04
may 15

Windows, el truco de crecer con iOS y Android

El BUILD 2015 ha servido para descubrir las novedades de Windows 10 (muchas ya las desvelamos hace semanas pero faltaba darles la “forma” definitiva) y sobre todo, para descubrir que Microsoft de la mano de Satya Nadella se muestra como una empresa mucho más ambiciosa: no solo quiere remontar la desventaja que tiene con Google y Apple en el mercado móvil, sino que quiere convertir su debilidad en su mejor arma y ser de nuevo la referencia en la era de la integración digital.

Como ya hemos dicho otra veces, Windows 8.1 fue una mejora integral y necesaria respecto a las ediciones anteriores del sistema operativo. Sin embargo, su lenta entrada en el universo smartphone y tablet así como su escasa difusión entre los fabricantes lo hizo poco atractivo para los desarrolladores y esto se tradujo en una falta de aplicaciones en su tienda que convertía buenos terminales en smartphones poco interesantes para el público.

Lanzar una aplicación tiene un coste y hacerlo en diferentes plataformas hace que muchas empresas -la mayoría con poco músculo financiero- se piensen muy mucho en qué tiendas de aplicaciones lanzarlas. Android e iOS son indispensables. La primera por volumen y la segunda porque reparte más ingresos entre los desarrolladores. Windows Phone, BlackBerry OS, Ubuntu y compañía siguen siendo un coto privado para las apps con más presencia. Las indispensables.

¿Cómo revertir la situación? Aprovechando las horas que los desarrolladores han invertido en los otros dos sistemas operativos de referencia y permitiendo la migración de apps de forma fácil a la tienda de Microsoft. En principio no será necesario tener un desarrollador específico para el sistema operativo de los de Redmond… aunque esto suponga una bajada de calidad en el programa.

Sin embargo, esto no es lo más llamativo, si nos centramos en una de las promesas de Microsoft a la hora de hablar de sus bondades sobre Windows 10, la más llamativa es que es un sistema operativo único para todas las pantallas. Esto haría que una aplicación pensada para el iPhone pudiera llegar a la pantalla de tu PC sin esfuerzo. ¿Cómo es posible?

Dos palabras son clave para entender el sistema: Islandwood y Astoria. La primera se refiere a la herramienta que permite la conversión de las apps pensadas para el ecosistema Apple hasta el universo Windows. Un compilador de Objective-C para Visual Studio (el entorno de desarrollador más importante de Microsoft Windows) se conforma con unas pocas líneas de código para obrar la magia.

Si el desarrollador es un poco hábil podrá, de hecho, adaptar el programa a las diferentes pantallas e incluir funcionalidades como Cortana y Tiles de Xbox. De hecho, en la conferencia de desarrolladores de Microsoft se pudo ver el resultado de migrar con estas herramientas el famoso Candy Crash hasta Windows. ¿El problema? Que no hubo ninguna mención a Swift el nuevo lenguaje de programación sobre el que Apple seguirá creciendo.

Astoria es la otra herramienta solo que su funcionamiento difiere. En este caso no es necesario un compilador de código. Se trata de una máquina virtual que hace que cualquier aplicación del robot verde funcione en Windows 10. Añadiendo una capa basada en Android Open Source Project Microsoft ha conseguido que las aplicaciones móviles se ejecuten sin problema. La duda es si solo se podrán bajar aplicaciones desde la store o si cualquiera puede lanzar como apk una aplicación Android a la tienda para luego descargarla en un smartphone o tablet.

De darse el segundo caso será interesante ver cómo funcionan las aplicaciones portadas directamente sin el toque que Google suele dar a los programas para sus androides. Los criterios de calidad que establezca Microsoft será fundamental para que los usuarios se atrevan a dar el salto o, directamente, sigan prefiriendo la versión original a la calcada.


19
feb 15

Aquaris E4.5 Ubuntu Edition, el esperado

Si en el universo de los PCs sólo parece haber una alternativa al duopolio Windows-OS X (muy desequilibrado hacia Microsoft, sin duda) y se llama Linux, en el mercado smartphone casi no hay alternativa a la dupla formada por Apple y Google. Windows tiene una cuota de mercado mínima (cerca del 5%) y BlackBerry aparece por sistema en las quinielas para ser comprada por un tercero.

