Facebook, su giro “humanista” para 2018

Mark Zuckerberg está preocupado. Es cierto que su empresa marcha viento en popa y que ya es, de forma sostenida, una de las cinco grandes tecnológicas del momento (y por ende, casi una de las cinco empresas más grandes e influyentes) junto con Apple, Amazon, Alphabet (Google) y Microsoft. Es cierto que la comunidad de usuarios de su red social ha subido hasta los 2.000 millones (son “el primer país” del mundo por población) y también que ha conseguido volverse estratégico en algunos mercados como el publicitario y el informativo.

Sin embargo, 2017 ha sido demasiado agitado para la red social: han estado continuamente en el ojo del huracán. El año comenzó con el escándalo de las noticias falsas, las métricas erróneas y los avisos de publicidad “problemática” durante las elecciones estadounidenses de 2016. Incluso con un enfrentamiento con el actual inquilino del despacho oval (aunque eso no es ni extraño ni malo viendo cómo se las gasta Trump). Es por ello que 2018 se plantea para Facebook como un año de cambios.

El más radical, según anunció el propio fundador de la empresa, será un nuevo muro. Las noticias de empresas, marcas y medios de comunicación dejarán de tener el sitio privilegiado que tienen ahora para fomentar las charlas con familiares y amigos. La conclusión es casi directa: las organizaciones y entidades bajarán su popularidad y, por lo tanto, su impacto tanto en la red social como en internet (por el papel de importancia que tiene Facebook en ella).

Zuckerberg explicó que el motivo es la queja que han recibido de multitud de usuarios acerca de la excesiva exposición a contenidos de empresas y marcas que acaba desplazando los momentos personales, supuestamente, la razón de ser de una red social. Esto hizo que la empresa sintiera la obligación de mejorar el bienestar de sus usuarios y la mejor solución que encontraron fue priorizar el contenido interpersonal y hacer que solo el contenido institucional que promueva estas interacciones pase a tener una relevancia “prioritaria”.

Sobre los vídeos, que han ido ganando un lugar de privilegio entre los contenidos, Adam Mosseri expuso que las grabaciones en directo que aparecerán en los muros serán aquellos que generen una mayor discusión social.

Sin duda, el golpe a algunos medios de comunicación es enorme. Realmente, la decisión afecta a todos, no obstante, algunos están demasiado expuestos a las redes sociales -Facebook en especial- y podrían ver afectada su difusión y, por lo tanto, sus ingresos publicitarios (siempre relacionados con esa difusión y ese impacto social).

Además, las declaraciones (especialmente las de Mosseri) nos hacen preguntarnos sobre qué priorizará su algoritmo. ¿Qué significa generar mayor discusión social? ¿Se verificará la fiabilidad del contenido? ¿Se centrarán solo en lo más controvertido? ¿En política? ¿Cómo se controlarán las noticias falsas que son las que más discusión provocan?

Curiosamente, el objetivo de los de Zuckerberg es hacer que la gente “pase menos tiempo en Facebook” y que su “participación disminuya”. La idea es hacer que el tiempo que dediquemos al red social sea “menor pero más valioso”. Es su idea de “reparar” la red social que ya propuso a finales del año pasado como su objetivo prioritario para este 2018.

Quiere reparar la plataforma para que sea más segura, más humana, menos influenciable y, sobre todo, que robe a sus usuarios menos tiempo de la “vida real”. Para muchos es solo una forma de reactivar su valor de marca a la vez que demuestra a inversores, medios y otras empresas su enorme capacidad de influenciar a la sociedad. Para nosotros, mientras no haya un debate abierto sobre cómo se definen los algoritmos, solo será un trabajo medio hecho para sacar más dinero a los medios de comunicación y seguir ganando influencia entre aquellos que no saben o quieren distinguir entre la vida que realmente viven y la vida que les gustaría vivir. Al fin y al cabo, cuando no nos cobran por una mercancía es porque nosotros somos la mercancía.

Wikipedia, ¿qué fue lo más consultado en 2017?

Wikipedia fue, probablemente, uno de los primeros “síntomas” de que algo estaba cambiando en nuestras costumbres. Las viejas enciclopedias de papel, caras y rápidamente obsoletas, dejaban paso a una suerte de “comuna” de conocimiento en el que todos podíamos aportar y buscar gratis. Una forma -polémica, eso sí- de democratizar la cultura y la ciencia y una forma tremendamente efectiva de llegar a datos en tiempo casi real.

