19
feb 15

Aquaris E4.5 Ubuntu Edition, el esperado

Si en el universo de los PCs sólo parece haber una alternativa al duopolio Windows-OS X (muy desequilibrado hacia Microsoft, sin duda) y se llama Linux, en el mercado smartphone casi no hay alternativa a la dupla formada por Apple y Google. Windows tiene una cuota de mercado mínima (cerca del 5%) y BlackBerry aparece por sistema en las quinielas para ser comprada por un tercero.

Precisamente por eso, aquellos que defienden el software libre y sus enorme posibilidades, llevan tiempo esperando que algún fabricante se animara a implementar una versión móvil de la distribución Linux más exitosa, Ubuntu. Y ha tenido que ser BQ, la tecnológica revelación del año pasado, la primera en atreverse a lanzar un smartphone que, de fabrica, viene con esta interesante alternativa.

Toda una declaración de intenciones si tenemos en cuenta que el terminal -que desglosaremos más adelante- cuenta con un precio de 169,90€ como gran aval de compra junto con una plataforma consolidada y que puede, por capacidades, plantar cara al duopolio iOS-Android.

Desarrollado por Canonical en 2004, Ubuntu es, sin duda, la única versión Linux que ha conseguido plantar cara en los ordenadores a los sistemas cerrados y de pago tradicionales. Y, precisamente esa buena acogida (más de un millón de seguidores en Facebook, por ejemplo) ha hecho que la firma británica llevara tiempo buscando un aliado a la altura para su llegada al negocio móvil. Es cierto que desde hace meses era posible descargar Ubuntu Phone en los terminales Nexus de Google, pero también es cierto que tanto este Aquaris como el Meizu MX4 (encargado de la distribución de este SO para China) son los primeros desarrollados y pensados ex profeso para esta versión.

Jane Silber, CEO de Canonical, explicaba en Cinco Días que “el lanzamiento es un punto de inflexión porque ofrece una experiencia de usuario totalmente nueva y por las posibilidades de diferenciación que representa frente a los demás fabricantes y operadoras”. Ubuntu Phone sitúa el contenido como “centro de la experiencia”. Los scopes, por ejemplo, son una suerte de ventanas a las que el usuario accede desde la pantalla principal y que funcionan como agregadores de contenidos tomando de referencia las webs, redes sociales y contenidos favoritos del usuario evitando la fragmentación clásica de la información por aplicaciones de los demás sistemas operativos”.

Con tecnología Dual SIM y libre (no tendría sentido no atar un smartphone a un sistema operativo pero sí hacerlo a una operadora) ya son varias las operadoras que han mostrado su interés para comercializar un producto que, aunque no se sabe su recorrido, sí tiene hueco en su mercado (sobre todo con el esfuerzo económico que va a hacer Canonical por implementarlo y por el apoyo que han recibido algunos de sus socios como Meizu que ha recibido 221 millones de Alibaba en su última ronda de financiación).

¿Corre Ubuntu Phone el riesgo de ser el nuevo Firefox para móviles? Tiene más aptitudes para la supervivencia que el sistema operativo de Mozilla por el perfil de sus socios. Tanto BQ como Meizu destacan por su imagen de start ups con ganas de hacer bien las cosas y que se han ganado el aplauso de usuarios y analistas. Firefox, por su parte, vino apoyado de Telefonica -las operadoras no gozan de muy buena reputación- que buscaba, básicamente, debilitar la capacidad negociadora de Google y Apple mostrándoles una alternativa para los clientes en el mercado. Un fracaso por concepto y finalidad. Además, una de las apuestas de BQ para animar a sus clientes potenciales a adquirir uno de sus terminales con Ubuntu es que darán soporte gratuito a sus clientes.

Además, la conseguida experiencia de usuario de Ubuntu le permite llegar más allá de los usuarios clásicos de Linux para PC. Es más sencilla y fluida. El Aquaris E4.5 Ubuntu Edition utiliza un procesador MediaTek Quad Core Cortex A7 a 1,3 GHz, tiene 1 GB de RAM y 8 GB de memoria interna. Además, su pantalla de 4,5 pulgadas no trabajará con un interfaz de botones capacitivos como su hermano con Android porque la gestión de Ubuntu se hace mediante gestos. Respecto a las cámaras, cuenta con una posterior con una óptica de 8 Mpx, dual flash y autofocus capaz de grabar vídeos en Full HD y una frontal de 5 Mp.

