Posts Tagged: iOS


11
may 13

Silicon Valley, época de compras

En plena batalla por la integración de servicios y de plataformas móviles casi todos los rivales de Google -y en menor medida, de Apple- intentan desarrollar productos que hagan de sus propuestas las más apetecibles para los cientos de millones de clientes potenciales en todo el mundo. Sabedores del enorme trabajo que supone desarrollar tantos servicios como los que ofrece Google de forma endógena en Android o Apple por medio de sus más de 750.000 aplicaciones, Microsoft y Facebook se ven en muchas ocasiones obligados a sacar su repleta billetera para comprar servicios punteros e integrarlos en su universo. Estos son los dos últimos ejemplos.

 

 

Facebook, 1.000 millones por Waze


Desde aquí creemos firmemente que Home es sólo el primer paso para que los de Mark Zuckerberg tanteen la aceptación que tendría un smartphone Facebook en base Android (de un modo parecido al que Amazon ha desarrollado una plataforma casi completa en sus Kindle). Sin embargo, lanzar una plataforma móvil completa es mucho más complejo que una aplicación todoterreno debido a los servicios que se “da por hecho” que han de traer -el estándar iOS-Android es muy alto-.

 

Sabedores de todo ello, el periódico israelí Calcalist hizo público ayer que los de la red social están en negociaciones (bastante avanzadas después de 6 meses de contactos) para adquirir por 1.000 millones de dólares Waze, la famosa aplicación de tráfico en tiempo real. Waze no es un sistema de mapas más. La start up israelí se sirve de las señales de los smartphones de los usuarios para que éstos actualicen el estado del tráfico en tiempo real y den una información completamente fiable. Es cierto que esto hace que la eficacia dependa de los usuarios, pero también que nadie mejor que una red social para gestionar un sistema de este tipo. En Estados Unidos, por ejemplo, es el mejor sistema para movernos por carreteras urbanas debido a la gran aceptación que tiene entre los usuarios de teléfonos inteligentes.

 

Waze se hizo famosa (más famosa) cuando Apple retiro de iOS Google Maps y mientras ponía a punto sus mapas -que ya funcionan perfectamente- recomendó utilizar esta aplicación. El programa, gratuito, ha triplicado desde entonces sus usuarios hasta llegar a los 45 millones y su mejor mes fue abril de este mismo año con más de 1,5 millones de descargas.

 


Microsoft, centrada en la cultura


Los de Redmond -que ya cuentan con Nokia Maps, una de las referencias de la categoría- se han fijado, por su parte, en Nook. La división de libros electrónicos de Barnes and Noble no pasa por su mejor momento debido al enorme empuje de Amazon y sus Kindle y al empresa de Steve Ballmer parece dispuesta a pagar 1.000 millones de dólares por las tabletas, libros electrónicos y el fondo del catálogo de los libreros.

 

En un informe hecho público por Techcrunch se revela que a partir del año que viene las tabletas Nook dejarán de funcionar en exclusiva con Android para abrirse a otros sistemas operativos (la mejor opción es, sin duda, Windows). Microsoft ha invertido en estos libros unos 300 millones de dólares de los que 180 millones estaban destinados a “liberar” los dispositivos de Android para acercarlos al universo de Microsoft.

 

Este movimiento ayudaría a Barnes and Noble a quitarse un problema (en forma de pérdidas) de encima sin renunciar a una buena distribución digital, mientras que Microsoft se haría con una enorme biblioteca digital para competir contra Amazon, Apple y, en menor medida, contra Google. Los ingresos están garantizados: más de 1.215 millones de dólares el año pasado. El problema es que las pérdidas en 2012 llegaron a los 262 millones y este año podrían superar los 360.


29
abr 13

App Store, el último bastión de Apple

El dominio de Google en la era de los dispositivos móviles parece, por ahora, incontestable. Los dispositivos equipados con Android triplica al de los que corren con iOS. Sin embargo, la App Store, la tienda de aplicaciones para iPhone, iPad y iPod, tiene una ventaja cada vez mayor sobre Play Store de Google.

 

850.000 programas -de los que 350.000 son sólo para las tabletas de la casa- tienen gran parte de la culpa. Desde su creación en 2007 se ha descargado más de 45.000 millones de aplicaciones y la cifra crece exponencialmente. 800 descargas por segundo: más de 70 millones al día. Todo esto ha hecho que Apple tenga en su App Store un negocio imprescindible para entender su éxito. Gracias a las aplicaciones gratuitas o a aquellas que cuestan menos de un dólar -la gran mayoría- ha hecho que en sólo un año los de Cupertino hayan repartido 7.000 millones de dólares entre los desarrolladores -el 30% se lo queda la propia Apple-.

