14
sep 14

IFA 2014, cuando LG curvó la perfección

Después de la resaca de smartphones que nos ha traído el IFA de Berlín primero y la Keynote de Apple después, volvemos a la cita alemana para retomar la quintaesencia del mercado audiovisual. LG -con su compatriota Samsung el principal actor en el mercado de televisores- presentó hace pocos días el primer modelo con resolución 4K y panel curvo con tecnología OLED del mercado.

 

Esta obra maestra de la ingeniería estará disponible en dos formatos de 65 y 77 pulgadas y pondrá la máxima resolución hasta la fecha (3.840×2.160 píxeles) sobre un panel en el que cada uno de los puntos de luz se iluminará autónomamente -no están construidos en láminas- para permitir la creación de tonos negros más profundos y sólidos. Además, otra de las características de estas OLED es que permiten la creación de dispositivos ultrafinos sin marco.

 

En vez de la combinación RGB tradicional, los OLED 4K de LG usan la tecnología exclusiva de la casa con cuatro colores (blanco, azul, rojo y verde) distribuidos en 33 millones de “subpíxeles” que no sólo multiplican la gama cromática disponible, sino que recrean colores más reales y naturales y aumentan exponencialmente el contraste.

 

A todo ello le suman una tecnología que permite cargar más rápido la información con lo que las imágenes se muestra con mayor fluidez sin halos ni parpadeos. Todo es más natural y sencillo y todo cuenta con un nivel de detalle nunca visto hasta la fecha.

 

El diseño de los dispositivos ha sido especialmente estudiado con el fin de que incluso el soporte -se pueden colgar de la pared pero ganan si no se hace- en forma de hoja permita un aspecto más limpio al conjunto y sea más fácil centrarse en las imágenes que se nos muestra. En cuanto al software, ambos equipos se han desarrollado a partir de webOS y aunque la casa no ha hablado sobre la adaptación a AndroidTV, se da por hecho que habrá una compatibilidad total con la plataforma de Google.

 

Aunque de momento no se han desvelado precios, se espera que no tarden en hacerse públicos ya que en pocas semanas ambos televisores deberían llegar a los mercados europeos y a Estados Unidos. Por su parte, Samsung, máximo rival en el mercado de LG trajo también al IFA el televisor multiforma que ya presentó en el CES y que permite disponer de el plano o curvo a gusto del espectador en cada momento.

 

El fabricante con más televisores curvos del mercado (17) anunció su intención de comercializar este sistema ya que afirma que no sólo cree que hay mercado sino que no todos los contenidos necesitan de un visionado curvo. En cualquier caso parece que el formato en cómo vemos la televisión volverá a cambiar más allá de los dispositivos móviles.


12
sep 14

iPhone 6, cuando Apple regresó al futuro

No era para nada fácil la tarea de Apple. La empresa de la manzana ha sido especialista durante mucho tiempo en crear nuevos mercados o en redefinir los ya existentes. Ocurrió con iTunes y el iPod (transformaron nuestra forma de consumir música); volvió a pasar con el iPhone y el iPad (redefinieron los teléfonos y crearon las tabletas); también los MacBook Air y los iMac -los primeros ultrabooks y el manual de cómo construir un todo en uno-. Precisamente por eso, cada vez que se acerca una renovación de alguno de estos el listón es tan alto que salvo la perfección, todo cae en crítica.

Más allá de fanboys o haters (me temo que por mucho que le duela a estos segundos son la única tecnológica que no deja indiferente a nadie), sus lanzamientos abren telediarios, llenan portadas y saturan servidores. Y el pasado martes tocaba una de las importantes. Desde el lanzamiento del primer iPhone allá por 2007 la casa se marco la norma no escrita de redefinir el dispositivo cada dos años (los intermedios sacan las versiones S potenciadas).

Todo estaba pensado hasta el milímetro para subrayar la filosofía de la empresa. Desde el emplazamiento, el Flint Center de Cupertino fue el lugar donde Jobs presentó en 1984 “el” Mac y en 1999 el iMac, hasta la imagen con el que se saludó al público (el legendario ordenador con la palabra Hello en su pantalla).

