05
oct 14

Windows 10, la nueva baza de Microsoft

Y por fin Microsoft jugó su baza. Cuando todos esperábamos Windows 9 la empresa de Satya Nadella se sacó de la manga Windows 10 en un ejercicio de marketing y con una serie de novedades que nadie se esperaba. Por fin una gran empresa de software se anima a crear un único sistema operativo sea cual sea el dispositivo que empleemos (hasta ahora Apple y Google lo habían intentado pero ninguno había conseguido unificar todas las pantallas).

El lema es sencillo: “una línea de productos. Una plataforma. Una tienda“. Un sistema en el que las aplicaciones serán compatibles e intercambiables y en el que los desarrolladores tendrán que pensar en Windows como un software universal.

El objetivo -ya quedó claro durante la presentación- es que los usuarios de Windows 7 que no han querido animarse a saltar a Windows 8 no duden de que la versión 10 es la definitiva, la que merece la pena. Ya no habrá periodos de adaptación, tan sólo encenderemos el ordenador y todo estará donde debía.

El escritorio vuelve a ganar relevancia. Un menú de inicio clásico en el que se despliegan los programas principales a la izquierda mientras que a la derecha aparecen los Live Tiles que tan buenas sensaciones ha dejado en los usuarios de pantallas táctiles. Como explicaron el pasado martes todo ha de ser “fresco pero estable“. Un sistema operativo que sirva para todo tipo de usuarios, desde los más noveles hasta los más avanzados, desde el usuario doméstico más modesto hasta la institución más exigente.

Junto a esto aparecen nuevas utilidades heredadas del universo móvil: la posibilidad de trabajar con escritorios múltiples en los que se ve en diferentes ventanas la multitarea del equipo y funcionalidades para aprovechar esa multitarea y ese reparto del espacio en la pantalla.

Un guiño este que viene a reafirmar el excepcional trabajo hecho con Windows 8 (la satisfacción media de sus usuarios es superior a la de Android). La Vista de tareas, por ejemplo gana con el aumento de tamaño de los botones y el menor peso del programa. Todo será más ágil y fluido. Algo fundamental cuando la batalla de los chips ya no es definitiva.

Para los que tengáis un dispositivo convertible (en función de sus partes puede ser táctil o “clásico”) el propio programa reconocerá la situación y se adaptará a a cada configuración mediante los modos continuum o un interfaz similar al Modern IU. ¿El objetivo? Minimizar las transiciones para que el usuario lo note lo menos posible.

El primer Windows colaborativo

 

Sí, aunque parezca increíble, Microsoft ha decidido escuchar abiertamente a sus usuarios (¿a dónde vamos a parar? ¿algún día lo hará Apple?). Desde el pasado día 1 de octubre quien quiera puede descargarse una technical preview en lo que Microsoft ha llamado el Windows Insider Program. La idea es que cuanta más gente se descargue el programa en sus equipos de sobremesa y portátiles -los demás tendrán que esperar- más información recogerán en los foros sobre posibles mejoras del sistema operativo definitivo.

Microsoft necesita recuperar el espacio perdido (sobre todo frente a Chrome) y por eso aplica recetas ya conocidas pero válidas. Una actualización gratuita para cualquier usuario de Windows 8 (al más puro estilo OS X), captar las sensaciones de los usuarios en una versión beta (algo muy Google) y aprender de sus errores pasados para ganar cuota.

Faltan todavía meses para que Windows 10 llegue a los usuarios. Hasta mediados de 2015, después del evento Build no habrá más detalles pero lo que está claro es que Satya Nadella parece haber llegado para cambiar profundamente a una empresa para la que cualquier tiempo pasado fue mejor… y que busca claramente un futuro prometedor sobreviviendo a nuevos y antiguos rivales.

 

¿Por qué no Windows 9?

 

Más allá de porque es un nombre mucho más comercial y por todos los significados que le sumamos al número 10, el nuevo nombre pretende plasmar que el nuevo entorno no es una simple evolución desde Windows 8. Es un punto y aparte un salto enorme en el que se ha tomado lo bueno de experiencias anteriores para unirlas y crear el primer sistema operativo universal en la historia de la compañía.

Una apuesta arriesgada pero que, de salir bien y contar con el apoyo de los desarrolladores podría dar un golpe sobre la mesa en Silicon Valley y volver a colocar a Microsoft como la empresa de referencia en el mercado.


28
sep 14

Miracast, Microsoft salta a la gran pantalla

La llegada de Chromecast supuso un antes y un después en el universo de las televisiones inteligentes. Es cierto que no es un superventas -al menos no en nuestro mercado- pero también es cierto que marca la referencia de cómo traspasar contenidos de nuestro smartphone o tableta a la televisión por muy poco dinero y con mucha fiabilidad.

