FX Interactive, el adiós más doloroso

Hay una generación de gamers que se enganchó gracias a juegos deportivos sencillos. Simuladores donde los gráficos no eran lo más importante sino vivir el deporte como lo hacían los profesionales. Sentir un equipo con todas las consecuencias: buenas al ganar -su desarrollo- y malas al perder (el posible despido).

El PC Fútbol, nacido de los informáticos de Dinamic Multimedia a la par que se desarrollaba la profesionalización (y masificación) del balompié en el Estado es, para muchos, el juego de fútbol. Sin embargo, después de que FX Interactive, uno de los grandes estudios estatales y caído en desgracia los últimos años, no haya podido afrontar la deuda de 54.702 con un antiguo empleado parece haber muerto para siempre.

El estudio lleva varias sentencias, como acredita el BOE, que le han condenado al pago de diferentes cuotas por la situación de parálisis mal gestionada que vivieron a finales de 2014 y que en vez de haberse solventado con un concurso de acreedores simplemente se alargó en el tiempo hasta que la empresa no fue capaz de generar los ingresos mínimos para cubrir deudas que no paraban de crecer.

De malas maneras la dirección de la empresa decidió un despido fulgurante de parte de la plantilla sin contar con que ésta -con razón- litigaría por las mensualidades adeudadas. Ese fue el momento de inflexión.

Ni siquiera la reformulación del juego que fue un tótem durante más de una década (y que se debería relanzar en 2018 bajo el nombre de Football Club Simulator) puede hacer pensar que FX Interactive saldrá airoso de una deuda de 1,1 millones de euros (pagos no atendidos e incidencias judiciales por más de 840.000 euros y embargos por más de 250.000).

FX Interactive nace como heredera de Dinamic Multimedia después del despido de los hermanos Ruiz quienes se unieron a Ignacio Gómez como socio capitalista y se llevaron consigo su creación: el PC Fútbol.

Su posicionamiento fue el de un estudio que desarrollaba juegos asequibles y que adaptaba éxitos de estudios extranjeros a nuestro mercado. Imperivm es, probablemente uno de los mejores ejemplos. Pero la crisis financiera de 2008, el desarrollo de plataformas como Steam, la crisis de ventas de los PC en favor de otros soportes donde no estaban (smartphones, tabletas o consolas) y la falta de títulos propios condenó a una empresa que en su momento álgido llegó a facturar más de 12 millones de euros.

En 2014, su año más duro la cifra se contrajo hasta el millón de euros. Ahora, a pesar de una última vía de contratación para relanzar títulos, la esperanza parece perdida y el PC Fútbol con el que aprendimos a ser managers durante los años 90 parece un buen recuerdo de una época muy lejana.

Uber, Apple amenazó con expulsarla de la App Store

Hay empresas que parecen abonadas al escándalo, aunque, sorprendentemente, consiguen parecer inmunes al mismo. Probablemente Uber sea el mejor exponente de este perfil de compañías gracias a las declaraciones y actuaciones de su polémico CEO y fundador, Travis Kalanick, así como por las declaraciones de ex trabajadores, denuncias de la competencia y demandas por prácticas poco éticas.

El último capítulo ha tenido como protagonista un rival con el que pocas start ups se atreverían a meterse: Apple. Según hizo público The New York Times hace unos días, los ingenieros de la empresa de vehículos encontraron una forma de espiar los hábitos de los usuarios de iPhone incluso si estos habían eliminado del dispositivo la aplicación de Uber.

Los de Cupertino se dieron cuenta y Tim Cook se reunió con Kalanick en diciembre de 2015 para advertirle de que o cesaban la práctica o estarían fuera de la App Store lo que les alejaría de 1.000 millones de usuarios potenciales. Kalanick no tuvo más remedio que ceder a la presión pues esa posibilidad hubiera supuesto un golpe probablemente mortal a la empresa.

Al parecer la historia no llegó más lejos… hasta que el medio neoyorquino la ha sacado a la luz para sumarse a la ola de escándalos que se suman a los de acoso por parte de ex trabajadoras, de mal trato del CEO a sus chóferes y, por supuesto, su eterna guerra con los taxis. La principal diferencia es que, por primera vez, el escándalo afecta directamente a sus usuarios.

