Televisiones, ¿cómo escoger la adecuada?

2016 es año bisiesto y eso significa que además de tener un día más, cuenta con un verano cargado de eventos deportivos: a los habituales (ciclismo, tenis, varias competiciones de motor…) se le suman la Copa América y la Eurocopa de fútbol y, sobre todo, los Juegos Olímpicos. Y cuando esto ocurre los fabricantes de televisores saben que se juega mucho ya que son millones los clientes en todo el mundo que se plantean cambiar su equipo para ver como nunca a sus héroes deportivos.

Sin embargo, del mismo modo que ocurre con los teléfonos inteligentes o los ordenadores, enfrentarse a las especificaciones técnicas de estos dispositivos puede ser muy complicado -sobre todo si queremos compararlos- y puede hacer que tomemos una decisión poco acertada (y paguemos por algo que no queremos o, sobre todo, necesitamos).

Lo más importante es centrarnos en para qué vamos a usar el televisor (¿realmente usaremos el 3D?, ¿es fundamental para nosotros el 4K?), no salirnos de nuestro presupuesto (hay muy buenos equipos por mucho menos de lo que pensamos) y decidir a partir de estos cinco parámetros: el tipo de pantalla, la resolución, la tasa de refresco, la conectividad y el tipo de smart TV que es.

  • Tipos de pantalla: hay cuatro. Los paneles de plasma, los LCD, los LED y las OLED. Y la clave en todas ellas es la luz. Cómo se ilumina cada una de ellas. Porque de esto sale también la calidad de la imagen y la duración de los propios equipos. Las LCD lo hacen mediante bombillas fluorescentes cuya luz es bloqueada por los pixeles de la pantalla de cristal líquido (LCD). Las LED usan el mismo sistema solo que emplean, como su nombre indica, LEDs. La tercera evolución del sistema es el de las OLED en las que en vez de emplear una fuente de luz son los propios píxeles los que se iluminan mediante diodos orgánicos. Finalmente, el plasma emplea una mezcla de gases nobles entre dos cristales que al recibir una corriente eléctrica se convierten en plasma y generan luz. Todas ellas tienen ventajas y desventajas. Las primeras son las más económicas; las LED sacan pecho en resolución y brillo; las OLED son imbatibles en cuanto a profundida de negros y contrastes; y las de plasma son las que ofrecen los mejores y más variados colores.
  • Resolución. Básicamente hay tres niveles. El primero lo componen los televisores HD Ready con una resolución de 1280×720 píxeles. La más habitual en equipos de precio bajo es cada vez más escasa por la democratización de los paneles Full HD con resolución 1920×1080 píxeles. Por encima se encuentra el 4K que cuenta con una resolución mínima de 3840×2160 píxeles y que cuando reproduce contenidos con esta resolución es casi hipnótico. El problema es que casi no hay. Fuera de este peldaño hay fabricantes como Samsung que han mejorado la ultra alta definición con mejoras de color y contraste y lo han bautizado SUHD.
  • Tasa de refresco. Tan importante como el punto anterior (aunque muchos vendedores lo obvien) es la tasa de refresco de la imagen de nuestro posible televisor. Se mide en hercios porque se refiere al número de veces por segundo que la luz ilumina la pantalla. La media se encuentra entre los 50 y los 240 Hz aunque hay equipos que rondan los 1000 Hz (eso sí no de forma constante sino actuando de una forma similar al turbo de los coches, puntualmente). A mayor tasa de refresco más calidad de imagen y menos sombras (ghosting).
  • Conectividad. Es cierto que con la mejora de capacidades de las consolas, los home cinemas (muchos de ellos con reproductores integrados) y las plataformas en línea cada vez necesitamos menos cables para sacar todo el partido a nuestro televisores. No obstante no todo el mundo tiene una PS4-Xbox One, un home cinea con bluray integrado o un Chromecast/Apple TV con lo que será fácil que mientras nuestros equipos se actualizan necesitemos un buen puñado de puertos. Por eso la mayoría suelen venir con varias entradas HDMI y puede que algún euroconector (Samsung, por ejemplo, trae un adaptador HDMI-Euroconector entre la colección de cables que regala) para no dejar desconectado a los equipos más antiguos.
  • Smart TV. Y es que el HDMI, como hemos dicho con los Chromecast y compañía, es clave en la forma en la que consumimos televisión. Plataformas como Netflix, Waki, HBO Premium en breve, YouTube o Spotify están cambiando la forma en la que accedemos a los contenidos y por eso es importante tener claro que nuestro equipo tenga (o sea compatible con equipos) Smart TV. De esta forma no solo podremos mantener actualizado el software del dispositivo. Samsung utiliza Tizen, LG y Sony, Android TV, aunque todas ellas son compatibles con las principales plataformas.
Volviendo a factores más mundanos como el precio, por menos de 500 euros es fácil encontrar equipos de Sony, Panasonic o LG que ofrecen resolución 4K, smart TV e incluso compatibilidad con contenidos 3D (pasivo o no da para otro post). A partir de esta cifra encontraremos modelos con Android TV, mejor conectividad, paneles curvos (Samsung), mejoras en el audio y mucha más tasa de refresco.
Y será a partir de los 1.000 cuando encontremos los paneles más grandes con tecnología OLED (ahora mismo la mejor del mercado junto a la Quantum Dot de Samsung) 3D activo de última generación, 4K, etc. Solo hay una cosa que nosotros no podemos responder: ¿qué necesitas realmente? No es lo mismo usarla para ver un partido de fútbol que una serie cargada de efectos especiales o cine de autor.

