Posts Tagged: BlackBerry


4
may 13

AppStore, a por los 50.000 millones

Cualquiera que entre a la página web de Apple en Estados Unidos encontrará un enorme contador que se mueve exageradamente rápido. Busca un número redondo que marca un nuevo hito de la empresa californiana, de la tecnología móvil y, sobre todo, que buscar marcar diferencias con su gran competidora: Google.

 

El objetivo es alcanzar lo antes posible los 50.000 millones de descargas. Una cifra que llega mucho más rápido de lo esperado (los 25.000 millones de aplicaciones descargadas llegaron en menos de cinco años desde la apertura de la AppStore; el doble sólo ha tardado 14 meses) y que parecía impensable a pesar del buen arranque que tuvo la tienda de programas para iPod Touch y iPhone de Apple. El primer millardo tardó un año. El joven de 13 años Connor Mulcahey fue el “agraciado” en redondear la cifra.

 

Los 10.000 millones se sobrepasaron en enero de 2011 y los 25.000 en marzo de 2012. Lejos quedan lo hitos de los 6 millones de iPhone vendidos del primer modelo -sólo iPhone, sin letras, el original, el que cambió la telefonía para siempre, ese cuyo soporte acabó el 1 de mayo y que ya es “vintage” para Apple- y los primeros momentos cuando llegar a las 50.000 aplicaciones en cartera parecía un esfuerzo titánico.

 

Ahora hay más de 850.000 sólo en el universo Apple (Google espera superar el millón en su PlayStore antes de acabar el año) y de ellas, 350.000 son para iPad, una tableta nacida a finales de 2010 y que muchos decían que era sólo un iPod grande que nunca tendría éxito. Apple, como siempre, ha anunciado que premiará con 10.000 dólares a quien redondee la cifra y que le dará 500 dólares a los 50 siguientes como “premio de consolación” -creedme que acertar el momento es imposible por la velocidad del contador-. El último premio se quedó en China -y casi seguro que este también- que es ya el primer mercado mundial de descargas de aplicaciones.

 

Ninguna de las estadísticas que os pueda dar serán seguras por el constante cambio de este mercado: se descargan unas 19 millones al día: 550 millones al mes. Pero la continua venta de dispositivos iOS -aunque Android crezca a un ritmo imparable, Apple también sigue vendiendo más que nunca- y la llegada continua de nuevas apps hace que muchos apuesten porque la barrera se superará antes del día 15. Por cierto, hay algo que sí que no cambia, la aplicación gratuita más descargada sigue siendo Facebook y la de pago, Angry Birds.

 

 

Blackberry y el fin de las tabletas


Y mientras Apple sigue de celebración por mantener al menos un producto lejos de las garras de Android -Google Play genera menos ingresos, menos descargas y tiene menos programas, de momento- el CEO de Blackberry anuncia que el liderazgo de su empresa está cerca.

 

Según Thorsten Heins, “en cinco años ya no habrá ningún motivo para tener una tableta, tal vez una gran pantalla en el espacio de trabajo, pero una tableta como la conocemos ahora, no”. Para el directivo de los canadienses el motivo es que las tabletas no son un buen “modelo de negocio”.

 

Una de las primeras decisiones de Heins al frente de los de Waterloo fue retirar del mercado su PlayBook, una tableta de la que sólo se comercializaron 150.000 unidades y que supuso unas pérdidas de 400 millones de dólares -y casi la supervivencia- a Blackberry.

 

Para Heins la clave del mercado reside en ser diferentes y fiables. El mejor ejemplo, sin duda, es la llegada de los dos nuevos smarpthones de la casa: uno con teclado táctil y otro con teclado físico. En general el mercado de tabletas -según Heins- está lleno de imitadores y eso hará que Blackberry, como mucho en 5 años, sea, de nuevo, el líder absoluto del mercado de dispositivos móviles. “Ganando toda la cuota de mercado que nos sea posible sin imitar a nadie”.

