22
abr 15

Microsoft, evolución al hardware

Hace tan solo una década Microsoft era el actor principal del universo informático. Su sistema operativo, Windows, era la referencia absoluta en los ordenadores de medio mundo y eso le permitía controlar internet a través de su Explorer y casi cualquier negocio tecnológico. Su mundo (el mundo tecnológico en general), sin embargo, se sacudió con la explosión de los smartphones, la computación en la nube y las tabletas.

Buen ejemplo de ello es la carta que Bill Gates ha enviado a sus empleados para celebrar las cuatro décadas de la compañía. “Vivimos en un mundo multiplataforma” reza el fundador y máximo accionista de la empresa de Redmond. Y eso ha hecho que los de Windows y Office se hayan tenido que adaptar para asegurarse la supervivencia. Primero Steve Ballmer apostó por el hardware y ahora Satya Nadella se ha decantado por los servicios y su Drive.

Vayamos por partes. Microsoft ya no es solo un proveedor de software para terceros fabricantes de dispositivos. La compra de Nokia (muy polémica por cómo se fue desarrollando) le ha otorgado a la empresa una enorme presencia en el mercado móvil -sobre todo en los modelos de gama media y los mercados en desarrollo. Sus pizarras inteligentes están presentes en casi todos los centros de reuniones relevantes. HoloLens se antojan como una de las pocas propuestas realistas de realidad virtual (aplicado tanto al ocio como al mundo profesional) y, Xbox, sigue cosechando éxitos a pesar de la feroz competencia de la PlayStation de Sony.

Pero esto no es todo. Sus históricos grandes aliados -Hewlett Packard, Dell, Lenovo, Acer y compañía- son ahora también sus competidores gracias al gran éxito de Surface. Lo que empezó siendo una respuesta al iPad ha acabado convirtiéndose en un portátil híbrido de gran capacidad. Tanto que si bien su primera versión no fue especialmente exitosa, la segunda se ganó millones de adeptos entre los profesionales y la tercera está batiendo récords de reservas en su versión “doméstica”.

Y, aunque la piedra angular de todo esto sigue siendo Windows, que promete ser el primer sistema operativo completamente funcional y compatible entre las cinco pantallas (smartphone, tableta, ordenador, consola y televisión) la clave de su éxito reside y residirá en el concepto global que Microsoft ha adquirido respecto a su completo software y su potentísimo hardware.

Surface 3 será la guinda a la costosa estructura (por tiempo, recursos y esfuerzo) que Microsoft puso en marcha cuando decidió reciclarse. Esta familia híbrida supone ya el 4% de los ingresos de la multinacional y aunque todavía no reporta beneficios al nivel de su otro gran éxito, la Xbox, lejos quedan las pérdidas que le ocasionaron las primeras versiones. Las cifras son geniales: más de 1.000 millones de facturación y un incremento de ventas del 24%. De seguir la tendencia así pronto será un actor muy relevante en el negocio de los ultraportátiles y las tabletas.

Más difícil será recuperar el terreno perdido entre los teléfonos inteligentes. Aunque los Lumia han vuelto a repuntar en ventas un 28% los 243 millones que le costó a los de Redmond integrar a los fineses en su estructura y los 7.000 millones de dólares de la operación dejan muy muy lejos los números negros. Además, la explosión de los terminales asiáticos de gama media y el inquebrantable éxito del iPhone sea cual sea su precio y su capacidad dejan cada vez menos margen para sus rivales.

Aún así hay espacio para la esperanza. La Xbox, que comenzó siendo un enorme agujero negro para los beneficios de la compañía es ahora la piedra angular sobre la que Microsoft sustenta toda su oferta de ocio y sobre la que consigue demostrar su capacidad de construir dispositivos sobresalientes. Parece que el futuro de la empresa, gracias a su migración, está asegurado unas cuantas décadas más.


18
abr 15

Abril, mes de aniversarios

Siempre hemos dicho que la única diferencia entre el mercado tecnológico y cualquier otro es simplemente la velocidad a la que ocurren los cambios. Los lanzamientos, las novedades, se suceden a un ritmo frenético que hace que todo sea más cambiante incluso que en el sector de la moda.

Precisamente por eso no es nada habitual ver cumplir 40 años a una empresa y mucho menos liderando varios nichos de mercado cruciales para entender nuestro día a día. Pero el de Microsoft no es el único aniversario de este mes de abril. El iPad y Pinterest son otros dos motivos de celebración.

