14
jul 14

Comercio electrónico, despegue continuado

Parece que ni la mala situación de la economía estatal, ni el mal momento que vive el comercio minorista en nuestras calles está siendo óbice para que el comercio electrónico siga su escalada de ventas. Durante el tercer trimestre de 2013, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, las ventas por internet batieron un nuevo récord y crecieron un 21,7% respecto al mismo periodo de 2012.

Durante esos tres meses se registraron 46,5 millones de operaciones, un 26,3% más, de las que la mayoría (casi un 11%) se centraron en la compra de música, libros, periódicos y papelería, muy por delante de viajes (casi un 7%) y de venta de publicidad, un 6,4%.

Por facturación, las cifras cambian. Los viajes facturaron cerca de 635 millones de euros, casi un 20% del total, seguido de lejos por el transporte aéreo (391 millones y un 12%), el marketing directo (164 millones y un 5%) y el transporte terrestre de viajeros (148 millones, un 4,5%).

Sin embargo, fue la compra venta de ropa la que tuvo un mayor crecimiento: si el volumen de negocio creció un 3,5%, sus ingresos netos se dispararon casi un 50% lo que permite a los grandes del sector (Inditex, Privalia y Amazon) posicionarse como competidores muy serios de las tradicionales tiendas físicas. No obstante, los minoristas parecen haber sabido responder a este nuevo reto ya que las compras destinadas a ser recogidas en comercios asociados crecieron un 60% lo que permite salvar la maldita última milla y ganar compradores potenciales a las tiendas.

En Euskadi, según el Eustat, más del 21% de las empresas vascas ya realiza operaciones de compraventa en internet. Si analizamos las empresas por su tamaño y nos centramos en aquellas con más de 10 trabajadores, éstas acaparan el 81% de las compraventas virtuales. Destaca Bizkaia donde se realizaron casi el 36% de todas las transacciones electrónicas y fue el herrialde donde se llevó a cabo el 51% de la facturación en 2013.


05
nov 13

Disrupción innovadora, el cambio de ciclo tecnológico

 

 

Ayer El País nos regaló uno de los mejores reportajes en tiempo sobre la vida de las empresas tecnológicas: su nacimiento, desarrollo, éxito y caída se da en un periodo mucho más corto que el de cualquier otra compañía. Sobre todo si las comparamos con las empresas industriales “clásicas”. Una factura que ya se ha llevado por delante a varias líderes como las divisiones móviles de Nokia, Motorola -los dos primeros gigantes del sector móvil-; ha herido de muerte a BlackBerry o HTC y, en un sector más amplio, está debilitando seriamente a corporaciones como Hewlett Packard.

 

Ramón Muñoz compara la situación de gigantes -que en muchos casos llegaron a ser las empresas con mayor bursátil del mundo- frente a titanes industriales del siglo pasado (y finales del XIX) entre las que no faltan General Electric, Daimler AG, Thyssen o Boeing. Compañías que llevan décadas labrándose una reputación gracias a productos indispensables y de calidad y que son sinónimos de savoir faire.

 

Las compañías de Silicon Valley y sus equivalentes del resto del mundo gozan de ascensos tan meteóricos como sus caídas. Nokia hace sólo seis años comercializaba uno de cada dos teléfonos móviles en el planeta. Su valor en Bolsa la convertía en la mayor europea al cotizar por encima de los 200.000 millones de euros. Nadie, ni siquiera Motorola, la creadora del concepto de teléfono móvil, podía hacer frente a la división móvil de un gigante que suponía el 20% del PIB finés y que tenía en su historial productos como el 1100, el producto más vendido de la historia hasta la fecha.

 

En ese momento Apple -una empresa que pugnaba por ser la sombra de lo que fue en la primera mitad de los ’80- presentaba el iPhone. Steve Ballmer anunciaba que será un fracaso sin precedentes ya que aunque “valía 500 dólares no valía para nada”. No permitía trabajar con él “porque no tenía teclado” y ni siquiera se podían enviar mensajes. En el último año fiscal -los de Cupertino lo cerraron en septiembre- Apple vendió 150 millones de iPhone, récord absoluto para la empresa y para un modelo en el sector.