 

Parece que las cifras de 2013 no indican nada al germano candiense: su empresa ha caído por debajo del 5% de cuota de mercado mientras que Samsung supera ya el 35%. Además, los beneficios que le reporta el iPad a Apple son mayores que la facturación total de su empresa. Si tiene razón es todo un visionario que sabe algo que el resto del mundo desconoce. En cualquier caso, el visto bueno del Pentágono para que el Departamento de Defensa compre dispositivos Blackberry y Samsung denota que algo está cambiando en la empresa canadiense.


31
mar 13

Blackberry, retorno a los beneficios

Wall Street esperaba con antención los resultados de Blackberry. La compañía canadiense lleva un año francamente malo, aunque muchos analistas consideraban que las ventas de los nuevos modelos Z10 y Q10 “alimentados” con su nuevo sistema operativo conseguirían resucitar a la empresa. El motivo es sencillo: además de ser una alternativa sólida al binomio Google-Apple (mucho más que Windows Phone por simple experiencia) todavía tiene una base de clientes que supera los 75 millones. Muchos usuarios que no se han pasado a la competencia a pesar de los problemas de hace meses y, sobre todo, de un sistema operativo anticuado.

 

Durante los últimos tres meses los de Waterloo comercializaron seis millones de terminales de los que un millón fueron los nuevos modelos. La reacción del parqué fue inmediata: una subida del 8% de los títulos de la compañía. Es cierto que luego la subida se desinfló y que todavía hay cierta incertidumbre sobre el devenir de los canadienses, ya que las ventas bajaron un 40% respecto al anterior año fiscal, pero también que muchos inversores se han querido quedar con el último trimestre donde la empresa de la mora no sólo aumentó ostensiblemente su margen de beneficio -ahora vende dispositivos más caros-, sino que las pérdidas de 125 millones de hace un año se convirtieron en unos beneficios de 98 millones de dólares.

 

En el conjunto del ejercicio la antigua RIM perdió 646 millones de dólares frente a los beneficios de más de 1.150 millones de un año antes. Sin embargo, el CEO Thorsten Heins dijo que había que ser optimistas: “los cambios introducidos durante el último año nos han permitido ser rentables el último cuatrimestre”. Según el mandatario, la nueva estructura de Blackberry les permite rendir mejor con un volumen menor de negocio lo que a la larga les “permitirá generar muchos más beneficios con más ventas”.

 

La clave para que llegue esa bonanza está, en gran parte, en la capacidad para atraer nuevos clientes que hoy usan, sobre todo, dispositivos de Apple y Samsung. No les basta con mantener a sus fieles (que los cálculos indican que han pasado de 79 a 76 millones en un año). Para esto Heins promete nuevos modelos cada trimestre y, sobre todo, la llegada de un buen número de nuevas aplicaciones para su AppWorld.


28
mar 13

Smartphones, elige el tuyo

Desde hace mucho tiempo -más de un año- era imposible reunir cuatro smartphones de alta gama con diferentes sistemas operativos. Cuando parecía que el mercado se había quedado en manos del binomio Android-iPhone (permitidme que no lo llame iOS) la entente Nokia-Microsoft y la resucitada Blackberry -antes RIM- parecen dispuestas a dar guerra.

 

A la espera de que el continuista Galaxy S4 llegue a las tiendas (como diría Apple, las mejoras están en el interior, no por fuera), de que HTC nos muestre de que es capaz su nuevo One y de que Apple mueva ficha con el inminente iPhone 5S, reunimos en este post a los abanderados de cada plataforma. El Xperia Z de Sony, el mejor Android hasta la fecha y, sobre todo, el mejor terminal que nunca ha fabricado la casa nipona; el Lumia 920, mayor exponente de lo que Nokia sabe y puede hacer para recuperar parte de su enorme cuota de mercado perdida; la nueva y revolucionaria Z10 de Blackberry y el incombustible iPhone 5, un terminal criticado frente a los nuevos modelos de la competencia… pero que sigue siendo el más vendido en todo el mundo.

