18
ene 15

Crowdfunding, realidad inmediata

El fenómeno del crowdfunding o micromecenazgo es la cooperación colectiva de un grupo de personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos para conseguir que un tercero lleve a cabo un proyecto u objetivo. Artes como la música ya vivieron a finales del siglo XX episodios en los que este tipo de donaciones permitieron giras como la de Extremoduro en 1989 o la de Marillion en 1997. El cine, también, es una de las industrias que más lo ha empleado para sacar adelante proyectos poco interesantes económicamente para las productoras.

Aunque en el Estado el mercado del micromecenazgo es bastante pequeño (unos 10 millones de euros, 20 céntimos por ciudadano al año), en conjunto hay plataformas que demuestran que este modelo de financiación está más en forma que nunca. Kickstarter, por ejemplo, recaudó durante 2014 850 dólares por minuto: 421 millones de euros para repartir entre 22.215 proyectos de todo tipo.

Más de 4.000 se dedicaron a la música. Una de las primeras categorías en la web (y poblada por músicos independientes) consiguió que muchos proyectos imposibles llegaran a hacerse realidad gracias a las TICs. Cine, literatura y videojuegos fueron las otras categorías de referencia en esta economía del crowdfunding.

Sin embargo, y en lo que nos atañe, la tecnología fue la categoría que más dinero recaudó: nada más y nada menos que uno de cada cuatro euros (106) para crear proyectos como Oculus Rift (realidad virtual) que luego sería adquirido por Facebook por casi 2.000 millones de dólares. Esto ha hecho que Kickstarter se convierta en una de las 500 webs más relevantes de internet y que parezca una de las pocas ajenas a esa catástrofe de recaudación que algunos prevén para estas donaciones a lo largo de 2015.

Son muchos los que opinan que el crowdfunding ha explotado gracias a la crisis económica que nos ha llevado a un concepto mucho más grande de solidaridad pero también se ha convertido en una moda que acabará pasando y los expertos auguran que en un periodo de tiempo corto la recaudación bajará y que sólo los proyectos considerados “estratégicos” conseguirán salir adelante. Los videojuegos, por ejemplo, han visto como sus ingresos medios han bajado de 72.000 euros en 2012 a menos de 30.000 (a pesar de que más títulos han conseguido financiarse).

La web explica que sólo se producirá la evolución lógica en un sistema que ha roto el status quo de la financiación de proyectos. Al final, serán los títulos donde los donantes vean más calidad los que reciban la financiación. “Si hay un proyecto sólido, se lanza en Kickstarter y se anuncia bien en Facebook y Twitter el éxito está asegurado”. Ponen el ejemplo de Broken Age, obra de Tim Schafer, que pedía para ponerse en marcha 380.000 dólares y consiguió más de dos millones.

La duda que se plantean algunos inversores es el “retorno” del dinero. Por ejemplo con la compra de la antes mentada Oculus: se puso en marcha con dinero de todos pero sólo unos pocos recibieron la lluvia de dólares. ¿Deberían retornar parte de la inversión a otros proyectos? ¿Debería promocionar ellos la innovación de nuevas promesas? ¿Es sólo la plataforma de algunos que se arriesgan para llegar al estrellato? Pasados los meses lo descubriremos. De momento el crowdfunding amenaza con ser una realidad inmediata… y efímera.


16
ene 15

LG Smartwatch, la nueva baza de WebOS

Parece que los fabricantes de dispositivos móviles han aprendido la lección. Del mismo modo que focalizarse en Windows ha hecho que Microsoft domine el mercado de ordenadores con mano de hierro (a pesar de sus errores de bulto a lo largo de la última década) muy por encima de los constructores; la prisa de Samsung, LG y compañía por responder a Apple hizo que cayeran en una trampa de dos caras a la hora de lanzar sus smartphones. Por un lado, conseguían un sistema operativo que se desarrollaría mucho más rápido que iOS -la victoria parecía segura- pero, por otro, su dependencia de Google se volvió total y ahora ninguno se atreve a dar el salto a otras plataformas nacidas para ser terceras.

