Una ¿nueva? red social

En la era de la tecnología y de las redes sociales es necesario tomar un descanso para reflexionar al respecto de las mismas. Una red social es una estructura compuesta por grupos de personas que están conectadas entre sí por algún tipo de relación como la amistad o el parentesco.

No obstante, la llegada de la globalización -desarrollo tecnológico mediante- ha hecho que las redes sociales se hayan desarrollado en unos límites geográficos y de inmediatez impensables hace sólo diez años. La primera gran red social informática fue MySpace. Creada en 2003 por Tom Anderson y Chris DeWolf fue adquirida dos años más tarde por NewsCorporation. Hoy tiene más de 200 millones de usuarios. Pero esto es sólo el principio…

Existen en la actualidad unas 200 páginas en Internet que ofrecen la posibilidad de emplear sus servicios de comunicación interpersonal global. Junto a la pionera MySpace, y a su coetánea Xing, aparecen otras como twittertuenti (la creación de Telefónica para el mercado hispanohablante). Pero, ni los 75 millones de usuarios de la primera, ni los de tuenti pueden hacer frente a la referencia de este mundo: Facebook.

Esta red -con 500 millones de usuarios y desarrollada en 70 idiomas- fue creada como un servidor interno para estudiantes de Harvard en febrero de 2004 por Mark Zuckerberg y fundada por Chris Hughes, Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y el propio Zuckerberg.

Esta idea de desarrollar una plataforma en la que los usuarios pudieran compartir sus intereses ya había sido implantada con éxito anteriormente por Geocities -tercera web más visitada en el mundo en 1998-, pero su éxito ha radicado en abrir la plataforma a desarrolladores de aplicaciones, que la han potenciado a niveles impensables.

Sin embargo, al igual que comprobábamos ayer con Google, este “invento” no está exento de las críticas. No sólo por el peligroso alcance que está obteniendo entre los menores -la generación tecnológica-, sino también por sus continuos ataques a la privacidad de sus usuarios. Buen ejemplo de ello es lo complicado que resulta eliminar, por completo, a un usuario de su lista. O los problemas de cotitularidad de los contenidos volcados en la web. Si ha esto le unimos los problemas que tuvo el propio Zuckerberg tuvo con los cofundadores, entendemos el revuelo que ha montado la creación de Jumo, la red social de Chris Hughes.

Jumo Beta


Conociendo como nadie el secreto para crear una red social de éxito, y, conociendo también de primera mano las críticas del gigante facebook, Hughes ha aprovechado su experiencia para crear una plataforma beta -en continuo desarrollo- que sirva de puente entre los internautas y las ONG’s que quieran adherirse a ella.

Curiosamente, Jumo requiere que el usuario tenga una cuenta en facebook -lo que no sólo la retroalimenta, sino que la coloca en un escaparate inmenso- para acceder al listado de 3.500 organizaciones no gubernamentales.

Es precisamente esta característica la que le supone que tenga un gran altavoz por el que divulgarse, a la vez que un motivo de desconfianza con un gran sector de la red crítico con la implantación que facebook está empezando a tener en las redes sociales digitales.

Hughes, además de conocido por poseer un 1% de Facebook que mantiene desde su cofundación, es conocido por desarrollar la exitosa campaña en la red del presidente estadounidense Barack Obama.

Torrent, el lado opuesto del propiedad intelectual

Aquí os adjunto una noticia que se publicó en el [Enlace roto.] el pasado lunes 29 de noviembre en la que explican el cierre por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos de la página de intercambio de contenidos Torrent por infringir las leyes de copyright americanas. En total, 70 sitios de Internet fueron bloqueados bajo el amparo de la proposición de ley Combating Online Infringement and Counterfeits Act.

Curiosamente, existe otra ley, llamada Digital Millenium Copyright Act según la cual si un portal de intercambio suspenden el servicio a petición de los titulares del copyright “atacado”, evitan responsabilidades judiciales. Vía libre para iTunes y Android Market.

Llega la librería digital de Google

Ayer, 1 de diciembre, The Wall Street Journal hizo pública la llegada inminente durante el primer trimestre de 2011 de Google Editions, la librería digital de Google. En mitad de la espiral de acusaciones que recaen sobre la empresa del famoso buscador, la compañía se refuerza con un producto diferente que seguro ganará adeptos rápidamente.

Aunque el servicio se esperaba para el pasado verano, los problemas técnicos han hecho que tenga que posponerse unos meses. Desde la empresa han explicado que el funcionamiento será diferente al de otros servidores digitales como Amazon.

Mientras que en el segundo el cliente ha de acudir al propio buscador para adquirir la obra, Google permitirá que vendedores “asociados” vendan los libros. Una vez acabada la operación, el libro se añadirá a una biblioteca personal en línea -con el ahorro de espacio que supondrá para el soporte-. Y, precisamente, esta falta de modelo de biblioteca electrónica hace que, a diferencia de Amazon con su Kindle o Barnes con su e-book, los productos de Google sean multiplataforma. Todo un guiño al gran dominador entre los tables, el iPad del archirrival Apple.

