Apple Keynote 2017, todas sus novedades

Durante mucho tiempo se ha acusado a Apple de no hacer una presentación de productos -Keynote- a la altura de los tiempos de Steve Jobs. Una en la que mostraran un device rompedor -al parecer ni el Apple Watch ni los AirPods lo fueron- que redefina el mercado. De facto, para una gran parte de los analistas y foreros la ventaja de Apple sobre sus contendientes se había reducido solo a las cifras de ventas y beneficios: los Android ya estaban por delante del iPhone.

Coincidiendo precisamente con el décimo aniversario del lanzamiento del primer smartphone de la casa decidieron echar toda la carne en el asador y este es el resumen.

  • iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Eran la evolución esperada de los exitosos iPhone 7 y iPhone 7 Plus. Los dos teléfonos más vendidos del mundo estaban en la encrucijada: un gran salto adelante dejaría sin margen de mejora para la estrella de la noche, el esperado iPhone X. Una pequeña evolución (una S) no tenía sentido gracias al nuevo chip. La idea es simple: retocar el exterior con una parte trasera de cristal que recuerda al sobresaliente diseño de los 4 y 5; mejorar todos los ítems relacionados con el rendimiento; no tocar las tarifas y dejar que iOS11 haga el resto. Además, el salto en la nomenclatura es toda una declaración de intenciones: ahora los iPhone tendrán la misma numeración que sus Galaxy equivalentes.
  • iPhone X. Léase iPhone “diez”. Sin lugar a dudas el iPhone más potente de la historia. También el más caro y el pionero en muchos apartados. El mejor ejemplo, su pantalla sin marcos -a excepción de la pequeña isla superior-. El primero sin ningún botón físico frontal (adiós al botón Home que ha acompañado una década a los iDevices), el primero en superar holgadamente los 1.100€, el primero en tener un panel OLED, en alcanzar las 5,8 pulgadas, en tener carga magnética y rápida, en contar con animojis, en sacar todo el fruto a la realidad aumentada (en el ecosistema, por lo menos) y el primero en batir a los equipos Android en hardware (y software). Un antes y un después y un golpe de efecto que, aunque no trajo ninguna sorpresa -filtraciones mediante- dejó satisfecho a casi todo el mundo. A pesar de su precio promete ser un súper ventas y un rival a batir para el resto de phablets (incluido el poderoso Note 8 de Samsung).
  • Chip A11 Bionic. La clave de todo. Un procesador de seis núcleos diseñado completamente por Apple que incluye, también, la primera GPU desarrollada íntegramente por los de Cupertino. Una declaración de intenciones -no parece que vayan a tardar mucho en llegar los MacBook con procesadores propios con arquitectura ARM- en la que, a pesar del tiempo pasado, da la razón otra vez a Steve Jobs: controlar hardware y software es el camino a la excelencia. Las cifras de rendimiento preliminares publicadas hasta la fecha son demoledoras: dos de sus núcleos son un 25% más rápidos que los del A10 Fusion, los otros seis un 70%. Los benchmark dan resultados tan abultados que no solo funde a los Qualcomm Snapdragon de última generación sino que hace lo propio con los últimos Exynos y se requiere entrar en comparativas con procesadores Intel Core i5 e Intel Core i7 para encontrar rival. Por cierto: en un solo núcleo es más rápido que un i7 e iguala las cifras con varios núcleos operativos. ¿Están ya preparados para dar el salto a los ordenadores? ¿De qué serán capaces las nuevas generaciones de 2018? ¿Cómo responderán a esto los rivales?