 

Una de las razones para el enorme -y desproporcionado en relación al volumen de dispositivos- éxito  de la App Store tiene que ver con su implantación en 155 países. Eso ha permitido a los desarrolladores acceder a un mercado sin precedentes hasta ahora para los programadores (sólo Microsoft y su Windows llegaban tan lejos): las posibilidades de adaptación a cada país y mercado son enormes. Las probabilidades de éxito, por lo tanto, se multiplican.

 

Así mismo, la evolución de las propias aplicaciones ha hecho que los smartphones carezcan de sentido sin ellas. Lo que al principio eran meros intermediarios con las páginas web de referencia ahora buscan dar una información más equilibrada y diferenciada. Cruzan datos, tienen factores de personalización, buscan el entretenimiento y la utilidad… y todo por poco dinero.

 

Apple, además, siempre ha procurado minimizar el impacto de la publicidad en sus programas. Así, es relativamente complicado encontrar algo más que un enlace publicitario en los programas de pago -no así en las gratuitas que casi siempre se sustentan en la publicidad-.

 

No obstante, no todo es placidez en este aspecto para Apple. Aunque la distancia con la tienda de Google es todavía enorme -y o se mantiene o se amplia- la llegada de la Amazon AppStore al universo Android es una gran amenaza para su negocio. De momento, los desarrolladores, en su gran mayoría comienzan sus programas en la plataforma para iOS y de ahí dan el salto a Android, Windows, etc… la duda es cuánto tiempo seguirá esta tendencia si tenemos en cuenta que el peso relativo de los equipos de Apple es cada vez menor en el mercado. La respuesta parece estar en los beneficios. Los usuarios de iPhone y iPad gastan mucho más por dispositivo que los titulares de un equipo Android (curioso cuando los terminales cuestan lo mismo, probablemente tenga que ver con la cultura del todo-gratis de Google).

 

Por contra, los desarrolladores que se decantan por la plataforma de Apple saben que dependen de muchos más factores que en la de Google. Los tiempos para que la aplicación sea revisada y aprobada son más lentos que en Android por el mero hecho de que Google permite lanzar directamente la aplicación. Sólo si recibe quejas de los usuarios será revisada y, en caso de ser necesario, retirada.

 

El proceso requiere que todo, absolutamente todo, pase por el filtro de Cupertino y eso hace que en muchas ocasiones no entiendan el contexto de algo que se ha pensado para la otra punta del mundo. Como contrapartida, es muy poco habitual que una aplicación llegue a la tienda sin funcionar correctamente y sin unos mínimos -en otras plataformas serían máximos- de seguridad.

 

En cuanto a la facturación, el éxito reside en la necesidad de introducir una tarjeta de crédito a la hora de desarrollar el ID de Apple. Muy pocos usuarios vuelven a entrar en sus datos a posteriori para retirarla. Así, con un sólo click y una verificación se ha realizado el micropago. En este caso sí que todo es más rápido que en la tienda de Google. Precisamente por todo esto: por el negocio de los micropagos y el control absoluto de Apple sobre “su” negocio, AppGratis ha sido fulminada. Este programa llevaba unos dos años ofreciendo durante 24 horas aplicaciones normalmente de pago por 0 euros. Para Apple esto es montar un negocio paralelo al suyo y esto no es posible.

 

Aún así, los retos a los que se enfrentan las dos grandes tiendas de aplicaciones son los mismos. Y destaca uno sobre manera: la visibilidad de sus productos. Es muy complicado encontrar a la primera lo que se desea salvo que se sepa el nombre del programa. En las listas de las más descargadas o las que discriminan por temática raras veces se visualizan más de los 50 primeros que se configuran por defecto. Eso hace que las demás caigan en un implacable olvido y una invisibilidad absoluta para el cliente potencial. Muchos desarrolladores se preguntan por qué ocurre en Google -una empresa que tiene su principal negocio en un buscador- y por qué Apple cambió algo que funcionaba -la actualización de octubre ha hecho más opaca la AppStore-.

