10
nov 14

MB Chronowing, más reloj que inteligente

El boom de los wearables parece imparable. Si las pulseras deportivas están teniendo una sobresaliente aceptación, la expectación que están creando los relojes inteligentes (llamados a sustituirlas y completar sus habilidades) no está siendo menor. Otra cosa serán las cifras de ventas -que probablemente sufran un empujón cuando Apple comience a comercializar su Watch-.

El último en llegar a la lista de relojes que dan algo más que la hora es la creación conjunta entre el diseñador Michael Bastian y Hewlett Packard: el Chronowing. El creador ha seguido la premisa de menos es más y ha creado un reloj que más allá de sus capacidades parece lo que es: un sencillo reloj con caja de acero y correas clásicas. En una entrevista en The Wall Street Journal el propio Bastian reconocía no ser una persona muy tecnológica y precisamente por eso la casa californiana ha lanzado un modelo llamado a cubrir el hueco más alejado de los early adopters.

El Chronowing toma prestado lo mejor de la relojería clásica -sin duda, huye de diseños extravagantes- y las utilidades más relevantes de las TICs 2.0. ¿Qué significa esto? Que para tener una pantalla LED ultrarresistente prescinde de que sea táctil. Para ganar fiabilidad e imagen, huye de la conectividad WiFi y la interacción con el mismo y tan sólo nos brinda información del tiempo, mercado de valores, fecha, hora y se conecta a tu dispositivo -cualquier Android o iOS- para, mediante vibraciones, avisar al usuario de notificaciones pendientes.

Prescindir de asistentes por voz o complicaciones en forma de aplicaciones más avanzadas o incluso de la posibilidad de conectarse de forma autónoma le otorga una autonomía de siete días con una sola carga. ¿Entre los peros? Que se hace a costa de una pantalla monocromo y un diseño del interfaz algo rudimentario.

Sin duda, tendrá su público entre los amantes de la relojería más clásica pero no sabemos -por mucho zafiro que incluya la versión más lujosa- si estarán dispuestos a pagar 649 dólares por esta o 349 por la más básica. ¿Es por eso que el nombre del dispositivo es MB Chronowing en vez de HP Chronowing?

 


28
oct 14

HP Envy Recline, lo mejor de dos mundos

Hasta hace bien poco parecía que los dispositivos todo-en-uno eran un coto privado de los iMac. La mayoría de sus rivales carecían del diseño o de la capacidad de impactarnos del dispositivo de la manzana. Sin embargo, la renovación que está viviendo poco a poco Hewlett Packard ha llegado también a este nicho y, sin duda, lo ha hecho con la intención de romper moldes.

Disponible en formato de 23 y 27 pulgadas, hemos tenido la oportunidad de probar en profundidad unos cuantos días el Beats Special Edition más pequeño. Un modelo que destaca por su color rojo intenso -nos recuerda enormemente a cierta firma de automóviles de lujo y eso siempre es de agradecer- y su útil brazo trasero que permite que dispongamos de él casi como una supertableta.

Pero antes de seguir con la experiencia de uso, presentemos bien las credenciales del dispositivo: la CPU (construida en la República Checa, algo nada habitual en un mundo made in Asia) cuenta con un procesador Intel i5-4570T con gráficos HD Intel 4600 a 2,9 GHz que hace un equipo excelente con los 8 GB de memoria RAM DDR3 ampliable. Respecto a la capacidad de almacenamiento, la versión de serie contaba con 1 TB de disco duro, aunque se pueden personalizar otras opciones en función del modelo.

El panel IPS retroiluminado LED es multitáctil con hasta 10 puntos de contacto y resolución Full HD. Para redondear la experiencia multimedia, del vídeo se encarga una tarjeta NVIDIA GeForce GT730A de 1 GB dedicada con aceleración para la descodificación de vídeos así como tecnología NVIDIA CUDA para la edición multimedia (foto y vídeo).

Del sonido se encarga la clásica tecnología Beats con cuatro altavoces de alto rendimiento que, gracias a la gran cantidad de posibilidades de conectividad -que detallaremos más adelante- permite añadir más para mejorar aún más un audio sobresaliente.