Para diferenciarse aún más de su competencia, Google sigue con su proyecto de digitalizar libros de dominio público para distribuirlos gratuitamente. Por su parte, Amazon sigue vendiendo estos mismos títulos que pueden consultarse gratis en el Proyecto Gütenberg. Este proyecto permite, desde hace años, consultar libros de referencia y dominio público gratis para todos los usuarios.

Google, la omnipresente

Coca-Cola, Mercedes-Benz, Nike o Warner Bros son empresas conocidas prácticamente por todos nosotros. Como vimos hace semanas en el estudio de Interbrand valen millones y son fácilmente reconocibles. La mayoría de ellas tienen décadas de antigüedad. Pero hay una, reciente, que domina sobre todas ellas. Y cómo tal está sujeta a fobias, odios y filias de todo tipo. Estas últimas semanas han sido especialmente agitadas para la empresa californiana. Investigada por la Unión Europea por posible manipulación del mercado y denunciada por su polémico “Street View”, Google sigue mostrándose como la referencia en Internet y sigue lanzando productos que, al menos, le aseguran un presente dominante y un futuro prometedor.

Después de los escándalos sobre la recogida ilegal de datos por parte de Google mientras creaba su programa Street View y la falta de confianza que demostraron muchos usuarios por sus acuerdos con regímenes como el chino para capar el acceso a muchas páginas -como las referidas al ganador del Premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, en China- la empresa del omnipresente buscador vuelve a estar en el punto de mira de Bruselas. Esta vez por una supuesta manipulación de los sistemas de búsqueda para manipular el mercado.

Todos usamos Google. O prácticamente, en la UE-12 tiene una cuota de mercado del 90% y en Estados Unidos entre el 70% y el 80%. Todos usamos sus herramientas -tiene registradas más de 150 aplicaciones con su nombre-, pero pocos nos paramos a pensar cómo funciona este “mágico programa” que se ha convertido en un verdadero gran hermano.

El secreto mejor guardado de Google es el sistema de algoritmos que emplea para organizar los resultados de las búsquedas. Gracias a ellos consigue mostrarnos un número enorme de páginas web relacionadas con nuestra pregunta. Es el PageRank y normalmente aparecen ordenados (escala de 1 a 10) por lo que ellos consideran “mayor a menor importancia”. No obstante, Google ha ido modificando, variando y perfeccionando este ranking de páginas con el paso del tiempo. La pregunta que se han hecho tres empresas europeas es: ¿existe preponderancia a la hora de colocar delante las páginas que más publicidad captan? ¿Hay diferencia a la hora de ordenar páginas gratuitas por detrás de las de pago?

[Enlace roto.], responsable de comunicación de Google en el sur de Europa explicaba que “hacer público el sistema de algoritmos de Google sería como si plantearan la nacionalización de Google”. El buscador se excusa en que sí tienen una posición dominante en el mercado de buscadores, si bien, no aglutinan más del “3% del mercado publicitario global -dentro y fuera de la Red-“.

La confianza de los usuarios


Así, si Google se hizo preponderante por su velocidad y fiabilidad -su eslogan es “no hagas el mal”-, la confianza de los usuarios de la Red en los buscadores es fundamental para que se mantengan en lo más alto.

No es la primera vez que la Comisión Europea toma una decisión contraria a una empresa informática estadounidense. Ya lo hizo contra Microsoft en 2004 por abusar de su posición de dominio por no compartir información clave a otras empresas e incluir por defecto el reproductor Media Player en Windows. Tres años más tarde también fue multada, entre otras cosas, por instalar por defecto como buscador de Windows el programa Internet Explorer. La imagen de Microsoft se vio seriamente dañada.

Google no quiere que le pase lo mismo y por ello ha colgado en su [Enlace roto.] su intención de ser transparentes y actuar en todo momento dentro de la legalidad. De hecho, [Enlace roto.] declaraba hoy en Madrid que “si los usuarios no se sienten seguros” será el “fin de Google”. De nuevo, el gigante tiene que recoger un guante. Hasta ahora ha ganado todos sus combates con productos de calidad y buen trabajo. ¿Podrá seguir haciéndolo?

Grafeno, el futuro ha llegado

El pasado viernes 10 de diciembre dos físicos de la Universidad de Manchester -Andre Geim y Konstantin Novoselov- acudieron a Estocolmo a recoger el Premio Nobel por haber conseguido extraer láminas de grafeno. Este material, del que cada vez oímos hablar un poco más y que, casi seguro, en unos diez años será la nueva base de toda la tecnología, es considerado por los expertos el mayor descubrimiento de la ciencia aplicada desde que se desarrolló la tecnología del silicio. La pregunta inmediata es, ¿qué es el grafeno? y, sobre todo, ¿por qué es tan importante?