LG V10, un nuevo titán en el mercado

Una de las ventajas de participar en el Mobile World Congress de Barcelona es que está a la distancia justa en el calendario de los dos grandes eventos de principios de año para su mercado: el CES de Las Vegas en enero y la primera Keynote de Apple. Uno de los inconvenientes -para los fabricantes- es que hay una gran saturación de presentaciones y muchas veces los lanzamientos pasan desapercibidos.

Es por eso que algunas marcas como LG suelen preferir lanzar buena parte de sus novedades días antes en eventos “privados” para luego llevar y presentar al gran público y a los medios los productos en la cita catalana. En el caso de los coreanos, a finales de 2015 lanzaron los &4 y GFlex 2 y ahora nos traen el LG V10, un phablet premium que tiene en el punto de mira los Note 5, S6 Edge Plus, iPhone 6S Plus, Nexus 6P y compañía.

El LG V10 es un terminal de gran formato en todos los sentidos. Cuenta con una pantalla con resolución QHD de 5,7 pulgadas acompañada de una segunda pantalla más pequeña en la parte superior en la que podemos configurar a nuestro antojo notificaciones, contactos frecuentes y accesos directos a las apps más habituales. Sobre el papel es una solución similar a los Edge de Samsung: pretende que tengamos un uso más sencillo y que además se ahorre batería al no tener que encender el panel principal frecuentemente.

También es un grande si atendemos a sus cámaras. La principal tiene un sensor de 16 Mp y una apertura f/1.8 que permite una mayor entrada de luz. Se ha mejorado la velocidad de obturación respecto a los anteriores tops de la gama coreana y el resultado es un conjunto que permite grabar y sacar fotos de altísima resolución (UHD 4K). Para el frontal han dejado dos cámaras de 5 Mp que trabajan conjuntamente para permitir selfies y videollamadas con un angular mucho mayor y una nitidez nunca antes visto en la casa. Y todo ello sin el “palito” que tan habitual se había hecho en los centros turísticos.

La guinda a este apartado es un software mejorado que permite configurar la velocidad de reproducción (y grabación), realizar búsquedas dentro de los vídeos, añadir filtros y música, colocar títulos a modo de créditos, etc. Su vocación multimedia la rubrican los tres micrófonos que se encargan de la captura de audio multidireccional, reducir el ruido del viento, etc.

Estructuralmente llama la atención que ahora que LG está inmersa en el desarrollo de paneles flexibles abandone los perfiles curvos y que presente un smartphone completamente plano con bordes de acero inoxidable y cuerpo de policarbonato. La idea es que sea mucho más resistente que sus predecesores y sus rivales. Incorpora por ello un doble cristal para la pantalla. El peaje es una tara de 192 gramos mucho mayor que la de la competencia y que lo hace algo incómodo en las manos.