 

Dentro de poco veremos que las descargas de aplicaciones en dispositivos Android superará a la de Apple. Sin embargo, el volumen de negocio no. La relación sigue siendo 2,6 veces mayor para Apple. Probablemente tenga que ver cómo han educado a los clientes: del todo gratis al todo de pago. Probablemente aquí también juegue un papel determinante la fragmentación. Los propietarios de los smartphones Android más antiguos tienen problemas con las apps que requieren más potencia de procesador o más pulgadas de pantalla. En cualquier caso, la App Store es, sin duda, el último bastión de Apple.


13
abr 13

Tabletas, escoge bien la tuya

Hace pocos días nos hacíamos eco de los informes de varias consultoras que anunciaban la enésima caída de las ventas de PCs (portátiles o sobremesa) en detrimento de las tabletas. La mayoría de los usuarios se decantan por estos pequeños dispositivos más ligeros, portátiles y casi tan potentes como un portátil para renovar su tecnología. El motivo es sencillo, la mayoría usamos nuestros gadgets para navegar, consultar el correo electrónico, las redes sociales y disfrutar de una película, música o juegos. Nada que una tableta no nos permita hacer mucho más cómodamente que su equivalente con teclado físico. Además, para los que quieran trabajar con ellas, cada vez más suites ofimáticas adquieren la forma de aplicación para que nos llevemos nuestros documentos donde queramos -la explosión de la nube es fundamental para que todo esto funcione-.

 

Sin embargo, igual que cuando acudimos a una tienda de ordenadores o una gran superficie para comprar un portátil nos encontramos con la dicotomía “Windows o Mac” y nos enfrentamos a una vorágine de números -velocidad del procesador, memoria, tarjeta gráfica, capacidad de almacenamiento- y a una colección de siglas relacionadas con la conectividad (HDMI, USB, WiFi, etc…) la explosión del mercado de tabletas ha hecho que casi todos los fabricantes dispongan de una buena colección de tabletas de diferentes tamaños, capacidades y sistemas operativos. ¿Cómo saber cuál es la nuestra? Aquí tenéis cinco claves que os pueden ayudar a convertir vuestro gasto en una inversión.

 

 

