Bilbao Tech Week 17, la tecnología como medio de desarrollo

La semana pasada, entre el martes y el viernes Bilbao celebró su Tech Week, un evento que busca colocar a la capital como centro tecnológico y digital en el contexto nacional e internacional y presentar a la Villa como un hub ineludible en campos tan diversos como la medicina o el marketing.

De esta forma, con la sala Multibox de EiTB como mejor escenario posible, la reunión impulsada por BEAZ, SPRI y Bilbao Ekintza y apoyada por Ve Interactive, Innolab Bilbao y Binima Digital Products se dividió en cuatro jornadas con temáticas diferenciadas que sirvieron para que tanto los asistentes como los medios comprobaran la importancia de la digitalización en todos los campos de la sociedad y la economía.

El primer día fue el turno de la medicina. Durante la jornada se trataron campos como la regeneración de tejidos y de órganos de la mano de David Rodríguez (director de producto y calidad en Osteophoenix SL); la interacción hombre-máquina a través del eye-tracking (ponencia impartida por Marie Macharackova); la evolución del hardware y el software en dispositivos médicos (con Jon Mabe de Ik4 Tekniker) así como las soluciones interactivas para los pacientes crónicos (expuesto por Julio Álvarez).

La jornada se cerró con una interesante mesa redonda en la que el tema abordado fue la salud 2.0 (Health 2.0 Basque) en la que se analizó el papel de los dispositivos móviles y la computación en la nube como aliados para una mejor gestión sanitaria tanto para usuarios como para Instituciones. El taller de la tarde puso énfasis en el desarrollo de nuevas herramientas digitales a partir de la plataforma bizkaia.network.

La segunda jornada trató sobre Blockchain desde el punto de vista de un desarrollador (ponencia de Iván González de Plain Concepts); el diseño de espacios de confianza (por Jesús Cao de Flow) así como sus aplicaciones en el tejido empresarial (análisis llevado a cabo por Óscar Lage de Tecnalia). Arantza Marqués García, de IBM, llevó a cabo la reflexión sobre el potencial de este análisis de datos para optimizar la producción industrial mientras que la mesa redonda abordó las criptomonedas, su uso y su posición dentro o fuera del marco legal.

Por la tarde llegó el turno de IBM Watson Developer Cloud y su potencial como herramienta para el desarrollo de servicios congnitivos para una nueva generación de aplicaciones apoyadas en la inteligencia artificial.

El tercer día estuvo centrada en las start ups: desde el empleo de analítica avanzada para mejorar las organizaciones (propuesto por Iñaki Pertusa de Decidata) así como herramientas para identificar oportunidades de negocio (de la mano de Josu Rodrigo de We Are Testers) así como la evolución de las pequeñas empresas y su adaptación a nuevas tecnologías -Borja Cembrero de Naiz Fit- o la experiencia de Quifa con una interesante ponencia titulada “de la idea a la store”.

El debate de la mesa redonda giró en torno a la facilidad de emprender en Euskadi y las facilidades y obstáculos a la hora de poner en marcha una iniciativa empresarial. El taller presentó UX Garaje de VE Interactive.

Finalmente, el viernes la BTW se centró en el marketing digital. En esta jornada se desarrolló el mismo desde la perspectiva de un Growth Hacker por parte de Juan de la Herrán; las estrategias digitales en las que deben invertir las empresas (con la colaboración de Rubén Molina Ortego de VE Global) así como una análisis de la transformación del marketing gracias a la tecnología (con la experiencia de Miren Elosegui de Hispavista).

Miriam Peláez y Daniel Peris de Pickaso explicaron las posibilidades inmensas de  los negocios móviles e Iñaki García de Lin3s analizaron las diferentes estrategias de marketing digital y su sentido en cada escenario. La mesa redonda analizó la relación entre el marketing digital y las agencias de marketing convencionales así como la supervivencia de las segundas sin tener en cuenta el primero.

En definitiva, una semana en la que Bilbao se presentó como una ciudad digital en el presente para consolidar los retos tecnológicos del futuro.

