectual copaba tantos titulares como los lanzamientos de nuevos productos y servicios y son muchas las empresas que han decidido proteger al máximo sus patentes de la competencia para conseguir una ventaja definitiva en el mercado (Microsoft, por ejemplo, es uno de los que más gana cada vez que se vende un dispositivo Android y Google compró Motorola sólo por las patentes).

La U.S. Trademark and Patent Office es una de las más activas del mundo y cada año se registran miles de ideas, productos y servicios. Lo mismo ocurre en China donde las patentes han conocido exponencial durante las tres últimas décadas hasta el punto de que en 2012 superó a su homóloga norteamericana.

Ese año la cifra creció un 31% respecto al anterior y se llegó a la espectacular cifra de 1,26 millones de registros. Y parece que es sólo el principio porque el Gobierno asiático pretende llegar a la cifra de dos millones en 2015 (algo que algunos expertos catalogan de exhorbitante sobre todo si tenemos en cuenta que el 80% de las patentes en China se dan a ciudadanos de ese país cuando en Estados Unidos la cifra suele rondar el 50%).

De nuevo, ZTE y Huawei (que no destacan por ser plagiadores) destacan sobre manera y se calcula que, aunque de momento la inversión bruta en I+D+i de Estados Unidos es superior a la china, en 2023 el gigante rojo debería superar al Tío Sam. ¿Dónde está el truco para este ritmo de crecimiento?

Por un lado están los incentivos de la Administración para registrar propiedad intelectual dentro y fuera de sus fronteras. Por otro, en la calidad de las patentes. Sí, también hay diferentes grados de calidad aquí. Y China destaca en las llamadas Utility Model Patents, es decir, registros de perfil bajo pero que sirven para aumentar la cifra y atraer inversión.

¿Cómo afectará este cambio de estrategia de ambos bandos? Hasta ahora la Administración asiática ha sido implacable con las empresas extranjeras. Apple, sin ir más lejos, ha sido condenada en más de una ocasión por violar patentes de fabricantes chinos muchas veces bajo criterios “sorprendentes”. El caso más llamativo se dio cuando GooPhone, conocida en occidente por “fusilar” los iPhone, demandó a los de Cupertino por copiar su I5 y ganó.

GooPhone I5

 

Sony, Phillips, Canon, Dell o Samsung son otros ejemplos que no sólo han tenido que soportar copias de sus productos sino que además, cuando han sido demandadas han perdido. Esto ha provocado que la mayoría de los fabricantes hayan decidido dejar de guerrear entre ellos para crear una alianza que les permita defenderse (esta vez con la protección de la justicia internacional) de las réplicas chinas.

Esta nueva estrategia, sin duda, podría poner en jaque las estrategias de expansión internacional de algunas empresas como Xiaomi, Oppo o Meizu que hasta ahora sólo tenían presencia en algunos países donde la presión china era lo suficientemente fuerte como para protegerlas.

De momento, Huawei, Lenovo o ZTE se han apresurado a comprar empresas tecnológicas con una gran tradición tecnológica (y muchas patentes en sus estanterías) así como a llegar a alianzas con las multinacionales occidentales para evitar un problema inminente.


03
dic 14

S Pen Adavanced, Samsung quiere reinventar el stylus

Sin duda, es una de las señas de identidad de Samsung como fabricante de smartphones y tablets. Su gama Note -para nosotros la mejor de su catálogo- tiene como bandera este pequeño accesorio que con el tiempo ha ido evolucionando y que ahora, recibe el espaldarazo definitivo para convertirse en el factor decisivo a la hora de comprar un equipo de los coreanos. Se trata del nuevo S Pen Advanced, mucho más que un simple stylus.

Cuando se presentó el último Note 4 ya destacamos que el lápiz había duplicado sus puntos de presión hasta 2.048 lo que le otorgaba una precisión sin precedentes en un periférico de este tipo. Además, la dupla mejoraba su sensibilidad y se convertía en un equipo perfecto para aquellos dispuestos a trabajar con una diagonal de 5,6 pulgadas.

Sin embargo, en la última conferencia de desarrolladores de San Francisco los ingenieros han ido un paso más allá y ha presentado una nueva versión, el S Pen Advanced que aumenta a 4.096 los puntos de presión -la sensibilidad es casi la de una estilográfica- además de ser capaz de reconocer factores como la velocidad, la inclinación o la rotación (factores definitivos a la hora de escribir) y que entre sus nuevas funciones tendrá la posibilidad de reconocer la escritura a mano alzada.

Esto último indica que Samsung quiere entrar de pleno en el mercado de los diseñadores gráficos y dibujantes que no siempre utilizan paneles horizontales para sus obras -sobre todo en las últimas fases de sus proyectos-.