Cuenta también con webcam TruVision HD con dos micrófonos digitales para la cancelación y supresión de ruidos, un mando HP Media Center, teclado y ratón inalámbricos, sintonizador de TV, cuatro puertos USB (dos son 2.0 y los otros dos 3.0), una salida de audio estéreo, una de auriculares, una salida de subwoofer, una ranura de lectura de tarjetas 3 en 1 y una colección de software extra para la gestión del equipo a la altura de una torre “pro”.

A pleno rendimiento

 

 

 

Lo primero que llama la atención cuando lo sacas de la caja es el cuidado de los detalles y su imagen impactante. Como hemos dicho, su color rojo, sus altavoces Beats y su brazo destilan calidad por todos los costados. Además, para ser un equipo de 12 kilos, da sensación de más ligereza. Sí hemos de reconocer que comparado con la CPU el ratón y el teclado desentonan un poco, pero aún así, su funcionamiento está acorde con el conjunto y su calidad es aceptable.

Una vez lo encendemos destaca por su solvencia. El procesador Intel Hasswell en ningún momento da sensación de pesadez y los 8 GB de RAM pueden con varias tareas simultáneamente sin que el rendimiento se resienta. Lo mismo ocurre con la capacidad de almacenamiento. Aunque el bruto es 1 TB, reales sólo están disponibles 800 GB por todo el software que trae de serie. Aún así, en la era de la nube nos parece mucho más que suficiente para un usuario medio -y uno avanzado contará con otros sistemas de almacenamiento propios sin depender de sus ordenadores-.

Otro aspecto que destaca es la calidad de la pantalla. Los vídeos en Full HD se ven espectaculares gracias a sus colores vivos pero sin sobreexposición. Los blancos son vivos y los negros profundos. El audio refuerza los graves y mantiene un nivel notable, no a la altura de unos buenos altavoces externos activos, pero sí por encima de la mayoría de los all-in-one del mercado. Un sobresaliente para los ingenieros de la casa.

Como hemos dicho antes, la salida de audio estéreo y la de subwoofer, además, permite añadir todo el arsenal de altavoces que queramos para redondear una experiencia visual que, por muchas veces que vives, nunca deja de sorprenderte.

Lo mismo ocurre con la experiencia multitáctil. Frente a otros ordenadores del mercado con esta capacidad, cuando manejamos Windows 8 con las manos llega un momento en el que se nos olvida que estamos en un equipo de sobremesa de 23 pulgadas y parece que estamos manejando una tableta muy ágil y potente. Una delicia en una era en la que cada vez nos cuesta más manejar un ratón o un teclado.

Si tuviéramos que ponerle un pero al equipo sería la tarjeta gráfica. Es cierto que es más que suficiente para un uso diario pero si queremos explotar nuestra vertiente gamer tendremos que conformarnos con una resolución 720p que, en el caso de los títulos más exigentes, es lo mismo que una calidad media o baja. Aún así, gracias a la generación de consolas que hay en el mercado, sólo los más puristas podrán este pero.

En definitiva, un equipo sobresaliente que justifica su precio (1299€) en una calidad excelente, un hardware sobresaliente y un funcionamiento más propio de una torre que de un equipo reclinable multitáctil todo en uno. Una compra recomendable para todo el que quiera un muy buen sobremesa que destile calidad y un diseño diferente.


24
jul 14

HP Slate6 VoiceTab, objetivos claros

Ha llegado a nuestras manos uno de los productos más interesantes dentro del catálogo de dispositivos móviles de Hewlett Packard, el Slate 6 VoiceTab, un phablet (híbrido entre tableta y smartphone) que tiene claros cuáles son sus objetivos y su público. En un momento en el que la mayoría de los fabricantes están intentando encontrar su hueco en el mercado (fuera de Android no hay alternativa a iOS y dentro del universo Google, es complicado superar a Samsung y los chinos), los estadounidenses han apostado por el segmento de los smartphones de más de 6 pulgadas, uno de los que más rápido está creciendo y uno de los pocos capaces de restar ventas a las omnipresentes tabletas pequeñas.

Si nos centramos en sus especificaciones, descubriremos que cuenta con un procesador de cuatro núcleos Marvell PXA 1088 a 1,2 GHz que mueve con soltura Android 4.2. Es cierto que los hay más rápidos pero, para un usuario medio, parece suficiente. Tener 1 GB de RAM y 16 GB de disco parece poco si no llevas una manzana en la espalda pero la ranura SD y la cada vez mayor ligereza de las aplicaciones de trabajo del ecosistema Android permiten que algunos fabricantes se decanten por especificaciones más ajustadas.

