Week Break Racingn, un fin de semana en las carreras

Si hace unas semanas nuestro compañero Santi Córdoba nos presentaba el Week Break Design del Automotive Intelligence Center, como una forma de acercar a los aficionados, profesionales y estudiantes al proceso de diseño de un automóvil, hoy nos toca presentar el Week Break Racing que tuvo lugar el pasado fin de semana en las instalaciones del AIC en Boroa.

En esta ocasión la cita se centraba en uno de los pilares de la industria: la competición. En sus diferentes categorías desde la [Enlace roto.] (la primera carrera de coches de la Historia) ha permitido el desarrollo de mejores motores, componentes más eficaces, modelos más seguros y eficientes y, sobre todo, ha permitido que casi todo el mundo vea el automóvil como algo más que un medio de transporte.

Las “disciplinas” elegidas para acercar la competición a los asistentes fueron los rallys y los karts. Así, de la mano de Alberto Alonso (piloto de rally, kart y montaña de la escudería Leioa Racing Taldea) y su copiloto y de Taybo Barrientos, ingeniero industrial con un Máster en especialización técnica en Competición Automovilística (METCA) que ha trabajado como ingeniero de diseño en las escuderías de Formula 1 Ferrari y Caterham y que actualmente trabaja en el equipo Hyundai Motorsport del Campeonato del Mundo de Rallys, se pudo analizar de una forma práctica cómo se transforman los coches “de calle” en máquinas de altas prestaciones ciñéndose, eso sí, a las estrictas normas que rodean a cada disciplina.

2018 FIA World Rally Championship. Hyundai i20 Coupe WRCPhotographer: Austral. Worldwide copyright: Hyundai Motorsport GmbH. Modelo que Taybo Barrientos ha ayudado a desarrollar

Así, además de acercar al público facetas como el montaje y desmontaje contrarreloj de componentes de un coche -indispensable en cualquier carrera- y de enseñarle cómo funcionan los simuladores de altas prestaciones, también pudieron tomar contacto con el desarrollo y el funcionamiento de elementos críticos en la seguridad de los pilotos: monos, cascos, baquets, arneses, etc.

El fin de semana tuvo como guinda -y como experiencia extra- la visita a un karting para aprender cómo funciona una unidad, como se pilota y, sobre todo, para comprender por qué esta disciplina “menor” es la cantera de los pilotos de competición y porque estos pequeños automóviles son la base de los modelos de carreras más avanzados.

En definitiva, una forma inmejorable de acercarnos a una disciplina deportiva imprescindible para entender la industria del motor y, sobre todo, para conocer una nueva salida profesional (más escasa que la de otras ramas del negocio pero igual o más atractiva) y que vuelve a mostrarnos la importancia del sector en nuestra economía (gracias a su valor estratégico como motor de I+D+i) así como el enorme trabajo que está llevando acabo la AIC Academy para seguir siendo una de las referencias en el continente.

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Week Break Design muestra los secretos del diseño del automóvil

El automóvil es uno de esos bienes que, a pesar de estar siempre en el disparadero, nos resultan imprescindibles. Pocos objetos han definido tanto un siglo como éste el XX. Son la materialización de la libertad, del transporte, de la globalización y, en muchos casos, llegan incluso a demostrar una “personalidad” impropia de un objeto.

Porque el diseño de un coche, su alma que dirían los Jeremy Clarkson y compañía, reside en su concepto, en su idea, en su diseño, en las texturas y sensaciones que transmite. Mucho más que una cosa, un coche tiene personalidad en su interior y su exterior y por ello es tan importante el trabajo del equipo de diseño. De hecho, es muy probable que casi todos los amantes del motor hayamos soñado alguna vez con diseñar uno, con aportarle nuestro toque lo haga único.

Además, cada vez que nos hemos enfrentado a un proceso de compra, de forma intuitiva e involuntaria, la estética y la percepción de esas sensaciones (del modelo y de la marca) son parámetros decisivos a la hora de elegir entre un automóvil u otro. La diferencia entre un éxito o un fracaso millonario.