Precisamente por eso, aquellos que defienden el software libre y sus enorme posibilidades, llevan tiempo esperando que algún fabricante se animara a implementar una versión móvil de la distribución Linux más exitosa, Ubuntu. Y ha tenido que ser BQ, la tecnológica revelación del año pasado, la primera en atreverse a lanzar un smartphone que, de fabrica, viene con esta interesante alternativa.

Toda una declaración de intenciones si tenemos en cuenta que el terminal -que desglosaremos más adelante- cuenta con un precio de 169,90€ como gran aval de compra junto con una plataforma consolidada y que puede, por capacidades, plantar cara al duopolio iOS-Android.

Desarrollado por Canonical en 2004, Ubuntu es, sin duda, la única versión Linux que ha conseguido plantar cara en los ordenadores a los sistemas cerrados y de pago tradicionales. Y, precisamente esa buena acogida (más de un millón de seguidores en Facebook, por ejemplo) ha hecho que la firma británica llevara tiempo buscando un aliado a la altura para su llegada al negocio móvil. Es cierto que desde hace meses era posible descargar Ubuntu Phone en los terminales Nexus de Google, pero también es cierto que tanto este Aquaris como el Meizu MX4 (encargado de la distribución de este SO para China) son los primeros desarrollados y pensados ex profeso para esta versión.

Jane Silber, CEO de Canonical, explicaba en Cinco Días que “el lanzamiento es un punto de inflexión porque ofrece una experiencia de usuario totalmente nueva y por las posibilidades de diferenciación que representa frente a los demás fabricantes y operadoras”. Ubuntu Phone sitúa el contenido como “centro de la experiencia”. Los scopes, por ejemplo, son una suerte de ventanas a las que el usuario accede desde la pantalla principal y que funcionan como agregadores de contenidos tomando de referencia las webs, redes sociales y contenidos favoritos del usuario evitando la fragmentación clásica de la información por aplicaciones de los demás sistemas operativos”.

Con tecnología Dual SIM y libre (no tendría sentido no atar un smartphone a un sistema operativo pero sí hacerlo a una operadora) ya son varias las operadoras que han mostrado su interés para comercializar un producto que, aunque no se sabe su recorrido, sí tiene hueco en su mercado (sobre todo con el esfuerzo económico que va a hacer Canonical por implementarlo y por el apoyo que han recibido algunos de sus socios como Meizu que ha recibido 221 millones de Alibaba en su última ronda de financiación).

¿Corre Ubuntu Phone el riesgo de ser el nuevo Firefox para móviles? Tiene más aptitudes para la supervivencia que el sistema operativo de Mozilla por el perfil de sus socios. Tanto BQ como Meizu destacan por su imagen de start ups con ganas de hacer bien las cosas y que se han ganado el aplauso de usuarios y analistas. Firefox, por su parte, vino apoyado de Telefonica -las operadoras no gozan de muy buena reputación- que buscaba, básicamente, debilitar la capacidad negociadora de Google y Apple mostrándoles una alternativa para los clientes en el mercado. Un fracaso por concepto y finalidad. Además, una de las apuestas de BQ para animar a sus clientes potenciales a adquirir uno de sus terminales con Ubuntu es que darán soporte gratuito a sus clientes.

Además, la conseguida experiencia de usuario de Ubuntu le permite llegar más allá de los usuarios clásicos de Linux para PC. Es más sencilla y fluida. El Aquaris E4.5 Ubuntu Edition utiliza un procesador MediaTek Quad Core Cortex A7 a 1,3 GHz, tiene 1 GB de RAM y 8 GB de memoria interna. Además, su pantalla de 4,5 pulgadas no trabajará con un interfaz de botones capacitivos como su hermano con Android porque la gestión de Ubuntu se hace mediante gestos. Respecto a las cámaras, cuenta con una posterior con una óptica de 8 Mpx, dual flash y autofocus capaz de grabar vídeos en Full HD y una frontal de 5 Mp.

¿Le vemos algún handicap al terminal? Sólo uno. Es perfecto para aquél que quiera una alternativa a lo establecido pero estar al margen de Android es también sinónimo de estar al margen de su tienda de aplicaciones. Es cierto que tienen bastantes alternativas a las más mayoritarias (se lo toman con bastante humor en la web de BQ) pero también es cierto que si una tienda poco musculada tiene fuera de onda a Windows… hará lo mismo con Ubuntu.