Microsoft, sabedora de que en la televisión tiene cierta ventaja frente a sus rivales más importantes (Google, Amazon y Apple) gracias a su consola Xbox, ha aprovechado para presentar el pasado martes su Microsoft Wireless Display Adapter.

En la mano recuerda mucho a Chromecast sólo que su diseño se ha variado para, en un extremo, tener el adaptador HDMI y en el otro, unido por un cable, un puerto USB que permite directamente su carga. Un paso menos que en el de Google en el que el usuario tiene que buscar el modo de alimentarlo.

El sentido universal de Windows hace que, con sólo enchufar ambos extremos podamos empezar a enviar contenidos vía streaming a la pantalla desde cualquier dispositivo compatible con Miracast: cualquier PC, tablet o smartphone con Windows 8.1… y gran cantidad de dispositivos Android que ofrecen esta opción.

Este efecto mirroring permite que no dependamos de aplicaciones compatibles para la nueva pantalla ya que Miracast simplemente vuelca cualquier contenido del dispositivo fuente al televisor sin importar el formato. Además, este dispositivo tiene otra gran ventaja: una vez pasado el contenido a la pantalla secundaria permite trabajar en otra aplicación en el primer equipo.

Con un precio de 60 dólares es ligeramente más caro que Chromecast aunque su efecto espejo puede ser determinante para conseguir un buen puñado de usuarios.

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25
ago 14

Septiembre, ¿mes de Microsoft?

Aunque parecía que septiembre tenía todas las papeletas para ser el mes de Apple (todos los rumores durante el verano indicaban la llegada de los nuevo iDevices) las últimas noticias sobre problemas de los proveedores con el diseño y el ensamblaje de la pantalla parece que provocarán un retraso inesperado en la presentación y en las entregas.

Todo ello ha dejado vía libre para que Microsoft haya preparado una presentación por todo lo alto de su proyecto Thresold o, lo que es lo mismo, Windows 9. Todas las mejoras, actualizaciones y novedades serán públicas el próximo día 30 de septiembre. La nueva versión del sistema operativo de referencia en el segmento de ordenadores viene con la doble misión de hacer olvidar las críticas que ha sufrido durante toda su vida Windows 8 y, sobre todo, acelerar el proceso de migración desde Windows 7 a versiones más potentes que hagan crecer también la plataforma móvil de los de Redmond.

Aunque se esperaba que la renovación llegara a principios de 2015 (y será en esas fechas cuando se comercialice), la empresa ahora dirigida por Satya Nadella ha decidido acelerar su presentación y la disponibilidad de una Beta para que los usuarios gratis y durante unas semanas puedan disfrutar de todas las ventajas que Windows 9 tendrá sobres sus predecesores.

Sin duda, una de las más esperadas es Cortana. El asistente virtual que Microsoft ha creado para hacer frente al éxito de Siri y que hasta ahora quedaba relegado a los dispositivos móviles con Windows 8 llegará a todos los gadgets que implementen Windows 9: tabletas, portátiles y otros equipos informáticos.

Menos novedosa pero igual de esperada es la vuelta del famoso Menú de Inicio al escritorio. Es cierto que los encargados del desarrollo de esta versión han explicado que sólo han escuchado las sugerencias de los usuarios (una forma muy benévola de llamarlo) y que le han añadido muchas novedades, sin embargo, parece un aviso a navegantes antes de realizar revoluciones en el diseño -de ahí que durante semanas los usuarios puedan emplear una Beta de la que la empresa aprenderá-.

Windows 9 es mucho más que una novedad por la que Microsoft nos cobrará un buen puñado de euros. Se trata de la apuesta definitiva para que Windows unifique el funcionamiento de todos los equipos. También el paso definitivo para el despegue en el mercado móvil gracias a un lenguaje de programación que permitirá a los desarrolladores crear aplicaciones compatibles con cualquier equipo que incorpore Thresold. En definitiva, una apuesta llamada a catapultar a la empresa creada por Bill Gates o a dejarla en un segundo plano muy por detrás de Google y Apple. A partir del 30 de septiembre, la respuesta.


22
jul 14

Apple e IBM, enemigos íntimos

A pesar de que para muchos el mundo informático se divide en Apple, Google y Microsoft, la primera rivalidad “épica” de este sector tuvo lugar en los años ’80 del siglo pasado entre los de Steve Jobs y la empresa entonces dirigida por John R. Opel. El anuncio que sirvió para personalizar la batalla entre Apple y la alianza Microsoft-IBM marcó un antes y un después tanto en el devenir de la industria publicitaria como de las propias compañías.