El Automotive Intelligence Center-AIC puso en marcha el pasado día 3 de febrero en su centro de Boroa una nueva iniciativa dentro de su AIC Campus llamada Week Break Design con el fin de acercar las actividades del Concept Design a todas aquellas personas con inquietudes en este área. Una forma de enseñarle a los aficionados (y a cualquiera que se acercara) la forma en la que un fabricante aborda el enorme proyecto de diseñar un modelo de cero o rediseñar uno que ya está en el mercado.

Porque el diseño de un vehículo va mucho más allá del diseño de los grandes trazos externos: cada pieza, cada componente, cada material tiene un impacto directo en la imagen de marca así como en las funcionalidades existentes y potenciales de cada coche. De esta forma, el proceso de diseño y conceptualización trabaja mano a mano con la ingeniería. Se llega al todo desde la parte y cada parte es indispensable para el todo.

Porque a la hora de llevar a cabo un proyecto de tanto calado como desarrollar un coche todo cuenta. Recientemente SEAT publicaba un informe en el que explicaba que, de media, pasan cuatro años desde que se plantea el coche hasta que se ensambla el primero en la fábrica.

Al principio del proceso hacen falta más de 1.000 esbozos y se emplean más de 5.000 kilos de arcilla para hacer los primeros modelos clay: las maquetas del producto en tres dimensiones. Una vez que se definen las formas, llega el momento de elegir el color para su presentación. Lo habitual es tardar unos tres años. En la planta de Martorell, por ejemplo, se emplean más de 6,4 millones de litros de pintura al año: suficiente para pintar un centenar de veces la Torre Eiffel.

En todo ese tiempo se realizan más de 55.000 simulaciones anuales con el único fin de garantizar la seguridad y el confort dentro de los vehículos. Esto incluyen más de 400 test olfativos y táctiles anuales para asegurar que el interior del vehículo no resulta desagradable para los usuarios.

Pero es no es todo: antes de salir a la venta, medio centenar de ingenieros testan los prototipos. Recorren más de 1,2 millones de kilómetros al año en desiertos y carreteras heladas para saber cuál es el comportamiento del vehículo en cada escenario.

Solo entonces es cuando el fabricante da luz verde al modelo y se reprograman hasta 2.000 robots encargados de ensamblar las más de 3.000 piezas que lleva un modelo medio. Son solo las cifras del fabricante más exitoso de nuestro mercado el último año, pero el proceso se repite en cada rincón del planeta.

Por eso, en el Week Break Design se mostró la importante de la evolución de las formas, los componentes y los materiales en la historia del automóvil y mediante la metodología Learning by Doing los asistentes pudieron comprender y compartir las diferentes fases de cada proyecto: desde concepto inicial hasta los testeos pasando por las fases de preproducción y producción.

Pudieron comprender las difíciles exigencias de los compradores y los complejos (y necesarios) requerimientos técnicos a los que las autoridades someten cada modelo. La forma en la que el diseño de cada generación de un modelo refleja una evolución morfológica ligada a los movimientos sociales y a la evolución de la tecnología.  Las claves del éxito en las delicadas estrategias de reemplazo y actualización en cada ciclo comercial de un automóvil, el papel fundamental de los muchas veces incomprendidos show cars además de mostrar las claves de los empleos y las carreras con futuro en un mercado en un momento fundamental en su historia.

En definitiva, la semilla perfecta para hacer que la potente industria automotriz vasca siga siendo una referencia europea y uno de los motores económicos y sociales de nuestra región.

