Winkmi, mensajería de España a China

Si a cualquiera hubiera que preguntarle por nombres de aplicaciones de mensajería instantánea a la mayoría le surgirían Whatsapp, Line o Telegram. A los más metidos en el mundillo de sus fabricantes, probablemente iMessage o BlackBerry Messenger. Y para aquellos que buscan un contenido más específico, probablemente Tinder.

Sin embargo, en China, el mayor mercado mundial para las tecnológicas, el nombre de moda es Winkmi, una mezcla entre Snapchat, Instagram y Tinder -en boca de su fundador, Guillermo Zotes- “a diferencia de la primera, permite conocer gente nueva. A diferencia de Instagram, la mensajería en esta app es efímera y a diferencia de Tinder no necesitas que haya un match para hablar con otra persona”.

Y es que la exitosa app nacida en España ya tiene 600.000 usuarios en el gigante asiático, ha conseguido 300.000 euros en su primera ronda de financiación y se ha propuesto expandirse por Latinoamérica, la India y España gracias a sus buenos resultados.

La empresa, que toma su nombre del inglés -wink me significa guíñame- comenzó operando en este mercado porque es el idóneo para los productos de mensajería instantánea (un mínimo porcentaje del mercado te garantiza millones de usuarios) y por su tolerancia a los formatos de micropagos. Weimi, como se la conoce allí cumple todos los requisitos. De momento es gratis “porque el objetivo es alcanzar una gran masa de usuarios” pero después la facturación crecerá con stickers, rosas virtuales y una versión premium.

Precisamente conocer bien el mercado (Gonzalo Zotes ya diseño Mitmi) ha hecho que la empresa haya recibido 300.000€ de inversores tan importantes como Hyun Park, responsable de marketing y producto de Nokia durante varios años. Además, la estrategia les ha llevado a escoger siempre plataformas con amplias posibilidades de crecimiento. En el Estado, por ejemplo, ya hay una versión Lite para Android que esperan alcance pronto relevancia.

Preguntado en Expansión por cómo puede afectar a una empresa de dating el caso de la filtración de Ashley Madison, Zotes tiene claro que no les influirá ni por el tipo de cliente al que van dirigidos -principalmente adolescentes- ni porque la empresa no haya puesto toda la carne en el asador en lo que a seguridad se refiere. Aún así, el CEO es claro: “la seguridad 100% no existe”.

La clave es que dentro de Winkmi las conversaciones se cifran de extremo a extremo, no se almacenan y no duran más de 10 segundos. Esto hace que la posibilidad de filtrar o robar contactos sea casi nula.

Windows 10, las primeras impresiones

Por fin ha llegado Windows 10 a nuestras manos. La plataforma-sistema operativo con el que Microsoft quiere redimirse de errores pasados -el más evidente, la desaparición del menú de inicio que hizo que muchos usuarios de Windows 7 y anteriores se negaran a actualizarse a 8- y, sobre todo, con el que quiere parar la sangría de migraciones hacia otra suerte de dispositivos móviles completamente autónomos, más que suficientes para un usuario medio y que se caracterizan por correr con Android -Google- o iOS -Apple-.

Sin embargo, el equipo de Satya Nadella tenía claro que debía haber continuidad con Windows 8, un entorno operativo minusvalorado y con un buen puñado de virtudes que tienen mucho recorrido. Los iconos, el diseño y las posibilidades de personalización es el mejor ejemplo. De facto, podemos incluso eliminarlos para quedarnos con una versión retro.

El equipo con el que lo hemos probado es un portátil “medio-alto”: un procesador i5 a 1,7 GHz con función Turbo Boost y 8 GB de RAM. La tarjeta gráfica es una Intel HD Graphics 4400 y cuenta con un disco SSD con 256 GB de capacidad. Un Toshiba Satellite Click 2 Pro con pantalla Full HD de 13,3 pulgadas. Buenas especificaciones sobre todo para testar un software que promete ser mucho más ligero que cualquier versión anterior: los requisitos son los mismos que se pedían para correr con Windows 7 o Windows 8.

