iPhone X, un día con “el” iPhone

Por fin llegó el día. El iPhone X, aunque fuera solo durante unas horas, por fin llegaba a nuestras manos. A priori solo sabíamos lo que se había hablado de él en otros medios (que no es poco), lo que Apple nos había vendido y lo que miles de expertos foreros debatían sobre un terminal que venía precedido por su polémico diseño y su estratosférico precio (más adelante veremos si es para tanto).

El modelo se planteó como el terminal que tenía que homenajear el décimo aniversario del terminal que redefinió por completo el mercado de teléfonos móviles, la forma en la que las TICs entraban en nuestras vidas y la posición de su empresa en el mercado. Tenía que mantener la esencia de una saga de dispositivos que han batido récords generación tras generación y a la vez sorprender a un público cada vez más exigente gracias al empuje de la competencia.

Por eso, cuando lo sujetamos, tenemos sentimientos encontrados: por un lado nos recuerda poderosamente al iPhone 3G. Por otro falta el botón Home, la seña de identidad de la empresa durante años. Desaparecen los marcos pero aparece el polémico notch (que, seamos sinceros, es mucho más llamativa y “molesta” en las fotos que en su uso diario). El primer impacto es positivo: todo pantalla, con un muy buen agarre gracias a su cubierta trasera de cristal y más ligero de lo esperado. 5’8 pulgadas de pantalla en un tamaño de un iPhone 6-7-8.  Es puro minimalismo y, sinceramente, apagado y en su versión negra, es una obra de arte. Da sensación de ser, por fin, el iPhone que siempre soñaron Steve Jobs y sus seguidores.

Antes de explicar nuestras sensaciones de uso hablaremos de las especificaciones. Como no hay mucho que decir que no se haya publicado ya las repasaremos rápidamente: pantalla OLED Super Retina HD; 5,8″ de diagonal con una resolución de 2.436×1.125 o, lo que es lo mismo, 458 ppp; chip A11 Bionic con coprocesador M11 de seis núcleos (2 monsoon y 4 mistral); GPU de Apple con tres núcleos; 3 GB de RAM; nuestra unidad 256 GB de almacenamiento; cámaras traseras de 12 y 12 Mp con gran angular y teleobjetivo f/1.8 y f/2.4 respectivamente y doble OIS, zoom óptico, grabación 4K y flash 4 LED; cámara iSight de 7 Mp con Retina Flash y apertura f/2.2; resistente al agua; certificado IP67; batería de 2.716 mAh, Bluetooth 5.0; NFC de solo lectura; 3D Touch, etc. Todo ello con un peso de 178 gramos y un grosor de 7,7 milímetros.

En definitiva: el iPhone más potente hasta la fecha y mejor equipado para hacer frente a sus rivales. Sin embargo, a pesar de datos tan notables como una relación frontal/pantalla del 82,9% o cualquier otro relacionado con el rendimiento, la empresa de Cupertino siempre nos ha demostrado que lo importante no es qué hacen, sino cómo lo hacen.

Face ID, ¿sí o no?

Lo primero que había que probar era el Face ID. ¿Es fácil de configurar? ¿Es tan seguro como prometen? ¿Tiene sentido abandonar el Touch ID, referencia en el mercado por su rendimiento, por un nuevo sistema en el que otros fabricantes han fallado una y otra vez? Pongámonos manos a la obra. Configurarlo no lleva más de 2 minutos -hay que hacerlo dos veces y requiere girar la cabeza como nos indica la pantalla para que el sistema endógeno del iPhone -la información no va a ningún servidor externo- nos reconozca. Después… funciona. Lo probamos hasta la extenuación con otras personas, con nosotros, haciendo muescas y “entorpeciendo” el reconocimiento. Y aún así, a una velocidad fulgurante, nos reconocía cuando debía y nos protegía cuando no éramos nosotros los que intentaban entrar en el teléfono.

En cuanto se prueba su funcionamiento, sencillamente, el notch deja de ser un problema. Sobre todo porque son cada vez más los desarrolladores que están adecuando sus apps para que sea parte del diseño. La seguridad que desprende viene rubricada también por la seguridad que nos proporciona el agarre de la superficie de cristal que, además, la empresa promete ser totalmente resistente a muescas. Eso no lo comprobamos pero, ciertamente, (y huellas al margen) da sensación de ser tan duro como cualquier otro equipo metálico.