Santiago Córdoba

Commercial Manager en Binary Soul

ASF, la industria automotriz vasca da un salto adelante

A pesar de todo el debate que rodea al sector del motor (futuro del automóvil como bien en propiedad, impacto medioambiental en nuestras costumbres de movilidad, sostenibilidad de las actuales tecnologías) y a la industria 4.0 (desaparición de puestos de trabajo y su obligatoriedad para seguir siendo competitivos), ésta sigue siendo uno de los pulmones de la economía continental -especialmente en las regiones más industrializadas- no solo por el peso específico de los fabricantes sino también por toda la industria auxiliar sino también por todos los sectores satélites (aseguradoras, financiaciones, autoescuelas, energéticas, etc.) que arrastra.

En Euskadi además de contar con empresas altamente cualificadas en sectores como los componentes, hemos realizado desde hace tiempo una importante inversión para seguir estando en la vanguardia tecnológica. El know how raras veces es sustituible por costes (como los laborales) más bajos. Uno de los mejores ejemplos, sin duda, es el Automotive Intelligence Center -AIC-. Sito en Boroa, es un centro único de generación de valor para el sector basado en la innovación abierta y la cooperación interempresarial. Una misma orientación al mercado que busca integrar conocimiento, tecnología y desarrollo industrial en una misma estructura.

El pasado 26 de enero el AIC puso en marcha en Amorebieta (Bizkaia) el primer centro de competencia de fabricación avanzada denominado ASF-Automotive Smart Factory en colaboración con la ingeniería Sisteplant. Esta última, con sede en Bilbao, es una especialista en el desarrollo de soluciones basándose en las más avanzadas tecnologías de la información y fabricación.

ASF ha sido concebido para “dar un servicio integral de acompañamiento a la industria del automóvil europea en la implantación de la fabricación del futuro”. De esta forma, ASF acompaña a cada empresa en el recorrido de transformación adecuándose a las necesidades particulares de cada caso: desde el desarrollo de estrategias personalizadas pasando por el análisis y la medición del impacto que supone la implantación de dichas estrategias y finalizando con la implantación de las mismas en la propia fábrica.

Así, podemos entender la ASF como un proyecto con dos partes relacionadas pero diferenciadas. La parte “física” que cuenta con equipamiento de última tecnología como robótica avanzada y sistemas de verificación en línea; y la parte intangible (Manufacturing Intelligence) que implementa un sistema inteligente de fabricación que monitoriza y gestiona los procesos en tiempo real para garantizar la ausencia de defectos a través del control de los mismo además de permitir una trazabilidad unitaria con implantación del relativa a cada parte.

Por eso una de las apuestas de ASF es el Big Data; la monitorización activa del estado de los equipos; la gestión inteligente de los procesos; los sistemas avanzados de comunicación máquina a máquina; la simulación de procesos y sistemas de control; la gestión digital de calidad; la interacción hombre-máquina y los nuevos métodos de formación y capacitación.

Durante la presentación de la ASF, Unai Rementería, Diputado General de Bizkaia, subrayó el posicionamiento del AIC como “uno de los grandes polos de generación de valor y conocimiento para el sector de la automoción, clave en Bizkaia”.

El ente foral, altamente comprometido con el sector, siempre ha apostado fuertemente por el AIC y ha invertido 500.000€ en el centro ASF. Y esa es una de las claves para que el AIC  “pueda seguir el ritmo del sector de la automoción para continuar siendo pionero a nivel mundial” algo para lo que, recordó, es necesario “innovar y cooperar”.

Durante 2016 las 300 empresas que forman parte del sector vasco de la automoción facturaron 16.400 millones de euros (un 9,7% más que en 2015) lo que las convierte en parte estratégica de la estructura industrial y económica de Euskadi. Cuentan con 263 plantas en 29 países, exportan el 90% de su producción y trabajan con los principales fabricantes en todo el mundo.

Santiago Córdoba

Commercial Manager de Binary Soul

Binary Soul, un 2017 lleno de objetivos cumplidos

Llega la última semana del año y es momento de repasar todo el trabajo de los últimos meses. Binary Soul, nuestro consultor tecnológico ha tenido un año de lo más atareado con el lanzamiento de proyectos para sectores tan dispares como la industria, la hostelería, la educación, el turismo o el ocio digital. La empresa bilbaína, una de las más activas del sector cierra un año en el que ha ganado presencia en el mercado gracias a su carácter multidisciplinar y vanguardista sin olvidar su fuerte apuesta por nuestro territorio. A continuación os desglosamos algunos de sus propuestas más interesantes.

