14
jul 14

Comercio electrónico, despegue continuado

Parece que ni la mala situación de la economía estatal, ni el mal momento que vive el comercio minorista en nuestras calles está siendo óbice para que el comercio electrónico siga su escalada de ventas. Durante el tercer trimestre de 2013, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, las ventas por internet batieron un nuevo récord y crecieron un 21,7% respecto al mismo periodo de 2012.

Durante esos tres meses se registraron 46,5 millones de operaciones, un 26,3% más, de las que la mayoría (casi un 11%) se centraron en la compra de música, libros, periódicos y papelería, muy por delante de viajes (casi un 7%) y de venta de publicidad, un 6,4%.

Por facturación, las cifras cambian. Los viajes facturaron cerca de 635 millones de euros, casi un 20% del total, seguido de lejos por el transporte aéreo (391 millones y un 12%), el marketing directo (164 millones y un 5%) y el transporte terrestre de viajeros (148 millones, un 4,5%).

Sin embargo, fue la compra venta de ropa la que tuvo un mayor crecimiento: si el volumen de negocio creció un 3,5%, sus ingresos netos se dispararon casi un 50% lo que permite a los grandes del sector (Inditex, Privalia y Amazon) posicionarse como competidores muy serios de las tradicionales tiendas físicas. No obstante, los minoristas parecen haber sabido responder a este nuevo reto ya que las compras destinadas a ser recogidas en comercios asociados crecieron un 60% lo que permite salvar la maldita última milla y ganar compradores potenciales a las tiendas.

En Euskadi, según el Eustat, más del 21% de las empresas vascas ya realiza operaciones de compraventa en internet. Si analizamos las empresas por su tamaño y nos centramos en aquellas con más de 10 trabajadores, éstas acaparan el 81% de las compraventas virtuales. Destaca Bizkaia donde se realizaron casi el 36% de todas las transacciones electrónicas y fue el herrialde donde se llevó a cabo el 51% de la facturación en 2013.


12
jul 14

Exynos ModAp, el as en la manga de Samsung

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Gran parte de la guerra de los smartphones (y de la tecnología) viene marcada por cifras de capacidad y potencia que raras veces son comprensibles o accesibles para el usuario medio. Sin duda, el procesador es la joya de la corona en cualquier dispositivo. Sin ir más lejos, el lanzamiento de los coprocesadores A7 y M7 de Apple tuvieron casi el mismo protagonismo que el del propio iPhone 5S y su implementación en los nuevos iPad Air y iPad Mini fueron para los de la manzana el factor diferencial que los colocaba a la altura de los Android más potentes.

Sabedores de esto los ingenieros de Samsung empezaron hace un año a crear variantes de los terminales de la casa con diferentes procesadores. Por un lado la falta de capacidad productiva y por otro la falta de un modelo a la altura de los Qualcomm más potentes hicieron saltar las alarmas en Corea.

Después de meses de duro trabajo Samsung por fin ha conseguido dibujar su propio as frente a la competencia, el nuevo procesador Exynos ModAP, un chip de 28 nanómetros y conectividad LTE que tiene a los Snapdragon 801 y 805 en su punto de mira.

Uno de los puntos fuertes frente a los actuales procesadores que usan los asiáticos es su mayor capacidad para gestionar imágenes fijas -parece que su rendimiento baja en la gestión del vídeo, aunque han prometido mejoras en las inminentes nuevas versiones-. De momento el tope son 8 Mp y 30 frames por segundo.

Como no podía ser de otro modo, y como ya puso de moda la versión 7 del chip de la manzana, el nuevo Exynos tendrá un coprocesador para gestionar más fácilmente los periféricos y toda clase de sensores de la nueva familia Gear. Las apuestas giran sobre cuál será el primer equipo en el mercado que lo incorporará. Aunque todo apunta a un smartphone o tablet -para los que se han pensado y que son la mayor fuente de ingresos del mercado-, algunos analistas hablan de un nuevo Chromebook que permitiera a los coreanos testar el potencial del chip sin poner a prueba la reputación de sus productos propios.


