Tesla, ¿burbuja o milagro?

La noticia saltó hace algo más de una semana: Tesla, el famoso fabricante de modelos eléctricos y semiautónomos de lujo, alcanzaba una capitalización bursátil superior al de General Motors y Ford convirtiéndose en el constructor estadounidense más valioso para los inversores. Una compañía pequeña -más adelante compararemos sus cifras- que adelanta en poco tiempo a dos fabricantes centenarios con una enorme implantación en todo el planeta y que durante décadas han representado el savoir faire de Detroit.

Precisamente por ello son cada vez más los que hablan de que el milagro de Tesla es más bien una enorme burbuja que, si no se gestiona correctamente puede retrasar durante años el necesario vehículo eléctrico.

A favor del fabricante del Model 3 está su experiencia superando a rivales teóricamente mejor posicionados que él en mercado. Fisker, por ejemplo, parecía llamada a abanderar la revolución limpia pero ni consiguió implantarse en el mercado ni tampoco una base de clientes (y fans) tan amplia como la de Tesla.

Los que acusan a la empresa de perder millones de dólares trimestre tras trimestre pueden ser respondidos que la empresa desarrolla modelos de alto valor añadido y que su filosofía está mucho más cerca del de una start up (siempre lanzando productos y servicios en beta) que de la de un fabricante convencional. El sistema autopilot se lleva gran parte de los recursos, así como la construcción de las fábricas de baterías, el sistema de supercargadores y el desarrollo de nuevos modelos sin plataformas previas.

Finalmente, gran parte de los inversores consideran que Tesla no es solo un fabricante de coches. O al menos, no quiere ser solo eso. La adquisición (muy criticada) de SolarCity, dejó claro que la empresa quiere reformular la gestión energética de los hogares y cómo surtimos de energía nuestra vida: desde la vivienda hasta el transporte.

La empresa liderada por Elon Musk ha adquirido cierto halo de mito similar al de otras tecnológicas de Silicon Valley. Especialmente Apple. De este modo, para millones de consumidores parece el único fabricante de coches eléctricos cuando realmente no es así. De hecho, si durante 2016 los californianos comercializaron 76.000 unidades de sus dos modelos, la Alianza Renault-Nissan vendió 94.000 con los accesibles Renault Zoe y Nissan Leaf a la cabeza.

¿Significa esto que es el único fabricante de modelos eléctricos de alta gama? Tampoco. BMW por ejemplo tiene el i3 -si bien es cierto que es más pequeño-, Daimler, Ford, Mitsubishi, General Motors o PSA también tienen otros modelos aunque no han puesto demasiado interés en su desarrollo y, sobre todo, no tienen aún el grado de autonomía -tanto distancia como autopilotaje- de sus dos modelos.

Sin embargo, lo más preocupante es el balance de la empresa. A pesar de su implantación en el mercado, del valor de su marca, de la cotización de su acción y de sus expectativas de crecimiento, Tesla es una máquina de perder dinero mientras que sus dos rivales estadounidenses, saneados después de la crisis que sufrieron a finales de la anterior década, se muestran como dos empresas con un alto ratio de beneficio por vehículo vendido.

Si a esto le sumamos que Tesla ya no está sola en el mercado (start ups como Faraday y Lucid se antojan como rivales igual de viables en cuanto a sostenibilidad y autonomía y mucho más apetecibles para ser potenciadas por un constructor tradicional por su menor deuda y su dimensión más reducida) la inversión en la empresa de Palo Alto ya no parece tan segura.

Es por ello que podemos considerar que Tesla es una burbuja tan solo si lo miramos como un fabricante de automóviles eléctricos y no como una empresa de servicios de energía limpia. Del mismo modo que Steve Jobs consiguió hacer que el mercado dejara de ver Apple Computer como una empresa de ordenador y la reformuló como Apple: una empresa que ofrece un ecosistema tecnológico.