Y en esta ocasión Microsoft cumple con lo prometido: durante toda la semana que hemos podido probar el ordenador ha demostrado una gran fluidez. Incluso trabajando con programas como Photoshop donde ha clavado los tiempos de nuestro habitual iMac (aunque este cuente con especificaciones diferentes: procesador i5 a 2,5 GHz y 4 GB de RAM, 512 MB de tarjeta gráfica y 500 GB de disco duro) que por ahora trabaja con OS X Yosemite.

En cualquier caso lo que más nos ha gustado es la forma en la que Cortana trabaja con el ordenador. No solo sirve para hacer preguntas sobre contenidos o el tiempo sino que permite abrir programas o tomar notas. Su lista de funciones es enorme: contactos del teléfono, vuelos, crear alarmas, cantar -sí, canta y cuenta chistes aunque esto último no lo hemos probado-, reproducir música, crear recordatorios inteligentes, buscar en la web, etc.

Algo que hasta ahora no había llegado a los ordenadores y que, para los que estamos habituados al uso de asistentes virtuales es una bendición. Todo es mucho más rápido y natural. Algo más que un toque geek para convertirse en todo un ayudante que permite optimizar la productividad y relacionarse mejor con el equipo.

Es solo la punta del iceberg de un sistema operativo que ha sido diseñado para ser funcional y natural. Y esto lo vemos también en herramientas tan fundamentales como Edge. Puede parecer un programa más inmaduro que Chrome, Firefox o Safari -y lo es por su juventud- pero demuestra un potencial sorprendente y las ideas como permitir tomar anotaciones en las web para compartirlas o almacenarnas se nos antoja excepcional en campos como la educación o la información.

El interfaz es mucho más intuitivo en los menús internos del ordenador. Algo fundamental ahora que nos hemos acostumbrado a entrar en cualquier programa a golpe de dedo. La seguridad y la privacidad ahora son más sencillas de gestionar y prometen ser mucho más potentes. Funciones menores como poder grabar con un solo click todo lo que ocurre en la pantalla -una herramienta de valor incalculable para su implantación en empresas mediante tutoriales- son un guiño para una implantación que ha de ser mayor que en versiones anteriores.

Como “peros” se nos ocurre que, a pesar del tiempo que Microsoft le ha dedicado a esta enorme mejora y de los esfuerzos de los de Redmond para explicarnos las aplicaciones universales y la importancia de los paneles táctiles en todos sus equipos (Surface, Lumia y ordenadores) hay una enorme carencia de aplicaciones táctiles para Windows 10. El mismo problema que ocurrió con Windows 8 y que lo dejó muy por detrás de sus rivales. Parece que la apuesta de Nadella es doble: confiar en su peso en el mercado para que los desarrolladores se encarguen de las mejoras y aprovecharse del trabajo que ya han hecho para iOS y Android.

Mientras esto ocurre, las ventas de Mac siguen disparadas, los Chromebook se convierten en una herramienta cada vez más habitual y los equipos móviles de Apple y Google siguen abriendo hueco con todos sus rivales. ¿Por qué comprar una adaptación pudiendo tener un original? Este es el reto de Microsoft. De momento 10 nos ha sorprendido muy positivamente aunque le queda mucho margen de mejora.

Google, ¿enemigo de la privacidad?

Sin duda uno de los temas más importantes en el sector tecnológico durante los últimos meses, más allá de los lanzamientos de dispositivos o de los resultados récord de Silicon Valley, ha sido la privacidad. [Enlace roto.] ha hecho que multitud de empresas hayan centrado sus esfuerzos en crear aplicaciones y programas que blinden nuestra privacidad.

Disconnect, como nos presenta Genbeta, es una de las más eficaces tanto en el ámbito móvil como para equipos de sobremesa. El programa funciona como un antimalware y se encarga de bloquear todos los intentos externos de realizar seguimientos de los usuarios. Su buen funcionamiento ha hecho que algunos desarrolladores alternativos de aplicaciones para Android hayan decidido implementarlos. El más famoso, sin duda, es Tor, uno de los navegadores más famosos de Play.

¿Cuál es el problema entonces? Que a pesar de que sigue a rajatabla todos los requisitos de Google Play para poder ser “descargable”, la empresa de Larry Page la ha expulsado sin motivo aparente. ¿El último ataque de la empresa de Mountain View contra una aplicación que se coloca justo en medio de los intereses de monitorización del buscador y la privacidad del usuario?