  • Inteligencia artificial para las fotografías. Es cierto que Apple, habitualmente, no entra a un mercado hasta que sabe que puede hacerlo por la puerta grande. También es cierto que, en las últimas generaciones, se acusaba a la empresa de que las fotografías de los iPhone habían dejado de ser la referencia. Para solventar todo esto ha desarrollado el nuevo Portrait Lightning y han creado un nuevo ISP (Image Signal Processor) similar al que implementan algunas cámaras premium para aumentar la velocidad en la toma de fotos, mejorar la eficiencia y, sobre todo, aplicar un sistema de inteligencia artificial que permite mapear el rostro, lo que le rodea, analizar la distancia y la luz que incide en cada componente del cuadro y dar cinco resultados diferentes optimizados en función de lo que el autor esté buscando. Una maravilla que se lo pone muy difícil a sus rivales a la hora de luchar por los amantes de los selfies.
  • Face ID. Como hemos dicho, el iPhone X es el primero que no tendrá el botón Home y, por tanto, tampoco tendrá el desbloqueo por huella dactilar. Para sustituirlo se han decantado por el reconocimiento facial pero, visto los problemas que han tenido Nokia y Samsung (desbloqueo con fotografías) el reto era complejo. Y el resultado, a falta de pruebas más completas, no podía ser mejor. Un sistema de cuatro sensores frontales que se complementan para poner en funcionamiento lo que Apple ha llamado TrueDepth, es decir, es capaz de crear un mapa de nuestro rostro en tres dimensiones para crear un retrato con un ratio de desbloqueo accidental de 1 entre 1 millón (el Touch ID tiene un ratio de error de 1 entre 50.000). Todo se almacena en un chip específico llamado Secure Enclave que no comparte esta información con ningún otro sistema y al que no tiene acceso iOS (lo blinda de hackers). Además, el FaceID sabe si estamos utilizando una foto para intentar desbloquear (son 2D), emplea una cámara de infrarrojos para poder activar el iPhone incluso en total oscuridad y analiza en milésimas de segundo hasta 30.000 puntos de tu cara cada vez que lo desbloqueamos -se actualiza constantemente- para ser inmune a los cambios de peso, de color de pelo, de barba, de gafas, etc. Hay un posible supuesto en el que podría fallar: un gemelo monocigótico podría desbloquear el iPhone de otro. Por cierto, si tenéis miedo a que lo desbloqueen mientras dormís, es imposible: requiere que detecte actividad ocular para saber que es algo voluntario.
  • Apple Watch Series 3. El reloj se ha actualizado (no exteriormente) para añadir una versión LTE que será más autónoma del iPhone. Gracias a la SIM virtual podrá descargar y subir datos a internet sin necesidad de una red wifi conocida o el propio teléfono. Y todo a una velocidad 2,5 veces superior al 3G (el 4G lo es 10 veces más pero no está nada mal para una eSIM). Esto permitirá usar música en streaming, navegar con mapas, usar Siri directamente e incluso hacer llamadas. Esto es posible, en parte, gracias al nuevo chip W2, a una mejora del 85% en conectividad wifi además de a un micrófono mejorado con un nuevo sistema de cancelación de ruido que no nos obliga a acercarnos continuamente el reloj a la boca para hablar. Hasta ahora el reloj es el pulsómetro deportivo más utilizado del mundo, el smartwatch más vendido y, de facto, uno de los relojes más vendidos en el planeta: ¿podrán estas mejoras convertirlo en el wearable más vendido? No subir los precios es todo un acierto. Añadir otros sensores como barómetros y altímetros también.
  • Apple TV 4K. El último dispositivo de la lista es el AppleTV 4K. Un dispositivo que hereda el chip del iPad Pro de última generación (y su capacidad para mover juegos e imágenes) así como un escalado gratuito de todos los contenidos en iTunes comprados al máximo de resolución disponible como un guiño hacia aquellos que tienen suficiente con juegos de exigencias gráficas más contenidas. Además, la carrera de contenidos, el crecimiento de las plataformas en streaming (muchas de ellas con oferta en 4K) y la apuesta multimedia de la empresa en los próximos años justifica esta mejora que, de nuevo, no supone una subida de precio para los consumidores.

Estaremos esperando a que los productos empiecen a llegar al mercado para poder daros un análisis más completo de todos ellos.

iPhone SE, ¿una nueva versión en el aniversario?