Y decimos lo de trabajo porque este equipo pensado para mercados emergentes es uno de los pocos que cuenta con un sistema Dual SIM perfecto para los que busquen una herramienta de trabajo más allá de un dispositivo a la última o un ejercicio de diseño.

La pantalla de 6 pulgadas tiene una resolución notable (1.280×720). Es cierto que no es la mejor del mercado y también que la sensibilidad táctil podría mejorar pero también es cierto queda compensada por uno buen contraste, una buena tasa de refresco y unos negros respetables. Suficiente para el visionado de contenidos multimedia y notable para el uso diario de un phablet (consulta del correo, aplicaciones básicas, redes sociales, etc.).

La batería es uno de los puntos fuertes del equipo. En sólo 160 gramos han conseguido insertar una pila de 3.000 mAh que promete una autonomía más que diaria sea cual sea la exigencia que tengamos sobre el dispositivo.

No podemos decir lo mismo de las cámaras. Si bien la frontal nos parece extraordinaria gracias a la resolución de 2 Mp (pensada en vídeo llamadas) la trasera se nos queda escasa en sus 5 Mp. El flash LED y el autofocus ayudan pero por mucho que esté planteado como un dispositivo de trabajo y a precio muy accesible, el sonido y la imagen son factores definitivos a la hora de comprar un equipo.

Todos estos peros (y alguno más como los plásticos de la tapa trasera) quedan completamente en entredicho cuando hablamos de un modelo por el que nos piden 249€ libre. Ahora que parece que todos los fabricantes están entrando de lleno en el mercado de los smartphones de gran tamaño y que los punteros no tienen reparos en pedirnos cifras que superan holgadamente los 600€, que un fabricante de la reputación de HP esté dispuesto a cubrir este nicho con un precio tan ajustado es de aplaudir.

La clave es entender el dispositivo en su contexto. Frente a los ejercicios de diseño y marketing de otros competidores (vendernos como policarbonato plástico blando) HP ha creado un caballo de tiro que no nos dejará con mal sabor de boca nunca, que no nos pedirá mucho mantenimiento ni tampoco mucho esfuerzo para comprarlo.


02
jun 14

HP Pavilion x360, alternativa real

Ha llegado a nuestras manos una de las grandes promesas de Hewlett Packard, el Pavilion x360, un ultraportátil que tiene en el punto de mira a todos los usuarios que quieran un producto con un rendimiento notable y un precio ajustado. ¿Su rival más parecido? Un Lenovo IdeaPad Yoga que aunque cuenta con configuraciones más potentes se acerca demasiado al precio rival intocable de este mercado: el MacBook Air.

Pero volvamos al producto de los californianos, un dispositivo con pantalla de 11,6 pulgadas y una resolución de 1.366×786 píxeles que aúna buenas imágenes a un notable rendimiento como panel táctil -además, se nota que Windows 8.1 tiene mucho más de táctil que de sobremesa-.

Nuestro modelo, en un precioso y bien acabado color rojo, cuenta con un procesador Intel Celeron N2820 de dos núcleos a 2,13 GHz y GPU Intel HD Graphics, así como 4 GB de SDRAM DDR3L que no sólo mueven los contenidos con una fluidez sorprendente para las especificaciones, sino que son mucho más que suficientes para un usuario medio: “puede” de sobra con Windows, ejecuta a la perfección suites ofimáticas, rinde bien en internet -incluidos vídeos- y gracias a su infinita relación de configuraciones, puede pasar por un tablet algo pesado (1,4 kilos, excelente para un equipo de estas características) para “jugar” en redes sociales, webs, etc.

Además, como ya es característico en HP, el audio corre a cargo de Beats (¿qué pasará ahora que pertenece a Apple?) lo que garantiza graves contundentes y un sonido por encima de la media de otros equipos, sobre todo de su precio.

Si tuviéramos que criticar algo de este modelo sería probablemente su grosor. Puestos a pedir, quedaría perfecto reducir su perfil y bajarlo de esos 2,19 cms que a veces lo hacen incómodo para manejar con las manos. Sin embargo, podemos perdonárselo a un portátil de 449€ (menos que un iPad Air) con un diseño diferente y atractivo, un rendimiento notable y una buena autonomía: nos acompañará sin problemas durante 5 horas por mucho que le exijamos.

