Proyecto Ultraviolet, el ¿fin? de la piratería

Hollywood está harto. La piratería de sus películas ha afectado a su negocio a niveles insospechados. A las amenazas de abandonar los países propiratería -el Estado está cerca de la cabeza en este dudoso ranking- se ha unido el apoyo a cualquier ley, sea del color político que sea, para acabar con esta lacra. Sin embargo, las grandes distribuidoras han llegado a la conclusión de que es mejor ser creativos -del mismo modo que lo es su competencia- para atajar el problema. Y le han dado un nombre de lo más rimbombante: Proyecto Ultraviolet.

El pasado viernes, cuando algunos estaban en las colas de las rebajas y otros acabando de digerir el roscón entre papeles de regalo, [Enlace roto.] y [Enlace roto.] se hacían eco de una noticia que puede catalogarse de histórica: los grandes estudios de la Meca del cine se proponían apostar por Internet como modo para acabar con la piratería -y, de paso, con el formato dvd-.

Fox, Paramount, Sony, Universal, Warner Bros. y el resto de las majors que forman parte del Digital Entertainment Content Ecosystem pondrán en marcha este proyecto que ha sido presentado en el CES y que tiene como gran atractivo personalizar el consumo de cine. La plataforma tendrá como objetivo vender al usuario una serie de licencias vitalicias que le darán derecho para ver -sin límites- los contenidos adquiridos desde cualquier dispositivo con acceso a Internet. Así, estas películas, series, programas de televisión, etc. estarán accesibles en la nube y podrán ser consultados desde cualquier dispositivo móvil -hasta doce por usuario- ya que serán totalmente compatibles con cualquier plataforma. Además, al tratarse de documentos sin soporte físico, su descarga y consumo será streaming, es decir, en alta definición sin necesidad de almacenar en el aparato ningún contenido.

Asimismo, para combatir la tentación de las descargas ilegales en páginas como MegaUpload -en las que se da un intercambio privado de contenidos- se facilitará la posibilidad de que un usuario permita el visionado y consumo de su adquisición hasta un máximo de seis “amigos” asignados a su perfil.

La previsión de las empresas es que la plataforma esté operativa durante la primera mitad de 2011 -en Estados Unidos se espera que en primavera para poco después activarse en el Reino Unido y Canadá-. Además, ha recibido el apoyo unánime de las principales empresas tecnológicas mundiales como son Google, Microsoft, IBM, Nokia, Samsung, Sony o Motorola.

Keychest, la propuesta de Disney y Apple


Pero, a pesar de las buenas iniciativas, como pasó con el Betamax y el VHS y el HD DVD y el BluRay, han surgido alternativas. Así, Disney ha propuesto la plataforma Keychest que tendrá un formato similar a Ultraviolet.

Así, esta iniciativa de la casa de Mickey ha venido apoyada por Apple, la tecnológica de Steve Jobs, uno de los principales accionistas de los de Florida. Esperemos que la abundancia de ideas no de al traste con una idea que puede, por fin, poner de acuerdo a todas las partes.

Transmisiones automáticas, las grandes desconocidas

Durante muchos años los europeos conducíamos coches “manuales” porque nos gusta conducir y los americanos “automáticos” porque sus carreteras son rectas y el combustible es mucho más barato. Sin embargo, la cuota de mercado de automóviles equipados con transmisiones automáticas se está disparando… con el precio del petróleo más alto que nunca y sin que nos hayan allanado el continente. ¿Qué está pasando entonces? ¿A caso ya no nos gusta conducir?

Una transmisión automática -o caja de cambios automática- es una caja de cambios que puede encargarse por sí misma de cambiar la relación de cambio o marcha automáticamente a medida que el vehículo avanza. Así, mediante un sistema hidráulico, se van seleccionando cada uno de los engranajes epicicliodales que forman el sistema -los de las cajas manuales son engranajes paralelos-.