En su diseño sigue teniendo un lugar especial el botón de apagado y el control de volumen en la parte trasera. Destaca también por la mejora en la velocidad de desencriptado del sensor táctil para el desbloqueo.

Todo este arsenal se “mueve” gracias a un procesador de seis núcleos Qualcomm Snapdragon 808 a 1,8 GHz, 4 GB de RAM y una batería de 3.000 mAh -necesitaremos una buena gestión energética con un panel QHD- extraíble. En cuanto a capacidad de almacenamiento, viene de serie con 32 GB aunque son ampliables con una tarjeta microSD. Su precio, 699€ es una de sus mayores bazas frente a los demás smartphones de gran formato de la competencia.

HDR, ¿qué significan las “nuevas” siglas de la televisión?

Llevan meses siendo la comidilla en el negocio de los paneles, monitores y televisores. Tres letras que prometen traer un salto al mundo de la imagen mayor que el que supuso el 4K. A la altura de la brecha entre el DVD y el BluRay. Y, sin duda, en el pasado CES 2016 han sido las siglas más escuchadas en los stands de algunos fabricantes: HDR o High Dynamic Range. Pero, ¿qué significan realmente y qué aportan a nuestra experiencia de usuario?

Si seguimos un orden cronológico en lo que a calidad de imagen se refiere, al Full HD le superó el 4K y la UHD -ultra alta definición- y parecía que el summum durante un tiempo serían los quantum dots o puntos cuánticos. Sin embargo, la llegada a los televisores de la tecnología HDR (presente en las cámaras desde hace tiempo) promete poner todo patas arriba.

Como hemos dicho, cualquier aficionado a la fotografía o a los videojuegos lleva oyendo estas siglas desde hace tiempo. Incluso los smartphones incluyen esta opción desde hace algunas generaciones. Muchas tarjetas gráficas incorporan esta tecnología que tiene como objetivo reproducir una gama de luminancia más amplia. Explicado de una forma más sencilla, es capaz de crear mayor intensidad en las gamas más oscuras y en las más claras para ganar más detalle. Los negros son más oscuros y los tonos claros más luminosos. Un contraste mucho más potente y marcado que nos ofrece un nivel de detalle sin comparación con los televisores comercializados hasta la fecha.

En fotografía la forma de aplicarlo es sencilla: se emplean varias capturas de la imagen con diferentes exposiciones que al combinarse entre ellas permiten obtener una instantánea con una gran cantidad de información y por lo tanto con un gran detalle en las zonas más claras y oscuras. En definitiva, una imagen más definida y de más calidad.

Cuando aplicamos esto al vídeo la imagen multiplica su calidad y conseguimos una nueva forma de ver lo grabado. Y aquí es donde entra otra de las bazas del HDR en juego: si el 4K supuso una enorme inversión para toda la cadena de producción y los Quantum Dots son una baza solo del reproductor, el HDR permite incluir a los productores sin un gran esfuerzo económico pues, como hemos dicho, es una tecnología que se lleva tiempo utilizando en otros campos.

De hecho, si el talón de Aquiles de la Ultra Alta Definición ha sido que el hardware ha estado listo antes que los contenidos, ya hay productoras como Netflix o Amazon que ya tienen contenidos compatibles con esta tecnología.

Por eso cuando algunos fabricantes decidieron implementar nuevos sistemas de atenuación de la retroiluminación (bajar el tono negro sin evitar que los claros sean más brillantes) todas las piezas del puzzle encajaron. Lo más curioso es que según muchos expertos el HDR podría dejar fuera de juego a la sensación del último año en paneles: el OLED de LG. El motivo es sencillo, si bien permite tonos negros mucho más oscuros al apagar selectivamente los LEDs, sus tonos claros no consiguen todo el brillo que necesita el HDR para completar escenas más nítidas. Es cierto que en la feria de Las Vegas los coreanos mostraron un panel específico para este “nuevo” sistema, pero también lo es que Sony y Samsung llevan cierta ventaja y que Panasonic ya ha lanzado su propio Dynamic Range Remaster.