Llevamos meses oyendo hablar de la nueva versión del iPhone que se presentará en septiembre. Una generación que coincide con el décimo aniversario del nacimiento del smartphone que lo cambió todo y que, para muchos, ha de ser rompedora, innovadora y disruptiva. Tanto es así que, aunque son cada vez menos los conceptos filtrados que prometen un súper teléfono, siguen esperándose la llegada de un iPhone Edition (en algunas webs se habla de un iPhone Pro) que por materiales y rendimiento sea la referencia destacada del mercado.

Sin embargo, aunque los iPhone 8 (o X) y su versión Plus serán los que acapararán la mayoría de los titulares, nos gustaría destacar un rumor que ha surgido los últimos días y que se refiere a una de las categorías que mejor aceptación ha tenido en el mercado desde su lanzamiento. ¿Los motivos? Su buena relación calidad-precio y, sobre todo, porque son una puerta de acceso inmejorable al ecosistema iOS.

Se trata de la versión SE que en su actual generación incorpora al diseño del iPhone 5 (para nosotros uno de los más interesantes que ha tenido la saga junto con el del 4) con la potencia de un iPhone 6 y 6S (tiene características de ambos) por un precio mucho más bajo que cualquiera de los anteriores.

Todos estos rumores han llegado de la mano de los analistas que intentan averiguar quién fabricará los nuevos chips que implementarán los tope de gama. La alta demanda (es probable que vuelvan a batir récords de ventas) indica que no podría ser un único fabricante y que, de ser así, solo Samsung tendría capacidad logística para este reto. No obstante, cada vez son más quienes hablan de que el fabricante exclusivo será TSMC.

Es curioso todo esto cuando, si de verdad se presenta en septiembre y no hay demora en su llegada a las tiendas para aprovechar el “calentón” del mercado, ya se deberían estar ensamblando los chips. Al igual que las baterías que parece que serán la última generación de iPhone sin baterías de gel.

Hace tiempo que la empresa de Cupertino tiene a un departamento trabajando en baterías (algunos expertos vienen del sector del automóvil con lo que no se sabe cuál es el destino de este trabajo) para dar un golpe en la mesa en la duración y vida de las baterías tanto de sus MacBook como de sus equipos móviles.

WWDC 2017, todas las novedades

La semana pasada tuvo lugar una nueva conferencia de desarrolladores de Apple en el que la empresa de Cupertino mostró parte de sus novedades en sectores estratégicos antes del verano -la reunión de septiembre adelanta los productos estrella de la campaña de Navidad, sus nuevos iPhone-. A continuación, os desgranaremos todas las novedades del evento, aunque antes queremos mostraros la conferencia en números.

Estos, como es habitual, volvieron a mostrarse inconmensurables: la App Store  cuenta con 500 millones de usuarios semanales que han instalado -desde su nacimiento- 180.000 millones de programas. Actualmente, el ecosistema de la manzana cuenta con 16 millones de desarrolladores que han recibido de la empresa más de 70.000 millones de dólares. Apple Music, una de las últimas en llegar, cuenta con 27 millones de suscriptores de pago y 40 millones de canciones en catálogo.

Respecto a iOS, el sistema operativo estrella de la casa -hay novedades en los cuatro que conforman el ecosistema-, está disponible en su última versión en el 86% de los equipos compatibles con un 96% de satisfacción por parte de los usuarios. Ahora sí, llega el turno de las novedades en software y hardware.