10
jul 14

Apple, lección de cómo venderse

Cualquiera que siga la parte más fría del mercado tecnológico habrá podido ver en los últimos tiempos que las ventas de Samsung se han enfriado bastante, que los asiáticos no están consiguiendo llegar a las cifras deseadas de ventas de su Galaxy S5 y que el iPhone 5 no sólo sigue siendo el terminal premium más vendido sino que gran parte de los usuarios que prevén cambiar de terminal en un periodo de tiempo relativamente corto (medio año) están esperando a ver qué hace Apple con su inminente iPhone 6 (se le espera para el 19 de septiembre).

¿Cómo es posible que los usuarios sigan comprando el iPhone 5 y no el terminal coreano, mucho más potente? Y sobre todo, ¿por qué ante su sustituto se resienten más los androids que los propios iPhone? Desde La Caverna nos tememos que tiene que ver con las sensacionales campañas publicitarias que una vez más ponen de relieve que lo importante no es lo que hace el dispositivo sino lo que los usuarios pueden hacer con él. Puro Jobs, puro Apple.

De facto, sus dos últimos anuncios no sólo han servido para recordar al público lo que es capaz de hacer el pequeño de la manzana (pequeño si lo comparamos con los phablets de la competencia) sino que han lanzado la descarga de algunas aplicaciones en la tienda de iOS. Tal ha sido el éxito -la pegadiza música de los Pixies y la melodía de otra época de Robert Preston- que los de la manzana han colgado en su web las aplicaciones que aparecen en sus anuncios para que los usuarios puedan hacerse con ellas -la mayoría son gratuitas-.

Aquí os dejamos nuestra selección de la campaña “energía”:

  • Nike+ Running. A pesar de la enorme competencia que existe entre las aplicaciones referidas al deporte de moda, ninguna es más social y nos permite tantas satisfacciones que esta. No sólo por su sistema de recompensas, sino también por la enorme comunidad que la usa. Además, es gratuita y está en continua actualización. Tenemos ganas de ver su revisión para iWatch.
  • 7 Minute Workout. ¿Estar en forma dedicando sólo 7 minutos al día? Por mucho que lo anuncien es imposible pero sí es el complemento ideal a otros deportes. Lanzada por Johnson&Johnson es una buena forma de empezar el fitness en solitario.
  • Fitbit. Es cierto que requiere de un complemento para rendir al 100% pero muy pocas monitorizarán como esta todos nuestros movimientos y la evolución de nuestra salud. A medida del iPhone 5S.
  • TRX Force. La versión pro de la segunda es un completo estudio personalizado para realizar tablas de ejercicios en función de objetivos que además nos enseñan a realizar gracias a vídeos detallados. Una maravilla.
  • Argus. Avisamos, devora la batería. A cambio, el coprocesador M7 da el do de pecho y cruza todos los datos de todas nuestras apps deportivas y de salud, controla cuánto y cómo nos movemos y todo lo que pasa en nuestro cuerpo. El paso previo al Healthkit.
Y también las de la campaña “poderoso”:
  • StarWalk. Quizá no tenga un uso objetivo relevante pero no se nos ocurre un uso más jovial que poder tumbarte en verano a mirar el cielo estrellado y saber cuál es la constelación que nos llama la atención. Además, toda la información sobre el firmamento lo hace toda una lección de astronomía. Una maravilla.
  • Garage Band. Para los que no sabemos tocar es un juguete. Para los que aman la música, la mejor adaptación digital de este arte. Un conjunto de herramientas que parece mentira que quepan en un dispositivo tan pequeño.
  • Cleartune. Un excelente afinador y diapasón que usa el micrófono del iPhone (el del 5S es de los mejores del mercado) para que tengas siempre a punto cualquier instrumento.
  • Amplitube. El iPhone se convierte en un procesador multi fx para guitarra y bajo. Además, la función Loop Drummer permite crear pistas de batería.
  • Luminair for iOS. Un gestor de color, brillo e intensidad que permite controlar diferentes sistemas de iluminación en soportes prácticamente ilimitados. Ganó varios premios en 2012, año de su lanzamiento, por sus posibilidades de uso profesionales.

 


06
jul 14

Gowex, Gotham City Research tenía razón

 

 

Y los peores pronósticos se cumplieron. Sólo unos días después de que saliera a la luz el informe de Gotham City Research que aseguraba que Gowex falseaba sus datos y resultados y que la empresa de redes sería la próxima Pescanova, la empresa hasta ahora dirigida por Jenaro García (ha dimitido) ha pedido el concurso voluntario de acreedores tan reconocer que ha falseado sus cuentas durante, al menos, los últimos cuatro años.

