08
feb 15

Ordenadores y dispositivos móviles, las cifras de 2014

La industria tecnológica, sin duda, es una de las que más crece y más factura. Después de las cifras millonarias de beneficios de Apple, los récords de ventas de Samsung (como grupo no su división de móviles) y el crecimiento exponencial de la implantación de smartphones durante los últimos meses, nos llegan también las cifras de crecimiento de los ordenadores -sostenidas por primera vez en casi un lustro-. Por eso es momento de recapitular y averiguar cuáles han sido los principales fabricantes de smartphones y ordenadores durante el último año.

Smartphones, un invitado “inesperado”

Hemos repetido muchas veces que el negocio móvil, aunque millonario, no reporta beneficios a la mayoría de los fabricantes. El nicho más suculento, el de los terminales inteligentes, está copado, prácticamente, por dos fabricantes. Dos propuestas antagonistas pero igual de válidas que no dejan hueco a los rivales. Por un lado, Apple sigue remontando de la caída de prestigio, ventas y beneficios, que vivió durante los últimos meses de 2013. Por otro, Samsung, claro dominador del universo Android, empieza a notar la presión de una Apple que empieza a jugar con sus mismas reglas y los fabricantes chinos, cada vez más capaces y mucho más competitivos en precios.

En 2014 se comercializaron en todo el mundo 1.301,1 millones de smartphones, un 27,6% más que el año anterior. El enorme empuje del iPhone 6 (que ha batido todos los récord de ventas) y la democratización de los precios de estos dispositivos ha hecho que su implantación comience a ser un estándar mucho más allá de los mercados maduros.

Así, Samsung ha conseguido igualar (mejora levemente) sus ventas respecto al año anterior al llegar a los 318,2 millones de terminales vendidos (un 0,6% más y un 24,5% de cuota de mercado, que baja desde el 31%). Muy por detrás de los coreanos se coloca el gigante de Cupertino. Apple ha disparado sus ventas un 25,5% hasta llegar a los 192,7 millones de iPhone vendidos y un 14,8% de la cuota de mercado.

Por detrás se coloca el gigante chino Huawei que ha superado los 73,6 millones de terminales vendidos (un 50,4% más que en 2013 para un 5,7% de la cuota de mercado) y Lenovo (al que hay que sumarle las ventas de su adquisición Motorola) que ha llegado a los 70 millones de smartphones, un 54% más y una cuota del 5,4%.

El Top 5 lo cierran los coreanos de LG con 59,2 millones de teléfonos vendidos (gracias a su fortaleza en su mercado doméstico), un 24% más. La empresa se queda con un 4,6% del negocio. Sin embargo, estas cifras reflejan que los demás fabricantes, que en 2013 tenían un 40% del mercado, han crecido un 44,2% interanual para llegar a los 45,1 millones de teléfonos vendidos. ¿Han resucitado Sony o HTC? Nada más lejos de la realidad.

Si miramos la tendencia más inmediata, la del último trimestre, vemos que la perspectiva es bien diferente. Por un lado, la distancia entre Samsung y Apple se queda en un escueto 0,16% del mercado, poco más de 600.000 unidades. Mientras que los coreanos se han dejado un 11% de las ventas en la campaña de Navidad, los de la manzana han llegado a los 74,5 millones de iPhone (10 cada segundo, un 46% más que hace un año).

Lenovo supera por poco a Huawei (crece un 78% frente al “escaso” 41,7% de la marca del abanico rojo) y ambos afianzan sus ventas y su cuota de mercado por encima del 5%. Pero la gran sorpresa está en el quinto puesto. Los chinos de Xiaomi han adelantado por la derecha a todos sus rivales minoritarios para colocar 16,6 millones de terminales y crecer casi un 180%. Ahora su gran reto es seguir creciendo en China, derrocar a Samsung en Asia y superar los 100 millones de unidades vendidas en menos de un año. Incluso Apple es su objetivo. Buscan que los usuarios abandonen los iPhone regalándoles un Mi4 (si tienen una versión anterior al 5S) o un Mi4 Pro (si tienen un 6 o un 6 Plus). Parece una tarea titánica pero viendo su crecimiento en los últimos meses, si algún fabricante puede hacerlo, sin duda es éste.

