Meltdown y Spectre, ¿qué son?

Si 2017 fue el año de los grandes ataques informáticos (o al menos el año en el que coparon titulares), 2018 ha comenzado de forma nefasta. Hace pocos días se revelaba que un error de diseño en los microprocesadores fabricados por Intel en la última década -al que llamaron Meltdown- requería de parches para evitar poner en peligro los equipos que los implementaban.

Algunos procesos llevados a cabo requerían de privilegios “bajos” y podían acceder al kernel del sistema operativo: el núcleo que permite acceder a los programas al hardware de la computadora. Su centro neurálgico. Un ataque a esa vulnerabilidad permitiría al software intruso monitorizar todo lo que hace el ordenador y acceder a cualquier contenido de la memoria. Si, además, el ordenador forma parte de una red, el problema se multiplica al poder acceder a cualquier punto de la plataforma.

De esta forma, no solo la seguridad de los equipos que incorporaban chips Intel quedaba en entre dicho, sino que la solución, mediante un parche podría afectar seriamente al rendimiento de los dispositivos. Sin importar si utiliza Windows, OS X o Linux.

Investigadores del Project Zero de Google, la Universidad de Tecnología de Graz, la Universidad de Pennsilvanya, la Universidad de Adelaida así como expertos de las empresas Cyberus y Rambus, sin embargo, tardaban pocas horas en explicar que esta vulnerabilidad era solo el principio del “desastre”. En primer lugar porque afectaba también a procesadores Qualcomm y AMD. En segundo lugar porque no solo era una “puerta trasera” para dispositivos móviles y ordenadores personales, sino porque suponía un problema para todas las plataformas de computación en la nube de modo que, en función de cómo se configure ésta es posible acceder a datos de terceros.

En resumen, Meltdown afecta al aislamiento fundamental existente entre las aplicaciones y los sistemas operativos y que sirve para evitar que las primeras accedan a datos críticos de otros programas. Spectre, va más allá y rompe el aislamiento entre las diversas aplicaciones con lo que se puede aprovechar cualquiera de las instaladas en el dispositivo para acceder a otras aunque estas últimas sean “más seguras”. Aunque Spectre es más difícil de explotar (y de mitigar) el problema reside en que no hay posibilidad de desarrollar parches para él.

Si tenemos en cuenta que todos los equipos son susceptibles de sufrir el segundo problema y que todos los procesadores Intel (a excepción de los Intel Atom anteriores a 2013 y los Itanium) posteriores a 1995 emplean el sistema “out of order” que incluye el fallo del que se aprovecha Meltdown, la cifra de afectados es altísima.

El problema reside en lo que los expertos han llamado “ejecución especulativa”. Más o menos funciona así: cuando un procesador Intel ejecuta código y llega a un punto en un algoritmo en el que las instrucciones se bifurcan en dos direcciones, para ahorrar tiempo, intenta “adivinar” que va a suceder y cómo se va a seguir ejecutando el programa. De esta forma, si su apuesta es errónea, desestima el cálculo y vuelve hacia atrás para coger la opción correcta. Pero como los procesadores Intel no disciernen los procesos que requieren privilegios bajos de aquellos que pueden acceder a la memoria restringida del kernel del sistema operativo, un hacker puede hacer que un procesador guiado por una aplicación acceda a información crítica del sistema operativo.

El procesador va “demasiado lejos ejecutando instrucciones que no debería” en palabras de Daniel Gruss, uno de los investigadores. Además, como la información que desecha si no acierta a la primera pasa primero por la memoria caché, un hacker puede engañar al procesador para que lance la información que desea extraer (claves, por ejemplo) y hacerse con ella antes de ser borrada.

Lo peor es que Intel, de momento, no solo minimiza el fallo (Meltdown solo les afecta a ellos) y lanza balones fuera sobre problemas que también tienen los diseños de AMD y con arquitectura ARM.

AMD explica que solo le afecta una de las dos versiones de Spectre y que no lo es en todos sus modelos (además de garantizar ponerse manos a la obra para buscar una solución). ARM, por su parte, justifica que tan solo se puede realizar el ataque de forma local (lo que debería blindar los chips con su arquitectura de ataques remotos).

Microsoft ha lanzado un parche urgente para todos sus usuarios de Windows 10. Apple ha implementado un parche parcial en su actualización 10.3.2 para OS X y Google, por su parte, lanzará el 20 de enero una actualización de Chrome para mitigar “al máximo” el error, a la vez que anunció que es prácticamente imposible ejecutar Spectre en un dispositivo Android.