Por lo que han explicado, en un primer momento el nuevo Pen sólo será compatible con los Galaxy Note 4 y Galaxy Note Edge. Algo menos se sabe del puntero S Pen SDK y que está pensado para que los desarrolladores puedan añadir nuevas funcionalidades específicas a las aplicaciones que descarguemos en el phablet coreano. Sólo sabemos que será un accesorio extra que no se añadirá en el pack inicial de los Note (el Advanced tampoco) y que aunque no hay fecha de lanzamiento jugará un papel decisivo en la nueva estrategia de la compañía.

Menos variantes, más beneficio

 

 

 

 

 

Ya hemos hablado más veces de que entre Apple y Samsung se llevan el 105% de los beneficios del mercado de smartphones (lo que aboca a todos sus rivales a pérdidas cada vez que venden un terminal). Sin embargo, la llegada del iPhone 6 y 6 Plus y una oferta excesivamente fragmentada en el catálogo de Samsung ha hecho que la balanza entre ambos competidores -hasta hace poco 55-50- se haya desequilibrado hacia los de Cupertino.

Los coreanos han admitido que tras diez trimestres con márgenes de beneficio de su división móvil superiores al 15%, el último trimestre la cifra se ha derrumbado al 7%, la peor desde septiembre de 2008, antes de la llegada del primer Galaxy.

Precisamente por eso la nueva estrategia de la empresa consistirá en limitar su oferta (entre un 25 y 30% de sus modelos dejarán de fabricarse) para centrarse en los modelos de gama media y alta -los smartphones son los que más beneficio dejan por unidad en las arcas de la multinacional-. Otro de los pilares será aprovechar mejor las sinergias entre las diferentes gamas para aprovechar los componentes comunes, conseguir mejores precios en la fabricación y mejorar el beneficio.

Recuperar el trono en China, donde recientemente ha sido superada por Xiaomi, y reforzar su imagen de marca con las familias Galaxy S, Note y Alpha parecen fundamentales para evitar ser superado por el gigante chino y no perder el ritmo de Apple que con sólo cuatro modelos de iPhone (6, 6 Plus, 5S y 5C) sigue batiendo récords de ventas y copando los terminales con mejor acogida.


28
nov 14

Shoppyo, ¿la unión hace la fuerza?

El principio que se sigue es básico. El mismo que el de las grandes cadenas de distribución frente a los productores: si hacemos una compra mayor, mejoraremos las condiciones del trato. Si nos sumamos muchos para hacer un pedido mayor, el precio será más ventajoso. Eso pensó Antonio Martínez Sánchez que puso los cimientos a esta web de compra colectiva, un paso más en las posibilidades del comercio electrónico.

El comercio electrónico lleva años disfrutando de un crecimiento sostenido en todos los mercados. Lo que comenzó como un servicio extra que las tiendas clásicas ofrecían a sus clientes ha acabado convirtiéndose en una economía de escala en la que algunas de estas tiendas virtuales se han convertido en referencia de cómo llevar un negocio.

Desde marcas que reservan sus mejores productos u ofertas a sus tiendas en internet hasta outlets o productos con precios mucho más ventajosos porque desaparecen intermediarios y gastos físicos para el comerciante. Todos los modelos -incluso el “couponing”- viven una época de gran expansión porque el acceso a internet es cada vez más sencillo y rápido -sobre todo a través de las apps de los smartphones- y porque nos permite realizar ventas privadas, vetas “flash” y, sobre todo, comparar información sobre los productos.

Sin ir más lejos, Amazon es la “personificación” de cómo un negocio online puede convertirse en una empresa mucho mayor que cualquier otro distribuidor físico del planeta. Y todo ello sin perder un ápice de calidad en el trato con el cliente.

Shoppyo, el origen

 

En una entrevista en Xataka el fundador explicaba que todo nació en un ascensor. Un vecino suyo de edificio -donde también están las oficinas donde trabajaba- le comentó que necesitaba un toldo para la terraza. Como sabía de más personas que querían comprar uno, puso un anuncio en el portal para sumarse y conseguir un precio más ventajoso del proveedor.

Esta idea que lleva décadas funcionando en los mercados verticales clásicos tiene ahora en las redes sociales la posibilidad de mutarse en una idea redonda para los mercados globales. Shoppyo nacía con una idea tan genial que parece mentira que no se hubiera aplicado antes, con el apoyo de Murcia Emprende y NEOTEC y, sobre todo con un funcionamiento de lo más sencillo.