 

Ahora Microsoft pugna por introducir Windows, dominador absoluto de los sistemas operativos para equipos de sobremesa desde hace más de veinte años, en el mercado comprando Nokia por 5.440 millones de euros y la empresa fundada por Steve Jobs es la más valiosa del parqué.

 

Pero lo más interesante es que la resurrección de Apple gracias a iTunes, el iPod y el terminal táctil que cambió el mercado (el primero lo lanzó HTC) también da síntomas de estrés. La competencia tardó casi una década en hacer frente al iPod -y, de facto, nunca lo consiguió-; un lustro en quitarle más de la mitad del mercado al iPhone y tres años al iPad. La presión de las asiáticas -creednos, los coreanos no son el mayor problema de Occidente- y la presión de Google hace que el beneficio de Apple se frene (aunque sea estratosférico) y, aunque a diferencia de otras tecnológicas ha sido capaz de crear un ejército de fieles, Wall Street lleva meses preguntándose si la muerte de Steve Jobs no es la única que se va a llorar en Cupertino.

 

La clave de todo esto, como bien explica el periodista, es la innovación disruptiva. Una empresa no lanza nada que marque un antes y un después en el mercado por sus características. No nos ofrecen un medio de transporte más eficiente. Tampoco cubren una necesidad básica (como General Electric y el alumbrado). Ni siquiera cubren una necesidad real. Tan sólo trastocan nuestras costumbres. De facto no hay una gran diferencia entre un MP3 y un iPod. Ni siquiera entre un SMS y un WhatsApp (ahora que las operadoras los regalan). Pero su entrada en el mercado lo revolucionó por completo.

 

El proceso es el siguiente: una start up (o una empresa cualquiera) lanza un producto o servicio que cambia los hábitos de millones de consumidores. Comienza a ganar tamaño gracias a nuevas innovaciones. Se convierte en líder del mercado. Se relaja y comienza a innovar más despacio. Otra start up lanza una variante del mismo producto o servicio y el líder intocable cae por no saber responder a la novedad.

 

No es diferente al proceso que sufre cualquier otro mercado (el automovilístico es un gran ejemplo de  estas modas) salvo en los lapsos de tiempo en los que esto ocurre. Hewlett Packard, líder mundial en la fabricación “clásica” de ordenadores ya no está entre las 500 empresas cotizadas más grandes del mundo. El motivo es sencillo. Su mercado se ha derrumbado y no ha sabido entrar en ningún otro mercado alternativo con éxito. Un nuevo modelo de negocio, las tabletas, ha reemplazado a otro preexistente, los ordenadores  (portátiles o no). Esto permite el nacimiento de nuevos líderes y la caída de los ya existentes.

 

Empíricamente, Muñoz nos menta a Richard N. Foster, un analista que ha reformulado la teoría de la destrucción creativa de Joseph Schumpeter y que ha comprobado que mientras que en los años 50 una empresa tardaba unos 61 años en abandonar el índice S&P500 -el que se refiere a las mayores 500 compañías cotizadas de Estados Unidos-, en los ’80 la cifra se redujo a 25 años. Ahora, la media está en 18 años. Si nos ceñimos a la última década, el 75% de las corporaciones que forman parte de este selecto grupo han sido reemplazadas. Son muy pocos los gigantes tecnológicos que llevan más de una década en este club sin sobresaltos: Apple, AT&T, Yahoo! e Intel. Y, menos el buscador, todos nacieron antes de 1980. Como curiosidad, sólo una empresa permanece en la lista desde que se creo en 1926: General Electric, un titán con más de 300.000 empleados, 120 años de vida, presente en más de 100 países que es la sexta empresa más grande de Estados Unidos según Fortune, la decimocuarta más rentable que cosecha beneficios anuales de más de 15.000 millones de dólares al año y tiene activos por más de 750.000 millones. Inabarcable.