Las plataformas en la nube como Azure o Amazon anunciaron un adelanto de sus mantenimientos para blindarse frente a estas vulnerabilidades y prometen que no afectará a los usuarios.

Binary Soul, sus apuestas para 2018

El año pasado ha sido, probablemente, uno de los más tecnológicos de la década. Es cierto que no ha habido grandes disrupciones en la electrónica de consumo en forma de producto que cambie nuestras “vidas”, pero la tendencia de digitalización de todos los rincones de nuestra sociedad es imparable y cada vez más rápida.

De la mano de nuestros asesores tecnológicos de Binary Soul analizamos cuáles son las tendencias tecnológicas más relevantes para este 2018 que promete seguir cambiándolo todo bajo los parámetros de la eficiencia, la sostenibilidad y el desarrollo económico y tecnológico responsable.

El ejemplo más claro de todo esto es la irrupción de un nuevo modelo de consumo (servicio frente a propiedad) que comenzó en negocios como el musical, siguió con el transporte -plataformas de carsharing ahora desarrolladas por los propios fabricantes- e incluso soluciones industriales (como el GTS que permite diseñar soluciones personalizadas de procesos productivos).

De esta forma, la conversión e implantación de soluciones 4.0 en sectores industriales (estratégicos para mantener y desarrollar economías y sociedades pujantes) requerirán también de nuevas formas de capacitación -los dispositivos móviles, la realidad aumentada y la gamificación a través de software específicos son los tres pilares de esta necesidad- tan importantes como el desarrollo de maquinaria de última generación: los robots colaborativos.

Estos son un paso más en dentro de una revolución que ya comenzó hace unos años a través de la creación de nuevos procesos de fabricación (como la fabricación aditiva, por ejemplo) y nuevos materiales. Sin embargo, 2018 también será el año de la consolidación de la “revolución digital” en otros sectores como el terciario (sobre todo en lo que se refiere al comercio y la hosteleria) gracias al empleo de nuevas herramientas como el Big Data y nuevas experiencias como la realidad virtual para desarrollar nuevas experiencias entre los consumidores. Factores diferenciales que consolidarán a los más vanguardistas.

El empleo del Big Data y el desarrollo de la Inteligencia Artificial llegarán a las aplicaciones para hacerlas más útiles y capaces. Además, en línea con proyectos que la empresa bilbaína ya ha comenzado a consolidar -se pudo ver en su exposición en el AIC Next a finales del año pasado-, los gemelos digitales serán protagonistas durante los próximos 12 meses: clonar un servicio ha dado paso a clonar conocimiento. Ser capaces de transferir el know how de los trabajadores más especializados supondrá un factor diferencial a la hora de perpetuar la competitividad de las empresas y centros educativos.

Y es que estos últimos, una de las apuestas más importantes de la tecnológica desde su nacimiento, serán cruciales para la implantación de todas estas novedades: desde usar soluciones digitales como aplicaciones para facilitar la formación, hasta la implementación de campos de estudios como la robótica, el lenguaje de programación, el desarrollo de software o el análisis de datos.

En resumen, un año de aplicaciones más capaces, industria 4.0, inteligencia artificial y nuevas formas de relacionarnos con la realidad que nos rodea. Un año de consolidación de los proyectos de 2017 y, sobre todo, un periodo clave en el que tanto la sociedad como la economía

Premios 2017, lo mejor de la Caverna

Un año más, y ya van ocho, decidimos cuáles han sido los productos y servicios tecnológicos del año. Aquellos que han sido innovadores, disruptores o que marcarán un antes y un después por su utilidad o su impacto en el mercado. Os presentamos a los mejores de la clase en este 2017.

  • Mejor smartphone premium. Este año 2017 pasará a los anales por ser el año del iPhone X. Del dispositivo que homenajeó al equipo que llevó a Apple a otro nivel. La nueva vara de medir a los demás smartphones por precio, por procesador, por pantalla, por interacción, por tecnología y porque es el primer iPhone lanzado como una suerte de edición especial. En definitiva, el smartphone del año (y también entre los premium).

  • Mejor smartphone de gama media. Es una de las marcas que más está creciendo en todos los mercados gracias a su sobresaliente relación calidad precio (otra cosa es la originalidad de sus diseños). Y el mejor ejemplo es el Xiaomi Mi A1. Un equipo que hace poco sería un súper premium a un precio muy contenido. Potente, ligero, con buen hardware y un software fluido por muy pocos euros a cambio.