Lo único que es seguro es que, con burbuja o sin ella, Tesla era el fabricante que el mercado necesitaba para que los constructores tradicionales se dieran cuenta de que existe otra forma de hacer las cosas y para que los consumidores entendieran que un modelo de movilidad sostenible es posible independientemente de lo que las automovilísticas y las energéticas quieran o tengan planeado para seguir lucrándose a costa de nuestra comodidad y el planeta.

Binary Soul, tres años de innovación

No es fácil crear una empresa en plena crisis. Mucho menos que sea en un sector tan cambiante y competitivo como el tecnológico -bien sea su hábitat el de los videojuegos, la virtualización o la gamificación-. Y más complicado aún hacer que sobreviva con proyectos de lo más diverso durante tres años. El equipo de Binary Soul no solo lo ha conseguido sino que afronta este nuevo año con multitud de retos y proyectos tan complejos como ilusionantes.

2016, el segundo año de vida de la empresa -se fundó en marzo de 2014- ha estado marcado por proyectos de varios campos que demuestran la versatilidad de la start up bilbaína. En primer lugar destaca el lanzamiento del segundo capítulo de la aventura Sorginen Kondaira: Sorginen Erronkak, disponible para equipos iOS y Android es todo un ejemplo del compromiso de la empresa con la cultura vasca, con el ocio digital y con el aprendizaje de los más pequeños.

Una herramienta que ha obtenido reconocimiento con varias nominaciones a premios y una buena acogida por parte del público. Además, ha demostrado la capacidad de Binary Soul para saltar a nuevas plataformas de entretenimiento. Asimismo, Sorginen Kondaira, la primera aventura para PC,  ya ha conseguido su acceso a la plataforma online Steam tras conseguir los apoyos suficientes en la campaña lanzada en Greenlight, y en las próximas semanas publicará la nueva versión del juego con el que difundir la cultura y mitología vasca a todo el mundo.

En la misma línea, el estudio ha presentado Ferox Anima, un innovador y original multijugador online que combina elementos de otros géneros y donde la comunidad de jugadores será especialmente importante.

Como hemos dicho, la firma también ha querido dejarse ver en la industria con una aplicación desarrollada para Iraupen con la colaboración de Soom Studio. El programa, también para Android e iOS y llamado Vívelo permite a los usuarios conocer el catálogo de la empresa vasca dedicada a la importación y maquinaria industrial. Una herramienta que permite trabajar con realidad aumentada y conocer mejor a una de las referencias de la industria 4.0 de nuestro entorno.

2017, desarrollando lo aprendido

Los proyectos con los que la cooperativa afronta este 2017 son igual de prometedores. Por un lado destaca Gamified Training System. Una potente aplicación que permite formar y capacitar operarios a través de un sistema interactivo que emula distintos tipos de procesos industriales. El programa cuenta con un conjunto de sistemas de fabricación que recrean útiles y máquinas en diferentes puntos de la línea de montaje y es totalmente adaptable a las necesidades del usuario.

Además, la experiencia adquirida en el desarrollo de juegos y virtualización permitirá a la empresa dar el salto a otros mercados como el comercial con el desarrollo de escaparates interactivos con los que las tiendas no solo podrán estar “abiertas 24 horas” sino que podrán tener un potente gancho y elemento diferenciador respecto a su competencia. Desarrollado para cualquier tipo de comercio sin importar el sector minorista al que se dedique, la propuesta se antoja como el siguiente paso dentro del consumo 3.0.

Todo ello serán los aperitivos de un conjunto de proyectos relacionados con experiencias virtuales en los que la empresa demostrará su saber hacer gracias a proyectos anteriores como Euskal Herriko Pilota Birtuala y en los que seguirá siendo punta de lanza dentro del sector en Euskadi.

Para los amantes de los juegos, se verán progresos y nuevas pinceladas en el desarrollo de Ferox Anima, y quizás alguna otra sorpresa más.