El más importante de todo es el GTS, Gamified Training System, un sistema diseñado para la capacitación de personal en el área de procesos de fabricación. Utiliza la experiencia de la empresa en gamificación (nacieron como un estudio indie de videojuegos), todas las posibilidades de las nuevas tecnologías (software y soportes) y añade una capacidad ilimitada de personalización gracias a un editor de procesos basado en librerías de máquinas genéricas. Multiplataforma, demuestra que la Industria 4.0 es mucho más que un proyecto en la sección tecnológica de los periódicos: es una realidad por la que las empresas deben apostar para seguir siendo vanguardia.

Muy ligado con este proyecto nos encontramos con el Configurador IPF, una solución multiplataforma para la configuración de plantas de fabricación de planchas de poliuretano (un material mucho más presente en nuestras vidas de lo que creemos) diseñada a medida para IPF Ingeniería. El sistema cuenta con un editor que permite crear modelos en 3D con animaciones de las configuraciones así como un visor para el cliente final.

Para demostrar el carácter polivalente de los proyectos de la empresa podemos seguir por la experiencia VR que han diseñado para el Restaurante Etxanobe. Desde hace años colaboran con Fernando Canales, un reconocido chef tanto dentro como fuera de la Villa con el que han desarrollado una experiencia en realidad virtual donde uno de los postres estrella del restaurador se unen a las nuevas tecnologías para marcar un hecho diferencial. Una experiencia única y recomendable como ninguna otra en la ciudad.

También destaca la aplicación personalizada para el Colegio San Félix, premio vasco a la Gestión Avanzada en Innovación y ejemplo de cómo se pueden utilizar las TIC para una mejor integración de alumnos, familias y equipos docentes sin importar el origen de ninguno de ellos. El programa desarrollado por Binary Soul para el centro educativo permite acceder a todos los proyectos, conocer sus pormenores y, sobre todo, imbuirse en la idea de que la tecnología es una poderosa herramienta para mejorar la formación de las personas y los grupos.

En esta línea hay que resaltar el Taller de vídeojuegos dirigido a mujeres que, de la mano de Ubik, tuvo lugar el pasado verano. La experiencia buscaba, a través de la gamificación, acercar a las mujeres a un sector en el que los perfiles masculinos son predominantes.

Más cerca, en Bilbao, el mes de agosto fue el momento en el que se lanzó la aplicación Bilbo VR con el patrocinio de Iberdrola y el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y la SPRI. Disponible para iOS y Android, se presenta como un programa que a través de la realidad virtual o una pantalla táctil permite al visitante -y, por qué no, a aquellos que queremos aprender más sobre la ciudad- conocer lugares emblemáticos de la capital por dentro y por fuera. Una experiencia que queda abierta a que se sumen más colaboradores públicos y privados para lanzar una forma pionera de visitar una ciudad.

La guinda -como hemos dicho antes nacieron como un estudio independiente de videojuegos- fue el lanzamiento de Sorginen Kondaira en la plataforma online STEAM, la más importante del mundo. Un éxito enorme que no solo potencia la cultura vasca en la red de redes, sino que demuestra que la empresa sigue enraizada en Euskadi sin olvidar sus orígenes.

Finalmente, de la mano de Iberdrola, han puesto en marcha una interesante encuesta para, en solo cinco preguntas, saber si eres un “fan” o un “hater” de la Navidad. Un guiño para crear un debate diferente sobre las fiestas en clave de humor.