Microsoft celebra sus cuatro primeras décadas con una carta de Bill Gates

El 4 de abril de 1975 Bill Gates y Paul Allen fundaban una pequeña empresa de desarrollo y comercialización de software. La empresa nacida cerca de Seattle comenzó a crecer en los años ’80 del siglo pasado gracias a su alianza con varios fabricantes de hardware que necesitaban de un sistema operativo que diera vida a sus productos. Su trabajo con IBM, principal empresa de la industria en la época y gran rival de Apple Computer permitió que sus plataformas comenzaran a llegar a las empresas y a casi todos los hogares.

Poco a poco, la democratización del ordenador personal dio a la empresa de Redmond una presencia en el mercado gigantesca que solo se vio amenazada con la llegada de internet (y el auge de las puntocom) así como con la explosión de la era móvil. Sin embargo, su reubicación en el mercado como una empresa de servicios, hardware y soluciones informáticas le ha permitido seguir creciendo en nuevos segmentos del mercado: junto a Windows y Office ahora Xbox, Surface, Bing o Azure siguen coleccionando éxitos y usuarios en todo el planeta.

Para celebrar estas cuatro décadas de éxito (que gracias al recambio de Steve Ballmer por Satya Nadella parece que serán unos cuantos más) Gates ha enviado una carta a todos sus trabajadores que os dejamos en la imagen de continuación.

Un lustro con el iPad

Y de Redmond viajamos un poco más al sur, a Cupertino, para hablar de un producto que ha cambiado por completo el universo de los dispositivos móviles y que, curiosamente, no hubiera sido posible sin el dinero que su gran rival (Apple) recibió de Microsoft para sobrevivir hace más de una década.

El 3 de abril de 2010 salía a la venta la primera generación del iPad. Lo hizo solo en Estados Unidos y dos meses después tras un éxito inesperado para propios y extraños llegaba a otros nueve países para seguir batiendo todos los récords de ventas de un equipo a medio camino entre el exitoso iPhone y los ordenadores portátiles.

Curiosamente, a pesar del éxito que demostraron ser los iPod, iTunes, iPhone, iMac, MacBook y compañía el producto se recibió muy negativamente por multitud de medios y analistas (esta vez Steve Ballmer fue más cauto que con el iPhone cuando dijo que “nadie lo compraría”). Wired, como bien nos recuerda Gizmodo, dijo que “solo era un iPhone gigante“.

Sin llegar a conseguir el éxito que predijo Jobs (no acabó con los PCs) el iPad hizo que toda la competencia se viera obligada a lanzar un dispositivo que se compraba por millones. Microsoft tuvo que reprogramar gran parte de Windows 8 (y lanzar urgentemente 8.1) para adaptarse a las pantallas táctiles y los portátiles se vieron obligados a convertirse en equipos mucho más ligeros para poder sobrevivir -bienvenidos sean los ultrabooks-.

Pinterest, “el buscador de imágenes” cumple un lustro

Aunque se creó a finales de 2009 no salió a la luz hasta principios de 2010 por eso podemos incluir a Pinterest en este mes de celebraciones. Seleccionada por Times en 2011 como una de las 50 mejores webs del año superó pronto los 10 millones de usuarios.

Desde entonces la propia empresa se ha definido más como un buscador de imágenes que como una red social y es ahí donde ha conseguido una enorme relevancia y subsistir donde otras han cedido frente a Instagram, Facebook y compañía.

Con oficinas en Tokio, Londres, Parías, Berlín y Sao Paulo y más de 500 trabajadores, está disponible en 30 idiomas, ha crecido un 150% en 2014 en Estados Unidos gracias a lo que cada día se suben 14 millones de artículos nuevos. Además, su buen hacer con las empresas ha conseguido que dos tercios de sus contenidos sean corporativos.


16
abr 15

Chrome OS, objetivo PC

La apuesta de Google por el mercado de hardware va mucho más allá de los Chromebooks propios y los Nexus. Además de proyectos como Google Car y los Chromecast, ahora la empresa del buscador ha presentado su última incursión en el negocio PC de la mano de ASUS. El dispositivo, como veis en la imagen que abre el post de hoy, es similar a un stick USB y permite convertir cualquier monitor o televisión con entrada USB en un ordenador con Chrome OS. Y lo hace con un precio de derribo: 100 dólares (unos 95 euros).

