23
abr 14

Xbox One, lejos de la PS4

 

Microsoft ha anunciado la venta de su Xbox One número cinco millones, una cifra sobresaliente si no fuera porque Sony, recientemente, hizo público que su PS4 ya había comercializado siete millones de unidades. Es cierto que el centro de ocio de los americanos -llamar a cualquiera de las dos consola se nos queda corto- sólo ha llegado a trece países y que a lo largo de 2014 completará su mercado (China será crucial en el devenir de esta batalla), pero, para los analistas, la diferencia de 100 dólares con su competidora japonesa es una lacra demasiado pesada como para recortar la distancia.

 

Desde su presentación en el E3 quedó claro que ni la Wii 2 ni nuevos modelos como Ouya estaban a la altura de estas dos referencias. Se centraban en los gamers clásicos y lo hacían con las únicas armas con las que se les puede conquistar: un hardware sobresaliente, títulos en exclusiva de primera y mandos mucho más ergonómicos y con más posibilidades.

 

Los primeros requisitos de Microsoft sobre la necesidad de conectarse al menos una vez al día a su plataforma Live cayeron en el olvido. Sin embargo, la sensación de que los de Redmond querían controlar por todos los medios al usuarios -para combatir a la piratería o no- y la idea de pagar por todo (incluso por prestar un título por el que ya se había pagado- hicieron mella. Sony sólo tenía que dejar todo como estaba -aunque PS Network sea netamente inferior a Microsoft Live-.

 

Respecto al hardware, hay poca diferencia. Ambos son, literalmente, lo mejor que se podía hacer hasta la fecha. Brutales. Incluso sus mandos han sido mejorados -si es que se podía en el caso de la Xbox- para incrementar las sensaciones del usuario.

 

La batalla del software (Orbis el de la PS4 y Xbox OS para la americana) está algo más desequilibrada. Éste es el punto fuerte de Microsoft y aquí se notan las posibilidades de Skype, Kinect o las órdenes por voz -al más puro estilo Siri-. Además, como el de la Xbox recuerda mucho a Windows 8 -¿por qué será?- todo le resulta mucho más familiar al usuario.

 

¿Dónde reside el problema? En la obcecación de Microsoft de que todos los usuarios van a querer Kinect 2.0. No sólo es probable que muchos no lo quieran, sino que es probable que muchos no lo vayan a usar. Eso hace que la “oferta” de añadirlo en el paquete por 100 dólares haga que la tarifa final se dispare innecesariamente.

 

Con una experiencia de uso prácticamente idéntica. Con catálogos de juegos sobresalientes en ambos casos y con unas plataformas online muy similares en cuanto a rendimiento, acercarse a los 500 dólares tanto es un suicidio y un factor determinante: en países como el Reino Unido donde se han hecho ofertas por parte de distribuidores para bajar su precio esos 100 dólares las ventas se han disparado. Suponemos que, si quieren acercarse (y superar) a la PS4, el lanzamiento de una Xbox sin Kinect o más barata es cuestión de tiempo… pero tiempo es lo único que no tienen.


21
abr 14

Nokia X+ y XL, tendrán su oportunidad

 

Si hace poco os presentamos Nokia X, el nuevo sistema operativo híbrido de los fineses, ahora os desgranaremos los dos primeros modelos que llegarán al mercado con esta plataforma y sus bazas para resucitar la maltrecha empresa en el negocio de los teléfonos inteligentes.

 

Se trata de los Nokia X+ y XL, dos terminales que destacan por su acabado sobresaliente -algo que siempre ha caracterizado a los Nokia-, un diseño atractivo, diferente y colorista -permitirá al usuario diferenciarse en el maremagnum de coreanos, chinos y manzanas- y un precio imbatible.

 

El Nokia X+ es un terminal de acceso con un acabado sencillo y limpio que destaca por unas dimensiones generosas pero contenidas (pantalla de 4 pulgadas y 1 centímetro de grosor) que trabaja con un procesador de dos núcleos a 1 GHz firmado por Qualcomm, cuenta con 768 MB de RAM y 8GB de capacidad de almacenamiento, soporte dual SIM, cámara de 3 Mp -que no os ciegue el número, Nokia nunca hace malas cámaras- y pesa menos de 130 gramos.

 

Sobre el papel puede parecer poco pero no olvidemos que es un terminal de acceso con un sistema operativo a medida que permite trabajar con aplicaciones Android con toda normalidad y tiene una autonomía notable. Todo ello por un precio de unos 99€ libre. Imbatible incluso para los fabricantes chinos más competitivos.

 

Su hermano mayor, el XL, nos da más diagonal en su pantalla (5 pulgadas) y un hardware similar al que hay que sumar una pantalla con mejor resolución (5 Mp), una cámara frontal de 2 Mp a cambio de subir el peso hasta los 190 gramos. El precio, por cierto, se queda en 109 euros.