La pieza fundamental de cualquier caja automática es el convertidor de par. Esta pieza reduce las revoluciones del vehículo hacia la entrada del cambio hasta que se igualan mientras el vehículo gana velocidad  hasta que el par motor del vehículo y el de la caja de cambios son iguales -y se pueden engranar-.

Cada uno de los engranajes antes nombrados representa una “marcha”, las cuales se acoplan y desacoplan gracias a unos frenos y unos embragues de discos múltiples que se accionan con presión hidráulica.

El sistema decide la marcha adecuada en función de la carga de trabajo del motor (físicamente depende de la posición del pedal del acelerador) y de la propia velocidad del vehículo. Es por ello que, tradicionalmente, el consumo de estos vehículos solía ser superior frente a un modelo manual conducido por un experto que siempre llevaba el motor en el rango de revoluciones que mejor aprovechaba el par del mismo.

Tipos de transmisiones


El gran paso en el desarrollo de estos sistemas llegó de la mano de las empresas japonesas NSK y Nissan, las cuales desarrollaron hace unos años las transmisiones variables continuas. La principal diferencia entre las CVT (su acrónimo en inglés es Continuously Variable Transmission) respecto a las anteriores reside en que, mientras que en las tradicionales las marchas se cambian entre una serie limitada de desmultiplicaciones, en las CVT el intercambio se da de un modo continuo. Su único punto débil reside en que el momento de par del motor (la fuerza del mismo en cada momento) queda muy limitado, ya que siempre gira en un abanico de revoluciones muy pequeño.

Así, mientras los japoneses se decantaban por este sistema, otros fabricantes -con los italianos de Ferrari y el grupo FIAT en cabeza- se decantaron por las cajas pilotadas. Sus cambios son más rápidos, su durabilidad mecánica mayor y su rendimiento superior a las CVT. Pero los cambios de marcha son excesivamente bruscos. Además, el consumo se ve en ocasiones penalizado por llevar el motor en un rango de vueltas superior al recomendable.

Y, como siempre, llegaron los alemanes en último lugar para, dinero mediante, ofrecernos las que, hasta ahora, son las mejores transmisiones automáticas. Las de doble embrague. Los cambios son tan instantáneos como en las de variador continuo. Su capacidad para rodar en el régimen adecuado muy superior al de cualquier otra caja automática -de hecho, sus consumos son inferiores al de las cajas manuales- y, algunos modelos como los DSG, se pueden usar en modo secuencial -el piloto puede cambiar de marcha manualmente sin necesidad de un pedal de embrague-.

Su funcionamiento mecánico es el más complejo de todos: cuando se enciende el motor, todas las marchas están desacopladas . Cuando seleccionamos el modo automático el sistema prepara los dos embragues. El primero -encargado de las marchas impares- engrana la primera relación y, cuando soltamos el freno, el coche está en disposición de avanzar. El segundo, mientras, prepara la segunda. Así, cuando llegamos a la velocidad adecuada, la transmisión desembraga la primera y… como la segunda ya estaba engranada el cambio es inmediato. Cuando esto ocurre, el primer engranaje prepara la tercera… hasta llegar a la última velocidad.

La transmisión controla si “sube” o “baja” marcha en función de que denote que aceleramos o deceleramos -controla el movimiento de las revoluciones. Frente a los primeros DSG, otras marcas como Ford han introducido sistemas más baratos, como por ejemplo el Powershift Gearbox.

El aumento de matriculaciones de vehículos con transmisión automática está permitiendo que los precios bajen. Los consumos ya lo han hecho. Parece que conducir -sobre todo en ciudad- será más sencillo -adiós a los coches “calados”- y para los que echen de menos cambiar de marcha: sólo tienen que activar el modo secuencial y jugar con las levas tras el volante. Diversión garantizada. Economía, comodidad y ecología también.