Pero, por si esto fuera poco -hay usuarios que siguen prefiriendo un ordenador en formato clásico no un panel “convertible”- la empresa de Mountain View ha presentado también varios dispositivos de algunos de sus asociados como Haier y Hisense. Dos portátiles con su sistema operativo basado en la web que tienen un precio de 150 dólares así como un tercero de ASUS de menos de 250.

Con la misma estrategia con la que Windows se hizo con el negocio de ordenadores en todo el planeta, Google ha conseguido hacerse con un 80% del mercado móvil gracias a su distribución del sistema operativo entre los fabricantes de relevancia. Así, su idea de precios competitivos, un sistema operativo sencillo pero estable y la conectividad absoluta pretende comenzar a socavar el dominio de los de Redmond en el negocio PC.

Lo que empezó como una “aventura” ha ido ganando velocidad. Así, según la empresa, durante el año pasado se comercializaron 5,2 millones de Chromebooks. Si lo comparamos con la cifra de PCs -por encima de los 308 millones- la cifra puede parecer insignificante. No obstante, si tenemos en cuenta que es un incremento del 79% y repasamos la lista de socios de Google en su proyecto Chrome, la cifra adquiere mucha relevancia. El mercado PC cayó un 2% y, a pesar de que los analistas no creen que se vaya a dar un gran incremento a corto plazo, Google espera que sus portátiles vendidos superen los 17 millones en dos años. Un 300% de subida.

Gran hardware para un equipo ultraportátil

Bajo la máxima de convertir en un equipo Chrome OS cualquier dispositivo -no se trata de darle conectividad a la pantalla, eso lo hacen otros dispositivos, se trata de dotarle de capacidad de procesado- dentro de este pequeño stick trabaja un SoC Rockchip 3288 y una GPU de cuatro núcleos con 2 GB de RAM a los que añade 16 GB de capacidad de almacenamiento, conectividad WiFi, puerto USB 2.0 y Bluetooth 4.0.

Es la solución de ultraportabilidad por excelencia ya que se puede llevar -literalmente- nuestro ordenador Chrome OS a cualquier pantalla cuando queramos. Y esto refuerza la presencia de Google en el mercado de acceso de equipos informáticos. De hecho, la empresa baraja que hasta el 85% de sus ordenadores se vendieron para el sector educativo. ¿Pero se puede aplicar a cualquier otro sector económico? Por supuesto, de hecho, casi cualquiera que no requiera un gran rendimiento (se nos ocurren el bancario o el hostelero) son susceptibles de verse atraído por una solución rápida, sencilla, barata y segura.

La unión de dispositivos como Chromecast, Chromebit, Android Wear y Android denotan el objetivo de la empresa de asentarse como una plataforma abierta sobre la que los demás -empresas y usuarios- puedan desarrollar sus proyectos. Movilidad y procesado con internet como punto de acceso. Una propuesta más sencilla que la de Microsoft que con Windows 10 quiere llevar su nube y toda la experiencia de su sistema operativo a todos los fabricantes. Google quiere cambiar el concepto de PC- ¿Cómo responderá la empresa de Satya Nadella?


09
abr 15

Surface 3, mejor en todo

Si bien la familia Surface nació como una demostración a los usuarios de iOS y Android de que Microsoft tenía mucho que decir en el negocio de las tabletas, los ultraportátiles y los todo en uno, el lanzamiento de la primera versión coincidió con el punto de mayor éxito del iPad y sus resultados fueron más bien discretos.

Sin embargo, las versiones Pro, la continua mejora de la plataforma móvil de Windows -que promete ser toda una referencia cuando la versión 10 esté ya disponible con toda una nueva hornada de productos y para actualizar desde 8.1- y el desarrollo de programas de referencia del catálogo de Microsoft hiceron que la segunda generación fuera un éxito de ventas en algunos mercados estratégicos.

Por eso, después de que Surface Pro 3 batiera todos los registros de las anteriores, la empresa ahora liderada por Satya Nadella ha decidido lanzar una versión de acceso que quiere llegar al gran público con un precio mucho más competitivo, con la potencia de un ultrabook y un diseño realmente acertado y diferenciado.

