GoogleDocs, estreno de su nueva seguridad con polémica

En la era de la digitalización y la nube la mayor amenaza parecen ser los hackers. Con la trama rusa tocando las puertas de la Casa Blanca y cada vez más casos de espionaje industrial y suplantaciones de identidad, Google, la empresa de internet por excelencia, ha echado toda la carne en el asador para protegernos.

Su última inciativa, denominada “Sistema de Protección Avanzada” busca blindar nuestro correo, nuestra cuenta en la nube (Drive) y las cuentas de YouTube. Además, pone especial énfasis en los perfiles más conflictivos: políticos, gobernantes, activistas y periodistas. Aquellos que pueden sufrir ataques por gestionar información “crítica”.

Sin embargo, aunque parezca una broma de Halloween, la empresa de Mountain View ha conseguido durante unas horas, justo lo contrario. Y es que durante las primeras horas del pasado día 31 de octubre cientos de personas vieron bloqueado su acceso a sus documentos de Drive así como la entrada a sus cuentas. El problema, según un comunicado de la propia Google es que “al cambiar unas líneas en el código, por error, se marcó como abusivo a un pequeño porcentaje de perfiles en GoogleDocs”.

El error, que solo duró unas horas -suponemos que complicadas para las personas afectadas- ocurrió como resultado de ese refuerzo en la seguridad que la empresa quiere implementar en todos sus servicios e hizo que muchos profesionales se preguntaran de quién es lo que se almacena en GoogleDocs. El problema es que si Google fue capaz de catalogar como abusivo algún contenido es porque lo escaneó y, de ser así, la información confidencial -relacionada con trabajos, por ejemplo- demostró no serlo tanto.

Google, aunque no ha entrado a valorar esto, explica que tan solo está buscando un sistema de seguridad híbrido (hardware-software) más sencillo y eficiente. En este caso, más allá de la doble identificación vía SMS, se requerirá contar con una pequeña llave USB que se conectará al dispositivo cuando sea requerida y que nos permitirá autentificarnos como usuarios “legítimos”. Probablemente algunos ya os estaréis preguntando qué ocurre cuando el acceso se quiere hacer desde un móvil: existe un pequeño dispositivo similar a un llavero que se conecta vía bluetooth.

La empresa advierte que esta otra capa de seguridad no sirve si el acceso se da desde un servidor de correo externo como Outlook para los PC o Mail en iOS. Además, contará con un sistema para recuperar la cuenta en caso de que alguno de los usuarios -o, de nuevo con polémica, la propia IA- detecte que hay una intrusión. No hay respuesta acerca de qué ocurre en caso de perder una de estas llaves puesto que, al ser un formato en pruebas, aún no hay sistema de respaldo.

Pretenden evitar casos como el de John Podesta, miembro de la campaña de Hillary Clinton, que dio por bueno un intento de entrada a su cuenta y acabó destapando los mails privados que se utilizó para atacar a la ex Primera Dama. Las llaves, por cierto, ya están disponibles en Amazon a un precio de 25 dólares cada una.

Megaupload, ¿hay alternativas?

Como bien dijimos ayer, Kim Schmitz, fundador en 2005 de Megaupload, fue, en cierto modo, uno de los pioneros del cloud computing. Su servicio permitía subir y descargar contenidos a la cuenta de un usuario en sus servidores desde cualquier lugar. Sólo se necesitaba un dispositivo conectado a la red. El calibre de la innovación de esta idea es tal que Amazon, Google, Microsoft o Apple tardaron más de cinco años en crear su equivalencia legal. Resulta llamativo que se haya descubierto que Megaupload estuviera preparando un sitio de música al margen de las discográficas en el que los artistas se llevarían el 90% de los ingresos e, incluso, una parte de las suscripciones para aquellas canciones que se descargaran a coste cero.

Después del cierre de otros servicios similares -en El País anunciaban el día 20 la desaparición de Allostreaming, el equivalente francés de Megaupload- son muchos los internautas que buscan un sistema favorito para disponer de sus archivos en cualquier lugar. Presentamos aquí unos pocos. La mayoría ofrecen una versión gratuita de acceso, sin embargo, para disfrutar de ellos con toda comodidad, recomendamos pagar las pequeñas tarifas que nos exigen para ser clientes premium.

