20
nov 14

N1, ¿el as en la manga de Nokia?

Hace dos días que Nokia desveló el contenido de esa misteriosa caja negra. Desde que se comenzó a fraguar la alianza entre el gigante tecnológico lapón y Microsoft hemos seguido con mucho interés y bastantes decepciones el devenir de los europeos. Sobre todo cuando los estadounidenses confirmaron el fin de Nokia como marca comercial de smartphones en favor de Microsoft Lumia.

Desde el principio los gestores nórdicos dejaron claro que “tan sólo” se deshacían de su división de dispositivos móviles y que mantendría viva la marca para el gran público. Muchos apostamos a que tan sólo sería mediante la explotación por parte de los de Redmond de un nombre “legendario” en este mercado para tener un buen prurito en sus ventas de telefonía móvil menos avanzada, no obstante, todo esto parece haber dado un giro inesperado esta semana. ¿O no es así?

Un dispositivo que podemos comprar

 

 

Esa forma de mantenerse viva no es otra que construyendo un tablet Android que podamos comprar. Un dispositivo construido mano a mano con Intel -que se ha encargado de buena parte del desarrollo del tablet- y que ha resultado en un equipo muy atractivo (sobre todo por su precio, 250 euros).

En la presentación el aire a iPad Mini era innegable. Una diagonal de 7,9 pulgadas, un diseño unibody de aluminio para ganar empaque y un objetivo claro: el MiPad de Xiaomi sólo que con ciertos matices que lo diferencian claramente de su rival asiático.

El N1 dispone de un panel IPS con una resolución de 2.048×1.536 y una proporción 4:3 y protección Gorilla Glass. Parece que los acabados y una imagen sobresaliente siguen siendo una condición sine qua non cada vez que los fineses lanzan algo a las tiendas.

De perfil destaca por su contenido grosor de 6,9 milímetros que -teniendo en cuenta el aluminio- nos anuncia un peso bastante bajo: 318 gramos. Nada mal si tenemos en cuenta que han incluido una batería de 5.300 mAh que debería bastar para mantenernos lejos del enchufe al menos durante un día de uso intensivo.

En su interior trabaja un chip Intel Atom Z3580 con cuatro núcleos a 2,4 GHz y 2 GB de RAM con una memoria interna de 32 GB. Una especificaciones sobresalientes si tenemos en cuenta el precio del conjunto. Además, la arquitectura del chip es de 64 bits (lo que empezó siendo una “locura” de Apple parece haberse convertido en tendencia) y la GPU es una tarjeta PowerVR 6430. Más que suficiente para mover juegos y contenidos multimedia Android con total soltura.

Para los más ávidos de novedades, en la parte inferior se encuentra un conector para carga y datos reversible. ¿Apple les ha cedido el lightning? No, se trata del conector Type-C de última generación que hace que los USB sean mucho más sencillos de utilizar y que tengan una vida útil bastante más prolongada. Las aperturas a los lados del conector son dos altavoces de 0,5w. Aquí sí podían haber hecho algo mejor… pero seguimos remitiéndonos al precio.

En cuanto a las cámaras, todo más que bien: una de 8 y otra de 5 Mp capaces de grabar (las dos) vídeo con una resolución de 1080p… aunque no tienen flash. Habrá que esperar a tener la tableta en nuestras manos para hablar mejor de las lentes, aunque tratándose de un producto Nokia, hay asegurada una calidad mínima.

Por si esto fuera poco, la tableta incorpora, sobre Android 5.0 el lanzador de aplicaciones Z Launcher que entiende nuestros gestos. Aunque ya está disponible en Google Play para teléfonos Android, esta versión es exclusiva de Nokia y nos prometen que marcará la diferencia con la competencia.

De momento, desde ayer se comercializa en China y pronto llegará a Rusia y otros mercados europeos que todavía no han especificado. A buen seguro, si se animan a llevarlo “por el mundo” resucitará y mucho esta legendaria enseña.