Si buscamos en wikipedia al respecto del material, encontramos que se trata de una estructura laminar plana de un átomo de grosor. Está compuesto por átomos de carbono que forman un entramado con forma de panal de abeja. Por todo ello sabemos que el preciado grafeno se encuentra abundantemente en la naturaleza: el interior de un lapicero es un buen ejemplo.

Pero el interés científico por este material no es nuevo. Ya en 1930 se describieron sus características físicas y no fue hasta 1994 cuando se cambió su nombre de “monoplaca de grafito” a grafeno. Sus características, tan interesantes para los estudiosos son las siguientes:

  • Alta conductividad térmica y eléctrica, esto hace que consuma menos electricidad para una misma tarea que el silicio. La razón es que se calienta menos que cualquier otra sustancia al conducir los electrones. Ello hace que los científicos empiecen a hablar ya de la era del grafeno del mismo modo en el que el silicio supuso superar y mejorar con un éxito sin precedentes la anterior era del plástico.
  • Alta elasticidad y dureza. Tiene una resistencia 200 veces superior al acero e impenetrabilidad superior a la del diamante. Su secreto reside en que está formado por unos paquetes de átomos tan compactos que ni siquiera los átomos de helio -los más ligeros de la naturaleza- pueden colarse en su “panal de abeja”.
  • Además, es más ligero y flexible que otro material que maravillo hace años al mundo: la fibra de carbono.

Todo ello le otorga una gran capacidad de desarrollo, a lo que hay que sumar que puede combinarse con una gran cantidad de materiales para formar compuestos diferentes con diferentes cualidades. Como veis, estas pequeñas placas transparentes superan, en teoría, las características del geek más soñador de una película de ciencia ficción.

Aplicación en el mundo real. El desarrollo científico y tecnológico

No obstante, muchas tecnologías descubiertas se han deshinchado posteriormente. Así que decidí buscar si este descubrimiento tenía, realmente, aplicación en nuestro día a día. Todas sus características invitaban a pensar que sería un componente perfecto para el desarrollo de circuitos -del mismo modo que el silicio al que tan fácilmente “supera”-.

En diciembre de 2008 IBM anunció que había creado transistores con una velocidad de transmisión de frecuencia de hasta 100 megaherzios, muy superior a cualquiera desarrollado hoy día sobre silicio. De hecho, ordenadores hiperpotentes luchan ahora por tener procesadores de 8 o 61 gigaherzios. Su potencia en grafeno podría multiplicarse fácilmente. Su precio no. La única complicación de laminación desde el grafito es obtener el grosor adecuado de cada placa de grafeno para cada utilidad.

Algunos científicos como el físico holandés Walt De Heer considera que el grafeno, precisamente por estas dificultades, nunca será sustituto del silicio, sino complemento. Del mismo modo que los “aviones y los barcos se complementas. Los aviones nunca sustituirán a los barcos”.

Grandes posibilidades de desarrollo

La repercusión de este Premio Nobel de física ha sido tal que ha llegado, incluso, a los medios de comunicación generalistas. Así, estos han publicado las posibilidades más espectaculares que se barajan para esta panacea de la naturaleza.

A los chips de ordenador ultrarrápidos se le suman chalecos antibalas del grosor de una camisa, aviones más ligeros e, incluso, pantallas transparentes y enrollables para los dispositivos electrónicos. La multinacional surcoreana Samsung -de la que ya hablamos en otro post- ha llegado a poner fecha a este último avance: a lo largo de 2011 comercializará estas maravillas.

Geim, uno de los premiados, afirmaba hace poco en una entrevista que “a menudo la imaginación corre más deprisa que la razón”, “pero en el casodel grafeno sí que hay humo detrás del fuego”. La razón para tanto optimismo es que “mientras que un nuevo material tarde entre 15 y 16 años en pasar del ámbito académico al industrial y, después, otros diez para ser producido en serie”, el grafeno “ha pasado en cinco años al ámbito industrial”.

Fácil de obtener

Según los científicos holandés y británico premiados, el descubrimiento se consiguió tras unas pintas de cerveza. Cogieron un poco de celo y un lapicero. Rasparon el lapicero para que se soltaran pequeñas placas de grafito de la mina del lápiz y, posteriormente, pegaron y despegaron el celo sobre la hoja y el descubrimiento había llegado. Microscópicas fibras de grafeno millones de veces más delgadas que una folio de papel estaban pegadas al celo.

Curiosamente, no han patentado el grafeno. Ni su método de obtención. Todo lo contrario, cedieron algunas de las fibras obtenidas a colegas para que investigaran sus posibilidades. Muchas veces la ciencia nos demuestra que el hombre funciona. Yo voy a hacer el “experimento” en mi casa ahora mismo. Os animo a que hagáis lo mismo y participéis de un futuro prometedor… y no tan lejano.