El usuario se apunta a un grupo de compra o crea uno nuevo. Durante cinco días cualquiera puede sumarse (el tiempo ahora es ese pero dicen que podría modificarse en situaciones excepcionales) y una vez cerrado el grupo se pasa la petición a diferentes comercios adscritos al sistema. Entre ellos comienza una subasta transparente en la que cada uno de ellos deberá indicar también el precio original -por si alguno de los miembros quiere echarse atrás y comprar al precio inicial-. Terminada la subasta los compradores deciden si aceptan o no la mejor oferta y, de ser así, se realiza un pre cargo en las tarjetas de los usuarios.

En caso de que el grupo se quede más reducido que los solicitantes originales, el comercio podrá decidir libremente si mantiene las condiciones o no a los compradores finales. Una vez cerrado el trato cada usuario se hará cargo de sus gastos de envío.

La idea de Shoppyo no es tanto la de competir con los gigantes de internet, sino dinamizar las relaciones entre los clientes y los pequeños distribuidores locales. En cualquier caso sólo el tiempo -y el dinero- dirán si esta idea tan sencilla es tan genial como parece.

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26
nov 14

Consumos, ¿por qué tanta polémica?

¿Quién no se ha enfrentado alguna vez a la compra de un coche y ha preguntado al comercial cuánto gasta realmente por el modelo que le interesa? Cada vez existe más polémica alrededor de las diferencias (a veces enormes) entre el consumo homologado y el consumo real del vehículo lo que ha generado una enorme “mitología” sobre cómo se realizan las mediciones. Además, la llegada de la crisis (con la subida de los carburantes tanto en precio bruto como en el impacto sobre nuestras ganancias) así como los impuestos por tramos en función del consumo homologado han hecho que esta cifra este de total actualidad.

New European Driving Cycle

 

NEDC son las siglas clave para entender todo esto. En castellano se podría traducir (no literalmente) como el Ciclo Europe Normalizado de Homologación y está instaurado por una entidad dependiente de Naciones Unidas y que responde al nombre de United Nations Economic Comission for EuropeLa integran 56 Estados y sirve para fomentar la colaboración económica entre los mismos.

El actual sistema (pronto verá la luz su sustituto, un ciclo que permita catalogar los vehículos en niveles de eficiencia como ya ocurre con los electrodomésticos y las ruedas) es una prueba parametrizada a la que todos los fabricantes deben someter a todos los nuevos modelos en todas sus versiones (incluidos niveles de acabado si estos incluyen llantas u otros elementos que puedan hacer variar el resultado).

El ciclo consta de una prueba real en banco de rodillos y en un espacio cerrado en el que la estructura se ajusta en diferentes niveles de resistencia en función del coeficiente aerodinámico y el peso del modelo. Esto permite, en teoría, emplear un mismo banco de modelos para diferentes configuraciones de carrocería para un mismo modelo siempre que compartan motor y ruedas. Respecto a la mecánica, un potente ventilador frontal se encarga de mandar el aire suficiente para que se dé una correcta refrigeración y se adapta siempre a las necesidades del motor en función de la velocidad y potencia requeridas.

Por último, los modelos tienen que haber vivido un rodaje de entre 3.000 y 15.000 kms y antes de la prueba pasarán un periodo de entre 6 y 30 horas en un espacio estanco a 25 grados. Después, la prueba se realizará con una persona dentro del vehículo y con todos los dispositivos electrónicos y eléctricos del coche apagados.

Ciclo urbano y ciclo extra-urbano

 

 

 

Durante 20 minutos cada modelo recorrerá unos 11 kms a una velocidad media de 35 kms/h. Los pasos a seguir son siempre los mismos. Se enciende el motor y se mantiene el vehículo al ralentí durante 11 segundos antes de insertar primera, acelerar hasta 15 kms/h y mantener la velocidad durante 8 segundos para después detenerse durante 21 segundos.

Después se vuelve a acelerar hasta 32 kms/h en segunda para mantener la velocidad durante 24 segundos para repetir el parón de 21 segundos y subir a 50 kms/h durante 30 segundos, bajar en segunda a 35 y volver a detenerse. Esta secuencia se repite cuatro veces hasta completar 13 minutos en los que el modelo “recorre” poco más de 4 kms a 18,77 kms/h. Se recrea un recorrido urbano con intersecciones, semáforos, etc.

Sin parar el coche -está 20 segundos al ralentí-, se acelera hasta 70 kms/h en cuarta y se mantiene el ritmo durante 50 segundos para después bajar a 50 kms/h durante un tiempo limitado antes de volver a los 70 kms/h durante otros 50 segundos como previo antes de acelerar hasta 100 kms/h, después a 120 y mantenerla 10 segundos. En total se recorren casi 7 kms en 6:40 minutos a una velocidad media de 62,6 kms. Esta segunda parte recrea un recorrido fuera de ciudad y el resultado final de la prueba -no la media de ambos pues no se ha llegado a parar el motor nunca-, es el consumo homologado.

