Binary Soul, aplicaciones para redefinir nuestro día a día

A nadie el sorprende que la implantación de las TIC has supuesto una revolución social y económica. La llegada de nuevos soportes -móviles-, herramientas -aplicaciones- y tecnologías -realidad virtual y aumentada- han supuesto un abanico de posibilidades para replantear todo tipo de actividades y, sobre todo, dar un salto cualitativo en la calidad de los servicios y productos y cuantitativo en cuanto a productividad.

De esta forma, los puntos de vista de pequeñas empresas tecnológicas han servido (y servirán) para reformular la relación de millones de clientes con sus proveedores en todo el mundo. Uno de los ejemplos más claros lo tenemos en Binary Soul, que a pesar de su juventud, cuenta con un completo portafolio de aplicaciones en mercados de lo más diverso.

Una de las propuestas más rompedoras la tiene dentro del sector del turismo. En plena ebullición en Euskadi, cada vez son más los que se interesan por nuevas formas de atraer a los visitantes y ofrecerles una experiencia diferenciada.

Especialistas en gamificación y en la creación de entornos virtuales responsables (siempre buscan un sello familiar, apto para todos los públicos, que proteja y potencie nuestro idioma y cultura), Binary Soul proponen una aventura gráfica en la que los usuarios son los protagonistas que se desplazarán por los puntos clave de los municipios -es totalmente adaptable y personalizable- para que a través de la realidad virtual y aumentada o con una propuesta de puzzles los turistas recorran y conozcan un entorno.

Las estatuas, monumentos, edificios, calles, parques e incluso museos o centros culturales se convierten en las herramientas para conseguir un objetivo a modo de gymkhana en la que el turista se siente parte de algo más grande y, sobre todo, interactúa con los suyos y con el medio mucho más allá de un recorrido fotográfico o la lectura continuada de una guía de viajes.

Con el posible apoyo de entidades como la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco (especialmente centrados en el desarrollo turístico y en la creación de experiencias para los visitantes), se nos antoja como una forma de redefinir el turismo clásico.

Orientadas a la industria, el gran motor económico vasco, Binary Soul se ha mostrado siempre como uno de los principales potenciadores de lo que se denomina Industra 4.0. Propuestas como IPF, un configurador personalizable de plantas de producción; la aplicación que desarrollaron hace semanas para Iraupen o el sobresaliente Gamified Training System, orientado a la capacitación de profesionales para el sector industrial son el ejemplo de las posibilidades que esta start up tiene para los grandes tractores económicos de la región.

Como hemos dicho antes, en el ADN de Binary Soul hay un estudio de desarrollo de juegos del que han salido propuestas como Euskal Herriko Pilota Birtuala y también las aventuras de Sorginen Kondaira que también ha llegado a dispositivos móviles en su segundo capítulo: Sorginen Erronkak. Disponible para iOS y Android este adictivo juego no solo busca potenciar el uso del euskera sino también consolidar al estudio como una empresa comprometida con la cultura vasca y demostrar que se pueden realizar muy buenos títulos en nuestro pequeño país.

Por último, la pequeña cooperativa ha sido finalista en el reto del Hospital de Cruces dentro del programa Telefónica Bizkaia Open Future en el que su app con Big Data busca fomentar hábitos de vida saludable a través de la gamificación. Otra forma creativa de conseguir salud “activa” y un impacto social positivo a través de nuevas tecnologías.

FX Interactive, el adiós más doloroso

Hay una generación de gamers que se enganchó gracias a juegos deportivos sencillos. Simuladores donde los gráficos no eran lo más importante sino vivir el deporte como lo hacían los profesionales. Sentir un equipo con todas las consecuencias: buenas al ganar -su desarrollo- y malas al perder (el posible despido).

El PC Fútbol, nacido de los informáticos de Dinamic Multimedia a la par que se desarrollaba la profesionalización (y masificación) del balompié en el Estado es, para muchos, el juego de fútbol. Sin embargo, después de que FX Interactive, uno de los grandes estudios estatales y caído en desgracia los últimos años, no haya podido afrontar la deuda de 54.702 con un antiguo empleado parece haber muerto para siempre.

El estudio lleva varias sentencias, como acredita el BOE, que le han condenado al pago de diferentes cuotas por la situación de parálisis mal gestionada que vivieron a finales de 2014 y que en vez de haberse solventado con un concurso de acreedores simplemente se alargó en el tiempo hasta que la empresa no fue capaz de generar los ingresos mínimos para cubrir deudas que no paraban de crecer.