 

 

  • Sony Xperia Z: el máximo ejemplo de como progresar con y al margen de una plataforma. Mientras Android comienza a sacudirse lentamente su imagen de “copia de iOS” e intenta renovar una imagen demasiado vista -no por antigua, sino por extendida-, Sony ha lanzado un dispositivo que ha dejado con la boca abierta al mercado. El Xperia Z (que pudimos disfrutar unas horas) llega cargado de propuestas interesantes: un interfaz personalizado y diferente frente al estándar de Samsung, unos acabados impensables hasta ahora en un equipo que no fuera Apple o Nokia y unas especificaciones técnicas que asustan a la competencia. Su pantalla de 5 pulgadas lleva al máximo de sus prestaciones a Android 4. Su tecnología de brillo y contraste hace que las imágenes sean tan potentes como en dispositivos que, sobre el papel, tienen más píxeles por pulgada. Además, añade una cámara de 13 mpx con tecnología heredada directamente del departamento de fotografía de la casa lo que le da una ventaja competitiva inmensa sobre cualquier rival del mercado. Si a eso le unimos que es el primer smartphone que permite grabar vídeo en HDR (alto rango dinámico), el sistema de audio 3D Surround -que le proporciona una capacidad musical digna de equipos de sobremesa-, un sistema de gestión de la batería con función Stamina que desactiva los datos móviles cuando la pantalla está apagada, su resistencia al agua y al polvo y su certificado PlayStation tenemos la personificación del máximo problema para el nuevo iPhone… y los demás Android. ¡Incluso su precio de 669€ es más ajustado que el de sus rivales!
  • Nokia Lumia 920: fuimos los primeros en sospechar de este acuerdo. Que Nokia se juntara a Microsoft para el desarrollo de nuevos equipos teniendo en cuenta la nula cuota de mercado de Windows Phone era casi un suicidio asegurado. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, estas viejas glorias se han sacado de la manga el Lumia 920. Después de dejar en la cuneta unos cuantos terminales que no se podrán actualizar al nuevo sistema operativo y ante la duda de si las nuevas tabletas Surface y los nuevos ordenadores con W8 cosecharán el éxito necesario para empujar las ventas del ecosistema, tanto en Redmond como en Espoo tienen claro que el 920 será el factor determinante que hará explotar el universo Windows Phone. De momento, que Samsung haya dejado ligeramente de lado su gama Ativ y que la lista de empresas pro WP8 haya disminuido no es buena señal. A pesar de que el Lumia 920 es ligeramente más grueso y pesado que los terminales de la competencia, su agradable pantalla curvada, sus imágenes coloristas y brillantes, así como una cámara notable con estabilizador óptico, un buen software para editar las imágenes, una estructura resistente -sin llegar a los estándares del Z- y su sistema de recarga inalámbrico hacen de este modelo un terminal exótico que encantará a los que buscan algo diferente. Sobre el sistema operativo, es más estable que su primo de sobremesa, bastante fluido y cada vez cuenta con más aplicaciones. ¿Vale el Lumia 920 los 669€ que Nokia nos pide por él? Probablemente no, pero a nadie sorprende que los equipos finlandeses sean caros, nunca tuvieron una buena relación-precio. Cosas de los acabados y de la fama.