 

Sólo hay una receta para hacer frente a este efecto devastador de la disrupción innovadora: innovar. Continuamente. No dejarse llevar por el éxito de la firma en su negocio tradicional y ser muy activo a la hora de prever lo que ocurre en el mercado (y a ras de suelo, lejos del éxito de los rascacielos de Wall Street o la City).

 

Ahora mismo Apple parece lejos de una caída abrupta como la que vivió en los ’80 y que casi la llevo a desaparecer en los ’90. Pero es cierto que necesita de un nuevo golpe de efecto (en forma de televisión, reloj, un equipo que redefina su gama) que mantenga su estatus y su identidad. Y eso que los de Tim Cook parecen ser los únicos que se están aprovechando en California de lo que Nassim Taleb ha definido como “envejecimiento inverso”: cuanto más dure una tecnología, más probabilidades tiene de durar más aún. Una vez pasada cierta barrera (Apple y Google parecen estar en el buen camino) más se demuestra a los consumidores y a la propia empresa que la innovación, los buenos productos y la supervivencia está en su ADN. En resumen, un reportaje mucho más que recomendable.


17
abr 13

Segunda jornada del CleanTech Forum, del proyecto a la realidad

La segunda jornada del Foro de Tecnologías Limpias de Bilbao se ha mostrado tan madrugador como intenso desde la primera ponencia. Desde las 9 de la mañana algunos de los pesos pesados del programa nos han desvelado los retos y oportunidades del negocio: cómo desbloquear la inversión (y el crecimiento del sector) mediante alianzas y proyectos así como mediante la reconversión de multitud de sujetos económicos.

El primero en tomar la palabra ha sido Chris Douglass, responsable para Europa de Autodesk (autodesk.com/cleantech) quien ha mostrado las oportunidades de crecimiento de una de las firmas que más activas se han mostrado en la búsqueda de oportunidades en las tecnologías limpias.

La empresa de software con sede en San Rafael (Silicon Valley) se presentó como todo un ejemplo de adaptación a nuevos escenarios. Así, la creadora del famoso AutoCAD, -herramienta indispensable para arquitectos, ingenieros y diseñadores industriales- mostró su compromiso como uno de los soportes de referencia para la creación de proyectos limpios de cualquier sector económico. Desde aquí nos gustaría resaltar el programa Autodesk Clean Tech Partner que permite a cualquier startup acceder a licencias de software del software CAD 3D por 50$ (su precio de mercado supera holgadamente los 120.000).

El empleo de este tipo de programas de diseño redunda en un enorme ahorro para cualquier proyecto ya que permite crear prototipos y simuladores que mostrarán todas las virtudes y deficiencias de un modelo sin necesidad de fabricarlo y probarlo físicamente. En un momento en el que el ahorro de costes es algo más que una recomendación, Autodesk ha encontrado en las tecnologías limpias un escenario inmejorable donde ganar clientes y, sobre todo, donde labrarse un nombre como empresa comprometida con los emprendedores y el desarrollo sostenible.

Posteriormente Richard Youngman, Director para Europa y Asia del Cleantech Group, nos presentó la “tercera ola” de las CleanTechs. Así, en un discurso optimista -pero bastante realista- explicó al auditorio el modo en el que se tienen que tender puentes entre los principales centros de innovación (destacó el papel de Europa con siete países entre los mejores viveros para la creación de nuevas empresas en el área de innovación durante los próximos 5 o 10 años) y las regiones que disfrutarán de un crecimiento económico más acentuado y sostenido en el mismo periodo (Asia y Latinoamérica destacan sobremanera en este aspecto).