¿Le vemos algún handicap al terminal? Sólo uno. Es perfecto para aquél que quiera una alternativa a lo establecido pero estar al margen de Android es también sinónimo de estar al margen de su tienda de aplicaciones. Es cierto que tienen bastantes alternativas a las más mayoritarias (se lo toman con bastante humor en la web de BQ) pero también es cierto que si una tienda poco musculada tiene fuera de onda a Windows… hará lo mismo con Ubuntu.


16
feb 15

Redes sociales, su mapa en 2014

Pocas webs analizan mejor la evolución de las redes sociales (desde su eclosión hace casi una década) como el blog del italiano Vicenzo Cosenza. Sus mapamundis semestrales en los que colorea los países en función de su red social más popular -hay que diferenciar entre número de cuentas abiertas y número de cuentas activas- han pulsado como pocas cómo y dónde ha crecido Facebook. Cuáles han sido las pequeñas redes que se han consolidado como alternativa a las más mediáticas y cuáles han caído en el olvido. Pero, sobre todo, han mostrado la división Occidente-Oriente mejor que ninguna otra.

Comparativa de la implantación de las redes sociales por países entre junio de 2009 y julio de 2014 donde se ve el crecimiento exponencial de Facebook como red social más popular en la mayoría de los países.

A pesar del continuo crecimiento de la obra de Mark Zuckerberg, en casi todos los mapas que se han publicado en Vincos Blog hemos encontrado alguna que otra sorpresa. Japón, uno de los mercados más interesantes, por ejemplo, ha pasado del azul oscuro del logo con la F al más claro de Twitter. Y más cerca, en Europa, Letonia ha abandonado la mayoritaria en el resto de Europa para apostar por una red local: Draugiem.

La fragmentación de redes en los principales se ha ido eliminando y podemos ver que en la mayoría de los países de nuestro entorno el “podio” de redes más empleadas son  casi siempre el mismo: Facebook copa el primer puesto y Twitter y Linkedin suelen ser segundo y tercero con la honrosa excepción de Ask.fm en Alemania (tercera) y Reddit en Noruega y Estados Unidos.

Si nos centramos en los datos sacados de Alexa y GlobalWebIndex (entre otras) vemos que Facebook ya cuenta con casi 1.400 millones de cuentas activas y es la referencia en 128 de los 137 países indexados. Por regiones cuenta con 449 millones de usuarios en Asia (ha crecido en 39 millones desde agosto de 2014); en Europa hay 301 millones de cuentas, 208 en Norteamérica y 436 millones en el resto del mundo (donde acumula 74 millones nuevos de usuarios).

En Rusia y China, sin embargo, el panorama es bien diferente. El primero de los dos grandes mercados que se le resiste a Facebook está dominado por V Kontakte seguido por Odnoklassniki. Mientras, China -donde las redes estadounidenses no están bien vistas y en muchas ocasiones se veta o controla el acceso a las mismas- manda Q Zone.

Os dejamos el GIF de Vincos Blog para que podáis ver la evolución de las redes sociales desde que inició sus análisis. Francamente interesante.


14
feb 15

Google Ventures, de tu ciudad al espacio

Probablemente, para el gran público, es la división menos famosa de Google. La empresa de Android, Chrome, Maps, YouTube o el célebre buscador guarda, por encima de los tesoros más comerciales un departamento que se encarga de decidir en qué se invierte gran parte de sus milmillonarias ganancias. Se trata de Ventures y es la responsable de que la empresa de Mountain View tenga inversiones en Uber (unos 230 millones de euros), Nest, Cloudera, Medium, Slack o Foundation Medicine.

Todas ellas empresas que no podrían haberse desarrollado sin el dinero del buscador pero que tienen sobre sí una espada de Damocles. Este dinero puede hacer que Google acabe adquiriéndolas (como ocurrió con YouTube) o, peor aún, que su modelo de negocio llame la atención a los de Larry Page y que decidan crear su propia empresa. Y esto parece ser lo que ha ocurrido con la [Enlace roto.].

