Lumia 950, ¿cómo funciona su refrigeración líquida?

Si ayer mismo os presentábamos los Lumia 950 y 950 XL hoy nos toca desentrañar una de las novedades más relevantes de ambos terminales: la refrigeración líquida. Un sistema que prometer mejorar íntegramente el rendimiento del conjunto chip-batería gracias a una mejor gestión del calor: más velocidad y menos consumo con una sola modificación. La duda que nos surge es, ¿cómo funciona?

Analizando el hardware de los nuevos Lumia vemos que uno de ellos, el cotizado XL cuenta con el polémico chip Qualcomm Snapdragon 810. Es cierto que en su segunda versión, exenta de sobrecalentamientos, pero también es cierto que Microsoft ha preferido tranquilizar a sus clientes llevando hasta su teléfono el sistema de refrigeración que tan buen resultado le está dando en su familia de tabletas Surface Pro.

Hasta ahora Microsoft siempre había sido competitivo en el mercado porque sus terminales no necesitaban de un gran hardware para mover con ligereza Windows o sus aplicaciones -su punto débil-, sin embargo, la última generación destaca por su gran potencia. El motivo es sencillo: un gran hardware que permita sacar todo el rendimiento de la función Continuum. Si queremos llevar nuestro PC a cualquier lugar y transferirlo a cualquier pantalla necesitamos componentes a la altura de la “misión”.

Como en las últimas Pro, Microsoft ha implementado unas heat pipes o pequeños tubos de metal con líquido en su interior que se encargan de recoger el exceso de calor del SoC y evacuarlo para, a cambio, llevarle dosis de líquido más frescas que permitan un rendimiento más armónico del conjunto. No es más complicado (en teoría, luego hay que construirlo y hacer que funcione) que un pequeño circuito en el que se convierte líquido en vapor y se enfría de nuevo mediante unas placas de magnesio.

La demanda de más potencia por parte de los consumidores ha hecho que los fabricantes tengan que aumentar los núcleos y la velocidad de los procesadores sin poder incrementar su tamaño. Además, ha de respetarse la batería por culpa de la necesidad de dispositivos ultraplanos. Es ahí donde entran en juego soluciones como estas que permiten a la industria ganar tiempo mientras se trabaja en nuevos materiales.

En definitiva, esta solución que ya hemos visto en ultraportátiles y tabletas parece la tabla de salvación de una nueva generación de smartphones de alta gama que prometen un salto exponencial en cuanto a rendimiento.

Nuevos Lumia, Microsoft se pone serio

Microsoft es consciente de que la batalla de los sistemas operativos para el gran público -en materia de servidores está desde hace tiempo en manos de Linux- no puede jugarse solo en ordenadores e híbridos. Por eso, además de un Windows 10 totalmente compatible con dispositivos móviles era necesario que lanzaran una nueva generación de Lumias a la altura de los mejores Nexus de Google y el iPhone.

Durante el evento de esta misma semana -en la que presentaron el espectacular Surface Book- la empresa de Windows mostró al público los nuevos Lumia 950 y su versión phablet Lumia 950 XL. El objetivo es sencillo: dejar claro que Microsoft no quiere ser el tercero en discordia en el mercado móvil y que ningún otro smartphone con Windows es mejor que los de la casa.

Hasta hace poco la referencia entre los terminales con Windows era el Lumia 930. Para el desarrollo del nuevo 950 parece que Microsoft se ha propuesto mejorarlo en todo punto por punto. Empezando por la pantalla que gana tamaño y dispara su resolución. Tiene un panel de 5,2 pulgadas y 1400×2560 píxeles. Además se ha trabajado para mejorar la visibilidad de la misma en exteriores lo que promete unas imágenes de primera gracias a una densidad de píxeles de 560 por pulgada.

El panel OLED recibe lo mejor de las estanterías de la casa: destaca el sistema Clear Black que se encarga de hacer que los negros sean más profundos o la tecnología Glance, que servirá para adaptar el brillo y ahorrar energía en cualquier entorno.