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Sin embargo, una nueva relación de fuerzas en el mercado, un escenario con IBM como una de las principales consultoras del planeta pero no como un fabricante de hardware y con Apple como la empresa con mayor bursátil del parqué, más ventas, creadora de tendencias y buscando nuevos mercados que conquistar ha hecho que estos enemigos íntimos firmaran la semana pasada para que los iDevices lleguen de pleno al universo empresarial.

 

Como anunciaron en una entrevista en la NBC los CEOs de ambas compañías el acuerdo permitirá el desarrollo de software para que los iPhone y iPad sean imprescindibles en un mercado hasta hace poco dominado por Nokia, BlackBerry y todavía por Microsoft (se le resiste y mucho a Google).

 

IBM le permitirá a Apple acceder a su inmensa experiencia en gestión y software para empresas. Los de la manzana otorgan a los blue chips su sobresaliente soporte de hardware (conocido como Apple Care) además de la seguridad que siempre va unida a los equipos de Cupertino. Para Virginia Rometti, responsable de los de Amonk, “la seguridad de Apple y su experiencia en dispositivos táctiles” convierte a los californianos en el compañero de viaje perfecto para dar el salto a los equipos móviles inteligentes. Cook se reafirma en “la movilidad a lo grande”.

 

La profecía del difunto Jobs cuando presentó hace cuatro años el iPad, “los ordenadores seguirán existiendo pero no serán para todos, sino para trabajos concretos” hizo que su alegoría entre los tractores (ordenadores) y coches (móviles y tabletas) parecía inalcanzable puesto que la productividad de estos últimos en el campo laboral parecía irremediablemente escasa. No obstante, la inminente llegada de 100 programas pensados ex profeso para el rendimiento en el trabajo, así como el desembarco de Office y la gratuidad de iWork (además de la compatibilidad con Google Docs) parece cerrar el círculo y convertirse en el acta de defunción de los ordenadores en muchos casos.

 

Si hace poco parecía que el acuerdo entre Samsung y Lookout ponía a los asiáticos por delante gracias a los sistemas de encriptación que estos prometían a los programas (muy válidos) diseñados para Android, la colaboración entre ambos gigantes supone un golpe en la mesa y pone en el disparadero a iOS como posible sustituto de Windows en muchas oficinas gracias a su capacidad de gestión.

 

También Satya Nadella verá como sus planes de convertir Surface 3 en el equipo de las oficinas de medio mundo y a Office y Windows 9 (inminente) quedan de lado frente a un modelo más barato (sorprende pero sí, el iPad lo es respecto al tablet de Microsoft), más rápido, más eficiente y estable. Sin duda los nuevos iPad Air 2, Mini Retina 2 y el rumoreado Pro tendrán mucho que decir en una batalla que, de la noche a la mañana se ha puesto muy bien para los herederos de Steve Jobs. Quién lo iba a decir.


26
jun 14

Iconos, una nueva revolución

Los iconos han sido una parte inherente de la mensajería desde que los SMS vivieron su primera explosión en la última década del siglo pasado. Desde que la industria informática creara el código Unicode -compatible con cualquier grafía e idioma- su uso ha crecido exponencialmente y la demanda de nuevos dibujos ha sido constante. La expansión de los sistemas de mensajería instantánea y su uso como herramienta que permite dar contexto y tono a los mensajes ha hecho que, finalmente, el consorcio formado por Apple, Microsoft, Adobe, Google, Yahoo! y compañía haya decidido lanzar en julio de este año la versión 7.0 del lenguaje.

La anterior, la 6.0, que data de 2010, fue criticada por su excesiva orientalización. No había multitud de prácticas deportivas que se dan en occidente (donde los gimnasios de fitness tienen más tirón que en otras regiones del mundo) y, lo más llamativo, tampoco había un simple icono con un cuchillo y un tenedor.

No aparecen muchas variantes en algunas familias de iconos. Sólo un nuevo animal (la ardilla) o dos referencias religiosas (la cruz latina o la paloma blanca de la paz) pero crecen los nuevos sitios -desiertos, palmerales, etc.- y la meteorología.

Los objetos domésticos se duplican: más cámaras de fotos, joystick, ordenador de escritorio, tela de araña… o una daga. Pero, sin duda, el más polémico de todos es el icono conocido como 1F595: la famosa “peineta”. Un puño cerrado con el dedo corazón levantado. Ahora sólo queda saber cuándo y con quién es buen momento para enviar esos iconos.

En cuanto a la fecha de inclusión en los teclados, dependerá exclusivamente de los grandes desarrolladores. De cuándo Apple, Microsoft y Google lancen una actualización compatible con sus sistemas. Mientras nos quedaremos con la duda de cuáles sobran (hay muchos que no creemos que se usen nunca) y cuáles siguen faltando.