21
ene 15

Spartan, la revolución de Microsoft

Noviembre de 2004, la Fundación Mozilla lanza su navegador Firefox con el fin de hacer mella en el dominio absoluto de Internet Explorer y de demostrar a los usuarios que hay formas mucho más rápidas y eficaces de acceder a internet. En aquel mes las cifras daban al programa de Windows un 91% de la cuota de mercado. IE 6 era la personificación de un mercado que se atisbaba importante pero no milmillonario.

Sin embargo, la guerra de guerrillas de Firefox tuvo un resultado inesperado: el lanzamiento de Google de Chrome, un navegador que en poco tiempo superó al de Mozilla y poco después hizo lo propio con Explorer para ser ahora la referencia. Aunque en los últimos tiempos los de Redmond han lanzado actualizaciones y versiones notables de su explorer parece que el daño es irreversible y no encuentran el modo de remontar las cifras por lo que llevan tiempo barajando un cambio drástico.

Y es entonces cuando lo que comenzó como un supuesto nombre en clave de la nueva actualización de Explorer para Windows 10 gana protagonismo hasta convertirse en el nuevo navegador por defecto del sistema operativo llamado a cambiar la imagen anquilosada que tenemos de Microsoft y sus programas.

Aunque según los expertos mantendrá tanto el motor JavaScript (Chakra) como el de renderizado (parece que será Trident y no WebKit como apuntaban algunos rumores) -lo que lo convertiría en una profunda actualización del actual IE- cambiará por completo su imagen y una gran cantidad de funcionalidades… para acercarse a las últimas versiones de Firefox y de Chrome.

No obstante, algunos analistas apuntan a que los posibles problemas que pudieran dar muchos desarrollos web pensados para Internet Explorer podría hacer que Microsoft lanzara por defecto Windows 10 con una versión muy poco remozada de IE y Spartan por defecto de modo que durante los meses de transición los usuarios no tuvieran problemas para el visionado o la interacción con ningún contenido.

Aún así, nosotros nos planteamos que si se mantienen los dos principales pilares de IE (los motores) el problema podría darse con un planteamiento integral a nivel interno de Windows 10 para trabajar con el nuevo navegador. De su ligereza dependerá en buena medida el funcionamiento de toda la plataforma -el navegador es con diferencia la herramienta más empleada por la mayoría de los usuarios- y tener a mano Internet Explorer 11 permitiría una transición más suave para la propia Microsoft.

Hoy mismo Microsft presentará la versión preliminar de Windows 10 y en ella se esperan funcionalidades como Continuum o Cortana (que también estarán en Spartan) y que no sólo debería permitir a Windows hacer frente a otros servicios sino que debería permitir la integración total de todos los programas en un ecosistema multidispositivo.

De momento, sólo se sabe seguro que este nuevo programa será también una aplicación multiplataforma y que llegará a iOS y Android con el fin de acercar a aquellos clientes que abandonaron el universo Microsoft todas las mejoras que los de Redmond han desarrollado en los últimos años. En los próximos días veremos hasta donde llega esta puesta a punto de los de Satya Nadella.


23
oct 14

OS X Yosemite, el nuevo iOS Yosemite

Hace una semana que acabó la espera. OS X Yosemite, la versión 10.10 de su sistema operativo, ya está disponible gratis para todos los usuarios de Mac que quieran ver como las fronteras entre el sistema de sobremesa y el de los iDevices se difumina actualización tras actualización.

Ya desde que decidieron actualizar a Mountain Lion los de Cupertino tenían claro que era necesario unificar la experiencia de uso -y facilitar el uso simultáneo de todo el ecosistema- si querían demostrar que el universo Apple era algo más que el incipiente Android y el dominante Windows. Mavericks fue sólo el paso previo necesario -y gratuito- para demostrar que la frontera entre ambos mundos ya casi no existe.

Cuando lo anunciaron en junio quedó claro que iba a ser una nueva actualización de la imagen de la plataforma. Las capas translúcidas y los iconos iOS (muy criticados en su momento por su diseño infantil) llegaban al Dock de los Mac con el fin de hacer que el contenido ganara peso frente a los programas. Hacer del Mac algo mucho más intuitivo (si es que se podía) y cercano a la experiencia de uso diaria de los iPhone -lo que haría que millones de usuarios Windows perdieran el miedo a saltar a la manzana también en su ordenador-.