  • iOS 11. Aunque 2017 es el año del décimo aniversario del iPhone, es el iPad el gran beneficiario de las novedades de la última edición de la plataforma. En primer lugar porque la línea que separa el universo móvil de los ordenadores Apple empieza a difuminarse por completo. El mejor ejemplo lo vemos con la aplicación “Archivos”, una gigantesca evolución de iCloud que, por fin, permite la llegada del Finder a iOS. Además, el Dock, una seña de identidad de los equipos de sobremesa y portátiles de la casa llega para incrementar la productividad en las tabletas. La multitarea también mejora al permitir trabajar con varias apps en pantalla con una disposición personalizable (se pueden traspasar archivos de unas a otras con tan solo arrastrarlos). El Apple Pencil se vuelve más rápido y natural, el teclado QuickType gana eficacia y la realidad aumentada entra de golpe para todos los equipos de la mano de la herramienta ARTKit. Por supuesto, en la era de las imágenes las fotografías siguen ganando funcionalidades -y también la facilidad para socializarlas-. Por si esto fuera poco, Siri gana potencial (idiomas), permite trabajar con varias lenguas a la vez e incluso puede convertirse en tu DJ. Los desarrolladores de aplicaciones tendrán más acceso a su código para que esté más presente que nunca en el ecosistema. El centro de control se rediseña para dar un acceso mayor a todas las especificaciones del dispositivo y las apps nativas de Mensajes o Mapas se mejoran y ganan utilidades.
  • App Store. Uno de los pilares del éxito de Apple (sobre todo financiero) es su potente tienda de aplicaciones. Precisamente por eso los de Tim Cook se han decidido a rediseñarla por completo para evitar que los usuarios se pierdan en su inmenso catálogo y, sobre todo, para que la tienda aprenda de las preferencias y necesidades de cada cliente para ofrecerle lo que más se adapte a él en cada momento (de una forma literal pues la oferta varía diariamente). Además, un equipo de expertos canalizarán lo que ellos consideran un éxito inminente para que llegue a todos los usuarios de iOS: ideas, trucos, historias del desarrollo de programas, listas, la “app del día”, un buscador más capaz, incluso la presentación de cada app será más intuitiva, directa y sencilla.
  • iPad Pro. Por fin llega un nuevo modelo con una nueva pantalla Retina rediseñada, un nuevo chip más potente y más tamaño de panel. El equipo tiene más brillo (600 nits) y color (gama cromática P3), una tasa de refresco mucho más alta (120 Hz) y una reflectividad de tan solo el 1,8%. Además, gracias a la reducción de los marcos, el resultado es que la superficie acristalada gana un 20% respecto al anterior de 9,7″. El procesador A10X Fusion de 6 núcleos permite trabajar con contenidos 4K y 3D; emplea el sistema ISP para el procesamiento de señal de Apple que aprende para un mejor procesamiento de las imágenes y tiene hasta 10 horas de autonomía. Lo mejor es que el peso sigue por debajo de los 500 gramos, las cámaras mejoran hasta los 12 y 7 Mp -posterior y delantera- y el Touch ID gana en seguridad y velocidad (el doble).
  • macOS High Sierra. Como hemos dicho antes, las fronteras entre el Mac y los iDevices son cada vez más finas gracias al empeño de la empresa por unificar su ecosistema y experiencia de usuario. El Apple File System, un nuevo sistema de archivos con arquitectura avanzada de 64 bits optimizado para equipos Flash que cuenta con cifrado integrado, protección frente a caídas del sistema, un sistema más sencillo de copias de seguridad y un sistema de duplicado de archivos inmediato. También se estrena un nuevo formato de almacenamiento de vídeo que busca minimizar su espacio -incrementado exponencialmente gracias a la grabación en formato 4K) denominado HEVC; una nueva generación de Metal que permite una gran mejora de la calidad visual así como compatibilidad con entornos de realidad virtual. Las aplicaciones nativas como Safari o Fotos cambian completamente “por dentro” para incrementar su velocidad y estabilidad -en el caso de la primera también la privacidad de quien navega-. FaceTime, Spotlight, Notas, Siri, etc. también se integran más y ganan mejoras para que el Mac y el iPhone estén más cerca que nunca.