Los ingenieros de Uber pusieron en marcha una práctica conocida como fingerprinting según la cual se asigna un código digital a cada terminal de modo que se podía rastrear el mismo aunque se eliminara la aplicación o incluso se reseteara a “modo fábrica” el iPhone. Esto es algo que está expresamente prohibido por Apple que no permite que ningún desarrollador lleve a cabo esta actividad en ninguna de sus aplicaciones.

Para que Apple no se diera cuenta, Kalanick pidió que emplearan una técnica llamada Geofencing alrededor de la sede de Cupertino. Esto hacía que los terminales ubicados en ese área -donde están los ingenieros encargados de revisar las apps- no fueran afectados por el fingerprinting y no descubrieran el problema.

Uber se ha apresurado a hacer público un comunicado en el que dice no haber hecho nada ilegal y que ha implementado el fingerprinting con el fin de prevenir un uso fraudulento de su aplicación: evitar que se pudiera instalar en terminales robados o que se pueda realizar un viaje muy caro con una tarjeta robada para, posteriormente borrar todos los datos del teléfono y no dejar rastro de la actividad delictiva.

Lo más llamativo es que en el comunicado no explican si han dejado de llevar esto a cabo a pesar de la prohibición explícita de Apple. Ellos consideran que solo potencian la seguridad de los clientes y evitan que se puedan realizar robos o transacciones ilegales.

Con el último escándalo sobre la evasión de impuestos todavía caliente, este parece una piedra más en el camino de una empresa que está abriendo demasiados frentes de batalla como para permanecer inmune a todos ellos.

Tesla, ¿burbuja o milagro?

La noticia saltó hace algo más de una semana: Tesla, el famoso fabricante de modelos eléctricos y semiautónomos de lujo, alcanzaba una capitalización bursátil superior al de General Motors y Ford convirtiéndose en el constructor estadounidense más valioso para los inversores. Una compañía pequeña -más adelante compararemos sus cifras- que adelanta en poco tiempo a dos fabricantes centenarios con una enorme implantación en todo el planeta y que durante décadas han representado el savoir faire de Detroit.

Precisamente por ello son cada vez más los que hablan de que el milagro de Tesla es más bien una enorme burbuja que, si no se gestiona correctamente puede retrasar durante años el necesario vehículo eléctrico.

A favor del fabricante del Model 3 está su experiencia superando a rivales teóricamente mejor posicionados que él en mercado. Fisker, por ejemplo, parecía llamada a abanderar la revolución limpia pero ni consiguió implantarse en el mercado ni tampoco una base de clientes (y fans) tan amplia como la de Tesla.

Los que acusan a la empresa de perder millones de dólares trimestre tras trimestre pueden ser respondidos que la empresa desarrolla modelos de alto valor añadido y que su filosofía está mucho más cerca del de una start up (siempre lanzando productos y servicios en beta) que de la de un fabricante convencional. El sistema autopilot se lleva gran parte de los recursos, así como la construcción de las fábricas de baterías, el sistema de supercargadores y el desarrollo de nuevos modelos sin plataformas previas.

Finalmente, gran parte de los inversores consideran que Tesla no es solo un fabricante de coches. O al menos, no quiere ser solo eso. La adquisición (muy criticada) de SolarCity, dejó claro que la empresa quiere reformular la gestión energética de los hogares y cómo surtimos de energía nuestra vida: desde la vivienda hasta el transporte.

La empresa liderada por Elon Musk ha adquirido cierto halo de mito similar al de otras tecnológicas de Silicon Valley. Especialmente Apple. De este modo, para millones de consumidores parece el único fabricante de coches eléctricos cuando realmente no es así. De hecho, si durante 2016 los californianos comercializaron 76.000 unidades de sus dos modelos, la Alianza Renault-Nissan vendió 94.000 con los accesibles Renault Zoe y Nissan Leaf a la cabeza.