En su interior, los de Redmond han ido a lo seguro. El procesador es un Snapdragon 808. Es cierto que el 810v2 es más rápido y parece haber olvidado los graves problemas de sobrecalentamiento, pero también que el chip de seis núcleos ha demostrado un rendimiento excepcional con poco consumo energético. Lo acompañan de 3 GB de RAM y 32 GB de capacidad de almacenamiento ampliables. Son contundentes sobre el conjunto: dará muchas sorpresas por su rendimiento. Si Windows 10 es tan ligero como parece y el desarrollo del hardware ha sido conjunto al del software no nos cabe duda.

Por cierto, su autonomía será notable. La batería cuenta con una capacidad de 3000 mAh y su puerto de carga rápida nos regalará unas horas extras mediante el puerto micro USB de tipo C. Exactamente un 50% de carga en media hora.

Todo ello deja el peso del terminal en 152 gramos, nada mal para un terminal con esta diagonal y esta autonomía. Gran parte de esta cifra tan contenida viene por el empleo de policarbonato -la forma elegante de decir plástico- de su carcasa. Para nosotros, una pena. El 930 con acabado metálico justificaba mucho más el precio. Aquí se escudan en que es más resistente, se agarra mejor y es más fácil de intercambiar y reparar. Tendremos que verlo en persona pero a simple vista nos parece que lo deja por detrás de sus rivales.

Justo lo contrario ocurre con su cámara. Su pasado Nokia delata una excepcional óptica Carl Zeiss de 20 Mp rematada con mucho gusto con un protector de aluminio que cuenta con una luminosidad f1.9 y estabilizador de imagen óptico. Graba vídeo con resolución UHD y cuenta con tecnología PureView. Una garantía de calidad después de ver el buen trabajo hecho en el Lumia 1020. El flash, por cierto, es un trío de LEDs RGB que dan tonos más naturales a las capturas.

En cuanto a su hermano mayor, sí que hay cambios, baja ligeramente la densidad del panel (se mantiene la sobresaliente resolución pero la diagonal pasa de 5,2 a 5,7 pulgadas) y a cambio se gana más batería -3340 mAh- y procesador. Aquí si es el Snapdragon 810v2, uno de los más potentes del mercado.

Sin embargo, la sorpresa en ambos es el empleo de refrigeración líquida en su construcción. Esto permite que el dispositivo se caliente menos lo que a su vez mejora el rendimiento de los procesadores y a la larga influye en un menor esfuerzo para la batería. Sobre el papel, implementan lo que otros fabricantes ya han testado en equipos más grandes -ultraportátiles- con muy buen resultado. ¿Un punto de inflexión en la construcción de smartphones? Probablemente.

Disponibles desde noviembre, destacan, sobre todo, por su precio: 549 y 649 dólares respectivamente. Una bomba en la línea de flotación de los Nexus de Google.

Surface Book, Microsoft se pasa a los portátiles

Para desgracia de las grandes ferias, los eventos propios de cada uno de los fabricantes son cada vez más espectaculares y se han convertido en el escenario perfecto -y casi único- en el que Apple, Microsoft, Google, Samsung y compañía muestran al público sus planes de futuro y todo su arsenal de dispositivos y servicios. Hace pocas horas Microsoft tuvo su momento de gloria y presentó unas cuantas novedades. De todas ellas destacó por derecho propio el Surface Book, el primer portátil construido por completo por la empresa de Redmond.

Hace ya tiempo que explicamos que Satya Nadella había decidido cambiar por completo el devenir de la empresa creada por Bill Gates. Dejaría de ser una compañía meramente dedicada al software (con alguna honrosa excepción como la Xbox) para transformar Windows en una plataforma de servicios y dejar de depender de sus aliados habituales para empezar la comercialización de productos bajo su propia marca.

El modelo a seguir es el que tan buen resultado le lleva dando una década a su antagonista por excelencia: su marca es mucho más fuerte que la de cualquier rival y a pesar de una pequeñísima cuota de mercado sus beneficios son enormes. El Surface Book es la cristalización perfecta de esta nueva Microsoft.

Si lo definimos en pocas líneas podemos decir que es un ultraportátil de trece pulgadas con teclado extraíble -un híbrido con pantalla táctil- con gráficos espectaculares y un rendimiento más propio de un portátil de alta gama. Todo en él se ha cuidado: desde la bisagra continua hasta los materiales de construcción. El chasis, por ejemplo, es un monobloque de magnesio.