Ordenadores, duelo de titanes

El mercado de ordenadores también está de enhorabuena. A falta de que se publiquen los resultados de ventas anuales de los principales fabricantes ya podemos hacernos un mapa del estado de salud del negocio.

El primer puesto es para Lenovo. La empresa que primero se quedó con la división de IBM y que ahora se ha hecho con Motorola demuestra que su apuesta por la potencia está siendo premiada en el creciente mercado de ordenadores. En el tercer trimestre de 2014 se hizo con un 20% de la cuota de mercado con un crecimiento interanual del 11%.

En segundo lugar se ubica Hewlett Packard. Dentro de un enorme proyecto de reestructuración, los californianos han conseguido crecer más de un 5% para rozar los 15 millones de equipos comercializados ese trimestre y quedarse con casi un 19% del mercado.

En tercera posición se encuentra Dell. La empresa ha crecido casi un 10% desde el regreso de Michael Dell para superar el 13% de la cuota de mercado y rondar los 11 millones de ordenadores comercializados previa campaña de navidad.

Fuera del podio Acer ha crecido un 11% para superar los 6,6 millones de ordenadores y quedarse con un 8,4% del mercado. Finalmente, Apple sigue viendo como sus MacBook e iMac pasan de ser objetos minoritarios de culto y crecen un 9% las ventas hasta superar los 5 millones de ordenadores. Es cierto que la cifra es muy poco superior a la de ASUS, sin embargo, el rendimiento de su ecosistema y el crecimiento de ventas de sus demás equipos empujan a los de la manzana a los puestos de privilegio.


06
feb 15

HP Envy 7640, quiere hacerlo todo por ti

Como siempre defendemos en esta bitácora, la tecnología no son los grandes titulares de las multinacionales, los inventos futuristas y los grandes descubrimientos. Tecnología es, sobre todo, ese conjunto de herramientas que se encargan de hacernos la vida mucho más fácil gracias al ingenio de sus creadores. Por eso, de vez en cuando, cuando nos llega un producto bien pensado, bien acabado y tremendamente intuitivo y eficaz, no nos queda más remedio que aplaudir y recomendarlo. Aquí tenéis el último caso.

Cuando nos llegó el paquete de la HP Envy 7640 nos llamó la atención su tamaño. Tenía pinta de otro enorme trasto multifunción. ¿Aportaría algo a nuestro escritorio? Sin embargo, cuando lo cogimos en nuestras manos algo nos sorprendió. Su peso era francamente contenido para el tamaño del bulto. Igual habíamos juzgado demasiado pronto.

Al sacarla del embalaje volvimos a fijarnos en la alta calidad de los acabados que HP da a todos sus productos. Líneas sofisticadas, plásticos de calidad, pantalla de un tacto excepcional y todas las piezas con una buena sensación de robustez. Además, en el último año HP se ha tomado en serio esto de la imagen de sus productos (aún más) y podemos decir que sus dispositivos se encuentran entre los mejores del mercado en este aspecto. Genial. Cuidan todo tipo de productos y es no es nada habitual entre los fabricantes presentes en tantos mercados.

El Envy 7640, sobre el papel, es un equipo multifunción que imprime, escanea, copia y envía faxes. Sin embargo, su conexión web y su calidad de impresión (las fotos nos han dejado boquiabiertos) y nos demuestra que los de Palo Alto no querían hacer un simple equipo doméstico.

Hardware

Aunque hace no mucho este “apartado” no hubiera tenido sentido en el análisis de una impresora, la dotación técnica del Envy 7640 hace que tengamos que pararnos a listar todo el potencial del equipo. Cuenta con sensor automático de carga de papel (mucho más avanzado que en otros modelos de la propia HP y que la competencia, es fulgurante cargando las hojas) y admite, mediante su ranura de expansión -y la red web- la impresión directa (incluida sin bordes).