  • Blackberry Z10: probablemente sea el equipo del año. El motivo es doble y sencillo: es la última oportunidad para los canadienses y ¡por fin alguien presenta algo diferente y arriesgado! Desde que adquirieron QNX y comenzaron a trabajar en su nuevo sistema operativo han pasado todo tipo de penurias. Incluida una pérdida de cuota de mercado preocupante y una bajada de ingresos alarmante. Sin embargo, el rediseño total al concepto Blackberry que supone el Z10 es todo un acierto. Su pantalla táctil multifunción, su procesador potente (Qualcomm Dualcore a 1,5 GHz) y su nueva batería de aplicaciones (que se ha quedado sólo con lo interesante del antiguo Blackberry AppWorld y suma unas cuantas emulaciones de Apps Android para el SO BB10) demuestra que la apuesta tiene unos cuantos ases. Empezando por el nuevo hub, un “concentrado de información” donde podemos controlar de un vistazo lo que ocurre en todas nuestras cuentas de correo configuradas, diversos sistemas de mensajería -incluido el mejor, el BBM- y todas las actualizaciones de estado de las redes sociales. Lo mejor es que para trabajar con esa información no es necesario abrir ninguna aplicación. Por otra parte, como las Blackberrys siempre han estado orientadas al mundo de la empresa, los de Waterloo ofrecen varias herramientas de seguridad sobresalientes: certificados de encriptación múltiple o la dinámica Balance que permite desarrollar dos perfiles diferenciados -uno de ocio y otro profesional- que hacen que la información de cada uno de ellos quede estanca de la otra cuando lo deseemos. No comparten apps, datos, mensajes o archivos. El primero lo gestiona sólo el usuario y el segundo puede hacerlo su empresa por él. Por cierto, su puerto microHDMI es una delicia, su batería extraíble e intercambiable, su sistema de audio es de los mejores y su pantalla e interfaz son eficientes y diferenciados. Esperemos que les salga bien la noticia.
  • iPhone 5: hablar del iPhone 5 ahora es llover sobre mojado. Todos sabemos sus virtudes (sistema operativo estable, diseño, aplicaciones, seguridad…) y sus defectos (interfaz demasiado manido, entorno cerrado, pantalla ligeramente pequeña). Sin embargo, a pesar de sus críticas -desde los primeros fallos ya subsanados de Maps y la poco acertada actualización 6.1 de su SO- mes tras mes sigue siendo el más vendido. El motivo es sencillo: Apple sigue siendo la referencia aunque pierde fuelle y los rivales (Samsung) se le acercan y iPhone sigue siendo sinónimo de que todo funciona como debe. Su pantalla sigue siendo de las mejores, su cámara también, sus aplicaciones son incontables, su sistema operativo es estable, es ligero y sus acabados son la referencia. También es cierto que todo esto se paga (holgadamente) en la factura. Después del nuevo Galaxy S4 y de que el Xperia Z les haya mostrado que cualquiera puede ser su competencia, todos esperamos con impaciencia el nuevo iPhone 5S -que no creemos que traiga muchas novedades más allá del interior- y, sobre todo, iOS 7, donde realmente Apple se la juega.
¿Ya sabes cuál es tu smartphone?