CES 2016, las propuestas de las grandes

Un año más llega la feria de electrónica de consumo más importante del mundo. La ciudad de Las Vegas ha vuelto a ser el lugar en el que se fijaban todas las miradas averiguando qué proponen las grandes tecnológicas y todas las empresas de otros sectores que se han visto más o menos afectadas por la eclosión y la implantación de las TIC. Os traemos un pequeño resumen de los avances de todas ellas.

  • Samsung. Es, sin duda, el gran motor de esta feria. Es cierto que algunos de sus lanzamientos los reserva para eventos propios, pero también lo es que Samsung sigue siendo el gran dominador del negocio de la electrónica de consumo gracias a su división de equipos móviles, la gran aceptación de sus wearables y su enorme catálogo de equipos inteligentes para el hogar. La multinacional coreana mostró durante su presentación su interés por el Internet de las Cosas. Empezando por las televisiones (que contarán con un SmartThings Extend USB Adapter), siguiendo por un gran incremento de su catálogo de equipos móviles y vestibles compatibles con sus sistemas de domótica y acabando con su nueva plataforma Samsung Pay. Quieren estar en todas partes y parece que por sus propuestas pueden conseguirlo. Si volvemos a las televisiones, el gran golpe que le ha supuesto el lanzamiento de los paneles OLED de LG no les ha amedrentado. Han incrementado la potencia de sus equipos, han mejorado su rango de colores y dinámico y siguen trabajando en un diseño único -pantallas sin marcos- y en un sistema operativo (Tizen) cada vez más grande. También destacó la nueva generación del Gear S2 que mejora su diseño, su construcción y logra la compatibilidad con iOS. En definitiva, un ecosistema 2.0 en el que Samsung quiere ganar en aliados y demostrar a clientes y rivales que sigue siendo el que marca el ritmo del mercado.
  • Sony. No es el mejor momento del gigante japonés. Horas previas al comienzo de “su” día en Nevada se había caído de nuevo su plataforma PSN y los últimos datos presentados a los inversores demostraban que, si bien tiene varias líneas de negocio muy rentables, hay otras que no se entiende porqué siguen manteniendo. Aún así, Sony es sinónimo de innovación y saber hacer y lo ha vuelto a demostrar. Si hubiera que definir su exposición en el CES con dos palabras estas sería calidad y retro. Todos sus productos (proyectores, cámaras handycam, sistemas de sonido, equipos de ocio digital, etc.) cuentan con un remozado diseño retro y lo mejor de la tecnología de imagen y sonido del momento. Por familias de producto, sus televisores -probablemente los mejores del mercado con Panasonic, Samsung y LG ahora mismo- se renuevan e incorporan Android TV además de abrazar el HDR como un estándar necesario. Para ello han mejorado el rango dinámico y la tecnología LCD de los paneles. Todos los asistentes al show hablaron del enorme salto de calidad en la imagen. Un lugar especial en la presentación fue Life Space UX, la propuesta domótica de la compañía que permite controlar diferentes parámetros de equipos inteligentes (empezando por la iluminación) en el hogar. El hogar, sin duda, es el nuevo campo de batalla para las grandes tecnológicas. En cuanto a wearables, Sony dejó entrever que las ventas de su reloj inteligente van por buen camino -hay que reconocer que es uno de los más completos del mercado- y su SmartWatch 4 promete seguir a la altura de los mejores del mercado.