El teclado está retroiluminado y sus teclas, corridas con un tamaño de 1,6 mm, acompañan a un trackpad de cristal laminado muy generoso que promete tener un táctil tan ergonómico como ágil. Además, el conjunto integra un lector de huellas que está pensado para trabajar en materia de seguridad con la función Hello de Windows 10.

En cuanto a la pantalla, es un panel de 13,5 pulgadas y tecnología PixelSense con formato 3×2 (típico de las tablets) y resolución 3.000×2.000 (sí, has leído bien, no es una errata). Eso nos deja una densidad de 267 ppp lo que unido a un contraste 1800:1 y su ratio de color SRGB nos da como resultado una maravilla que estamos deseando tener en nuestras manos.

Además, para ganar utilidad tanto en modo tableta como portátil, se han implementado capacidades específicas para sacar el máximo rendimiento del Surface Pen, el stylus de Microsoft, con 1024 escalas de presión. No os preocupéis por perderlo, es magnético y se pegará como una lapa al propio portátil.

El interior

Pero si su aspecto y sus materiales prometen, el hardware interior no se queda atrás. El modelo más básico contará con un procesador Intel Core i5 de sexta generación y las más potentes con un i7. Todos ellos irán acompañados de 8 o 16 GB de RAM DDR5, se puede añadir una GPU Nvidia dedicada y su memoria interna irá de los 128 GB a 1 TB… SSD.

Como es habitual en Microsoft, la conectividad no será problema ni mediante puertos físicos ni mediante sistemas inalámbricos. Del sonido se encargarán dos altavoces frontales con certificado Dolby y las cámaras serán de 8 y 5 Mp respectivamente. Por si todo esto es poco, los de Nadella prometen 12 horas de autonomía

En cuanto al precio, oscilará bastante en función de la configuración pero en ningún caso será barato (tampoco será un modelo medio, la relación calidad precio nos parece bastante buena): de 1499 a 2700 dólares.

 

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Cortana, ¿también en el coche?

A pesar de todas las noticias negativas que se han recogido recientemente sobre la gestión de los coches inteligentes (desde el caso del control remoto de vehículos Jeep así como el famoso diesel gate) las grandes de Silicon Valley siguen teniendo como reto volver a nuestros coches una extensión de sus ecosistemas inteligentes. Así, si Apple y Google han apostado por integrar sus sistemas operativos móviles en muchos modelos del mercado -e incluso construir sus propios vehículos inteligentes- Microsoft no quiere quedarse atrás y el lanzamiento de Windows 10 parece el escenario perfecto para ir un paso más allá.

Si el año pasado ya mostraron su concepto de Windows para el coche, ahora le toca el turno a todas las virtudes que ha demostrado la nueva versión durante los últimos meses. De este modo, según ha explicado Samuel Shen, uno de los responsables de la empresa para Asia y el Pacífico, además del interfaz táctil que ya conocemos Microsoft está trabajando en un sistema de gestión guiado por Cortana, el célebre asistente de voz de Redmond.

La idea es emplear un visor situado en el parabrisas que nos mostrará el sistema de navegación. De esta forma, según avancemos podremos ir viendo localizaciones cercanas al lugar donde estamos en tiempo real que puedan resultar de nuestro interés -de nuevo el caballo de batalla de la privacidad, cuanto más sepan de nosotros mejor funcionarán estos soportes-. En este punto, mediante órdenes de voz podremos realizar acciones como llamar a contactos, realizar reservas en restaurantes o pedir cómo ir a un punto en concreto para que Cortana se encargue del resto.

El directivo fue franco al admitir que aún no se ha lanzado al mercado ningún producto similar a su propuesta por el elevado coste para ellos, fabricantes y usuarios, sin embargo, confían en llegar a un acuerdo con los fabricantes asiáticos para conseguir que la tecnología pueda llegar pronto al mercado. Por eso no podemos hablar aún de modelos o fabricantes que vayan a ser compatibles con el asistente de voz.

