17
nov 14

Samsung Galaxy Tab S, mucho más de lo que parece

Si dentro del catálogo de smartphones del fabricante coreano los S son la referencia, los modelos diseñados para imponerse a los iPhone (ahora ha cambiado todo un poco con las nuevas dimensiones del equipo de la manzana y el inusitado éxito del 6 Plus), entre las tabletas desde el principio la gama Note destacó sobre la Galaxy Tab. Ese es el motivo por el que Samsung remozó hace meses la familia e incorporó el Tab S para tener un modelo de bandera para aquellos usuarios que no tenían claro la utilidad del puntero.

El objetivo del equipo es claro: poner toda la tecnología de las estanterías de Samsung en un sólo equipo para hacer frente al dominio incontestable del iPad y, de paso, mermar las muy buenas ventas de los Nexus de Google.

 

Especificaciones

 

Nada más encenderlo destaca su pantalla. La tecnología Super AMOLED heredada de las televisiones indica que estamos ante una equipo muy bien dotado. La versión con pantalla de 10,5 pulgadas cuenta con tecnología WQXGA lo que se traduce en 2560×1600 píxeles. A simple vista puede parecer un cantidad enorme para “mover” pero el procesador Samsung Exynos de ocho núcleos a 1,9 GHz, unido al procesador gráfico y a los 3 GB de RAM demuestran una solvencia sorprendente.

Sobre todo si hablamos de un equipo de 6,6 milímetros y 467 gramos que en la competencia le haría acreedor del apellido Air sin dudarlo. De estos datos sólo se nos queda corto el almacenamiento de 16 GB por mucho que sea ampliable hasta 128.

En las manos la sensación es extraña. Por un lado tenemos un equipo con una exterior nada premium -por mucho que los coreanos se esfuercen en imitar al metal y mejorar el agarre de los plásticos- pero en su interior y su panel es evidente que hay muy pocos dispositivos en el mercado -por no decir ninguno- con estas especificaciones, esta fluidez y esta potencia.

Así, del mismo modo que en el equipo de 8,4 pulgadas la batería es algo menor de la esperada (la imagen superlativa no es gratis), la inclusión de una “pila” de 7.900 mAh mejora bastante el panorama en la de 10,5 pulgadas de diagonal. Nos permitirá un uso intensivo durante un día sin problemas pero por nuestro bien, no nos dejemos el cargador (universal, eso sí) en casa durante un viaje de fin de semana.

Uno de los pocos peros del equipo reside en su cámara. Su sensor no es de los mejores -la extrema delgadez del equipo lo requiere- aunque rinde notablemente. Quizá la sensación es de que es peor de lo esperado si tenemos en cuenta todo el dispendio tecnológico que le rodea (es difícil destacar cuando te acompaña una pantalla con contraste 100.000:1).

En cuanto al software, ya se comercializa con Android 4.4.4 Kit Kat lo que garantiza una buena cobertura de aplicaciones y seguridad -y la inminente migración a Android 5-. En definitiva, un equipo que debería destacar como uno de las mejores tabletas con Android del mercado junto a las Xperia Z y a las indispensables Nexus. Y, por fin, un rival directo del iPad Air sin un stylus de por medio.


13
ago 14

Samsung Galaxy Alpha, la era del metal

A pesar de que el referente de la gama Galaxy es el S y que el Note es el dominador absoluto del mercado de los phablet, Samsung ha depositado todas sus esperanzas en un dispositivo llamado a revolucionar por completo la gama de referencia del universo Android. Se trata del Galaxy Alpha, un smartphone que, como es habitual en la casa coreana, destaca por su potente procesador, una tarjeta gráfica sobresaliente y una pantalla a la cabeza del mercado. Sin embargo, no destaca por eso, sino por su fina estructura de metal.

¿Por qué ahora? Todos esperábamos esta novedad para septiembre. El IFA de Berlín es el escenario perfecto. No sólo es el primer gran evento después del verano -todo un desierto para el sector- sino que también es la fecha perfecta para quitar protagonismo a lo que sea que vaya a presentar Apple en septiembre. No obstante, los últimos datos de la empresa muestran que su estrategia está perdiendo efectividad. Es cierto que sigue siendo el primer fabricante mundial (de electrónica de consumo, de teléfonos y de smartphones) pero también que la competencia china empieza a desbancarla. De nuevo, ¿por qué? Los terminales de Xiaomi o ZTE son igual de potentes que los coreanos… y su construcción es la misma. No existe un factor diferencial definitivo en cuanto a marca o acabados como sí puede ocurrir con los de la manzana o Sony.

Es por ello que ya que muchos de los terminales premium de la casa superan sin problema los 600€ ha llegado la hora de demostrara a los clientes potenciales por qué sí merece la pena decantarse por ellos y no por otro rival Android con las mismas especificaciones pero mucho más barato.