Además, desde la cooperativa se ha presentado la nueva web corporativa, más funcional y atractiva tanto para conocer los proyectos de la empresa como para conocer todas las noticias relacionadas con la actividad de la start up. Un cambio que se irá desgranando con nuevos contenidos y secciones a lo largo de las próximas semanas.

Como hemos dicho, un año de lo más prometedor. Zorionak Binary Soul.

Impulsando PYMES, potenciando el tejido empresarial

El pasado 8 de marzo la Alhóndiga fue testigo del primer encuentro Impulsando PYMES de este 2017. El evento, nacido en 2011, se ha convertido en la referencia en cuanto a la difusión de conocimiento empresarial, innovación, así como de know how en ámbitos como las nuevas tecnologías -y sus posibilidades para crear nuevas oportunidades de negocio-.

En un escenario en el que las PYMES representan el 99,88% de la demografía empresarial estatal y en las que el sector servicios (más del 57%) y el comercio (el 24%) son los sectores más importantes, es necesario conseguir sinergias entre ellas y, sobre todo, crear plataformas que las conviertan en entes competitivos frente al proceso de concentración empresarial que se está viviendo en otros países.

Las pequeñas y medianas empresas suponen el 66% del empleo en el Estado y también son la principal fuente de proveedores de las denominadas “empresas tractoras” lo que deja claro su papel como elemento crítico no solo como motor para la recuperación económica sino como principal baza de la economía.

De este modo, propuestas como la de Impulsando en la que se permite la creación de redes entre diferentes empresas de todos los sectores gracias a su potente networking se antojan mucho más que recomendables para que cada firma pueda ir ganando “músculo” y tejiendo una red de contactos crítica.

Los números son francamente interesantes: más de 20.000 participantes en 67 ciudades y un eco de más de 5.000 apariciones en todo tipo de medios de comunicación tanto especializados como generalistas.

El apoyo de las grandes empresas

Como hemos dicho, las pequeñas y medianas empresas son una parte fundamental del tejido productivo y el empleo en el Estado. Además, también son importantes proveedores de las grandes compañías que necesitan de la agilidad y capacidad de innovación de las más pequeñas.

Por eso la iniciativa Impulsando PYMES cuenta con el apoyo de tres grandes compañías dentro de su plataforma. Se trata de Endesa, Vodafone y Mercedes Benz que premian, respectivamente, la sostenibilidad y eficiencia energética; la capacidad de transformación digital; y la innovación en materia de movilidad.

Un claro reflejo de que, en pleno auge de la globalización, la capacidad de cambiar el entorno sigue siendo la gran baza de este perfil de pequeñas compañías. Además, Santander, AXA, Ecoembes, JCDecaux o GoFit son otras de las empresas impulsoras que buscan mantener un ecosistema tan diferenciado como el estatal y de potenciar la economía colaborativa entre grandes y pequeñas compañías.

Noticia recomendada por Binary Soul

PSA-Opel, ¿qué hay detrás de la compra a General Motors?

Los rumores saltaron la semana pasada y han cristalizado hace pocas horas: el grupo francés PSA (matriz de Peugeot, Citroën y DS) ha adquirido la histórica Opel (y su filial británica Vauxhall) a General Motors por 2.200 millones de euros. Un movimiento que convierte a la empresa francesa dirigida por Carlos Tavares en el segundo grupo europeo -por detrás del Grupo VAG y por delante de la Alianza Renault-Nissan- con una cuota de mercado del 16%.

La noticia puede sorprender por parte de los franceses (más adelante veremos que no es movimiento tan inesperado) pero no desde el gigante de Detroit. General Motors pasó hace una década por un duro proceso de saneamiento (el grupo quebró, fue rescatado por la Administración Obama y muchas de sus marcas históricas fueron cerradas o vendidas).