Lo siguiente que llama la atención es la pantalla. La primera OLED y por encima del Full HD de la casa en un iPhone. La resolución por encima de este rango no suele ser necesaria (por la propia diagonal del panel), si bien es cierto que se agradece la nitidez y el brillo de equipos como los Galaxy S. En esta ocasión Apple se ha puesto en manos de su “enemigo” favorito y, precisamente, los coreanos son los encargados de un cristal con un contraste sobresaliente, un brillo y una temperatura excelentes y un ajuste automático que funciona como nunca para regalarnos unas imágenes con una fuerza nunca vistas antes en un iPhone (y en casi ningún smartphone). Da igual la condición lumínica, siempre se ve bien y con nitidez sin necesidad de perder información o tener que estar jugando continuamente con los ajustes.

Por cierto, la fluidez a la hora de acariciar la pantalla para navegar por el software sigue siendo la mejor del mercado. Todo funciona al más mínimo roce y el lag que iOS 11 ha provocado en terminales de generaciones anteriores no tiene presencia en un terminal pensado por y para este software (¿o es al revés?).

 

Cuando nos contaban que el sistema TrueDepth se encargaba de escanear 30.000 puntos de la cara en milisegundos para potenciar el desbloqueo nos resultaba una cifra que solo se decía para vender más unidades. Cuando comprobamos cómo funciona y las posibilidades que tiene (FaceTime, por ejemplo) entendemos no solo el notch sino también el precio del terminal.

Sobre todo porque el reconocimiento facial no es solo la llave para entrar en el iPhone X, es la llave para entrar en todo el ecosistema: Apple Pay, Music, App Store, iTunes, etc. Es la llave más segura del mercado (gemelos idénticos al margen) y eso tiene un precio.

A11 Bionic, el mejor procesador móvil del mercado hasta la fecha

Y no solo hablamos de los benchmarks en los que da un rendimiento monocore superior a algunos Intel i7 y algunos MacBook. Tampoco hablamos de las pruebas en las que, literalmente, barre a cualquier otro equipo con procesadores Exynos, Kirin o Qualcomm. Hablamos de uso normal y corriente. Es el primero con seis núcleos y en el que participan redes neuronales. El primero con 3 GB de RAM y el primero con un coprocesador de movimiento y una GPU que podrían trabajar perfectamente en un ordenador de sobremesa.

Una vez más la jugada de software-hardware permite que la desaparición de los botones físicos redunde en una apertura y cierre de aplicaciones sin demora. De forma inmediata responde a nuestros gestos. Lo mismo ocurre con la multitarea. La edición de vídeo, el streaming o cualquier programa que requiera de una tarjeta gráfica potente son, sencillamente, un juego de niños. Sin importar que otros programas estén trabajando “por detrás” en la multitarea. El motivo son esos núcleos que son hasta un 70% que en el chip anterior y que, además de requerir menos energía, son capaces de gestionar mejor su uso y aprender de nuestras costumbres (volvemos a la IA). Por cierto, la cubierta de cristal acumula menos calor que la de aluminio lo que mejora el manejo respecto a otros productos de la casa.

iOS 11 saca lo mejor de sí en este dispositivo en el que desde la posición de las opciones hasta los movimientos nativos que debemos aprender cobran sentido. La curva de aprendizaje es casi inexistente y todo está donde debería estar (algo que Android aún no ha conseguido para aquellos que lo probamos de cero).

Puede que muchos se hayan quedado en los animojis (que, por cierto, son adictivos) pero hay que entender que detrás de estos iconos parlanchines hay una gran tecnología detrás que hace que todo fluya correctamente, que todo funcione a la primera y que pone las bases a una nueva forma de intearctuar con el ecosistema. Porque como explicaba esta misma semana Johnny Ive, el iPhone X irá mutando y añadiendo mejoras gracias a su poderoso hardware y a las posibilidades del software pensado para evolucionar gracias a los desarrollos de terceros, a la experiencia adquirida por Apple gracias a los usuarios y, sobre todo, a la Inteligencia Artificial y un Siri cada vez más presente y potente.

