Facebook, también le importa el tiempo

Durante las últimas semanas hemos visto el giro que está dando la red social de Mark Zuckerberg para convertirse en nuestro centro de ocio y de información. Proyectos como Instant Articles nos muestran que cada vez es más importante para Facebook ser una plataforma sólida de contenidos -de cualquier tipo, publicitarios, informativos, de ocio, etc.- y que para sus usuarios esta es una de las vías más importantes para saber sobre lo que les rodea.

Por eso ha cambiado el muro, el algoritmo, la prelación de relevancia de las noticias y de la publicidad y, cada vez, intenta evolucionar hacia una experiencia mucho más personal. De este modo, el siguiente paso en esta carrera -y también el más evidente- es que Facebook empiece a contabilizar cuánto tiempo dedicamos a leer cada noticia. De este modo, nuestra “portada” sabrá qué nos interesa más y cuánto queremos dedicar a cada contenido.

Ya no es importante que demos al Me gusta o que compartamos una noticia. Muchos usuarios-lectores no quieren hacer eso, tan solo informarse y para conocerles mejor es fundamental saber cuánto tiempo pasan en cada entrada.

Esto, además, ayudará a los medios a evolucionar sus contenidos de acuerdo a los contenidos. Muchas veces nos engancha un titular interesante pero la falta de interés del contenido o una mala estructura del texto puede hacer que cerremos la noticia en poco tiempo. Esto también será fundamental para noticias en las que solo nos interesan contenidos como el lugar o la hora de un evento.

De este modo, el algoritmo que casi tiene preparada la red social realizará un promedio de cada usuario y comparara cada lectura con nuestros datos para saber si un cierre rápido tiene que ver con la velocidad de conexión, con un fallo de software o simplemente por desinterés (un click equivocado).

La idea final es generar contenidos más interesantes y personales para los usuarios y, sobre todo, dar información más fidedigna del comportamiento de los lectores a todos los medios de comunicación que vuelcan contenidos -de forma exclusiva o no- en la red social. Una herramienta que si se analiza de forma objetiva, puede ser fundamental para el desarrollo de los medios de comunicación en internet durante el próximo lustro.

Oculus Rift, reales en 2016

Su presentación a la par que el ansiado Windows 10 no dejó a nadie indiferente. Desde entonces los rumores sobre sus aplicaciones, su viabilidad como periférico “habitual” y las posibilidades de que fueran finalmente comercializadas se han disparado cada vez que Microsoft presentaba cualquier novedad en su catálogo. El día 11 por fin se confirmó. Oculus Rift serán realidad y se comercializarán.

Después de años de desarrollo, Oculus ya tiene sobre la mesa su producto final y su estrategia para comercializarlo (precio no incluido). Se ha retocado el diseño para hacerlo más cómodo y más comercial. Ahora se podrá coger en la mano sin problema -algo que no siempre se podía hacer con los kits para desarrolladores-. El casco será ligero y permitirá ajustarse a cualquier tamaño (y forma) de cabeza.

Sus paneles también han mejorado ya que las lentes serán dos OLED con una resolución conjunta de 2160×1200 píxeles. Moverán nada más y nada menos que 233 millones de píxeles por segundo. Sobre la mesa en la que estemos sentados habrá un sensor que calibrará las gafas y servirá para gestionar mejor la captación de los movimientos del usuario. Del audio se encargarán dos almohadillas incorporadas pero si queremos algo más “potente” podremos retirarlas e implementar auriculares.

Para los gamers, el casco vendrá en pack con un mando para Xbox oficial. Funcionará con cualquier otro periférico compatible con la Xbox pero la implicación de Microsoft con Oculus ha sido tal que incluso Phil Spencer estuvo en el auditorio de la presentación. Y todo ello como aderezo para multiplicar la experiencia sensorial con los juegos de la consola de los de Redmond. Y nos centramos en la Xbox porque ya dejaron claro que va a ser necesario un PC realmente potente para aprovechar este accesorio.

2016 será la fecha que servirá para saber si Oculus se acordará de OS X y de Linux. Si serán capaces de demostrar a los clientes potenciales que las Rift van mucho más allá de los juegos y que tiene otras aplicaciones de ocio y trabajo. También su precio y cuál será la política con su software (actualizaciones).

En cualquier caso, prometen ser uno de los lanzamientos más importantes del año que viene. Hay escépticos que recuerdan el varapalo de Google Glass pero creemos que esta vez el mercado ya está más preparado para un dispositivo que no dejará indiferente a nadie: clientes, inversores y empresas involucradas.

ASUS Zenfone Selfie, el especialista

Probablemente ASUS sea uno de los fabricantes más especiales de la industria tecnológica. Sus equipos suelen gozar de una legión de seguidores que defiende a capa y espada sus creaciones. Potencia, un diseño diferente y un precio muy competitivo son seña de identidad de un fabricante que intenta no pasar desapercibido en ninguno de los mercados -muchos- en los que participa. Algo complicado si los primeros espadas se llaman Apple, Samsung, Hewlett Packard, Sony, LG y compañía.