Precisamente por eso es una de las webs más visitadas en todo el mundo en todos los idiomas y, también por ello, su ránking de búsquedas es una muestra inmejorable de lo que está de actualidad en cada rincón del planeta.

Hace pocos días la fundación publicaba su Top 50 de búsquedas en todo el mundo y los resultados son bastante significativos: los obituarios de 2017 están en primer lugar y Donald Trump (quizá la persona más nombrada en el planeta el año pasado) en el segundo. El podio lo cierra Isabel II de Inglaterra. Probablemente el lanzamiento de la segunda temporada de la serie The Crown en Netflix haya tenido mucho que ver en un personaje que, aunque mediático, nunca antes había estado tan arriba.

Y es que la fuerza de las nuevas plataformas de contenidos queda reflejada con los ítems “Juego de Tronos. Temporada 7” (4º puesto); “Juego de Tronos” (6º); “13 Reasons Why” (10º); “Riverdale” (17º); “Stranger Things” (19º); “OJ Simpson” (32º); “Princesa Margarita” (37º); “Pablo Escobar” (41º) y “Duque de Edimburgo” (44º).

El cine, como es habitual en estas listas, también ha tenido un lugar privilegiado: la lista de películas de Bollywood está en el 7º lugar; Baahubali 2, segunda película de una saga India en el 11º; “It” está en el puesto 12º; la lista de las películas Indias más taquilleras en el 14º; Gal Gadot en el 15º por delante de Logan (16º), películas de 2017 (18º), Wonder Woman (20º); Dwayne Johnson (21º); Star Wars: The last Jedi (22º); La liga de la justicia (23º); Get Out (27º); Split (38º); Thor: Ragnarok (39º); Spider-man Homecoming (43º); Star Wars (45º); Dunkirk (47º) y Guardianes de la Galaxia Volumen 2 (50º).

Entre las biografías más buscadas destacan las de Meghan Markle (5ª), Elon Musk (24º), Cristiano Ronaldo (26º), Barack Obama (30º), Conor McGregor (33º); Charles Manson (34º), Ed Sheeran (35º), Melania Trump (36º), Floyd Mayweather Jr (40º), Ariana Grande (46º) y Adolf Hitler (48º).

Las temáticas tecnológicas como los Bitcoin (9º), Facebook (25º), los Millennials (29º), YouTube (31º) o Google (49º) completan una lista en la que el deporte, el ocio y los grandes eventos sociales son protagonistas.

Meltdown y Spectre, ¿qué son?

Si 2017 fue el año de los grandes ataques informáticos (o al menos el año en el que coparon titulares), 2018 ha comenzado de forma nefasta. Hace pocos días se revelaba que un error de diseño en los microprocesadores fabricados por Intel en la última década -al que llamaron Meltdown- requería de parches para evitar poner en peligro los equipos que los implementaban.

Algunos procesos llevados a cabo requerían de privilegios “bajos” y podían acceder al kernel del sistema operativo: el núcleo que permite acceder a los programas al hardware de la computadora. Su centro neurálgico. Un ataque a esa vulnerabilidad permitiría al software intruso monitorizar todo lo que hace el ordenador y acceder a cualquier contenido de la memoria. Si, además, el ordenador forma parte de una red, el problema se multiplica al poder acceder a cualquier punto de la plataforma.

De esta forma, no solo la seguridad de los equipos que incorporaban chips Intel quedaba en entre dicho, sino que la solución, mediante un parche podría afectar seriamente al rendimiento de los dispositivos. Sin importar si utiliza Windows, OS X o Linux.

Investigadores del Project Zero de Google, la Universidad de Tecnología de Graz, la Universidad de Pennsilvanya, la Universidad de Adelaida así como expertos de las empresas Cyberus y Rambus, sin embargo, tardaban pocas horas en explicar que esta vulnerabilidad era solo el principio del “desastre”. En primer lugar porque afectaba también a procesadores Qualcomm y AMD. En segundo lugar porque no solo era una “puerta trasera” para dispositivos móviles y ordenadores personales, sino porque suponía un problema para todas las plataformas de computación en la nube de modo que, en función de cómo se configure ésta es posible acceder a datos de terceros.

En resumen, Meltdown afecta al aislamiento fundamental existente entre las aplicaciones y los sistemas operativos y que sirve para evitar que las primeras accedan a datos críticos de otros programas. Spectre, va más allá y rompe el aislamiento entre las diversas aplicaciones con lo que se puede aprovechar cualquiera de las instaladas en el dispositivo para acceder a otras aunque estas últimas sean “más seguras”. Aunque Spectre es más difícil de explotar (y de mitigar) el problema reside en que no hay posibilidad de desarrollar parches para él.