Compatible con las versiones más relevantes de Windows y OS X (ni el fabricante dice que funcione con Linux ni nosotros hemos podido probarlo), también admite -para el trabajo desde smartphones y tabletas- las versiones más utilizadas de Android, iOS y Windows Phone.

Su área de impresión permite un rango de empleos de los formatos A4 y A5 excepcional para un modelo de este tipo (también trabaja con B5, DL, C6 y A6) y una variedad enorme de soportes: todo tipo de papel, sobres, transparencias, etiquetas, transfers, etc.

En buenas condiciones, su resolución en negro es de 1.200×1.200 ppp y en color (con papel fotográfico de la casa) es de 4.800×1.200 ppp. Con la tinta seca (en muy muy poco tiempo) la calidad de algunos documentos roza el del láser por la nitidez de los bordes y los contrastes entre los tonos. Realmente sorprendente, la mejor impresora que hemos tenido en nuestras manos (incluyendo varios trabajos).

Rendimiento

Si el Envy 7640 trabaja a buen ritmo con las copias (21 copias por minuto a una resolución de hasta 600×600) y tiene una función escáner notable (la resolución en este caso sube a 1.200×1.200) gracias a su profundidad de 24 bits y una escala de ampliación y reducción de las imágenes de entre el 25 y el 400% donde realmente destaca es en su gestión de la energía y los consumibles.

No sólo gracias a su certificado Enery Star que garantizan que el equipo no gastará más energía que la absolutamente necesaria sino por su software de gestión de los consumibles. Si echamos un ojo al rendimiento por cartucho que nos da el fabricante (y que en estas dos semanas hemos podido corroborar) la cifra es francamente buena y, con un consumo medio de un particular o de una oficina que no necesite un rendimiento “láser”, el ahorro de dinero y recursos está asegurado.

Además, su combinación de cartuchos (62 negro y 62 tricolor) es de las más baratas que podemos encontrar (no debería superar los 30 euros la combinación en cualquier caso).

Por último, hemos de decir que su funcionamiento dentro de la red WiFi nos ha sorprendido para bien. Conectarla ha sido sencillo y rápido. Trabajar con el equipo desde nuestro ordenador de sobremesa (OS Mavericks) y un portátil con Windows 7 ha sido tan sencillo como hacerlo desde nuestro smartphone y nuestra tableta.

El sistema de impresión directa es francamente eficiente y todo ello hace que el Envy 7640 sea un equipo más que recomendable. Es cierto que en el mercado encontramos equipos multifunción con un precio mucho más atractivo que este -sobre todo para aquellos que busquen una impresora-multicopista básica-. Sus 199€ pueden echar para atrás a muchos clientes potenciales. No obstante, su gestión de los recursos, su calidad de acabado y sus posibilidades hacen de este Envy un producto redondo y muy recomendable que nos acompañará durante mucho tiempo.


30
ene 15

HP ZBook G2, potencia bruta

Sin duda, durante los años en la que la venta de ordenadores cayó sostenidamente frente a la crisis (su tasa de renovación es mucho más lenta que la de un dispositivo móvil) y al empuje de la moda tablet -mucho más racional para el usuario medio-, el negocio con empresas fue el único reducto donde los grandes fabricantes de ordenadores podían encontrar beneficios.

La debilidad de Apple en este sector (su nicho son diseñadores, músicos, fotografía y algo de cine) y la poca implantación del software libre hasta hace poco tiempo hizo que Microsoft fuera el dominador absoluto de este universo y que muchas compañías se volcaran en la presentación de estaciones de trabajo móviles o no que dotaban al usuario de todo tipo de herramientas para el desempeño profesional.

Hewlett Packard, una de nuestras empresas de referencia, nos ha prestado durante unos días uno de sus ZBook 17 G2, una de las referencias del sector por su potencia, portabilidad -aunque tenga una diagonal de 17 pulgadas es mucho más ligero de lo que parece y excepcional relación calidad-precio.