BIME Pro, Bizkaia como centro de la innovación

Un año más, el BEC fue el escenario de uno de los festivales más interesantes de la escena europea: el BIME. En él, además de grandes grupos musicales se pudo disfrutar de unas jornadas denominadas BIME Pro volcadas con la innovación y las nuevas tecnologías. Tres días donde lo mejor del ocio y el negocio se unen para seguir siendo referencia internacional.

De entre toda la oferta de actividades y meetings destacó sobre manera Startup Summit en el que la industria creativa, musical y digital se dan cita con los asistentes para mostrar, no solo sus novedades, sino las tendencias que les deparan en los próximos años.

Aletxu Echevarría (director y fundador de The Blackout Project), Aritz Hernández (socio fundador y director general de Grupo Campus), Eduardo Ronzano (de Tempow) y Eneko Knörr (cofundador de Aquratio) fueron los Business Angels en un evento al que acudieron más de 80 start ups (más de 60 internacionales) y otros 80 inversores.

De entre todas ellas destacaron sobre manera las propuestas de Be Helpie, centrada en el social networking; Brandtrack, dedicada a la comunicación; Backbinder y Wayra, relacionadas con la música; NFC Sound, volcada en las tecnologías B2B o Warm, especializada en música y medios.

El papel de los speed meetings así como las charlas relacionadas con las industrias creativas o los tipos de inversores (captación o el tipo que mejor se adapta a cada modelo de negocio de las start ups) demostraron que el evento sigue siendo un referente a la hora de potenciar nuevas ideas y consolidar los proyectos disruptivos.

Los ponentes de este año fueron Ana Ormaechea (fundadora de Cuonda and the tablet army), Daniel Romy (de Media Digital Ventures), Oriol Juncosa (cofundador de Encomenda VC) y Guillermo Arregui -CEO y cofundador de Emprendiza-.

El país invitado al evento fueron los Países Bajos que, además de ser una potencia europea en cuanto a industria musical (son el quinto mercado por delante de otros países como España, mucho más poblada) cuenta con un gran tejido de pequeñas empresas innovadoras y un gran apoyo institucional en campos como la cultura, el ocio y la digitalización.

En resumen, el BIME Pro volvió a ser un punto de encuentro ineludible para aquellos que quieren hacer las cosas de otra forma. Aquellos que quieren crear proyectos alternativos con fondo social y aquellos que quieren invertir y potenciar esas ideas más allá de los cánones establecidos sin, por ello, dejar de buscar un buen retorno. Nos quedamos con ganas de más, aunque ya falta menos para la edición de 2018.

iPhone, ¿cuál es la mejor opción para mi?

Hasta hace bien poco el mundo de los smartphones, para la mayoría, se dividía entre comprar un terminal Android (y ahí es donde sí empezaba la locura de opciones y precios) o un iPhone. Originariamente solo se escogía la capacidad y el color. Poco después se implementaron diferentes acabados, diferentes potencias y diferentes tamaños. Y ahora, el catálogo, si bien es centesimal comparado con el de la plataforma de Google, casi nos presenta un modelo para cada persona. Os los presentamos:

iPhone SE. Su público objetivo es sencillo: aquel que no quiere grandes diagonales y que quiere seguir disfrutando de la experiencia Apple con una sola mano. El que quiere la estabilidad y fluidez de iOS en una pantalla de 3,5 pulgadas, contar con la potencia del procesador y la cámara del potente 6S, una duración de batería que llega sin problema a los dos días y un diseño que, para muchos, es el más acertado de la empresa hasta la fecha. Por cierto, también cuenta con el Touch ID y, lo más sorprendente, una tarifa de 419€ para su versión de 32 GB.

iPhone 6S, 7 y 8. Si la principal característica del iPhone SE es su tamaño de 3,5 pulgadas y su diseño robusto, los iPhone 6S, 7 y 8 comparten diseño en su versión con pantalla de 4,7 pulgadas. Tres generaciones separadas por dos años que cuentan con precios de acceso muy diferentes. Mientras el 6S empieza en 529€, el 7 sube a 639€ y el 8, último en llegar, escala a los 809. De esta forma, mientras que el 6S cuenta con el chip A9, el 7 implementa el A10 que es un 50% más rápido y el 8 hace lo propio con el A11 Bionic, el chip móvil más rápido del mercado y el único capaz de batir a un Intel Core i7 en pruebas mono núcleo. Además, la última iteración incorpora carga inalámbrica, carga rápida, pantalla con tecnología True Tone y un sensor háptico mucho más potente (también a la hora de gestionar el 3D Touch).

