Streaming, el cambio en el modelo de la televisión se consolida

Antes de empezar a desgranar el tema que nos atañe hoy nos gustaría resaltar que los datos de comScore que analizamos (y encontramos en Genbeta) se refieren a Estados Unidos. Si bien, por las horas de consumo medio de televisión en ese país y la forma en la que las tecnologías se consolidan antes de llegar a otras partes del planeta, nos parecen significativos para darlos por válidos como u cambio de tendencia generalizado.

La primera cifra que llama la atención es que en solo medio año, el número de hogares suscritos a servicios Over The Top para la reproducción libre de películas, series o eventos deportivos ha crecido un 16%: de los 44 a los 51 millones. Es cierto que aunque es un incremento de dos cifras no es nada que no haya ocurrido en el pasado. Pero hay algo que sí ha cambiado y suscribe el cambio de modelo en la forma en la que consumimos contenidos audiovisuales: Netflix, Amazon Prime Video o YouTube crecen en número de espectadores (y por lo tanto en share) en las horas  de audiencia punta, el codiciado prime time, y se colocan como la primera opción en Estados Unidos.

Lo más llamativo es que, a pesar de ser un mercado con una enorme presencia de televisores como principal centro de ocio doméstico, ya hay más hogares con equipos conectados -sobre todo ordenadores- a estas plataformas que televisiones con aplicaciones para su visionado. Esto redunda en que hay hasta un 73% de ordenadores que emplea Chromecast, Amazon, Roku o Apple TV (entre otros) para utilizar la televisión como un mero “monitor” para sus contenidos OTT.

La amplia gama de productos de Roku, así como la agresiva estrategia de Amazon con su Fire TV los colocan como las dos primeras opciones del mercado doméstico. El motivo es la menor cuota de mercado de Android en el mercado móvil estadounidense (mucho menor que en Europa o América Latina) y el alto precio del Apple TV en relación a sus prestaciones.

¿Quién es el gran perjudicado de esto? Más de un tercio de los hogares suscrito a un servicio OTT no paga dinero por la televisión ni está suscrito a ninguna plataforma de cable (más de 15 millones). La mitad de ellos solo cuentan con un servicio como Netflix o Hulu. Su retrato robot es el de usuarios interesados por la tecnología que emplean otros dispositivos más allá de las smartTV para conectarse a la televisión 3.0.

Sin embargo, llama la atención que incluso entre los usuarios que emplean tanto las plataformas OTT como las de cable (o satélite) los usan casi en exclusiva para deportes o night shows y las propuestas de Netflix y compañía comienzan a ganar terreno. Los hogares con una sola persona y los de menos capacidad adquisitiva son los que antes cortan las suscripciones a televisión de pago.

De media se consumen 2 horas de contenidos en streaming al día y se abren estas apps unas 12 veces al mes. Y quien gana en estas cifras con diferencia es Netflix. El 40% de los suscriptores lo eligen. Le siguen YouTube Video (gratuito) y Amazon Primer Video (incluido en el precio de Amazon Prime). La relación entre su enorme catálogo y unas tarifas accesibles y bien escalonadas parecen la clave.

¿Deberían tomar nota de ello las empresas a este lado del charco? Sin duda.

HBO España, llega el mayor rival de Netflix

Dos semanas después de que HBO España estrenara su web y anunciara su llegada “muy pronto”, el servicio en streaming de la cadena estadounidense para nuestro mercado por fin ha llegado. El servicio viene dispuesto a romper el mercado -en manos de Netflix y de las plataformas de las empresas de telecomunicaciones- gracias a su catálogo y a su tarifa. Esto es lo que ofrece.

Más por menos

Esa parece ser su estrategia: tiene un precio único de 7,99€ al mes. Es cierto que su gran rival, Netflix, también parte de esa tarifa pero en este caso no ofrece alta definición. Además, el desembarco de HBO viene de la mano de Vodafone -que después de comprar ONO necesitaba un gran proveedor de contenidos para hacer frente en todos los mercados a Movistar- con lo que los clientes de la teleco británica tendrán ofertas, mayores periodos de visualización gratuitos o, en el caso de quienes contraten Vodafone TV Total lo tendrán dentro de su paquete sin abonar un céntimo más.

¿Dónde está el truco? Por el momento, parece que en su catálogo. Del mismo modo que le ocurrió a la plataforma de House of Cards, su llegada está bastante corta de contenidos. Ofrece 3.000 capítulos y “una selección de las mejores películas”. Su rival, con un año más en el mercado parece tener títulos mucho más consolidados en su oferta.

