26
ene 15

Windows 10, el gran sistema operativo de Microsoft

Nueve de cada diez ordenadores del planeta trabajan con alguna de sus versiones. Domina entre portátiles, es la plataforma perfecta para la suite ofimática de referencia y una de las plataformas que más rápido ha crecido en mercados como el de consolas. El pilar sobre el que Bill Gates levantó el imperio Microsoft y una bestia dormida a la que ni siquiera Google ha conseguido desplazar. Se trata de Windows, la distribución más importante del planeta y la consolidación de que los planes de la empresa ahora dirigida por Satya Nadella pasan por unir por completa el universo móvil y el de los PCs.

Desde que anunciaron la preview del programa la han instalado ¡3 millones de usuarios! y la empresa ha recogido más de 800.000 mensajes de feedback para eliminar errores y mejorar facetas del software. Precisamente por eso, a lo largo de los próximos días diseccionaremos todas las novedades del programa de los de Redmond. Sus claves, sus novedades y cómo esta renovación revolucionará (o al menos lo pretende) el modo en el que todos nuestros dispositivos se relacionan entre sí.

Disponibilidad y precio

Antes de centrarnos en sus novedades primero queremos aclarar que todavía no hay una fecha definitiva de lanzamiento y que todo lo que ha presentado la empresa son diferentes versiones muy avanzadas -pero no definitivas- de su gran apuesta. A lo largo de esta semana Microsft nos permitirá acceder a una nueva build en 25 idiomas para seguir aumentando ese feedback del que hablábamos antes y, sobre todo, seguir copando titulares.

Los de Nadella sí han aclarado, sin embargo, el precio de dar el salto a Windows 10. Durante el primer año adquirirlo no tendrá ningún precio. Pasados esos doce meses los usuarios sí tendrán que pagar por la actualización. ¿Por qué esta estrategia? Según datos de NetMarketShare, en octubre de 2014 un 53% de los usuarios de Windows empleaban la versión 7… y hasta XP estaba por delante de 8.1. Un atasco que no sólo da la imagen de que los PCs están vetustos frente a los equipos con OS X o Linux, sino que no permite un correcto desarrollo de la plataforma. Ofrecerlo gratis, sin duda, hará que millones de clientes se animen a adquirir un programa que una vez actualizado será gratuito de por vida.

Mantener las señas de identidad, prioritario

La explosión del universo móvil y la rápida adaptación de los clientes a interfaces mucho más visuales hizo que Microsoft se planteara rediseñar por completo su sistema operativo para evitar la debacle en la venta de ordenadores. El menú de inicio, una de las señas de identidad de Windows desde su nacimiento, pasó a mejor vida en la versión 8 para desgracia de sus usuarios que se quejaron de que dejaban de disfrutar de una de las herramientas más útiles de la plataforma.

Aprendida la lección, Windows 10 no sólo recupera el menú de inicio sino que lo mejorará añadiendo los Tiles que tan buena aceptación han tenido. Las nuevas “teclas de acción rápida” de la parte inferior de la pantalla y el centro de notificaciones que se desplegará a la derecha completan una pantalla de inicio acorde con el número de la versión. De 10.

¿Y qué más podríamos pedir a un sistema operativo que promete heredar y unificar lo mejor de la experiencia móvil en nuestro PC? Un asistente digital tan bueno como Cortana. Y no sólo es tan bueno como el de los Lumia… sino que lo supera de largo por las mayores capacidades que permiten los ordenadores. Es capaz de abrirnos archivos de Office específicos, de reproducir música, de mostrarnos fotos o vídeos y, sobre todo, de saber a qué información puede acceder y a cual no. Solo tenemos que dejárselo claro en la “Libreta” antes de empezar a usarlo.

El nuevo navegador Spartan Project que llegará en “tres, cuatro o cinco meses” y las nuevas utilidades que unirán la experiencia de Xbox One con cualquier otro equipo con Windows 10 son las principales novedades que diseccionaremos en los próximos posts y que si funcionan tan bien como nos prometieron, garantizan un futuro muy brillante a Microsoft.