Los rumores -muchos de ellos inducidos por la propia casa y los proveedores- indicaban que habría un iPhone 6 en dos tamaños pero los supuestos problemas con el abastecimiento de cristal de zafiro para las pantallas parecía que nos iba a dejar a medias. Nada más lejos de la realidad. Tim Cook, salió con todo. Quería demostrar que en Cupertino sólo saben hacer las cosas de un modo y, una vez se han quitado las ataduras del fallecido Jobs, han demostrado que ese modo es a lo grande.

Regreso al futuro

El iPhone 6 es un gran salto y un homenaje al primer iPhone en sí mismo. Su parte trasera de metal, el modo en el que se une al cristal posterior y los cantos redondeados nos recuerdan al primero de la saga. Sin embargo, que el “pequeño” crezca hasta 4,7 pulgadas y que nazca una versión Plus de 5,5 deja claro que Cook sabe lo que quiere el mercado y que ya ha pasado tiempo suficiente (4 años) para olvidar las palabras de Jobs sobre el tamaño de la pantalla (para él la única opción eran 3,5 o 4 pulgadas).

El iPhone es el teléfono más vendido en todo el mundo de largo y no sólo el 5S. En el top five también aparecen el 5C y el 4S. No obstante, la falta de un terminal con más tamaño no sólo ha permitido un crecimiento exagerado de Android sino que ha hecho que Apple se dejara muchos clientes por el camino. Además, a pesar de la moda phablet el mercado sólo tiene una referencia, un Galaxy Note 4 recién renovado que se teme lo peor.

Una vez decidido esto los ingenieros de la casa tenían que conseguir un smartphone ultrafino, ultraresistente, con una pantalla de referencia, más autonomía, más rápido y capaz, igual de bonito y ligero… y manteniendo los precios. Un bonito reto que se ha solucionado de forma sorprendente.

El iPhone 6 tiene un grosor de 0,69 cm y el 6 Plus de 0,71 cm. El aluminio anodizado (aquí ya no entienden de policarbonatos que se hacen pasar por otras cosas) se une al vidrio sin biseles ni aristas. Todo es fluido y redondeado para que sea más ergonómico y más fácil de gestionar con una sola mano -en el caso del Plus por mucho que nos lo aseguren, lo dudamos-. ¿Pero cómo hacer una diagonal más grande y conseguir que sea más fino? En primer lugar, construyendo una pantalla nueva que no sólo multiplica la resolución sino que es más delgada.

La Retina HD (en el Plus da una resolución de 1.920×1.080) ha cambiado desde el proceso de fabricación en el que la alineación de los cristales líquidos permiten que los píxeles de doble dominio den negros más profundos, más contraste y se mejore la polarización. Todo se ve mejor desde todos los ángulos y bajo cualquier condición de claridad. Además, más diagonal permite activar la opción zoom para ver mejor todo en la pantalla cuando lo necesitemos.

El software también se ha  remozado para que la vista horizontal sea realmente horizontal. No sólo gira el interfaz sino también las utilidades y hasta el dock se reubica para que sea más fácil trabajar con las apps.

En su interior también ha habido mejoras. La primera es el nuevo chip A8 y su coprocesador M8. Siguen con la arquitectura de 64 bits que ya hizo del 5S el primer terminal con chip de dos núcleos que corría tanto como cualquier Android con quad core. El rendimiento de la CPU y la GPU mejoran ostensiblemente respecto al 5S a pesar del aumento de la pantalla y su mayor resolución.

Su arquitectura de 20 nanómetros no ha sido óbice para la inclusión de 2.000 millones de transistores que no sólo mejoran la eficacia sino que hacen del A8 un 50% más eficaz que su predecesor y esto redunda en una mayor vida de la batería.