La empresa dirigida por Satya Nadella sabe que el tiempo juega en su contra. Con Apple CarPlay y Android Auto ya disponibles en una buena colección de modelos es solo cuestión de tiempo que sus asistentes virtuales den el salto a las cuatro ruedas y, aunque no ser el primer no es definitivo para hacerse un hueco en el mercado, ser el último no suele indicar nada bueno. Si a esto le unimos los resultados de la empresa en otros nichos de mercado como los dispositivos móviles parece que el lanzamiento no debería demorarse más de unos meses.

Windows 10, radiografía de lo que los usuarios le piden

Hemos seguido desde su nacimiento a Windows 10 y el resultado ha sido positivo: por crítica, por su experiencia de uso y sobre todo porque nos recuerda al mejor Microsoft solo que añadiendo una nueva virtud: ahora escuchan a sus usuarios. Como todos los programas y sistemas operativos tiene margen de mejora (a buen seguro llegará) pero el nacimiento de la herramienta Opiniones y el modo en el que los de Satya Nadella han ido escuchando a las demandas más generales da lugar a la esperanza para una plataforma con un recorrido muy positivo.

Nuestros colegas de Xataka se han sumergido en la web Windows Feature Suggestions y han seleccionado las ideas más demandadas por quienes llevan semanas probando y testando todos los rincones del programa. Aquí os dejan las siete más relevantes:

  • Aero Glass. Con 51.125 votos los usuarios piden que se retome esta herramienta que permitió un enorme salto en la imagen del programa en Windows Vista y 7. Ahora que se ha vuelto al escritorio “clásico” parece que sería más factible que nunca aunque desde las versiones más iniciales para desarrolladores no hay ni rastro.
  • Pestañas en el explorador. Casi 35.000 personas piden seguir el sistema de pestañas que ya tienen los usuarios de OS X y distribuciones Linux. El sistema que ya disfrutamos en navegadores de todas las plataformas agilizaría mucho esta herramienta aunque de momento Microsoft se resiste.
  • Copia Hand Off para Windows. Unas 29.000 personas han pedido dotar a Windows 10 de una herramienta tipo Hand Off que permita controlar todas las funcionalidades del sistema operativo desde un dispositivo móvil equipado con la última versión del SO. Es cierto que Continuum debería suplir en cierto modo esta demanda ya que permitirá conectar un smartphone o tableta a un monitor o pantalla y cargar un escritorio Windows completo. Mucha potencia, pero los usuarios quieren más.
  • Personalizar la pantalla de inicio de sesión. Muy cerca, por encima de los 28.000 usuarios, se encuentra esta demanda que resume lo que está pasando en Silicon Valley: si Apple es cada vez más Android y Microsoft, las otras dos son cada vez más Apple. Así, el otrora parangón de las personalizaciones ahora no permite casi modificar el interfaz más allá de los fondos de pantalla (es un decir). Hay que ser muy ducho para modificar el aspecto del SO y tanto la tipografía como las ventanas deberían ser más personalizables. ¿Un sacrificio para ganar estabilidad? Nos suena de Cupertino…
  • El caché de las miniaturas. Más de 22.000 personas piden mejorar un problema que viene de lejos: cada vez que apagamos el ordenador se borra el caché de las miniaturas de imágenes y vídeos que vuelven a cargarse cuando reiniciamos… Lo que es una pérdida enorme de recursos y tiempo sobre todo entre aquellos que tenemos una buena cantidad de contenidos multimedia archivados. Microsoft ha reconocido que los desarrolladores de la empresa ya están trabajando en ello. Bendita aplicación de sugerencias.
  • Mejorar el aspecto. Muy ligada con la cuarta petición, más de 20.000 usuarios piden un nuevo concepto en el diseño del sistema operativo. Sistemas de gestión de pantallas, un interfaz más futurista, más posibilidades de personalización de las plantillas y temas al modo Linux. Microsoft está probando con nuevos temas y formatos pero parece que los usuarios quieren ser sus propios diseñadores.
  • Fusionar el Panel de Control y la Configuración. Bajo el lema de menos es más 19.074 usuarios piden otra mejora a nivel de manejo. No tiene sentido que las preferencias del sistema se gestionen desde dos sitios separados: da imagen de redundancia y además lía a los usuarios menos iniciados. Microsoft ha asegurado que trabaja en ello para implementar la mejora lo antes posible.
Ahora parece que la mejor herramienta de Windows 10 son las sugerencias y la paciencia. Bien hecho Microsoft.