  • LG. La clave es Signature (la nueva familia de productos de alta gama). Sus televisores OLED han revolucionado el mercado y han hecho que por fin LG pueda superar a su gran rival coreano. Por eso han decidido explotar al máximo esta baza desarrollando un equipo de lujo que además de contar con un panel insuperable disfruta de un diseño espectacular (2,57 mm de grosor) y certificación UltraHD Premium. Cuenta con tecnología ColorPrime Pro, el mismo sistema de pixeles independientes inteligentes de las demás OLED y webOS 3.0. Tecnología y  resolución HDR aderezada con certificado Dolby como carta de presentación de una nueva gama que incluye lavadoras táctiles e inteligentes, sistemas de aire acondicionado con sensor de movimiento, etc. Una nueva era parece haber comenzado para los coreanos.
  • Huawei. Los creadores del Nexus más potente hasta la fecha siguen empeñando en demostrar que nadie es capaz de ensamblar mejor hardware en los smartphones de gama alta. Además, casi nadie consigue precios más competitivos (solo LG se les acerca). Por eso, el Mate 8 es solo una nueva demostración de fuerza que consolida su objetivo de ser el primer fabricante mundial antes de acabar la década. El modelo más alto de la gama cuenta con 128 GB de capacidad de almacenamiento y 4 GB de RAM (cifras propias de un ultrabook). Pero esto es solo la guinda a un modelo con un acabado espectacular, un procesador Kirin 950 -menos conocido que los Qualcomm y compañía pero hasta la fecha igual de rápidos-, una batería con un sistema de enfriamiento “poco habitual” (en la presentación no dijeron cuál) y una cámara con 16 Mp de resolución y un sensor Sony “un 23% más grande que el del iPhone 6S Plus”. Pero el equipo no es la única novedad de los chinos, una tableta de 10,1 pulgadas, stylus y un sensor de huellas dactilares (Apple les marca el camino a seguir incluso en sus presentaciones); un smartwatch de lujo construido con ayuda de Swarovski y el nuevo Mate Gold (una versión dorada del Nexus 6P) fueron los protagonistas en Nevada.
  • HTC. Con un mercado android cada vez más saturado la multinacional taiwanesa ha dado un giro inesperado a su estrategia mostrando un renovado Healthbox. Su negocio más rentable es el de la salud y los wearables y ahora queda clara su apuesta. De la mano de Under Armour ha desarrollado una báscula, un sensor de pulso que se coloca en el pecho con un elástico y una pulsera inteligente que promete enseñarnos a estar en forma más allá de controlar nuestras constantes vitales. Si le sumamos que es totalmente compatible con la comunidad online de la empresa deportiva promete ser una de las revoluciones en la forma de relacionarnos con el deporte. Un nicho sin explotar que puede ser una buena fuente de ingresos para ambas empresas.

  • Ford. Si una empresa de Detroit ha apostado por las nuevas tecnologías y la automoción 3.0 esa es, sin duda, Ford. Por eso se daba por hecho que en este CES anunciarían su colaboración intensiva con algún grande de Silicon Valley (Google tenía todas las papeletas) para anunciar un modelo de su gama autopilotado. Nada más lejos de la realidad, la centenaria empresa comunicó que triplicará sus Fusion autónomos para implementar lo antes posible estos sistemas a su gama de productos pero que lo hará en solitario. La firma contará, por lo tanto, con la mayor flota para estudio y la repartirá por Michigan, Arizona y California para comprobar cómo funcionan todos los avances en diferentes condiciones ambientales (población, densidad de tráfico, meteorológicas, etc.). Nuevas tecnologías de mapeado, asistentes virtuales -Amazon Echo-, softwares de seguridad más eficientes y mucha investigación en soluciones energéticas limpias fueron las respuestas que encontraron los que preguntaron a Raj Nair, vicepresidente de desarrollo de producto. Sobre los rumores de quién construirá el coche de Google -que ha optado por ceder licencias y no afrontar el coste del ensamblaje- fue más directo: “han leído las noticias, en breve tendrán más”. Parecen estar dispuestos a recuperar el cetro mundial con el cambio de modelo.

  • Volkswagen. Otro fabricante de coches que ha decidido lanzar un bombazo en el CES sin esperar al NAIAS de este año ha sido Volkswagen. Después del mazazo del Diesel Gate, su bajón de ventas global y las amenazas jurídicas del mismo quiso mostrar al gran público que es una empresa con propósito de renovación y por eso trajo el BUDD-e, una “van” actualizada (una versión 3.0 del Bus clásico que han vendido durante años a ese lado del Atlántico) que aúna lo más puntero en cuanto a conectividad, transporte limpio (tiene una autonomía de 600 kms, nada mal para un automóvil eléctrico) e interfaces personalizables. No hay fecha de una posible versión “normal” comercializable pero sí prometen que todas sus tecnologías se irán volcando en sus productos a la venta poco a poco.