Precisamente por eso, con el nacimiento de los wearables y con el mercado de televisiones inteligentes sin un líder claro (parece que nadie ha dado con la tecla de qué querrán los consumidores), los mismos que apostaron por Google ahora quieren lanzar sus propias alternativas. Es cierto que es un problema para desarrolladores y clientes -por mucho que sean sistemas operativos compatibles entre sí-, pero también parece la única forma de salir del atolladero de Android TV.

Si hace poco anunciábamos que las nuevas televisiones inteligentes de LG (segundo fabricante mundial) trabajarían con WebOS y que Samsung (líder) se iba a decantar por Tizen, ahora le llega el turno a los smartwatches. Esos dispositivos de los que todo el mundo ha oído hablar, que llevan tiempo en el mercado, pero que siguen esperando al terremoto Apple Watch para saber si, de verdad, será un negocio rentable.

La buena acogida del Moto 360 y Android Wear nos hizo pensar que la mayoría de las empresas del lado Android iban a decantarse por este excelente sistema operativo para bloquear las opciones de la competencia y lanzar al mercado un producto de garantías. Sin embargo, el CES de Las Vegas ha demostrado que muchos quieren crear ecosistemas propios al modo Apple que les garanticen la supervivencia como marca más allá de sus productos.

En la Feria de este año llamó la atención sobremanera que no sólo se confirmaran los rumores que publicó The Wall Street Journal sobre una línea de productos independientes de Google de los coreanos, sino que Audi presentara su reloj inteligente -construido por LG- y que este trabajase con WebOS. Objetivamente, no es sorprendente si tenemos en cuenta que tanto la empresa del Grupo Volkswagen como Mercedes han pedido al Gobierno alemán que pare el desembarco de Google en los vehículos alemanes (¿por qué no de Apple? ¿Ha conseguido convertirse en la buena de la película sólo dejando que los de Mountain View crezcan tanto como lo hizo Microsoft?).

Por diseño y funcionamiento, parece un equipo con Android Wear pero, más allá de lo que podría ser una capa de personalización late un sistema operativo que parece que crecerá mucho en los próximos meses y que muchos dan por hecho entrará en toda la gama de productos de LG (y puede que de otros fabricantes).

Después de que el Galaxy Gear R, la versión más potente y seria de Samsung haya apostado por Tizen y que este modelo premium y menos geek de LG se decante por la plataforma creada por Palm hace años nos preguntamos cómo responderá a esto Google, si su nuevo socio de referencia será Sony (que necesita volver a ser referente en el mercado y que de momento ha encontrado en los californianos un modo de ser más capaz) y, sobre todo, qué pensarán en Cupertino de este cambio de estrategia que hace más independientes a sus rivales… pero también más débiles frente al consumidor.

Os dejamos con el vídeo de Android Central en el que nos cuentan todos los secretos del nuevo reloj inteligente.

Imagen de previsualización de YouTube


15
ene 15

CES 2015, las novedades de Samsung

Cuando los rumores sobre el Galaxy S6 se dispararon y muchos pensaron que las “malas ventas” de la división móvil de los coreanos -y la espectacular recepción del iPhone 6- iban a hacer que no esperasen al Mobile World Congress, Samsung demostró que es mucho más que teléfonos y tabletas. Con intención de seguir siendo el mayor fabricante mundial de electrónica de consumo y de dominar cada vez más mercados -el de la domótica es uno de los que más le interesa- estas son las novedades más interesantes que presentaron en Las Vegas.

  • Unidades SSD portátiles. La idea es llevar todas las ventajas de esta tecnología fuera de los ordenadores para competir directamente con los discos duros externos tradicionales. Con capacidad de 256, 512 y 1024 GB y un peso de 30 gramos ofrecen una velocidad de hasta 450 Mbps además de un cifrado AES 256 bits. Con un precio en Estados Unidos que parte de los 179 dólares, parece que es el primero de una larga estirpe de periféricos que inician el mundo del almacenamiento híbrido SSD-nube.
  • Super UHD. Si parece que el UHD es lo último -casi no tiene contenidos- estamos equivocados. La nueva tecnología de nanocristales de Samsung está pensada para, a misma resolución, mejorar contraste, brillo y nitidez. Las cifras de los ingenieros coreanos son reseñables: una profundidad de color 64 veces mayor que la de un televisor “convencional” y 2,5 veces más de brillo. Y todo mientras el procesador gestiona el brillo adecuado en función del entorno, la imagen y optimiza el gasto energético. En definitiva, un panel LED que rinde como un OLED sin sus desventajas. La creación de la UHD Alliance con productoras de Hollywood, además, parece garantizar contenidos de alta calidad de imagen y sonido.

