Android, la seguridad de sus apps su talón de Aquiles

Hace pocos días se daba el cambio de poderes en el universo de los Sistemas Operativos. Por primera vez Android superaba a Windows como el más usado en el mundo y se podía hablar de la consolidación de la era post-PC de la que hablaba hace más de seis años Steve Jobs. Mientras que las cifras de ventas de ordenadores baja desde hace tiempo (su tasa de renovación es menor) la de los dispositivos móviles sigue sin parar de crecer gracias a los países emergentes.

Cada vez son más los que apuestan por las tabletas como sustituto del portátil -para navegar, ver contenidos multimedia, visitar las redes sociales, comprar, etc. son mucho más que suficientes- o por phablets que nos permitan ser independientes incluso de las anteriores.

Sin embargo, con los equipos móviles en el punto de mira por temas tan complejos como la privacidad y la seguridad, el afianzamiento de la plataforma de Google como principal sistema operativo ¿debe preocuparnos?

Un reciente estudio de un equipo de investigadores del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia ha detectado miles de aplicaciones dentro de Play Store que, si bien por separado son seguras, pueden ser utilizadas por otras para extraer información crítica de los equipos que trabajen con Android.

De esta forma, se han creado “parejas” de aplicaciones”. Las primeras están diseñadas para lanzar ataques mientras que las segundas -sin intencionalidad por parte de sus programadores- permiten extraer información a las primeras y escalar en la jerarquía de privilegios del sistema operativo. Una brecha de seguridad en toda regla de la que no se tenía noticia pero que promete ser un quebradero de cabeza para la empresa de Mountain View y para miles de desarrolladores.

Los miembros del equipo de la Facultad de Computación desarrollaron una app llamada DIALDroid que permitió el estudio de la intercomunicación de más de 100.000 programas de la tienda de aplicaciones de Android así como de más de 10.000 con malware externas. La conclusión es preocupante: miles de ellas ofrecen una pasarela de permisos y de comunicación que pone en jaque la privacidad del dispositivo.

Aplicaciones tan inofensivas como aquellas que nos permiten descargar tonos de llamada o “jugar” con el flash de la cámara y que quedan al descubierto cuando entran en contacto en el dispositivo con otras que tienen acceso a la agenda o geolocalización del equipo. Según el estudio de Virginia Tech las más peligrosas que analizaron solían ser aquellas que “eran menos útiles”.

Las más populares no aparecen como un riesgo pues suelen estar desarrolladas por programadores con más experiencia y más medios, sin embargo, otras como “Droid 2 Cad, PPGpS Lite o Prayer Times: Azan and Qiblia” están involucradas a pesar de contar con entre 10.000 y 500.000 descargas. Con algo tan sencillo como controlar mejor la emisión de permisos y aplicar restricciones severas cuando se les demanda información por parte de otra app se podría solucionar el problema.

Para Gang Wang, parte del equipo de investigación y profesor del Departamento de Ciencias de la Computación, el factor clave de todo esto es Google: “creemos que la plataforma está en la mejor posición para detectar aplicaciones sospechosas ya que tienen una visión centralizada de todas ellas”. Además, la empresa, “puede actualizar su sistema operativo para restringir los permisos y la comunicación entre aplicaciones sin que se limite la colaboración entre las mismas”.

No obstante, como hemos dicho antes, Google se encuentra con dos grandes problemas en Android: en primer lugar, el usuario puede instalar cualquier aplicación en su dispositivo aunque esta no se encuentre dentro de la Play Store. Por otro lado, las actualizaciones dependen de los fabricantes y de las operadoras, motivo por el cual muchos millones de dispositivos en el mundo se actualizan tarde o nunca se llegan a poner al día.

Solo los Android “puros” y los Samsung que no están sujetos a operadoras reciben actualizaciones de seguridad mensualmente. Esto coloca en jaque a esta nueva plataforma líder y parece obligar a la industria a crear una regulación que haga que todos los softwares deban ser más seguros.

Samsung Galaxy S8, cambia mucho más de lo que parece

Por fin la semana pasada llegó el gran día para Samsung. El primer fabricante mundial de smartphones necesitaba un lanzamiento que dejara al mercado con la boca abierta para hacer olvidar los últimos problemas con el Galaxy Note 7, meter presión a su gran rival Apple el año del décimo aniversario del iPhone y, de paso, marcar distancia con los fabricantes chinos que le acechan.

Los coreanos, a pesar de la enorme cantidad de filtraciones que ha habido sobre los detalles del Galaxy S8 han conseguido mantener la expectación con el lanzamiento de dos modelos (S8 y S8+) llamados a marcar el mercado durante los próximos meses. Esta vez, por cierto, son más parecidos que nunca entre sí: por diseño -incluida la pantalla curva pues se pierde la denominación Edge- y en especificaciones.