De malas maneras la dirección de la empresa decidió un despido fulgurante de parte de la plantilla sin contar con que ésta -con razón- litigaría por las mensualidades adeudadas. Ese fue el momento de inflexión.

Ni siquiera la reformulación del juego que fue un tótem durante más de una década (y que se debería relanzar en 2018 bajo el nombre de Football Club Simulator) puede hacer pensar que FX Interactive saldrá airoso de una deuda de 1,1 millones de euros (pagos no atendidos e incidencias judiciales por más de 840.000 euros y embargos por más de 250.000).

FX Interactive nace como heredera de Dinamic Multimedia después del despido de los hermanos Ruiz quienes se unieron a Ignacio Gómez como socio capitalista y se llevaron consigo su creación: el PC Fútbol.

Su posicionamiento fue el de un estudio que desarrollaba juegos asequibles y que adaptaba éxitos de estudios extranjeros a nuestro mercado. Imperivm es, probablemente uno de los mejores ejemplos. Pero la crisis financiera de 2008, el desarrollo de plataformas como Steam, la crisis de ventas de los PC en favor de otros soportes donde no estaban (smartphones, tabletas o consolas) y la falta de títulos propios condenó a una empresa que en su momento álgido llegó a facturar más de 12 millones de euros.

En 2014, su año más duro la cifra se contrajo hasta el millón de euros. Ahora, a pesar de una última vía de contratación para relanzar títulos, la esperanza parece perdida y el PC Fútbol con el que aprendimos a ser managers durante los años 90 parece un buen recuerdo de una época muy lejana.

Global Innovation Day 2017, celebrando el ADN innovador vasco

El 16 de mayo, un año más, el Palacio de Euskalduna de Bilbao será el escenario del Global Innovation Day en el que bajo el lema “explora el pasado, crea el futuro” la Agencia Vasca de Innovación, Innobasque construirá un escaparate centrado en la innovación en nuestro territorio.

Como es habitual los asistentes podrán participar txokos, talleres, conferencias y coloquios solo que este año, coincidiendo con el décimo aniversario de la agencia, se han diseñado nuevas actividades como son los Circuitos por los txokos y la “ruta de la innovación”, dos iniciativas que combinan teoría y práctica y que buscan activar el espíritu innovador de los asistentes.

Los txokos se repartirán en cuatro áreas: globalidad, conectividad y relaciones, entornos favorecedores y bienestar y calidad de vida. El objetivo será acercar a los asistentes los productos y servicios de referencia en Euskadi así como algunas de las colaboraciones interempresariales en estos ámbitos.

Los talleres experimentarán la innovación en vivo. ¿Cómo? Recordándonos cómo era Euskadi hace 10 años. De esta forma podremos intentar imaginar cómo será dentro de una década. Para ello se expondrán las metodologías, técnicas y herramientas que se emplean para mirar al futuro tomando como referencia nuestro pasado.

Los debates, coloquios y conferencias serán más abiertos y participativos que nunca. El objetivo: hacer que los innovadores del presente y el futuro puedan aprender y compartir sus experiencias. Porque el desarrollo es algo que necesitamos potenciar entre todos aquellos que llevan la innovación en su ADN.

La Ruta de la Innovación será una de las estrellas de esta edición en la que las personas jóvenes podrán visitar algunos de los proyectos y lugares más significativos de la innovación en Bilbao. Con la Ría como elemento vertebrador, clave de todo el proceso y motor de la renovación y modernización de la ciudad.

El evento, una vez más, subrayará su carácter abierto, dinámico y participativo en el que se buscará el networking y crear conexiones entre las empresas participantes así como con otras instituciones que forman parte del mismo.

El año pasado, el Global recibió más de 2.000 visitantes que tomaron parte de los 57 txokos, 27 talleres y asistieron a las charlas de 22 ponentes. El número de organizaciones colaboradoras ascendió hasta 106.

El plazo de inscripción -gratuito- ya está abierto y es tan sencillo como rellenar los datos personales en esta página web.

Kipchoge, el debate tecnológico se reabre

El pasado sábado el circuito de Monza fue el escenario de una verdadera proeza. El campeón olímpico de maratón, Eliud Kipchoge corrió los 42.195 en 2:00:25 segundos una cifra que no solo pulveriza el mejor registro hasta la fecha sino que muestra que puede que bajar de las dos horas no esté “tan lejos” (cualquiera que haga deporte sabe lo complicado que es arañar un solo segundo al crono cuando se habla de récords ya sean personales o mundiales) y, sobre todo, que reabre el debate sobre el dopaje tecnológico.