  • Mejor phablet. En un mercado en el que la pantalla es un factor definitivo, Samsung sigue siendo la referencia (el iPhone 8 Plus siempre debió ser el iPhone X). Por eso, a pesar del fallo garrafal que fue el Galaxy Note 7, el nuevo Note 8 es el mejor phablet del mercado. Es potente, sutil, rápido, tiene una pantalla excepcional, muy buena autonomía y es muy versátil. El rival natural del X de Apple (no por tamaño, sí por precio) es una apuesta segura para quien quiera un equipo de estas características.

  • Mejor tableta. Aunque ni siquiera sea el más potente dentro del catálogo de su empresa, nuestro ganador es el iPad 2017. Es al iPad Pro lo que el iPhone SE a los iPhone 8. El heredero directo de los iPad Air al precio de los iPad Mini. El empujón que necesitaba la familia de tabletas de la manzana para volver a liderar el mercado. Sin duda, la mejor relación calidad-precio del mercado y la compra más sensata que se puede hacer este año en cuanto a tecnología.

  • Mejor smartwatch. Es el gran dominador del mercado. De hecho, casi ningún otro rival le ha sobrevivido y las estadísticas no oficiales (hechas por consultoras, la empresa no da cifras) dicen que se comercializan unos 13 millones cada año. Se trata del Apple Watch que desde que ha apostado por el deporte, ha escalado sus precios (Serie 1 y Serie 3) y se ha hecho pareja de los AirPods ha reforzado una posición que ya era incontestable. Y con watchOS 4 la distancia con sus rivales es aún mayor.

  • Mejor cuantificador deportivo. Aunque un smartwatch es suficiente para cuantificar el 99% del ejercicio que hace un deportista medio, hay usuarios que necesitan algo más. Materiales más resistentes, más cantidad de información o más tradición en su muñeca. Los americanos de Garmin llevan años haciendo un gran trabajo con su familia Fénix y la última edición, la 5X es con diferencia la mejor hasta la fecha. Todas las virtudes de sus predecesores con un software mejorado y sensores mucho más capaces. Su presencia sigue estando a la altura de los mejores relojes tradicionales. ¿Qué más se puede pedir?

  • Mejores auriculares. Como casi todo producto nuevo que lanza Apple, recibieron críticas por su precio, por su diseño, por su sonido y hasta porque su caja se puede resbalar de las manos. Sin embargo, cualquiera que los prueba, que los sincroniza con otro equipo (si es de Apple sorprende, si no, es sobresaliente) y que usa un asistente de voz con ellos, sencillamente, entiende que son los mejores inalámbricos del año. Puede que otros sean más baratos. Que tengan un sonido ligeramente superior -no se nota cuando se usa una plataforma en streaming- o que su diseño sea más pequeño pero ninguno aúna las cualidades de los AirPods. Los wearables del año con diferencia.

  • Mejor televisión. Cuando parecía indicar que LG podría quitarle el trono gracias a la tecnología OLED, Samsung ha explotado al máximo su tecnología QLED. Tiene una resolución, un color -sobre todo el negro- y un contraste a la altura de sus rivales. Su diseño enamora, su calidad de imagen sorprende y su precio sigue siendo competitivo. De entre todos ellos destaca el modelo Q8. La tercera iteración de la tecnología Quantum Dot se acerca como nunca a las mejores OLED y las supera al no sufrir el fatídico desgaste de píxeles de las primeras. La referencia (aunque seguida muy de cerca por las nuevas Sony Bravia OLED).

  • Mejor consola. En el año de las faraónicas renovaciones de las PS4 y Xbox 360 el premio se ha ido a la Nintendo Switch. Este híbrido entre consola portátil y equipo de sobremesa. La heredera natural de la Wii original por su enorme impacto en el mercado -listas de espera que han durado semanas más allá de los fallos de abastecimiento que sufrieron los nipones por culpa de Apple- y la originalidad de los Joy-Con puede que no se acerque en potencia bruta, diseño o capacidades a sus rivales de Sony o Microsoft pero su aire humano (no busca la perfección) y sus juegos exclusivos la han convertido en la referencia de este pasado año.