Recientemente, David Drummond, vicepresidente de desarrollo corporativo de Google y miembro del consejo directivo de Uber anunció a sus compañeros en la polémica empresa que su principal inversor podría estar barajando la posibilidad de crear su propio sistema que facilite “compartir” coches en viajes.

En el Salón del Automóvil de Detroit, Chris Urmson, uno de los encargados de movilidad autónoma de Google, ya dejó claro que estaban muy interesados en modelos en los que un mismo vehículo pudiera recoger a varios usuarios y dejarlos en sus domicilios minimizando gastos. Si a esto le unimos que Ventures invirtió 966 millones de dólares recientemente en comprar Waze y que a pesar de las polémicas generadas tanto por la conducción autónoma como por la posible entrada de Silicon Valley en la automoción parece que los de Larry Page están decididos a cambiar el modo en el que entendemos el automóvil y los viajes.

En un momento en el que Uber ha entendido que debe transmitir una imagen más apaciguada, que si quiere crecer ha de llegar a acuerdos con multitud de gobiernos así como aprender de la competencia el movimiento de Google podría suponerle un fuerte varapalo. No sólo por la pérdida de un importante aliado sino por la carga tecnológica que tiene Google en la aplicación (Google Maps está absolutamente optimizado dentro de la herramienta). Por eso no se descarta un movimiento que le acerque a Apple (un rival con aún más músculo financiero que Google y una aplicación de mapas por fin a la altura) o MapQuest, una pequeña isla en el océano que necesita de aliados tanto como Uber.

SpaceX, Elon Musk es el nuevo aliado

Otra de las noticias que ha saltado a la luz durante los últimos días es la entrada de Google (y Fidelity) en la última ronda de inversión de SpaceX, el proyecto más ambicioso de Elon Musk, cofundador de Tesla, entre otras.

SpaceX es una de las empresas “de moda” en Estados Unidos gracias a su contrato con la NASA, tiene entre manos uno de los proyectos que más han interesado a Google en los últimos tiempos: una red de satélites de bajo coste que permitan llevar internet a 3.000 millones de usuarios y que (más allá de la función filantrópica) multiplicarían el número de clientes potenciales de los de Mountain View.

La empresa de Musk ha estimado que poner en marcha el proyecto requerirá de cinco años de trabajo y una inversión de unos 10.000 millones de dólares (con el dinero de Fidelity y Google ha conseguido un buen empujón a costa de perder un 20% de la empresa) y no sabemos hasta qué punto supondrán un avance frente a otros proyectos similares que la propia empresa del buscador tiene en marcha, como un sistema de globos aerostáticos que darían cobertura a grandes zonas del planeta.

El proyecto de Musk, mucho más complejo, permitiría, eso sí, colocar los satélites a 1.200 kms de altura con lo que podrían sortear cualquier accidente geográfico y conseguir una cobertura mucho más estable, potente e independiente que cualquier otro proyecto planteado hasta la fecha.

Se abre por lo tanto una interesante “carrera aeronáutica” entre Facebook, Google, SpaceX y Richard Branson (que ha llegado a un acuerdo con Qualcomm para este mismo propósito) para llegar a esos dos tercios de la población que están asiduamente fuera de la red.


12
feb 15

Gestión de Big Data, ¿la alternativa a Google?

Google es, a día de hoy, el gran árbitro de internet. Su navegador manda en su mercado. Su buscador es sinónimo de resultados. Su sistema operativo domina el acceso a internet desde los dispositivos móviles. Y sus algoritmos y motores de búsqueda son tan deseados como temidos a la hora de hacer que una empresa o campaña publicitaria tenga éxito en la red de redes (que cada vez gana más importancia frente a los soportes clásicos).

En plena era del Big Data es casi imposible que una campaña tenga éxito sólo por “intuición” -por muy bueno que sea nuestro director de marketing o la idea que tenemos-. La unión de estos datos y las nuevas tecnologías han pasado de ser una herramienta revolucionaria a ser una necesidad imprescindible (y ya se han llevado unos cuantos reportajes y estudios de revistas como Forbes y varias escuelas de negocios).