Porque esas son las claves más allá de unas cámaras espectaculares, de una pantalla sobresaliente, de un software fluido o de un chasis más propio de una joya que de un dispositivo tecnológico. El iPhone X es el homenaje al primer iPhone y también el iPhone que siempre tuvo en mente Jobs. Es la primera baldosa en un nuevo camino pero también los cimientos de lo que la empresa desarrollará a partir de ahora. Un antes y un después en el que todo cambia para que casi nada cambie. En definitiva, el iPhone X es “el” iPhone. Y tenerlo cuesta hasta el último céntimo porque, seamos realistas, hace mucho que los premium superaron la barrera de los 1.000€. Al fin y al cabo son el hardware de una nueva generación del mismo modo que los coches lo fueron de las precedentes.

Apple, así se quedan sus nuevos sistemas operativos

Es cierto que la pasada ha sido la semana de los lanzamientos de hardware de Apple. Pero no es menos cierto que ninguno de ellos rendiría lo que rinde (siguen siendo la referencia) si el software no se hubiera actualizado a la par. Después de muchas betas (sobre todo en iOS) y de pulir multitud de detalles, llega la hora de resumir las novedades de iOS 11, watchOS 4, tvOS 11 y macOS High Sierra.

  • iOS 11. El factor diferencial es un Siri más inteligente, la multitarea real en el iPad (y en menor medida en los iPhone Plus y X) y la aplicación de archivos. La inspiración en macOS es evidente tanto con el Dock como con Spotlight que buscan hacer del entorno una herramienta mucho más productiva. Gestos como arrastrar y soltar entre aplicaciones, además de la apuesta por la realidad virtual (gracias a la apertura de ARKit) además de un centro de control completamente renovado, una nueva AppStore (que unifica su imagen con Apple Music), un nuevo sistema de gestión del tamaño de los archivos y un peso más ligero le dan el empujón suficiente para seguir siendo el sistema operativo móvil de referencia. Merece la pena instalarlo en cualquier versión de iPhone compatible porque lo que se gana es mucho más que lo que se ralentiza en rendimiento.
  • watchOS 4. Si iOS es la principal fuente de ingresos de la empresa -mediante los iPhone, iPad y todas las aplicaciones relacionadas- watchOS es la gran promesa de movilidad a medio plazo (ya lo hemos visto con el polémico Apple Watch Series 3 LTE). Un interfaz más moderno y diferenciado de la competencia, una mayor relevancia del asistente de voz (que hace una dupla sobresaliente cuando el reloj se empareja con los AirPods) así como una gestión más sencilla de las aplicaciones y una mejor forma de personalización de las esferas son las señas de identidad de un SO que nació siendo muy pobre, que mejoró con la segunda versión, ganó velocidad y estabilidad con la tercera y que ahora busca consolidarse por delante de sus rivales con Android o Tizen. Sea cual sea el reloj que se tenga es una actualización obligada.
  • tvOS 11. Nadie duda de que el Apple TV aún no ha llegado a su mejor momento. La apuesta de la empresa por los contenidos propios va in crescendo. El papel de Music no se le escapa a nadie. El número de aplicaciones crece. La presencia de Siri también (sobre todo cuando salga a la venta el Home Pod) y la implementación del chip del iPad Pro en el equipo deja claro que los juegos también tendrán su momento. El motivo es sencillo: primero Pokémon Go y después Súper Mario han sido un aviso para Sony y Microsoft. Ellos mandan -de largo- pero una alianza Nintendo-Apple debe preocuparles. No todo el mundo quiere juegos caros muy elaborados. La actualización no supondrá nada más que mejoras a los propietarios de Apple TVs compatibles puesto que solo busca optimizar rendimiento y espacio de las aplicaciones además de dar estabilidad al sistema.
  • macOS High Sierra. Quizá la más compleja de las actualizaciones por la tasa de renovación de los ordenadores. Sobre todo de los Mac. Esta edición busca acercar el entorno a los iDevices. Disponible desde el pasado 25 de septiembre cuenta con el nuevo sistema de almacenamiento de archivos, un nuevo estándar para vídeo, una nueva herramienta Metal 2, compatibilidad con la realidad virtual, nuevos sistemas de edición de fotos, sistema de antirrastreo en las webs, mayor presencia de Siri, un Spotlight más completo, una herramienta de búsqueda en correo más completa y eficaz, Notas actualizadas, así como un entorno mejorado para iCloud. ¿El problema? Los ordenadores anteriores a 2012 pueden tener problemas para gestionarlo a pesar de ser más ligero y rápido. Hay que actualizarlo con cautela.