 


17
mar 13

Samsung Galaxy S4, frente a sus rivales

48 horas después de que Samsung nos mostrara su nuevo Galaxy S4, el teléfono franquicia del universo Android -al menos hasta que Motorola y Google nos presenten su Phone X- hemos decidido hacer la primera comparativa del smartphone coreano frente a sus principales rivales. Es cierto que, aunque la batalla principal es con el iPhone 5, tanto asiáticos como californianos llevan años sacando sus modelos estrella con 6 meses de diferencia para que no se pueda entablar una comparación directa (medio año en este negocio es casi dos años en el mundo del motor). Sin embargo, otros aspirantes como Sony o HTC han echado el resto para que sus dispositivos sean algo más que meras comparsas en esta guerra que se disputa cliente a cliente en todo el mundo.

 

En un momento en el que cualquiera de los contendientes ofrecerá (a cambio de un buen puñado de euros) un resultado mucho más que sobresaliente, parece que la pantalla -no el tamaño sino la nitidez-, el diseño -cada vez más cuadrado y cromático-, el grosor -el único modo de rebajar el peso de teléfonos muy cercanos a minitabletas por sus dimensiones- y, sobre todo, la autonomía se presentan como factores críticos a la hora de escoger uno u otro. Es cierto que el iPhone añade un prurito extra: la exclusividad de un modelo que aglutina casi el 20% del mercado y que promete las bondades de un ecosistema cerrado y blindado. Sin embargo, los demás tendrán un pugna a cara de perro obligados por un sistema operativo casi idéntico.

 

Vayamos por partes. Los modelos más destacables de cada plataforma (incluidos Windows Phone 8 y Blackberry 10) son ejemplos de diagonales generosas y resoluciones impensables hace pocos meses. Así, la pantalla con tecnología Reality Display del Sony Xperia Z acumula 443 ppp en su superficie de 5 pulgadas. Son sólo dos más que el Galaxy S4, pero también es cierto que los materiales de mayor calidad con los que se ha construido el nipón hace que de sensación de mayor nitidez. Sólo el HTC One, con sus exagerados 468 ppp se escapa. La apuesta de los taiwaneses por el universo multimedia (también cuenta con tecnología Beats para mejorar el sonido) hace que los 326 ppp de la mínima pantalla del iPhone 5 (4 pulgadas) o la “revolucionaria” IPS del Nokia Lumia 920 (332 ppp) estén obsoletas. Más problemas tendrá el Z10 de Blackberry. En este aspecto, el mejor modelo de la historia de los de Waterloo se conforma con 356 píxel por pulgada. Muy por detrás de lo que se espera de un móvil que tiene pocas semanas de vida.

 

La partida del grosor y la ligereza se va, sin duda, para Cupertino. Su pantalla más pequeña (4 pulgadas) unido a sus acabados en aluminio hacen que su grosor se quede en 7,6 mm y su peso en sólo 112 gramos. Comparado con los gigantes Xperia Z o HTC One (que superan holgadamente los 145 gramos) es todo un peso pluma. Sus acabados en cristal o metálicos no ayudan en este caso a minimizar el peso. Tampoco su pantalla de mayor tamaño o sus procesadores de cuatro núcleos. Mejor resuelto están el nuevo S4 y la Blackberry Z10 que optan por acabados menos vistosos (policarbonato) pero que permiten minimizar el peso del conjunto a los 130 gramos. El Lumia vuelve a demostrar su “obsolescencia” al acercarse peligrosamente a los 200 gramos -185-.

 

Respecto al interior, todos ellos “corren” con la última tecnología de sus plataformas. Destaca sobre manera el nuevo S4. Su procesador Exynos de 8 núcleos a 1,6 Ghz debería dotarle potencia suficiente para gestionar muchas tareas con más solvencia que muchos portátiles. Si a eso le unimos los 2 GB de RAM que empiezan a ser el nuevo estándar y una batería de 2.600 mAh, tenemos el conjunto más completo. Además, según los ingenieros coreanos, el Exynos está especialmente pensado para ahorrar energía al minimizar el tiempo necesario en el que se tarda en realizar cada operación.  Un paso -y cuatro núcleos- por detrás aparecen los otros dos titanes Android: el HTC One cuenta con un Snapdragon quad core a 1,7 GHz y una batería de 2.300 mAh y el Xperia Z corre con un Qualcomm ligeramente inferior, también de cuatro núcleos, a 1,5 GHz. Como contrapartida, su batería -que cuenta con un sistema de gestión de energía relacionado con la pantalla y las cámaras- sube hasta los 2.330 mAh.

