Huawei P10, otra forma de captar el mundo

Fue, sin duda, una de las estrellas del pasado Mobile World Congress de Barcelona. Un dispositivo que subrayaba que muchos fabricantes chinos han dejado atrás la apuesta de los precios y se han volcado con las especificaciones y el marketing de los premium para asaltar los mercados maduros. Un ejemplo refrendado en un evento simultáneo en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Bilbao.

La apuesta con la familia P de Huawei se centra alrededor del rendimiento y tiene un público objetivo: aquellos que quieren crear con sus smartphones. Sobre el papel, el P10, nuevo buque insignia de Huawei, se aprovecha de la alianza con la alemana Leica que ha desarrollado una nueva versión de su cámara dual centrada en mejorar la calidad de las imágenes tomadas en modo retrato. La cámara frontal, del mismo fabricante, también ha recibido mejoras que se complementan con un nuevo software para la gestión de imágenes. La duda que nos surge es si, en un uso diario, es tan buena como dicen.

Una cámara mejor de lo esperado


Aprovechando la inclusión de Bilbao en la presentación del modelo para el mercado estatal hemos podido probar el nuevo terminal. Las especificaciones son espectaculares: pantalla Full HD de 5,1 pulgadas, 3200 mAh de batería con sistema de carga rápida, 4 GB de RAM y 64 de almacenamiento, procesador de 8 núcleos, conector USB Type-C, cámara frontal de 8 Mp y trasera de 20+12 Mp.

El software es Android 7 con la capa de personalización EMUI 5.1 y cuenta con un sistema pensado para sacar lo mejor de la creación de Leica. La cámara dual cuenta con un sensor monocromo de 20 Mp y uno RGB de 12 Mp que fusionan sus capturas para dar mejores matices y profundidad a las imágenes.

Por si fuera poco, el P10 incorpora un sistema de detección facial 3D con 190 nodos que trabaja con un algortimo propio creado para diferenciar entre decenas de tonos de piel y de formas faciales para lograr iluminar mejor la fotografía y dar sensación de haber trabajado en un estudio. Además, un nuevo algoritmo de profundidad busca dar tridimensionalidad y un extra de realismo a las capturas. Se trata de plasmar con un móvil el efecto bokeh imposible de lograr con cámaras simples.

Las pruebas que pudimos hacer con los terminales en la mano -también pudimos disfrutar de la versión P10 Plus- refrendaron el mimo con el que los ingenieros (tanto de Huawei como de Leica) han trabajado para crear una cámara muy por encima de lo esperado -que no era poco-. La luz de las imágenes, la definición de las formas y la sensación de profundidad está entre las mejores del mercado y se antoja muchísimo más que suficiente para aquellos que quieran plasmar sus momentos sin necesitar un dispositivo específico para ello.

A la espera de lo que pueda hacer Samsung con su inminente Galaxy S8, el terminal se coloca como el mejor Android a la hora de captar la realidad con las cámaras. Todo un reto de cara a próximos lanzamientos de la competencia… y de la propia casa china.

Sorginen Erronkak, el secreto de un juego adictivo

 

Frente a la música, el streaming, el cine o cualquier otro tipo de entretenimiento, los videojuegos son el ocio más lucrativo del mercado. No solo por su facturación sino también por su ritmo de crecimiento y por su enorme potencial. Prácticamente cualquier temática es susceptible de ser digitalizada y gamificada

 

La explosión de las plataformas móviles, además, ha hecho que el mercado haya virado hacia títulos diferentes. Es cierto que Sony, Microsoft y Nintendo son, gracias a sus centros de ocio/consolas, las referencias del negocio, pero también que 3.000 millones de equipos iOS y Android activados hacen de los smartphones y tabletas un mercado muy atractivo.

 

Todo ello ha redundado en un escenario con una enorme diversidad en el que tanto los grandes estudios como los independientes han demostrado tener hueco y capacidad para crear juegos de todo tipo. Desde clásicos de deporte, arcade, estrategia, etc. hasta otros de más educativos (y, sin duda, igual de adictivos).

 

En este último escenario es donde nos encontramos Sorginen Erronkak, creación del estudio vasco Binary Soul que no solo continúa con la saga de Sorginen Kondaira sino que muestra la versatilidad de la cooperativa bilbaína como desarrolladora de contenidos en diferentes formatos y plataformas.

 

Disponible para las dos plataformas móviles de referencia (iOS y Android), el juego tiene varios ingredientes para convertirse en un éxito. Por un lado se aprovecha del enorme potencial de unir euskera y ocio. No solo entra en un hueco del mercado prácticamente vacío, sino que no pierde el componente educativo y cuenta con una configuración segura y responsable de la tecnología para acercarse a un público de todas las edades (también a los niños, el sector social más desprotegido en este sentido).