Lo que más llama la atención del dispositivo es que con una variación de tamaño mínima respecto a la anterior generación, los nuevos S8 cuentan con paneles de 5,8 y 6,2 pulgadas. Según el fabricante la clave es que han conseguido aprovechar el 83% del frontal llegando, incluso, a prescindir de su logo. Ambos tamaños cuenta con esa curvatura que les hace ganar superficie de panel y que ahora promete ser más sólida gracias al Gorilla Glass 5. El metal queda reservado a los bordes y las líneas son más suaves que nunca.

Otra de las claves de diseño es que el lector de huellas pasa a la parte trasera y que el botón de inicio está integrado en la propia pantalla con lo que -sobre todo en el modelo negro- el terminal tiene un empaque y un diseño sofisticado como no se ha visto antes en ningún otro smartphone hasta la fecha. La continuidad de las líneas es absoluta. ¿Tiene esto algún precio? Lo veremos más adelante.

La forma de las nuevas pantallas hace que la relación de dimensiones pase de los clásicos 16:9 a 18,5:9. Curiosamente, cuando trabajamos con dos aplicaciones para cada app la relación de espacio en el cristal es de 1/3 y 2/3 frente al 50-50 que estábamos habituados en la casa coreana. Su resolución -no podía ser de otra forma- es QHD gracias a la tecnología SuperAMOLED de la casa. Todo ello redunda en el certificado Mobile HDR Premium. Si no hace mucho hablábamos de que la pantalla del LG G6 parecía no tener rival, éste ya ha llegado. Y por todo lo grande. Apple tendrá trabajo.

En cuanto al cerebro del dispositivo, habrá versiones con el nuevo Snapdragon 835 y con Exynos 8895. Esto significa que el S8 es un 10% más potente que su equivalente S7 y que el S8+ dispara su rendimiento un 21% respecto al anterior S7. Y eso que, a diferencia de otros Android, Samsung ha dejado la RAM en 4GB. El rendimiento gráfico es una incógnita pues son muchos los analistas que dicen que la relación entre RAM y SoC no está equilibrada. Seguro que habrá sorpresas. En cuanto al almacenamiento, han optado por 64GB, eso sí, con ranura de expansión.

Sin doble cámara -y no parece necesitarla-


Desde su nacimiento la familia Galaxy siempre parece haber tenido su “pero” en la cámara. A pesar de que desde hace varias generaciones ha tenido de las mejores del mercado, siempre ha habido algún rival que destacaba sobre él. Por eso muchos pensaban que no dudarían en esta ocasión en seguir la moda de la doble cámara para plantar cara a los Huawei, iPhone y compañía.

Puede que estén trabajando en ello para otros modelos, pero el S8 no será la generación que lo estrene. La nueva lente tiene mayor abertura, un objetivo más luminoso, un estabilizador óptico más potente y emplea el sistema Dual Pixel. Todo ello para una resolución de 12 Mp en la cámara trasera. En la frontal -de 8- implementa Smart Focus para mejorar los selfies.

Las mejoras llegan también por parte del software de gestión de la cámara y las imágenes que ahora permite gestionar la Gear 360 de una forma más intuitiva y rápida.

Touch Wiz y Bixby, mejoras inesperadas


Touch Wiz, la capa de personalización que Samsung coloca sobre Android se ha actualizado del mismo modo para recibir al S8. Hay nuevos gestos y, debido al nuevo emplazamiento del sensor de huellas y a la ausencia del botón de inicio, también nueva interacción. El virtual, al modo del botón Home, vibra para demostrar al usuario que ha captado las órdenes. El desbloqueo -aunque es menos ergonómico- se apoya en otros sensores biométricos como el de Iris y el reconocimiento facial (bastante polémico porque a falta de un mejor sensor de profundidad ya se ha demostrado que se puede desbloquear un terminal con una fotografía con buena resolución).

Bixby, por su parte, es el nuevo asistente de voz de la casa. Mucho más allá de S Voice permite realizar tareas, entiende el contexto e incluso las órdenes entrecortadas. Permite, por ejemplo, mostrar enlaces a Amazon con solo sacar una foto a un objeto y responde al lenguaje natural -además de al comando “Hola Bixby”. Será curioso ver si consigue imponerse a Google Assistant con el que cohabitará en el terminal.

Por último, una de las novedades más aplaudidas es Samsung DeX que permite convertir el S8 en una suerte de equipo de sobremesa muy al estilo Continuum y que busca que el terminal gane versatilidad teniendo en cuenta el poco peso del fabricante en el sector.