BlackBerry Torch 9800, dos teclados mejor que uno

Hasta ahora la empresa canadiense RIM había tenido como público objetivo a ejecutivos de las grandes firmas que necesitaban acceder a sus cuentas de correo electrónico en cualquier momento y en cualquier lugar. Y en su mercado se convirtió en la referencia con un servicio de mensajería insuperable (lo siento por los incondicionales de la Serie E de Nokia e, incluso, del correo Push de iPhone). Pero, precisamente, este gran éxito provocó que las demás prestaciones de los terminales fueran secundarias para la compañía. Las cámaras fotográficas y las aplicaciones eran su talón de Aquiles. Su teclado qwerty, el secreto de su éxito.

Pero en unos meses todo esto ha cambiado: sus clientes ya no son ejecutivos y altos cargos ávidos de conocer el devenir de las divisas, sino jóvenes que quieren comunicarse con sus amigos y conocidos gracias al eficaz (y sobre todo gratuito) BlackBerry Messenger. Además, pueden sincronizar sus cuentas de correo y disponer de las obligadas aplicaciones para redes sociales.

Y en una época donde el iPhone es el referente y los Android el camino -Windows Phone7 todavía es muy “joven”- los de la doble B han echado el resto. ¿Por qué disfrutar sólo de un teclado físico si, para navegar por Internet, también vale una pantalla táctil? La respuesta, la potentísima BlackBerry Torch 9800.

Han trabajado sobre el anterior sistema operativo y lo han adaptado a las nuevas necesidades. El BlackBerry OS 6 es mucho más rápido que el anterior y mantiene su carácter estable, sencillo e intuitivo. Han potenciado su capacidad multimedia con una memoria interna de 8 GB ampliable hasta 32 con una ranura de expansión para tarjetas SD. Han incluido una pantalla multitáctil (moviendo los dedos ampliamos y disminuimos el tamaño de las imágenes, al modo iPhone) y mejorado considerablemente el reproductor de música y vídeo.

Además, y siguiendo su tradición de conectividad total, permite integrar en un sólo sistema todas nuestras redes sociales, cuentas de correo, chats y comentarios en una sólo aplicación, lo que hace que sea mucho más sencillo controlar los contenidos de todas ellas.

La cámara también ha sido mejorada y ahora los cinco megapíxeles de resolución van acompañados de un flash LED y un estabilizador digital de imagen -inferior en funcionamiento al óptico de las cámaras de fotos, pero muy superior al de otros smartphones- que permite captar fotos en once modos diferentes, así como grabar imágenes en movimiento.

Para hacer frente a los Android y iPhones también ha fortalecido el programa de navegación. Ahora podemos ver varias hojas a la vez gracias a la navegación por pestañas, iconos y nombres personalizados en el sistema de búsquedas. Los menús gráficos han ganado definición y, además, permiten personalizarse hasta límites insospechados. Y para que no nos quedemos con las ganas, han mejorado también la batería -ya de por sí duradera en los demás modelos de la casa- y han ampliado su autonomía hasta las 5,5 horas en conversación, 27 en reproducción de música y 6 de vídeo.

Todo ello, además, acompañado del obligado Bluetooth, WiFi, módem anclado, GPS, suite de trabajo de BlackBerry y total compatibilidad con los demás sistemas operativos (ventajas de llevarse bien con Apple, Microsoft y Google).

En el Estado, de momento, sólo la tendrá Movistar, a un precio desde 99€ para particulares, aunque según varios blogs en Internet, pronto podría llegar a Vodafone y otros competidores.

Parece que han llegado tarde a este mercado, pero que han llegado para quedarse.

Nespresso, algo más que un buen café

George Clooney salvándose de un piano o fracasando en su intento de ligar con una guapa chica fueron nuestro primer punto de contacto. Una espectacular tienda en Mallorca durante unas vacaciones fueron el segundo. El maravilloso olor de una taza de café recién hecho, un diseño excepcional y un regalo de boda nos unieron para siempre. Y es que Nespresso, la división de cafés de lujo de la multinancional suiza Nestlé, ha conseguido desarrollar una imagen de marca que la diferencia de la competencia -cada vez mayor- y la coloca como un referente en su nicho de mercado. Pero, ¿hay algo más que marketing detrás de estas cafeteras?