  • Internet de las cosas. El 32% de los estadounidenses quieren implementar dispositivos de este tipo en sus hogares pero sólo el 2% los tienen instalados. El 64% de los wearables de ese país llevan el logo de los coreanos en su carcasa. Y más del 50% quieren disfrutar de algún tipo de conexión en todo momento. Esto explica la apuesta por reforzar los dispositivos de este tipo y por lanzar servicios como Milk Music y Milk Video, pensados para hacer frente a Google y Apple en su terreno. Sobre todo porque durante los próximos meses llegarán a todos sus smartphones, tabletas… ordenadores y televisores.

  • Electrodomésticos ultracapaces. La batalla con LG tiene pinta de marcar una época. Desde soportes para tabletas en la cocina que se conectan con los electrodoméstico para controlar los tiempos de cocción desde la receta, hasta hornos dobles, aspiradores robotizados controlables y ajustables desde el móvil o lavadoras de dos alturas que incorporan lavaplatos para optimizar el flujo de agua.

 


14
ene 15

CES 2015, Sony apuesta por la calidad

 

 

Seguimos analizando el primer gran evento del año y esta vez le toca el turno a uno de nuestros fabricantes favoritos, Sony. Referente por su calidad y por la variedad de mercados que toca con mucho acierto, el gigante nipón se ha marcado como objetivo devolver a los números negros su negocio de dispositivos móviles, aprovechar el espacio que ha dejado Samsung con su bajada de ventas y potenciar sobremanera sus departamentos de imagen. Estas son sus propuestas para 2015.

 

 

  • Action Cam. Si GoPro es la dominadora del mercado en ventas gracias a su familia Hero, Sony quiere ser un rival a tener en cuenta con su FDR-X1000V. Con capacidad de grabar en formato 4K a 30 fps, en Full HD la cifra se dispara a 120 imágenes por ciclo. Además, su mando a distancia permitirá ver lo grabado en cuanto pulsemos el stop. ¿Cuál es su ventaja frente a las Hero? Que en las imágenes que más rendimiento exigen Sony emplea el formato XAVC S que permite registrar una alta transferencia de datos por segundo: hasta 100 Mbps si empleamos una tarjeta microSDXC. La estabilización SteadyShot y el GPS integrado hacen el resto para que el dispositivo sea una de las referencias del mercado.

  • Walkman NW-ZX2. Es obscenamente caro (1.200 dólares) tanto como alta es la calidad de reproducción de audio de un equipo pensado para profesionales. Trabaja con Android 4.2 (esperemos actualizable) con lo que permite acceder al enorme universo de Google Play, cuenta con una memoria ampliable de 128 Gb y soporta una resolución máxima de 192 kHz/24 bits. Todo ello con una autonomía a máxima capacidad de 33 horas con lo que permite trabajar casi con cualquier tipo de archivo sin compresión. Pesa poco más de 230 gramos y sus diseños y acabados son propios de la alta relojería. Impresionante, aunque se verá poco.

  • X900. Mientras sus rivales en el mercado de televisores se centran en los paneles OLED y los curvados Sony ha decidido hacer lo que mejor sabe: ultra alta definición con un rendimiento y un diseño insuperables. Por un lado contamos con un equipo con un grosor de ¡4,9 milímetros! que trabaja con el chip X1 de nueva generación. Un cerebro que procesa mucho mejor y más rápido la señal de vídeo y que se encarga de analizar el tipo de señal que recibe para escalarla a la mejor posible (dentro de unos parámetros lógicos) y, sobre todo, de mantener siempre en el punto correcto el rango dinámico. La familia empieza en 65 pulgadas y trabaja con Android TV (compatibilidad con Google Play y Cast) a los que suma todo el universo PlayStation.