22
ene 15

Traducción simultánea, la baza de Skype y Google

A finales de 2014, pocos meses después de que cumpliera una década, Skype, el servicio de telefonía por internet más importante anunciaba que convertiría las conversaciones del inglés al castellano (y viceversa) en tiempo real gracias a una nueva herramienta de traducción simultánea. Para finales del verano los usuarios de estos dos idiomas podrían emplear Skype Translator siempre y cuando disfruten de Windows 8.1 para, poco después abrirse a otras versiones de la plataforma de Microsoft y a otros sistemas operativos.

El siguiente paso que darán en 2015 será la transcripción de mensajes escritos hasta en 40 idiomas. Chats con traducción en tiempo real que facilitarán la comunicación entre personas de todos los lugares del mundo en las lenguas más extendidas del planeta. Y lo mejor es que será una herramienta gratuita con el fin de facilitar su implantación como programa de referencia en las videoconferencias (si no lo es ya).

Es cierto que el sistema no es infalible pero, como prometen desde la empresa comprada por Microsoft, el aumento del número de usuarios permitirá mejorar los matices de la lengua y hacer todo mucho más natural.

Google, traducción en el mundo real

Y si Skype quiere ser la herramienta de traducción por defecto en las videollamadas y videoconferencias, la última actualización de Google Translate (no es un servicio ni una aplicación propias) tanto para Android como para iOS ha dejado a muchos boquiabiertos.

Basta con apuntar con la cámara hacia un cartel en un idioma para que este aparezca en la pantalla en nuestro idioma nativo. Aprovechando la tecnología de World Lens, start up que los de Mountain View adquirieron en mayo del año pasado, el sistema emplea la tecnología OCR (reconocimiento óptico de caracteres), con un sistema de escáneres y la realidad aumentada.

Además, gracias al machine learning, una técnica de inteligencia artificial que hace que las máquinas aprendan como los humanos -cuanto más se usa más efectiva es la herramienta- que ya usa el sistema de voz y que hace que la tasa de éxito de esta versión sea del 80%, su utilidad para entender señales urbanas, comprender un menú y, en combinación con la herramienta de voz permitirá a turistas y profesionales romper las barreras de los idiomas.

Translate ya cuenta con 500 millones de usuarios activos, entiende 36 idiomas y realiza cada día más de 1.000 millones de traducciones. Los países donde tiene más presencia son Brasil y México.


21
ene 15

Spartan, la revolución de Microsoft

Noviembre de 2004, la Fundación Mozilla lanza su navegador Firefox con el fin de hacer mella en el dominio absoluto de Internet Explorer y de demostrar a los usuarios que hay formas mucho más rápidas y eficaces de acceder a internet. En aquel mes las cifras daban al programa de Windows un 91% de la cuota de mercado. IE 6 era la personificación de un mercado que se atisbaba importante pero no milmillonario.

Sin embargo, la guerra de guerrillas de Firefox tuvo un resultado inesperado: el lanzamiento de Google de Chrome, un navegador que en poco tiempo superó al de Mozilla y poco después hizo lo propio con Explorer para ser ahora la referencia. Aunque en los últimos tiempos los de Redmond han lanzado actualizaciones y versiones notables de su explorer parece que el daño es irreversible y no encuentran el modo de remontar las cifras por lo que llevan tiempo barajando un cambio drástico.

Y es entonces cuando lo que comenzó como un supuesto nombre en clave de la nueva actualización de Explorer para Windows 10 gana protagonismo hasta convertirse en el nuevo navegador por defecto del sistema operativo llamado a cambiar la imagen anquilosada que tenemos de Microsoft y sus programas.

Aunque según los expertos mantendrá tanto el motor JavaScript (Chakra) como el de renderizado (parece que será Trident y no WebKit como apuntaban algunos rumores) -lo que lo convertiría en una profunda actualización del actual IE- cambiará por completo su imagen y una gran cantidad de funcionalidades… para acercarse a las últimas versiones de Firefox y de Chrome.

No obstante, algunos analistas apuntan a que los posibles problemas que pudieran dar muchos desarrollos web pensados para Internet Explorer podría hacer que Microsoft lanzara por defecto Windows 10 con una versión muy poco remozada de IE y Spartan por defecto de modo que durante los meses de transición los usuarios no tuvieran problemas para el visionado o la interacción con ningún contenido.