¿Dónde falla la homologación?

 

 

Sin duda en la poca relación entre las condiciones reales de uso y las de la prueba. El modelo está siempre sobre rodillos planos en un centro aislado del viento frontal o lateral. Además, las condiciones de uso del vehículo: con sólo una persona, sin ningún equipo electrónico conectado y con el maletero vacío, son poco comunes.

Otro de los fallos es que el sistema de medición es público. Los fabricantes conocen el proceso y eso les permite desarrollar los modelos con las condiciones técnicas necesarias para marcar una cifra más baja que siempre les facilitará las ventas. Por muy “eco” que conduzcamos es casi imposible que podamos igualar los resultados. Las curvas de par y entrega de potencia según las relaciones mecánicas muchas veces -sobre todo en las versiones “limpias”- se piensan fijándose en el ciclo de homologación. Ni qué decir sobre los híbridos y modelos equipados con stop/start que llegan a detener por completo el motor en las fases de ralentí -es cierto que en el uso real también, pero la duración de los semáforos y de las intersecciones es habitualmente más de 11 o 21 segundos.

Por último, en algunos casos aislados, los fabricantes han sido acusados por usar lubricantes extremadamente caros y especializados (propios de competición) que minimizan la fricción de las partes del motor y hacen que el resultado de la homologación sea ostensiblemente más bajo al resultado con un aceite normal.

A favor del NEDC podemos decir que es el mismo para todos los modelos lo que sí nos permite saber de un modo fehaciente si un coche gasta más que otro de las mismas características. Aún así, cada vez son más los consumidores que piden que se realicen pruebas más similares a los estándares en Japón (JC08) o Estados Unidos (FTP-75) que en muchos casos han demostrado cifras de consumo mucho más reales.

Además, cada vez son más las asociaciones de consumidores que piden que se siga el ejemplo de otros países donde fabricantes como KIA, Hyundai o Ford han tenido que indemnizar a sus clientes por homologar cifras de consumo poco reales.


25
nov 14

Apple Pay, comienza el despegue

Sin duda, Apple siempre se ha caracterizado por ser una empresa que marca sus propios ritmos. Ajena al empuje de tecnologías como la NFC o de la demanda de muchos sistemas de pago para que iOS implementara un sistema de pago por teléfono nativo, los de Cupertino tardaron mucho más que Google en decidirse porque su iPhone fuera también una plataforma desde la que pagar.

Sin embargo, con la ruptura de los tabúes que ha traido el iPhone 6 (y el 6 Plus) Apple anunció la llegada de Pay, un sistema que se apoyaría en la seguridad del Touch ID y en la enorme influencia que los de Cupertino tienen en el mercado (sus usuarios son los más fieles y los que más gastan a través de sus smartphones y tabletas) para recuperar el terreno perdido.

Y el paso del tiempo parece haberles dado de nuevo la razón. A ellos porque demuestran que todo lo que tocan es oro. Y a los que criticaban que han perdido tres años sin lanzar un iPhone más grande (han batido un nuevo récord de ventas, beneficios y capitalización bursátil) y en implementar habilidades que Android tenía desde hace tiempo. El más sonado de los críticos: Steve Wozniak.

Una de las primeras compañías en aventurarse con Apple Pay en Estados Unidos (su mercado de pruebas, como siempre) ha sido la cadena de farmacias Walgreens que en un reciente comunicado de prensa explicaba que la cantidad de personas que escogían su móvil como medio de pago se ha duplicado desde el lanzamiento de la plataforma.

Igual o más representativo es McDonald’s que ha explicado que Apple Pay representa ya el 50% de sus pagos con dispositivos móviles -tiene 14.000 restaurantes en Estados Unidos- o Whole Foods que en sólo dos semanas ha superado los 150.000 tickets. Estas cifras, según ha publicado The New York Times son sólo el inicio de una escalada con una marcada tendencia al alza.

Otras empresas, como Toys’r’us han explicado al diario neoyorquino que si bien ha habido un ligero incremento en la facturación móvil esta ha sido muy tímida y que muchos de sus clientes preguntan a sus trabajadores porque no tienen claro como usar la aplicación.

A falta de que Apple dé una rueda de prensa sobre sus resultados financieros (donde suponemos que avanzarán datos sobre su acogida) la empresa de la manzana sigue sin pronunciarse ni siquiera para anunciar la fecha de su llegada a nuevos mercados.