 
  • Wearables. Sin duda, uno de los problemas que está teniendo (y tendrá) Google Glass y cualquier otro wearable es quitarse el estigma de “producto sólo para geeks”. Y eso parece haberlo comprendido Sony mucho antes que sus socios de Mountain View. Por eso, después de presentar hace meses sus SmartEyeglass ahora le toca el turno a las Atach!, un equipo que convierte en gafa inteligente a cualquiera. El sistema se coloca en la patilla derecha y se despliega una pantalla sobre la lente para acceder a los contenidos. Además, los nipones presentaron sus Smart B-Trainer, unos auriculares sumergibles y con memoria interna que, además, están pensados para aquellos que corren ya que adapta los contenidos al ritmo, da las instrucciones de voz deseadas y permiten planificar entrenamientos casi en tiempo real. Aunque son un prototipo, tendrán adeptos.

 


13
ene 15

Nvidia Tegra, la revolución de los chips

 

Nvidia es el mejor exponente del CES. Una empresa californiana de chips que siempre trae sorpresas, evoluciones y revoluciones a la Feria de Las Vegas y que cada año busca actualizarse y dar un golpe a la competencia en el escaparate más grande posible. En “casa”. Si el año pasado fue el Tegra K1 el protagonista, este año le ha tocado el turno al X1 o, lo que es lo mismo, la aplicación de toda la tecnología de escritorio de las estanterías de los de Santa Clara a los equipos móviles y a los automóviles.

 

Con arquitectura de 64 bits, ocho núcleos (256 para la parte gráfica frente a los 192 del K1), se aprovecha de la tecnología de los Maxwell para multiplicar su rendimiento. Su tecnología de 20 Nm, su RAM DDR4 y su soporte para 4K es posible gracias a la dupla ARM Cortex A57 más ARM Cortex A53. En definitiva, una evolución que dobla el rendimiento del K1 y que elimina la distancia entre ordenadores y los demás equipos para facilitar, por ejemplo, el desarrollo de motores gráficos.

 

En la presentación quedó claro que sólo cuando la exigencia es máxima (gráficos y efectos muy complejos) se nota una diferencia respecto a los Maxwell de sobremesa. Con cualquier programa normal no habrá ningún salto de rendimiento ni diferencia, salvo en la mejora exponencial de la gestión de la energía. Para una demo “elemental” el X1 tan sólo necesito 10 vatios frente a los 100 que necesita una Xbox o a los 300 de una tarjeta gráfica de la propia Nvidia.

 

Pensado para trabajar con los últimos formatos de vídeo 4K y hasta 60 fps, su capacidad es un guiño al crecimiento continuo de la resolución de las pantallas en los equipos clásicos… y en los acercamientos que numerosos fabricantes están haciendo por llevar el 2K y el 4K a los smartphones y tabletas. Por cierto, en la conferencia Nvidia se jactó al comparar su chip con otros de relumbrón y superar el rendimiento de un famoso “anónimo” (no hay datos oficiales), el A8X de Apple.

 

 

 

 

Sin embargo, el futuro del X1 no está sólo en smartphones o tabletas. Los sistemas integrados de los coches de infotainment y seguridad son un mercado que todavía está naciendo y que Nvidia no quiere perderse. Drive PX es la solución que cuenta con dos Tegra X1 trabajando solidariamente para poder gestionar los 1.300 millones de píxeles por segundo que generan las doce cámaras que colocaron en el exterior de un coche. Una solución de hardware para desarrolladores ajenos a los fabricantes y que puede permitir sistemas de seguridad y aparcamiento automático mucho más elaborados que los actuales.

 

Y si el PX se encarga del perímetro del vehículo, el Drive CX se encarga de lo que ocurre dentro de la carrocería. Su potencia de procesado permite gestionar de modo autónomo los contenidos de hasta cuatro pantallas HD y es compatible con los principales sistemas del mercado por el momento: QNX, Linux y Android. Además, el Nvidia Drive Studio Software será de gran ayuda para la creación de interfaces para aquellos constructores que quieran entrar en la era de las TICs y no sean mañosos en la creación de estos servicios.