Por fin cifras que nos mantendrán alejados del enchufe y que, por lo tanto, multiplicarán la vida útil de la pila al tener que recargarla bastante menos. Además, esto también hará que los desarrolladores puedan jugar sin miedo a la hora de crear mejores gráficos y más capacidades para sus aplicaciones. Metal, por ejemplo es una herramienta específica para los que quieran hacer de sus juegos un problema para los de la PSVita.

Por su parte, la apuesta de Apple con el deporte y la salud -ya lo vimos con el Apple Watch-, redunda en un chip M8 que aumenta capacidades y prestaciones. Se encarga de la brújula, giroscopio, acelerómetro, barómetro y pasa todos los datos a las nuevas aplicaciones que iOS 8 dedica a nuestra actividad. Quedarse en el sofá ya no es una opción ya que nunca fue más fácil monitorizar nuestro ejercicio y ponernos metas.

iSight

 

 

Sin duda la piedra filosofal de todos los iPhone hasta la fecha. Las hay más potentes. Las hay con más aplicaciones de edición. Pero ninguna ha adquirido ese compendio de manejo, calidad y uso como la del iPhone. La cámara que enterró a las digitales se ha remozado en pequeños detalles para seguir siendo la más utilizada del mundo.

A sus 8 Mp de 1,5 micrones y su apertura f/2,2, le han añadido nuevos sensores (como el Focus Pixels que manda información extra sobre lo que encuadramos para que el autofocus se encargue de detalles que ni nosotros veíamos), una detección facial mejorada, un control de exposición más intuitivo que se puede aplicar desde la misma toma previa, un estabilizador óptico automático apoyado en el giroscopio y el chip M8, una app de fotos totalmente remozada y que gana en detalles y nuevas panorámicas de hasta 43 Mp.

Además, la nueva iSight permitirá realizar vídeos en 1080p HD a 60 frames por segundo; se mejora el ratio de la cámara lenta (ahora hasta 240 fps) y añade la captura en modo time lapse… y todo ello con estabilizador de imagen y enfoque automático continuo. El modo ráfaga también mejora y todo ello redunda en un Face Time que se vuelve HD gracias a un 81% más de luz captada.

Conectividad

 

Y todo esto se redondea con unas mejores posibilidades de conexión. El 6 estrena el 4G LTE con mayor capacidad del mercado. Sus 150 Mps de descarga son sólo la punta del iceberg de un smartphone que es compatible con hasta 20 bandas LTE, nueva compatibilidad WiFi 802.11 ac (hasta tres veces más rápida que la actual) y Bluetooth LE. Todo en él será fulgurante.

Por su parte, Apple Pay se convierte en el sustituto de un modelo que tiene “más de 50 años”. Y es que Silicon Valley se ha propuesto acabar con las carteras y las tarjetas de crédito. Los datos bancarios estarán en el equipo y una vez validados con el banco bastará con pasarlo por la caja en el establecimiento donde compremos.

Parece que el escándalo de las famosas ha hecho que pongan la tilde en la seguridad. Al Touch ID (que también mejora su sensibilidad y su seguridad) se une un sistema de pagos que irá abandonando las contraseñas por la biometría. Un esfuerzo porque la nube, el centro de Apple, sea cada vez más infranqueable.

En resumen, el iPhone, el puntal de la compañía, ha hecho lo que tenía que hacer. Dar el salto técnico necesario para volver a colocarse por delante de sus rivales gracias a la dupla con iOS 8. Además, responde -a pesar de Jobs- a las demandas del mercado y tranquiliza a sus clientes habituales (muchos defendemos el tamaño contenido de los dispositivos) con un Apple Watch autónomo.

Le lloverán las críticas seguro pero también los aplausos en forma de ventas millonarias y, sobre todo, de un valor bursátil de la compañía histórico: ayer sobrepasaron los 600.000 millones de dólares. Y eso que todavía les queda renovar los iPad…


10
sep 14

Apple Watch, reapareció la chistera

Por fin Apple comprendió cuál era la clave. Después de casi tres años llorando la pérdida de Steve Jobs y de pulular entre traicionar su ideario o adaptarse al mercado, el equipo de Tim Cook ha concluido que la mejor forma de respetar a su icono es haciendo que Apple volviera a ser lo que era: la única empresa capaz de marcar tendencia en el sector tecnológico, la única capaz de redefinir mercados que ya existían y la única capaz de crear expectación aún cuando todas las novedades están sobre la mesa.