 

Por detrás encontramos, de nuevo, el Z10, Nokia Lumia 920 y iPhone 5. Todos ellos con procesadores dual core donde destaca la escasa velocidad del A6 de la manzana (1,3 GHz). Sí es cierto que, en el caso de estos tres modelos, el uso de sistemas operativos específicos -y según sus desarrolladores, más ligeros que Android- les permite trabajar rápidamente con procesadores que tienen menos prestaciones y que, a cambio, gastan menos energía (otro ejemplo más de mensajes contradictorios entre la relación de la batería y la potencia del procesador). En cualquier caso, el ejemplo más significativo es el de iPhone 5 que ha conseguido multiplicar el rendimiento de su batería ostensiblemente frente a su antecesor iPhone 4S que era incapaz de llegar al final del día lejos del cargador con un uso medio. Aún así, su autonomía deberá mejorar mucho para ponerse al nivel de los Xperia Z o la prometida por el S4.

 

Respecto a la cámara -los adictos a la fotografía los sabrán de sobra- el número de mpx no es ni mucho menos determinante. Es cierto que los Xperia Z y S4 destacan con sus 13 mpx, pero también lo es que las cámaras de Nokia son históricamente las mejores y que en este caso se conforma con 8,7 mpx. Los de Apple siguen usando su lente de zafiro (que salvo en condiciones específicas de sol es mucho más que sobresaliente) y que tiene 8 mpx, los mismos que la Blackberry. Por su parte, el HTC se borra con una cámara de 4 mpx, sacada directamente de las estanterías que el fabricante taiwanés tenía hace una década.

 

Hasta aquí llega el análisis cuantificable. El resto no está en nuestras manos. La Blackberry y el Nokia se muestran como terminales orientados al trabajo. Son, supuestamente más resistentes y sus sistemas operativos están pensados para usar suites como Office o, sencillamente, vivir pegados a la cuenta de correo electrónico.

 

Por su parte, la comparación más fácil y directa se da entre los tres androides. El HTC One, por imagen y por soporte de su empresa -y de Google- parece ligeramente rezagado. Ni su diseño ni sus prestaciones de software (más allá de Android) parecen en condiciones de luchar contra el arsenal multimedia de Sony. Un teléfono elegante, personalizado, con más opciones de divertimento -desde videojuegos hasta música o películas del conglomerado Columbia- y, sobre todo, resistente. El Galaxy S4, por el contrario, se muestra como el Rolls Royce de los Android. Es su primera espada. En él todo funciona rápido y cuenta con un software impensable casi en un ordenador hace un lustro. El último, por especial, es el iPhone. No es el más nuevo. No es el más potente. Sí es el mejor acabado y, probablemente, el que menos exige a su usuario para que funcione a pleno rendimiento -por la intuitividad de iOS-.

 

Aún así, Apple necesita un golpe de efecto. Y no debería esperar al iPhone 6. Debería darlo con el 5S. Un modelo con un procesador, al menos, quad core. Los rumores dicen que el 5S sólo será medio año más joven que el 6 y que en este las pulgadas escalarán hasta los niveles de los Galaxy. El procesador mejorará y el precio no se escapará. En cualquier caso, el iPhone cuenta con algo que no tienen sus rivales: una legión de seguidores dispuestos a perdonarle todo entre los que me incluyo. Lo malo es que no se puede vivir del pasado y de anuncios ingeniosos. Esperemos que se den prisa… o será, de nuevo, demasiado tarde.


1
feb 13

Z10: bien hecho, Blackberry

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir este post. El de una nueva Blackberry que funcionara a la altura del nombre del dispositivo -que aunque ahora se ha venido a menos, siempre ha sido uno de los referentes- y, sobre todo, que supusiera un cambio radical que resucitara a los de Waterloo. También llevaba mucho tiempo queriendo escribir un post de smartphones en el que alguien se saltara esta dictadura atroz a la que los Android (de Samsung) y los iPhone (hasta a mi me cansa hablar tanto de ellos) nos han sometido.

 

Precisamente por eso nuestro protagonista de hoy será la nueva Z10. Si ayer mismo desgranábamos ligeramente todas las características de la nueva Blackberry (desde su nombre hasta su nuevo software) hoy nos centraremos en el primer producto que nos presentó esta semana el nuevo jefe de los canadienses, Thornsten Heins.

