23
may 15

Smart TVs, cinco pequeñas grandes ideas

Son muchos los usuarios que se plantean si tendrán que cambiar de televisor para poder disfrutar de la revolución que la pequeña pantalla está viviendo. Una adaptación que está pensada para convertir este equipo en el centro de ocio doméstico (de nuevo) y perder la fuga de espectadores hacia las plataformas en streaming adaptadas a tabletas, portátiles y smartphones.

Conocedores de esto son muchos los fabricantes que quieren aprovechar la coyuntura (muchos usuarios se preguntan si realmente aprovecharán la parte smart de sus televisores) y han lanzado pequeñas soluciones que, por poco dinero, permitirán dar el salto al siglo XXI a nuestro equipo doméstico.

Os traemos las propuestas de cinco grandes de Silicon Valley. ¿Con cuál os quedáis?

  • Microsoft Wireless Display Adapter. Compatible con Miracast, la propuesta de Microsoft para volcar las aplicaciones y contenidos de nuestro PC, smartphone o tablet a la pantalla cuesta solo 60 dólares y es perfecta para todo aquel que quiera utilizar la televisión como una segunda pantalla. Se alimenta mediante un USB que los de Redmond incluyen en el propio dispositivo. Eso sí, debe estar cerca del HDMI pues es un equipo francamente compacto.

 

  • Intel Compute Stick. Una de las firmas más volcadas con el Internet de las Cosas propone que cualquier pantalla -cualquiera- con un puerto HDMI se convierta en un PC con Windows 8.1. En vez de diseñar un televisor con un procesador, la empresa de chips por excelencia propone un sistema externo con un Atom de cuatro núcleos, 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento con un microUSB, un USB y ranura de expansión. Costará unos 120 euros pero es una de las mejores opciones de este año.

  • Chromecast y Chromebit. Los de Mountain View hace dos propuestas similares pero con un público objetivo bien diferente. Por un lado, Chromecast se presenta como un stick para televisores que busca -mediante alimentación externa- permitir el acceso al usuario a plataformas como YouTube, Google Play o Waki. Por 35 euros podremos enviar cualquier contenido del dispositivo (Android o no) a la pantalla. Chromebit, por el contrario, es una propuesta similar a la de Intel, un periférico que llevará nuestro universo Chrome -y por ende Google- a cualquier pantalla. Llegará las próximas semanas y no superará los 100€.

  • Fire TV Stick. Aunque los productos de la familia Fire no han cosechado demasiado éxito en nuestro mercado, cualquier dispositivo barato (40 dólares) que nos permita acceder a todo el catálogo Amazon nos parece una posibilidad a tener en cuenta. Más potente que Chromecast en su hardware (soporta juegos) es perfecto para aquellos que primen sobre todo la seguridad. Lo malo, habrá que traerlo de importación desde el país del Tío Sam, solo se vende allí.

  • MeeGoPad T01. Si dudas de si la mejor opción para tu televisor es Windows o Android, MeeGo propone un gemelo del Compute Stick de Intel (comparte procesador y RAM y solo se diferencia de él en la capacidad de almacenamiento ya que lo podremos comprar también con 16 GB) con una licencia Windows 8 -que habrá que completar- y pleno acceso a la plataforma de Google. Se puede conseguir por 90€ y lo hay en blanco.


20
may 15

Windows 10, ¿último o primero de su especie?

Sin duda Windows 10 ha conseguido -incluso antes de llegar- que Microsoft vuelva a copar todas las portadas y gran parte del interés que suscitan las grandes tecnológicas estadounidenses. Sus novedades, su condición multiplataforma, sus continuas noticias sobre mejoras y su gratuidad -si se dispone ya de una versión original- son algunos de los ingredientes con los que los de Redmond esperan remontar en el universo móvil y apuntalar su condición de intocables dentro de los PCs.