  • Mejor plataforma de contenidos. Con Netflix creando contenido a toda máquina, HBO incrementando su catálogo, Apple Music comenzando a hacer sus pinitos en el universo multimedia, Sky TV desembarcando en el mercado y Hulu como una amenaza en el horizonte (sobre todo después de la compra de Fox por parte de Disney) parece que no hay espacio para nadie más. Nadie, excepto Amazon Prime. A pesar de que se avecina una subida (importante de precios), nadie ofrece más por menos: contenidos exclusivos -y de calidad-, envíos gratuitos de compras en internet, música (no pertenece como tal pero el descuento es importante), almacenamiento gratis en la nube, descuentos para Twitch y las ventajas de Amazon Familia. Por ahora por menos de 20 euros al año. ¿Quién da más?

  • Mejor dispositivo de sonido. Un equipo doméstico de menos de 2 kilos, inalámbrico, compatible con Alexa, Google Assistant (este a partir de 2018), que permite controlar plataformas en streaming (Amazon Music, Spotify, Apple Music, Deezer y radios online), conexión WiFi, controles táctiles, que implementa dos amplificadores  y solo cuesta 224€ parece imposible de batir. Se llama Sonos One y es una nueva forma de disfrutar la música.

  • Mejor cámara de fotos. Si hiciéramos una encuesta sobre las mejores cámaras del año habría un importante debate entre Canon y Nikon. No obstante, nuestra favorita este año es la sobresaliente Sony A9. Un modelos sin espejo de ópticas intercambiables que no ha parado de copar titulares en la prensa especializada gracias a que compite de tú a tú con las mejores reflex del mercado. Su sensor full frame de 24 Mp, un nuevo captor más potente y rápido, un tamaño compacto y un peso ligero hacen de ella la mejor heredera posible de todo el know how que adquirió la casa con la A7. Una de las sorpresas agradables de este año.

  • Mejor accesorio informático.  Aunque todavía no están a la venta, las Microsoft Hololens deberían llegar en su formato definitivo (una tercera generación “virtual”) este 2018. Un equipo que promete revolucionar por completo la forma en la que nos relacionamos con los equipos informáticos. Sobre todo con los domésticos o de sobremesa. Los desarrolladores parecen haber hecho su trabajo. Microsoft ha puesto su granito de arroz con un software más afinado y un hardware más potente. Ahora solo queda que  la magia llegue a nosotros.

  • Mejor tecnología en un coche. Hablar de híbridos, por mucho que le pese a sus rivales, era hablar de Toyota. Y decimos era porque, a pesar de los esfuerzos de europeos (Volvo a la cabeza) y otros nipones (Honda, por ejemplo), la primera alternativa real a la empresa que creó el Prius ha llegado de Corea. Se trata del Hyundai IONIQ híbrido enchufable. Un modelo con un diseño que recuerda a los Prius más llevaderos y que bajo su chapa tiene una cantidad enorme de tecnología. Con un precio de 26.000€ (aplicados descuentos y restadas las ayudas de la tarifa inicial), es un modelo ágil, bien acabado, tecnológico, práctico -por el espacio interior, por ejemplo- y con una conducción agradable.

  • Mejor inciativa de movilidad. A pesar de que nos encantan los coches y conducir, en esta esquina de internet somos conscientes de que la movilidad ha de cambiar por completo. No vale con electrificar coches, es necesario compartirlos. Usarlos menos y usarlos mejor cuando sea inevitable. Por eso nos quedamos con la iniciativa de MOIA. Con sede en Berlín y campo de pruebas en Hamburgo, esta filial del Grupo VAG (recién adquirida) da soluciones de movilidad de lo más práctico con modelos eléctricos de gran capacidad. Esto le permite tener precios atractivos y descongestionar un área altamente motorizada. Esperemos que la opción llegue pronto a nuestro mercado.

  • Mejor ordenador de sobremesa. No ha habido casi opciones. El iMac 2017 sigue siendo la referencia del mercado. El iMac Pro, a la vista de sus especificaciones, es un problema para toda su competencia. Y esta vez no solo por software. Su hardware, aunque vale su peso en oro, es, sencillamente, abrumador. Da igual su configuración. Apple ha apostado a un formato que controla como nadie y le ha añadido toda su experiencia adquirida en su anterior Mac Pro. Un equipo que causa deseo con solo mentarlo.

  • Mejor portátil. Aunque hay opciones casi igual de válidas, la tecnología Touch Bar -adictiva gracias a su practicidad una vez se prueba- ha decantado la balanza hacia el MacBook Pro Touch Bar. Es potente, rápido, versátil, ligero y añade algo que la competencia no tiene. Su autonomía sigue siendo una referencia y la calidad de materiales es incomparable. Su precio, su única tara. Aún así, sigue siendo el mejor portátil del mercado.