Si ya antes de que Nike y Adidas, los dos grandes fabricantes mundiales de material deportivo, se propusieran rebajar el tiempo de las dos horas ya había muchos que hablaban de lo inhumano de las cifras de los deportistas gracias a sus ayudas -nutricionistas, fisios, condiciones específicas de entrenamientos, ayuda técnica para el desarrollo de material, avituallamientos personalizados, etc.- cuando la empresa estadounidense explicó cómo abordaría el reto muchos lo tildaron de una falsa maratón.

Nos explicamos: Kipchoge, que tenía su mejor marca en 2:03:06, la segunda mejor de la historia, estaría flanqueado por Lelisa Desisa (especialista en la distancia) y Zersenay Tadese, actual récord del mundo de media maratón. Por si esto fuera poco, el escenario elegido para el reto era el “templo de la velocidad”, una parte llana del circuito de Monza.

La prueba comenzaría antes del alba para que se dieran las mejores condiciones de humedad y temperatura posibles. El grupo sería escoltado por varias liebres que en todo momento correría en posición de cabeza de flecha (1-2-3) para mejorar el viento y un poco delante iría un Tesla a una velocidad constante de poco más de 21 kms/h para marcar el ritmo -y según muchos cortar el viento, aunque nadie ha dicho si la turbulencia del vehículo es positiva o negativa sobre todo con viento lateral-fontal-.

En el excelente blog Vitonica además de una entrada de lo más detalla nos muestran con este GIF cómo se dieron los relevos y la estructura del grupo que, por cierto, contó con la compañía de médicos, expertos en biometría, nutricionistas, etc. El ritmo infernal (cada parcial de 5 kms se hizo en tiempos que oscilaron entre los 14:07 y 14:17 hasta el kilómetro 35) hizo que tanto Desisa como Tadese abandonaran la comitiva antes de llegar siquiera a la media maratón.

En el último relevo el cansancio hizo mella sobre la máquina keniata y la cifra mágica se escapaba por solo 25 segundos. Por supuesto fueron muchos los que aplaudieron la decisión de la IAAF de no aceptar la marca como un registro oficial y que hablaron descaradamente de dopaje tecnológico (algunos incluso soltaron perlas sobre pruebas antidoping, algo ilógico teniendo en cuenta que no se trata de una competición oficial sino de un “experimento”).

Parte de la culpa la tienen las zapatillas que utilizó el sábado el atleta: se trata de las Nike Zoom Vaporfly 4% que cuentan con una pequeña placa de fibra de carbono que permite un retorno de energía muy superior a los actuales estándares (el Boost de Adidas, por ejemplo, que también se ha remozado en las Adizero Sub2 y ahora se llama Boost light). Aumenta, según la empresa, el rendimiento del atleta un 4% al demandar menos esfuerzo y devolver menos energía.

El diseño de las zapatillas, además, es más aerodinámico -importante cuando se habla de batir récords- y mucho más ligero de lo habitual. La guinda para un diseño de carrera controlado -¿hay algo más predecible, sobre el papel, que un circuito?- y ayudado por casi 30 liebres, además de asistido por todo tipo de especialistas.

¿Significa esto que nos han engañado? Más allá de una enorme y cara operación de marketing (se han gastado más de 30 millones de dólares en poner en marca la carrera), nos vuelve a demostrar la enorme capacidad del hombre de batir sus marcas. Por mucho que haya gente que reniegue de la marca, lo conseguido por Kipchoge es sobrehumano. Con o sin un coche delante. Con o sin liebres. Con o sin zapatillas específicas.

Muchos dicen que se pierde la esencia de la carrera porque estaba pensado para que solo él lo lograra. ¿No hay liebres en las maratones? ¿No hay gregarios en las carreras ciclistas? Muchos dicen que se ha perdido la esencia de correr en solitario. ¿Alguien lo hace? Otros alegan que el circuito no es homologable. ¿Por qué una marca en Berlín es válida cuando su trazado lo hace más accesible que el de otras ciudades como Londres?