  • El tamaño sí importa: antes de decantarnos por un modelo u otro (tanto los equipos con Android como con Windows o iOS están disponibles en diferentes formatos) hemos de tener claro si queremos un equipo ligero o un equipo más “potente”. Existen dos estándares básicos en cuanto a tamaño: uno que ronda las 10 pulgadas (y que es el original creado por el primer iPad) y otro más pequeño que ronda las 7 pulgadas (la primera fue la Galaxy Tab). Existen opciones intermedias pero son minoritarias. Ganar pulgadas nos permitirá trabajar más fácilmente con documentos, navegar más cómodamente por internet y disfrutar más de las películas, fotografías o videoclips. Además, un mayor tamaño redunda en una mayor batería y, por lo tanto, en más autonomía. Por el contrario, los modelos de 7 pulgadas suelen contar con un peso mucho más contenido y una mayor concentración de píxeles por pulgada -mayor resolución-. Es cierto que las tabletas no son excesivamente pesadas, pero también que es mucho más manejable un equipo de 300 gramos que uno de 600. Movilidad o gran formato es la primera disyuntiva.
  • ¿Para qué lo queremos? Si nuestra respuesta es navegar por internet y visitar las redes sociales -y el gestor de correo electrónico- en exclusiva, no necesitaremos un gran procesador ni una tarjeta gráfica de última generación. Será suficiente con un modelo intermedio o de acceso que no supere los 200€. Sin embargo, si somos unos locos de los juegos -los hay de todo tipo en las tiendas de aplicaciones- y queremos hacer nuestros pinitos con los editores fotográficos -sorprenden las posibilidades de algunos como iPhoto- será mejor que nos rasquemos un poco más el bolsillo en forma de hardware… y de pantalla. Las mejores opciones de trabajo son, sin duda, aquellas que vienen con Windows 8 pregargado ya que nos permitirán disfrutar de una experiencia con Office similar a la de un PC clásico. Si el ocio es nuestro objetivo, sin duda el Nexus 7 -en formato pequeño- o el iPad con pantalla Retina han de ser nuestra elección.
  • ¿Qué sistema operativo escojo? De nuevo entran en juego varios factores. Si buscamos un gran abanico de aplicaciones, el nuestro debería ser iOS. Es cierto que Android tiene casi las mismas y que en muchos casos son gratuitas o más baratas, pero también es cierto que muchas de esas aplicaciones no han sido revisadas por Google y que ni son tan completas como las versiones para el sistema de Apple, ni son igual de seguras. Si por el contrario queremos un programa más personalizable o en el que nos podamos ahorrar unos céntimos cada vez que hacemos una compra -creedme, compraréis mucho más de lo que creéis- la elección es el robot verde. ¿Cuándo deberíamos escoger Windows 8 o BlackBerry OS? Cuando queramos un equipo para trabajar casi como en un PC donde el ocio sea secundario. Un último consejo respecto al equipo, no os vendría mal replicar el sistema operativo de vuestro smartphone en vuestra tableta (o viceversa). Es cierto que no es indispensable y que tanto las ranuras de expansión como aplicaciones como DropBox ayudan a compartir cualquier contenido, pero también lo es que tener un mismo SO os ayudará a manejar mejor los dos equipos y, sobre todo, a trabajar más eficazmente en la nube.
  • ¿Sólo WiFi o 3G+WiFi? Por un mero motivo de pragmatismo lo mejor es gastarse un poco más en el momento de la compra y añadir la posibilidad de una conexión 3G. Es cierto que casi siempre se puede compartir el 3G del móvil con la tableta y que cada vez hay más establecimientos públicos y privados con WiFi, pero también lo es que nunca se sabe cuando podríamos querer tener una conexión autónoma. Si no hemos añadido este extra en el momento de la compra ya no podremos hacerlo. Además de tarifas muy competitivas para tabletas de casi todas las operadoras, existen opciones -como es el caso de Euskaltel- que te permiten conectarte cuando quieras realizando micropagos. Una buena opción es 1€ por cada día que te conectes (da igual cuánto navegues o cuánto te descargues). Así podrás controlar tus gastos y saber cuándo quieres pagar por conectarte o es suficiente con el WiFi.
  • Accesorios: es cierto que no es lo fundamental en un dispositivo pero comprarse un equipo que dispone de una buena colección de periféricos y accesorios en el mercado es fundamental. Permitirá conseguir más fácilmente recambios al cargador, las fundas, etc. a mejor precio y es otro modo de personalizar y distinguir nuestro equipo. Casi todos los fabricantes tienen en sus tiendas (online o físicas) una buena colección de estos añadidos y, si no, podemos acceder a los genéricos, pero, por si acaso, es mejor fijarse en el momento en el que hagamos la compra.
Cualquiera que se haya “paseado” por nuestra bitácora sabrá que tenemos unos cuantos favoritos. Por si acaso, os los recordamos. Entre los Android, los Nexus 7 y Galaxy Note 10.1; entre los de Apple, preferentemente, el iPad original (su pantalla Retina es indescriptible) y entre las equipadas con Windows 8 -además de Surface- la Samsung ATIV Smart PC.

 


6
abr 13

2013, mal año para los PCs

En 2010 se pronosticó la era “post-PC”. La llegada de las tabletas junto con unos teléfonos inteligentes cada vez más potentes y con más posibilidades hacían que los dispositivos móviles se emanciparan por completo de sus primos de sobremesa. Android, el sistema operativo de más rápido crecimiento en el mercado ni siquiera necesitaba de un ordenador para actualizarse o añadir contenidos. iOS, el sistema operativo de Apple superaba en penetración en el mercado de OS X y no sólo tenía más éxito, sino casi más utilidades. Por su parte, Windows, el estandarte del desarrollo de los PCs, perdía cuota de mercado en todos los frentes.

 

Sólo algunos ordenadores portátiles de última generación aguantaban el tirón de las ventas. Los MacBook aumentaban su cuota gracias a esa mezcla de idolatría y productos bien hechos que Apple cosecha allá por donde pasa. Sólo los ultrabooks pensados por Intel aguantan un ritmo que no sigue ni la nueva versión de Windows. Muchos analistas explicaban la caída por la enorme crisis que sufren los mercados tradicionales de los PCs: Europa y Estados Unidos. Otros, sin embargo, recordamos el acierto de IBM al deshacerse de su división de hardware.

 

El último estudio de la consultora especializada Gartner corrobora todo esto: si en 2012 se comercializaron 341,2 millones de equipos de sobremesa y portátiles, en 2017 la cifra caerá hasta los 271 millones. Este año la caída será, por ejemplo, de un 7%.

