15
ago 14

Uber, y Berlín dio con la tecla

Alemania va a acabar convirtiéndose en el enemigo número uno de Silicon Valley. Después de fallar a favor de los editores en la pugna que estos mantuvieron con Google por su agregador de contenidos; después de obligar a los del buscador a pagar cuantiosas indemnizaciones por el robo de contraseñas WiFi y publicar imágenes en StreetView sin consentimiento de los ciudadanos; después de la crisis diplomática entre la Cancillería y la Casa Blanca por los casos de espionaje y la batalla industrial que libran ambos países, Berlín ha conseguido tumbar un proyecto que estaba trayendo de cabeza a otros Estados de la Unión.

Uber, el servicio estadounidense que permite poner en contacto a un pasajero con un conductor, parece haber sufrido un golpe irreversible. El Gobierno de Merkel ha decidido prohibir el uso de la aplicación debido a que los pasajeros no están asegurados y esto es un problema para su integridad física y legal. Así, más allá de proteger a su sector de taxistas, consigue colocar la aplicación -su funcionamiento- en una vía muerta que podrían aprovechar otros miembros de la UE para bloquear a la empresa.

El Senado de la Ciudad-Estado de Berlín no sólo prohibió su uso en la capital -en breve lo harán los demás länder sino que mandó una advertencia a los de San Francisco para que cesaran de modo inmediato su actividad. El argumento de la sentencia es irrefutable: “Uber contraviene la seguridad de  los pasajeros mediante el uso de conductores no verificados en vehículos sin licencia” ya que los pasajeros no están asegurados “en caso de resultar heridos en un accidente”.

De no cumplirse la sentencia Uber se enfrentaría a una multa de 25.000 euros. Es cierto que no parece cantidad suficiente para parar la actividad de la empresa, sin embargo, los 20.000 euros que deberá abonar cada conductor parece que será mucho más efectiva a la hora de que nadie se atreva a darse de alta en el servicio.

Por si acaso, Uber fue advertido de que si se negaba a pagar las multas por su actividad de modo reiterado, se arriesgarba a una pena privativa de libertad. Berlín se convierte así en la segunda ciudad que bloquea a la empresa en Alemania después de Hamburgo y las administraciones de Frankfurt y Múnich ya han anunciado que estudiarán las sentencias para saber si son aplicables en sus respectivas ciudades.

Curiosamente, a pesar del golpe, la filial germana de Uber ya anunciado que tiene intención de ampliar sus servicios a Colonia, Stuttgart y Düsseldorf. Además, en un comunicado, Fabien Netsman, portavoz de la empresa en Alemania, se quejó de que la sentencia es “de todo menos progresistas” así como de “limitar la posibilidad de elegir de los consumidores”.


20
jul 14

Amazon, el Spotify de los libros

Primero fue iTunes, un paso más allá fue Spotify (y servicios similares) y ahora le toca el turno a la literatura. Amazon propone en Estados Unidos una tarifa plana de libros que será la perdición de los lectores más ávidos y que por primera vez pone a la misma altura -por valor de venta de sus obras- a todos los autores. 600.000 obras que estarán disponibles (y que irán creciendo en número) por 9,99$ al mes. Además, el servicio no se reducirá sólo a los equipos Kindle o Fire de la casa, sino que también se podrá acceder a él a través de las aplicaciones para Android e iOS. ¿El único límite? Que no se podrán descargar más de 10 libros a la vez.

Unlimited, como se llama el servicio, nos presta todo el fondo de catálogo de Amazon. Es cierto que faltan los últimos lanzamientos, pero también que existen en él obras maestras de la literatura y que algunas son recientes. También hay una versión más comercial (desde la saga Harry Potter hasta los Juegos del Hambre) pero por primera vez, el autor más importante no será el más vendido, sino el más leído.

A falta de que se hagan públicas las condiciones para los autores (Amazon siempre ha replicado a Apple en este sentido: 30% vendedor, 70% autor) las editoriales se enfrentan a un gran reto: de imponerse este modelo perderán todo el control sobre la distribución más allá de las ventas por unidades, es decir, los grandes best sellers.

Por cierto, los de Bezos están tan seguros de su éxito que los primeros 30 días son gratis… y se han permitido el lujo de incluir uno de los formatos más exitosos en Estados Unidos y menos comprendidos en el resto del mundo: los audiolibros. No por aquellos que tienen problemas de visión, sino porque son muy demandados para escuchar en el coche, el tercer lugar donde pasan más tiempo los ciudadanos después del trabajo y el hogar.