Desde la tipografía (uno de los tótem del estilo Apple) hasta las aplicaciones han sido actualizadas, potenciadas y hechas más sencillas para que la fluidez sea mayor (incluso en Macs con más de un lustro). El centro de notificaciones gana relevancia y capacidades para parecerse mucho más al de un smartphone; Spotlight se convierte en un Siri “mudo” que hace cada vez más cosas y la unión del Finder y iCloud Drive redondean una experiencia que ha mejorado completamente.

El clon con una manzana de Dropbox aumenta las capacidades del ecosistema y las mejoras implementadas en AirDrop permiten que compartir archivos de cualquier tipo sea mucho más sencillo y rápido que hasta ahora.

La experiencia con Safari mejora exponencialmente. Todo es más limpio y ostensiblemente más rápido. Las búsquedas se resuelven antes. Los favoritos están más a mano y la unión de la navegación privada (sólo por pestañas) y la compatibilidad con DuckDuckGo hace que no tengamos siempre que sentirnos bajo la lupa de Google (o Bing).

Las pruebas dicen que, ejecutando webs comunes, Safari es hasta seis veces más rápido que Chrome y Firefox, una cifra impensable hace poco y que -cierta o no- se traduce en una sensación de velocidad mucho mayor.

Mail también se pone a la altura. El eslabón más débil del universo Apple por fin puede ser tomado en serio porque ha decidido incorporar características que hasta hace muy poco sólo tenía la competencia. Gana capacidad (hasta 5 GB por mail), gana velocidad y gana posibilidades de edición de los contenidos del correo electrónico.

Probar Handoff nos demuestra que la integración entre dispositivos es completamente posible y que lo que Windows 10 nos vende como una novedad absoluta es algo que los usuarios de Apple llevarán ya haciendo meses para cuando lleguen los de Redmond. En definitiva: si Mavericks nos dejó un buen sabor de boca pero tampoco nos pareció un salto al vacío respecto a versiones anteriores, Yosemite nos demuestra que es una actualización muy pensada y con un objetivo muy claro: que OS X 11 llegue a darse la mano con una futura -pero inminente- versión más inteligente y capaz de iOS.

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26
sep 14

iCloud Drive, sus secretos

Sin duda es una de las utilidades más esperadas de los nuevos sistemas operativos de Apple. La solución que permitirá la gestión de documentos y archivos en iOS y OS X como si se tratara de una sola plataforma. En principio basta con tener la última versión de iOS y contar con una cuenta de iCloud (no es necesario tener un Mac para disfrutar de una).

El proceso para darse de alta es muy sencillo. En el momento de actualizar el dispositivo móvil se nos preguntará si queremos pasar a iCloud Drive. Si decimos que sí todo se pondrá en funcionamiento de forma automática. Si en su momento dijimos que no, es tan sencillo como entrar en los ajustes de iCloud y activarlo (podremos habilitarlo sólo para unas aplicaciones a nuestro gusto).

Para ganar funcionalidad conviene que revisemos si está activado en todos nuestros dispositivos iOS. Por defecto tendremos 5 GB de almacenamiento gratuito. Después -desde el mismo lugar donde hemos revisado y activado Drive- podremos escoger planes de almacenamiento más capaces. Los planes se estructuran desde 0,99€ al mes por 20 GBs (un buen chute de capacidad para cualquier dispositivo móvil) hasta los 19,99€ por 1 TB. En medio se quedan los 3,99€ por 200 GB y 9,99€ por 500 GB (la capacidad media de un Mac).

Modo de empleo

 

Si algo caracteriza (para bien) los servicios de Apple es su fiabilidad y la sencillez con la que funcionan. Una vez activamos iCloud en una determinada aplicación los archivos con los que trabajemos se subirán automáticamente a la nube y aparecerán al instante en cualquier otro dispositivo del que dispongamos.

Todos los cambios que realicemos en un archivo o documento quedan cargados en todos los equipos al momento. Si a esto le sumamos el aumento de capacidades de iWork, iLife y los paquetes de Microsoft para Apple nos encontramos con que las posibilidades de comenzar a trabajar en un iOS y acabar en un sobremesa (o al revés) se multiplican.

Es cierto que de momento hay bastantes aplicaciones que no tienen soporte para iCloud Drive, pero también es cierto que cada vez más desarrolladores están trabajando para entrar en un utilidad totalmente compatible con Windows y OS X.