Descargas, la nueva batalla entre la Administración e internet

Durante los últimos meses las noticias en las que las Administraciones han tomado el control de diferentes dominios de páginas web han sido más o menos habituales. Acciones en las que los Gobiernos, para defender los derechos de autor han ido cercando las web más polémicos o que más daño hacen a los grandes creadores y las distribuidoras. Sin embargo, a pesar de la movilización que ha provocado esto en internet, los legisladores parecen querer ir un paso más allá y el objetivo ahora es cualquier plataforma que deje enlazar a estas webs.

Como no podía ser de otra forma, la Computer & Communications Industry Association (CCIA), encabezada por Microsoft, Google y Facebook han mostrado su desacuerdo al intentar mostrarles como colaboradores de las descargas ilegales y ante la posibilidad de acciones legales que pudieran ir en su contra.

Pero, ¿cuál ha sido el detonante? Al parecer, las páginas libgen.org y sci-hub.org han sido acusados de la distribución de millones de artículos ilegalmente y, en la denuncia interpuesta por la editorial Elsevier se ha solicitado que se prohiba dar alojamiento a ambas, así como que desaparezcan de los resultados de búsqueda en webs como Bing, Google o Yahoo!. Las grandes tecnológicas, de momento, las han eliminado y, aunque no se han pronunciado todavía, podría presentar una queja formal para conseguir que las dejen al margen de esta guerra.

Para la CCIA, las empresas intermediarias -buscadores, por ejemplo- no toman parte de las actividades de las webs a las que enlazan con lo que consideran que ellas no deben formar parte de unas medidas cautelares que a la larga acaban atacando a la raíz de su negocio. Enlazar con una web de descargas y mostrársela al usuario no significa ni que se esté de acuerdo con la actividad que realiza esa página y, de facto, ni siquiera conocerla.

De facto, si la web es declarada ilegal, ésta será obligada a cerrar con lo que desaparecería del sistema de búsquedas. De lo contrario, y hasta que haya sentencia, las páginas son perfectamente regulares y no mostrarlas solo serviría para dar una visión distorsionada a los clientes y, por tanto, bajar la calidad del servicio que les ofertan.

Los grandes buscadores, sistemas de alojamiento, etc. siempre han defendido su posición ante cualquier actividad ilícita o que pudiera redundar en un daño a un tercero. Sin embargo, sus departamentos jurídicos también defienden que la neutralidad previa a una sentencia judicial no significa en ningún caso apoyar las descargas ilegales.

Parece que se ha abierto un nuevo frente entre la industria del espectáculo y la tecnológica. La duda es saber qué postura tomarán las administraciones ante la enorme presión que ambos lobbys ejercerán sobre el gobierno.

Lenovo Ideacentre Stick 300, más potencia, menos tamaño

La ultramovilidad parece haber llegado a los ordenadores con intención de quedarse. Más allá de portátiles ligeros con pequeñas pantallas y sistemas operativos que pesan poco -lo que les permite tener menores especificaciones, consumir menos, tener baterías más compactas y por tanto ser más manejables- se comienzan a presentar soluciones en forma de miniPCs en formato dongle HDMI.

Lenovo ha sido la última en sumarse con su Ideacentre Stick 300, un pequeño ordenador con chip Atom Z3735F y que implementa Windows 8.1 como sistema operativo actualizable a Windows 10 a partir del 29 de julio.

El pequeño stick cuenta con 2 GB de RAM, 32 GB de capacidad de almacenamiento con una ranura de expansión microSD para ganar capacidad y soporte para conexiones WiFi y Bluetooth 4.0 lo que permitirá conectar teclados y ratones inalámbricos al conjunto stick-monitor. Cuenta con un puerto USB 2.0 con posibilidades de expansión y de la alimentación del conjunto se encarga el microUSB.

Es probable que las características os suenen de otros modelos presentados hace poco por Intel, Microsoft o Google. La de Lenovo es una propuesta idéntica al Intel Compute Stick tanto en cuanto a hardware como a software. Incluso, comparten una pequeña rendija de refrigeración que nos hace pensar que contamos con un pequeño sistema de ventilación. En el caso de Microsoft y Google se cuenta con una refrigeración pasiva que, según los fabricantes, no pondría en riesgo el rendimiento del conjunto.