 

García se ha adjudicado la falsedad de las cuentas “no reflejan una imagen fiel” en una nota que Gowex ha remitido al Regulador del Mercado Alternativo Bursátil. En la misma, el Consejo de Administración se reserva emprender cualquier otra actividad que sirva para proteger los intereses de la sociedad.

 

La empresa, que tiene suspendida la cotización desde que el informe Gotham le hiciera dejarse el 60% de su valor, se enfrenta también a una denuncia que la Asociación de Inversores ha presentado ante la Fiscalía General del Estado por falsear resultados, cuentas y el empleo de información privilegiada.

 

Las dudas que surgen ahora es cómo los sistemas de control del MAB no pudo ver el fraude, cómo consiguió Gotham City la información (está en litigios con otras cuatro empresas) y qué ocurrirá con el dinero de los inversores -lo más probable es que se evapore pero no hasta que PwC acabe su investigación y las acciones vuelvan a cotizar-.

 

Gowex fue una de las empresas galardonadas con el premio Startex que el Gobierno central entregó en Bilbao para reconocer a las start ups más relevantes del Estado. Otro caso más en el que la sociedad puede perder su confianza en cómo hacer bien las cosas y salir de la crisis.


04
jul 14

Derecho al olvido, el efecto boomerang

Lo que empezó como una cruzada de un sólo individuo contra el gigante de internet Google -y que sorprendentemente volvió a ganar David en vez de Goliath- se ha traducido ya en más de 70.000 peticiones por parte de ciudadanos europeos para que les apliquen su derecho al olvido desde que el 30 de mayo se publicara el formulario como consecuencia a la sentencia del Tribunal Europeo.

Uno de los primeros casos donde la información (o el derecho a la información) se ha topado con el derecho al olvido ha sido el del periodista de la BBC Robert Peston quien muestra su malestar porque la nueva normativa continental obliga a borrar piezas sobre Stan O’Neil, un antiguo jefe de inversiones de Merrill Lynch “que sigue en el espectro público y que ha tenido un papel relevante en una de las crisis financieras más duras”. Su desaparición coarta la libertad de expresión y la posibilidad de dar una imagen completa de la realidad.

Sin embargo, no es el ente público británico el único apercibido en las islas. The Guardian ha recibido hasta seis avisos. Tres por el árbitro Dougie McDonald -quien dimitió en 2010 tras mentir sobre un penalty-  y otras tres piezas del comentarista Roy Greenslade por un intento de fraude de un político o unos funcionarios galos que dieron rienda a su imaginación en los post-it de su oficina.

No obstante, como bien explican en El País, el derecho al olvido está teniendo una aplicación de lo más curiosa. Al tratarse de una sentencia europea, ésta sólo es aplicable a ciudadanos o acontecimientos ocurridos en los países sujetos a su legalidad. Es decir: si buscamos la información en google.co.uk no la encontraremos mientras que si la buscamos en google.com -la web que responde a Estados Unidos- aparecerán todos los artículos. Además, el sistema de indexación hace que preguntar al Googlebot por “el árbitro que mintió” o “funcionarios franceses post-it” salgan de nuevo los textos. Son los nombres los sujetos al derecho al olvido, no los hechos que ocurrieron.

Como bien explicó Larry Page en Financial Times, el problema no reside en la aplicación de este derecho, sino a la forma en la que se ha regulado internet. Sin opción a negociar con las empresas de los buscadores ni tampoco con los generadores de contenidos. Además, se ha priorizado un derecho individual (el olvido) frente a uno colectivo (libertad de expresión y de información). De este modo, la no desaparición de los textos -siguen disponibles tanto en Bing como en Yahoo! que cuentan con un 28% del mercado- no sólo no ha redundado en el olvido de los protagonistas de las noticias, sino que han hecho que estos temas vuelvan a salir a la palestra.

Además, Google se ha quejado que el discernimiento sobre que es irrelevante o lesivo ha quedado en sus manos -lo que le ha obligado a crear un comité de expertos- cuando al ser una sentencia continental debería ser el mismo organismo europeo el que estudiara cada caso. Parece ser que algunos no se dan cuenta que el mejor sistema de olvido es el paso del tiempo.