Especificaciones

La carta de presentación de nuestro equipo es excelente: su procesador Intel i7-4940MX a 3,1 GHz y tecnología Intel Turbo Boost hasta 4 GHz de cuatro núcleos trabaja con una GPU HD Intel 4600 y 16 GB de memoria SDRAM DDR3 y 1600 MHz que hace que el equipo sea increíblemente rápido. Para los que les parezca poco, las ranuras de expansión permiten crear un misil con hasta 32 GB de RAM. Destaca también el subsistema gráfico Nvidia Quadro K5100M con 4 GB DDR5 dedicados.

Respecto al disco duro, de serie incorpora una unidad turbo HP Z de 256 GB SSD también ampliable (se puede configurar de fábrica hasta 1 TB) mientras que su pantalla LED tiene resolución Full HD con tecnología antirreflejos WVA.

Trabajar con contenidos multimedia en ella (una de las funciones básicas de estos equipos) es una delicia por su nitidez. Los colores se disciernen fácilmente, los negros son profundos y los blancos brillantes. El contraste, sin estar a la altura de los monitores independientes más profesionales, no defrauda y la dupla del panel con la tecnología DTS Studio Sound HD hace que todo fluya con una calidad sobresaliente. La dupla con el reproductor BluRay de su unidad óptica es, sin duda, sobresaliente.

Respecto a la conectividad, el sistema integrado WiFi Dual Band Wireless AC y el Bluetooth 4.0 aseguran rendimiento en el trabajo en red y con otros equipos (que son fácilmente conectables); 3 USB 3.0 (1 de carga), 1 USB 2.0, 1 Thunderbolt 2, 1 Display Port 1.2, 1 entrada de micrófono-salida de auriculares, 1 conector para batería auxiliar, 1 conector de acoplamiento, 1 puerto para VGA, 3 ranuras de expansión (tarjetas inteligentes, Express Card y SD) garantizan que esta workstation será el perfecto centro de gestión para cualquier tipo de equipos.

Software integrado

El equipo viene con Windows 7 Professional preinstalado y la licencia para dar el salto a Windows 8.1 Pro permitiendo sólo el uso de una versión a la vez. El cambio de versión requiere desinstalar 7 para reinstalar 8.1 (lo mismo en caso de que queramos realizar un downgrade).

Como es habitual en los equipos de HP vienen con una gran variedad de programas para trabajar: HP Performance Advisor, HP Remote Graphics HD, HP Client Security, Microsoft Security Essentials, Microsoft Defender, CyberLink Power DVD BD, HP ePrint Driver, HP PageLift, etc. en definitiva, un conjunto de herramientas optimizadas para el entramado multinúcleo y multisistemas del ZBook.

Rendimiento y público objetivo

Teniendo en cuenta sus especificaciones y su precio (ahora se puede comprar en la web de HP por 2.237,29€) está claro que este ZBook no es un equipo para todos los públicos. Los dos hermanos pequeños de la familia (el ZBook 14 y el 15) no sólo tienen un rendimiento más humilde sino también un precio mucho más competitivo. Son ultrabooks con una enorme carga tecnológica pensados para hacer frente (y superar) a los Dell Precision y demostrar que el mundo multimedia no es sólo cosa de la manzana.

Sin embargo, esta bestia tiene sólo sentido en manos de profesionales que tienen muy claro que necesitan una buena dosis de potencia para su día a día y quieren que su herramienta principal se pueda desplazar con ellos a cualquier lugar.

Es un equipo con unos acabados sorprendentes y sólidos. Todo en él, desde el teclado hasta las conexiones de expansión de autonomía y capacidad, están pensados para durar. Para ir mejorando las prestaciones según los programas y la demanda de trabajo y potencia aumenten. Una inversión pensada para durar a la que se le queda corto Windows 7 Pro y que, a buen seguro, dará todo su rendimiento con el nuevo Windows 10 (mucho más ligero y capaz).

Cualquiera que se dé una vuelta por las webs de análisis de equipos más prestigiosas de internet como TechradarPCPro o Notebook Check se encontrará notas mucho más que positivas. Es un dispositivo pensado para renderizar, para trabajar con sistemas multimedia y para sacar lo mejor de su rendimiento. En un entramado de varios monitores y con las herramientas de edición adecuadas haría palidecer a casi todos los equipos de sobremesa del mercado.