Como siempre, Amazon vende la nube como su gran punto fuerte. Poder empezar un libro en un soporte, seguir leyéndolo (o escuchándolo) de camino al trabajo, y acabarlo donde y cuando queramos sin problema. Toda una estrategia que hasta ahora le ha funcionado con otros servicios como Primer, que es una tarifa plana de envíos y que aunque se come márgenes de beneficio, han confesado que multiplica las compras de lo usuarios fieles.

No son el único modelo, y a buen seguro hará que muchos se lo piensen (Spotify te permite consumir un producto nuevo cada pocos minutos, si no se leen de 2 a 4 libros al mes se estará perdiendo dinero) pero promete revolucionar el universo literario. ¿El siguiente paso será el cine?


12
jun 14

Uber, BlaBlaCar y Cabify, ¿qué son?

Muy pocas veces tres aplicaciones habían causado tanto revuelo y, sobre todo, impacto económico (no necesariamente positivo) y legal como las tres que os presentamos hoy. Se trata de UberBlaBlaCar y Cabify, tres modelos diferentes entre sí de conseguir un medio de transporte privado que ya han provocado huelgas masivas en varias ciudades (Madrid ha sido la última) y amenazas de legislar exclusivamente para bloquearlas.

Más allá de analizar si caen en intrusismo o su legalidad, hoy nos centraremos en conocer su funcionamiento para que vosotros mismos juzguéis qué está ocurriendo (o qué debería pasar). La más reconocible de las tres en el Estado es BlaBlaCar. Una de las abanderadas del consumo colaborativo permite ponerse en contacto a “desconocidos” para compartir un medio de transporte privado -y sus gastos derivados- con el fin de llegar a un punto determinado.

El dueño del coche anuncia en su web cuál es el viaje que va a realizar y cuánto quiere cobrar a cada ocupante (aunque el propio servicio da un importe aproximado), así como las paradas que tiene previsto realizar, la hora y punto de salida y la hora y punto aproximados de llegada. Los más meticulosos pueden, incluso, especificar el tipo de música que escucharán en el viaje o si prefieren acompañantes más o menos “silenciosos”.

El objetivo es sencillo: del mismo modo que en muchos trabajos los compañeros comparten los gastos de mover el coche (o, sencillamente, se turnan al llevarlo), este sistema permite reducir los números al recaer el viaje entre varios bolsillos. ¿Los más perjudicados? En primer lugar, las empresas de autobuses (transporte más comunitario, planificado y colectivo). Después, los taxis, bastante más caros que cualquier otra forma de viajar diaria.

Completamente diferente es el caso de Uber y Cabify. La primera, nacida en San Francisco, es una aplicación que pone a disposición de quien lo desee conductores particulares no profesionales que, tras pasar unas pruebas de la empresa (y siguiendo ciertos requisitos) utiliza su medio de transporte particular a terceros. Lo más sorprendente es que, habitualmente, es más caro que un taxi convencional. ¿Dónde está pues el secreto de su éxito? En su servicio totalmente personalizado.

En un punto intermedio se encontraba Cabify. Éste servicio pone a disposición de los clientes modelos de alta gama con chófer a precios muy competitivos. Además, permite el pago por adelantado ya que el cliente ha registrado previamente su tarjeta de crédito y ha aceptado el precio del viaje. Desde el principio sabe el modelo de vehículo que le recogerá (incluso dónde está el coche en el momento de la reserva) y puede negociar hasta la ruta. Sin embargo, la implementación de un servicio de “taxis” (o modelos normales) ha hecho que los taxistas demanden el intrusismo en su sector, así como el daño económico que los tres modelos están suponiendo en sus negocios.


22
may 14

Deportes outdoor, 11 apps imprescindibles

Totalmente sumergidos en la primavera y a un mes vista del ansiado verano son muchos los que ya están disfrutando de las bondades climáticas para practicar deporte. El tan de moda running, ciclismo, natación, triatlón, duatlón, etc. Todos tienen algo en común, cada vez son más los que los practicamos con nuestro smartphone encima. No sólo nos entretiene con música, sino que monitoriza nuestro entrenamiento, comparte nuestros logros y nos ayuda a ver nuestra evolución en el entrenamiento. Como la oferta de aplicaciones deportivas es enorme, os damos una lista con nuestros compañeros de Gadget de las 11 mejores del momento.

  • Nike+: una de las primeras, nació de la simbiosis entre los legendarios iPod y toda la mecánica de marketing de la empresa del Swoosh. Puede que no sea la más completa, pero sí una de las que más se actualiza, mejor trabaja la motivación y es más compatible con otras aplicaciones musicales.

  • Adidas MiCoach: la respuesta de los alemanes a la anterior cuenta como ventaja con un servicio que te marca el ritmo a seguir en cada entrenamiento en función de los objetivos del deportista. La desventaja es que el sensor MiCoach es bastante más caro -y completo- que la opción Nike. Eso sí, también es compatible con otros deportes.