 

Además, Sorginen Erronkak, tiene un gran atractivo para los amantes de la mitología, tanto autóctonos como extranjeros. Disponible en inglés, castellano y euskera, tiene un aire mucho más fresco que otros legendarios más manidos por el gran público y este sector: la japonesa o la clásica, por ejemplo. Un mundo que también cuenta con gran aceptación en la diáspora, comunidades vascas remotas afincadas en América, Oceanía y Asia, sobre todo. No menos interesante es la aportación de Aritza Bergara mediante poemas y descripciones de los seres mitológicos protagonistas en la aventura.

 

Finalmente, la estructura del juego -tres temáticas diferentes con un enorme componente de autosuperación- es adictiva. Es difícil parar de jugar y no buscar siempre batir nuestro mejor registro.   Por supuesto, el juego permite competir en línea con otros jugadores. Es interesante saber si, a pesar de la sencillez de cada prueba serás mejor que tus amigos. Las apariencias engañan. La curva de aprendizaje es prácticamente nula. Todo está donde debería y, sobre todo, todo funciona como debería.

 

Es por todo esto que consideramos Sorginen Erronkak como un juego harto recomendable para gamers de toda condición y edad. Aquellos que quieren aprender más sobre nuestra cultura o aquellos que simplemente quieren divertirse. Pide muy poco a cambio de un muy buen momento de diversión.

Essential, la nueva joya de Andy Rubin

El universo de la tecnología móvil parece dividido en dos mundos. El primero el de Apple, el del creador del universo de aplicaciones y del concepto de smartphone tal y como conocemos hoy día. El segundo es el de Android. La democratización del primer concepto mediante el enorme músculo de Google y sus herramientas. El primero es totalmente identificable con el célebre Steve Jobs (para lo bueno y lo malo). El segundo, aunque muchos no lo sepan, también. El padre del robot verde es Andy Rubin y ahora vuelve para intentar cambiarlo todo.

Rubin no viene solo. Se ha rodeado de un equipo de ingenieros muy reputados en Silicon Valley y con experiencia tanto en Apple como en Google para desarrollar un smartphone del que aún no se sabe casi nada (los que lo han visto dicen que es un gama alta con un hardware superior al del último iPhone) y que promete ser diferente en casi todo.

Coincidiendo con el décimo aniversario del lanzamiento del iPhone, Rubin parece decidido en adelantarse al pionero en el lanzamiento de un phablet de gran formato sin marco. ¿Qué consigue esto y por qué es tan codiciado por todos los fabricantes? Porque se deja de malgastar espacio en el frontal del terminal -la parte más crítica- e incrementa las posibilidades de interacción con el dispositivo. Además, si se le suma un sensor de presión tipo Force Touch la experiencia puede ser inmejorable.

Los rumores también dicen que el resto de materiales del terminal serían más propios de la alta relojería como una cubierta trasera de cerámica estilo Apple Watch o Rolex. Lo dudoso de esto es el enorme esfuerzo que exige a la empresa para con su ensamblador puesto que requeriría una línea de producción dedicada con máquinas CNC. Alta tecnología que hace demasiado caro cualquier producto… y lo deja casi sin margen de beneficio.

Por supuesto, contaría con un sistema de inteligencia artificial -que parece ya indispensable en cualquier plataforma gracias a Siri, Cortana o Google Talk- así con una novedosa cámara con tecnología 360º gracias a un accesorio tipo Gear 360 de Samsung.

Todo esto se alimentaría gracias a un sistema de carga inalámbrico de última generación. Rumores que demuestran que hay ganas de algo rompedor en el mercado y, sobre todo, que la gente está dispuesta a pagar una cifra “racional” por ello: unos 650 dólares en Estados Unidos.

A nosotros, rumores imposibles al margen nos surgen dos dudas. ¿Rubin se decantaría por Android para su Essential o buscaría el lanzamiento de una plataforma alternativa basada en el robot verde al más puro estilo Xiaomi? ¿Cuál será la dependencia del terminal de tecnología de terceros (especialmente Samsung)?

Esperemos que todo esto se cristalice y que sirva para catalizar el lanzamiento de los nuevos iPhone, Pixel, Galaxy S y compañía. Y esperemos que consigan encontrar hueco en un mercado en el que cada vez menos marcas tienen más presencia.

Binary Soul, volcados con la industria del futuro

La llegada de la cuarta revolución industrial (o segunda revolución tecnológica para algunos) está permitiendo que se vuelvan a repartir las cartas en el tablero internacional. El empleo de TICs y herramientas como la realidad virtual y la realidad aumentada así como su nueva forma de relacionarnos con las máquinas está permitiendo que surjan nuevos actores económicos. En definitiva, la competencia se ha multiplicado y esto se traduce en una gran oportunidad para los emprendedores y en un reto para las empresas consolidadas.