Sólo podremos bajar parte de su rendimiento si abandonamos Windows para instalar Linux pues buena parte del hardaware dejará de dar lo mejor de sí. Por cierto, el procesador de la familia Hasswell, uno de los más potentes que hemos probado hasta la fecha confirma -como nota al pie- todo lo que nos hemos perdido cuando Intel decidió que el negocio móvil era residual para ellos. Es rápido, demanda poca energía y parece no tener límites. Una delicia.


17
ene 15

PC, la evolución según el CES

Puede que hablar de era postPC fuera descabellado si lo entendemos como la desaparición del equipo informático por excelencia pero, a pesar de la caída de venta de las tabletas (su tasa de renovación es mucho más lenta que la de los smartphones), lo que nos ofrecen estos equipos ha cambiado para siempre la definición de lo que buscamos en un ordenador.

Precisamente por eso, son mucho los que opinan que el crecimiento de ventas de los ordenadores durante 2014 viene por varios factores: un parque falto de renovación, precios más competitivos, más variedad en el mercado y, sobre todo, una nueva familia, la de los ultraligeros que hace las veces de tableta al incorporar en muchas ocasiones, paneles táctiles.

Ahora que todos los ojos han estado puestos en lo que los fabricantes han mostrado en el CES de Las Vegas, podemos concluir que el mercado de los ordenadores está mucho más vivo de lo que pudiera parecer hace poco más de dos años, que los mayores avances no se han dado en florituras externas y que tanto los fabricantes como los clientes están de acuerdo en que el futuro pasa por la “miniaturización” de los PCs.

Equipos como los Lenovo LaVie Z HZ550 y 750 son el claro ejemplo. El primer fabricante mundial ha desarrollado junto con los japoneses de NEC un equipo de 13 pulgadas (un iPad tiene casi 10) de 780 gramos y menos de 1,7 cms de grosor. Su hermano mayor (el 750) sube la tara hasta 900 gramos pero gana una pantalla que gira 360 grados. Si volvemos a la comparativa con el iPad, su primera generación pesaba 700 gramos y no contaba con la potencia de estos LaVie Z: pantalla de 2.560×1.440 y procesadores i5 e i7 de Intel.

Lenovo LaVie Z

Pero más allá de la tableta de la manzana (que tiene como argumentos de venta otros más allá de las especificaciones técnicas), su objetivo es el Surface Pro de Microsoft al que también supera en capacidad de hardware y sólo tiene como “pero” su tarifa: 1.299 dólares en Estados Unidos. Sin embargo, como concluye Ramón Peco en El País, la llegada de rivales directos de HP, Samsung y Dell no hará más que empujar hacia abajo el precio de estos prodigios.

Los equipos de sobremesa también se apuntan a un buen lavado de cara y una dieta. El HP Pavilion Mini Desktop, el modelo con el que abrimos el post, podría decirse que es la versión Windows 8.1 de un Chromebook de sobremesa. Con 4 GB de RAM y 500 de almacenamiento, cuenta con un procesador Intel Celeron para conectarnos a internet eficazmente, jugar a online (si son títulos sencillos), reproducir contenidos multimedia con calidad y, sobre todo, no gastar más de 369 euros en un equipo de sobremesa más que suficiente para un usuario medio. ¿Su rival? El Mac Mini cuesta 499€ -es una distancia respetable- por darnos un procesador i5 y las mismas características de hardware. En Estados Unidos se venderá una opción de 180€ con 2 GB de RAM y 32 de disco duro que bajo el nombre de HP Stream Mini Desktop será nuestra puerta a los contenidos multimedia online.

Acer, por su parte, ha presentado el Revo One, un equipo barato y sencillo (269€) que sorprende por su compatibilidad con contenidos 4K, la posibilidad de crear una nube propia y, sobre todo, por sus 2 TB de disco duro ampliables hasta 8. Equipos que vuelven a los orígenes de componentes sencillos y eficaces que se alejan de la batalla de los números y que sólo buscan cumplimentarse con el resto de equipos del usuario para hacer un puñado de funciones de modo práctico y eficiente. La evolución del PC según el CES.