Las diferencias entre el 6S y el 7 son ya menores pues más allá del chip y de un mejor rendimiento potencia-autonomía (que nos dará más vida útil con cada actualización de iOS) la principal diferencia reside en la cámara -que mejora en cada edición- y en un botón Home que pasa de físico a háptico. Además, este último resiste el polvo y el agua.

iPhone 6S Plus, 7 Plus y 8 Plus. Las versiones Plus siempre han sido, el año de su presentación, la guinda de sus generaciones. Cámaras más potentes, estabilizadores ópticos, más capacidad de las baterías, mejor pantalla y más diagonal. Versiones de 5,5 pulgadas pensadas para competir contra los phablet de otros sistemas operativos. Todo ello se marcó aún más a partir del 7 Plus donde los ingenieros implementaron una cámara doble así como el modo retrato y el “efecto bokeh”. Los resultados son tales que buena parte de la industria le ha seguido para hacer frente a un factor diferencial para los amantes de las fotografías. El 8 Plus, por su parte añade las virtudes del 8 con una trasera acristalada y, sobre todo, gracias al chip A11 Bionic multiplica exponencialmente las opciones audiovisuales del dispositivo. Además, las cámaras FaceTime también mejoran de 5 a 7 Mp cuando pasamos del 6S a los 7 y 8 además de permitir una grabación de vídeos ostensiblemente mejor. La diferencia de precio es alta pero el primero (6S Plus) es tan solo un 6S grande, el 7 Plus es un 7 más audiovisual y el 8 Plus es la versión para fotógrafos de los amantes del entorno iPhone.

iPhone X. Este no entra dentro de los cánones de los demás iPhone. Ni por diseño, ni por capacidades, ni por precio. Es una categoría única y como tal ha de ser diseccionado. El diseño es capaz de continuar con los anteriores pero rompiendo los moldes habituales de Apple: recuerda a la primera generación a la par que elimina (casi) los bordes. Obvia el botón Home para centrarse en el Face ID. Más compacto que cualquier Plus, ofrece mucha más pantalla y de más resolución y colores más reales. Promete mejor autonomía, cuenta con el vidrio más resistente del mercado y una nueva forma de trabajar con iOS. Es el más seguro, el más rápido, el que mejor sonido tiene y el que más sensores y tecnología implementa. A cambio nos da más autonomía, animojis, mejor iteración con la IA de la casa, la primera GPU diseñada por la empresa, realidad virtual y aumentada y una tarifa que empieza en los 1.159€. De otra galaxia, incluso en su demanda y lista de espera.

Microsoft, adiós a los móviles

 

Por fin llegó el momento. Después de mucho tiempo (demasiado) intentando hacerse un hueco en el mercado -totalmente dominado por Android en número de dispositivos y por iOS en beneficios- ha caído otro contendiente del mercado móvil. Primero fue Symbian, luego BlackBerry OS y ahora el turno es para Windows.

Hace pocos días Microsoft anunciaba que el desarrollo de su plataforma móvil (tanto software como hardware) ya no es “prioritaria” para la estrategia de la empresa y que, por lo tanto, quedaba sin nuevas actualizaciones (que no soporte de seguridad). Incluida la última con Windows 10 que, en palabras de Satya Nadella, era la primera en unificar de una forma real el universo móvil y el de los ordenadores.

Lo más sorprendente es que el anuncio se hizo de una forma muy poco habitual. Joe Belfiore, responsable de la plataforma, respondía de forma tajante a una pregunta a bocajarro en Twitter: “¿Ha llegado la hora de abandonar la plataforma Windows Mobile?”. Belfiore explicaba que “depende del usuario que fuera” y que Microsoft ya no iba a “desarrollar más software ni hardware” porque “no entraba en sus planes”.

Las cifras hablaban por sí mismas: tan solo el 0,3% de los usuarios estadounidenses (su mercado doméstico) la utiliza. Esto viene además, acompañado de un serio toque de atención para la empresa en las últimas estadísticas. En el último lustro Windows ha pasado de estar activo en 1.500 millones de dispositivos a poco más de 1.000 millones. Actualmente hay más equipos en el mundo que trabajan con iOS a los que hay que sumar otros 300 millones que usan macOS. ¿El mundo al revés?