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06
nov 14

Italia, ¿el primer país sin Windows?

Italia ha sido el primer país que ha dado un paso de gigante (legal) para evitar que Windows siga siendo por defecto el sistema operativo de casi todos los PCs nuevos que se venden dentro de sus fronteras.

Los fabricantes de equipos informáticos que quieran vender sus productos en el país transalpino tendrán que reembolsar el precio de la licencia del sistema operativo que viene preinstalado en sus PCs a todos los consumidores que no quieran la plataforma que normalmente incluye por defecto el ordenador. La sentencia del Tribuna Supremo italiano es toda una apuesta en favor de los ordenadores sin sistema operativo (impuesto) y para la libre elección del usuario a este respecto.

A día de hoy la venta de ordenadores con sistemas operativos preinstalados es una práctica habitual que hace que los clientes tengan que pagar un sobreprecio por el dispositivo (podría elegir instalar opciones gratuitas como Linux) y que les obligan a aceptar ciertas licencias de uso de software para el uso de su ordenador.

Esta situación tiene un claro beneficiado y es que Microsoft tiene una posición de dominio en el mercado de sistemas operativos gracias a que 9 de cada 10 ordenadores comercializados en el mundo viene  con alguna versión de Windows preinstalada y, aunque hayan anunciado que Windows 10 será gratuita para todos aquellos usuarios que ya tengan (legal) Windows 8.1, les sigue vinculando al uso de programas sólo compatibles con este entorno.

El origen de la sentencia

 

Todo comenzó con una demanda de un usuario a la ADUC (Asociación de Consumidores en Italia) que pronto recibió el apoyo de la Free Software Foundation Europe en la que reclamaba el reembolso del precio de la licencia de Windows que tuvo que pagar junto a su ordenador porque no quería usar ese programa.

En la sentencia queda claro que el software preinstalado es independiente del hardware (lo que realmente quiere adquirir un usuario) y que, por lo tanto, no se puede obligar a un cliente a pagarlo y aceptarlo si no lo desea explícitamente. De este modo, a partir de ahora, en Italia, bastará con que un cliente no acepte el contrato de licencia de software y lo solicite para que el fabricante le reembolse el importe de Windows.

Este fallo trae consigo otro efecto colateral: los fabricantes tendrán que publicitar el precio final de cada licencia de software para que el cliente pueda tomar de una forma más completa la decisión. Esto, según el alto tribunal, “protegerá la libertad de elección del consumidor y la libre competencia entre los fabricantes“.

La FSFE no ha tardado en pronunciarse y ha reconocido que es una victoria del software libre sobre el “impuesto de Microsoft“. Desde aquí nos surgen varias preguntas: ¿cambiarán los fabricantes su estrategia de preinstalar un sistema operativo (y que tantos beneficios ha dado a éstos y a Microsoft? ¿Aumentará la venta de ordenadores las sustancial bajada de precio o las bajará ya que la mayoría de los usuarios tendrán que instalar por su cuenta todo el software que necesita un ordenador para su funcionamiento?


02
nov 14

Microsoft Lumia, se cierra el ciclo

Desde 2007, año de lanzamiento del iPhone, la empresa de la manzana siempre se ha encargado de recordarnos que el secreto de su smartphone es que es único e incomparable. El terminal es el único de Apple. Poco después Google hizo lo propio con sus Nexus. Puede que haya muchos otros dispositivos Android. Catálogos completos de teléfonos de Sony, Samsung, LG, HTC, etc. pero sólo unos son los originales. Equipos, ambos, que son los pura sangre y que representan lo mejor que sabe hacer cada una de las empresas.

Por fin se impuso la lógica y la semana pasada Tuula Rytilä, Vicepresidente Senior de Marketing para móviles de Microsoft anunció en el blog Nokia Conversaciones que la marca lapona dejaría de vincularse a los famosos smartphones Lumia para dejar paso a la nueva denominación con el nombre de la matriz de Redmond.