15
dic 14

HP Chromebook 14, nacido para volar

Una vez más llega a nosotros una de las novedades de Hewlett Packard y una vez más nos llevamos una grata sorpresa por un dispositivo que dará mucho que hablar los próximos meses. Pero antes de empezar a desgranar las características del equipo lo mejor será que lo presentemos. Se trata del Chromebook 14, un portátil de precio asequible y rendimiento notable que está siendo parte de la revolución Chrome en Estados Unidos.

¿Qué son los Chromebook?

Aunque la vida de los Chromebook es corta, ha sido bastante difícil. Concebidos a lo largo de 2010 (y presentados en 2011) eran la propuesta de Google para un mercado de portátiles ligeros y baratos que, gracias al ecosistema de servicios de los de Mountain View, fuera capaz de hacer todas las tareas básicas que un usuario medio hace a lo largo del día.

Si bien al principio necesitaban de una conexión casi permanente a la red para ser útiles, versiones posteriores permitieron cierta autonomía alejados de una conexión. Sin embargo, pese a las críticas iniciales -incluidas las nuestras- a esta deficiencia, ¿qué dispositivo tecnológico tiene “utilidad real” lejos de la red de redes? Muy pocos.

Aunque al principio la recepción tanto de analistas como de público fue bastante fría, Google encontró un nicho donde no lo buscaba: la enseñanza. Un mercado de compradores ávidos de dispositivos útiles y versátiles a buen precio que muchas veces necesitaban algo más que un tablet para sus tareas y que no necesitaban un portátil convencional, mucho más capaz en ocasiones pero mucho más caro siempre. Ahora, estos portátiles con corazón Google no sólo han superado a los MacBook en ventas, sino que han superado a muchas tabletas y amenazan el reinado de Microsoft en el mercado educativo.

Nuestro Chromebook

 

 

 

 

Lo primero que nos llamó la atención cuando recibimos el portátil fue el poco peso del embalaje. Buena señal. El ordenador de HP pesa 2,4 kilos. Es cierto que no es el peso pluma del segmento de portátiles de 14 pulgadas pero también que no hay muchos equipos con esa relación tamaño-rendimiento-peso que cuesten menos de 300€.

En nuestras manos el equipo destaca, como la mayoría de los HP por su diseño y sus acabados. En las fotografías pintaba bien pero no esperábamos ese nivel. El tacto de la “tapa” es suave y el blanco un tono francamente acertado: da un toque diferente al dispositivo y huye de estridencias. La parte inferior, de goma blanca, cumple la función de antideslizante y, aunque menos visible que el resto del conjunto, está igual de bien acabada.

Cuando lo abrimos destaca el cristal del panel. Bien rematado. Suave al tacto. Así como un teclado que nos recuerda -muy positivamente- al de los mejores productos de Apple. Rápido, amortiguado, con teclas claras y bien separadas y un acabado que simula al aluminio a su alrededor que aumenta la sensación de calidad percibida.

En los laterales del chasis encontramos las conexiones: USB 2.0 y 3.0, ranura para tarjetas 4G, alimentación, HDMI, auriculares. Dos escaletas sólidas y un pequeño LED que nos recuerda el estado del equipo. Por ahora nada nos hace pensar que estamos ante un equipo de un precio tan contenido. ¿Encontraremos el truco cuando lo encendamos?

En funcionamiento

Sobre el papel, y si tomaramos de referencia las especificaciones de un portátil tradicional, este Chromebook debería ser poco más que una calculadora científica con un envoltorio muy grande. Un procesador Intel Celeron 2955U a 1,4 Ghz es menos de lo que ofrecen algunos smartphones del mercado lo que debería resultar en un equipo lento al que le cueste cargar los programas -a pesar de los 2GB de RAM DDR3-. Sin embargo, que el disco duro sea un SSD de 16 GB indica que algo especial late en su interior.