Quienes apuesten por HBO podrán acceder a todas las series propias -a excepción de algunas por el problema de los derechos de distribución- disponibles en Estados Unidos, que se estrenarán a la vez. Esto incluye sus interesantes documentales y películas. Además, la empresa ha conseguido que los contenidos de Fox, Warner, Sony y Disney también estén disponibles a la vez que en Estados Unidos.

Si entramos en el apartado todas las series veremos títulos como Juego de Tronos -su gran baza hoy día-, los Soprano, Quantico, Silicon Valley, Supergirl o Westworld, pero también notaremos ausencias como Breaking Bad o Homeland en manos de Netflix.

Lo mismo ocurre con el cine. Pero como hemos dicho, no es nada que no le pasara al lanzamiento de Netflix y que se ha solucionado con el paso de los meses.

Disponibilidad total

Como no podía ser de otra forma, una vez nos demos de alta en el servicio, podremos ver los contenidos en prácticamente cualquier lugar y en cualquier momento. Desde su web www.hboespana.com a través de Safari, Chrome, Firefox, Explorer, Opera, etc.; desde cualquier smartphone o tableta con Android superior a 5.0 e iOS 8.0 gracias a su aplicación en Play Store y la App Store; mediante Chromecast o en la aplicación para Apple TV (también es compatible con AirPlay).

Registrarse, como es habitual en estos casos es muy sencillo: basta con poner nuestros datos, un correo electrónico y una contraseña. Durante el primer mes el servicio es gratuito y solo nos pedirán los datos bancarios a partir del segundo mes en el que, por cierto, nos cobrarán un euro que nos devolverán a los pocos días por comprobar la cuenta bancaria. Una vez hecho esto tendremos acceso a dos perfiles: uno individual y otro “HBO Family” pensado en aquellos con niños en casa.

Compatible con hasta cinco dispositivos diferentes, dos de ellos podrán acceder a la cuenta de forma simultánea. Todos los contenidos estarán en castellano, en versión original, y subtitulados. Cuando se dé un estreno simultáneo este será en VO pero durante los próximos 14 días garantizan que se doblarán.

Por último, la plataforma recomienda una conexión mínima de 8Mps así como compatibilidad con HDCP algo que no será problema para ninguno de los dispositivos antes mencionados.

¿Merece la pena?

Como siempre, dependerá del consumo de televisión que hagamos. Para aquellos que prioricen las series (sobre todo americanas) es una buena inversión. De hecho, para quienes no hagan uso de los canales temáticos de las plataformas de pago (no den mucha importancia a los documentales o los canales deportivos) se nos antoja que la suma de Netflix y HBO es una idea perfecta para consumir contenidos donde se quiera, sin interrupciones y de calidad.

Si ahora tuviéramos que escoger entre las principales plataformas, nos parece que por catálogo Netflix es más potente, sin embargo, darnos de alta a temporadas intercalando ambos servicios tampoco nos parece una mala opción para poder ir disfrutando de los contenidos sin saturarnos.

Compartir perfiles con otros usuarios (un familiar paga Netflix y otro HBO) también nos parece una forma inteligente y rápida de disfrutar contenidos, aunque las listas de visionado serán mucho más fáciles de gestionar en el primero.

Chromecast, Google se pone (aún más) serio

Hace poco más de un mes Google presentaba todo su arsenal de novedades de cara a la campaña navideña y el comienzo de 2016. Aunque, cómo no, los Nexus y Android M se llevaron casi todas las miradas, hubo un dispositivo que nos pareció especialmente interesante: la versión renovada del Chromecast, uno de nuestros dispositivos favoritos para convertir nuestro televisor en toda una smart TV.

El planteamiento del equipo es tan sencillo que es maravilloso: un dispositivo que por menos de 40€ convierte cualquier televisor con un puerto HDMI en una televisión conectada a internet de forma autónoma y a un panel en el que reproducir cualquier contenido de nuestro smartphone, tableta u ordenador. Compatible con iOS (con Android se da por hecho) las fuentes desde las que reproducir contenidos son enormes: Spotify, YouTube, Netflix, Hulu…

El éxito de la primera versión quedó constatado con la enorme cantidad de desarrolladores que han lanzado aplicaciones específicas para el gadget. De hecho, esto y la implementación de una banda dual (2,4GHz y 5 GHz) que minimiza el jetlag que en ocasiones sufría el otro lo convierten en el adaptador definitivo.

Incluso su diseño ha mejorado. El original era una suerte de PenDrive con un adaptador que a veces hacía su instalación en televisores más antiguos. El nuevo es un disco de plástico de 5 centímetros magnetizado del que sale el cable HDMI. Esto permite instalarlo más fácilmente y que el disco quede fijado donde queramos. Mucho más seguro. Además, para el que quiera que se vea, lo hay en varios colores de lo más llamativos.