Si hay algo que ha caracterizado a Microsoft en todos sus lanzamientos de hardware es la calidad de sus productos. Saben que hay un gran segmento de público dispuesto a pagar más si todo está “bien construido”. Por eso, mantener los materiales y el diseño que tanto éxito ha dado a la versión Pro 3 era prioritario. Además, dentro había que incorporar toda la potencia que se pudiera sin suponer una amenaza para el hermano mayor. Justificar una factura de 599€ era fundamental.

La calidad se ve en detalles como el teclado, con menos márgenes del de la Pro 3, teclas igual de amplias y el mismo recorrido y tacto suave. Los anclajes magnéticos están perfectamente asegurados y prometen seguridad al conjunto. Incluso el Touchpad (¿se necesita con una pantalla táctil?) tiene un tacto rápido y suave.

A simple vista la diferencia más notable es que la pantalla pasa de una enorme diagonal de 12 pulgadas a una de 10,8. Eso -que dudamos sea un factor diferencial a la hora de decantarse por la Pro- se traduce en un peso más contenido de 622 gramos. En cuanto al grosor, 8,7 mm, Microsoft asegura haber preferido sacrificarlo para poder seguir incluyendo un puerto USB 3.0, además de la entrada de auriculares, un Mini Displayport y el Micro USB de carga de rigor.

Si volvemos a la pantalla, nos encontramos con un panel formato 3:2 y resolución de 1.920×1.280 con una buena saturación de color, un contraste solvente, buen brillo y una calidad similar a la de la Pro 3. También nos ha llamado la atención que en la parte trasera del panel se ha incorporado un pie que permite colocar la tableta en la misma posición que un portátil y trabajar con ella en una postura mucho más natural.

Sus cámaras, muy bien integradas, por cierto, cuentan con 8 Mp y 3,5 Mp de resolución. Además, la principal cuenta con autofocus y prometen hacer una dupla muy solvente con el panel sobre todo para un equipo que no está pensado para sacar fotografías (ninguna tableta lo está por mucho que Apple insista).

Potencia bruta

El dispositivo estrena la familia Cherry Trail de procesadores Intel Atom X7 con cuatro núcleos que trabaja a 1,6 GHz. Chips de bajo consumo que no necesitan ventilador y que se pueden configurar con dos niveles de potencia para el usuario doméstico. Por un lado, la versión de acceso contará con 2 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. Por otro, la versión con 4 GB de RAM y 128 GB de capacidad que lo mete de lleno en el mercado de los ultrabooks.

Decimos lo de mercado doméstico porque, para la educación han diseñado una tercera variante con 2 GB de RAM y 32 GB de disco duro que, aunque sea la opción más humilde garantiza con creces un rendimiento notable. Como siempre, todas las versiones darán la posibilidad de sumarle conexión LTE.

En cuanto al software, todas las Surface 3 correrán con Windows 8.1 actualizable -gratis- a Windows 10. Incluirán, por cierto, un año de Office gratis y, si se desea, las empresas podrán solicitarlo con la versión Windows 8.1 Pro 64, aunque la licencia, como es habitual en los de Redmond, es bastante más cara.

¿Merece la pena decantarse por una Surface Pro 3 teniendo en cuenta este hardware? La verdad es que para un usuario medio es mucho más que suficiente. Si ya es capaz de mover con una ligereza inusitada Windows 8.1 su rendimiento con Windows 10, mucho más ligero, debería ser sobresaliente. No obstante, aquel que quiera ir más allá de Office y las aplicaciones habituales y quiera instalar programas más pesados (nos viene a la cabeza Photoshop) podría preferir la potencia que le garantizan los chips i3, i5 e i7 que Intel y Microsoft han reservado para la Pro 3.

¿No tiene nada mejorable? Solo dos cosas, el Stylus debería poder guardarse dentro de la estructura de la Surface -da igual que se inspiren en un bloc de notas clásico, tener que “pegarlo” magnéticamente a la tapa o el teclado es incómodo- y deberían haber apostado por la calidad también “donde no se ve”. El cargador no se corresponde con el precio de un equipo de 599€ al que, si le sumamos el teclado, se va hasta los 728€. Por todo lo demás, un equipo excepcional para los amantes de Windows y aquellos que duden entre si un portátil o una tableta es su mejor opción para sustituir a su PC.