El equipo, disponible en julio, también cuenta con otra característica fundamental de sus rivales: un precio de derribo. 129 dólares en el caso de los herederos de IBM. Un precio muy accesible que no solo permite acceder a nuestro ordenador en cualquier lugar en el que haya un monitor o televisión con entrada HDMI sino que permite democratizar el mercado de ordenadores con un precio muy competitivo y un rendimiento que debería mejorar cuando Windows pase a su versión 10 y gane ligereza.

Intel quiere tomar ventaja

El Atom es uno de los puntos en común a todos los equipos presentados excepto el de Google ¿Por qué Intel se está centrando tanto en esta batalla? Con la guerra de los smartphones y tabletas perdidos y con la amenaza de que Apple le quite un buen trozo de mercado si finalmente decide diseñar y construir todos los procesadores de su catálogo, Intel se ha dado cuenta de que la mejor opción es intentar adelantarse a sus rivales en el inminente centro de ocio doméstico: la televisión.

Convertirla en un ordenador no solo hace que sea la llave de acceso a un Windows que promete cambiar las tornas de la batalla Android-iOS-Windows en el espacio domótico. Si se da el escenario adecuado la jugada de Intel puede reverdecer sus laureles de nuevo.

Morpheus, la realidad virtual toma forma

Aunque hayan pasado unos cuantos días del final de uno de los E3 más relevantes de los últimos años algunos de sus proyectos y prototipos siguen coleando en los medios por sus características. Buen ejemplo de ello es la respuesta que Sony mostró para minimizar el impacto de las Hololens de Microsoft: el Project Morpheus un casco de realidad virtual pensado para disfrutarse solo con la PlayStation 4 y sus mandos Move.

Un dato nada empírico deja claro la expectación que levantó el “invento”: más de cuatro horas de espera media para probarlas si no se tenía cita previa en turnos bastante cortos para probarlas en un universo digital diseñado ex profeso por los ingenieros de Sony que no solo realzaba las capacidades de Morpheus sino que envolvían en un halo de misterio su funcionamiento.

Cada uno de los testers contó con la ayuda de un operario de la casa que ayudaba a colocar correctamente el casco: un anclaje en la nuca y otro en la frente para poder ajustar después el punto de vista a las características de cada usuario. Por último, el brillo adecuado para que no deslumbre, los auriculares y los mandos. Puede parecer mucho más complicado que estos cascos tipos Tron que todos esperamos: ponerlos sobre la cabeza y estar inmersos en una realidad paralela. Sin embargo, los medios que lo pudieron probar en Los Ángeles garantizan que la experiencia, por ahora, es incomparable.

Preparado para juegos de todo tipo (desde Monster Escape, pensado en jugar al escondite con el monstruo del Lago Ness; a Kitchen, una demostración de potencia gráfica configurada por Capcom en forma de película de terror inmersiva) hasta experiencias en los que más allá de realidad virtual habría que hablar de hiperrealidad. Emplaza a quien lo disfruta en un Río de Janeiro futurista en los que la velocidad a la que se suceden las imágenes impresiona.

Y todo ello sin el más mínimo atisbo de píxeles sueltos, de saltos de imagen o de pérdida de calidad. El título, RIGS, da sensación de vivir al aire libre una aventura más propia de Fast&Furious: continuos movimientos, caídas, disparos, ataques sin concesiones que buscan que el jugador actúe dentro del juego. Nada de pararse a mirar.

La sensación es tal que fueron muchos los usuarios que explicaron sentirse muy mareados. La casa explica que por el tipo de juegos que se presentaron pero que las posibilidades son ilimitadas tanto por temáticas como por usos: también cabe la educación, la medicina y la industria. Sony garantiza que las gafas llegarán totalmente operativas al mercado en 2016 con una veintena de juegos ad hoc. La batalla por llegar al siguiente nivel está servida y las gafas-casco de realidad virtual tanto de Microsoft como de Sony tendrán mucho que decir. La duda es, ¿queda espacio para Nintendo? ¿Y para nuestros bolsillos y hogares?