Bajo el titular “Say hello to Microsoft Lumia” la empresa dirigida por Satya Nadella culmina un proceso que comenzó con pequeñas pistas en su web como la unificación de los “Microsoft Mobile Devices” como sustituta de Nokia Devices. A partir de ahora, los cuatro cuadrados de color y el logo de Microsoft sustituirán el emblema de los lapones en los terminales tope de gama, mientras que en los de acceso -como el exitoso Nokia 130- seguirán recibiendo el nombre de la otrora dominadora del mercado.

Con este movimiento la empresa americana se posiciona de tú a tú frente a Google y Apple como fabricante de hardware y mantiene una firma muy reputada en los mercados emergentes para seguir teniendo una cuota de mercado muy importante en el negocio móvil.

Si a esto le unimos que los últimos datos que nos llegan sobre las ventas de sus productos son cada vez más prometedores. Si su departamento de licencias y software ha visto como sus ingresos y beneficios se estancan, sus tabletas Surface han crecido en ventas un 127% y el beneficio que deja en las arcas de la multinacional un 74%.

Respecto a los móviles, las ventas de los Lumia han alcanzado los 9,2 millones de unidades -que puede parece poco pero que supone un crecimiento importante y, sobre todo, sostenido- mientras que la de terminales Nokia sin Windows Phone han llegado casi a los 43 millones.

El último de los productos físicos con sello Microsoft, la Xbox, sigue vendiéndose a buen ritmo gracias al pack que han comenzado a comercializar sin Kinect y a su excelente aceptación en China. Buenos tiempos como fabricante para la empresa de software por excelencia.


05
oct 14

Windows 10, la nueva baza de Microsoft

Y por fin Microsoft jugó su baza. Cuando todos esperábamos Windows 9 la empresa de Satya Nadella se sacó de la manga Windows 10 en un ejercicio de marketing y con una serie de novedades que nadie se esperaba. Por fin una gran empresa de software se anima a crear un único sistema operativo sea cual sea el dispositivo que empleemos (hasta ahora Apple y Google lo habían intentado pero ninguno había conseguido unificar todas las pantallas).

El lema es sencillo: “una línea de productos. Una plataforma. Una tienda“. Un sistema en el que las aplicaciones serán compatibles e intercambiables y en el que los desarrolladores tendrán que pensar en Windows como un software universal.

El objetivo -ya quedó claro durante la presentación- es que los usuarios de Windows 7 que no han querido animarse a saltar a Windows 8 no duden de que la versión 10 es la definitiva, la que merece la pena. Ya no habrá periodos de adaptación, tan sólo encenderemos el ordenador y todo estará donde debía.

El escritorio vuelve a ganar relevancia. Un menú de inicio clásico en el que se despliegan los programas principales a la izquierda mientras que a la derecha aparecen los Live Tiles que tan buenas sensaciones ha dejado en los usuarios de pantallas táctiles. Como explicaron el pasado martes todo ha de ser “fresco pero estable“. Un sistema operativo que sirva para todo tipo de usuarios, desde los más noveles hasta los más avanzados, desde el usuario doméstico más modesto hasta la institución más exigente.

Junto a esto aparecen nuevas utilidades heredadas del universo móvil: la posibilidad de trabajar con escritorios múltiples en los que se ve en diferentes ventanas la multitarea del equipo y funcionalidades para aprovechar esa multitarea y ese reparto del espacio en la pantalla.

Un guiño este que viene a reafirmar el excepcional trabajo hecho con Windows 8 (la satisfacción media de sus usuarios es superior a la de Android). La Vista de tareas, por ejemplo gana con el aumento de tamaño de los botones y el menor peso del programa. Todo será más ágil y fluido. Algo fundamental cuando la batalla de los chips ya no es definitiva.