  • Runkeeper: sin duda, una de las más completas y mejor pensadas para el atletismo. Permite personalizar el entrenamiento en función de metas y seguir meticulosos planes de entrenamiento (los mejores, aunque de pago, merecen mucho la pena). También cuida lo social. Una de nuestras favoritas.

  • Strava: absolutamente indispensable. Tanto para los que corren como para los amantes de las dos ruedas. No sólo ayuda con los entrenamientos, sino que permite comparar los registros con los de otros usuarios que entrenan en la misma zona y comparar las evoluciones. La más social y una de las más divertidas. ¿A qué esperas a descargártela?

  • Endomondo Sports Tracker: su punto fuerte es que cuenta ya con 20 millones de usuarios que lleva años creando rutas y compartiendo experiencias. Una comunidad que además suele aconsejarse y retarse. Una de las más recomendables.

  • Runtastic: en la línea de las anteriores, es una de las más completas ya que permite crear anotaciones en los registros en función de lo que rodea al entrenamiento -más completo que en la de Nike-. Muy buen sistema de geolocalización y mejores planes de entrenamiento. Una de nuestras favoritas.

  • Moves: de las pocas que no es gratuita (cuesta 2,69€), su éxito reside en su simpleza. Mucho menos compleja que las anteriores en cuanto al análisis de resultados, es ideal para principiantes que todavía no se han vuelto geeks del deporte.

  • Map my tracks: al igual que Strava, está más cerca de una red social que de una app sólo deportiva. Aún así, permite monitorizar los recorridos y compartir en directo el entrenamiento. Una buena opción para los que buscan algo diferente.

  • MyTracks: sólo para Android al estar desarrollada por Google, permite guardar y sincronizar datos como la velocidad, distancia o recorrido directamente en Google Drive para analizarlos más adelante. Una buena opción para los que no tienen un iDevice.

  • Polar Beat: si disfrutas de un equipo Polar (sí, sus equipos se disfrutan), esta aplicación será el complemento perfecto para planificar y seguir entrenamiento en función de metas, distancias, edad, peso, etc. Una de las mejores creadas por una marca.

  • Sports Tracker: entrenamiento realmente inteligente. Almacena datos como la ruta, velocidad, calorías quemadas y la progresión para luego analizarlas en el soporte que prefieras. Todo ello con una interfaz eficiente y muy trabajada. También tiene planes de entrenamiento personalizados.

 


17
may 14

Amazon Coin, ya entre nosotros

Primero llegó a Estados Unidos y Reino Unido. Una moneda con la que poder comprar productos en la Amazon Appstore a razón de 0,01 euros por cada unidad monetaria. Desde el martes 13 también está disponible en amazon.es Amazon Coin, sólo un día más tarde que en Francia o Italia. Un sistema de pago, recuerda la empresa de Jeff Bezos, que no tiene nada que ver con la polémica Bitcoin -precisamente por eso cuenta con un tipo de cambio fijo- y que está sujeta a impuestos.

¿Cuál es entonces la utilidad de la Amazon Coin? Pues aunque para el cliente no haya una gran diferencia entre pagar con su moneda local o la virtual, ésta ayudará a los desarrolladores a monetizar su trabajo y, sobre todo, a darle valor. La apuesta de la firma es seria. Precisamente por eso el día de su lanzamiento regaló a todos sus clientes de Kindle Fire y a aquellos que se descargaran la actualización de su app 500 coins (5 euros) para utilizar en su tienda.

Si todo ocurre como en los dos primeros mercados, esto serviría para relanzar las aplicaciones de pago en cada mercado. “El precio de las aplicaciones queda totalmente en manos de los desarrolladores”. Sin embargo, por mucho que lo vendan como una ventaja sólo para los creadores de contenidos, el gasto en juegos en Estados Unidos aumentó un 300% y esto redunda directamente en el beneficio de los de Seattle.

Otro de los datos curiosos es que, mientras que el tipo de cambio en Estados Unidos es de 0,01 dólares por cada Coin, en Europa será de 0,01 euros. La relación de valor entre ambas divisas de referencia no es equitativa lo que, en gran parte, enjuagará la diferencia de descargas que se esperan a este lado del Atlántico (Estados Unidos suele ser bastante más dinámico en las compras por estos canales).

Preguntado por si Amazon Coin es una nueva divisa que entra a competir en el negocio de las virtuales, Ricardo Carbonero, responsable de la Appstore de Amazon en el Estado, asegura que “no tenemos intención de fluctuar”. Tendremos un tipo de cambio fijo porque lo importante es que los clientes y los desarrolladores se sientan seguros en las transacciones. Una nueva moneda ha llegado, ¿la usaréis?