Fitbit, en el equilibrio está el secreto del éxito

Puede que, en ventas, éste no haya sido el año de los wearables, pero sin duda, 2016 sí están siendo el año en el que estos dispositivos están cambiando las reglas. Desde casos tan cotidianos como las pulseras cuantificadoras hasta productos más “famosos” como el Apple Watch o promesas tan interesantes e innovadoras como el Project Jacquard de Google y Levi’s. Aún así, cuando hablamos de dispositivos de monitorización de la actividad y de wearables el mercado sigue teniendo un líder indiscutible: Fitbit y lo es gracias al productos como el último que hemos podido probar: el Blaze.

Curiosamente, como tal, el Blaze no es un smartwatch al uso. Más bien se trata de un módulo con funciones inteligentes y pantalla táctil a color que se encastra dentro de un marco de acero cepillado ultraligero con correa. Esto le otorga un diseño muy diferenciado a sus rivales ya que nos permite jugar fácilmente con las correas y los fondos de pantalla para darle una imagen más o menos vestida. Es, en definitiva, un Fitness Watch.

Si nos adentramos dentro del módulo nos encontramos un hardware de lo más interesante: destaca el rendimiento de la pantalla táctil de 16 colores y 1,25 pulgadas. Tras ella trabajan un acelerómetro de tres ejes, un monitor de ritmo cardíaco óptico, un altímetro, un sensor de luz ambiental y un motor de vibración. La memoria es capaz de almacenar datos de 7 días completos, los resúmenes totales de los últimos 30 y los datos del ritmo cardiaco segundo a segundo de los entrenamientos y cada cinco durante la actividad cotidiano. Además, a pesar de su ligereza todavía cabe un Bluetooth 4.0 con seis metros de alcance y una batería de polímero de litio que nos da una autonomía real de cinco días.

Como está pensado para entrenar y una vida activa, el Blaze es resistente a la lluvia, las salpicaduras y el sudor y como las correas son muy fácilmente intercambiables podemos optar por las de polímero para los entrenamientos y las de piel cuando queramos un conjunto más formal.

Volviendo a la módulo, el panel táctil OLED está flanqueado por un botón de retroceso a la izquierda y dos de navegación a la derecha. La pantalla, para ahorrar energía solo se enciende al tocarla, al pulsar un botón o al elevar la muñeca (hemos de reconocer que al principio nos costó hacernos a este movimiento ya que tendíamos a girarla como en otros equipos que hemos probado). Esta opción, por cierto, no es configurable.

El sensor de la parte trasera es el del Charge HR aunque un poco más grande para mejorar la fiabilidad -ya buena en el Charge- de los datos. Eso le da un grosor un poco mayor al Blaze pero el marco está tan bien trabajado que no da impresión de ser más grande que cualquier otro modelo del mercado.

Presentado ya el Blaze llega la hora de encenderlo (y aquí es donde se ve por qué Fitbit es el líder del mercado). Compatible con más de 200 modelos con iOS, Android y Windows Phone, el Blaze trabaja con la aplicación de la empresa que permite una completa monitorización de nuestra actividad (y descanso) en tiempo real.

A diferencia de otros productos que hemos probado antes, el software permite personalizar la pantalla y algunos parámetros del funcionamiento del Blaze de una forma rápida e intuitiva. Con solo tocar el panel, el modo “Pop” nos permite conocer la distancia, pulsaciones y calorías de una forma rápida y colorida. Algo que rivales como Garmin, Suunto o Polar (mucho más especializados) no consiguen.

El modo “Zona”, (perfecto para entrenamientos como correr) cambia su fondo de pantalla en función de nuestro rango de pulsaciones. “Flare” nos muestra de una forma muy gráfica (y sofisticada) nuestra actividad hora a hora del día y “Original” se convierte en la opción perfecta para monitorizarnos en un ambiente más sobrio.

Es cierto que los que quieran algo más “smartwatch” echarán de menos más opciones de personalización pero todo en él es nítido, sencillo y rápido. Desde la pantalla principal accederemos siempre al menú que nos permite realizar configuraciones sobre las notificaciones o el control de la música, por ejemplo. También accederemos a avisos de Whatsapp, SMS, email y del calendario.

La parte activa destaca por la posibilidad de seguir y personalizar entrenamientos. La nueva aplicación se llama FitStar y nos permite realizar rutinas sencillas para mantenernos en forma. Con una presentación muy gráfica y descriptiva y el sistema de premios y competición de la enorme comunidad FitBit el éxito parece seguro.