 

La cifra de ventas de las tabletas sigue la curva contraria. En 116 millones que se vendieron en 2012 a los 468 millones que se prevé colocar en 2017. Los móviles (no sólo smartphones) también crecerán en ese periodo. De 1.746 a 2.128 millones, pero la tasa de crecimiento será bastante menor. Sólo los terminales más avanzados aguantarán el tirón de los tablets. Este año se calcula que se comercializarán unos 1.800 millones de terminales móviles de los que 1.000 millones serán smartphones. El año pasado la cifra se quedó en 600 millones.

 

Gartner explica que las claves para este éxito de los equipos móviles radica en la variedad de la oferta (no sólo en cuanto a frabricantes sino en cuanto a sistemas operativos) y en la guerra de precios de los grandes fabricantes -un iPhone último modelo cuesta lo mismo ahora que en 2007-. Además, las actualizaciones de software desde la nube y la adicción que generan las aplicaciones por su velocidad de descarga y su sencillez de uso marcan el ritmo de crecimiento de las tabletas.

 

Los consumidores han aprendido a vivir sin preocuparse por las actualizaciones de software o a los problemas de configuración de los aparatos. Parece que la teoría de los users de Jobs era correcta: los clientes prefieren que se les dé todo “masticado”. Que sus dispositivos simplemente funcionen.

 

Como hemos dicho antes, los ultrabooks son el último bastión de una industria en la que sólo confía Lenovo: pasarán de 9 millones unidades vendidas en 2012 a 96 millones en un lustro. La duda que le surge a Gartner es quién será el segundo contrincante por detrás de un Android más dominador. La consultora apuesta por Windows Phone gracias a su vinculación con los equipos de sobremesa… siempre y cuando Apple no de otro giro al mercado y sus Mac sigan creciendo. No lo descartan. Vienen tiempos interesantes.


4
abr 13

Obvious, fábrica de ideas

Biz Stone, uno de los cofundadores de Twitter, ya tiene nuevo proyecto. Se trata de Jelly, una aplicación de la que de momento sólo se sabe que sólo será compatible con entornos móviles (smartphones y tabletas) y que cuenta con cinco empleados. Obvious el fondo de inversión de los creadores de Twitter será el encargado de cristalizar este proyecto.

 

Preguntado por el nombre, Stone dice que se inspiraron en este animal (jellyfish en inglés) por la forma de su cerebro y “por ser mucho más nosotros y menos yo”. “En resumen -prosigue- porque en los últimos 700 millones de años está estructura descentralizada ha tenido un éxito salvaje”.

 

Aunque de momento no hay fecha de lanzamiento, el blog de Jelly ya da algunas claves del proyecto: será gratuito, estará disponible en todo el mundo, tendrá su sede en San Francisco y no tendrá inversores adicionales a Obvious.

 

Después del relativo éxito de Vine -un servicio que permite compartir vídeos de seis segundos sin audio sólo disponible para iPhone-; Medium -que se planteaba como un ágora donde compartir ideas- o la exitosa versión 2.0 de Flipboard que convertía los dispositivos iOS en un kiosco a la carta, el primer bombazo de los fundadores de la red social desde Twitter fue Branch. Una sencilla herramienta que sus fundadores definieron como una web de contextos en la que cualquier contenido de la red sirve para crear hilos y debates. Algo que se resume con su eslogan: “más allá de los 140 caracteres”.

 

Otro de los servicios más exitosos de Obvious ha sido Lift. Como su nombre indica, esta aplicación “permite hacer las cosas de una vez” -sus lemas son de lo más claro-. Así, los usuarios de iPhone (de nuevo Android queda al margen) pueden gestionar fácilmente metas o proyectos: desde entregar proyectos hasta mejorar en un deporte o comer más sano.

 

Más “rudimentario” pero también mucho más exitoso se presenta Square. Un pequeño soporte de plástico que se coloca en la entrada de auriculares del iPhone permite leer los datos de una tarjeta de crédito para realizar transacciones a amigos o pagos a terceros… a cambio de un 4% de la transacción.

 

Muchos de estos proyectos han nacido al amparo de Stone, que tiene una larga experiencia en la creación de webs y servicios online: fue uno de los primeros trabajadores de Blogger antes de que la comprara Google y fue uno de los hombres fuertes del extinguido servicio Odeo -que nació al amparo de la explosión de los podcasts- una especie de YouTube de la radio que permitía colgar contenidos de audio en casi cualquier página web. En definitiva, un pionero que no tiene miedo al “prueba y error” y, sobre todo, que tiene claro que quiere seguir innovando.