Había corrido más o menos una hora de presentaciones. El iPhone 6, nuevas formas de pago, cifras de ventas sorprendentes (el iPhone sigue siendo el smartphone más vendido en el mundo por mucho que le pese al duo Samsung-Google), etc. cuando Tim Cook volvió a hacer un guiño al ADN de la empresa (el primero fue el propio emplazamiento de la Keynote y recordar a los presentes que allí se dieron a conocer el Mac de 1984 y el iMac de 1999). El heredero de Jobs rezó las palabras mágicas: “one more thing“: un producto llamado a “redefinir lo que se espera de la categoría”; “un nuevo capítulo en la historia de Apple”.

“El producto más personal que nunca han creado” y que sirve para “acercar la tecnología a las pesonas” (la clave de Apple y de su mensaje) es todo un ejemplo de la demanda de personalización de los usuarios y, sobre todo, de la capacidad de diseño del equipo liderado por Jonathan Ive. En total tres colecciones con dos tamaños cada una (38 y 42 mm, los habituales en alta relojería) que denotan tres personalidades diferentes: una más deportiva en aluminio anodizado, panel de vidrio Ion-X y correas técnicas en colores vivos; la “clásica” en acero negro o plata y con cristal de zafiro y la más espectacular Edition en oro de 18 quilates, correas de piel y cristal de zafiro.

Todo en él está pensado para ser u reloj como los de siempre con capacidades que nunca hemos tenido en la muñeca (“otros relojes dan la hora, éste te dice qué hacer con cada segundo”). La corona, por ejemplo, sirve para hacer zoom; la esfera es Retina HD multitouch; las correas son especialmente resistentes y ligeras. Todo un hito de la ingeniería que ha sorprendido por quedar muy por encima de lo que esperaban los rumores.

El fichaje de grandes figuras de Swatch o Burberry se ha traducido, además, en un instrumento tremendamente exacto. Su sincronización con el iPhone le da una desviación máxima de 50 milisegundos respecto al estándar mundial… y se ajusta automáticamente al lugar del mundo donde estés. También ajusta las notificaciones y mensajes y permite una gran cantidad de personalizaciones, más de dos millones para ser exactos. Si dejamos volar la imaginación será difícil que nuestros Apple Watch se parezca a ningún otro.

Como no podía ser de otra forma, toda la experiencia de Apple en aplicaciones de salud también quedan reflejadas en este dispositivo: aprende los movimientos, los monitoriza, adapta entrenamientos… y se prepara para pasar esos datos a la nube para aumentar nuestro control sobre la salud. Por cierto, el sensor de frecuencia cardiaca incorporado seguro que hará las delicias de los más deportistas ya que permitirá monitorizarse en cualquier momento sin aparatos externos.

La unión del departamento de Nike Smart Watch con los ingenieros de Apple significaba que la actividad física se iba a volver relevante. Pero no imaginábamos que el reloj sería capaz de aunar tantas capacidades. Gestionar las horas de sueño, el tiempo que hacemos ejercicio, cuánto nos movemos en nuestra vida diaria, unificar diferentes deportes, marcar objetivos, vincularlo a la quema de calorías, diferentes ejercicios, evolución del peso, etc. permitirán simplificar y hacer mucho más segura nuestra vida deportiva.

Si nos centramos en el apartado “smart” del teléfono, el equipo tendrá vida completamente autónoma del iPhone y capacidades que lo harán un instrumento que va mucho más allá de lo que hacen sus rivales. El botón de debajo de la corona nos acercará a nuestros contactos más habituales (con sus fotos de perfil actualizadas) y nos permitirá tocarlos para enviarles un mensaje o llamarlos -además, las nuevas capacidades de OS X e iOS harán que esas conversaciones estén disponibles siempre donde queramos-.