 

Si tenemos en cuenta que cuenta con todos los servicios que Nokia implementa en sus terminales de gama alta, que ambos cuentan con una autonomía notable gracias a un entorno muy ligero y a una total ausencia de sensores poco imprescindibles -son básicos pero no les falta nada de lo necesario-, tenemos dos terminales de referencia en su segmento que merecen la pena sobre sus equivalentes de Samsung o LG.

 

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11
abr 14

Windows XP, réquiem por el último éxito

 

 

Corría el 25 de octubre de 2001. Microsoft, aún dominador de todos los sectores informáticos -la relevancia de internet todavía era minúscula en muchas zonas del planeta y la movilidad no tenía que ver con tecnología- lanzaba su nueva versión del sistema operativo Windows. El apellido, XP, respondía a “experience” toda una declaración de intenciones sobre las capacidades del nuevo entorno.

 

Durante más de una década -casi 13 años, un récord para una plataforma de este tipo- llegó a 500 millones de ordenadores en todo el planeta. Fue el primero construido en arquitectura de 32 y 64 bits y el encargado de sustituir a Windows 2000. El pasado martes, Windows XP, oficialmente, caducó. Con una cuota media en el mundo del 31,4% de los PCs (tanto profesionales como en hogares), la empresa de Satya Nadella cumplió su anuncio y dejará de dar soporte al programa. Adiós a las actualizaciones, a la reparación de agujeros o a los parches de seguridad o antivirus.

 

No se crearán softwares que permitan acceder a nuevos periféricos (teclados, ratones, impresoras, etc.) ni tampoco ningún tipo de guiño más allá de mantener la web Security Essentials hasta julio de 2015. Tiempo en el que todos los usuarios de XP podrán seguir la recomendación de Microsoft y migrar su PC a Windows 8. Para facilitarlo, los de Redmond han creado la página “Te dejo en buenas manos” que facilitará la transición.

 

Puede parecer nimio pero, si tenemos en cuenta que con el comienzo del nuevo siglo Microsoft anunció que el soporte para sistemas operativos será de diez años, entendemos que el esfuerzo que está llevando a cabo (más de 3 años de más para la plataforma y 4 para la seguridad) es un guiño para evitar que la migración no se haga a la competencia. Windows 8 no ha conseguido enganchar a los clientes y la amenaza de los dispositivos móviles, donde su cuota es meramente presencial es un riesgo que puede suponer millones de dólares en licencias.

 

La empresa explica que el motivo de no continuar desarrollando la plataforma es casi una obligación. XP nació en 2001 cuando sólo el 10% de la población estaba online. Ahora es casi el 77% y ni las necesidades son las mismas, ni las capacidades de XP para satisfacerlas son las apropiadas. Continuar parcheando sistemáticamente el sistema operativo sólo hace que los ordenadores sean más vulnerables y que su rendimiento y productividad estén anclados en el pasado.

 

Sin embargo, muchos usuarios no están dispuestos a abandonar tan fácilmente el último entorno operativo de Microsoft que estuvo a la altura de su competencia. Algunos tan ilustres como las Administraciones británicas u holandesas han pagado a Microsoft 7 millones de euros para tener asistencia en XP durante un año más.

 

De momento se recomienda la descarga de todas las actualizaciones disponibles y, respecto a los programas, acudir a las webs de cada empresa y hacer lo propio con el fin de mantener el ordenador más a salvo de malware. Además, activar todas las alertas antivirus y dejarlo como mucho para jugar a títulos antiguos, plataformas ofimáticas básicas y aprender programación. Ni siquiera navegar por internet puesto que sólo Google ha avisado de que mantendrá su Chrome actualizado hasta 2015 -ni siquiera Explorer lo estará-.

 

Este movimiento debería hacer despegar las ventas de ordenadores (los requisitos mínimos para Windows 8 son muy exigentes para casi cualquier equipo que trabajara con XP), lo que ha animado a muchos fabricantes y minoristas ha poner en marcha una suerte de “plan Renove”. La duda que nos asalta es si no será el empujón definitivo para que muchos usuarios abandonen el equipo de sobremesa y se quede con una tableta (probablemente Android).


30
mar 14

Office, por fin en el iPad

 

El relevo de Steve Ballmer como CEO de Microsoft, Satya Nadella, ha dejado claro que tiene la intención de dejar la empresa de Windows patas arriba. El hombre que se encargó durante años de crear y desarrollar la nube de Microsoft ya habló el día de su presentación del reto que supone la inserción en el universo móvil para una empresa que domina con mano el mercado de sobremesa… un mercado que se apaga.

 

En una conferencia en San Francisco esta semana Nadella habló de la importancia de los estándares de los usuarios y cómo han evolucionado durante la última década. El ocio y el negocio se han mezclado y todos los usuarios -sea cual sea su plataforma favorita- tienen en común una demanda, la movilidad.

 

A la comodidad de llevar nuestra vida personal en el bolsillo se suma el aumento de productividad de poder tener la oficina en cualquier lugar. Además, el negocio de los desarrolladores ha permitido crear todo un universo anexo a tabletas y smartphones. Todo ello se ha resumido en una enorme demanda de las empresas -y sus responsables informáticos- para que las grandes de Silicon Valley cubran las necesidades de sus millones de clientes.

