Cualquiera que entre a la página web de Apple en Estados Unidos encontrará un enorme contador que se mueve exageradamente rápido. Busca un número redondo que marca un nuevo hito de la empresa californiana, de la tecnología móvil y, sobre todo, que buscar marcar diferencias con su gran competidora: Google.
El objetivo es alcanzar lo antes posible los 50.000 millones de descargas. Una cifra que llega mucho más rápido de lo esperado (los 25.000 millones de aplicaciones descargadas llegaron en menos de cinco años desde la apertura de la AppStore; el doble sólo ha tardado 14 meses) y que parecía impensable a pesar del buen arranque que tuvo la tienda de programas para iPod Touch y iPhone de Apple. El primer millardo tardó un año. El joven de 13 años Connor Mulcahey fue el “agraciado” en redondear la cifra.
Los 10.000 millones se sobrepasaron en enero de 2011 y los 25.000 en marzo de 2012. Lejos quedan lo hitos de los 6 millones de iPhone vendidos del primer modelo -sólo iPhone, sin letras, el original, el que cambió la telefonía para siempre, ese cuyo soporte acabó el 1 de mayo y que ya es “vintage” para Apple- y los primeros momentos cuando llegar a las 50.000 aplicaciones en cartera parecía un esfuerzo titánico.
Ahora hay más de 850.000 sólo en el universo Apple (Google espera superar el millón en su PlayStore antes de acabar el año) y de ellas, 350.000 son para iPad, una tableta nacida a finales de 2010 y que muchos decían que era sólo un iPod grande que nunca tendría éxito. Apple, como siempre, ha anunciado que premiará con 10.000 dólares a quien redondee la cifra y que le dará 500 dólares a los 50 siguientes como “premio de consolación” -creedme que acertar el momento es imposible por la velocidad del contador-. El último premio se quedó en China -y casi seguro que este también- que es ya el primer mercado mundial de descargas de aplicaciones.
Ninguna de las estadísticas que os pueda dar serán seguras por el constante cambio de este mercado: se descargan unas 19 millones al día: 550 millones al mes. Pero la continua venta de dispositivos iOS -aunque Android crezca a un ritmo imparable, Apple también sigue vendiendo más que nunca- y la llegada continua de nuevas apps hace que muchos apuesten porque la barrera se superará antes del día 15. Por cierto, hay algo que sí que no cambia, la aplicación gratuita más descargada sigue siendo Facebook y la de pago, Angry Birds.
Blackberry y el fin de las tabletas
Y mientras Apple sigue de celebración por mantener al menos un producto lejos de las garras de Android -Google Play genera menos ingresos, menos descargas y tiene menos programas, de momento- el CEO de Blackberry anuncia que el liderazgo de su empresa está cerca.
Según Thorsten Heins, “en cinco años ya no habrá ningún motivo para tener una tableta, tal vez una gran pantalla en el espacio de trabajo, pero una tableta como la conocemos ahora, no”. Para el directivo de los canadienses el motivo es que las tabletas no son un buen “modelo de negocio”.
Una de las primeras decisiones de Heins al frente de los de Waterloo fue retirar del mercado su PlayBook, una tableta de la que sólo se comercializaron 150.000 unidades y que supuso unas pérdidas de 400 millones de dólares -y casi la supervivencia- a Blackberry.
Para Heins la clave del mercado reside en ser diferentes y fiables. El mejor ejemplo, sin duda, es la llegada de los dos nuevos smarpthones de la casa: uno con teclado táctil y otro con teclado físico. En general el mercado de tabletas -según Heins- está lleno de imitadores y eso hará que Blackberry, como mucho en 5 años, sea, de nuevo, el líder absoluto del mercado de dispositivos móviles. “Ganando toda la cuota de mercado que nos sea posible sin imitar a nadie”.
Parece que las cifras de 2013 no indican nada al germano candiense: su empresa ha caído por debajo del 5% de cuota de mercado mientras que Samsung supera ya el 35%. Además, los beneficios que le reporta el iPad a Apple son mayores que la facturación total de su empresa. Si tiene razón es todo un visionario que sabe algo que el resto del mundo desconoce. En cualquier caso, el visto bueno del Pentágono para que el Departamento de Defensa compre dispositivos Blackberry y Samsung denota que algo está cambiando en la empresa canadiense.