Para los que tengáis un dispositivo convertible (en función de sus partes puede ser táctil o “clásico”) el propio programa reconocerá la situación y se adaptará a a cada configuración mediante los modos continuum o un interfaz similar al Modern IU. ¿El objetivo? Minimizar las transiciones para que el usuario lo note lo menos posible.

El primer Windows colaborativo

 

Sí, aunque parezca increíble, Microsoft ha decidido escuchar abiertamente a sus usuarios (¿a dónde vamos a parar? ¿algún día lo hará Apple?). Desde el pasado día 1 de octubre quien quiera puede descargarse una technical preview en lo que Microsoft ha llamado el Windows Insider Program. La idea es que cuanta más gente se descargue el programa en sus equipos de sobremesa y portátiles -los demás tendrán que esperar- más información recogerán en los foros sobre posibles mejoras del sistema operativo definitivo.

Microsoft necesita recuperar el espacio perdido (sobre todo frente a Chrome) y por eso aplica recetas ya conocidas pero válidas. Una actualización gratuita para cualquier usuario de Windows 8 (al más puro estilo OS X), captar las sensaciones de los usuarios en una versión beta (algo muy Google) y aprender de sus errores pasados para ganar cuota.

Faltan todavía meses para que Windows 10 llegue a los usuarios. Hasta mediados de 2015, después del evento Build no habrá más detalles pero lo que está claro es que Satya Nadella parece haber llegado para cambiar profundamente a una empresa para la que cualquier tiempo pasado fue mejor… y que busca claramente un futuro prometedor sobreviviendo a nuevos y antiguos rivales.

 

¿Por qué no Windows 9?

 

Más allá de porque es un nombre mucho más comercial y por todos los significados que le sumamos al número 10, el nuevo nombre pretende plasmar que el nuevo entorno no es una simple evolución desde Windows 8. Es un punto y aparte un salto enorme en el que se ha tomado lo bueno de experiencias anteriores para unirlas y crear el primer sistema operativo universal en la historia de la compañía.

Una apuesta arriesgada pero que, de salir bien y contar con el apoyo de los desarrolladores podría dar un golpe sobre la mesa en Silicon Valley y volver a colocar a Microsoft como la empresa de referencia en el mercado.


28
sep 14

Miracast, Microsoft salta a la gran pantalla

La llegada de Chromecast supuso un antes y un después en el universo de las televisiones inteligentes. Es cierto que no es un superventas -al menos no en nuestro mercado- pero también es cierto que marca la referencia de cómo traspasar contenidos de nuestro smartphone o tableta a la televisión por muy poco dinero y con mucha fiabilidad.

Microsoft, sabedora de que en la televisión tiene cierta ventaja frente a sus rivales más importantes (Google, Amazon y Apple) gracias a su consola Xbox, ha aprovechado para presentar el pasado martes su Microsoft Wireless Display Adapter.

En la mano recuerda mucho a Chromecast sólo que su diseño se ha variado para, en un extremo, tener el adaptador HDMI y en el otro, unido por un cable, un puerto USB que permite directamente su carga. Un paso menos que en el de Google en el que el usuario tiene que buscar el modo de alimentarlo.

El sentido universal de Windows hace que, con sólo enchufar ambos extremos podamos empezar a enviar contenidos vía streaming a la pantalla desde cualquier dispositivo compatible con Miracast: cualquier PC, tablet o smartphone con Windows 8.1… y gran cantidad de dispositivos Android que ofrecen esta opción.

Este efecto mirroring permite que no dependamos de aplicaciones compatibles para la nueva pantalla ya que Miracast simplemente vuelca cualquier contenido del dispositivo fuente al televisor sin importar el formato. Además, este dispositivo tiene otra gran ventaja: una vez pasado el contenido a la pantalla secundaria permite trabajar en otra aplicación en el primer equipo.

Con un precio de 60 dólares es ligeramente más caro que Chromecast aunque su efecto espejo puede ser determinante para conseguir un buen puñado de usuarios.

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