En un panorama en el que multitud de sectores económicos sufren estancamiento (al menos dentro de la Unión), las tecnologías limpias se muestran como un soporte sobre el que apoyar el crecimiento económico -no sólo como un mercado en sí mismo, sino mediante las sinergías que pueden reportar a otras industrias como la automoción-. No obstante, Youngman dejó claro que el temido efecto burbuja que parece condenar a todos los mercados boyantes desde hace unas décadas no afectará a las tecnologías limpias. Su evolución es mucho más sostenida y “relajada” que el de otros nichos (la comparación con las puntocom de finales de los ’90 demostró que la evolución no es ni parecida). Además, el ciclo de adopción de las nuevas tecnologías “verdes” no ha hecho más que empezar en los mercados más importantes.

Sólo a partir de 2010 las tecnologías limpias han conseguido estabilizar la balanza entre los inversores -y consumidores- primerizos en este mercado y los inversores maduros. Así, el ejemplo más relevante es el lento proceso de adopción que la industria energética clásica (gasistas y petroleras) ha estado viviendo hasta llegar a las cleantechs. Por otra parte, los nodos de colaboración entre las diferentes empresas relacionadas con el sector (o que tienen algo que aportar o ganar con él) está viviendo una evolución rápida pero aún lejana a la de otras industrias como la biotecnología y la farmacéutica.

El Doctor Urban Keussen, vicepresidente senior de tecnología e innovación de E.ON para el Sur de Europa se encargó de analizar dónde innovar, cómo hacerlo y, sobre todo, con quién. Después de presentar la compañía (uno de los gigantes europeos de la energía con más de 30 millones de clientes, 78.000 empleados y unos ingresos que superan los 90.000 millones de euros), Keussen explicó que la relación con los consumidores ha cambiado desde hace unos años en el sector. Frente al paradigma “la empresa genera y el cliente sólo consume” se presenta una relación de interdependecia entre las diferentes formas de generación y unos clientes que tienen más claro qué tipos de energía quieren consumir y, sobre todo, gracias a un mercado liberalizado, unos clientes que pueden elegir a quién consumir su energía.

Las energías renovables, el almacenamiento limpio de energía, la flexibilidad a la hora de crear los mix energéticos de cada región y cada empresa así como la implantación (en un futuro mucho más cercano de lo que pensamos) de los hogares inteligentes así como de redes inteligentes (de consumo y de generación) tendrán una incidencia definitiva en la consecución de una mayor eficiencia energética.

Asimismo, Keussen mostró que una de las mejores herramientas de crecimiento para empresas como E.ON consiste en compartir su know-how y su enorme red de innovación a inversores y otras empresas interesadas en desarrollar sus propios proyectos limpios. En palabras del Doctor, E.ON está buscado el modo en el que cambiar completamente el mercado de modo que pueda convertirse en un negocio mucho más sostenible desde la generación hasta el consumo final.

Xabier Viteri, CEO de Iberdrola Renovables, explicó al auditorio la apuesta que la empresa vasca está llevando a cabo en la instalación de sistemas de generación limpios en todo el mundo. Así, la potencia instalada de energía eólica o solar se ha multiplicado por tres en menos de una década y la dependencia de la matriz (Iberdrola) de combustibles fósiles y no renovables ha disminuido enormemente lo que la ha ayudado a convertirla en una de las empresas energéticas con un modelo más sostenibles.

Viteri también reflejó el enorme reto que supone para las empresas del sector la enorme crisis económica (financiera y de crédito) que está azotando Europa y que está ralentizando el paso de las energías clásicas (y más contaminantes) a las limpias que, aunque a largo plazo suponen un enorme ahorro en los costes de generación y por lo tanto en el precio final, requieren una inversión inicial considerable. El mejor ejemplo: la energía eólica está a punto de ser tan rentable en cuanto a costes de generación como las energías clásicas gracias a la amortización que permite un proceso de implantación mucho más dilatado en el tiempo.

Sin embargo, no es oro todo lo que reduce. La generación de energía eólica offshore se encuentra en una dura encrucijada: o consigue reducir costes drásticamente (ahora ronda la imposible cifra de 120€/mVh) o los grandes consorcios deberán considerarla un tipo de energía no rentable.