Aún así, nosotros nos planteamos que si se mantienen los dos principales pilares de IE (los motores) el problema podría darse con un planteamiento integral a nivel interno de Windows 10 para trabajar con el nuevo navegador. De su ligereza dependerá en buena medida el funcionamiento de toda la plataforma -el navegador es con diferencia la herramienta más empleada por la mayoría de los usuarios- y tener a mano Internet Explorer 11 permitiría una transición más suave para la propia Microsoft.

Hoy mismo Microsft presentará la versión preliminar de Windows 10 y en ella se esperan funcionalidades como Continuum o Cortana (que también estarán en Spartan) y que no sólo debería permitir a Windows hacer frente a otros servicios sino que debería permitir la integración total de todos los programas en un ecosistema multidispositivo.

De momento, sólo se sabe seguro que este nuevo programa será también una aplicación multiplataforma y que llegará a iOS y Android con el fin de acercar a aquellos clientes que abandonaron el universo Microsoft todas las mejoras que los de Redmond han desarrollado en los últimos años. En los próximos días veremos hasta donde llega esta puesta a punto de los de Satya Nadella.


04
ene 15

Centros de datos, Siemens se adelanta a Silicon Valley

La escalada de usuarios de internet y la inminente explosión del internet de las cosas ha provocado todo un dilema. En un mundo que necesita recortar su gasto energético están naciendo por todo el planeta puntos con una demanda eléctrica gigantesca. A día de hoy el 2% del gasto mundial reside en estos centros donde “vive” internet y en tan sólo cinco años, en 2020, sus emisiones superarán a los de la industria aeronáutica.

Ante este panorama -bastante complicado- Siemens se ha puesto manos a la obra junto con Microsoft y FuelCell Energy para desarrollar un sistema de gestión de energía que permita el autoabastecimiento de estos centros. Los pilares del sistema son tres: ser “100% sostenible, garantizar la estabilidad de la red y minimizar la pérdida de información”.

Más allá de un proyecto futurista, ya existe uno con estas características. Convierte en electricidad el biogás de una planta adyacente de aguas residuales. De facto, es el propio centro de datos el que gestiona el funcionamiento de la planta para garantizar el suministro en todas las condiciones y evitar fallos en abastecimiento.

Imagen del centro de datos autosuficiente

Ubicado en la ciudad de Cheyenne, en Wyoming, la instalación cuenta con 200 servidores, está conectada al Centro de Supercomputación de la Universidad del Estado y emplea el metano que se genera en la planta adyacente de gestión de aguas. La electricidad se consigue mediante un proceso electroquímico (sin combustión lo que anula su impacto ambiental) que genera 250 kW de los que 100 se van al propio centro de datos y el resto se quedan en la planta para su correcto funcionamiento.

El reto de los servidores de datos, además del enorme potencial energético que necesitan es que este debe ser estable para evitar las pérdidas de datos. Cualquier subida o bajada de voltaje puede provocar un fallo en el sistema aunque ésta haya durado sólo milisegundos. Y es aquí donde Siemens ha contado con Microsoft para conseguir un software que garantice el cumplimiento del estándar de alta calidad en el suministro energético.

Los de Redmond han perfeccionado el software PLC (Product Lifecycle Management) de Siemens que lleva funcionando de forma estable durante dos décadas y que ha otorgado a todos sus clientes un abastecimiento de alta calidad en entornos críticos. En este tiempo han vendido más de 9 millones de licencias. Su aval más famoso, la NASA lo ha empleado para el diseño y ensamblaje virtual del explorador Curiosity.

Ahora este trío está implementando las mejoras en otros centros como el de la localidad italiana de Ferrera Erbognone donde han conseguido una disponibilidad energética del 99,995% para convertirlo en el más eficiente del mundo, según la clasificación Tier IV.