WWDC 2017, todas las novedades

La semana pasada tuvo lugar una nueva conferencia de desarrolladores de Apple en el que la empresa de Cupertino mostró parte de sus novedades en sectores estratégicos antes del verano -la reunión de septiembre adelanta los productos estrella de la campaña de Navidad, sus nuevos iPhone-. A continuación, os desgranaremos todas las novedades del evento, aunque antes queremos mostraros la conferencia en números.

Estos, como es habitual, volvieron a mostrarse inconmensurables: la App Store  cuenta con 500 millones de usuarios semanales que han instalado -desde su nacimiento- 180.000 millones de programas. Actualmente, el ecosistema de la manzana cuenta con 16 millones de desarrolladores que han recibido de la empresa más de 70.000 millones de dólares. Apple Music, una de las últimas en llegar, cuenta con 27 millones de suscriptores de pago y 40 millones de canciones en catálogo.

Respecto a iOS, el sistema operativo estrella de la casa -hay novedades en los cuatro que conforman el ecosistema-, está disponible en su última versión en el 86% de los equipos compatibles con un 96% de satisfacción por parte de los usuarios. Ahora sí, llega el turno de las novedades en software y hardware.

  • iOS 11. Aunque 2017 es el año del décimo aniversario del iPhone, es el iPad el gran beneficiario de las novedades de la última edición de la plataforma. En primer lugar porque la línea que separa el universo móvil de los ordenadores Apple empieza a difuminarse por completo. El mejor ejemplo lo vemos con la aplicación “Archivos”, una gigantesca evolución de iCloud que, por fin, permite la llegada del Finder a iOS. Además, el Dock, una seña de identidad de los equipos de sobremesa y portátiles de la casa llega para incrementar la productividad en las tabletas. La multitarea también mejora al permitir trabajar con varias apps en pantalla con una disposición personalizable (se pueden traspasar archivos de unas a otras con tan solo arrastrarlos). El Apple Pencil se vuelve más rápido y natural, el teclado QuickType gana eficacia y la realidad aumentada entra de golpe para todos los equipos de la mano de la herramienta ARTKit. Por supuesto, en la era de las imágenes las fotografías siguen ganando funcionalidades -y también la facilidad para socializarlas-. Por si esto fuera poco, Siri gana potencial (idiomas), permite trabajar con varias lenguas a la vez e incluso puede convertirse en tu DJ. Los desarrolladores de aplicaciones tendrán más acceso a su código para que esté más presente que nunca en el ecosistema. El centro de control se rediseña para dar un acceso mayor a todas las especificaciones del dispositivo y las apps nativas de Mensajes o Mapas se mejoran y ganan utilidades.
  • App Store. Uno de los pilares del éxito de Apple (sobre todo financiero) es su potente tienda de aplicaciones. Precisamente por eso los de Tim Cook se han decidido a rediseñarla por completo para evitar que los usuarios se pierdan en su inmenso catálogo y, sobre todo, para que la tienda aprenda de las preferencias y necesidades de cada cliente para ofrecerle lo que más se adapte a él en cada momento (de una forma literal pues la oferta varía diariamente). Además, un equipo de expertos canalizarán lo que ellos consideran un éxito inminente para que llegue a todos los usuarios de iOS: ideas, trucos, historias del desarrollo de programas, listas, la “app del día”, un buscador más capaz, incluso la presentación de cada app será más intuitiva, directa y sencilla.
  • iPad Pro. Por fin llega un nuevo modelo con una nueva pantalla Retina rediseñada, un nuevo chip más potente y más tamaño de panel. El equipo tiene más brillo (600 nits) y color (gama cromática P3), una tasa de refresco mucho más alta (120 Hz) y una reflectividad de tan solo el 1,8%. Además, gracias a la reducción de los marcos, el resultado es que la superficie acristalada gana un 20% respecto al anterior de 9,7″. El procesador A10X Fusion de 6 núcleos permite trabajar con contenidos 4K y 3D; emplea el sistema ISP para el procesamiento de señal de Apple que aprende para un mejor procesamiento de las imágenes y tiene hasta 10 horas de autonomía. Lo mejor es que el peso sigue por debajo de los 500 gramos, las cámaras mejoran hasta los 12 y 7 Mp -posterior y delantera- y el Touch ID gana en seguridad y velocidad (el doble).