Algunos especialistas dicen que se salta parte del legendario de la prueba: bien, de Maratón a Atenas no hay 42,195 kilómetros. Ni siquiera 42 -los 195 metros extras se añadieron en unos Juegos en Londres para acercar la meta hasta el palacio donde esperaba la Reina de Inglaterra. Además, si queremos preservar el espíritu, ¿por qué no correr todos con sandalias de cuero?

El deporte, como casi todo, es cuestión de evolución. Nike no ha mentido a nadie. El objetivo de la empresa en ningún momento ha sido batir el récord del mundo de maratón. La IAAF dejó claro que solo se homologaría en una de sus carreras. Nike prometió intentar bajar de las dos horas en la distancia. Y casi lo han conseguido.

Del mismo modo que existe doble moral en el ciclismo -me temo que no todos los ciclistas cuentan con la misma bicicleta como para poder igualar las condiciones de todos- y se dan por hecho que las diferencias son casi “sanas” en otros deportes (presupuestos en fútbol y baloncesto, motores y diseños en deportes de motor, por hablar de las disciplinas más populares), volvemos a un debate que se abrió hace tiempo con los polémicos bañadores de Speedo que ayudaron a pulverizar registros.

Desde aquí lanzo una pregunta: ¿dónde se encuentra la línea entre la evolución del material deportivo y el dopaje tecnológico? Sobre todo cuando ese dopaje está al alcance de todos.

Uber, Apple amenazó con expulsarla de la App Store

Hay empresas que parecen abonadas al escándalo, aunque, sorprendentemente, consiguen parecer inmunes al mismo. Probablemente Uber sea el mejor exponente de este perfil de compañías gracias a las declaraciones y actuaciones de su polémico CEO y fundador, Travis Kalanick, así como por las declaraciones de ex trabajadores, denuncias de la competencia y demandas por prácticas poco éticas.

El último capítulo ha tenido como protagonista un rival con el que pocas start ups se atreverían a meterse: Apple. Según hizo público The New York Times hace unos días, los ingenieros de la empresa de vehículos encontraron una forma de espiar los hábitos de los usuarios de iPhone incluso si estos habían eliminado del dispositivo la aplicación de Uber.

Los de Cupertino se dieron cuenta y Tim Cook se reunió con Kalanick en diciembre de 2015 para advertirle de que o cesaban la práctica o estarían fuera de la App Store lo que les alejaría de 1.000 millones de usuarios potenciales. Kalanick no tuvo más remedio que ceder a la presión pues esa posibilidad hubiera supuesto un golpe probablemente mortal a la empresa.

Al parecer la historia no llegó más lejos… hasta que el medio neoyorquino la ha sacado a la luz para sumarse a la ola de escándalos que se suman a los de acoso por parte de ex trabajadoras, de mal trato del CEO a sus chóferes y, por supuesto, su eterna guerra con los taxis. La principal diferencia es que, por primera vez, el escándalo afecta directamente a sus usuarios.

Los ingenieros de Uber pusieron en marcha una práctica conocida como fingerprinting según la cual se asigna un código digital a cada terminal de modo que se podía rastrear el mismo aunque se eliminara la aplicación o incluso se reseteara a “modo fábrica” el iPhone. Esto es algo que está expresamente prohibido por Apple que no permite que ningún desarrollador lleve a cabo esta actividad en ninguna de sus aplicaciones.

Para que Apple no se diera cuenta, Kalanick pidió que emplearan una técnica llamada Geofencing alrededor de la sede de Cupertino. Esto hacía que los terminales ubicados en ese área -donde están los ingenieros encargados de revisar las apps- no fueran afectados por el fingerprinting y no descubrieran el problema.

Uber se ha apresurado a hacer público un comunicado en el que dice no haber hecho nada ilegal y que ha implementado el fingerprinting con el fin de prevenir un uso fraudulento de su aplicación: evitar que se pudiera instalar en terminales robados o que se pueda realizar un viaje muy caro con una tarjeta robada para, posteriormente borrar todos los datos del teléfono y no dejar rastro de la actividad delictiva.

Lo más llamativo es que en el comunicado no explican si han dejado de llevar esto a cabo a pesar de la prohibición explícita de Apple. Ellos consideran que solo potencian la seguridad de los clientes y evitan que se puedan realizar robos o transacciones ilegales.

Con el último escándalo sobre la evasión de impuestos todavía caliente, este parece una piedra más en el camino de una empresa que está abriendo demasiados frentes de batalla como para permanecer inmune a todos ellos.