Todas sus filiales deficitarias salieron del grupo a excepción de Opel. El motivo fue que no consiguieron una oferta de compra atractiva para una empresa centenaria que aunque tenía pérdidas atesoraba una enorme red comercial, una cuota de mercado del 6% en el continente, el prurito Made in Germany -una garantía de venta-, una importante cartera de patentes y el respaldo del Gobierno Alemán en las negociaciones. Todo ello hizo que a última hora GM rompiera sus negociaciones con el gigante austriaco de los componentes Magna y su socio ruso Sberbank.

Sin embargo, los números han podido más que las patentes, la tecnología o la red comercial: durante 2016 la empresa de Rüsselsheim tuvo unas pérdidas de 257 millones de dólares. El acumulado desde el año 2000 asciende a más de 15.000 millones. Demasiado para una empresa -GM- que ha cambiado de estrategia: lo más importante ya no es tener un enorme volumen de coches construidos (como las ventas de coches no son fiables, se considera el mayor fabricante al que más automóviles ensambla) sino que cada unidad sea rentable.

El complicado “quién es quién” entre los fabricantes de coches antes de la venta de Opel a PSA

La venta, sobre el papel, le alejará de la lucha por el trono (que está en manos de VW a solo 100.000 unidades de Toyota) y, sobre todo, la sacará del mercado europeo, pero le hará tener más beneficios. Sobre todo porque podrá abandonar el mercado y competitivo mercado europeo -la mayoría de los coches que se comercializan son compactos o subcompactos y dejan poco margen de beneficio- y eliminar el efecto Brexit de sus cuentas.

Con esos datos, ¿por qué la compra Peugeot-Citroën? La empresa más antigua del sector pasó a principios de década por un momento muy complicado. La sobreexposición al mercado europeo y la crisis hicieron que la empresa entrara en barrena y, después de pérdidas multimillonarias (5.000 millones en 2012 y 2.227 millones en 2013) la familia Peugeot tuviera que pedir ayuda y que tanto el Estado francés como la china Dong Feng -su socia en la entrada en el mercado chino- se hicieran con un 14% del capital cada una y abordaran la deuda.

El primer paso fue colocar a Carlos Tavares como CEO. No hace mucho tiempo The Wall Street Journal explicaba que hay dos tipos de estrategas empresariales: por un lado están los “consolidadores” como Carlos Goshn, encargado de convertir Renault (mediante su alianza con Nissan) en un gigante mundial con presencia en todos los mercados y una importante carga tecnológica en todos sus modelos y al que apodan “Le Cost Killer” (el exterminador de costes) o Sergio Marcchione, del grupo FIAT Chrysler. Su objetivo es crecer a toda costa consolidando su posición en el mercado. Y para ellos el tamaño importa.

Por otro lado están directivos que entienden que lo importante es maximizar los beneficios del grupo. Sin importar el tamaño. Ese ha sido el secreto por el que Ford pudo salir de la crisis sin ayuda pública, el motivo por el que Honda es uno de los pocos fabricantes independientes que no ha caído en las garras de un grupo mayor o la propia General Motors, gestionada por Mary Barry y consciente de que una retirada a tiempo de un mercado maduro es una buena decisión para evitar problemas a futuro. (Ya retiraron Chevrolet hace meses).

Tavares es de los primeros. Su objetivo es ganar suficiente músculo para poder estar en varias guerras comerciales a la vez. Aunque PSA es muy relevante en Europa y ha conseguido tener cierto prestigio en China, no es un actor global importante. La propia Renault-Nissan a la que superará en Europa tras la suma de Opel es mucho más relevante gracias a la enorme presencia de Nissan en Estados Unidos, Latinoamérica y Asia.

Países en los que el grupo PSA tiene fábricas

Además, el grupo francés es el retrato robot perfecto de la industria continental: está sobreexpuesto al diésel y, por tanto, al dieselgate. Su apuesta por los motores HDi hizo que incluso los de gasolina corrieran peligro en su catálogo hace poco más de un lustro. Y, a pesar de los esfuerzos de Citroën por presentar modelos con sistemas híbridos, la distancia que les separa de Toyota, Honda, Tesla y compañía se antoja enorme. Salvo que pudiera entrar parte del know how de los rivales. Léase los Ampera-e, modelos de coste asequible que se han desarrollado junto con Chevrolet y que están anunciados en la web de los alemanes.

