Google Backup and Sync, ¿el backup definitivo?

Google sigue en su cruzada por hacer que cambiemos por completo la forma en la que nos relacionamos con los dispositivos electrónicos. Su idea es que internet, la nube -y a poder ser Google Drive- sea el centro de todo lo que hacemos. El soporte desde el que gestionamos nuestras búsquedas, nuestras compras, que nos sirve de guía y en el que guardamos todos nuestros recuerdos.

Precisamente, relacionado con este último punto, la semana pasada la empresa de Mountain View anunciaba una gran evolución en su servicio de almacenamiento en línea. Bajo el nombre de Backup and Sync, buscan que Drive genere una copia de seguridad completa de nuestro ordenador en sus servidores para evitar que nuestra información crítica dependa un dispositivo físico que, entre otras cosas, es perecedero y susceptible de rupturas que nos puedan hacer perder todo.

Si hasta ahora los servicios Google Fotos y Google Drive contaban con millones de usuarios en todo el mundo por su potencia y facilidad de uso, la empresa quiere ir un paso más allá unificando ambos sistemas y añadiendo más capacidad de archivo al poder volcar todo el contenido de nuestros equipos.

De una forma muy sencilla, una vez instalada la aplicación -disponible para PC y Mac- el usuario se olvide de tener que hacer esas copias de seguridad periódicas: el programa lo hará en segundo plano de forma automática. Además, aunque no hay demasiados datos sobre su funcionamiento, en la presentación aseguraron que se podrá elegir qué carpetas se quieren respaldar y cuáles no.

Esto permitirá al usuario acceder a sus contenidos protegidos desde cualquier ordenador que tenga instalada la aplicación lo que será especialmente útil en caso de pérdida, avería o robo. La única limitación que se prevé al sistema es la capacidad de almacenamiento contratada por el cliente: se dispondrá de 15GB gratuitos y varios paquetes de pago para cubrir diferentes perfiles de uso.

Para Google esta es una herramienta pensada exclusivamente para clientes particulares puesto que las empresas, que necesitarán más volumen disponible, seguirán teniendo planes específicos de almacenamiento a la medida de sus necesidades.

El lanzamiento de Backup and Sync se hará en todo el mundo el 28 de junio y será a partir de entonces cuando conoceremos todos los detalles (y restricciones) de uno de los proyectos más ambiciosos de Google en los últimos tiempos.

HomePod, Apple entra de lleno en la música doméstica

Hace tiempo Amazon entró en los hogares con su altavoz inteligente que escucha a sus compañeros de piso y les solventa sus demandas. Poco tiempo después Google hizo lo propio con otro sistema pensado para emplear todo el potencial de la inteligencia artificial de los de Mountain View para hacernos la vida más fácil.

Ahora le ha llegado el turno a Apple que siempre ha mostrado un enorme interés en crear un ecosistema completo y que tiene en Siri una de sus mejores bazas. Sin embargo, a diferencia de Echo o Home, el HomePod de Apple está pensado también para hacerse oír gracias a un sistema de audio mucho más desarrollado que el de sus competidores. La empresa, de hecho, lo compara con el Sonos PLAY 3 gracias a su diseño con 7 tweeters con control direccional, un woofer y un chip A8 que optimiza las frecuencias y el sonido en función de las dimensiones de la habitación en la que se encuentre.

Con un cuerpo cilíndrico achatado en aluminio recubierto de una fina tela, el sonido es “muy bueno” según Mashable gracias a un sistema envolvente que aprende del espacio en el que se encuentra. En su diseño destaca sobremanera su pantalla superior en la que se puede “ver” el espectro de Siri cuando habla.

El sonido es fuerte, nítido y enriquecedor. Engadget, de hecho, va un paso más allá y habla de que si HomePod es como escuchar un CD, Echo es como sintonizar una radio AM. Business Insider dijo que el sonido era mucho más completo que en el propio Sonos PLAY 3.

Además, contar con Siri hace que podamos obtener información sobre lo que escuchamos y tener un control completo sobre Apple Music y, de paso, poder tener acceso a otras posibilidades del asistente virtual de Apple. Por eso su precio es mucho más alto que el de Echo o Home (cuesta unos 350 dólares frente a los poco más de 100 y 179 de los otros dos, respectivamente) y por eso su peso también lo es -no hace mucho un experto en audio me dijo que en los altavoces el peso es de las pocas cosas que siguen teniendo una relación directa con el resultado final).

La empresa de Cupertino ha querido entrar de lleno en el mercado de altavoces inalámbricos añadiendo toda su experiencia en el desarrollo de chips (el A8 le permite saber dónde están las paredes y retocar la direccionalidad del sonido), su enorme cartera de canciones -Apple Music tiene ya 40 millones-, su gran cantidad de clientes -27 millones de suscriptores de pago- y, sobre todo, ha querido hacerlo en un momento en el que sus rivales directos se pegan por un pastel de 3.600 millones de dólares al año.