  • iMac & iMac Pro. El Mac por excelencia se actualiza para demostrar que la empresa sigue preocupándose por los ordenadores y que considera el iMac el centro de su “universo”. Por eso la nueva generación sigue siendo el todo en uno de referencia en el mercado. Entre otras cosas porque cuenta con modelos de hasta 27 pulgadas, pantalla 5K, 8 GB de VRAM dedicada, almacenamiento SSD y Fusion Drive procesadores con velocidades de hasta 4,7 GHz, nuevos paneles Retina rediseñados con hasta 1.000 millones de colores, conectividad con puertos Thunderbolt 3… todo ello dentro de una carcasa que llega a tener en los bordes solo 5 mm de grosor. Por si todo esto fuera poco, nace el iMac Pro, el ordenador más potente jamás creado por la empresa. Una bestia con procesadores de hasta ¡18 núcleos!, hasta 42 MB de caché, velocidades pico de 4,5 GHz, tecnología de renderizado Hyper-Threading, GPU Radeon Pro Vega que genera un flujo de hasta 22 teraflops de semiprecisión, hasta 128 GB de RAM y un ancho de banda de memoria de hasta 400 GB/s, 4 TB de flash, etc. Incluso los altavoces gozan de una resolución de audio nunca vista hasta la fecha en la empresa. Una obra de arte de la ingeniería que se disparará por encima de los 5.000€.
  • MacBook, MacBook Air & MacBook Pro. Los portátiles de la casa también reciben actualizaciones. El MacBook, equipo de acceso lleva tiempo siendo acosado por rivales que dicen ser más capaces e igual de ligeros. Sin embargo, el pequeño ha mejorado sus procesadores, potenciado su almacenamiento SSD, mantenido su peso y optimizado su batería para, además, sacar lo mejor de la nueva generación de paneles Retina. Los MacBook Air, un hito en su nicho de mercado también viven mejoras en autonomía y rendimiento sin subir su precio. Probablemente sea su último año en el mercado pero su condición de equipo de acceso ha hecho que Tim Cook le dé un año más de vida. Por último, el MacBook Pro modifica algunos de sus precios -el básico sin Touch Bar baja su precio- para conseguir reactivar el departamento de portátiles de la multinacional.
  • watchOS 4. Aunque muchos llevan hablando del fracaso del Apple Watch porque la empresa no publica sus resultados de ventas, Apple sigue apostando por mejorar su sistema operativo y, sobre todo, por dar funcionalidades a un periférico cada vez más independiente del iPhone. El enfoque hacia la vida activa y la salud queda patente en la cuarta versión de la plataforma gracias a nuevos modos de entreno (por ejemplo, intervalos o un sistema de medición de la natación en piscina aún más exacto), retos mensuales, una gestión de la actividad mucho más personalizado e incluso desarrollo de listas de reproducción en función de la hora del día, nuestra tarea -incluido el deporte que hagamos- o el volumen según el ruido exterior. Por supuesto, mejoran sus tareas como asistente diario, sus capacidades para gestionar nuestra agenda o guiarnos mediante mapas o la interrelación con Siri.
  • tvOS 11. El sistema operativo del Apple TV también se actualiza para recibir nuevos “invitados” en la plataforma -como Amazon Prime-. La apertura a desarrolladores externos ha permitido que los contenidos y las aplicaciones crezcan exponencialmente y, aunque no ha habido información de una nueva generación ni de la llegada de contenidos 4K, la empresa no cierra las puertas de cara a la reunión de septiembre (la que anuncia los productos de la campaña de Navidad).