No es la primera vez que Disconnect es expulsada de Google Play. El año pasado la empresa alegó que no estaba permitida ninguna app que interfiriera en el funcionamiento de otra. Sin demora los desarrolladores se pusieron a trabajar para cumplir la normativa y que Disconnect fuera solo un complemento a los programas de terceros que informaba a los usuarios cuando se estuvieran recopilando datos sin su conocimiento. Esto tampoco le ha gustado al robot verde.

El problema es el funcionamiento per sé de la aplicación. Un programa que permite al usuario realizar búsquedas en sus navegadores favoritos sin que las empresas desarrolladoras de los mismos puedan realizar un seguimiento. Las webs no pueden rastrear nuestros historiales de búsqueda y, por tanto, todo el sistema publicitario de Google se derrumba. La última versión, de facto, permitía bloquear por completo la descarga de datos por parte de terceros en el momento.

La empresa se cubrió bien las espaldas al no bloquear la publicidad -que ya hizo que otros programas de éxito como AdBlock Plus fueran expulsadas- y su versión Lite solo informa de la intrusión. La de pago es la que permite el bloqueo publicitario y la encriptación de nuestros datos de navegación.

Claramente Google ha eliminado un programa que va contra sus intereses económicos. Su principal fuente de ingresos: los famosos small data y la publicidad se verían amenazados dentro de su propio sistema operativo. Sin embargo, no es de recibo no dar explicaciones sobre la expulsión y, por lo tanto, poner sobre aviso a los desarrolladores para que mitiguen el error.

Resulta especialmente curiosa esta actitud de una empresa que tiene entre sus lemas más famosos “Don’t be evil” y que tanto ha luchado contra Microsoft (primero) por sus técnicas fraudulentas para mantenerse como empresa preminente en el negocio tecnológico y Apple (después) por su cerrazón ante terceros que pudieran poner en peligro su filosofía. Este tipo de actitudes solo cambian la percepción de los usuarios de la compañía y, si esta cambia por completo, pasará mucho tiempo hasta que puedan solucionarlo y poco hasta que pierdan cuota de mercado.

Wazypark, por fin aparcamiento inteligente

Cómo nació la idea, según explica Carlos Rodríguez -CEO y fundador de la app- a El País, es algo que nos ha pasado a todos. Pasar mucho tiempo dando vueltas buscando aparcamiento en un centro comercial y, al ver que es “imposible” pasar a mirar los movimientos de las personas hacia los coches para intentar averiguar si vienen o se van. Fue entonces cuando se le ocurrió un sistema en el que los conductores avisaran a los demás de cuándo van a dejar una plaza libre y dónde está.

Así, mediante Bluetooth, una comunidad que llega ya a los 100.000 usuarios avisa automáticamente cuando abandona un aparcamiento, lo geolocaliza, lo ubica en un mapa y lanzar el punto libre a los usuarios que abran la aplicación. La aplicación, además, cuenta con un botón que sirve para avisar a los demás de que ha quedado una plaza disponible. Y esto ha permitido que cada día se lancen 12.000 notificaciones. El problema es que el sistema dependía de que los miembros de la comunidad no fuera egoístas o tuvieran mala memoria y pulsaran ese botón clave.

Como los desarrolladores detectaron que muchos usuarios no se acordaban de avisar de que se iban, han ido un paso más allá y gracias a Bluetooth Parking el aviso será automático. De este modo, con este avance esperan poder triplicar sin problema los avisos y acercarse a la barrera de los 40.000 así como convertirse en un sistema mucho más apetecible para los que todavía no se fían del sistema (o no lo conocen).

De este modo, se crea la primera comunidad de crowdparking del Estado en el que todo el contenido y la información sobre aparcamientos libres es generada por los miembros. De momento, Madrid, Barcelona, Valencia y Cádiz son las ciudades que mejor han abrazado la iniciativa. El perfil del usuario es el de gente joven que usa habitualmente el coche -campus universitarios, por ejemplo- y que ven en este sistema una buena forma de ahorrar combustible y tiempo.