Los analistas dudan de si General Motors, que actualmente tiene como socia a la propia PSA en varios proyectos cederán esa tecnología. Aún así, es evidente que Opel tiene experiencia y estructura en desarrollar modelos eléctricos “vendibles”, algo con lo que los franceses, a día de hoy, sueñan. En cualquier caso, Tavares defiende que las enseñas son compatibles entre sí: Opel es fuerte en Alemania y Reino Unido, donde PSA no lo es. Por eso, aunque compitan en los mismos sectores del mercado, las sinergias técnicas harán rentable la unión.

La última duda que nos surge es cómo afectará esto al equilibrio de poder en el continente en el importante sector automotriz (el gran motor industrial europeo). Después de la espantada de FIAT el negocio queda en manos de alemanes y franceses. Y aunque parece que los primeros cuentan con ventaja gracias a la enorme fuerza de Volkswagen, la reputación de Daimler y BMW y su desarrollada industria auxiliar, la entrada de Opel en PSA y el continuo crecimiento de Renault hacen que Berlín ya haya salido a la palestra para mostrar sus impresiones por el proceso de integración.

Oficiosamente Merkel prefiere una Opel viento en popa en manos francesas antes que una que acumula pérdidas en manos americanas -son más difíciles de influenciar-. Tavares ha anunciado que los 18.000 puestos de trabajo de las factorías germanas están a salvo y parece que las plantas en el Estado: Figueruelas y Vigo (PSA) tampoco corren mucho riesgo. No así las de Vauxhall en Reino Unido. Al fin y al cabo, España y Alemania son aliados estratégicos dentro de la UE y los ingleses han preferido seguir su camino.

Ahora es momento de negociaciones entre empresas, gobiernos, trabajadores y sindicatos. Hora de reordenar las empresas -que seguirán siendo “independientes” y posicionarlas en el mercado. No hace mucho hablaba Karl-Thomas, CEO de Opel, de la posibilidad de que la empresa se quedara como un fabricante solo de eléctricos y vehículos limpios incluso dentro de GM, una suerte de Tesla europeo. Las condiciones de la compra y otras que pudiera llevar a cabo PSA (que está interesada en Proton, la malaya propietaria de Lotus) así como su nuevo rol como cazador y no como presa, determinarán el futuro a medio plazo de la industria europea.

GAIA 2017-2020, Euskadi apuesta por las TIC

El pasado miércoles 15 de febrero la Asociación de Industrias de las Tecnologías Electrónicas y de la Información del País Vasco, GAIA, presentó su plan estratégico para el periodo 2017-2020. Durante el acto, se pudo constatar la apuesta del cluster por las nuevas tecnologías y por convertir el sector TEIC en referente europeo y mundial.

Así, la presentación de las cifras del anterior plan cuatrienial demostró la buena salud del mismo a pesar de haberse desarrollado durante la parte más dura de la crisis económica: crecieron tanto la facturación como el empleo y tan solo la inversión en I+D se resintió en un escenario donde los recortes fueron la tónica en todas las economías continentales.

Apoyadas por la Industria 4.0, la biociencia y las sinergias con las industrias culturales y creativas, el plan 2013-2016 permitió consolidar una serie de colaboraciones interempresariales que permite confiar en un periodo mucho más floreciente hasta 2020 apoyados en una mejor situación económica, y en la puesta en marcha de diferentes estrategias en busca de la especialización inteligente de la industria.

Las metas del nuevo plan estratégico son ambiciosas: hacer que siga creciendo esa especialización inteligente en el que las empresas TEIC son capaces de dar soluciones personalizadas a las demandas de otros sectores; la internacionalización para potenciar la competitividad del conjunto del sector y multiplicar la integración con otros sectores para ganar capacidad financiera, humana y logística. Integrar conocimientos y tecnología permitirá dar un salto cualitativo a la economía de la región.