Cuando lo encendemos todo se resumen en una palabra: velocidad. En unos 5 segundos el equipo está 100% operativo. No tiene la inmediatez de una tableta pero no hay ningún otro sistema operativo en el mercado de ordenadores que dé este resultado. En unos pocos pasos (seleccionar una red WiFi, introducir nuestra cuenta de Google y un tutorial con cinco claves) tenemos nuestro Chromebook listo para trabajar.

La resolución de la pantalla no es la mejor. Los tonos son demasiado claros y, por defecto, es necesario ajustarla para que gane algo de intensidad, brillo y profundidad. Sin embargo, es mucho más que suficiente para trabajar y, gracias a su tarjeta gráfica Intel HD, jugar o reproducir contenidos multimedia tampoco será un problema. Quien quiera una mejor experiencia como gamer no se comprará un Chromebook -ni ningún otro portátil-. Quien quiera calidad de cine en las imágenes, tampoco. Por cierto, la resolución de la webcam es mucho mejor de lo esperado. HP sigue haciendo su trabajo y sigue distanciándose en este aspecto de la competencia clásica.

Como hemos dicho antes, el equipo cuenta con un disco en estado sólido (16GB) al que hay que añadir 100 GB gratis en Google Drive. Aunque la cifra pueda parecer escasa, sólo hay que pensar que el MacBook Air se vende con una cifra similar (128 GB más el regalo de iCloud Drive) y que, de nuevo, gracias al funcionamiento de Chrome OS, es mucho más que suficiente.

Este tipo de disco hace que cargar cualquier contenido sea cuestión de décimas de segundo. Todo fluye rápido, desde el entorno, hasta los contenidos. Y si se goza de una buena conexión (nosotros disfrutamos de 120 MB de fibra óptica) la sensación es de estar manejando un equipo mucho más potente y caro. La conexión LAN inalámbrica y el Bluetooth funcionan de maravilla y la compatibilidad con cualquier otro sistema -ventajas Google- hace que sea una herramienta de trabajo ultra compatible. Además, la antena WiFi dual-band no nos ha dejado tirados en ninguna conexión por muy recóndito que fuera el rincón que buscáramos.

Chrome OS, la clave de la velocidad

 

 

 

 

Trabajar con un sistema operativo basado en la web tiene muchas ventajas. El entorno de Google no funciona con aplicaciones clásicas sino con aplicaciones web a través de su navegador. Éstas pueden cargarse en línea -lo que hace que el equipo siempre esté “ligero” de software- o pueden dejarse instaladas en el dispositivo.

Además, el buen trabajo que llevan haciendo durante años los de Mountain View con el cloud computing se ha encargado de que, de cara al usuario, no haya ninguna diferencia -y si la hay es positiva- a la hora de trabajar con cualquier tipo de programas o contenidos. Todo fluye rápido.

Más ventajas de un sistema operativo como este (aunque estas sólo lo serán para los usuarios menos avezados, aquellos que sólo queremos que el dispositivo funcione correctamente, se actualice con facilidad y nunca nos deje tirados) es que Google se encarga de actualizar automáticamente Chrome OS, se verifica el arranque -una muy buena herramienta de seguridad-, se emplea el cifrado de datos punta-a-punta, etc. es decir, el sistema es ideal para trabajar sin complicaciones de una forma rápida y eficiente.

Conclusión

 

 

 

El HP Chromebook 14 nos da todo lo que podemos pedirle a un equipo de menos de 300€ y mucho más. Tiene buenos acabados. La pantalla no nos defrauda. La autonomía nos garantiza un mínimo de 8 horas fuera del enchufe (sobre el papel da más pero usándolo normalmente no hemos conseguido muchos más minutos). Su funcionamiento es muy ágil. Todo en él es rápido y nos deja la sensación de una muy buena experiencia de uso.

Han hecho un muy buen producto con una relación calidad-precio imbatible en la que no echamos en falta nada para un uso diario y al que le atisbamos, a nada que el gran público se interese por esta versión de sobremesa de Android, un futuro prometedor. En Estados Unidos y Reino Unido la aceptación ya está siendo buena y no entenderíamos por qué no habría de ser así aquí.