La última campanada, sin embargo, viene en el propio concepto que Microsoft tiene de su última versión del sistema operativo. Y decimos última porque, en boca de Jerry Nixon en la conferencia Ignite, “el futuro de Windows es ser un servicio”. Todo se construirá “a partir de Windows 10 y desde Windows 10″. Será un software -como lo entendemos de forma “tradicional”- pero que no recibirá sustitutos sino continuas mejoras para adaptarse a las necesidades de los usuarios.

Su CEO, Satya Nadella, estuvo tiempo desarrollando los servicios en la nube de Microsoft y cuando fue elegido decidió que era hora de sacar lustre al nombre de esta legendaria empresa. Más allá de la polémica reestructuración de la empresa -que se saldó con miles de despidos- Nadella tenía claro que Microsoft solo podría frente al avance de Google y compañía si mostraban al mundo lo que podían hacer: una plataforma global sin versiones para cada dispositivos -todos tienen cabida en Windows 10- y que es compatible con cualquier equipo sin importar lo futurista que este sea (Hololens).

Windows 10 se concibió como lo que los expertos denominan un sistema operativo modular es decir, un software que permite cambiar solo partes de su código para aumentar las prestaciones e implementar mejoras sin que el núcleo del mismo cambie. Se pueden cambiar algunos de sus componentes para adaptarlo a cualquier dispositivo ya que su núcleo funciona en cualquier gadget. Y, lo mejor de este concepto, es que su núcleo se puede ir desarrollando si necesidad de tener que crear una versión de cero cada cierto tiempo para estar actualizado.

¿Es esta idea nueva? No. Es algo que se lleva tiempo aplicando en los sistemas operativos móviles y sus aplicaciones: se desarrollan mejoras continuamente y se actualizan sin necesidad de reinstalar todo de cero. ¿Lo tenía ya Microsoft? Más allá de disfrutarlo en su servicio de correo -que se actualiza cada mes- la Xbox lleva tiempo disfrutando de continuas mejoras para optimizar su rendimiento. Y lo mismo podemos decir de la versión beta de Office para Windows 10.

Para acceder a esta actualización solo será necesario tener ya una versión original de Windows 7 o Windows 8. Al dar el salto a 10 Microsoft podrá identificar a todos sus usuarios -y saber cuáles tienen versiones pirata- y conocer el grado de éxito del lanzamiento de su plataforma además de permitir una homogeniezación que hasta ahora la implantación de XP, por ejemplo, no ha permitido a las versiones anteriores.

Lo más probable, siguiendo el ejemplo de Apple o Google, es que las actualizaciones sigan siendo gratuitas y que donde realmente gane dinero Microsoft sea con los servicios premium: servicios en la nube similares al actual Office 365 que sin suponer un gran desembolso para los clientes dejan una buena cantidad de ingresos en las arcas de Redmond y multiplican la calidad de la experiencia de uso. Todas las respuestas en pocas semanas.


14
may 15

Hololens, el futuro de Windows pasa por tus ojos

Lo conocimos en la primera toma de contacto de Windows 10 y lo volvimos a ver en la BUILD 2015 y fue cuando nos dimos cuenta de que lo que parecía un proyecto futurista para emplear en campos muy específicos Microsoft lo quería unir directamente a su sistema operativo. Para el equipo de Satya Nadella, el equipo de realidad virtual tiene hueco tanto en el trabajo como en los colegios y los hogares gracias a la nueva plataforma que la empresa lanzará en pocas semanas.

Su empleo solidariamente con Windows 10 permite que los usuarios puedan trabajar más allá del software específico del dispositivo y puedan ejecutar aplicaciones pensadas para las demás pantallas. De este modo, nuestro entorno se convierte en nuestra pantalla y podremos mantener una conversación vía Skype en un punto de la habitación, ver un vídeo en otra zona cercana al sofá -por ejemplo- y trabajar en un proyecto de decoración (o cualquier otra índole) en el resto del habitáculo.

Todo ello mediante un sistema de -cómo no- ventanas que se convierten en objetos 3D plenamente operativos a los que podemos rodear (literalmente) y con los que interactuar desde diferentes puntos de vista.