Asimismo, otras industrias relacionadas con la microgeneración, los sistemas de almacenamiento de tecnología y, sobre todo, las grandes condumidoras -Viteri destacó el papel del coche eléctrico y del transporte como clave para potenciar el desarrollo de las tecnologías limpias- serán definitivas mediante la creación de “redes inteligentes”.

El máximo resonsable de Iberdrola Renovables tampoco se olvidó del papel de la inversión en el desarrollo del sector de las tecnologías limpias: desde la “descarbonización” (el abandono de los finitos combustibles fósiles), la apuesta por otras fuentes energéticas (como el gas de pizarra) así como una mayor flexibilidad tanto de las empresas como de las instituciones (a las que demandó una mayor implicación) serán determinantes en la llegada a la eficiencia energética.

20130417-112237.jpg


16
abr 13

CleanTech Forum, lugar para la esperanza y el optimismo

Hoy ha comenzado la novena edición del CleanTech Forum para Europa con Bilbao como escenario. El primero de los encuentros de este tipo en Euskadi -y que tiene como marco incomparable el Palacio de Congresos Euskalduna, toda una metáfora de cómo era Bilbao, Bizkaia y Euskadi y hacia dónde quieren ir- contará con unos 470 asistentes (entre ponentes, colaboradores y medios acreditados) entre los que destacan Richard Youngman (Director para Asia y Europa del CleanTech Group) o Nandini Basuthakur (vicenpresidenta de Opower para Europa, Oriente Medio y África).

En la primera exposición del día (titulada “Líderes, optimistas y pensadores: bienvenidos al futuro de la innovación de las tecnogías limpias), Peter Adriaens, mostró su preocupación por cómo engranar el desarrollo económico y el desarrollo sostenible. La pugna entre la búsqueda de beneficios del capitalismo se muestra en muchas regiones del mundo como la principal amenaza para la expansión de las tecnologías verdes. Es por ello que desarrollar métodos eficientes de crecimiento económico se presenta como una meta clave en los países en desarrollo -los BRICS, por ejemplo, son uno de los pocos motores económicos que siguen funcionando a pleno rendimiento frente al estancamiento de las economías del antiguo Primer Mundo- para que nuestro planeta tenga su futuro asegurado. En opinión de Adriaens -Profesor de Ingeniería Medioambiental y Estrategia Empresarial de Tecnologías Limpias de la Universidad de Michigan- abogó por apostar sin miedo por las nuevas tecnologías (TICs) como medio para asentar, desarrollar y dar a conocer las posibilidades de las tecnologías verdes en todos los rincones del planeta. Las tecnologías limpias (y la economía sostenible) no deben ser un fin, sino una herramienta indispensable para generar una sociedad más desarrollada y responsable con un crecimiento económico sostenible.

Nicholas Parker, uno de los fundadores del CleanTech Group, dejó claro la necesidad de apostar por aumentar la transferencia de conocimiento entre los generadores de energía (el Sur como poseedor de los recursos) y los principales consumidores (Europa, Estados Unidos, los gigantes del Sudeste Asiático) para asegurar la sostenibilidad del sistema. El trasvase de capitales (no sólo financiero sino también humano) y de nuevos conocimientos permitirá una globalización justa del modelo -crear clusters y hubs de tecnologías limpias que sean capaces de mostrar a las economías de cada región el tipo de empresas y el modelo económico más viable para cada entorno-. Las CleanTechs deben constituirse como un “idioma universal y global” que nos ayude a caminar hacia una economía mejor -lo que debería resultar también en una sociedad mejor-.

Las nuevas tecnologías (las tecnologías limpias en especial), la investigación, la inversión, la innovación en el mercado, las nuevas industria -y la conversión industrial- y la visión de futuro serán claves desde el presente para hacer que las tecnologías verdes sean una realidad que se traduzca en una economía sostenible global.