 

Por eso, por fin, Nadella ha anunciado la llegada de Office al iPad. Si somos justos, este éxito está mejor en el haber de Ballmer -una app de este calado no se desarrolla en tres semanas- aunque también está en su debe haber tardado más de un lustro en estar en dispositivos móviles.

 

WordExcel y Power Point son absolutamente compatibles con sus versiones de sobremesa -tanto para Windows como para OS X- y aunque tienen interfaces específicos -lo mismo ocurre con la versión para Mac- son absolutamente reconocibles para los usuarios de PC. Ciertas funciones como el reflow del texto cuando se mueve una imagen, por cierto, no son descartables para futuras (y evidentes) versiones para Android o Windows 8.1.

 

De la presentación, por cierto, nos quedamos con algunas “habilidades” de Power Point, que permiten enfatizar aspectos de las diapositivas o simular un puntero láser tocando la pantalla del iPad.

 

 

¿Merece la pena?

 

La suite de Microsoft tendrá formato freemium. Será gratuita para el visionado de archivos que importemos al iPad pero, en caso de querer editarlos, tendremos que comprar una versión específica de Office 365 con un coste de mantenimiento de 10 euros al mes. (¿Se quedará Apple con el 30% del precio como en las demás aplicaciones?)

 

Puede que para una empresa no sea un gran desembolso pero sí nos parece una cifra bastante alta para un particular que puede disfrutar de iWork gratis y que es totalmente compatible con PCs. Cierto es que requiere un proceso de aprendizaje y que se echan en falta algunas funciones respecto a Office -a cambio añade otras- pero, para un usuario que necesite utilizarlo de forma puntual o que no necesite capacidades de profesional en su programa, es mucho más que suficiente.


04
mar 14

Windows 8, ¿nacido muerto?

 

Windows ha sido desde su nacimiento el talismán de Microsoft. La joya que le ha permitido ser líder mundial de software, generar otros productos de éxito como Office y como las suites para empresas y mantenerse entre las compañías tecnológicas de referencia a pesar de sus erradas estrategias en la primera explosión de internet y en la posterior revolución móvil.

 

Sin embargo, la última versión de Windows, la octava (incluimos aquí también la 8.1) parece haber nacido muerta. La primera edición de la plataforma más extendida del mundo ambivalente para dispositivos táctiles (móviles inteligentes y tabletas) y ordenadores se lanzó en 2012. Su primera gran revisión, en octubre de 2013. Y desde entonces sólo suman un 10, 68% de la cuota de mercado (6,38% para la primera y un 4,30% la segunda).

 

Pero lo más sorprendente no es la mala marcha de este sistema operativo (por más que lo hemos probado en ordenadores y en tabletas nos parece igual de poco intuitivo) sino que, como publica El País, el último estudio de Net Applications arroja que más del 47% de los ordenadores que se emplearon en febrero corrían con Windows 7, un sistema operativo obsoleto.

 

Las cifras, por cierto, parecen bastante representativas ya que el servicio de analítica web monitoriza los más de 160 millones de visitantes únicos que entran en las webs de sus 40.000 clientes. Por cierto, si seguimos desglosando los datos de Windows (que entre todas sus versiones tiene un excelente 90% del mercado), casi el 30% de sus usuarios utiliza XP, cuya fecha de caducidad por parte de la propia Microsoft es este 8 de abril.

 

Esta fecha de caducidad no significa que XP dejará de funcionar, sino que Microsoft dejará de darle soporte en forma de actualizaciones, drivers para periféricos o parches. Según la empresa su exitoso programa es cinco veces más susceptible al malware que 8.1, motivo por el que solicita a sus usuarios que migren a una plataforma más moderna.

 

Los datos de Windows 8, aún así, no parecen tan malos si los comparamos con el pésimo Windows Vista que tiene un 3,1% del mercado. Como último apunte, Apple tiene que conformarse con un 7,68% del mercado para su OS X y Linux con poco menos del 1,5%. La diferencia es que los de la manzana son los únicos que crecieron en 2013.

 

 

Windows 9, golpe de timón

 

Después de todo lo anterior no es de extrañar que Microsoft se esté planteando adelantar el anuncio de la llegada de Windows 9 (con nombre interno “Treshold”) para este mismo mes de abril y su llegada a las tiendas al mismo mes de 2015.

 

Según WinSuperSite, la estrategia consistiría en el lanzamiento de una actualización de 8.1 (con un Update Pack) para, posteriormente sacar al mercado un Windows 9 que contaría con el menú Metro 2 y que permitiría al usuario, desde el primer momento, contar con un escritorio clásico y absolutamente personalizable.

 

Al parecer, la prioridad de Microsoft es lanzar varias versiones preliminares a partir de este mismo otoño con el fin de que el producto final tenga una mucho mejor acogida entre los usuarios y clientes potenciales que el efímero Windows 8.