Por cierto, existe una versión del programa para ordenador, smartphone y tablet que la hacen mucho más interesante para aquellos que quieran iniciarse en el fitness o simplemente “moverse”. Por último, como el reloj también está pensado para analizar la calidad de nuestro descanso, tiene la función de alarma y de temporizador.

Desde la aplicación podremos realizar otros ajustes como que se aproveche del GPS del smartphone para poder dar una información más exacta de nuestra actividad o la alarma silenciosa -que nos sorprende que no se pueda configurar desde el propio Blaze-.

Una vez lo usamos el Blaze nos sorprende muy gratamente. El pulsómetro casi no tiene desviaciones cuando lo comparamos con otros sistemas de banda de Polar (1-2 ppm) solo hemos notado diferencias cuando hemos superado las 160 ppm cuando la desviación puede subir hasta las 5 o 6; a la hora de calcular las distancias (usando como referencia un smartphone con GPS) la desviación es de unos 15 pasos por cada 10.000; la monitorización del sueño es muy precisa (contabiliza perfectamente cuando nos despertamos y alteramos sin error) y a la hora de activarse automáticamente en función del deporte que hacemos -podemos ponerlo “a mano”- no falla.

Conclusiones

En definitiva nos encontramos ante un equipo sobresaliente para aquel que quiere un buen monitor de actividad y descanso, con un diseño personalizable y con un buen puñado de opciones como notificaciones. Puede que se quede corto para un deportista “pro” (la minoría) o para quien busque un reloj inteligente lleno de aplicaciones y funcionalidades -que no siempre se usan-.

Sin embargo, el Blaze suple esas carencias con una aplicación y una comunidad imbatible (el mejor ejemplo de que la gamificación funciona en cualquier apartado de nuestra vida diaria), un precio razonable (229€), una calidad de construcción notable, un software estable e intuitivo y una promesa de ir mejorando las funciones a lo largo de los próximos meses.

Facebook, en busca de independizarse de Android

Hace unos años, allá por 2013, se publicó que cerca del 20% de los usuarios que tenía Facebook utilizaban un equipo Android para conectarse. 200 millones de personas accedían al universo de Mark Zuckerberg a través de la plataforma de Google. Es cierto que el porcentaje era casi el mismo si hablábamos de iOS, sin embargo, había una diferencia crucial: Google siempre ha querido ser rival en el mundo de las redes sociales y los de Mountain View, además, ven a Facebook como su gran enemigo a la hora de repartirse el pastel de la publicidad en internet.

Con el tiempo Android ha seguido creciendo -al mayor ritmo que Facebook- y la cifra ahora se estima en cerca del 40% (unos 550 millones de personas) que primero pasan por la tienda de aplicaciones Google Play y que entienden su conexión con el mundo digital a través de su smartphone androide.

Demasiada dependencia de un rival, para muchos analistas -e inversores-. Esto ha hecho que, según publica The Information y se hace eco Gizmodo, la empresa de Palo Alto se haya puesto manos a la obra para desarrollar un “plan de contingencia” frente a Google. Una forma de que Facebook siga funcionando en el sistema operativo móvil más extendido del mundo sin necesidad de depender de la tienda de aplicaciones y, en definitiva, de su gran rival.

Aunque el ecosistema de Google es teóricamente abierto, todas las aplicaciones y programas compatibles con la plataforma han de seguir las directrices de los de Larry Page. Amazon, otro de los rivales en el negocio online, tiene incluso una tienda de aplicaciones que es totalmente compatible con Android aunque, al incumplir los requisitos de los de Mountain View requiere primero descargar un archivo apk, abrirlo con un gestor de ficheros y utilizar el instalador de Android… Sin duda una traba que frena a muchos usuarios.

Facebook quiere algo parecido. Que no le haga depender de Google Play para la instalación ni para las notificaciones push. Que le permitan evitar las comisiones y trabas que la plataforma de Google pone sobre los pagos en aplicaciones de terceros (un enorme negocio) y que permita una relación red social-cliente al margen de los servidores del gigante del buscador.

Después del fallido launcher Facebook Home que pretendía convertir todo el equipo Android en la imagen de Facebook (y ser la semilla de un futuro sistema operativo de la red social para equipos móviles) la empresa de Mark Zuckerberg se ha centrado en crear una alternativa a la aplicación clásica que le dé independencia. La respuesta lógica a la pregunta que muchos nos hicimos cuando el CEO pidió a todos sus ingenieros que abandonaran sus iPhone para comprender mejor la experiencia de su red social en Android.