Fred Chang, Director de Hua Feng Capital y miembro del CleanTech Group, fue el encargado de mostrar los grandes retos a los que se enfrentan los proyectos limpios en el actual escenario de crisis económica. El papel del los grandes fondos de inversión (donde el gigante chino tiene un papel más relevante que nunca), así como las oportunidades de negocio en mercados emergentes (de nuevo la segunda economía mundial tiene un papel estrella) se presentan como la gran oportunidad de futuro -y presente- para cualquier proyecto “verde” serio.

Sea cual sea el área de trabajo o de innovación de las empresas (solar, eólica, hidráulica, etc.) mercados y clientes como China (que dentro de poco será el primer demandante de energía del planeta por delante de Estados Unidos) serán fundamentales por su impacto, sus expectativas de crecimiento y su capacidad de inversión. Además, Chang mostró el cambio del país de consumidor pasivo de energía (limpia o no) hacia una estrategia que lo ha convertido en un “early adopter” y, sobre todo, el destino más apetecible para casi todos los proyectos de energías limpias del planeta.

La nota más interesante la puso Nandini Basuthakur, quién se enfrentó al auditorio con una misión casi imposible: cambiar la percepción del negocio energético como algo “aburrido” hacia un universo atractivo (“Making Energy Sexy”). La representante de Opower explicó la necesidad de educar a la población con mensajes que nos ayuden a gestionar mejor la energía. El sentido de comunidad siempre muestra mejores resultados que los lemas sobre el ahorro económico o la responsabilidad medioambiental individual. Las recomendaciones entre amigos, en las redes sociales, con familiares, etc… el ámbito social permitirá una transformación más eficiente toda vez que los estudios demuestran, casi siempre, que esos pequeños cambios en las comunidades acaban redundando en pequeñas revoluciones sociales… Y en disminuciones del consumo de hasta el 6%, según un estudio de la Hewlett Foundation.

La mandataria de la empresa premiada este año también habló de un futuro -que ya están construyendo ahora- donde los dispositivos que ahora llevamos en el bolsillo (un iPhone, una tableta, el internet de las cosas nos enseñará a gestionar mejor nuestro consumo y nuestros recursos). La domótica futurista que hasta ahora sólo aparecía en el cine o en anuncios futuristas de las marcas tecnológicas son ahora una realidad factible que se da la mano con el desarrollo sostenible y que nos ayudará a crear un mundo mejor.

Hay lugar para el optimismo en el escenario económico más duro que vive nuestro Viejo Mundo desde la Segunda Guerra Mundial. Sobre todo porque cuando desplegamos un mapamundi de las tecnologías limpias gran parte de los proyectos más interesantes están a este lado del Atlántico. Desde hoy Bilbao también tiene un lugar destacable en ese esperanzador planisferio. Gracias Innobasque.

20130416-211317.jpg


27
feb 13

Movilidad, cuestión de cifras

Con el comienzo del Mobile World Congress llega el baile de cifras. La industria más pujante del planeta nos trae todas las novedades (a pesar de que haya ilustres ausentes como Apple y que otras empresas como Samsung se guarden sus mejores bazas para sus shows privados) y, sobre todo, los analistas y gurús nos traen cifras del negocio que, año tras año, no dejan de sorprendernos.

 

 

Motor económico


Probablemente, cuando Steve Jobs tuvo en su mano el prototipo definitivo del primer iPhone allá por 2007, pensara en el golpe de efecto que supondría frente a la competencia de Apple. Teniendo en cuenta sus dotes de visionario de los negocios, es probable que creyera que también podría cambiar la cara de la industria de la telefonía. Lo que seguro no pensó era que tenía en la mano la semilla de un enorme negocio que, en sólo cinco años, podría suponer el 2,2% del PIB mundial.

 

Durante 2012 los ingresos totales del sector móvil alcanzaron los 1,6 billones de dólares. Esta cifra, en sólo cinco años, llegará a los 2,6 billones de dólares gracias a las reinversiones que las tecnológicas harán en el negocio (se estima que rondarán los 1,1 billones de dólares durante este lustro). Estas cifras, además, se traducirán en 2,2 billones de dólares en impuestos y cotizaciones hasta ese año. El ritmo de crecimiento será el más rápido de todo el panorama económico.