  • Mejor convertible. Y si nadie “tose” a los equipos de Apple, nadie es capaz de hacer un convertible mejor que Microsoft. Surface Pro es la referencia por su potencia como portátil y su versatilidad como tableta. Y gran parte de la gloria se la lleva gracias al enorme potencial de Windows 10 como sistema operativo multiplataforma. Sin duda, un equipo imprescindible para aquellos que no sepan si escoger una tableta o un portátil.

 

Binary Soul, un 2017 lleno de objetivos cumplidos

Llega la última semana del año y es momento de repasar todo el trabajo de los últimos meses. Binary Soul, nuestro consultor tecnológico ha tenido un año de lo más atareado con el lanzamiento de proyectos para sectores tan dispares como la industria, la hostelería, la educación, el turismo o el ocio digital. La empresa bilbaína, una de las más activas del sector cierra un año en el que ha ganado presencia en el mercado gracias a su carácter multidisciplinar y vanguardista sin olvidar su fuerte apuesta por nuestro territorio. A continuación os desglosamos algunos de sus propuestas más interesantes.

El más importante de todo es el GTS, Gamified Training System, un sistema diseñado para la capacitación de personal en el área de procesos de fabricación. Utiliza la experiencia de la empresa en gamificación (nacieron como un estudio indie de videojuegos), todas las posibilidades de las nuevas tecnologías (software y soportes) y añade una capacidad ilimitada de personalización gracias a un editor de procesos basado en librerías de máquinas genéricas. Multiplataforma, demuestra que la Industria 4.0 es mucho más que un proyecto en la sección tecnológica de los periódicos: es una realidad por la que las empresas deben apostar para seguir siendo vanguardia.

Muy ligado con este proyecto nos encontramos con el Configurador IPF, una solución multiplataforma para la configuración de plantas de fabricación de planchas de poliuretano (un material mucho más presente en nuestras vidas de lo que creemos) diseñada a medida para IPF Ingeniería. El sistema cuenta con un editor que permite crear modelos en 3D con animaciones de las configuraciones así como un visor para el cliente final.

Para demostrar el carácter polivalente de los proyectos de la empresa podemos seguir por la experiencia VR que han diseñado para el Restaurante Etxanobe. Desde hace años colaboran con Fernando Canales, un reconocido chef tanto dentro como fuera de la Villa con el que han desarrollado una experiencia en realidad virtual donde uno de los postres estrella del restaurador se unen a las nuevas tecnologías para marcar un hecho diferencial. Una experiencia única y recomendable como ninguna otra en la ciudad.

También destaca la aplicación personalizada para el Colegio San Félix, premio vasco a la Gestión Avanzada en Innovación y ejemplo de cómo se pueden utilizar las TIC para una mejor integración de alumnos, familias y equipos docentes sin importar el origen de ninguno de ellos. El programa desarrollado por Binary Soul para el centro educativo permite acceder a todos los proyectos, conocer sus pormenores y, sobre todo, imbuirse en la idea de que la tecnología es una poderosa herramienta para mejorar la formación de las personas y los grupos.

En esta línea hay que resaltar el Taller de vídeojuegos dirigido a mujeres que, de la mano de Ubik, tuvo lugar el pasado verano. La experiencia buscaba, a través de la gamificación, acercar a las mujeres a un sector en el que los perfiles masculinos son predominantes.

Más cerca, en Bilbao, el mes de agosto fue el momento en el que se lanzó la aplicación Bilbo VR con el patrocinio de Iberdrola y el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y la SPRI. Disponible para iOS y Android, se presenta como un programa que a través de la realidad virtual o una pantalla táctil permite al visitante -y, por qué no, a aquellos que queremos aprender más sobre la ciudad- conocer lugares emblemáticos de la capital por dentro y por fuera. Una experiencia que queda abierta a que se sumen más colaboradores públicos y privados para lanzar una forma pionera de visitar una ciudad.

La guinda -como hemos dicho antes nacieron como un estudio independiente de videojuegos- fue el lanzamiento de Sorginen Kondaira en la plataforma online STEAM, la más importante del mundo. Un éxito enorme que no solo potencia la cultura vasca en la red de redes, sino que demuestra que la empresa sigue enraizada en Euskadi sin olvidar sus orígenes.

Finalmente, de la mano de Iberdrola, han puesto en marcha una interesante encuesta para, en solo cinco preguntas, saber si eres un “fan” o un “hater” de la Navidad. Un guiño para crear un debate diferente sobre las fiestas en clave de humor.