La duda que nos queda es cómo responderá Google a un movimiento que puede hacer que otras empresas queden tentadas de sortear Google Play y hacerse un hueco en uno de los miles de millones de equipos que corren con Android en todo el planeta.

Etxanobe, experiencia 2.0

Hay establecimientos hosteleros que destacan por su excelente carta gastronómica; otros lo hacen por su ubicación o por la fama de su equipo de cocina. Otros lo hacen por su carácter vanguardista o bien por saber respetar las tradiciones de su región. Sin embargo, son muy pocos los que lo hacen por tener todos estos ingredientes y saber sacarles siempre el máximo partido. El ejemplo más claro en Bilbao es, a buen seguro, el Restaurante Etxanobe, sito en el Palacio de Congresos y de la Música Euskalduna Jauregia y capitaneado por Fernando Canales.

Una de las claves del éxito del restaurante es su filosofía innovadora y su apertura de miras para abrazar siempre nuevas tecnologías que sirvan para reformular por completo las relaciones cliente-hostelero. El mejor ejemplo es su carta interactiva presentada en un iPad. Una forma de que una velada alrededor de una buena mesa se convierta en una experiencia 2.0 con el sello de la casa.

Si en otros establecimientos el comensal se dedica a escoger un plato -en el mejor de los casos asesorado por un maître que le aconsejará en función de sus gustos-, en Etxanobe el cliente puede ver fotos del plato que le ofrecen, saber más sobre el mismo en una completa descripción en varios idiomas e incluso ver vídeos de producción propia sobre cómo se lleva a cabo la elaboración del mismo.

Un ejercicio de transparencia poco frecuente que apoyándose en nuevos soportes (aunque la noticia os llega ahora está en práctica desde 2010) permite a cualquier visitante entrar en una de las cocinas más famosas de la Villa.

Pero como el iPad es una herramienta que permite mucho más que mostrar vídeos, fotos y textos, y acceder a un restaurante de este calado es mucho más que una comida o cena, la aplicación permite también que cualquier cliente pueda compartir sus opiniones sobre la experiencia vía redes sociales (Twitter y Facebook) así como por email en tiempo real.

Y mientras espera a que le lleguen los platos podrá consultar noticias relacionadas con el restaurante y su universo gastronómico. En definitiva, una forma excepcional de llevar algo tan consolidado como una visita gastronómica al universo 2.0. ¿Se os ocurre algún lugar mejor para celebrar ese día especial del que queremos guardar un gran recuerdo?

Noticia recomendada por Binary Soul

iTunes, lo mejor de 2015

Un año más Apple ha publicado su selección anual con lo mejor del año en su tienda iTunes. Aplicaciones, canciones, películas, libros y podcasts que, aunque no necesariamente han de ser los más descargados -el factor precio es definitivo-, destacan por las buenas críticas que han recibido de los usuarios y por su calidad.

A continuación os desvelamos todos los premios de los de Cupertino:

Cine

  • Película más taquillera: Mad Max, furia en la carretera.
  • Película para toda la familia: Inside Out de Pixar.
  • Mejor director del año: Alejandro González Iñárritu por Birdman.
  • Mejor descubrimiento: Amy, la chica detrás del nombre.
Música (tanto iTunes como Apple Music en España)
  • Artista del año: Alejandro Sanz gracias a su disco Sirope
  • Nuevo artista del año: The Weekend.
  • Álbum del año: Quién me ha visto, de Rozalen.
  • Canción del año: El perdón de Nicky Jam y Enrique Iglesias.
Literatura
  • Mejor libro de ficción: La templaza de María Dueñas.
  • Mejor libro de misterio y suspense: Lo que no te mata te hace más fuerte de David Lagercrantz.
  • Mejor novela romántica: Si pensara en ti, te despreciaría de Mhairi McFarlane.
  • Mejor novela juvenil: Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo de Benjamín Alire Sainz.
Podcasts
Mejores apps para iPhone
  • Periscope el servicio de Twitter que nos permite realizar streaming de vídeo desde nuestros smartphone. La finalista fue Enlight uno de los mejores editores de imágenes de la tienda de Apple y una de las aplicaciones de descarga obligada en nuestros iDevices.
  • Lara Croft Go un juego de puzzles muy en la línea de la saga que ha recibido actualizaciones gratuitas y que es adictivo por su planteamiento. El otro título finalista fue The Mesh un juego de lógica donde los números son fundamentales y que requiere mucha calma y perspectiva del gamer.
Mejores apps para iPad
  • Fábrica de robots es una app educativa que permite a los pequeños construir robots que luego deberán utilizar para diferentes funciones. Muy recomendable. La otra finalista fue la app de productividad Liquid Text, que permite leer y realizar anotaciones sobre documentos PDF, doc, PPT y páginas web y que es una herramienta idispensable para los que consumen mucho contenido de texto en la tableta.
  • Horizon chase, un divertido arcade de coches que nos recuerda a los títulos de los años ’80 y ’90 se alza con el premio por su sencillez, jugabilidad y fluidez. El finalista fue el exitoso Rayman Adventures que, aunque no es excesivamente complicado es tremendamente adictivo.
Mejores aplicaciones de la Mac App Store
  • Affinity Photo es uno de los mejores softwares de edición de fotografía del entorno OS X (y no es poco) y sus continuas mejoras lo pueden convertir en uno de los estándares los próximos años.
  • Pillars of eternity uno de los mejores juegos del año. Su lenguaje gráfico es muy potente y eso se nota también en su precio. A la altura de los games para PC.