En definitiva, un modelo que aunque parezca llamativo por su pantalla táctil o por su bisagra de 360 grados, ofrece mucho más. Un equipo equilibrado, recomendable y práctico que es algo más que un modelo de acceso a una gama de productos que, sin duda, ofrecerá mucho gracias a la mejora de Windows 8.1 cuando el entorno se vuelve táctil. Una alternativa real.


28
mar 14

HP Slate8 Pro, una tableta redonda

 

 

Hace poco más de un mes probamos uno de los productos de cabecera de Hewlett Packard. Se trataba de la tableta Omni 10, un equipo que, como concluimos, contaba con un hardware sobresaliente pero que se veía muy lastrado por Windows 8. En HP les aseguramos que, con un entorno operativo mejor -Android- estábamos seguros de que tendrían una de las mejores tablets del mercado. Ellos, amablemente, no sólo recogieron el guante sino que nos han prestado durante unos días su Slate 8 Pro. Comenzamos de cero.

 

 

Hardware

 

Lo primero que llama la atención en la mano es su sensación de robustez. Su diagonal de 7,9 pulgadas es un aviso para navegantes (con manzana en su espalda). El tono blanco le da un aire moderno y realza el logotipo de la casa. Aunque más pesado de lo que pueda parecer, todo en él da sensación de que se ha pensado muy mucho.

 

Encenderlo es un ejercicio de velocidad -nada que ver con su prima Omni 10- y su pantalla con resolución 1.600×1.200 nos deja claro que podremos disfrutar muy mucho de cualquier contenido multimedia. Sobre todo si tenemos en cuenta que, siguiendo la tradición de la casa, del audio se encarga Beats Audio, para los puristas, puede que no sea Sennheiser, pero garantiza buenos graves, notables agudos y bajos y una nitidez de sonido poco habitual en tabletas. La pantalla, por cierto, además de resolución Full HD (solidaria con los contenidos que pueden grabar las cámaras de 8 y 2,1 Mpx).

 

En su interior late un procesador NVIDIA Tegra 4 de cuatro núcleos que trabaja con 1GB de memoria RAM y permite una ligereza entre aplicaciones propia de un producto premium -y que nos recuerda poderosamente al rendimiento de las Android puras, las Nexus-. En cuanto a la ligereza con la que mueve los gráficos, la GPU GeForce ULP de 72 núcleos la hace mucho más que solvente -recordemos que una tableta no es una consola-.

 

Respecto a conectividad, está sobradamente “cubierta” gracias al miniJack, la ranura para tarjetas microSD y los puertos microUSB y micro HDMI. Además, el Bluetooth 4.0 y el WiFi de última generación hace que no suponga ningún problema relacionar nuestra Slate con ningún otro equipo.

 

 

Software

 

Equipada de fábrica con Android 4.2 pero actualizable a versiones superiores, lo que en la Omni 10 se convertía en un punto débil en este caso se convierte en uno fuerte. El Android de HP está poco tapado por el clásico software que suelen sobreponer otros fabricantes. Las aplicaciones nativas son sobresalientes y sirven para gestionar mejor capacidades de la tableta pero, en general, es un modelo que respeta el sistema operativo de Google (ese es, para nosotros, su mayor punto fuerte).

 

Es cierto que, para los que venimos del iPad, es como conducir a la izquierda o a la derecha pero también que el sistema de Google es cada vez más intuitivo. Si a eso le unimos el ecosistema de HP (con el resto de sus productos) tenemos un modelo al que sacarle chispas con muy poco esfuerzo.

 

 

Conclusión

 

HP nos pide 349,00€ por un modelo sobresaliente que podría mejorarse con más RAM (penalizaría el precio) pero que, en general, no tiene puntos débiles. Un peso cotenido (poco más de 450 gramos), una batería sobresaliente, un sistema de carga muy rápido, una pantalla genial, unas cámaras notables (sobresalientes para ser tabletas) y todo ello con un diseño elegante y unos acabados resistentes.

 

Un modelo mucho más que recomendable no sólo para quien busque un tablet premium (Android o no) sino para quien quiera adquirir un dispositivo que le dure mucho tiempo y con el que sabe que tardará tiempo en sufrir obsolescencia. Un trabajo muy bien hecho… que nos deja con ganas de probar más equipos de la casa.