Sin embargo, equipos como los Transformer y su familia Zen (tanto ZenBook como los ZenFone que traemos hoy) denotan que todavía quedan margen para la lírica en un segmento que lucha por llegar a beneficios frente a las grandes campañas de marketing de la competencia.

Después de presentar hace pocos días el ZenPad y el ZenWatch (mañana lo tendréis en el blog), ASUS cerró su presencia en la feria Computex con un modelo de nicho que pretende aprovechar la última moda tecnológica: los selfies.

Se trata del Zenfone Selfie, un modelo que, sobre todo, destaca por su cámara frontal de 13 Mp que tiene buenos componentes y que si se consigue a buen precio, puede ser uno de los mejores lanzamientos del año (al menos en prestaciones).

En su interior trabaja un procesador Qualcomm Snapdragon 615, un ocho núcleos con arquitectura de 64 bits con tecnología LTE integrada dividido en un quad-core a 1,7 GHz y otro de apoyo a 1. La GPU Adreno 405, además, nos garantiza buenos gráficos en un uso normal. Esta dupla se muestra sobradamente capaz para mover el panel Full HD de 5,5 pulgadas y recubrimiento Gorilla Glass 4.

Sobre el papel se parece mucho al Zenfone 2 pero sus características multimedia lo hacen -en nuestra opinión- aún más interesante. La cámara frontal tiene un sensor de 13 Mp con apertura f2/2 y una lente angular de 24 mm. Casi las mismas prestaciones que la cámara trasera que solo se diferencia en la apertura f2/0 y el angular de 28 mm.

Además, la estructura del terminal permite que la cámara clásica disfrute de un flash de doble tono y un enfoque mediante láser que ya hemos visto en algunos smartphones de LG y que da un resultado notable. El software, además, permite hacer panorámicas de 360 grados.

Respecto al software, poca capa de personalización sobre la última versión de Android lo que, en principio garantizará buenas prestaciones aunque el hardware no sea el más potente del mercado. Si la fecha de lanzamiento se separa lo suficiente de Motorola y compañía y el precio es el adecuado (no se sabe nada de ninguno de los dos) estamos seguros que será un terminal que repetirá los éxitos de ventas en todo el mundo de ASUS en sus últimos lanzamientos.

iOS 9, sus novedades una a una

Ha recibido críticas por su continuismo y por la falta de novedades rompedoras. Sin embargo, el cambio en la plataforma móvil de Apple ha sido más que considerable gracias a la implementación de nuevas funcionalidades y a la mejora integral de algunas de las más célebres del universo de la manzana. Ahora, con más tiempo desde su presentación en el WWDC os desgranamos las novedades que los californianos han preparado para los iPhone y iPad.

  • Siri y Spotlight, comunícate con iOS. El asistente de voz más célebre del mercado da un paso adelante para comenzar a aprender del usuario y ser más proactivo. Proponernos posibilidades para mejorar la experiencia de uso. Por su parte, el buscador del sistema también se vuelve más potente para permitir más acciones que antes y, sobre todo, para aumentar el catálogo de respuestas.

  • Nueva gestión de las aplicaciones. Desde la operabilidad entre aplicaciones -Notas es la que más gana al poder “nutrirse” de casi cualquier otra app para añadir contenidos- hasta el empleo de Deep links (una de las demandas más exigidas por los desarrolladores). La multiventana, el modo Picture in Picture para ver un vídeo mientras tenemos otra aplicación abierta o los teclados QuickType para facilitar la introducción de datos son solo algunas de las mejoras más evidentes y necesarias de esta edición de iOS.

  • Aprendiendo de lo que le rodea. Un iPhone ha de ser paradigma de movilidad. Y para eso ha de facilitarnos nuestro día a día con un sistema de mapas que -por fin- esté a la altura. Añade buscador de líneas de transporte público, tiendas, restaurantes, etc. La unión con Car Play es ya total y permite que muchas de las funcionalidades del terminal pasen al coche. Y todo ello con una autonomía de hasta tres horas más que con iOS 8 gracias a una mejor gestión de recursos. ¿Podrá el iPhone 6S por fin pasar todo un día lejos del enchufe sea cual sea su uso?

  • Más ligero. Apple siempre ha defendido que con una buena gestión de iCloud, los 16 GB de su configuración más básica de los iDevices era más que suficiente. Sin embargo, iOS 8 ocupaba nada más y nada menos que 4,6 GB. iOS 9 se queda en unos escasos 1,3 GB que no solo garantizan más espacio, sino también más velocidad del conjunto. Además, la llegada de una app nativa de iCloud hará mucho más fácil gestionar esos 5 GB adicionales que tan complicados se le hacen a algunos usuarios.

  • Ajustes. Ya no solo es más sencillo encontrar los parámetros que queremos personalizar sino que también disfrutaremos de más ajustes para que el iPhone sea aún más un dispositivo a medida. La vibración, las notificaciones, la accesibilidad, la seguridad -será más sencillo blindar nuestro teléfono con nuevos sistemas de seguridad (un PIN de 6 cifras en vez de 4, por ejemplo)-, el modo ahorro, la calidad de la imagen de la pantalla, los contactos en los email, etc.