Cabe destacar que la batería de ambos terminales es prácticamente la misma (3.000 y 3.500 mAh, solo baja la del S8+ un poco) pero que la empresa promete que la mejor gestión energética del chip permite mantener o incrementar la autonomía. ¿Cuánto pedirá Samsung por todo esto? El precio de partida es de 809€ por el S8 y 909 por el S8+. Mucho dinero por un terminal, pero en este caso, por un terminal diferente.

Huawei P10, otra forma de captar el mundo

Fue, sin duda, una de las estrellas del pasado Mobile World Congress de Barcelona. Un dispositivo que subrayaba que muchos fabricantes chinos han dejado atrás la apuesta de los precios y se han volcado con las especificaciones y el marketing de los premium para asaltar los mercados maduros. Un ejemplo refrendado en un evento simultáneo en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Bilbao.

La apuesta con la familia P de Huawei se centra alrededor del rendimiento y tiene un público objetivo: aquellos que quieren crear con sus smartphones. Sobre el papel, el P10, nuevo buque insignia de Huawei, se aprovecha de la alianza con la alemana Leica que ha desarrollado una nueva versión de su cámara dual centrada en mejorar la calidad de las imágenes tomadas en modo retrato. La cámara frontal, del mismo fabricante, también ha recibido mejoras que se complementan con un nuevo software para la gestión de imágenes. La duda que nos surge es si, en un uso diario, es tan buena como dicen.

Una cámara mejor de lo esperado


Aprovechando la inclusión de Bilbao en la presentación del modelo para el mercado estatal hemos podido probar el nuevo terminal. Las especificaciones son espectaculares: pantalla Full HD de 5,1 pulgadas, 3200 mAh de batería con sistema de carga rápida, 4 GB de RAM y 64 de almacenamiento, procesador de 8 núcleos, conector USB Type-C, cámara frontal de 8 Mp y trasera de 20+12 Mp.

El software es Android 7 con la capa de personalización EMUI 5.1 y cuenta con un sistema pensado para sacar lo mejor de la creación de Leica. La cámara dual cuenta con un sensor monocromo de 20 Mp y uno RGB de 12 Mp que fusionan sus capturas para dar mejores matices y profundidad a las imágenes.

Por si fuera poco, el P10 incorpora un sistema de detección facial 3D con 190 nodos que trabaja con un algortimo propio creado para diferenciar entre decenas de tonos de piel y de formas faciales para lograr iluminar mejor la fotografía y dar sensación de haber trabajado en un estudio. Además, un nuevo algoritmo de profundidad busca dar tridimensionalidad y un extra de realismo a las capturas. Se trata de plasmar con un móvil el efecto bokeh imposible de lograr con cámaras simples.

Las pruebas que pudimos hacer con los terminales en la mano -también pudimos disfrutar de la versión P10 Plus- refrendaron el mimo con el que los ingenieros (tanto de Huawei como de Leica) han trabajado para crear una cámara muy por encima de lo esperado -que no era poco-. La luz de las imágenes, la definición de las formas y la sensación de profundidad está entre las mejores del mercado y se antoja muchísimo más que suficiente para aquellos que quieran plasmar sus momentos sin necesitar un dispositivo específico para ello.

A la espera de lo que pueda hacer Samsung con su inminente Galaxy S8, el terminal se coloca como el mejor Android a la hora de captar la realidad con las cámaras. Todo un reto de cara a próximos lanzamientos de la competencia… y de la propia casa china.

Sorginen Erronkak, el secreto de un juego adictivo

 

Frente a la música, el streaming, el cine o cualquier otro tipo de entretenimiento, los videojuegos son el ocio más lucrativo del mercado. No solo por su facturación sino también por su ritmo de crecimiento y por su enorme potencial. Prácticamente cualquier temática es susceptible de ser digitalizada y gamificada

 

La explosión de las plataformas móviles, además, ha hecho que el mercado haya virado hacia títulos diferentes. Es cierto que Sony, Microsoft y Nintendo son, gracias a sus centros de ocio/consolas, las referencias del negocio, pero también que 3.000 millones de equipos iOS y Android activados hacen de los smartphones y tabletas un mercado muy atractivo.

 

Todo ello ha redundado en un escenario con una enorme diversidad en el que tanto los grandes estudios como los independientes han demostrado tener hueco y capacidad para crear juegos de todo tipo. Desde clásicos de deporte, arcade, estrategia, etc. hasta otros de más educativos (y, sin duda, igual de adictivos).

 

En este último escenario es donde nos encontramos Sorginen Erronkak, creación del estudio vasco Binary Soul que no solo continúa con la saga de Sorginen Kondaira sino que muestra la versatilidad de la cooperativa bilbaína como desarrolladora de contenidos en diferentes formatos y plataformas.