Las máquinas se encuentran bajo un sistema de patente cerrado -sólo las puede fabricar el Grupo Nestlé, al igual que las cápsulas, verdadera joya de la corona suiza- y funcionan extrayendo el contenido de pequeñas cápsulas de aluminio con un contenido de 5 gramos de café para los “expressos” y de 6 para los “lungos”. Ambas son las medidas estándar para los dos tipos de grano gourmet de la casa. Cada una de las 16 variedades de café de Nespresso se las denomina Grand Crus.

Pero, dejémonos de gastronomía y centrémonos en cómo se hace el café. Las pequeñas cápsulas están hechas de aluminio (material muy costoso de fabricar pero totalmente reciclable) y cuentan con una pequeña lámina que evita que el café molido y el aluminio entren en contacto.

Además, están selladas herméticamente para evitar que el preciado contenido pierda alguno de los más 900 aromas de los que dispone y que se van perdiendo con el molido y el contacto con el aire y la luz. Sin embargo, no todas las partes de la cápsula tienen el mismo grosor: en la base y los laterales la capa es más gruesa, mientras que la tapa tiene una hoja mucho más fina.

Cuando insertamos esta maravilla dentro de la máquina, su parte superior es agujereada y, una vez encendida, la cafetera lanza el agua que ha calentado previamente con una presión de 19 bares a través del pequeño recipiente para que el café caiga a la taza. ¿Quién dijo que no hay tecnología en una taza de café?

Explorer, Firefox, Chrome, Opera o Safari: los grandes navegadores

En otras ocasiones hemos comparado sistemas operativos móviles, servicios de correo electrónico e incluso coches. Ahora le toca a una de las herramientas más importantes que equipa cualquier ordenador y dispositivo móvil: el navegador. Entre una oferta bastante amplia destacan cinco que se han impuesto como los más utilizados y favoritos de los usuarios en todo el mundo: Firefox, Explorer, Opera, Chrome y Safari. Seguro que usáis alguno, veámos sus características.