Emails, mensajes, llamadas, dibujos (otra de las nuevas propiedades del multitouch) que podrán ser enviados o leídos cuando queramos. Funciones más ociosas como el walkie talkie, enviar un toque sutil a otro usuario con sólo pinchar su nombre, etc. hacen que el equipo sea mucho más humano de lo esperado.

En cuanto a las aplicaciones, todas han sido rediseñadas para que se adapten al nuevo formato del dispositivo: calendario, mapas, Passbook, música, AppleTV, iTunes, control remoto de la cámara, temporizador, cronómetro, alarma, tiempo, gestión de las fotos y aplicaciones de terceros han sido desarrolladas para que el terminal sea absolutamente independiente: todo gira en torno al usuario y a iCloud.

Pero, ¿cuál es el secreto para toda esta capacidad en un equipo tan pequeño? Precisamente el tiempo que hemos esperado por él. Apple quería un equipo resistente a golpes, temperatura, humedad… al uso real de un reloj. Ninguna de las arquitecturas que tenían en sus estanterías eran validas para un equipo que tenía que ser ligero, pequeño y potente. Así que crearon un chip que agrupara varios subsistemas en una plataforma súper compacta… y lo recubrieron con retina de alta resistencia. Había nacido el chip S1, llamado a revolucionar la categoría y el cimiento para una familia que promete ser sorprendente.

Para recargarlo se decantaron por un sistema de carga inductiva que mantuviera a salvo cualquier componente delicado del equipo. El MagSafe tenía como objetivo que algo tan nuevo como cargar el reloj fuera tremendamente sencillo e intuitivo. Se tenía que hacer fácilmente incluso medio dormido a oscuras. Y lo han conseguido. Ni siquiera necesita una alineación completa. En poco tiempo promete una autonomía de día y medio (y éste siempre está a pleno uso) de un modo fácil y limpio.

En definitiva, Apple ha conseguido crear un equipo único, diferente, personalizable, a la altura de lo que se esperaba (además, partirá de 349 dólares, mucho menos de lo que se pensaba) que no sólo respeta al máximo el ADN de la casa (diseño y funcionalidad al servicio de los usuarios) sino que respeta al máximo a Steve Jobs. Stay hungry, stay foolish. Y la chistera volvió a dar otro conejo.


04
sep 14

Telefónica, y el monopolio se quejó de monopolio

Después de que el CEO de Telefónica se quejara amargamente de los frenos que la UE está poniendo a las fusiones entre operadoras para hacer frente a los gigantes chinos y estadounidenses y de las veces que ha pedido una mayor libertad de las autoridades para que su empresa pueda demostrar todo su potencial a los clientes, el máximo responsable de la operadora se unió en las jornadas de telecomunicaciones de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo a su homólogo de Vodafone Vittorio Colao para pedir una modificación de la legislación europea que potencia a las operadoras y las proteja del monopolio de Google y Apple.

Para ambos directivos la presión que las grandes telecos europeas sufren de gigantes de Silicon Valley como las dos antes mentadas y Facebook es insoportable. El “monopolio de facto” en el negocio de los sistemas operativos que ejercen Google y Apple -aunque no tuvo el valor de citarlos abiertamente- debe acabar: al comisario de turno le costaría “una tarde, dos a lo sumo si tiene mucho trabajo, acabar con los sistemas operativos cerrados”.

El jefe de la multinacional puso como ejemplo Estados Unidos (país de origen de ambas compañías) cuando cambio la regulación del mercado en 2003 para liberalizar el mercado. En Europa, sin embargo, sigue vigente una “normativa obsoleta y asimétrica que sólo regula a las operadoras y deja vía libre a las empresas de internet” que, recordó, “no respetan ni la privacidad ni la seguridad y que se saben nuestras vidas”.

Alierta también tuvo unas palabras para la excomisaria de telecomunicaciones y agenda digital Viviane Reading que impulsó, entre otras medidas, el final del roaming. “Reading fue un desastre que ni siquiera sabía lo que era una red”. Respecto a su sucesora, Neelie Kroes sólo deseo “que lo hiciera mejor” (suponemos que el cambio de tono tiene que ver con que esta puede poner en apuros a su compañía).