  • Más libertad para los desarrolladores. Desde la tipografía hasta las opciones de gestión de los sensores del terminal. Todo queda en mano de los desarrolladores para explotar mucho más las posibilidades de iPhone y iPad. Todo para poner en un aprieto a aquellos que no saben si decantarse por Android (totalmente maleable) o iOS (más seguro y estable). Sobre todo si tenemos en cuenta que además de la experiencia de uso, los de Cupertino han puesto la tilde en mejorar Metal para que la fluidez de las aplicaciones -incluidos juegos- de un gran salto.

HP Sprout, por fin algo diferente

A pesar de que las ventas de tabletas se han estabilizado y que los ultra portátiles vuelven a ganar relevancia en el mercado, no son buenos tiempos para el mercado PC. Sobre todo si se trata de equipos de sobremesa. Son muchos los clientes que se preguntan para qué necesitan un equipo que no pueden llevar consigo en plena era de la movilidad. Además, aunque el precio de estos dispositivos se ha mantenido bastante estable mientras su rendimiento se disparaba, la falta de imaginación de los fabricantes -inmersos en la guerra de los todo-en-uno- ha hecho que los otrora reyes de la informática se vean como gadgets aburridos y casi exclusivamente de trabajo.

Hewlett Packard es -para bien y para mal- uno de los fabricantes más expuestos y unidos a este negocio y el ritmo y el tipo de lanzamiento de sus productos lo convierte en un escaparate inmejorable de lo que ocurre en el mercado. Precisamente por eso, la llegada de su último sobremesa, Sprout, deja un atisbo de esperanza sobre un resurgir.

HP tiene experiencia en el diseño de equipos todo-en-uno y es uno de los mejores aliados de Intel. Si a eso le sumamos su predilección por los diseños diferentes y su know how en cuanto a materiales de construcción de ordenadores, la coctelera parece repleta de los ingredientes necesarios para un bombazo. Os lo presentamos.

Gran presencia, mejores impresiones

Cuando lo tenemos delante lo primero que llama la atención es su tamaño y su empaque. 23 pulgadas deberían convertirlo en un equipo aparatoso, sin embargo, su cuidado (y pequeño) marco de aluminio y sus trabajados detalles minimizan incluso el brazo superior de la pantalla. Un apéndice nada habitual que recuerda a los flexos de los años ’80 que se colocaban para trabajar por la noche con los primeros ordenadores.

Donde debería estar el teclado (o el hueco para colocarlo) y el ratón no hay nada más que un panel absolutamente plano que, a simple vista nos hace pensar en un stylus pero que guarda mucho más que eso.

Pero, como las grandes obras de ingeniería, ese simple “flexo” esconde uno de los mejores secretos de Intel: el sistema Real Sense, una cámara de 14 Mp, un espejo para reflejar la luz y un proyector que está ubicado en la parte trasera del dispositivo. Al encenderlo todo ese sistema se pone en marcha y de golpe vemos como Windows 8.1 aparece en la pantalla y todo lo que necesitamos para sacarle el máximo rendimiento se proyecta en el panel antes presentado.

¿Sabremos comunicarnos con el equipo sin los periféricos habituales? Rotundamente sí. La experiencia es similar a la de un trackpad vitaminado que, además, permite interactuar con la pantalla como pocas veces antes. A base de toques y gestos táctiles podemos aprovechar todas las capacidades de escaneo 2D y 3D que sacan lo mejor -un rendimiento inesperado y nada habitual- de Windows 8.1.

Sobre si la experiencia es fluida, solo hemos podido probarlo un rato largo y, a pesar de que no exigimos demasiado del dispositivo, su capacidad gráfica y fluidez están fuera de toda duda. Que haya sido concebido como un equipo apto para crear ha hecho que HP se haya volcado con el hardware.

Un procesador i7, una GPU Nvidia con 2 GB dedicados, panel multitáctil de 23 pulgadas Full HD, 1 TB de disco duro, una “alfombrilla” capacitiva de 20 pulgadas, un proyector DLP LED integrado, una cámara de 14 Mp que puede hacer las funciones de escáner y una buena cantidad de software dedicado lo convierten en un equipo con muchas posibilidades tanto de trabajo como de ocio.

¿Tiene puntos de mejora Sprout? Por supuesto, como todo es susceptible de mejorar. El escaneo 3D es notable pero tiene grandes diferencias en función del material superficial del objeto que escaneamos. Al ser único en su especie, el software dedicado es casi exclusivo -y por lo tanto incompatible- con otros programas. Además, no queda claro cómo se podría vincular el trabajo realizado en dos Sprout -imaginad poder usar un equipo así en red entre varios creativos-. Sin embargo, la nota que le damos es sobresaliente. Se trata de una idea espectacular y necesaria para resucitar los ordenadores de sobremesa y, sobre todo, de una herramienta que, bien evolucionada, dará mucho que hablar.

 

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