Producción mundial de automóviles

Recientemente se publicó en el anuario de la revista autopista la lista de los principales fabricantes mundiales de automóviles. La lista sigue encabezada por la japonesa Toyota, seguida de la estadounidense General Motors y la alemana Volkswagen.

El dato más significativo es el de la producción mundial de automóviles que lidera China cada vez con más distancia sobre Japón, segunda potencia, y Estados Unidos, tercera potencia. Tanto la producción como el número de coches por habitante han aumentado a pesar de la importante crisis que azota al sector gracias, sobre todo, al incremento del consumo en China -verdadero motor de este mercado- y otros países emergentes como Brasil. A continuación tenéis las tablas.

Producción por países

  1. China:  13.790.994 unidades (+48,3%)
  2. Japón:  7.934.516 unidades (-31,5%)
  3. Estados Unidos:  5.708.852 unidades (-34,3%)
  4. Alemania:  5.209.857 unidades (-13,8%)
  5. Corea del Sur: 3.512.926 (-8,2%)
  6. Brasil: 3.182.617 unidades (-1%)
  7. India:  2.632.694 unidades (+12,9%)
  8. España:  2.170.078 unidades (-14,8%)
  9. Francia:  2.047.658 unidades (-20,3%)
  10. México:  1.561.052 unidades (-28%)

Producción por fabricantes

  1. Toyota-Daihatsu-Hino: 7.234.000
  2. General Motors: 6.459.000
  3. Grupo Volkswagen: 6.067.000
  4. Hyundai-KIA: 4.646.000
  5. Ford: 4.415.000
  6. FIAT-Chrysler: 3.419.000
  7. PSA Peugeot Citroën: 3.042.000
  8. Honda: 3.013.000
  9. Nissan: 2.745.000
  10. Suzuki: 2.388.000
  11. Renault-Dacia-Samsung: 2.296.000
  12. Daimler: 1.448.000
  13. Chana Automobilie Liability: 1.426.000
  14. BMW: 1.258.000
  15. Mazda: 985.000

Vehículos por cada mil habitantes

  1. Estados Unidos: 819
  2. Italia: 693
  3. Canadá: 618
  4. España: 618
  5. Japón: 591
  6. Reino Unido: 579
  7. Bélgica: 559
  8. Alemania: 538
  9. Suecia: 522
  10. Polonia: 497

Respecto a los países emergentes, el Argentina hay 212 automóviles por cada 100 habitantes, en Brasil 141, en China 38 y en India 16. Eso sí, en esto dos últimos países se ha multiplicado por 10 en veinte años.

DreamWorks, el sueño fallido de Spielberg

Subsidiaria de Paramount Pictures y nacida tras una demanda ganada por Jeffrey Katzenberg a Disney -se unió a Steven Spielberg y David Geffen- nace el 12 de octubre 1994 como una productora de programas de televisión, videojuegos y películas. En 2006 fue vendida a Viacom.

Pensada como una empresa donde los creativos de Hollywood tendrían el control de sus propias ideas, sólo doce años de su creación, Spielberg, Katzenberg y Geffen tuvieron que vender su compañía al conglomerado Viacom, también propietaria de Paramount, su principal escaparate.

Aunque ha participado en numerosos éxitos como Deep Impact, Salvar al soldado Ryan, American Beauty, El Príncipe de Egipto y Shrek, en sus primeros años le faltó un verdadero taquillazo que consiguiera independizarla de las grandes productoras. Además, a diferencia de las dos productoras anteriores, la empresa no consiguió mostrarse como una referencia en la creación de películas de efectos visuales o en la introducción de efectos en películas “reales”. Aún así, tiene en sus vitrinas grandes nombres como “Una mente maravillosa”, “The Mexican”, “Antz”, “Madagascar” o “Munich”. Su futuro junto a Viacom -repleto de dólares- se planta más prometedor, aunque más alejado de los efectos visuales.

Pixar, la heredera

Nacida en 1979 como The Graphics Group dentro de Lucasfilm Ltd. y tras obtener grandes éxitos en la creación de efectos digitales para películas como Star Trek y El joven Sherlock Holmes tras su primera denominación y cuando todavía era una sucursal de ILM el grupo fue comprado por Steve Jobs en 1986. Así, el 3 de febrero de ese mismo año nacía Pixar Animation Studios. El coste de la empresa fue de 5 millones de dólares, a los que se sumaron otros 85 en forma de inversión.

El motivo para que Lucas se deshiciera de esta apetitosa división fue, en parte, por la necesidad de liquidez ante la bajada de los réditos de su gran franquicia: Star Wars.