 

Estas cifras, que aparecen en el informe “La economía móvil en 2013” del GSMA -la agrupación que engloba la mayor parte de las operadoras mundiales y que organiza el Mobile World Congress- palidecen con otras como el número de personas abonadas a servicios móbiles (3.200 millones, en 2018 se alcanzarán los 4.000 millones); el número de conexiones M2M (máquina a máquina) que rozaron los 7.000 millones y que en poco tiempo superarán los 10.000 millones, o que las conexiones de banda ancha superaron los 1.600 millones y que en 2017 romperán la barrera de los 5.000 millones.

 

Dentro de un lustro el peso de la conectividad se moverá al eje Asia-Pacífico donde se llevarán a cabo más de la mitad de las conexiones. Europa y Norteamérica mantendrán el 22% y el 4G supondrá el 20% de los nexos a la red de redes.

 

 

Movilidad inteligente

 

Precisamente los herederos del primer iPhone (es cierto que hubo otros smartphones antes, pero el que marcó un antes y un después fue, sin duda, el de la manzana) serán los que marquen el ritmo en el negocio móvil. Mucho más que las tabletas. Este año se han comercializado 122 millones de móviles “normales”. En 2016 la cifra se desplomará hasta 58 millones. La cifra de smartphones llegará hasta los 1.342 millones. Si a esto le unimos la venta de tabletas y portátiles la cifra se dispara a más de 2.600 millones.

 

Las tabletas serán, según el estudio que Canalys ha presentado en el MWC, las que más crezcan porcentualmente (pasando de 114 millones vendidas este año a más de 380 millones en tres años) y también las que servirán para marcar la supremacía de iOS y Android sobre Windows que parece no conseguir reengancharse al universo móvil.

 

En cuanto a datos, la proliferación de los smartphones ha hecho que el tráfico se haya multiplicado. De hecho, el tráfico total registrado en 2012 fue mayor que el de todos los años anteriores juntos desde que existe la telefonía celular. El ritmo de crecimiento será de un 66% anual durante el próximo lustro y, dentro de poco, Japón dejará de ser el único país donde las operadoras facturan más por el tráfico de datos que por el de voz.

 

Todo esto tendrá un impacto importante en la maltrecha economía mundial y en el desempleo. En sólo cinco años se prevé crear hasta 1,3 millones de nuevos empleos relacionados con el ecosistema móvil. Para ello el informe dice que es necesario que las operadoras tengan un acceso menos restringido al espectro radioeléctrico y que el marco regulatorio del mercado sea más estable y esté mejor definido.

 

 

¿Dónde estamos?


La duda que nos surge es dónde nos encontramos nosotros en la carrera de la economía móvil. El Estado tiene una economía por reciclar con casi 6 millones de parados y una ausencia casi total de nuevas industrias. Todas estas cifras de crecimiento, riqueza y empleo vienen amparadas por la creación de conexiones más rápidas y fiables que sean capaces de soportar la demanda de datos: se trata de las conexiones LTE o 4G.

 

Curiosamente, aunque el Estado fue uno de los países que más rápido hizo la transición a las conexiones 3G, todo parece indicar que, salvo nueva legislación, las operadoras retrasarán lo máximo posible el salto a las 4G. De momento, el Ministros de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, anunció ayer en Barcelona que el Ejecutivo “hará lo posible” por adelantar el dividendo digital -esto es, la liberación de frecuencia de televisión para la implementación del 4G- para posibilitar la llegada de las conexiones ultrarrápidas.

 

Espera que el 1 de enero de 2014 “con alta probabilidad” ya se haya hecho la migración… Esperemos que, por lo menos sea antes de 2015, ni nuestra economía ni nuestra sociedad pueden permitirse perder también este tren.