En sólo unos minutos una plataforma digital como Google o Yahoo! pueden obtener más cantidad de datos sobre nuestro comportamiento (como personas y consumidores) de lo que podría soñar una empresa de estudios y encuestas en una década. Por eso ya no nos sorprende que sea más fácil saber cómo somos realmente a través de nuestro perfil en las redes sociales que conociéndonos como compañeros de trabajo.

Y es ahí donde se abre un interesante negocio. Porque más allá de captar los datos hay que saber filtrarlos e interpretarlos y, cuanto mayor es la cantidad de datos y más compleja es ésta, más necesario es tener las herramientas pertinentes para saber qué hacer con ellos. Y, de nuevo, es ahí donde empresas como Adgravity tienen su oportunidad.

Permiten crear un perfil, una “huella dactilar” en palabras de su CEO en una entrevista en Cinco Días, de cada uno de los compradores cada vez que “aterrizan” en internet. Esto permite a sus clientes, explica Jesús Ollero, “mostrar a las empresas los soportes en los que tienen que invertir y qué procedimientos tienen que llevar a cabo para maximizar sus inversiones”. Esto les permite saber en qué medios invertir y como interactúan las medidas que toman en su interrelación con los clientes.

El modelo que sigue Google a la hora de vender su buscador como plataforma publicitaria se resume en que el último impacto es el que hace que alguien se decante por un producto u otro. Incluso por su capacidad para generar una necesidad que redunde en una compra impulsiva. Sin embargo, Ollera explica que hay mucho más detrás de la compra o no compra.

El comportamiento del cliente potencial viene por todos los estímulos que recibe. Desde anuncios en las redes sociales (que cada vez ganan más relevancia ya que somos nosotros quienes decidimos seguir a las marcas) hasta otros inputs como banners o correos electrónicos. Y eso por ello que empresas como Adgravity tienen la posibilidad de ser los árbitros de este nuevo y millonario negocio en el que los directores de marketing deberán tener en cuenta todas las “capas” que participan en el proceso de venta y en los procesos de lanzamiento de las campañas.

Conseguir estar conectados a todas las plataformas de internet (o contratar a quien lo esté) para saber llegar a los clientes (sólo los que nos interesan no a todos) y focalizarse en sus necesidades -o crearlas- es fundamental en un momento en el que cada uno de nosotros recibimos cada vez más estímulos, tenemos más ofertas y más capacidad de comparar entre productos y servicios.

El ejemplo es contundente: “si detectamos que hay un porcentaje de personas que han buscado habitaciones de una cadena hotelera pero que al final no han dado el click -han hecho todos los demás pasos- porque el precio les parecía alto, podemos mostrárselos a la empresa para que haga una acción comercial específica solo para ellos”.

Y todo ello se puede mejorar si se puede vincular la publicidad offline y la online. Conseguir que las campañas adquieran un empaque absolutamente global. Que todo cobre un sentido único de identidad mezclando la enorme capacidad técnica que nos permiten las TICs con esa intuición que tan buenos resultados les han dado durante décadas a los grandes estrategas del marketing.


10
feb 15

Galaxy S6, ni un paso atrás

Febrero suele ser el momento en el que casi todos los productos de los grandes fabricantes de smartphones están preparados para salir del horno. El momento en el que -salvo Apple y Google, los verdaderos ganadores de este sector- las grandes franquicias Android y Windows sacan su arsenal para ganar uno a uno a los early adopters y a aquellos que están pensando en cambiar de terminal (más de 1.300 millones el año pasado).

Hasta ahora, el Mobile World Congress de Barcelona y los demás eventos de los fabricantes se habían saldado con un guión salido de un cómic de Uderzo y Goscinny: todo el negocio estaba ocupado por un Samsung que cada vez vendía más y al que sólo se le resistía una pequeña aldea en California. Sin embargo, que a las pocas semanas del lanzamiento del Galaxy S5 Samsung despidiera a su responsable de diseño de terminales ya indicaba que algo estaba pasando en el corazón del gigante.