Si tenemos en cuenta que todos los equipos son susceptibles de sufrir el segundo problema y que todos los procesadores Intel (a excepción de los Intel Atom anteriores a 2013 y los Itanium) posteriores a 1995 emplean el sistema “out of order” que incluye el fallo del que se aprovecha Meltdown, la cifra de afectados es altísima.

El problema reside en lo que los expertos han llamado “ejecución especulativa”. Más o menos funciona así: cuando un procesador Intel ejecuta código y llega a un punto en un algoritmo en el que las instrucciones se bifurcan en dos direcciones, para ahorrar tiempo, intenta “adivinar” que va a suceder y cómo se va a seguir ejecutando el programa. De esta forma, si su apuesta es errónea, desestima el cálculo y vuelve hacia atrás para coger la opción correcta. Pero como los procesadores Intel no disciernen los procesos que requieren privilegios bajos de aquellos que pueden acceder a la memoria restringida del kernel del sistema operativo, un hacker puede hacer que un procesador guiado por una aplicación acceda a información crítica del sistema operativo.

El procesador va “demasiado lejos ejecutando instrucciones que no debería” en palabras de Daniel Gruss, uno de los investigadores. Además, como la información que desecha si no acierta a la primera pasa primero por la memoria caché, un hacker puede engañar al procesador para que lance la información que desea extraer (claves, por ejemplo) y hacerse con ella antes de ser borrada.

Lo peor es que Intel, de momento, no solo minimiza el fallo (Meltdown solo les afecta a ellos) y lanza balones fuera sobre problemas que también tienen los diseños de AMD y con arquitectura ARM.

AMD explica que solo le afecta una de las dos versiones de Spectre y que no lo es en todos sus modelos (además de garantizar ponerse manos a la obra para buscar una solución). ARM, por su parte, justifica que tan solo se puede realizar el ataque de forma local (lo que debería blindar los chips con su arquitectura de ataques remotos).

Microsoft ha lanzado un parche urgente para todos sus usuarios de Windows 10. Apple ha implementado un parche parcial en su actualización 10.3.2 para OS X y Google, por su parte, lanzará el 20 de enero una actualización de Chrome para mitigar “al máximo” el error, a la vez que anunció que es prácticamente imposible ejecutar Spectre en un dispositivo Android.

Las plataformas en la nube como Azure o Amazon anunciaron un adelanto de sus mantenimientos para blindarse frente a estas vulnerabilidades y prometen que no afectará a los usuarios.

Resumen 2017, los gazapos tecnológicos

A falta de pocos días para terminar 2017 es momento de recapitular. Los grandes avances de 2017, los dispositivos e ideas que han puesto cimientos para un 2018 aún más fascinante y, por qué no, los grandes errores de la industria que nos han demostrado que una novedad o algo “smart” o 2.0 no necesariamente tiene que suponer un avance o una mejora sobre lo establecido.

El mercado smartphone lleva siendo una década el catalizador de lo que supone una sociedad móvil y digitalizada. Ha transformado el modo en el que nos comunicamos entre nosotros y también mercados como el de la música, los juegos, el deporte o la imagen. Sin embargo, es un negocio dominado por cada vez menos agentes donde es muy difícil hacerse un hueco sin importar el nombre del creador de una determinada empresa o iniciativa. Por eso uno de los fracasos más sonados del año lleva la firma, ni más ni menos, que de Andy Rubin, padre de Android, el sistema operativo más utilizado en el mundo.

Su Essential Phone (en la foto que abre el post) era un phablet de 5,71 pulgadas y un diseño sobresaliente que apostaba por el diseño modular. Una idea muy interesante para crear terminales ajustándose a las necesidades de los usuarios que ya probaron en el pasado sin éxito Motorola, LG o Google. Los 699 dólares que pedía por terminal (objetivamente muy poco comparado con los iPhone X o el Galaxy Note) era demasiado para un producto sin pedigrí y con problemas en su cámara. El mercado volvió a rechazar los equipos modulares y el terminal llamado a revolucionar el mercado solo comercializó 50.000 unidades. Ahora cuesta 499 dólares (se pueden encontrar ofertas por menos precio) y, sobre todo, ha enseñado una lección a una empresa que no se rinde y que volverá a mostrar un nuevo modelo en 2018.