Bajo la idea de “Smart Industry, Smart Territory, Smart Society” se busca que el empleo del sector crezca un 25%, la inversión en I+D+i un 20% y las exportaciones un 35%. Cifras ambiciosas pero posibles gracias al rápido desarrollo tecnológico y a la capacidad de adaptación que por ahora están mostrando las empresas.

Smart Industry busca la revolución de la industria a través de la transformación digital: desde la automatización de procesos hasta productos inteligentes pasando por servicios telemáticos bajo demanda para los clientes. Smart Territory busca el desarrollo de las ciudades y territorios con una Administración y unos servicios públicos digitalizados y accesibles. Smart Society es el resultado de la digitalización de los modelos sociales incluidas las relaciones interpersonales.

La herramienta principal será la colaboración inter e intra cluster. Gracias a ellas se crearán cadenas de valor que permitan desarrollar soluciones singulares, reconocidas y respaldadas. El papel de Elkargi como financiador será fundamental para el desarrollo de estrategias TEIC e innovación 4.0. Así, también se pondrán en marcha programas de mecenazgo en las que empresas con experiencia apoyarán a las start ups para desarrollarse (y a sus proyectos más ambiciosos) con el apoyo de entes públicos.

Por último, el papel de los Labs será fundamental al definirse como un espacio físico en el que se buscará acercar nuevas tecnologías y propuestas tanto a diversos mercados como a la sociedad. Basquegame, por ejemplo, se antoja como una infraestructura en el que el sector del videojuego vasco podrá demostrar su enorme capacidad para reformularse como clave en los procesos de gamificación en las empresas. Una potente herramienta de capacitación y transferencia de información en el que, además, las start ups podrán testar nuevos sistemas y tecnologías antes de incorporarlos a su cadena de valor.

Tomás Iriondo, director general y coordinador en GAIA nos desgranó, además, algunas de las claves de ese plan estratégico a corto plazo. Preguntado por la inminente Hannover Messe, la feria industrial más grande del mundo con más de 6.000 expositores y de 200.000 visitantes, Iriondo recalcó que el “factor diferencial de la propuesta vasca en la feria es la flexibilidad y el pragmatismo que las PYMES vascas pueden ofrecer en el mercado”. De la colaboración de las diferentes PYMES surge la posibilidad de “crear resultados a medida, bajo demanda, a las necesidades del mercado y otras empresas que los grandes no siempre pueden dar”.

Uno de los ejemplos que recalcó fue el de la Basque Open Innovation Platform que busca crear un “ecosistema industrial vasco” en la que estén conectadas las “empresas tractoras, los innovadores, la Administración, los Parques Tecnológicos, la universidad y las empresas”. Un factor diferencial ya que, si la Industria 4.0 requiere de una integración vertical, el desafío de seguir siendo competitivos requiere también de una “integración horizontal”. Para ello será necesario, según el coordinador, “tender puentes digitales, conectores en las fases de preproducción, producción y post producción”. Para ello, las TEIC serán cruciales ya que la plataforma requiere de una “comunidad de desarrolladores con un claro espíritu territorial que potencien el ADN industrial de la sociedad”.

Para ello será necesario una readaptación de todos los actores económicos y, en este escenario, la industria del videojuego puede tener un papel fundamental. “Siendo conscientes de la imposibilidad de competir en el mercado tradicional de los videojuegos -donde el papel de Londres, Tokio o Los Ángeles parece indiscutible-, las empresas tienen la posibilidad de crecer mediante alianzas con la industria”. Para ello deben reenfocarse hacia “los serious games, la capacitación y el empleo de nuevas tecnologías como la realidad virtual y la realidad aumentada”. Y aquí es donde tendrá un papel relevante una herramienta como Basquegame donde todos podrán aprender de todos y podrán buscar alianzas estratégicas para ganar competitividad.

Noticia recomendada por Binary Soul