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Smartphones premium, los mejores de la primera mitad de 2015

La primera mitad del año ya ha pasado y, con el verano a comenzando, las grandes tecnológicas se van de vacaciones con los deberes hechos. Los siguientes lanzamientos llegarán previa campaña navideña. Por eso nos parece un buen momento para recapitular cuáles han sido las estrellas en el mercado de smartphones los últimos meses.

  • iPhone 6 y 6 Plus. Es cierto que llegaron a finales de 2015 pero el ciclo de presentaciones y renovaciones de los de Cupertino y su corto catálogo hace que sigan siendo la opción más moderna en iOS. Han batido todos los récords de unidades y facturación y han permitido a Apple ser líder del mercado mundial varios meses. ¿Cuáles son sus señas de identidad? Una pantalla que va hasta las 5,5 pulgadas (en el caso del Plus); capacidad de almacenamiento escalada en 16, 64 y 128 GB y un rendimiento y una fluidez de referencia a pesar de que, sobre el papel, su hardware es menos capaz que el de la mayoría de sus rivales con Android. Su precio, a partir de 699€ no ha sido óbice para conquistar a defensores acérrimos de Google. Su versión S, que se presentará en otoño, promete dar mucha guerra.

  • BQ Aquaris E6. En el lado opuesto al iPhone, la pequeña casa española BQ muestra un equipo con chip de ocho núcleos a 2 GHz, 2 GB de RAM, dual SIM, cámaras de 5 y 13 Mp y 16 GB de capacidad ampliables mediante ranura de expansión por solo 300€. Sin duda, el mejor terminal del mercado por relación calidad-precio. Merece, y mucho, la pena.

  • Energy Phone Pro HD. Con la misma filosofía que el anterior, cuenta con un panel de 5 pulgadas y resolución HD y un procesador de ocho núcleos a 1,7 GHz. Peca de tener solo 1 GB de RAM -aunque con Android 5 se nota menos- y 8 GB de capacidad ampliable. Aún así, sus acabados son buenos y su precio de 179€ lo convierte en un equipo de acceso más que reseñable.

  • Google Nexus 6. Aunque haya bajado su tarifa, es el primer smartphone premium de Google. Su procesador Quad Core a 2,7 GHz, su pantalla QHD AMOLED de 5,96 pulgadas y su cámara de 13 Mp trabajan a la perfección con el único Android puro del mercado. Es una referencia por rendimiento y eficacia.

  • Honor 6+. Una de las revelaciones de la temporada es este phablet con panel Full HD de 5,5 pulgadas, coprocesador de 8+1 núcleos, 3 GB de RAM y 32 GB ampliables de capacidad de almacenamiento. Un equipo que con un precio de 400€ está pensado para plantar cara a cualquier otro terminal premium del mercado.

  • HTC One M9. Cuando lo probamos vimos que HTC se había centrado en evolucionar la versión anterior. Su chip de ocho núcleos (4+4) a 2 y 1,5 GHz, 3 GB de RAM y sus cámaras de hasta 20 Mp denotan que no han querido dejar nada al azar. El problema es que su rendimiento no es claramente superior al resto de Androids tope de gama y su precio parte de 849€ sin promociones. Diferente pero excesivamente caro.

  • Huawei Ascend Mate 7. El terminal de bandera de una de las empresas chinas revelación del mercado es un equipo con panel de 6 pulgadas y resolución Full HD, chip de ocho núcleos a 1,8 GHz y 2 GB de RAM que destaca por unos acabados mucho mejores de lo esperado y un rendimiento excepcional gracias a la ligera capa de personalización que los ingenieros chinos han implementado sobre Android. Y todo ello por 499€.

  • LG G4. Uno de los que más rumores ha levantado es este equipo con la mejor tecnología de los coreanos y un diseño realmente diferenciado. Su panel IPS con resolución 2K, su chip de seis núcleos a 1,8 y 1,44 GHz y sus 3 GB de RAM son solo el aperitivo para un equipo con cámaras de 8 y 16 Mp y una fluidez sobresaliente. Vale cada uno de los 699€ que nos piden por él.