Si no lo es, sí que es un mundo bastante irónico. En 2007 el dominador absoluto del mercado era Nokia. Sin embargo, entre los profesionales BlackBerry dominaba y Microsoft se mostraba como una alternativa real en un mercado que demandaba más movilidad y menos dependencia de los ordenadores de sobremesa (ni siquiera se soñaba con ultrabooks o tabletas).

Sin embargo, ese mismo año Apple, una empresa que había resucitado gracias a sus iPod, presentaba un dispositivo bastante rompedor para el gran público que algunos no se tomaron muy en serio. Entre ellos estaba Steve Ballmer, CEO de la empresa, quién ridiculizó el iPhone porque “nadie querría un teléfono sin botones” con un “precio desorbitado”.

Aunque en menos de un lustro Microsoft se había quedado completamente fuera de juego, nunca dejó de intentar hacerse con un trozo de mercado que anclara su dominio en los equipos de sobremesa y portátiles ante un mundo que giraba irremediablemente hacia la movilidad y las aplicaciones.

El problema, como reconocía el propio Belfiore, es que aunque han intentado incentivar el desarrollo de su plataforma (incluso pagando a terceros para que crearan aplicaciones o desarrollando ellos su ecosistema) los principales actores del mercado nunca han querido perder su atención en iOS o Android. Una plataforma sin aplicaciones está condenada a ser abandonada por los usuarios. Pero es que una plataforma sin usuarios no es rentable para que los desarrolladores generen contenidos.

La estrategia ahora es una suerte de Caballo de Troya en la que los usuarios de los dos sistemas operativos de éxito decidan disfrutar del uso de programas de Microsoft en sus iPhone, Galaxy, Xperia y compañía. Office 365 se antoja como una gran oferta con un precio competitivo para aquellos que quieren una experiencia ofimática más completa (o al menos tradicional) que en sus equivalentes de Apple, Google o freeware. La batalla de la movilidad por ahora solo queda con un actor para la empresa: las Surface que sí están teniendo éxito. Al menos mucho más que el de sus primos smartphone.

Etxanobe, cuando innovación, gastronomía y tecnología van de la mano

El Restaurante Etxanobe es uno de los estandartes de Bilbao. No solo por su emplazamiento (en el premiado Euskalduna Jauregia) o su cocina de primera (lideraba por Fernando Canales y con un equipo sobresaliente) que personifican la reconversión de Bilbao de ciudad industrial a centro neurálgico de la región en cuanto a servicios y turismo.

Además, desde su nacimiento, el restaurante ha apostado siempre por la innovación tanto en los fogones como en su relación con el cliente. Su entorno vanguardista son el escenario ideal para que los comensales, por ejemplo, puedan disfrutar de la carta interactiva en un iPad como aperitivo perfecto a una experiencia culinaria tan singular como recomendable.

Por si esto fuera poco, el Etxanobe ha querido ir un paso más allá creando una nueva experiencia que aúne como en ningún otro lugar la gastronomia y la tecnología: un postre que reta al gusto, el olfato y el tacto gracias a su sabor, olor y textura y que es también un placer para la vista gracias a una experiencia multimedia para la vista y el oído. Una forma de evocar una experiencia más propia del lujo de otro tiempo envuelto en la vanguardia de nuestro tiempo.

Siguiendo las directrices de Fernando Canales, la cooperativa tecnológica Binary Soul ha desarrollado una experiencia que busca potenciar las emociones de la experiencia. Gastronomía más allá de la gastronomía convencional. Un todo “más allá del plato”.

La guinda a una propuesta que ya cuenta con una estrella Michelín y que coloca a su chef entre los quince mejores del Estado y a Bilbao en un puesto de privilegio en el negocio de la restauración no solo en su entorno cercano si no en todo el continente.

El “menú del chef”, probablemente uno de los más recomendables de la Villa, gana un nuevo argumento antes de que la firma dé el salto en 2018 al centro de la capital para ofrecer dos nuevas propuestas al público bilbaíno.