05
mar 15

Lumia y Leap, Microsoft y BlackBerry quieren su espacio

Si echamos la vista de nuevo a 2014 veremos que en todo el mundo se vendieron más de 1.200 millones de smartphones pero que “poco más” de 400 millones fueron gama alta. Esto significa que hay un enorme mercado para terminales de gama media y acceso en el que, aunque el negocio no es tan lucrativo, muchos fabricantes encuentran su sustento.

A pesar de la célebre ausencia de los fabricantes chinos en el MWC (probablemente cuando se enfrentan cuerpo a cuerpo con novedades de Samsung, LG, Sony y compañía es cuando se ve dónde está el secreto de su precio tan competitivo) la cita de Barcelona nos ha traído novedades de dos plataformas alternativas a las dominantes iOS y Android.

Lumia 640 y Lumia 640 XL

Aunque Microsoft se ha guardado sus terminales premium para un Windows 10 for Phones, la feria ha tenido dos terminales realmente interesantes: los Lumia 640 y 640 XL. Terminales de gama media con una hardware muy logrado, un rendimiento notable, una imagen diferenciada y un precio muy razonable.

Estos Lumia no engañan a nadie. Van dirigidos a un público que quiere un smartphone con posibilidades, fiable, estable, con buen rendimiento y buen precio sin caer en los precios de los premium ni en las calidades chinas. En definitiva: clientes jóvenes a los que le importa más lo que hacen con el smartphone que el propio smartphone. Además, en un negocio lleno de imitadores e imitaciones, emplear sin complejos el plástico y el colorido es, para nosotros, un plus.

Bien escalados en potencia, tamaño y prestaciones, el 640 básico con conectividad 3G cuesta 140€ y su versión LTE 160€ (¿si mi operadora no tiene 4G o en mi zona casi no hay cobertura 4G por qué pagar más por ella?). Además, respecto al software, todos los terminales vienen con una suscripción de un año a Office 365 para ver todo el potencial de la suite en cualquier plataforma y serán compatibles con Windows 10 y estarán optimizados para sus aplicaciones y para el esperado Project Spartan.

Respecto al hardware, cuentan con baterías de 2.500 y 3.000 mAh (el XL), 1 GB de RAM y un procesador quad core Qualcomm Snapdragon a 1,2 GHz. Componentes que garantizan velocidad y autonomía a partes iguales gracias al desarrollo solidario de software y hardware. Físicamente la diferencia más evidente reside en el tamaño. Mientras que el 640 cuenta con una diagonal de 5 pulgadas el XL es todo un phablet de 5,7, ambos con resolución 1.080p.

En rendimiento la diferencia se centra, sobre todo, en la cámara. Mientras que el hermano pequeño cuenta con una óptica Carl Zeiss de 8 Mp, el mayor se va a los 13. Ambas incorporan flash LED y tecnología para realizar vídeo llamadas vía Skype directamente. Por último, los dos podrán configurarse con sistema DualSIM.

La apuesta de BlackBerry

Durante 2015 BlackBerry ha prometido cuatro terminales de todas las gamas para revitalizar su cuota de mercado. El “último Mohicano” del mercado móvil -sigue siendo uno de los pocos independientes desde el nacimiento del negocio- se ha volcado en demostrar la utilidad del entorno BlackBerry 10 en todo tipo de equipos y el Leap es su mejor ejemplo.

Destaca por su pantalla táctil (parecía que los teclados Qwerty iban a ser el rasgo identificador en los siguientes lanzamientos de los canadienses) y, como siempre, por sus excepcionales acabados. Con pantalla de 5 pulgadas y resolución de 720p -excesivamente baja para un equipo de 275 dólares- trabaja con un chip dual core de Qualcomm y cuenta con conectividad LTE.

Cuenta con 2 GB de RAM y 16 de almacenamiento ampliable así como con dos cámaras de 8 y 2 Mp (trasera y frontal) y una batería de 2.800 mAh que nos prometen una enorme garantía de 25 horas. Todo ello redunda en un peso de 170 gramos. Bastante para sus especificaciones.

¿Qué aporta este teléfono para hacer frente a la enorme oferta de terminales Android mucho mejor equipados y más baratos? Seguridad y estabilidad de su sistema operativo. Una dura herramienta de trabajo para los que no quieren que su smartphone tenga una vertiente de ocio. El único problema que le vemos es Windows 10 que ofrece lo mismo por mucho menos dinero y con la garantía de fabricación de Nokia. Será curioso saber si tendrá éxito más allá de los mercados emergentes.