  • Microsoft Lumia 930. Uno de esos terminales que nos parecen estupendos gracias a la buena evolución de Windows 8.1 y a su espectacular hardware y que promete mucho más cuando pueda correr con Windows 10. Procesador quad core a 2,2 GHz, 2 GB de RAM, una cámara espectacular y 32 GB de almacenamiento para un gran heredero de los mejores Nokia que nos pide menos de 500€ por llevárnoslo a casa. Sobresaliente.

  • Motorola Moto X. El tope de gama de la resucitada Motorola es un smartphone de 5,2 pulgadas, procesador de cuatro núcleos a 2,5 GHz, 2 GB de RAM y un sistema multimedia sobresaliente. El cambio de manos de Google a Lenovo no se ha notado en nada en el rendimiento de Android y su precio sigue estando en 429€. Una maravilla.

  • Samsung Galaxy Note 4. Teníamos que elegir entre éste y el Galaxy S6 pero las ventas y el peso de la familia Note como creador de un nicho de mercado ha hecho que nos decantemos por este “otrora” gigante de 5,7 pulgadas con pantalla Quad HD, procesador Quad Core a 2,7 GHz, 3 GB de RAM, stylus integrado y cámara de 16 Mp. Es caro pero sus acabados y su rendimiento lo hacen tan especial como único. Merece la pena.

BlackBerry, entre la espada y la pared

Si hace poco más de un lustro BlackBerry (RIM) era uno de los pesos pesados de la era de los smartphones -y de su explosión en el mercado- ahora a duras penas se mantiene activa. Sus terminales tienen una presencia anecdótica y cada vez pierden más mercado. No es de extrañar por tanto que los rumores se pregunten quién la comprará o cuándo se centrarán en otros negocios.

Sí es cierto que el mercado ha acogido bien a sus modelos Classic y Passport y que parece que la vuelta a la senda de los beneficios está cerca. Eso podría disparar (como ya ocurrió hace un año) el interés de algún gigante de Silicon Valley por los canadienses. Xiaomi, Huawei o Lenovo ya han mostrado -sobre todo la última- que las adquisiciones son una buena estrategia para crecer pero el nombre que más está sonando desde finales de mayo es el de Microsoft.

La empresa de Satya Nadella está en pleno proceso expansivo y la expectación creada por Windows 10 los ha armado de moral. Además, su cartera está llena y parece que necesitan un empujón para gestionar la maltrecha división móvil -que ha heredado la estructura de Nokia-. En el parqué cifran la operación en 7.000 millones de dólares, una cifra más que asumible por los de Redmond, aunque la intención de John Chen, CEO de la empresa, de mantenerla independiente podría dar al traste con la operación.

¿La independencia pasa por Google?

La determinación de Chen es tal que, según han filtrado cuatro trabajadores relacionados con la empresa, los de Waterloo están ultimando el lanzamiento de un smartphone a finales de verano que correría con Android. Sí, uno de los dos sistemas operativos que la han dejado con menos de un 1% del mercado de terminales inteligentes.

No tener que desarrollar y mantener un sistema operativo propio e independiente -que además es casi irrelevante- le permitiría centrarse en lo que mejor hace: el software y la gestión de seguridad en dispositivos algo que hacen como pocos. Además, no es la primera vez que los canadienses se acercan al programa del robot verde. Las aplicaciones de Google son compatibles y ejecutables en BlackBerry OS 10 y ya han adaptado su plataforma Knox para los androides de Samsung.

Todo apunta a que el smartphone con sistema slide que presentaron en el Mobile World Congress de Barcelona será el primero en disfrutar del “nuevo” sistema operativo de la casa y que poco a poco los demás lanzamientos le seguirán. La duda es que ocurrirá con los terminales que ya corren con BB OS. Mientras, la empresa -que desmiente cualquier rumor- seguirá centrada en el nuevo sistema de gestión de dispositivos BES12 para traer una plataforma de seguridad para empresa que trabajen con Windows y Android.