Su modelo de negocio es sencillo: facilitar las cosas a los conductores. Que la información se retroalimente entre ellos sin cobrarles y tan solo conseguir -por el momento- notoriedad. Eso que ha hecho que pueda acceder al Google Campus y a diferentes rondas de financiación. También han conseguido llegar a acuerdos con empresas como Iberia y Repsol que hacen descuentos por puntos. Lo que no queda claro, de momento, es que ganarán esas compañías a cambio de colaboración. Si la app se convierte en un espacio saturado de publicidad corre el riesgo de no triunfar.

En cualquier caso, la comunidad sigue creciendo y sus adeptos son cada vez más fieles. Una buena noticia para una start up 100% estatal y que tiene un futuro brillante por delante.

iOS 9, sus novedades una a una

Ha recibido críticas por su continuismo y por la falta de novedades rompedoras. Sin embargo, el cambio en la plataforma móvil de Apple ha sido más que considerable gracias a la implementación de nuevas funcionalidades y a la mejora integral de algunas de las más célebres del universo de la manzana. Ahora, con más tiempo desde su presentación en el WWDC os desgranamos las novedades que los californianos han preparado para los iPhone y iPad.

  • Siri y Spotlight, comunícate con iOS. El asistente de voz más célebre del mercado da un paso adelante para comenzar a aprender del usuario y ser más proactivo. Proponernos posibilidades para mejorar la experiencia de uso. Por su parte, el buscador del sistema también se vuelve más potente para permitir más acciones que antes y, sobre todo, para aumentar el catálogo de respuestas.

  • Nueva gestión de las aplicaciones. Desde la operabilidad entre aplicaciones -Notas es la que más gana al poder “nutrirse” de casi cualquier otra app para añadir contenidos- hasta el empleo de Deep links (una de las demandas más exigidas por los desarrolladores). La multiventana, el modo Picture in Picture para ver un vídeo mientras tenemos otra aplicación abierta o los teclados QuickType para facilitar la introducción de datos son solo algunas de las mejoras más evidentes y necesarias de esta edición de iOS.

  • Aprendiendo de lo que le rodea. Un iPhone ha de ser paradigma de movilidad. Y para eso ha de facilitarnos nuestro día a día con un sistema de mapas que -por fin- esté a la altura. Añade buscador de líneas de transporte público, tiendas, restaurantes, etc. La unión con Car Play es ya total y permite que muchas de las funcionalidades del terminal pasen al coche. Y todo ello con una autonomía de hasta tres horas más que con iOS 8 gracias a una mejor gestión de recursos. ¿Podrá el iPhone 6S por fin pasar todo un día lejos del enchufe sea cual sea su uso?

  • Más ligero. Apple siempre ha defendido que con una buena gestión de iCloud, los 16 GB de su configuración más básica de los iDevices era más que suficiente. Sin embargo, iOS 8 ocupaba nada más y nada menos que 4,6 GB. iOS 9 se queda en unos escasos 1,3 GB que no solo garantizan más espacio, sino también más velocidad del conjunto. Además, la llegada de una app nativa de iCloud hará mucho más fácil gestionar esos 5 GB adicionales que tan complicados se le hacen a algunos usuarios.

  • Ajustes. Ya no solo es más sencillo encontrar los parámetros que queremos personalizar sino que también disfrutaremos de más ajustes para que el iPhone sea aún más un dispositivo a medida. La vibración, las notificaciones, la accesibilidad, la seguridad -será más sencillo blindar nuestro teléfono con nuevos sistemas de seguridad (un PIN de 6 cifras en vez de 4, por ejemplo)-, el modo ahorro, la calidad de la imagen de la pantalla, los contactos en los email, etc.

  • Más libertad para los desarrolladores. Desde la tipografía hasta las opciones de gestión de los sensores del terminal. Todo queda en mano de los desarrolladores para explotar mucho más las posibilidades de iPhone y iPad. Todo para poner en un aprieto a aquellos que no saben si decantarse por Android (totalmente maleable) o iOS (más seguro y estable). Sobre todo si tenemos en cuenta que además de la experiencia de uso, los de Cupertino han puesto la tilde en mejorar Metal para que la fluidez de las aplicaciones -incluidos juegos- de un gran salto.