  • macOS High Sierra. Como hemos dicho antes, las fronteras entre el Mac y los iDevices son cada vez más finas gracias al empeño de la empresa por unificar su ecosistema y experiencia de usuario. El Apple File System, un nuevo sistema de archivos con arquitectura avanzada de 64 bits optimizado para equipos Flash que cuenta con cifrado integrado, protección frente a caídas del sistema, un sistema más sencillo de copias de seguridad y un sistema de duplicado de archivos inmediato. También se estrena un nuevo formato de almacenamiento de vídeo que busca minimizar su espacio -incrementado exponencialmente gracias a la grabación en formato 4K) denominado HEVC; una nueva generación de Metal que permite una gran mejora de la calidad visual así como compatibilidad con entornos de realidad virtual. Las aplicaciones nativas como Safari o Fotos cambian completamente “por dentro” para incrementar su velocidad y estabilidad -en el caso de la primera también la privacidad de quien navega-. FaceTime, Spotlight, Notas, Siri, etc. también se integran más y ganan mejoras para que el Mac y el iPhone estén más cerca que nunca.
  • iMac & iMac Pro. El Mac por excelencia se actualiza para demostrar que la empresa sigue preocupándose por los ordenadores y que considera el iMac el centro de su “universo”. Por eso la nueva generación sigue siendo el todo en uno de referencia en el mercado. Entre otras cosas porque cuenta con modelos de hasta 27 pulgadas, pantalla 5K, 8 GB de VRAM dedicada, almacenamiento SSD y Fusion Drive procesadores con velocidades de hasta 4,7 GHz, nuevos paneles Retina rediseñados con hasta 1.000 millones de colores, conectividad con puertos Thunderbolt 3… todo ello dentro de una carcasa que llega a tener en los bordes solo 5 mm de grosor. Por si todo esto fuera poco, nace el iMac Pro, el ordenador más potente jamás creado por la empresa. Una bestia con procesadores de hasta ¡18 núcleos!, hasta 42 MB de caché, velocidades pico de 4,5 GHz, tecnología de renderizado Hyper-Threading, GPU Radeon Pro Vega que genera un flujo de hasta 22 teraflops de semiprecisión, hasta 128 GB de RAM y un ancho de banda de memoria de hasta 400 GB/s, 4 TB de flash, etc. Incluso los altavoces gozan de una resolución de audio nunca vista hasta la fecha en la empresa. Una obra de arte de la ingeniería que se disparará por encima de los 5.000€.
  • MacBook, MacBook Air & MacBook Pro. Los portátiles de la casa también reciben actualizaciones. El MacBook, equipo de acceso lleva tiempo siendo acosado por rivales que dicen ser más capaces e igual de ligeros. Sin embargo, el pequeño ha mejorado sus procesadores, potenciado su almacenamiento SSD, mantenido su peso y optimizado su batería para, además, sacar lo mejor de la nueva generación de paneles Retina. Los MacBook Air, un hito en su nicho de mercado también viven mejoras en autonomía y rendimiento sin subir su precio. Probablemente sea su último año en el mercado pero su condición de equipo de acceso ha hecho que Tim Cook le dé un año más de vida. Por último, el MacBook Pro modifica algunos de sus precios -el básico sin Touch Bar baja su precio- para conseguir reactivar el departamento de portátiles de la multinacional.
  • watchOS 4. Aunque muchos llevan hablando del fracaso del Apple Watch porque la empresa no publica sus resultados de ventas, Apple sigue apostando por mejorar su sistema operativo y, sobre todo, por dar funcionalidades a un periférico cada vez más independiente del iPhone. El enfoque hacia la vida activa y la salud queda patente en la cuarta versión de la plataforma gracias a nuevos modos de entreno (por ejemplo, intervalos o un sistema de medición de la natación en piscina aún más exacto), retos mensuales, una gestión de la actividad mucho más personalizado e incluso desarrollo de listas de reproducción en función de la hora del día, nuestra tarea -incluido el deporte que hagamos- o el volumen según el ruido exterior. Por supuesto, mejoran sus tareas como asistente diario, sus capacidades para gestionar nuestra agenda o guiarnos mediante mapas o la interrelación con Siri.
  • tvOS 11. El sistema operativo del Apple TV también se actualiza para recibir nuevos “invitados” en la plataforma -como Amazon Prime-. La apertura a desarrolladores externos ha permitido que los contenidos y las aplicaciones crezcan exponencialmente y, aunque no ha habido información de una nueva generación ni de la llegada de contenidos 4K, la empresa no cierra las puertas de cara a la reunión de septiembre (la que anuncia los productos de la campaña de Navidad).