Uber, Apple amenazó con expulsarla de la App Store

Hay empresas que parecen abonadas al escándalo, aunque, sorprendentemente, consiguen parecer inmunes al mismo. Probablemente Uber sea el mejor exponente de este perfil de compañías gracias a las declaraciones y actuaciones de su polémico CEO y fundador, Travis Kalanick, así como por las declaraciones de ex trabajadores, denuncias de la competencia y demandas por prácticas poco éticas.

El último capítulo ha tenido como protagonista un rival con el que pocas start ups se atreverían a meterse: Apple. Según hizo público The New York Times hace unos días, los ingenieros de la empresa de vehículos encontraron una forma de espiar los hábitos de los usuarios de iPhone incluso si estos habían eliminado del dispositivo la aplicación de Uber.

Los de Cupertino se dieron cuenta y Tim Cook se reunió con Kalanick en diciembre de 2015 para advertirle de que o cesaban la práctica o estarían fuera de la App Store lo que les alejaría de 1.000 millones de usuarios potenciales. Kalanick no tuvo más remedio que ceder a la presión pues esa posibilidad hubiera supuesto un golpe probablemente mortal a la empresa.

Al parecer la historia no llegó más lejos… hasta que el medio neoyorquino la ha sacado a la luz para sumarse a la ola de escándalos que se suman a los de acoso por parte de ex trabajadoras, de mal trato del CEO a sus chóferes y, por supuesto, su eterna guerra con los taxis. La principal diferencia es que, por primera vez, el escándalo afecta directamente a sus usuarios.

Los ingenieros de Uber pusieron en marcha una práctica conocida como fingerprinting según la cual se asigna un código digital a cada terminal de modo que se podía rastrear el mismo aunque se eliminara la aplicación o incluso se reseteara a “modo fábrica” el iPhone. Esto es algo que está expresamente prohibido por Apple que no permite que ningún desarrollador lleve a cabo esta actividad en ninguna de sus aplicaciones.

Para que Apple no se diera cuenta, Kalanick pidió que emplearan una técnica llamada Geofencing alrededor de la sede de Cupertino. Esto hacía que los terminales ubicados en ese área -donde están los ingenieros encargados de revisar las apps- no fueran afectados por el fingerprinting y no descubrieran el problema.

Uber se ha apresurado a hacer público un comunicado en el que dice no haber hecho nada ilegal y que ha implementado el fingerprinting con el fin de prevenir un uso fraudulento de su aplicación: evitar que se pudiera instalar en terminales robados o que se pueda realizar un viaje muy caro con una tarjeta robada para, posteriormente borrar todos los datos del teléfono y no dejar rastro de la actividad delictiva.

Lo más llamativo es que en el comunicado no explican si han dejado de llevar esto a cabo a pesar de la prohibición explícita de Apple. Ellos consideran que solo potencian la seguridad de los clientes y evitan que se puedan realizar robos o transacciones ilegales.

Con el último escándalo sobre la evasión de impuestos todavía caliente, este parece una piedra más en el camino de una empresa que está abriendo demasiados frentes de batalla como para permanecer inmune a todos ellos.

AirPods, analizamos el periférico más polémico del año

Cada vez que Apple actualiza un dispositivo hay un debate enorme. O bien porque quita cosas (los puertos del MacBook Pro, por ejemplo) o bien porque hace evolucionar otras -¿un smartphone sin puerto de auriculares?-. No solo no han sido los primeros (el premio es para el Moto Z) sino que parece la evolución lógica en un fabricante que siempre ha apostado por unir sus equipos sin cables así como la de un mercado que exige periféricos (desde ratones a impresoras pasando por wearables) totalmente autónomos y portátiles.

Es por ello que cuando se anunció el iPhone 7 sin jack de auriculares y se presentaron los AirPods como evolución de los legendarios EarPods analistas, fanboyshaters y redes sociales se enzarzaron: ¿un dispositivo de casi 1.000 euros sin jack? -poco importaba que se incluyeran unos EarPods con conector lightning-, ¿un gasto extra de 179€ por unos auriculares inalámbricos? Además, su lanzamiento parecía demorarse semana tras semana lo que hizo que muchos sentenciaran que algo no iba bien.

Por eso vamos a analizar si realmente estos auriculares merecen la pena. Lo primero que hemos de barajar es cuánto tiempo dedicamos a escuchar música, televisión, podcasts, etc. en nuestro dispositivo. Si casi no lo hacemos es más que suficiente cualquier auricular con cable. ¿El motivo? La batería del smartphone nos durará mucho más y el coste de adquisición será nulo -todos los teléfonos vienen con un juego-. Si en cambio pasamos mucho tiempo disfrutando de las plataformas en streaming y cualquier otro contenido multimedia debemos tener en cuenta otros factores. Uno de los principales, la comodidad, es la que hace que cada vez más usuarios se decanten por auriculares bluetooth.

Si entramos dentro de ese perfil, ¿por qué motivo hemos de decantarnos por los AirPods en vez de por otros modelos que se venden incluso en la web de Apple? El primer punto a su favor es la integración. No existe en el mercado ni un solo periférico que tenga una integración mayor con su ecosistema que estos pequeños dispositivos.