El error, sin embargo, tiene también nombres más conocidos para el gran público. Como las Spectacles de Snapchat. Unas gafas que permitían grabar vídeos cortos para colgar en la red social gracias a una pequeña cámara colocada en la montura. Una buena campaña de marketing (o más bien, una masiva) permitieron que tuvieran mucha visibilidad al principio pero las cuentas finales arrojan que solo un 1% de los usuarios de la red las han adquirido o usado. Puede que el precio de 129 dólares haya sido excesivo.

Pero si hablamos de precios disparatados, el primer premio se lo lleva Juicero, un exprimidor conectado a internet (sí, habéis leído bien, no es una errata) con un precio de 700 dólares compuesto por más de 400 piezas y recubierto de aluminio de alta calidad que obtenía zumo de unas bolsas que emulaban a las cápsulas de Nespresso, solo que cada una de ellas costaba 7 dólares. Algo llamativo para bolsas de jugo de frutas concentrado que se podían exprimir con las manos. Lo más llamativo es que 17 inversores le dieron más de 118 millones de dólares. Google y Sopas Campbell estaban entre ellos. A principios de año el precio bajó a 350 dólares y en septiembre la empresa cerró. Un ejemplo de la burbuja que existe en parte de Silicon Valley.

El año ha tenido otros momentos sonrojantes para grandes empresas como Apple (y su lío de software por culpa de un iOS 11 pensado solo para el potente chip A11 Bionic que comenzó friendo las baterías de cualquier dispositivo con procesador A9 o anterior), los continuos hackeos de Yahoo! (más de 3.000 millones de cuentas afectadas desde 2013) o la discreta entrada de SkyTV en el mercado estatal de streaming (como apuntan en El Confidencial, no es solo su catálogo, sino lo a destiempo que se ha hecho la llegada a la oferta).

Durangoko Azoka, espacio cultural y digital

Un año más la Durangoko Azoka ha sido el epicentro de la cultura vasca durante la primera semana de diciembre. Un escenario perfecto en el que durante cinco días en el que la creatividad, la historia, la tradición y las nuevas tecnologías han ido de la mano para subrayarnos en un entorno cada vez más gloablizado y mostrarnos al mundo como una cultura de vanguardia.

Con más de 110.000 visitantes, la 52 edición de la Azoka volvió a estar dividida en varios espacios (ocho) temáticos entre los que destacó de nuevo Kabi@, un entorno volcado con la digitalización que bajo el lema “ha pasado de ser a actuar” ha buscado señalar la importancia de la comunidad.

La “plaza digital” contó el primer día con una “Gamer Gela” y con el exitoso “Game Erauntsia” en el que los videojuegos vascos volvieron a tener un lugar de privilegio para mostrar al público -pequeños y mayores- que hay vida más allá de los grandes estudios internacionales y que cultura y nuevas tecnologías pueden y deben ir de la mano.

El jueves 7 se cedió el testigo a las aplicaciones y los teléfonos móviles con iniciativas como AppInventor que permitieron conocer más de cerca el trabajo necesario para desarrollar estos pequeños programas que nos hacen la vida mucho más fácil. También hubo tiempo para hablar de ciberseguridad con talleres en los que se trató la privacidad y la gestión de la seguridad en nuestro entorno.

El viernes 8 le llegó el turno a Wikipedia. La gran herramienta de conocimiento online desde principios de este siglo supone un enorme reto en cuanto a la creación y gestión de contenidos. Precisamente por eso se presentaron charlas en las que se animó a los asistentes a aprender a hacerlo y a poner en valor el enorme trabajo de todos aquellos que hacen posible (con sus errores y virtudes) la gran plataforma online para la democratización del conocimiento.

Con el comienzo del fin de semana, el espacio Kabi@ se centró en la comunidad de contenidos vascos en la red centrándose especialmente en bloggers, operadores, cooperativas y la revolución digital en materia editorial. Una oportunidad, esta última, que permite dar una difusión mucho mayor a las culturas “minoritarias” gracias a la globalización que permite internet.

El domingo, último día de la Plaza Digital tuvo un papel especialmente relevante el análisis de la situación de la mujer en la tecnología. Una temática cada vez más presente en las mesas redondas y que se centra, sobre todo, en la importancia de dotar a los avances técnicos y a los contenidos del punto de vista femenino, así como de aprovechar la enorme capacidad de las nuevas generaciones como se ha hecho en otras disciplinas.

En definitiva, una cita ineludible en el calendario para aquellos que disfrutamos de la cultura, defendemos la nuestra como un elemento diferenciador y entendemos las nuevas tecnologías como la herramienta indispensable para expandirla y democratizarla.

Noticia recomendada por Binary Soul