En ese escenario eventos como MetalMadrid y Basque Industry 4.0 de Innobasque tienen especial relevancia para testar el nivel de la evolución de nuestro sector industrial y comprobar la salud de las sinergias que surgen cuando empresas consolidadas y start ups colaboran.

Uno de los ejemplos más llamativos lo veremos de la mano de Iraupen y Binary Soul. La primera es una de las principales empresas vascas de importación y maquinaria industrial -herramientas de corte-  y una de las referencias del mercado por su capacidad de innovación y por su servicio integral de soluciones de mecanizado: no solo se encargan de ofrecer un servicio a medida de cada necesidad, sino que se encargan del asesoramiento del cliente durante toda su relación comercial gracias a su servicio de ingeniería y su asesoría técnica.

La segunda es una start up de referencia especializada en desarrollar herramientas tecnológicas (software y hardware) que cubran las necesidades de cualquier empresa sea cual sea su sector -industria, comercio, turismo, sector público, etc.-.

De su colaboración (así como con Soom Studio, encargada del diseño de la app) ha surgido la aplicación Vívelo para dispositivos móviles (tanto iOS como Android) que permite a sus usuarios conocer el catálogo de productos de Iraupen. Se pueden ver, girar y hacer zoom en diferentes modelos 3D de las herramientas, ver vídeos y PDF informativos y pedir que la empresa se ponga en contacto con ellos.

Además, el programa cuenta con un apartado de realidad virtual y otro de realidad aumentada. El primero permite una visita virtual por el LAB de Iraupen. Para llegar a más dispositivos, hay dos opciones de visualización: a través de la pantalla táctil en smartphones y tabletas y, como un extra, con un sencillo sistema de realidad virtual para todos aquellos terminales compatibles. Durante MetalMadrid, los asistentes podrán disfrutar de la experiencia gracias a unas gafas cardboard personalizadas.

Por su parte, la funcionalidad de Realidad Aumentada permitirá escanear patrones para mostrar el modelo 3D de cada producto de Iraupen.

También contará con un Calculador que permitirá calcular de manera rápida y sencilla la rugosidad, dureza, tolerancia y datos de corte.

De esta forma, la aplicación de Binary Soul para Iraupen es una forma espectacular y con un funcionamiento fluido de mostrar el catálogo y el trabajo de una de las empresas de referencia en el sector de máquina-herramienta en Euskadi.

La tecnológica vasca también estará presente en el evento de Industria 4.0 de la Agencia Vasca de Innovación con su proyecto de capacitación. Uno de los más interesantes que se han llevado a cabo en los últimos tiempos gracias a sus grandes posibilidades para la formación así como herramienta de simulación de procesos y mantenimiento.

Enjugando diferentes soluciones de software (gracias a su know how como desarrolladores) y gamificación, así como de hardware y cloud computing, presentan una solución integral a las empresas industriales independiente de la naturaleza del proceso -personalizables para cada empresa cliente-, práctico (no necesita de paradas en la fabricación ya que gracias a los sistemas de virtualización, los operarios acceden al sistema productivo desde que ya están completamente formados), multilenguaje, práctico y seguro.

La propuesta es además completamente personalizable y configurable en cualquier momento para las empresas sin ningún sobrecoste. Como se apoya en metodologías didácticas contrastadas, cada usuario dispondrá de sus propios procesos personalizados por operaciones pasando primero por la parte teórica y después por la práctica (donde volvemos al mundo virtual) hasta llegar a unos resultados contrastables y cuantificables.

Pixel, Google muerde la manzana

Desde los inicios de la transición de los teléfonos móviles convencionales a los smartphones ha habido una constante: dos formas de ver el mercado. Una en la que Apple controla -como es habitual en ella desde su fundación- todo lo referente a sus iPhone (el diseño íntegro del hardware, el desarrollo del software y los contenidos de su tienda de aplicaciones) y otra en la que Google crea una plataforma abierta para que todos los que así lo deseen puedan hacer crecer sus productos a cambio de dar prioridad a los servicios del buscador.

Así llegó la expansión de Android hasta dominar el mercado en número de dispositivos comercializados y en funcionamiento. Y así llegó el crecimiento de Apple con una gama de productos de culto mucho más pequeña pero que le reportan casi todos los beneficios del mercado, la han convertido en la empresa más cotizada del mundo y la que más dinero tiene en caja.