  • Google Docs: integrado en GMail, en teoría su función principal es crear documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones. No obstante, también ofrece la opción de almacenar contenidos que se pueden compartir con sólo enviar un email. El espacio total se comparte con la cuenta de correo, aunque por muy poco precio se pueden ampliar. Por 20 gigas nos pedirán 3 euros anuales. Por 1 terabyte, 210.
  • Minus: el que nació como un rival para Flickr se ha convertido en un portal de almacenamiento que ofrece 50 gigas gratuitos con sólo registrarse. Maravillosa su aplicación para móviles, tiene un funcionamiento muy intuitivo que permite compartir contenidos hasta un máximo de 2 gigas por archivo.
  • iCloud: el eslabón que faltaba para cerrar la cadena Apple. Permite compartir en cualquier lugar de modo instantáneo cualquier archivo que tengamos en un iPad, iPod, iPhone o Mac. Su funcionamiento es muy intuitivo y su capacidad parte de los 5 gigas (gratis). Se pueden añadir 10, 20 o 50 gigas adicionales por hasta 80 euros al año. Para los que les encante disfrutar de la música en cualquier parte, recomendamos iTunes Match, disponible desde la última actualización del portal de Apple. Por sólo 24€ al año se podrán escuchar hasta 30 millones de temas todas las veces que queramos… sin ocupar memoria en ninguno de nuestros dispositivos. Excelente.
  • Dropbox: su funcionamiento es muy sencillo. Basta con crear las carpetas que queremos compartir y dar permisos de acceso por correo electrónico a nuestros contactos. También permite crear una carpeta pública a la que podrá acceder un contacto o cualquier persona -depende de cómo restrinjamos el acceso-. De partida regalan dos gigas que se pueden ir ampliando de 250 en 250 megas trayendo amigos al sistema hasta llegar a un máximo de 8 gigas. Por 50 gigas cobran 8 euros al mes y, a partir de 100, lo consideran una cuenta profesional. Se integra perfectamente con cualquier navegador del mercado y tiene aplicaciones de enlace en la AppStore y Android Market.
  • YouSendit: extendida en el mundo profesional -sobre todo medios de comunicación y agencias de prensa- tiene como mayor ventaja que “libera” las cuentas de correo electrónico. La versión gratuita nos permite enviar archivos de hasta 50 megas -texto- y almacenar hasta 2 gigas. Lo malo es que tiene anuncios publicitarios incrustados. Por 6 euros mensuales ganamos espacio ilimitado y una gran cantidad de herramientas de gestión de archivos y contenidos.
  • RapidShare: otro de los portales en el ojo del huracán baraja la posibilidad de “variar” sus utilidades. Su funcionamiento es el más parecido a Megaupload ya que permite hospedar y compartir archivos muy pesados. Requiere crearse una cuenta de usuario registrado -lo que espantará a más de uno- para poder almacenar y compartir enlaces. La diferencia con Megaupload es que estos caducan. Por casi 10 euros al mes ganamos velocidad y seguridad ya que los mensajes se encriptan.
  • Skydrive: el equivalente Microsoft a Google Docs es un híbrido entre éste y iCloud.com. Permite gestionar archivos y contenidos y compartirlos entre usuarios de Hotmail. Además, permite acceder a ellos desde cualquier aparato con conexión a la red y compatible con las cuentas de Microsoft -todos, de momento-. Sus precios son muy similares a los de la competencia y, también, son recomendables: de entrada ofrece 25 gigas y hasta 100 megas por archivo.
  • MediaFire: otro de los investigados por el FBI se caracteriza por su sencillez. Basta con arrastrar un archivo y soltarlo para trasladarlo donde queramos. La única restricción viene en el tamaño de los mismos: hasta 200 megas en las cuentas gratuitas. Además, en éstas, los enlaces dejan de estar disponibles a los 30 días. Por 6 euros al mes todo esto desaparece -así como la publicidad- y el tamaño por archivo aumenta hasta los 2 gigas. Otros que podrían variar su política de contenidos tras el varapalo a Kim Dotcom.
  • Amazon Cloud Drive: el primer servicio ofrecido al público por una de las grandes. Los usuarios de este servicio de alojamiento de archivos disponen de 5 gigas y pueden aumentar su cuenta a un coste de 1 dólar anual por giga. Junto con este servicio la empresa de Jeff Bezos oferta el Cloud Player que permite acceder a contenidos musicales desde cualquier dispositivo Android con acceso a la red. Este servicio está sólo disponible en Estados Unidos, si bien, parece que su desembarco en Europa no tardará. Sólo tendrán que arreglar sus problemas con los derechos de autor.

Aquí tenéis opciones para los que usabais el servicio como un almacenamiento de archivos en la nube. Espero que alguno os resulte útil. Desde aquí creemos que representan el futuro de la informática.