 

Disponible para las dos plataformas móviles de referencia (iOS y Android), el juego tiene varios ingredientes para convertirse en un éxito. Por un lado se aprovecha del enorme potencial de unir euskera y ocio. No solo entra en un hueco del mercado prácticamente vacío, sino que no pierde el componente educativo y cuenta con una configuración segura y responsable de la tecnología para acercarse a un público de todas las edades (también a los niños, el sector social más desprotegido en este sentido).

 

Además, Sorginen Erronkak, tiene un gran atractivo para los amantes de la mitología, tanto autóctonos como extranjeros. Disponible en inglés, castellano y euskera, tiene un aire mucho más fresco que otros legendarios más manidos por el gran público y este sector: la japonesa o la clásica, por ejemplo. Un mundo que también cuenta con gran aceptación en la diáspora, comunidades vascas remotas afincadas en América, Oceanía y Asia, sobre todo. No menos interesante es la aportación de Aritza Bergara mediante poemas y descripciones de los seres mitológicos protagonistas en la aventura.

 

Finalmente, la estructura del juego -tres temáticas diferentes con un enorme componente de autosuperación- es adictiva. Es difícil parar de jugar y no buscar siempre batir nuestro mejor registro.   Por supuesto, el juego permite competir en línea con otros jugadores. Es interesante saber si, a pesar de la sencillez de cada prueba serás mejor que tus amigos. Las apariencias engañan. La curva de aprendizaje es prácticamente nula. Todo está donde debería y, sobre todo, todo funciona como debería.

 

Es por todo esto que consideramos Sorginen Erronkak como un juego harto recomendable para gamers de toda condición y edad. Aquellos que quieren aprender más sobre nuestra cultura o aquellos que simplemente quieren divertirse. Pide muy poco a cambio de un muy buen momento de diversión.

Essential, la nueva joya de Andy Rubin

El universo de la tecnología móvil parece dividido en dos mundos. El primero el de Apple, el del creador del universo de aplicaciones y del concepto de smartphone tal y como conocemos hoy día. El segundo es el de Android. La democratización del primer concepto mediante el enorme músculo de Google y sus herramientas. El primero es totalmente identificable con el célebre Steve Jobs (para lo bueno y lo malo). El segundo, aunque muchos no lo sepan, también. El padre del robot verde es Andy Rubin y ahora vuelve para intentar cambiarlo todo.

Rubin no viene solo. Se ha rodeado de un equipo de ingenieros muy reputados en Silicon Valley y con experiencia tanto en Apple como en Google para desarrollar un smartphone del que aún no se sabe casi nada (los que lo han visto dicen que es un gama alta con un hardware superior al del último iPhone) y que promete ser diferente en casi todo.

Coincidiendo con el décimo aniversario del lanzamiento del iPhone, Rubin parece decidido en adelantarse al pionero en el lanzamiento de un phablet de gran formato sin marco. ¿Qué consigue esto y por qué es tan codiciado por todos los fabricantes? Porque se deja de malgastar espacio en el frontal del terminal -la parte más crítica- e incrementa las posibilidades de interacción con el dispositivo. Además, si se le suma un sensor de presión tipo Force Touch la experiencia puede ser inmejorable.

Los rumores también dicen que el resto de materiales del terminal serían más propios de la alta relojería como una cubierta trasera de cerámica estilo Apple Watch o Rolex. Lo dudoso de esto es el enorme esfuerzo que exige a la empresa para con su ensamblador puesto que requeriría una línea de producción dedicada con máquinas CNC. Alta tecnología que hace demasiado caro cualquier producto… y lo deja casi sin margen de beneficio.

Por supuesto, contaría con un sistema de inteligencia artificial -que parece ya indispensable en cualquier plataforma gracias a Siri, Cortana o Google Talk- así con una novedosa cámara con tecnología 360º gracias a un accesorio tipo Gear 360 de Samsung.

Todo esto se alimentaría gracias a un sistema de carga inalámbrico de última generación. Rumores que demuestran que hay ganas de algo rompedor en el mercado y, sobre todo, que la gente está dispuesta a pagar una cifra “racional” por ello: unos 650 dólares en Estados Unidos.

A nosotros, rumores imposibles al margen nos surgen dos dudas. ¿Rubin se decantaría por Android para su Essential o buscaría el lanzamiento de una plataforma alternativa basada en el robot verde al más puro estilo Xiaomi? ¿Cuál será la dependencia del terminal de tecnología de terceros (especialmente Samsung)?

Esperemos que todo esto se cristalice y que sirva para catalizar el lanzamiento de los nuevos iPhone, Pixel, Galaxy S y compañía. Y esperemos que consigan encontrar hueco en un mercado en el que cada vez menos marcas tienen más presencia.