Premios 2015: dispositivos móviles y wearables

Seguimos repasando lo mejor de 2015. Después de analizar el mercado de equipos de imagen y sonido ahora nos centramos en el gran negocio tecnológico de esta década: los dispositivos móviles y los wearables. Su impacto en nuestro día a día ha sido enorme… y está solo empezando.

Mejor smartphone premium Apple iPhone 6S


Si el iPhone 6 batió récords de ventas y dejó claro que Apple marcaba el ritmo del mercado, el 6S está dejando pequeñas las cifras de su predecesor. La evolución en el rendimiento es exponencial. Todo en él es más fluido. Algunas de sus innovaciones como el 3D Touch promete cambiar la forma en la que nos relacionamos con los equipos móviles. La mejora es sustancial hasta en los materiales de construcción. Un problema para los demás premium.

Mejor smartphone Google/LG Nexus 5X


Si hubiera que hacer una analogía cinematográfica a su lanzamiento esta debería ser “El retorno del Rey”. LG y Google han vuelto a trabajar juntos para llevar al mercado el terminal Android por excelencia. Ninguno es más fluido -lo sentimos Samsung-, ninguno representa mejor lo que quieren en Mountain View de un dispositivo móvil. Y todo ello con un precio que sigue siendo irresistible (aunque menos que antes). Es perfecto para poner en duda hasta los más fervientes defensores de iOS. Sin duda, el mejor androide hasta el momento.

Mejor phablet Apple iPhone 6S Plus

Si el 6S ha supuesto una mejora respecto al iPhone 6, el 6S Plus es la forma que tiene Apple de meter dentro de una carcasa lo mejor de su ingeniería. Más resolución de pantalla, más fluidez gracias a un procesador más potente, más autonomía, mejor audio, etc. No es el creador del nicho. De hecho, debería haber llegado mucho antes, pero su rendimiento hace que podamos “perdonarlo”. Toda la experiencia Apple a la enésima potencia (aunque con un precio igual de exagerado).

Mejor tablet Apple iPad Pro

El equivalente en tableta al anterior. También llega tarde. Es una versión musculada del iPad Air 2 y se echan en falta algunas cosas -como el 3D Touch que a buen seguro implementarán en el Pro 2- pero su uso después de unos días es adictivo. Es mucho más ligero de lo que puedan parecer las cifras en su manejo. Las pulgadas extra permiten disfrutar como nunca de la pantalla partida. Es increíblemente rápido gracias al chip A9X y, sobre todo, cada vez más apps se adaptan al famoso Pencil. Se verá mucho más de lo que pensamos en áreas de productividad.

Mejor smartwatch Apple Watch y Samsung Gear S2


Es la primera vez que damos un premio compartido y no es por no saber cuál es mejor o cuál nos gusta más, es porque ambos son absolutamente necesarios para entender la evolución de los relojes inteligentes en el mercado. El primero ha sido el empujón que necesitaban los Pebble y compañía para consolidar sus ventas y porque ha hecho que los fabricantes tradicionales se tomen en serio a estos equipos. El segundo porque es la demostración técnica de hacia dónde pueden ir estos wearables. Como siempre en la pelea entre Apple y Samsung es el mismo concepto de equipo bajo prismas diametralmente opuestos. Los dos indispensables.

Mejor wearable Fitbit Charge HR

Como suele pasar muchas veces con los equipos de la manzana, la Fitbit Charge HR no es el mejor equipo -por hardware- de su segmento, pero su experiencia de uso y su impacto en el mercado la convierten en la referencia. Es increíblemente intuitiva, muy fácil de configurar y usar, muy útil y ha hecho que mucha gente se anime a monitorizarse -con el impacto positivo que esto suele tener al hacernos mejorar a diario-. Uno de nuestros regalos favoritos y uno de los mejores gadgets que hemos probado este año.

Mejores auriculares Denon AH-GC20

Estos auriculares de diadema con tecnología Bluetooth 4.0 capaces de conectarse a dos dispositivos a la vez nos dejaron perplejos por su calidad de sonido. Cuentan con tecnología aptx de baja latencia así como con cancelación activa del ruido. Están construidos con materiales ligeros y resistentes y cuentan con un diseño espectacular. No solo nos parecen los mejores del año sino que podemos decir que son de los mejores que hemos probado desde que nació esta bitácora.