Ha hecho algo diferente por calidad (es cierto que como siempre los graves están sobrepotenciados pero es parte del ADN de la casa, igual que la música), por diseño, no por precio -el Sonos cuesta 300 dólares- y, sobre todo, porque Siri le da un margen de desarrollo que ninguno de sus rivales tiene (Amazon y Google suenan mucho peor y los fabricantes de altavoces no tienen asistentes virtuales). Habrá que ver cuál es su recibimiento.

Gmail, víctima de phising

El pasado miércoles GMail, el servicio de correo de Google estuvo en boca de todos. ¿Por un nuevo servicio? ¿Una actualización? Nada más lejos de la realidad: miles de usuarios reportaron que bajo el título “X (alguien de la lista de contactos) te ha compartido un documento en Google Docs” se escondía un malware que en poco tiempo se traspasó a millones de equipos entre ellos a trabajadores de BuzzFeed, New York Magazine, Gizmodo, etc. que avisaron del problema al público.

Aunque Google se dio prisa en bloquear el malware, el daño estaba hecho y aún ahora hay equipos que podrían estar infectados. El funcionamiento era muy sencillo (y eficaz), al entrar en el mail había un enlace a una página de Google que nos daba a elegir el la cuenta con la que entrar al documento. Posteriormente se “otorgaban permisos” a Google Docs -una falsa app- para entrar en todo nuestro perfil. Y eso, de paso, abría la puerta para que todos nuestros contactos entraran en la cadena de phising.

En un primer momento Google solo pidió que no se abriera el mail y que directamente se borrara. Sin embargo se mostró como una opción poco eficaz pues lo hicieron a través de redes sociales y muchas personas no pudieron acceder a las mismas durante sus turnos de trabajo. Poco tiempo después Google oficializaba que había sucumbido a un ataque.

Es cierto que tan solo tardaron una hora en dar con el problema y bloquear la aplicación, pero también lo es que la aplicación estaba programada para hacer una copia de los contactos y contenidos de cada cuenta de usuario lo que ha hecho que la empresa de Mountain View haya advertido que aún puede haber equipos y cuentas infectadas.

Precisamente por eso, la empresa del buscador ha pedido a sus millones de usuarios que entren en sus cuentas para revisar uno a uno los permisos de acceso que han otorgado a cada aplicación y que eliminen “Google Docs”.

De esta forma, aunque no estaremos a salvo si el desarrollador ha hecho una copia de seguridad de los contenidos, nos permitirá que la aplicación no pueda seguir entrando. Los usuarios deberán estar alerta durante un tiempo y la empresa, sobre todo, deberá ganarse de nuevo la confianza de aquellos que pensaban que era prácticamente infranqueable.

Android, la seguridad de sus apps su talón de Aquiles

Hace pocos días se daba el cambio de poderes en el universo de los Sistemas Operativos. Por primera vez Android superaba a Windows como el más usado en el mundo y se podía hablar de la consolidación de la era post-PC de la que hablaba hace más de seis años Steve Jobs. Mientras que las cifras de ventas de ordenadores baja desde hace tiempo (su tasa de renovación es menor) la de los dispositivos móviles sigue sin parar de crecer gracias a los países emergentes.

Cada vez son más los que apuestan por las tabletas como sustituto del portátil -para navegar, ver contenidos multimedia, visitar las redes sociales, comprar, etc. son mucho más que suficientes- o por phablets que nos permitan ser independientes incluso de las anteriores.

Sin embargo, con los equipos móviles en el punto de mira por temas tan complejos como la privacidad y la seguridad, el afianzamiento de la plataforma de Google como principal sistema operativo ¿debe preocuparnos?

Un reciente estudio de un equipo de investigadores del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia ha detectado miles de aplicaciones dentro de Play Store que, si bien por separado son seguras, pueden ser utilizadas por otras para extraer información crítica de los equipos que trabajen con Android.

De esta forma, se han creado “parejas” de aplicaciones”. Las primeras están diseñadas para lanzar ataques mientras que las segundas -sin intencionalidad por parte de sus programadores- permiten extraer información a las primeras y escalar en la jerarquía de privilegios del sistema operativo. Una brecha de seguridad en toda regla de la que no se tenía noticia pero que promete ser un quebradero de cabeza para la empresa de Mountain View y para miles de desarrolladores.

Los miembros del equipo de la Facultad de Computación desarrollaron una app llamada DIALDroid que permitió el estudio de la intercomunicación de más de 100.000 programas de la tienda de aplicaciones de Android así como de más de 10.000 con malware externas. La conclusión es preocupante: miles de ellas ofrecen una pasarela de permisos y de comunicación que pone en jaque la privacidad del dispositivo.