La clave, de nuevo, está en la calidad percibida y la calidad de fabricación (algo que el sector premium del automóvil lleva décadas trabajando). Por fin los diseñadores de Samsung se han decantado por un marco de metal. Obviamente es el primer paso ya que la carcasa trasera sigue siendo de plástico de gran calidad… pero no hay rastro de metal, cristal o ningún otro material “noble”.

Aún así, el aspecto del Galaxy Alpha es mucho más estilizado que la de cualquier otro producto de la casa: primero por su grosor (6,7 mm) que lo dejan clavado en 115 gramos, nada mal para un equipo con una diagonal de… ¡4,7 pulgadas! -nos vamos a acostumbrar mucho a esta medida en las próximas semanas, creemos-.

En cuanto a especificaciones se mantiene un escalón por debajo del intocable S5, pero eso no significa que sea un terminal medio: pantalla SuperAMOLED HD con una resolución de 1.280×720 píxeles; procesador OctaCore (Quad 1.8 GHz más otro Quad a 1.3 GHz), RAM de 2 GB y capacidad de almacenamiento de 32 GB… sin ranura SD. Parece que todo lo premium tiene ciertos puntos en común. Incluso la batería tiene una capacidad de 1.860 mAh, más similar a un iPhone que a un Galaxy.

La dupla de cámaras se ha trabajado con mimo. La posterior tiene una resolución de 12 Mp con la posibilidad de grabar contenidos UHD. La frontal (cada vez más demandada por la moda de los selfies y las videollamadas), 2,1 Mp. Todo ello aderezado con la conectividad típica Android (LTE, NFC), un sensor de huellas y un pulsómetro y la última versión de Android, la 4.4.4. Disponible en blanco, negro, dorado y azul, llegará a las tiendas en septiembre.

 


03
ago 14

Galaxy Note 4, objetivo iPhone 6

Hasta ahora la batalla entre Apple y Samsung se había librado siempre con los iPhone y Galaxy S como contendientes. Esto permitió, entre otras cosas, que el Galaxy Note se haya convertido en uno de los terminales más relevantes para los coreanos y, también, en el phablet de referencia. El extra de pulgadas en su diagonal hizo que durante meses fuera el único del mercado, unido a las excepcionales capacidades de su hardware lo ha convertido en un objeto de culto.

Sin embargo, la sangría en la cuota de mercado que ha llevado a los de la manzana a dejar de crecer por sus pantallas más pequeñas que el universo Android parece que se acabará con el lanzamiento del iPhone 6 en dos formatos diferentes: uno de 4,7 pulgadas y otro de 5,5. Uno cubrirá a los Xperia Z, Galaxy S y compañía y el otro tendrá como objetivo los phablet coreanos y chinos.

Precisamente por eso, el primer fabricante mundial se ha apresurado a anunciar la presentación del nuevo Galaxy Note 4 el 3 de septiembre, dos semanas antes que la supuesta fecha en la que se dará a conocer el iPhone 6. La fecha, por cierto, es la misma en la que Sony anunciará su Xperia Z3, el terminal que ha conseguido ganarse el respeto de clientes y competencia y que todos los años araña una buena cantidad de ventas a los coreanos.

No obstante, parece que heredar capacidades del S5 o aumentar tamaño -en algún momento tendrán que parar- ya no será suficiente para seguir siendo “el” phablet. Todo ello, unido a la buena acogida del Galaxy Round parece indicar que el Note 4 tendrá dos formatos. Uno con una pantalla plana clásica y tecnología AMOLED y otro con la pantalla ligeramente curvada, más fino y tecnología OLED para el panel. Para los que quieran la versión más clásica, lo más probable es que cuente con resolución QHD, un aliciente para distanciarse de los rivales.

El terminal, por supuesto, será el primero de la familia con certificado que le acredita como resistente al polvo y al agua y probablemente el primer Samsung que emplee el nuevo chip Snapdragon 805 unido a la GPU Adreno 420, un 40% más potente que la actual. Respecto a la cámara, donde Samsung no suele fallar pero se ha quedado por detrás de Sony y compañía, lo más probable es que se opte con una de 16 Mp que, si no nos parece necesaria, si supondrá un salto de calidad respecto a la actual y un problema para Apple (muchas veces por no decir siempre, las cifras venden tanto como los hechos en el mercado tecnológico).

La única duda que nos queda es si Google tendrá ya preparado y querrá presentar su nuevo Android L en el terminal coreano (y no en “su” Nexus 6) o si los asiáticos tendrán que conformarse con la versión 4.4.3. Parece que el choque de trenes está servido.


14
jun 14

Samsung Galaxy Tab S, rizando el rizo

¿El escenario escogido?, la sala de fiestas del legendario Madison Square Garden neoyorquino. ¿El objetivo? Demostrar que van a superar a Apple en venta de tabletas no sólo por su variedad, sino porque son capaces de producir productos a su mismo nivel. Si los californianos tienen el iPad Air como ejemplo de lo que son capaces de hacer (y no es poco), los asiáticos presentan su Tab S como un compendio de toda su tecnología.