 

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Por supuesto, más allá de este empleo “doméstico”, Microsoft plantea también la adaptación al Windows 10 empresarial. Una herramienta que se antoja crucial en actividades como el diseño gráfico, industrial o la arquitectura no solo por su capacidad de representar proyectos sino por sus posibilidades de ahorro en los procesos de diseño y mantenimiento de los productos: piezas reales y virtuales pueden cohabitar en nuestras Hololens.

Ello ha llevado a que una buena cantidad de empresas de todos los ramos hayan decidido apostar por el desarrollo de las gafas y de software especializado: Dassault Systemes, Disney, Sketchlab, Autodesk, AudioKinetic, Legendary Pictures o la NASA son algunos de los nombres más relevantes.

En la educación el salto también es enorme. En primer lugar porque no hace falta que todos los asistentes a un proyecto estén en un mismo lugar (lo que facilitaría el acceso a facultades o puntos de producción en el caso de empresas) y en segundo lugar porque permitiría un conocimiento hasta ahora nunca visto en campos como la medicina, la química, etc.

Lo más sorprendente de todo es que el dispositivo no requiere ni de cables ni periféricos: la conectividad será inalámbrica aunque, ya han explicado, que el casco cuenta con su propio cerebro. Puede ejecutar programas propios y de Windows de forma nativa e independiente a otro dispositivo.

 

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05
may 15

Windows 10, el PC en cualquier lugar

Hace pocos días os presentamos el ASUS Chrome OS como la herramienta de Google para dar un empujón a su sistema operativo de sobremesa y convertir cualquier pantalla en nuestro ordenador. Todos conocíamos hasta el momento la opción de conectar nuestro ordenador a un proyector y que la “pantalla” se volviera la extensión mejorada y más grande de nuestro PC. Sin embargo, Windows quiere ir más allá con sus aplicaciones universales y su Continuum for Phones y hacer que sea nuestro smartphone el protagonista.

El sistema, presentado en el BUILD 2015 es similar al Continuum que ya conocíamos y que permite vincular el escritorio con pantallas táctiles. De este modo si vinculamos nuestro smartphone a una pantalla externa con entrada HDMI accederemos a las aplicaciones que tengamos en el dispositivo en “versión escritorio” (realmente es la misma) y podremos trabajar sobre ellas y guardar los cambios en tiempo real.

De hecho, han ido un paso más allá y la operatividad es tal que podremos trabajar con una aplicación en el smartphone, otra en la pantalla externa y vincular contenidos. El teléfono, gracias a Windows 10, es el ordenador ultraportátil ya que mediante Bluetooth se podrán vincular periféricos como un teclado o un ratón.

La funcionalidad completa de Continuum for Phones solo se podrá disfrutar en los nuevos terminales compatibles con dual screen el sistema que permitirá trabajar con diferentes contenidos y programas en la pantalla del dispositivo y la pantalla externa.

Edge, el proyecto Spartan toma forma

Project Spartan fueron dos palabras claves durante la primera preview de Windows 10. Un navegador que no solo debería unir lo mejor del universo Microsoft y todas sus funcionalidades, sino demostrar que era el comienzo de una nueva era en la que los de Redmond serán la referencia en todos los campos, internet incluido.

Así, esa crisálida se ha convertido en Microsoft Edge, un navegador revolucionario que nos permitirá, por ejemplo, dibujar, escribir e introducir notas sobre la web que visitamos. Su modo lectura y la integración total de Cortana serán la guinda a un programa que, gracias a su nuevo motor HTML, promete ser fugaz (como ya lo ha demostrado en fase de desarrollo frente a versiones de Firefox y Chrome).

Todo en él está pensado para mejorar la experiencia del usuario: velocidad, reconocimiento de webs más visitadas y favoritas y web apps más utilizadas. Si a esto le sumamos su sistema de extensiones, parece que en la era de la movilidad y las aplicaciones universales, Edge y Windows 10 pueden ser el sistema operativo que Microsoft necesitaba para resucitar.