Pero 2017 ha sido también el año de la colaboración con un programa tecnológico de Tele 7 (centrada como siempre en mostrar a sus telespectadores el enorme universo empresarial en Bizkaia), de su entrada como asociados en ACICAE -el cluster de la automoción del País Vasco, uno de los más importantes en Europa-, la pertenencia al programa de acelerador de start ups de Euskaltel o de su asistencia a la Hannover Messe (la feria de máquina-herramienta más importante del mundo), AIC Next, el BInd 4.0, la Donostia Tech Week, etc.

En definitiva, un ejemplo del potencial de las tecnológicas vascas y de cómo la adaptación al entorno puede hacer que la supervivencia de una pequeña cooperativa se traduzca en un futuro prometedor.

AIC Next, ¿hacia dónde se mueve la industria del motor vasca?

El pasado 25 de octubre tuvo lugar una nueva edición del AIC Next, un evento creado por el Automotive Intelligence Center en el que expertos de diferentes disciplinas se dan cita para intercambiar ideas y desarrollar nuevos conceptos relacionados con la creatividad, la innovación y los valores de una industria totalmente hibridada con nuestro entorno.

De esta forma, diseñadores, arquitectos, directores de I+D, emprendedores, profesores de universidad, jefes de estrategia e incluso filósofos muestran su punto de vista acerca de una industria que está en un momento histórico en el que su capacidad para moverse y adaptarse a las nuevas tendencias marcará, directamente su supervivencia.

El programa de este año giraba, precisamente, alrededor de esta idea. Así, se comenzó analizando el papel de las ciudades como nuevas áreas geoeconómicas de referencia así como la importancia de los nodos intermodales a la hora de transportar personas y mercancías. Y es que precisamente, los cambios que está viviendo la sociedad, con nuevas demandas de movilidad y sostenibilidad están llevando a la industria a repensar por completo el diseño de los automóviles no solo en cuando a sus funciones “tradicionales” sino en áreas como la conectividad y el uso (plataformas compartidas).

Y es que uno de los retos del sector es comprender a los nuevos consumidores (los jóvenes) y convencerles de que el automóvil es una forma de movilidad también válida para ellos o desde un punto de vista tradicional (comprando coche) o mediante nuevos formatos como el car sharing, sistemas como Emov o, incluso, el pago por uso. Todos ellos impensables hace una década pero desarrollados al calor de la revolución digital de la sociedad -y las nuevas condiciones socioeconómicas de las nuevas generaciones-.

Pero toda esta revolución tiene también sus consecuencias en los procesos productivos. No todo se resume a qué diseña la industria y a cómo la consume el mercado. De esta forma, destacó el papel de pequeñas empresas tecnológicas como Binary Soul que mostraron proyectos como el GTS (Gamification Training System) que permiten la virtualización del sistema productivo para crear un factor diferencial en la gestión de recursos, incluida la formación de los trabajadores.

Un proyecto de capacitación que pretende hacer que el know how de una empresa no resida en unos pocos trabajadores -con el riesgo que esto conlleva si abandonan la plantilla- sino que sea posible acceder a él en cualquier momento y lugar para agilizar y hacer más efectivos los procesos productivos así como poder afrontar de una forma más segura los continuos cambios a los que está sometida una industria mirada de cerca por la sociedad y los legisladores.

La importancia del evento quedó reflejada en la presencia de representantes de gigantes de la industria como Mazda (una de las empresas que más está apostando por reformular lo motores de combustión en pro de disminuir las emisiones de sus vehículos) así como CAF, un referente de la industria vasca y de la movilidad en todo el mundo.

El broche a las ponencias lo puso Alfonso Ausín quien compartió con los presentes experiencias y puntos de vista consolidados a partir de su dilatada experiencia como personal advisor.

El resultado del encuentro, y el de proyectos como el presentado por la empresa bilbaína, es una sensación de tranquilidad al saber que uno de nuestros motores económicos no solo está trabajando para seguir siendo una referencia mundial, sino que cuenta con suficiente cantera y potencial para seguir moviéndose, adaptándose y avanzando a las nuevas necesidades de las empresas, los usuarios y el planeta.