Tim Cook, el futuro en cuatro claves

Sin duda, a pesar de las críticas que recibió en sus primeros meses al frente de Apple, el delfín y sucesor de Steve Jobs ha conseguido multiplicar el tamaño, los beneficios y la relevancia de la empresa en el sector tecnológico. Su visión pragmática del negocio y su afabilidad lo hacen distar mucho del carácter soñador y difícil carácter de su predecesor pero también hace que cuando hable de lo que ocurrirá en el sector tecnológico a corto y medio plazo sea una voz de lo más autorizada.

Hace pocos días Expansión se hizo eco de una entrevista en la que nos regalaba cuatro píldoras de cómo ve la tecnología que nos rodea en un plazo de dos a cinco años. Como era obvio ha creado una avalancha de rumores sobre la estrategia que seguirá su equipo a corto plazo, sin embargo, desentrañando mejor sus palabras vemos que nos esperan importantes cambios en poco tiempo.

  • Automoción, el software será clave. Más allá de soltar una sola palabra sobre el Proyecto Titán y la posibilidad de que Apple lance un coche antes de 2020, Cook explicó que el sector del automóvil se encuentra en el umbral de un cambio enorme. En una ponencia organizada por The Wall Street Journal Cook dijo que el sector está viviendo un punto de inflexión en el que el software es cada vez más importante. Los sistemas de conducción automática pueden ser solo la parte más llamativa pero los sistemas de abordo -definieron CarPlay como “trasladar la experiencia iPhone al coche”- son uno de los cambios más relevantes que estamos disfrutando ya. Sobre los combustibles que usarán los coches para moverse a corto plazo no soltó ni una palabra… ¿cómo se moverá el Apple Car?

 
  • Las tablets evolucionarán hasta hacerse imprescindible. Menos radical que su antecesor al respecto de los ordenadores personales (“que vivirán un futuro incierto”) considera que para gran parte de los usuarios las tabletas y teléfonos inteligentes sustituirán por completo a los PCs. El motivo es sencillo: “a día de hoy un iPad puede hacer todas las tareas habituales que la mayoría de los ciudadanos demandan de un ordenador” como consultar las redes sociales, trabajar con emails, ver películas o escuchar música. Para aquellos que necesitan algo más -teclados físicos- los formatos como Surface y el iPad Pro son más que suficientes. Los ordenadores de sobremesa parece que quedarán relegados a aquellos que quiere un uso cuasi profesional.

  • La televisión se vuelve definitivamente inteligente. En la presentación del Apple TV Cook fue tajante: “creemos en una televisión llena de aplicaciones”. Los televisores seguirán la estela marcada en el uso de los smartphones y las tabletas y dejarán de ser meros emisores de contenidos para volverse dispositivos con los que interactuar de nuevas formas. Son un nuevo objetivo para los desarrolladores que harán de este panel un centro de ocio y trabajo inteligente a demanda del usuario. ¿Será el Apple TV el paso intermedio antes de un smart TV con pantalla Retina? ¿Se volcarán más ahora en este producto olvidado hasta hace bien poco?

  • Del dinero de plástico al dinero inteligente. Aunque la implantación de Apple Pay ha sido menor de lo que esperaba la empresa, los resultados ha sido objetivamente buenos. Cada vez son más fabricantes (Google, Samsung) que se animan a lanzar sistemas de pago virtual seguros y la coyuntura del mercado estadounidense (en breve será obligatorio implementar los chips EMV en todas las tarjetas de crédito) puede hacer que muchas instituciones y comercios se decanten por estos sistemas “incrustados” en los dispositivos inteligentes. ¿Estamos cerca de pagar con el teléfono o el reloj?