BIME Pro, Bizkaia como centro de la innovación

Un año más, el BEC fue el escenario de uno de los festivales más interesantes de la escena europea: el BIME. En él, además de grandes grupos musicales se pudo disfrutar de unas jornadas denominadas BIME Pro volcadas con la innovación y las nuevas tecnologías. Tres días donde lo mejor del ocio y el negocio se unen para seguir siendo referencia internacional.

De entre toda la oferta de actividades y meetings destacó sobre manera Startup Summit en el que la industria creativa, musical y digital se dan cita con los asistentes para mostrar, no solo sus novedades, sino las tendencias que les deparan en los próximos años.

Aletxu Echevarría (director y fundador de The Blackout Project), Aritz Hernández (socio fundador y director general de Grupo Campus), Eduardo Ronzano (de Tempow) y Eneko Knörr (cofundador de Aquratio) fueron los Business Angels en un evento al que acudieron más de 80 start ups (más de 60 internacionales) y otros 80 inversores.

De entre todas ellas destacaron sobre manera las propuestas de Be Helpie, centrada en el social networking; Brandtrack, dedicada a la comunicación; Backbinder y Wayra, relacionadas con la música; NFC Sound, volcada en las tecnologías B2B o Warm, especializada en música y medios.

El papel de los speed meetings así como las charlas relacionadas con las industrias creativas o los tipos de inversores (captación o el tipo que mejor se adapta a cada modelo de negocio de las start ups) demostraron que el evento sigue siendo un referente a la hora de potenciar nuevas ideas y consolidar los proyectos disruptivos.

Los ponentes de este año fueron Ana Ormaechea (fundadora de Cuonda and the tablet army), Daniel Romy (de Media Digital Ventures), Oriol Juncosa (cofundador de Encomenda VC) y Guillermo Arregui -CEO y cofundador de Emprendiza-.

El país invitado al evento fueron los Países Bajos que, además de ser una potencia europea en cuanto a industria musical (son el quinto mercado por delante de otros países como España, mucho más poblada) cuenta con un gran tejido de pequeñas empresas innovadoras y un gran apoyo institucional en campos como la cultura, el ocio y la digitalización.

En resumen, el BIME Pro volvió a ser un punto de encuentro ineludible para aquellos que quieren hacer las cosas de otra forma. Aquellos que quieren crear proyectos alternativos con fondo social y aquellos que quieren invertir y potenciar esas ideas más allá de los cánones establecidos sin, por ello, dejar de buscar un buen retorno. Nos quedamos con ganas de más, aunque ya falta menos para la edición de 2018.

BIME Pro 2016, la unión entre música y ocio digital

Si hay algo que sirva de seña de identidad a nuestra economía es su capacidad para emprender e innovar. Esto queda reflejado en eventos como BIME Pro 2016 que buscan unir actividades como la música con las nuevas tecnologías, el ocio digital y el marketing. El Congreso, con tres días de duración, ha contado con un programa que incluían ponencias, networking y tres eventos especiales con el fin de que profesionales de todos los ámbitos exploten nuevos modelos de negocio a través de las industrias digitales.

El primero, BIME recruiting, es un foro de empleo para industrias creativas en el que empresas, centros de formación, estudiantes y profesionales en búsqueda activa de empleo se dan a conocer para explotar al máximo el potencial de nuestro mercado laboral.

BIME Startup Summit, el segundo, se trata de un encuentro anual de referencia entre las startups relacionadas con la industria creativa digital (música, videojuegos, nuevas tecnologías) que fomenta la integración y las sinergias entre empresas emergentes, inversores y profesionales de referencia en la industria.

Por último, el BIME Hack Day, es el evento tecnológico en el que se reúnen makershackers y desarrolladores en una jornada donde las conferencias y workshops toma relevancia. De esta forma, Rocío Guerrero (Spotify), Thorsten Schliesche (Napster), Martin Goldschmidt (Cooking Vinyl), Didier Lord (Ubisoft), Alex Hoffman (VICE Media), Alastair Lindsay (Sony), Tara Austin (Ogilvy & Mather) o Phil Moore (Deezer) son algunos de los profesionales que compartieron su experiencia durante los encuentros.

El país invitado a esta edición del BIME Pro fue Alemania. Durante la primera mitad de 2015 su industria musical generó casi 700 millones de euros lo que la convierte en el primer mercado europeo y tercero mundial. Además, el país teutón es la sede de algunos de los festivales musicales más respetados del panorama internacional.

Una vez más, BIME fue el marco en el que se vio el potencial de la realidad virtual para atraer a los nuevos consumidores. Quizá uno de los pocos peros del evento en este apartado es que se mezclaron en el stand los contenidos propios de algunas startups con los de terceros que llevaron algunas firmas que tan solo mostraban el potencial de esta tecnología. Propuestas como Euskal Herriko Pilota Birtuala fue uno de los atractivos durante los tres días por su capacidad de unir tradición y nuevas tecnologías.

Las ponencias analizaron cómo se relacionan entre sí (y todas las posibles sinergias) entre los creadores de música original, los propietarios de los derechos de autor y los desarrolladores de contenidos de ocio digital -videojuegos y realidad virtual-. Para ello los asistentes pudieron disfrutar de la experiencia de dos gurús de la música para videojuegos: Alastair Lindsay y Didier Lord.

Ambos buscaron responder a la pregunta de qué retos y cambios afronta la industria del entretenimiento interactivo y la realidad virtual. Así mismo, explicaron cómo funciona el proceso de toma de decisiones y la implantación de la música a lo largo del desarrollo de un videojuego.

Del mismo modo, entre los profesionales destacó la importancia del desarrollo de la gamificación como una nueva forma de formar y educar así como una potente herramienta para acercar clientes al mercado del ocio digital y el negocio de las experiencias interactivas.

Noticia recomendada por Binary Soul