¿Significa esto que es el único fabricante de modelos eléctricos de alta gama? Tampoco. BMW por ejemplo tiene el i3 -si bien es cierto que es más pequeño-, Daimler, Ford, Mitsubishi, General Motors o PSA también tienen otros modelos aunque no han puesto demasiado interés en su desarrollo y, sobre todo, no tienen aún el grado de autonomía -tanto distancia como autopilotaje- de sus dos modelos.

Sin embargo, lo más preocupante es el balance de la empresa. A pesar de su implantación en el mercado, del valor de su marca, de la cotización de su acción y de sus expectativas de crecimiento, Tesla es una máquina de perder dinero mientras que sus dos rivales estadounidenses, saneados después de la crisis que sufrieron a finales de la anterior década, se muestran como dos empresas con un alto ratio de beneficio por vehículo vendido.

Si a esto le sumamos que Tesla ya no está sola en el mercado (start ups como Faraday y Lucid se antojan como rivales igual de viables en cuanto a sostenibilidad y autonomía y mucho más apetecibles para ser potenciadas por un constructor tradicional por su menor deuda y su dimensión más reducida) la inversión en la empresa de Palo Alto ya no parece tan segura.

Es por ello que podemos considerar que Tesla es una burbuja tan solo si lo miramos como un fabricante de automóviles eléctricos y no como una empresa de servicios de energía limpia. Del mismo modo que Steve Jobs consiguió hacer que el mercado dejara de ver Apple Computer como una empresa de ordenador y la reformuló como Apple: una empresa que ofrece un ecosistema tecnológico.

Lo único que es seguro es que, con burbuja o sin ella, Tesla era el fabricante que el mercado necesitaba para que los constructores tradicionales se dieran cuenta de que existe otra forma de hacer las cosas y para que los consumidores entendieran que un modelo de movilidad sostenible es posible independientemente de lo que las automovilísticas y las energéticas quieran o tengan planeado para seguir lucrándose a costa de nuestra comodidad y el planeta.

Binary Soul, tres años de innovación

No es fácil crear una empresa en plena crisis. Mucho menos que sea en un sector tan cambiante y competitivo como el tecnológico -bien sea su hábitat el de los videojuegos, la virtualización o la gamificación-. Y más complicado aún hacer que sobreviva con proyectos de lo más diverso durante tres años. El equipo de Binary Soul no solo lo ha conseguido sino que afronta este nuevo año con multitud de retos y proyectos tan complejos como ilusionantes.

2016, el segundo año de vida de la empresa -se fundó en marzo de 2014- ha estado marcado por proyectos de varios campos que demuestran la versatilidad de la start up bilbaína. En primer lugar destaca el lanzamiento del segundo capítulo de la aventura Sorginen Kondaira: Sorginen Erronkak, disponible para equipos iOS y Android es todo un ejemplo del compromiso de la empresa con la cultura vasca, con el ocio digital y con el aprendizaje de los más pequeños.

Una herramienta que ha obtenido reconocimiento con varias nominaciones a premios y una buena acogida por parte del público. Además, ha demostrado la capacidad de Binary Soul para saltar a nuevas plataformas de entretenimiento. Asimismo, Sorginen Kondaira, la primera aventura para PC,  ya ha conseguido su acceso a la plataforma online Steam tras conseguir los apoyos suficientes en la campaña lanzada en Greenlight, y en las próximas semanas publicará la nueva versión del juego con el que difundir la cultura y mitología vasca a todo el mundo.

En la misma línea, el estudio ha presentado Ferox Anima, un innovador y original multijugador online que combina elementos de otros géneros y donde la comunidad de jugadores será especialmente importante.

Como hemos dicho, la firma también ha querido dejarse ver en la industria con una aplicación desarrollada para Iraupen con la colaboración de Soom Studio. El programa, también para Android e iOS y llamado Vívelo permite a los usuarios conocer el catálogo de la empresa vasca dedicada a la importación y maquinaria industrial. Una herramienta que permite trabajar con realidad aumentada y conocer mejor a una de las referencias de la industria 4.0 de nuestro entorno.