La caída de ventas sin precedentes desde el nacimiento de su alianza con Google, la remontada espectacular de Apple (que en los últimos tres meses ha vendido las mismas unidades con sólo tres modelos que Samsung con varias familias de productos premium) y la pérdida del primer puesto en mercados tan relevantes como Estados Unidos indican que el Galaxy S6 es algo más que un contraataque contra la competencia. Es cuestión de supervivencia ante el resurgir de los de la manzana y la pujanza del trío chino Xiaomi-Lenovo-Huawei.

Samsung ha aprendido que a determinados niveles no vale con la guerra de la potencia o de precios (ese prurito de “soy más barato que Apple y ofrezco más hardware” sin realmente serlo) ya que ahí, sin duda, gana el trío antes mentado. Y tampoco vale dar sensación de premium en modelos de más de 600€. No sólo hay que ser premium, hay que parecerlo.

Y por eso la batalla del diseño (el de las prestaciones está muy igualado) será fundamental en modelos tan arriesgados y de nicho como los Edge. Las formas, los acabados y el grosor serán sus armas. También sus materiales. Aunque eso les lleve a tomar “prestadas” bazas que antes criticaron de Apple como la cámara que sobresale del contorno o usar metal que no es la mejor opción para que el terminal no se resbale.

Se da por hecho que no habrá ranura de expansión que haga ganar grosor al dispositivo y que, probablemente, esa ventaja de tener una batería extraíble también desaparezca. Ingeniería industrial para ganar autonomía del terminal… o acabar con los anuncios sobre la falta de autonomía y dependencia de los enchufes de sus rivales.

Pero, ¿será esto suficiente para detener el huracán que ha destrozado el mercado de los smartphones y que se llama iPhone 6? No. El propio Galaxy Note 4 desplazado a su hermano “mayor” (en status no en tamaño o ventas) Galaxy S5… y el Note no ha podido hacer nada a pesar de su veteranía frente a las cifras del iPhone 6 Plus.

Samsung tendrá que mejorar, y mucho, ciertos aspectos que fallaron frontalmente en su S5. El sensor de huellas es uno de ellos. El del iPhone funciona mucho mejor desde su presentación y ha hecho que se convierta en un estándar a la hora de querer un sistema fácil de bloqueo y bloqueo del terminal. No hay contraseñas. Sólo algo que funciona rápidamente.

También tendrá que ponerse a la altura con la pantalla. Resulta inaudito que el fabricante de los mejores paneles LED del mercado (en los televisores queda patente) y de un panel de la calidad del SuperAMOLED QHD no se haya atrevido a dar el salto al 2K en un smartphone. De nuevo, defendemos que no es necesario -los 6 no tienen esa resolución pero su combinación de brillo, saturación, sensación de profundidad y tacto la colocan como una de las referencias para los consumidores- pero sí imperdonable que el supuesto líder de los Galaxy esté por detrás de algunos compañeros de catálogo.

Si, además, se atreve a quitar la capa de personalización TouchWiz que sólo sirve para ralentizar Android y apuesta por un interfaz limpio (el entorno de Google es lo suficientemente diferenciable por el usuario como para tener que añadir los aditamentos de antaño) el S6 ganará mucho frente a sus rivales: ligereza y espacio para que su potente hardware, que siempre ha sido la referencia, lo coloque varios pasos por delante de sus rivales.

Por último, tendrá que decidir qué hacer con la cámara. Si el S5 llevaba un buen sensor propio, el Note 4 se ha decantado por uno de Sony. ¿Por qué? Porque no todo en fotografía son megapíxeles y muchas veces (siempre) es mejor contar con un estabilizador óptico de calidad. Y el ejemplo es el 6 Plus, para nosotros la mejor cámara del mercado -muy por encima de la del 6- junto con el Xperia Z3 y el Note 4.

Si Samsung se atreve a este paso y no da ni un paso atrás en su política premium, sin duda, conseguirá un terminal ganador que no sabemos si le comerá mercado a la enseña iPhone pero que sí le servirá para diferenciarse y distanciarse de sus rivales chinos.