Pero 2017 ha sido también el año de la colaboración con un programa tecnológico de Tele 7 (centrada como siempre en mostrar a sus telespectadores el enorme universo empresarial en Bizkaia), de su entrada como asociados en ACICAE -el cluster de la automoción del País Vasco, uno de los más importantes en Europa-, la pertenencia al programa de acelerador de start ups de Euskaltel o de su asistencia a la Hannover Messe (la feria de máquina-herramienta más importante del mundo), AIC Next, el BInd 4.0, la Donostia Tech Week, etc.

En definitiva, un ejemplo del potencial de las tecnológicas vascas y de cómo la adaptación al entorno puede hacer que la supervivencia de una pequeña cooperativa se traduzca en un futuro prometedor.

Resumen 2017, los gazapos tecnológicos

A falta de pocos días para terminar 2017 es momento de recapitular. Los grandes avances de 2017, los dispositivos e ideas que han puesto cimientos para un 2018 aún más fascinante y, por qué no, los grandes errores de la industria que nos han demostrado que una novedad o algo “smart” o 2.0 no necesariamente tiene que suponer un avance o una mejora sobre lo establecido.

El mercado smartphone lleva siendo una década el catalizador de lo que supone una sociedad móvil y digitalizada. Ha transformado el modo en el que nos comunicamos entre nosotros y también mercados como el de la música, los juegos, el deporte o la imagen. Sin embargo, es un negocio dominado por cada vez menos agentes donde es muy difícil hacerse un hueco sin importar el nombre del creador de una determinada empresa o iniciativa. Por eso uno de los fracasos más sonados del año lleva la firma, ni más ni menos, que de Andy Rubin, padre de Android, el sistema operativo más utilizado en el mundo.

Su Essential Phone (en la foto que abre el post) era un phablet de 5,71 pulgadas y un diseño sobresaliente que apostaba por el diseño modular. Una idea muy interesante para crear terminales ajustándose a las necesidades de los usuarios que ya probaron en el pasado sin éxito Motorola, LG o Google. Los 699 dólares que pedía por terminal (objetivamente muy poco comparado con los iPhone X o el Galaxy Note) era demasiado para un producto sin pedigrí y con problemas en su cámara. El mercado volvió a rechazar los equipos modulares y el terminal llamado a revolucionar el mercado solo comercializó 50.000 unidades. Ahora cuesta 499 dólares (se pueden encontrar ofertas por menos precio) y, sobre todo, ha enseñado una lección a una empresa que no se rinde y que volverá a mostrar un nuevo modelo en 2018.

El error, sin embargo, tiene también nombres más conocidos para el gran público. Como las Spectacles de Snapchat. Unas gafas que permitían grabar vídeos cortos para colgar en la red social gracias a una pequeña cámara colocada en la montura. Una buena campaña de marketing (o más bien, una masiva) permitieron que tuvieran mucha visibilidad al principio pero las cuentas finales arrojan que solo un 1% de los usuarios de la red las han adquirido o usado. Puede que el precio de 129 dólares haya sido excesivo.

Pero si hablamos de precios disparatados, el primer premio se lo lleva Juicero, un exprimidor conectado a internet (sí, habéis leído bien, no es una errata) con un precio de 700 dólares compuesto por más de 400 piezas y recubierto de aluminio de alta calidad que obtenía zumo de unas bolsas que emulaban a las cápsulas de Nespresso, solo que cada una de ellas costaba 7 dólares. Algo llamativo para bolsas de jugo de frutas concentrado que se podían exprimir con las manos. Lo más llamativo es que 17 inversores le dieron más de 118 millones de dólares. Google y Sopas Campbell estaban entre ellos. A principios de año el precio bajó a 350 dólares y en septiembre la empresa cerró. Un ejemplo de la burbuja que existe en parte de Silicon Valley.

El año ha tenido otros momentos sonrojantes para grandes empresas como Apple (y su lío de software por culpa de un iOS 11 pensado solo para el potente chip A11 Bionic que comenzó friendo las baterías de cualquier dispositivo con procesador A9 o anterior), los continuos hackeos de Yahoo! (más de 3.000 millones de cuentas afectadas desde 2013) o la discreta entrada de SkyTV en el mercado estatal de streaming (como apuntan en El Confidencial, no es solo su catálogo, sino lo a destiempo que se ha hecho la llegada a la oferta).