  • Mozilla Firefox: es un navegador web libre y de código abierto -cualquier usuario puede participar en su desarrollo- lanzado el 9 de noviembre de 2004. Se trata del segundo navegador por cuota de mercado con un 24,43% a finales de octubre de 2010 según la firma Net Applications. Usa el motor de renderizado Gecko que le permite incluir estándares web actuales y anticipar futuros, lo que aumenta su velocidad de búsqueda. Incluye navegación por pestañas, corrector ortográfico, búsqueda progresiva, marcadores dinámicos, administrador de descargas, navegación privada, con georreferenciación -prioriza los resultados locales del usuario-, y un sistema de búsqueda integrado que se nutre del motor de búsqueda que desee el usuario. Es multiplataforma, por lo que es compatible con Mac, Windows, Linux y sistemas basados en Unix.
  • Windows Internet Explorer: desarrollado en 1995 por Microsoft para su sistema operativo, el Explorer es el navegador de Internet más utilizado desde 1999 hasta la actualidad, con un pico del 95% entre 2002 y 2003. Actualmente tiene una cuota del 57% -empezó el año en un 62%-, muy por delante de la competencia. Actualmente disfruta ya de su versión 9.0 en modo Beta (desarrollo). Su motor de renderizado, Trident, es el principal gracias a la hegemonía de su cliente, Explorer. Este navegador ha mejorado mucho en seguridad, uno de sus puntos débiles hasta el desarrollo de su versión 7.0 que incluía, entre otros, protección contra el phising o suplantación de identidad. Recientemente se lanzó una edición compatible con otros sistemas operativos ajenos a Microsoft, como Mac OS y Linux, con la intención de extenderse a otras plataformas. Aunque ha implementado aplicaciones como la georreferenciación o la navegación por pestañas más tarde que la competencia, a día de hoy tiene todas las ventajas de sus competidores.
  • Opera: creado por la empresa noruega Opera Software, se trata del quinto navegador por discordia, con una cuota de mercado superior a otros hermanos menores, pero aún así, muy baja frente a los cuatro grandes: a penas un 2,23% (ha subido un 0,15% durante 2010). Reconocido por su velocidad y seguridad, es compatible con los principales sistemas operativos. Así, desde su lanzamiento en 1996 se ha caracterizado por sus innovaciones, que le permiten tener una lista de características envidiable: gran cantidad de idiomas soportados, navegación con el gestor del ratón, página de inicio con miniaturas de las webs más usadas (SpeedDial), cliente Torrent incorporado, protección antifraude y contra el phising, lector de RSS y Atom, cliente de correo integrado, administrador de descargas, navegación por sesiones, edición de opciones por sitio (seguridad, cookies, etc…), navegación por voz, bloqueo de pop ups, navegación por pestañas, recuerdo del contenido de páginas, etc… Mucho talento rodeado de gigantes, es más que recomendable.
  • Google Chrome: el navegador desarrollado por Google con código abierto y motor de renderizado WebKit, es el tercer navegador más usado en la red con un 9,98% -hace un año tan sólo lo usaban un 5,22%- de cuota de mercado y 120 millones de usuarios a principios de diciembre de 2010. De este modo, su cuota de usuarios es la que más rápido crece en Internet, en gran parte, gracias al éxito del sistema operativo Android. Se encuentra encuadrado dentro del proyecto Chromium para el desarrollo de software libre del que saldrá próximamente el esperado Google Chrome OS. Su punto fuerte respecto a otros navegadores es la dotación de seguridad de la que disfruta, objetivo primordial cuando fue diseñado. Su otra gran característica es su velocidad, muy superior a la de los demás buscadores según un estudio llevado a cabo con la herramienta Benchmark SunSpider que demostró que su última versión (8.0) era el doble de rápida que Firefox y Safari. Sobre las características típicas como navegación por pestañas, corrector ortográfico, búsqueda progresiva, etc… añade la posibilidad de navegar en “modo incógnito” que nos permite estar en la red con total privacidad sin dejar rastro (cookies) y modificar el interfaz a nuestro gusto, así como un potente traductor de páginas on line. Está disponible para todos los sistemas operativos Unix, Linux, Mac OS y Windows. Además incluye geolocalización, flash integrado, visor PDF, sincronización en la nube, así como multitud de opciones ocultas y experimentales. Además, es totalmente compatible con el mundo Google.
  • Safari: es el navegador web de código cerrado -cómo no- desarrollado por Apple. Disponible sólo para Mac OS y Windows, fue lanzado en enero de 2003. Tiene una cuota del 5,89%, lo que significa que se ha duplicado en los dos últimos años y subido desde el 4,53% en sólo un año, gracias a su compatibilidad con PC y, sobre todo, al aumento de ventas de productos Apple. Incluye navegación por pestañas, corrector ortográfico, marcadores, bloqueador de ventanas emergentes, atajos del teclado, soporte para motores de búsqueda, gestor de descargas, el famoso CoverFlow de la compañía para ver el historia y un Top Sites muy gráfico en la línea con el sistema Leopard.

El mapa de los navegadores en Europa


Aunque las cifras de fieles a los navegadores se suelen tener en cuenta a nivel planetario -la Red como elemento global-, no deja de ser interesante la noticia publicada por [Enlace roto.] el pasado martes 4 de enero. Por primera vez Internet Explorer perdía su cetro en el Viejo Mundo para “prestárselo” a Mozilla. En diciembre, el 38% de los usuarios europeos se decantaron por el zorro, por un 37% que prefirieron a Bill Gates.

Aún así, esta no fue la única mala noticia para los del Estado de Washington, ya que, aunque el Chrome de Google sigue en tercer lugar a mucha distancia, es el que más cuota de mercado gana y en sólo doce meses ha pasado de un 4% de usuarios, a casi un 15%.