 

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28
abr 15

Nokia, retorno en 2016

La desaparición de Nokia como fabricante de teléfonos móviles como resultado de la venta de esta división de la multinacional finesa a Microsoft fue una de las peores noticias para la economía continental en 2013. La empresa, una de las mayores fuerzas tractoras del sector tecnológico en la Unión Europea y antaño primer fabricante mundial de teléfonos se replegaba y en su acuerdo de venta y cesión de algunas de sus marcas (Lumia, por ejemplo) dejaba acuerdos poco conocidos para el público como que a partir del último trimestre de 2016 podría volver a lanzar modelos bajo su enseña.

Sabedora del error que fue no potenciar su propia plataforma o apostar por el caballo ganador -el acuerdo con Microsoft fue una mezcla entre intentar diferenciarse y buscar un aliado alternativo- ahora parece que en la sede de Espoo tienen claro cuál deber ser su compañero de camino para reflotar una empresa con una respetable cantidad de adeptos y el ganado prurito de saber hacer bien las cosas.

Nokia Technologies, la división más pequeña de la compañía y que controla más de 10.000 patentes móviles, será la encargada de preparar el catálogo de modelos que debería ser presentado a finales del próximo año y debería llegar a las tiendas a principios de 2017. Parece ser que su experiencia desarrollando aplicaciones para Android como ZLauncher y el tablet N1 cedido a terceros y que se comercializa en Asia indica hacia dónde podría ir el futuro de la gama finesa.

Pero los rumores apuntan a que Nokia Technologies no se conformaría solo con el lanzamiento de equipos móviles como smartphones y tabletas sino que estaría trabajando en la creación de un ecosistema mucho más completo entre los que se incluirían periféricos de realidad virtual. Sin duda, la experiencia de la empresa en estos sectores así como la excepcional acogida que tuvo el prototipo C1 -lanzado por simpatizantes de la compañía- dan buena cuenta de la expectación que levanta este retorno.

Compra Alcatel-Lucent por 15.600 millones

Pero hasta que se haga realidad esta posibilidad, Nokia sigue inmersa en diferentes movimientos dentro del mercado de redes para seguir ganando volumen y una posición de privilegio frente a gigantes como Huawei o Ericsson.

El último, en la línea del proceso de concentración que está viviendo el negocio, ha sido la compra de Alcatel-Lucente por 15.600 millones de euros. La operación, la mayor del sector en más de una década, se llevará a cabo mediante el canje de acciones, de modo que los accionistas de la empresa gala recibirán 0,55 títulos de la nueva empresa por cada uno de la antigua. Nokia se queda con el 66,5% del nuevo gigante mientras que Alcatel-Lucent será titular del 33,5% restante.

Desde la venta de su división móvil a Microsoft las acciones de los lapones se han disparado y su negocio de redes ha alcanzado el pico de facturación de 11.200 millones durante el último año lo que les ha permitido acercarse a Ericsson, principal protagonista del mercado europeo y mundial y, gracias a esta fusión, poder superar a Huawei que el año pasado creció más de un 19% y facturó 29.000 millones de euros gracias a su enorme implantación en Asia y América.

El nuevo gigante, que ahorrará en 2019 unos 900 millones de euros en costes a sus dos socios, tendrá 114.000 empleados y conseguirá una facturación conjunta de 26.000 millones de euros. Nokia Corporation -como se llamará- tendrá su sede en Finlandia aunque mantendrá una fuerte presencia en Francia.

Centrada en las redes de telecomunicaciones y con el negocio de venta de software para empresas a pleno rendimiento, la empresa se ha convertido en una de la más interesantes para los inversores debido a los acertados movimientos que lleva realizando en los últimos tiempos. El siguiente parece que será la venta de su división de mapas Here que ya tiene varios pretendientes en forma de fondos de inversión o empresas más conocidas como Apple (que busca consolidar su aplicación Maps como alternativa a la de Google) o Facebook.