Aunque en un principio era una empresa dedicada al hardware informático -aprovechando la experiencia de su nuevo comprador-, bajo el nombre de Pixar Image Computer, pronto consiguió jugosos contratos con Disney. Tras varios años de colaboración en cortometrajes, el punto de inflexión llega en 1991 cuando ambas empresas llegan a un acuerdo para crear dos largometrajes. Después del éxito inicial, acordaron crear otras cinco más. En estas producciones ambas compartirían gastos y beneficios.

La primera película no necesita presentación: Toy Story. El tiro dio de pleno en la diana: Oscar a la mejor película. La primera de animación en la historia en recibir el premio. La segunda batió otro hito: Monstruos, S.A. rozó la perfección. Los 2.320.413 pelos de Sully -el protagonista- hicieron temblar la taquilla y rozaron la perfección. Pixar había madurado y llegaba el momento de caminar sola. En 2004 Disney y Pixar separaron sus caminos. Pero el divorcio sería corto, el 24 de enero de 2006 Disney paga 7.400 millones de dólares para controlar la marca del flexo y cede a los creativos de Pixar el control de todo su departamento de creación. Esto hace que Jobs, antiguo propietario, se convierta en uno de los principales socios de Mickey Mouse.

De esta nueva unión nació en 2007 “Ratatouille”. Up, Cars, Los Increíbles, Wall-e, Buscando a Nemo y muchas otras -como el resto de la trilogía de Toy Story- jalonan una colección llena de éxitos. 22 Oscars, 4 Globos de Oro, 3 Grammies, 2.500 millones de dólares de recaudación y 150 millones más en dvd’s confirman su buen hacer.

Industrial Light&Magic, la pionera

Fundada en 1975 por George Lucas -pertenece al entramado de Lucasfilm Ltd.-, Industrial Light & Magic (ILM) nace cuando, tras obtener el visto bueno de 20th Century Fox para producir Star Wars, la productora cierra su departamento de efectos especiales.

Situado en un principio en Van Nuys, California, se trasladó al poco a San Rafael para establecerse definitivamente en el Letterman Digital Arts Center de San Francisco.

Cuando Lucas recibió el portazo del departamento de la Fox acudió a Douglas Trumbull -famoso por 2001: Una odisea en el espacio- y, aunque este rechazó el puesto, le recomendó a John Dykstra. Éste último, junto con otros ases de los efectos especiales como Joe Johnston y Phil Tippet, formó el primer equipo de ILM.

Desde entonces han creado efectos para películas tan dispares como “La lista de Schindler”, “Parque Jurásico”, “Indiana Jones” o “Regreso al futuro”. Lo que poca gente sabe es que ILM vendió a un tal Steve Jobs (CEO de Apple) su departamento de informática, llamado Pixar, quien le encargó la primera película generada íntegramente por ordenador: Toy Story.

Hasta 2007 ILM ha ganado 16 Oscars a los mejores efectos especiales, recibido otras 20 nominaciones y ganadas otras 22 estatuillas en categorías inferiores. Entre otras efemérides, ILM creó la primera escena íntegramente realizada por ordenador -Star Trek: la ira del Khan-, el primer personaje creado íntegramente por ordenador -el caballero de la vidriera en la película de El joven Sherlock Holmes- , el primer morphing de Willow,  el primer personaje en 3D del cine, el primer personaje realizado parcialmente por ordenador -en Terminator-, el primer ser vivo “real” creado por ordenador en Parque Jurásico y un largo etcétera.

El próximo año trabajan codo con codo con Michael Bay para crear el primer morphing tridimensional creado íntegramente para personajes. Transformers III: The Dark of the Moon.

Cine, el arte de todos los artes

Si algo ha caracterizado al cine de la primera década del siglo XXI ha sido su tremenda tecnificación. Escenas que hace sólo veinte años requerían de mucha imaginación de los directores, directores de imagen, ingenieros de sonido y el departamento de “efectos especiales”, ahora se hacen realidad “fácilmente” -y un buen puñado de dólares mediante- gracias a los efectos visuales.

Si hace unos años que el nombre de tal o cual actor o director era fundamental para que una película reventara la taquilla, hoy es casi tan importante que la productora -cualquiera de las seven majorsse asocie a una de las grandes empresas relacionadas con los efectos visuales en cine. En los siguientes posts conoceremos a tres de referencia: Pixar, DreamWorks e Industrial Light&Magic.

¿Cómo creamos un efecto visual?


En primer lugar, los encargados de producción deciden cómo serán los personajes, los decorados y todos los detalles de cada imagen. Una vez hecho comienza el proceso de producción. En este proceso se necesitan más de mil ordenadores que suman más de 2 terabits de memoria RAM y 60 de disco duro.

Finalmente llega la renderización, una operación de entre 6 y 90 horas por fotograma. Una vez llevada a cabo se añaden, como en cualquier producción los efectos sonoros y la banda sonora. Ya ha nacido la magia.