Amazon, comienza la subida de sus tarifas

Probablemente Prime sea el “servicio” más famoso de Amazon por su enorme eficiencia y por su imbatible precio. Un sistema que permite -por muy poco- acceder a pedidos sin gastos de envío de forma ilimitada sin necesidad de una compra mínima priorizando, además, el tiempo de entrega que, en muchos casos es de un día.

Por si esto fuera poco, el pago (anual y de tan solo 19,95€) permite el acceso a Prime Video, el equivalente a Netflix de la empresa de Jeff Bezos y el hogar, entre otros, de The Grand Tour, el último proyecto de los antiguos presentadores de Top Gear; almacenamiento ilimitado para fotos en Prime Photos; acceso prioritario a las ofertas flash; acceso sin cortapujos a Amazon Music; descuentos de hasta el 15% gracias a Amazon Familia o Twitch Prime, para tener precios más apetecibles en videojuegos.

Esto se hizo aún más apetecible cuando Amazon lanzó su supermercado online. Con tan solo realizar un pedido de más de 19€ (y eso es algo muy sencillo a la hora de hacer la compra) el envío hasta nuestra casa era gratis. Y decimos “era” porque, de momento en Madrid, la empresa ha decidido subir la tarifa de gasto mínimo hasta los 40€. Nada especialmente alto para aquellos que vivimos de las compras “semanales” pero significativo si tenemos en cuenta que se trata de una subida de más del 100%.

La estrategia, como ocurre con otros servicios de la multinacional de Seattle es simple: entrar en el mercado con precios muy competitivos que permitan consolidarse y, después, subirlos poco a poco -aunque sigan siendo los mejores de su sector- apoyándose en una gran capacidad para fidelizar a sus clientes y hacerles entrar en su ecosistema.

Los gastos de envío para aquellos que realicen una compra de entre 19 y 40€ serán una cuota fija de 2,90€. Además, el plazo de entrega será el mismo que para aquellos que gasten más de 40€: tan solo dos horas. Para aquellos que no quieran esperar tanto, la tarifa del envío será de 6,90€ aunque la recepción bajará a, como mucho, una hora.

Esto es, por ahora, solo el primer paso de la subida generalizada de tarifas que tendrá Amazon en nuestro mercado en los próximos meses y que atiende a la intención de la empresa de armonizar sus precios respecto a otros países de la Unión (no significa necesariamente que se pague lo mismo en todos pero sí que no habrá un mercado con todo por 19,95€ como el nuestro).

Si equiparamos los precios de las empresa similares veremos que Spotify nos cobra 119,88€ al año por su servicio Premium o Netflix otros 95,88€ por ver sus contenidos en un único equipo, por no hablar de tarifas en la nube de empresas como Microsoft, Google o Apple, o las tarifas de gastos de envío de los supermercados tradicionales.

Es por ello que se baraja que la tarifa pudiera subir a 40 o incluso 60€ anuales. Sigue siendo mucho menos de lo que pagaríamos solo por la música o las series de otras plataformas pero servirá para hacer que la empresa no se vea perjudicada y a su división para nuestro mercado que no vea como sistemáticamente se queda lejos de llegar a los objetivos de captación e ingresos por cliente respecto a otros países.

¿Cómo tolerará nuestro mercado la subida? Muchos consideran que hará que Amazon, por fin, consiga discernir cuál es su sustrato de fieles y a partir de ellos crecer con una estrategia marcada. Para otros analistas, sin embargo, permitirá un pequeño respiro a la competencia tanto en materia de distribución como en logística antes de hacer otra gran apuesta por nuestro mercado: entrar en nuestros hogares.

Apple vs Amazon, tercer round

El primer asalto vino en forma de libro electrónico vitaminado. El Kindle Fire nacía con lo mejor de Android, toda la experiencia comercial de Amazon y un precio irresistible. Sin embargo, incluso antes del nacimiento del iPad Mini, los de Jeff Bezos perdieron estrepitosamente la batalla contra los de la manzana. Sólo les duraron unas pocas semanas, hasta que los clientes potenciales se dieron cuenta de que quedaban demasiado expuestos a la tienda de Amazon. Para eso no se compra un Android.

 

El segundo enfrentamiento vino de la mano del precio de los libros electrónicos. El formato digital de la literatura le da pingües beneficios a la tienda online más grande del mundo. Para minimizarlo, presuntamente, Apple presionó a las editoriales para que subieran el precio de los textos. Después de muchas argucias de ambas compañías, el asunto terminó en los tribunales pendiente de sentencia.

 

Ahora el pulso llega al centro del universo Apple: iTunes. La última estrategia de los de Bezos ha sido crear una tienda multimedia para los usuarios de dispositivos iOS. Su oferta es inmensa, hasta 22 millones de canciones. Toda una amenaza a la supremacía de iTunes como la mayor tienda musical de internet -por facturación, al menos-.

 

Steve Boom, vicepresidente de Amazon Music, explicó que “los clientes pueden comprar una vez la música y escucharla todas las veces que quieran con álbumes a 5 dólares y canciones a 69 centavos”. Ostensiblemente más barato que la tienda de Apple. La ventaja que ofrecen es que, por primera vez en un equipo iOS, la música ya no depende del dispositivo. Da igual que cambiemos un iPhone por un Galaxy o que huyamos de un iMac a un PC -supongo que habrá alguien que encuentre un motivo para hacer esto último-. La música se aloja en nuestra cuenta de la nube de Amazon. Disponible para cualquiera de nuestros dispositivos.

 

La tienda ya está disponible en Estados Unidos y Canadá, los dos principales mercados de los de Seattle y en no mucho tiempo debería dar el salto a Europa vía el Reino Unido. La ventaja que tendremos a este lado del Atlántico es que a los 22 millones de canciones habrá que sumarle otros 7 millones que, por motivos de derechos de autor, no están disponibles para Norteamérica.

 

Una de las novedades más atractivas para los clientes y las discográficas es que Amazon ha anunciado que no se llevará el 30% que normalmente pide Apple por la venta de aplicaciones o temas. Esto no sólo bajará el precio de las canciones, sino que es la principal ventaja junto con el alojamiento en la nube de los archivos (a pesar de que serán accesibles desde la biblioteca de iTunes).

 

La pugna entre ambos gigantes ha hecho que copen el mercado musical en Estados Unidos. No sólo el digital, también el físico. iTunes representa el 64% del negocio de distribución de música digital y el 29% del total frente al 19% de Amazon y al 11% de WalMart. La única amenaza para ellos es la música en streaming y compartirla por las redes sociales: ahí mandan Pandora (con un 50% de las descargas) Clear Channel (25%) y los suecos de Spotify (un 19%, el doble que hace dos años cuando se instalaron en Estados Unidos).