Un modelo que se comercializará en dos formatos (8,3 y 10,5 pulgadas) y que destaca -apagado- por un grosor irrisorio de 6,6 milímetros y -encendido- por la resolución de su panel con tecnología SuperAMOLED: la misma que en la Pro 10.1 y a la altura de las mejores televisiones del mercado. Nada más y nada menos que 2.560×1.600 píxeles, que unidos a la tecnología Adaptative Display y a sus colores bien definidos y profundos consiguen reproducir un 90% del espectro RGB.

Pero esto es sólo la punta de lanza de un equipo con el mismo SoC que la actual Galaxy Tab pero que ve crecer su memoria hasta los 3 GB y su capacidad hasta los 64 GB. Además, contará con el sensor de huellas del Galaxy S5 y dos cámaras de 2,1 y 8 Mp (trasera y frontal).

Todo ello dentro de una carcasa que nunca suma más de 467 gramos (en el caso de la más grande con WiFi) y que sabe mantener un precio atractivo (399 y 499€ en sus versiones básicas por tamaño) y mantiene el diseño de polipiel perforada en su zona trasera. Sin duda un punto favorable frente a anteriores acabados poco conseguidos por los coreanos para sus equipos punteros.

Como no podía ser de otro modo, la Galaxy Tab S correrá desde el primer día con Android 4.4 a lo que Samsung suma los Galaxy Gifts que incluyen suscripciones y juegos de primera línea. Además, el nuevo software permite vincular completamente los distintos equipos Samsung del propietario y completar, de este modo, un ecosistema similar al de Apple con sus iDevices y los Mac.

En definitiva -y a falta de que lo probemos en julio cuando salga a la venta- nos parece un equipo que marca un antes y un después en las tabletas coreanas y que, a buen seguro, exigirá a Apple que se piense muy mucho la campaña y las características de su nueva tableta.


19
abr 14

Google, liberándose de Samsung

 

 

Son dos titanes tecnológicos que dominan sus mercados con una claridad insultante. Samsung es el primer fabricante mundial de electrónica de consumo. Desde televisiones hasta smartphones pasando por tabletas. Google no sólo es la dominadora de la publicidad y las búsquedas en internet sino que casi todos sus servicios (Maps, Mail, etc.) crecen en número de usuarios al abrigo de Android, su exitosa respuestas a iOS y el sistema operativo más extendido del planeta.

 

Sin embargo, desde hace meses ambas compañías empiezan a preguntarse el motivo de su éxito en el sector móvil, el que marcará el ritmo de los ingresos y los beneficios de las grandes tecnológicas durante, al menos, el próximo lustro. ¿Samsung ha crecido a niveles impensables gracias a Android o la plataforma de Google es la referencia gracias a los millones de usuarios que llegaron a ella a través de los terminales otrora baratos de los coreanos?

 

En cualquier caso, parece que las antaño aliadas quieren tener un plan B. Google potencia cada vez más los Nexus y Chromebook al amparo de otros fabricantes más “dóciles” (a causa de su tamaño en el mercado) y Samsung sigue tanteando sistemas operativos alternativos a Android y aumentando la patina de personalización en cada nueva generación de Galaxy.

 

La compra de Motorola (para su posterior venta a Lenovo) dejó claro que los de Mountain View siguen buscando la tecla para triunfar en el mercado del hardware. Es cierto que el motivo de la compra fueron las patentes, pero también resucitar otro fabricante Android que atomice la oferta por la parte del hardware. A más constructores mayor dependencia del único proveedor de software. Lección aprendida de Microsoft durante décadas.

 

Después de los exitosos Moto X y Moto G -aunque no lideran las listas de ventas han conseguido que se vuelvan a ver Motorolas por la calle- la empresa ahora controlada por el primer fabricante de ordenadores lanza el Moto E, un terminal de acceso con pantalla de poco más de 4 pulgadas y alta definición, procesador de doble núcleo y 1 GB de RAM. Podría parecer poco pero la nueva versión KitKat permite que los fabricantes necesiten menos hardware para conseguir un rendimiento óptimo y esto redunda en una tarifa que no debería superar los 200€.

 

Pero los fabricantes chinos (ZTE o Xiami son un buen ejemplo) no sólo quieren quedarse con la parte barata del pastel de Samsung. OnePlus tiene ya preparado su primer equipo, el One, que con un precio que no superará los 400 euros pretende lanzar un dispositivo que da a los coreanos en el centro de su estrategia: gana al Galaxy S5 en casi todas las especificaciones técnicas: más RAM, pantalla más grande y de mejor resolución, mejor sensor y lente para la cámara (aunque menos Mp), más autonomía, más capacidad de almacenamiento… y de personalización ya que su software será una versión Android de CyanogenMod.

 

Y todo ello cuando los rumores hablan de la inminente renovación de la familia de tabletas Nexus y de la posibilidad de un lanzamiento del un nuevo Nexus 6 adelantado casi al iPhone 6 para minimizar su impacto en el mercado.  ¿Conseguirá Google liberarse del éxito de su socio? Parece que lo está intentado por todos los medios.