 

En la presentación del modelo destacó la introducción de la directora creativa de la casa, Alicia Keys. Ataviada con un smoking blanco y el pelo recogido se dirigió al auditorio: “durante un tiempo estuvimos muy unidos. Nada nos separó. Pero después empezaron a aparecer otros chicos. Salí con alguno durante un tiempo, pero me has convencido. Vuelvo contigo”. Así se sentía la neoyorquina con su Blackberry. Así me siento yo después de ojear unos cuantos vídeos sobre su funcionamiento.

 

Los que echábamos de menos más aplicaciones. Un sistema operativo más potente o, sencillamente, una cámara de fotos en condiciones, tenemos motivos para volver a querer una. Su diseño es genial. Muchos dicen que recuerda al iPhone (así es) pero a cambio es más ligero -¡todavía más!- y su pantalla es más grande y manejable. En cuanto a la cámara: 8 mpx para sacar magníficas fotos y grabar vídeo en Full HD. Si a eso le unimos un editor de vídeo y otro de fotografía nativos, el resultado es genial. Destaca Storymaker, el de vídeo, un más que digno rival para iMovie, sólo que gratuito.

 

A cambio de todo esto, los de Waterloo sólo nos piden que ojeemos los gestos táctiles básicos de la pantalla. Una vez se hace esto -no son como en el iPhone o en un Android, pero se parecen- todo se vuelve muy sencillo e increíblemente fluido. Por ejemplo, para ver que aplicaciones se tienen abiertas basta con deslizar el dedo desde la parte inferior de la pantalla hacia el medio. Luego se pueden cerrar las que se quiera. Para visitar el hub, el centro de notificaciones de las redes sociales, es suficiente con deslizar el dedo de izquierda a derecha desde el borde izquierdo. Todo ello mientras se hacen otras cosas… Todo es ligero y rápido.

 

Mi movimiento favorito, aún así, es el que permite -literalmente- bajar la persiana y olvidarnos de notificaciones. Sólo tenemos que deslizar el dedo desde el borde superior al inferior. Con eso la BB se convierte en un despertador que sólo se reactivara a la hora que hayamos programado la alarma.

 

Al entrar en el AppWorld destaca, sobre manera, el esfuerzo por tener las aplicaciones ordenadas. Algo en lo que Apple y Google no han perdido un sólo minuto. Algunas, explicaron, se han rediseñado sólo para estos terminales, como es el caso de The Weather Channel. Otras importantes vienen preinstaladas como Facebook, Twitter, FourSquare o YouTube. He aquí su espíritu social y el espacio para el perfil de ocio que nos prometían. Igual que el amplio catálogo de música y vídeo que debería estar disponible en breve.

 

La crítica se ha centrado, sobre todo, en su magnífico navegador. Es extremadamente rápido, sencillo y eficaz incluso en condiciones de poca cobertura. Recuerda, de hecho, al de los ordenadores. También su teclado inteligente. Permite escribir perfectamente con una mano y, además, mejora el texto predictivo de sus rivales de dos formas. Nos rellena palabras en función del contexto o de las preferencias del usuario en cuanto a los idiomas que ha preseleccionado. Pasa de uno a otro sin problema ni correcciones. Además, aprende de nuestra escritura para hacerla más rápida. Nada que ver con el malísimo corrector del iPhone (hago desde aquí un llamamiento para que todos lo desconectemos).

 

Sólo la batería sale perdiendo. La antaño número uno en smartphones nos “regalaba” terminales que podían pasar todo un día lejos del enchufe. Ahora no. El motivo es sencillo, hacen muchas más cosas y lo hacen mucho mejor. Aún así, lejos del síndrome Nokia, RIM -perdón, Blackberry- tiene suficientes bazas como para remontar el vuelo. Qué buena noticia.