Aplicaciones tan inofensivas como aquellas que nos permiten descargar tonos de llamada o “jugar” con el flash de la cámara y que quedan al descubierto cuando entran en contacto en el dispositivo con otras que tienen acceso a la agenda o geolocalización del equipo. Según el estudio de Virginia Tech las más peligrosas que analizaron solían ser aquellas que “eran menos útiles”.

Las más populares no aparecen como un riesgo pues suelen estar desarrolladas por programadores con más experiencia y más medios, sin embargo, otras como “Droid 2 Cad, PPGpS Lite o Prayer Times: Azan and Qiblia” están involucradas a pesar de contar con entre 10.000 y 500.000 descargas. Con algo tan sencillo como controlar mejor la emisión de permisos y aplicar restricciones severas cuando se les demanda información por parte de otra app se podría solucionar el problema.

Para Gang Wang, parte del equipo de investigación y profesor del Departamento de Ciencias de la Computación, el factor clave de todo esto es Google: “creemos que la plataforma está en la mejor posición para detectar aplicaciones sospechosas ya que tienen una visión centralizada de todas ellas”. Además, la empresa, “puede actualizar su sistema operativo para restringir los permisos y la comunicación entre aplicaciones sin que se limite la colaboración entre las mismas”.

No obstante, como hemos dicho antes, Google se encuentra con dos grandes problemas en Android: en primer lugar, el usuario puede instalar cualquier aplicación en su dispositivo aunque esta no se encuentre dentro de la Play Store. Por otro lado, las actualizaciones dependen de los fabricantes y de las operadoras, motivo por el cual muchos millones de dispositivos en el mundo se actualizan tarde o nunca se llegan a poner al día.

Solo los Android “puros” y los Samsung que no están sujetos a operadoras reciben actualizaciones de seguridad mensualmente. Esto coloca en jaque a esta nueva plataforma líder y parece obligar a la industria a crear una regulación que haga que todos los softwares deban ser más seguros.

Hangouts, el enésimo proyecto fallido de Google

Google es, sin duda, una empresa diferente a todas las demás. Tiene un enorme potencial innovador y ningún miedo al sistema de prueba y error a la hora de poner en marcha nuevos servicios y plataformas. Eso le ha permitido dominar internet y otros mercados pero también le ha provocado sonoros fracasos.

Los sectores que más se le resisten, con mucha diferencia, son los de las redes sociales y la mensajería instantánea. Así, desde que intentó sin suerte que Talk fuera una aplicación preinstalada en todos los equipos Android, ha ido dando bandazos viendo como WhatsApp, Facebook o Telegram se han impuesto a sus servicios sin problema.

Ahora, Hangouts, su “penúltimo” servicio de mensajería parece condenado a desaparecer. A pesar de sus interesantes opciones -aprendieron bastante de Talk y quisieron crear algo que fuera mucho más adelantado a sus rivales- como las llamadas y videollamadas varios meses antes que su competencia, que la cuenta de usuario estuviera ligada a la cuenta de correo y no el teléfono hizo que muchas personas desconfiaran.

Google, incluso, integró los SMS en la aplicación. La idea era una única fuente de comunicación para el usuario pero, por desgracia, solo consiguió un caos en el que muchos nos sabían si se hablaba a través de internet o por el sistema clásico de principios de siglo.

La falta de apoyo por parte de los usuarios hizo que en el último Google I/O los de Mountain View lanzaran dos nuevas apps: Allo para la mensajería y Duo para las llamadas. Todo indica que debería estar integradas, sin embargo, la empresa del buscador triplicó las opciones y lo complicó todo aún más.

Ninguna de las dos ha tenido la repercusión que se esperaba de ellas. No vienen por defecto en los nuevos Android y no están destacadas en Google Play. Pero parece que, aún así, están abocadas a ser el futuro de la mensajería de Google. Porque Hangouts ya no soporta SMS y porque en el sector empresarial se ha dividido en Meet para videoconferencias y Chat para mensajería.

En definitiva, una herramienta que solo parece interesante para la filial corporativa G Suite de Alphabet y que debería dejar paso en un futuro cercano a Allo y Duo. El problema, sin embargo, es que con un mercado maduro en el que los usuarios parecen aplaudir la integración de servicios (Facebook Messenger, WhatsApp, iMessage y compañía), los continuos cambios de nombre y funcionalidades de cada app solo sirven para perder potencial frente a competidores mucho más maduros.

La duda que nos surge es que si, finalmente, Allo y Duo acaban integrándose, todo el trabajo que han andado con Hangouts y que ahora inexplicablemente desmontan, volverá a repetirse. Lo más seguro es que sigan intentando repetir la estrategia de la empresa de Zuckerberg o de Apple aunque no sepan si atinar hacia una herramienta o una red social. Un negocio millonario está en juego.