2017, desarrollando lo aprendido

Los proyectos con los que la cooperativa afronta este 2017 son igual de prometedores. Por un lado destaca Gamified Training System. Una potente aplicación que permite formar y capacitar operarios a través de un sistema interactivo que emula distintos tipos de procesos industriales. El programa cuenta con un conjunto de sistemas de fabricación que recrean útiles y máquinas en diferentes puntos de la línea de montaje y es totalmente adaptable a las necesidades del usuario.

Además, la experiencia adquirida en el desarrollo de juegos y virtualización permitirá a la empresa dar el salto a otros mercados como el comercial con el desarrollo de escaparates interactivos con los que las tiendas no solo podrán estar “abiertas 24 horas” sino que podrán tener un potente gancho y elemento diferenciador respecto a su competencia. Desarrollado para cualquier tipo de comercio sin importar el sector minorista al que se dedique, la propuesta se antoja como el siguiente paso dentro del consumo 3.0.

Todo ello serán los aperitivos de un conjunto de proyectos relacionados con experiencias virtuales en los que la empresa demostrará su saber hacer gracias a proyectos anteriores como Euskal Herriko Pilota Birtuala y en los que seguirá siendo punta de lanza dentro del sector en Euskadi.

Para los amantes de los juegos, se verán progresos y nuevas pinceladas en el desarrollo de Ferox Anima, y quizás alguna otra sorpresa más.

Además, desde la cooperativa se ha presentado la nueva web corporativa, más funcional y atractiva tanto para conocer los proyectos de la empresa como para conocer todas las noticias relacionadas con la actividad de la start up. Un cambio que se irá desgranando con nuevos contenidos y secciones a lo largo de las próximas semanas.

Como hemos dicho, un año de lo más prometedor. Zorionak Binary Soul.

Impulsando PYMES, potenciando el tejido empresarial

El pasado 8 de marzo la Alhóndiga fue testigo del primer encuentro Impulsando PYMES de este 2017. El evento, nacido en 2011, se ha convertido en la referencia en cuanto a la difusión de conocimiento empresarial, innovación, así como de know how en ámbitos como las nuevas tecnologías -y sus posibilidades para crear nuevas oportunidades de negocio-.

En un escenario en el que las PYMES representan el 99,88% de la demografía empresarial estatal y en las que el sector servicios (más del 57%) y el comercio (el 24%) son los sectores más importantes, es necesario conseguir sinergias entre ellas y, sobre todo, crear plataformas que las conviertan en entes competitivos frente al proceso de concentración empresarial que se está viviendo en otros países.

Las pequeñas y medianas empresas suponen el 66% del empleo en el Estado y también son la principal fuente de proveedores de las denominadas “empresas tractoras” lo que deja claro su papel como elemento crítico no solo como motor para la recuperación económica sino como principal baza de la economía.

De este modo, propuestas como la de Impulsando en la que se permite la creación de redes entre diferentes empresas de todos los sectores gracias a su potente networking se antojan mucho más que recomendables para que cada firma pueda ir ganando “músculo” y tejiendo una red de contactos crítica.

Los números son francamente interesantes: más de 20.000 participantes en 67 ciudades y un eco de más de 5.000 apariciones en todo tipo de medios de comunicación tanto especializados como generalistas.

El apoyo de las grandes empresas

Como hemos dicho, las pequeñas y medianas empresas son una parte fundamental del tejido productivo y el empleo en el Estado. Además, también son importantes proveedores de las grandes compañías que necesitan de la agilidad y capacidad de innovación de las más pequeñas.

Por eso la iniciativa Impulsando PYMES cuenta con el apoyo de tres grandes compañías dentro de su plataforma. Se trata de Endesa, Vodafone y Mercedes Benz que premian, respectivamente, la sostenibilidad y eficiencia energética; la capacidad de transformación digital; y la innovación en materia de movilidad.

Un claro reflejo de que, en pleno auge de la globalización, la capacidad de cambiar el entorno sigue siendo la gran baza de este perfil de pequeñas compañías. Además, Santander, AXA, Ecoembes, JCDecaux o GoFit son otras de las empresas impulsoras que buscan mantener un ecosistema tan diferenciado como el estatal y de potenciar la economía colaborativa entre grandes y pequeñas compañías.

Noticia recomendada por Binary Soul