Mucho más sosegado, el CEO de Vodafone mostró su preocupación por la múltiple regulación dentro de la UE. Mientras que en Estados Unidos “con 300 millones de usuarios sólo hay que adaptarse a una regulación, en Europa hay que lidiar con 27″. Además, pidió un cambio de regulación que aumentara la normativización sobre los grandes de internet -a diferencia de Alierta no pidió rebajar la presión sobre las operadoras- ya que Facebook o Whatsapp están libres de cualquier ley a pesar de tener 1.000 millones de usuarios, mucho más que cualquier empresa continental.

Mientras la empresa de Alierta intenta deshacerse de su participación en Telecom Italia para centrarse en América Latina, la empresa británica sigue pensando cómo invertir (pidió facilidades para la innovación y la inversión) con el dinero que todavía tiene de la venta de su filial estadounidense Verizon efectiva hace poco más de un año.


02
sep 14

iPhone 6, cuenta atrás

Por fin se acerca la fecha. Cual estreno de cine, el reloj que marca el inicio de la cita más importante de Apple este año ya marca menos de una semana. Justo unas horas después de que Samsung y Sony lancen todas sus novedades en un IFA de Berlín que marcará la capacidad del saturado mercado Android para reinventarse y sorprender, el martes 9 a partir de las 19:00 la empresa de Cupertino presentará -según indican todos los rumores- su nueva versión del iPhone. Y si todos estos rumores se cumplen, el “iPhone 6″ será la vuelca de tuerca más importante desde el 4.

Desde hace dos años, con la llegada del 5, la información sobre qué tendría el nuevo modelo ha ido cayendo con cuentagotas. Es cierto que durante los últimos seis meses casi todas las filtraciones se han centrado en la nueva forma del iDevice (para muchos será más redondeado) y, sobre todo, en la diagonal de la pantalla. La teoría de las cuatro pulgadas -que permiten llegar con un sólo dedo a cualquier esquina de la pantalla- parece tan obsoleta como aquella de Jobs sobre el tamaño mínimo de las tabletas. Precisamente por eso se espera uno que supere las 4,5 pulgadas y satisfaga a millones de clientes Android en todo el mundo sin defraudar a los que todavía defendemos un tamaño más recatado para poder utilizarlo en cualquier situación; y una segunda versión que se vaya por encima de las 5 para entrar de lleno en el negocio de los phablets, hasta ahora coto privado de Samsung y algunos fabricantes chinos.

La propia composición del panel de la pantalla -cristal de zafiro según casi todos los “expertos”- será otra de las novedades. De hecho, parece que es la que podría provocar un retraso considerable -y para nosotros improbable- en la fabricación del dispositivo. La llegada de la tecnología NFC para lanzar el dispositivo a la era de los pagos móviles y facilitar su uso con dispositivos de terceros son otra de sus bazas más esperadas.

No obstante, la frase de Tim Cook hace semanas afirmando “la llegada de grandes sorpresas y la entrada en nuevos nichos del mercado” parecen confirmar que el smartphone no llegará solo. El tan rumoreado y esperado iWatch podría ser presentado en el meeting -para el que Apple ha seleccionado el mismo centro de convenciones donde presentó los iMac, en vez del habitual centro de Yerbabuena cerca de San Francisco- aunque su llegada a las tiendas se demore unas semanas.

La avalancha de dispositivos con Android Wear, desde el Moto 360 hasta los Gear S de Samsung pasando por G Watch R de LG, parece que nos traerá este nuevo equipo llamado a revolucionar por completo un mercado que no acaba de despegar al no ser capaz de convencer a los usuarios clásicos de relojes -ni mucho menos los de lujo-.

Ver todos estos equipos funcionando con la versión casi definitiva de iOS 8, despejar que ocurrirá con otros equipos como Apple TV y, sobre todo, oír el legendario “one more thing” parecen motivos suficientes para esperar con ansia la cuenta atrás.