Es cierto que hubo otras plataformas que se lanzaron con más o menos acierto para hacer frente a esta nueva forma de consumir dispositivos -Windows entró tarde, Tizen no logró consolidarse, Symbian nunca recibió el apoyo suficiente y BlackBerry OS fue víctima de una serie de errores que los consumidores no perdonaron- pero todo parece en manos de estos dos actores.

Google ha hecho en más de una ocasión sus pinitos en el mercado con sus Nexus pero su éxito comercial ha sido más bien escaso. A pesar de sus excelentes precios y sus sobresalientes productos, la maquinaria comercial de Samsung y su condición de fabricante de hardware ha sido un escollo insalvable para que los terminales creados con LG, Huawei, HTC o la propia Samsung pudieran hacerse un hueco en el mercado.

Es por ello que, en un escenario en el que los de Mountain View necesitan en exceso a sus aliados han decidido dar un golpe de timón cambiando por completo su estrategia y haciendo lo que siempre han criticado veladamente de Apple: lanzar un producto propio por completo -hardware y software desarrollados conjuntamente- para entrar con todo en un mercado saturado pero crítico para la expansión de cualquier tecnológica.

Pixel y Pixel XL, ¿para quiénes están pensados?


El objetivo del terminal es claro: desbancar a otros fabricantes de smartphones que utilizan su plataforma y acercar, de paso, a los clientes más exigentes que quieren probar toda la potencia de Android en un terminal de alta gama sin interferencias en forma de capas de personalización. Sus rivales son sus compañeros de plataforma por funciones y el iPhone por público objetivo.

Y precisamente por eso el diseño nos recuerda tanto al equipo de la manzana. En forma, en formatos, en la estrategia de marketing (el vídeo de presentación podría haber sido encargado por el mismo Jonathan Ive) e incluso en el precio -algo que veremos más adelante-.

Las armas son similares: todos los componentes del Pixel han sido pensados para sacar el máximo rendimiento posible a Nougat (la última versión de Android), el asistente de voz está totalmente integrado en las funciones del terminal  -y dejaron bien claro que algunas de esas funciones nunca llegarán a otros teléfonos aunque compartan sistema operativo-, cuenta con todo el músculo de Google en cuanto a servicios en la nube y le añade, además, compatibilidad con realidad virtual y una cámara que, a falta de verla en funcionamiento, promete ser una de las mejores del mercado.

De hecho, durante la propia presentación en California presentaron un nuevo sistema para portar contenidos de iOS a Android de una forma tan directa como la de la imagen superior.

Sus argumentos

Con un chasis monobloque de aluminio y un panel superAMOLED con Gorilla Glass de última generación, la presentación del terminal está a la altura de lo que se espera. Un formato obligatorio para entrar en la gama alta y absolutamente obligado después de los problemas que está sufriendo Samsung con su Galaxy Note 7. Ensamblados por HTC, queda patente el buen hacer de la empresa heredado de grandes productos como sus One.

Aunque el grosor de los Pixel sea superior al de algunos de sus rivales (8,6 mm) destaca su buen peso (143 y 168 gramos respectivamente). Sus pantallas son de 5 y 5,5 pulgadas respectivamente y cuentan con una resolución de 440 y 535 ppp. En su interior trabaja el último procesador de Qualcomm: el Snapdragon 821. Y es aquí donde encontramos una de las pocas diferencias con sus rivales. Mientras que Apple desarrolla y manda ensamblar sus SoC y Samsung se encarga de sus Exynos, la empresa de Mountain View, por el momento, compra uno genérico. Eso sí, no es uno cualquiera. Se trata de una “bestia” acompañada de 4 GB que promete velocidad y rendimiento sea cual sea la exigencia que tengamos sobre él.

El almacenamiento corre a cargo de 32 o 128 GB de configuración de fábrica y de Google Drive ya que, como viene siendo habitual, no se implementa ranura de expansión. En cuanto a la batería, cuenta con una capacidad de 2.770 mAh (3.450 mAh en el caso del XL) con sistema de carga rápida. Más que suficiente para mantenernos un día lejos del enchufe.

En cuanto a la cámara, cuenta con un sensor de 12 Mp y estabilizador óptico además de una luminosidad f2.0. Todo ello con un precio de partida de 759 euros para el pequeño y de 899 para el XL. Justo 10 euros menos que el de su rival con una manzana.

Es cierto que para muchos les parecerá un salto de precio insalvable respecto a los anteriores Nexus pero lo cierto es que estos Pixel no tienen nada que ver con sus antecesores. Son más potentes, están mejor acabados, prometen funciones que hasta ahora nunca han tenido los equipos Android y, sobre todo, van dirigidos a un público completamente diferente. ¿Se atragantará Google con la manzana?