Basta con abrir la caja de los AirPods para que se despliegue en la pantalla del equipo iOS o macOS un pop up con el icono de “conectar” que una vez pulsado nos vincula los auriculares a todos los dispositivos de nuestro ecosistema mediante iCloud. Eso significa que no tendremos que hacer nada para disfrutarlos con nuestro iPhone, iPad, iPod, iMac, MacBook, Apple Watch, etc.

Cualquier usuario del ecosistema Apple sabrá que el hardware no siempre es lo más importante. La visión de Steve Jobs se centraba en lo que la tecnología puede hacer por nosotros -y no al revés- y eso se traduce en que lo más importante es la sencillez de uso. Todo ha de ser intuitivo: por eso los AirPods dejan de sonar cuando nos quitamos uno de ellos, son capaces de saber si estamos utilizando uno o los dos (incluso si nosotros llevamos uno puesto y otra persona el otro) y, sobre todo, por Siri.

Es cierto que este año parece ser el año de Alexa, el asistente virtual de Amazon; pero también es cierto que a día de hoy ningún asistente por voz está mejor integrado con su ecosistema que Siri. No solo por cómo trabaja con aplicaciones nativas sino por su espectro de aplicaciones de terceros compatibles que no paran de crecer. Mapas, FaceTime, música, deporte… todo al alcance de nuestra voz de una forma mucho menos geek que hablar con nuestro teléfono o nuestro reloj.

Y, una vez más, volvemos al mundo sin cables que la empresa de la manzana lleva años planificando: gracias a la evolución de watchOS, la suma Apple Watch más AirPods se antoja definitiva. Incluso cuando practicamos deporte. Es cierto que no son resistentes al agua pero también lo es que su diseño hace que sean mucho más seguros de lo que parecen -es prácticamente imposible que se caigan mientras corremos o andamos en bicicleta, por ejemplo-. Eso nos permite gestionar nuestra actividad, cómo nos desplazamos y la música que oímos (con Apple Music la integración es aún mayor) sin necesidad de sacar el iPhone del bolsillo… o de casa.

¿Tienen handicaps estos AirPods? Por supuesto. El primero, como suele ser habitual en casi cualquier equipo de Apple, su precio. 179€ es un precio respetable no solo para unos auriculares, sino casi para cualquier accesorio (hay smartphones que valen menos). Sobre todo porque la calidad de audio no es la mejor del mercado. Hay auriculares por ese precio mejores. Si bien es cierto que todos los auriculares inalámbricos bajan mucho su calidad de sonido respecto a sus equivalentes con cable y el salto no es exponencial respecto a la competencia. Sobre todo porque se trata de auriculares intraauriculares y no de equipos externos mucho más voluminosos y con mejores sistemas de cancelación de ruido.

Apple ha implementado en los AirPods la tecnología beamforming que se centra en mejorar la voz y en cancelar ruidos externos para dar uno sonido más nítido. El problema es que, a falta de nuevas actualizaciones del software del chip W1 no se aplica mientras escuchamos música y solo lo hace con las llamadas.

El sistema de carga es también muy intuitivo: se carga la caja donde se guardan y esto hace que siempre que estén en ella sumen autonomía. La caja se carga gracias a un puerto lightning convencional y en muy poco tiempo (poco más de una hora) dan una autonomía de más de seis horas para los auriculares. El sistema de carga rápida garantiza tres horas de autonomía en tan solo 15 minutos “enchufados”.

Por cierto, para los que piensen que es fácil perderlos (son muy pequeños), ya hay una aplicación iOS que permite saber dónde está el AirPod extraviado. ¿Y si tienes un equipo Android? Aunque no todo funciona tan fluido como con el iPhone, siguen contando con un excelente sistema de carga, un sonido cálido centrado en los medios y un buen puñado de funciones que por ahora la competencia no solo no tienen sino que ni se le acerca -los más parecidos son los PowerBeats 3… también de Apple-.