Del otro lado del disco hay un puerto microUSB pensado para alimentarlo. Se puede conectar directamente a la corriente eléctrica -adaptador mediante- o bien del USB del televisor… y todo está hecho. Solo queda enlazarlo a cualquier equipo que queramos y comenzar a reproducir nuestros contenidos favoritos.

Los pasos de instalación siguen siendo los mismos (sencillos y eficientes, ¿por qué cambiarlos?). Primero lo conectamos a la red WiFi. En ese momento todas nuestras apps con soporte Chromecast (todas las multimedia relevantes lo son) aparecerán en un pequeño icono. En cuanto instalemos la extensión en nuestro ordenador todos los contenidos que queramos pasarán rápidamente de un soporte a otro a nuestro antojo. De hecho, la nueva aplicación Chromecast que hasta ahora solo permitía gestionar la conexión entre equipos es ahora un centro multimedia que se aprovecha de toda la potencia de búsqueda de Google para disfrutar de los contenidos.

La aplicación racionalizará la búsqueda: sabrá si te refieres a una película, una serie, un documental o un clip. En caso de dudar te dará todas las opciones y te dirá en que plataformas y a qué precio están disponibles para que decidamos cómo y dónde verlo. Para rizar el rizo nos informa incluso de si está disponible en alguna app que no tengamos aún instalada.

Google también ha jugado la baza de los juegos (como se pudo ver en la presentación). Permite crear partidas o sumarnos a partidas multijugador ya iniciadas en las que el dispositivo móvil se convierte en el mando y la pantalla tiene modo dividido para facilitar la interacción entre usuarios.

En resumen un dispositivo con mucho potencial que mejora íntegramente al anterior y que nos deja con ganas de saber qué ocurrirá según le vayan implementando mejoras en el software (le cuesta trabajar con programas de terceros y es incompatible con plataformas como iTunes y Amazon Instant Video, aunque en este caso es más que normal). Si el otro Chromecast ya era una compra acertada, esta actualización es sencillamente brillante y un ejemplo de lo que debemos esperar de las demás grandes de Silicon Valley.

Smart TVs, cinco pequeñas grandes ideas

Son muchos los usuarios que se plantean si tendrán que cambiar de televisor para poder disfrutar de la revolución que la pequeña pantalla está viviendo. Una adaptación que está pensada para convertir este equipo en el centro de ocio doméstico (de nuevo) y perder la fuga de espectadores hacia las plataformas en streaming adaptadas a tabletas, portátiles y smartphones.

Conocedores de esto son muchos los fabricantes que quieren aprovechar la coyuntura (muchos usuarios se preguntan si realmente aprovecharán la parte smart de sus televisores) y han lanzado pequeñas soluciones que, por poco dinero, permitirán dar el salto al siglo XXI a nuestro equipo doméstico.

Os traemos las propuestas de cinco grandes de Silicon Valley. ¿Con cuál os quedáis?

  • Microsoft Wireless Display Adapter. Compatible con Miracast, la propuesta de Microsoft para volcar las aplicaciones y contenidos de nuestro PC, smartphone o tablet a la pantalla cuesta solo 60 dólares y es perfecta para todo aquel que quiera utilizar la televisión como una segunda pantalla. Se alimenta mediante un USB que los de Redmond incluyen en el propio dispositivo. Eso sí, debe estar cerca del HDMI pues es un equipo francamente compacto.

 

  • Intel Compute Stick. Una de las firmas más volcadas con el Internet de las Cosas propone que cualquier pantalla -cualquiera- con un puerto HDMI se convierta en un PC con Windows 8.1. En vez de diseñar un televisor con un procesador, la empresa de chips por excelencia propone un sistema externo con un Atom de cuatro núcleos, 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento con un microUSB, un USB y ranura de expansión. Costará unos 120 euros pero es una de las mejores opciones de este año.

  • Chromecast y Chromebit. Los de Mountain View hace dos propuestas similares pero con un público objetivo bien diferente. Por un lado, Chromecast se presenta como un stick para televisores que busca -mediante alimentación externa- permitir el acceso al usuario a plataformas como YouTube, Google Play o Waki. Por 35 euros podremos enviar cualquier contenido del dispositivo (Android o no) a la pantalla. Chromebit, por el contrario, es una propuesta similar a la de Intel, un periférico que llevará nuestro universo Chrome -y por ende Google- a cualquier pantalla. Llegará las próximas semanas y no superará los 100€.

  • Fire TV Stick. Aunque los productos de la familia Fire no han cosechado demasiado éxito en nuestro mercado, cualquier dispositivo barato (40 dólares) que nos permita acceder a todo el catálogo Amazon nos parece una posibilidad a tener en cuenta. Más potente que Chromecast en su hardware (soporta juegos) es perfecto para aquellos que primen sobre todo la seguridad. Lo malo, habrá que traerlo de importación desde el país del Tío Sam, solo se vende allí.

  • MeeGoPad T01. Si dudas de si la mejor opción para tu televisor es Windows o Android, MeeGo propone un gemelo del Compute Stick de Intel (comparte procesador y RAM y solo se diferencia de él en la capacidad de almacenamiento ya que lo podremos comprar también con 16 GB) con una licencia Windows 8 -que habrá que completar- y pleno acceso a la plataforma de Google. Se puede conseguir por 90€ y lo hay en blanco.

Chrome OS, objetivo PC

La apuesta de Google por el mercado de hardware va mucho más allá de los Chromebooks propios y los Nexus. Además de proyectos como Google Car y los Chromecast, ahora la empresa del buscador ha presentado su última incursión en el negocio PC de la mano de ASUS. El dispositivo, como veis en la imagen que abre el post de hoy, es similar a un stick USB y permite convertir cualquier monitor o televisión con entrada USB en un ordenador con Chrome OS. Y lo hace con un precio de derribo: 100 dólares (unos 95 euros).

Pero, por si esto fuera poco -hay usuarios que siguen prefiriendo un ordenador en formato clásico no un panel “convertible”- la empresa de Mountain View ha presentado también varios dispositivos de algunos de sus asociados como Haier y Hisense. Dos portátiles con su sistema operativo basado en la web que tienen un precio de 150 dólares así como un tercero de ASUS de menos de 250.

Con la misma estrategia con la que Windows se hizo con el negocio de ordenadores en todo el planeta, Google ha conseguido hacerse con un 80% del mercado móvil gracias a su distribución del sistema operativo entre los fabricantes de relevancia. Así, su idea de precios competitivos, un sistema operativo sencillo pero estable y la conectividad absoluta pretende comenzar a socavar el dominio de los de Redmond en el negocio PC.

Lo que empezó como una “aventura” ha ido ganando velocidad. Así, según la empresa, durante el año pasado se comercializaron 5,2 millones de Chromebooks. Si lo comparamos con la cifra de PCs -por encima de los 308 millones- la cifra puede parecer insignificante. No obstante, si tenemos en cuenta que es un incremento del 79% y repasamos la lista de socios de Google en su proyecto Chrome, la cifra adquiere mucha relevancia. El mercado PC cayó un 2% y, a pesar de que los analistas no creen que se vaya a dar un gran incremento a corto plazo, Google espera que sus portátiles vendidos superen los 17 millones en dos años. Un 300% de subida.

Gran hardware para un equipo ultraportátil

Bajo la máxima de convertir en un equipo Chrome OS cualquier dispositivo -no se trata de darle conectividad a la pantalla, eso lo hacen otros dispositivos, se trata de dotarle de capacidad de procesado- dentro de este pequeño stick trabaja un SoC Rockchip 3288 y una GPU de cuatro núcleos con 2 GB de RAM a los que añade 16 GB de capacidad de almacenamiento, conectividad WiFi, puerto USB 2.0 y Bluetooth 4.0.

Es la solución de ultraportabilidad por excelencia ya que se puede llevar -literalmente- nuestro ordenador Chrome OS a cualquier pantalla cuando queramos. Y esto refuerza la presencia de Google en el mercado de acceso de equipos informáticos. De hecho, la empresa baraja que hasta el 85% de sus ordenadores se vendieron para el sector educativo. ¿Pero se puede aplicar a cualquier otro sector económico? Por supuesto, de hecho, casi cualquiera que no requiera un gran rendimiento (se nos ocurren el bancario o el hostelero) son susceptibles de verse atraído por una solución rápida, sencilla, barata y segura.

La unión de dispositivos como Chromecast, Chromebit, Android Wear y Android denotan el objetivo de la empresa de asentarse como una plataforma abierta sobre la que los demás -empresas y usuarios- puedan desarrollar sus proyectos. Movilidad y procesado con internet como punto de acceso. Una propuesta más sencilla que la de Microsoft que con Windows 10 quiere llevar su nube y toda la experiencia de su sistema operativo a todos los fabricantes. Google quiere cambiar el concepto de PC- ¿Cómo responderá la empresa de Satya Nadella?