29
dic 14

2015, nuestras predicciones

Por fin acaba 2014, un año lleno de dispositivos, ciencia y nuevas tecnologías que han dado el espaldarazo a las TICs en la sociedad y que se han convertido en herramientas indispensables en nuestro día a día. Sin embargo, en los más de cuatro años que llevamos compartiendo este espacio hemos aprendido que la tecnología es algo fugaz y cambiante y que cualquier cosa que parezca segura un mes acabará desarrollándose y mejorando en poco tiempo. ¿Cuáles son entonces los retos  y predicciones para este año?

  • Consolidación de algunas redes sociales. Son un servicio -o un producto- y como tales pasan por las mismas etapas que sus equivalentes clásicos (y analógicos). Y después del boom de los grandes hace poco más de un lustro y del crecimiento exponencial en número, veremos como muchas desaparecen -no os preocupéis, hay cientos- y que sólo las más especializadas y las más relevantes sobreviven. Facebook y sus aplicaciones, como Instagram, parece que son las que llevarán la voz cantante. Twitter necesitará hacer algo bien o ponerse en venta. Pinterest tendrá que buscarse un espacio frente a la presión de las grandes y YouTube dará un salto cualitativo con la entrada de música (ya es mucho más que un portal). Las que no estén preparadas para aportarnos algo (en cantidad o de calidad) quedarán condenadas a desaparecer por la saturación que nos causa que haya tantas.
  • Una nueva generación de dispositivos. Y no se trata de los smart watch que se empiezan a ver en las muñecas (y que veremos mucho más por el efecto Apple Watch). Se trata de equipos domésticos inteligentes. De chips en nuestra ropa. De nuevas combinaciones de gadgets ya existentes -como ha ocurrido con los phablets y como pueden hacer Surface y un esperado iPad Pro-. Equipos que unan lo mejor de varios segmentos y que tengan doble faceta. Por un lado saber hacerlo todo bien y ser muy competentes en una sola actividad. Si hasta ahora tener el smartphone nos parecía suficiente, ahora le llega el turno de consolidarse a todos sus periféricos.
  • La esperada mejora de las baterías. Muchos periféricos significan muchas horas con el Bluetooth y el WiFi activados. Y eso significa mucho tiempo “esforzando” la pila del terminal… y muy poca autonomía. Así que los fabricantes ahora se verán obligados a darnos baterías que aguanten sí o sí un día lejos del enchufe tengan o no una manzana en la carcasa. Descargaremos más datos que nunca pero también los enviaremos. Demandaremos más velocidad de transferencia y mejores prestaciones. Baterías de gel y con carga en segundos son las últimas noticias que nos llegan de Japón y Silicon Valley. De su buen hacer también dependerá la industria automotriz.
  • El año del streaming. O, mejor dicho, del internet en todas partes. Más allá de acumular contenidos cada vez trabajaremos con un híbrido nube-soporte físico. Necesitaremos más internet porque descargaremos contenidos en cualquier lugar. Productos como Yomvi han demostrado su viabilidad. El 4G, que “acaba de llegar” se nos ha quedado lento y algunos ya lanzan el 4.5G mientras Ericsson prueba el 5G con unas tasas de transferencia surrealistas. Además, el éxito de Spotify es sólo el primer paso para que Netflix y compañía revolucionen el modo en el que consumimos contenidos multimedia. Un gran reto para las operadoras y para las administraciones.
  • El momento de Microsoft. En un mercado más clásico, será la hora de la verdad para Windows. Los PCs parecen resucitar a costa de las tabletas. Pero, más allá, Windows 10 es la oportunidad para que haya una verdadera plataforma multipantalla. Después de la mala aceptación de Windows 7 y 8 -y lo que le ha supuesto al sistema en su versión móvil- Microsoft dice haber escuchado a los usuarios para crear algo mucho más clásico, intuitivo, vistoso, estable y eficiente. Falta le hacer porque el mercado no suele perdonar tres veces… y porque Chrome empieza a ser más capaz y la tentación OS X nunca se marcha.
  • Una oportunidad para Linux. El software libre también gana adeptos. Sólo necesitan saber venderse y, sobre todo, tener una plataforma móvil sencilla y capaz que sirva de carta de presentación para el gran público. La primera parte es una causa perdida (McCann ya está cogida por Apple) pero la llegada de terminales y tabletas Linux es inminente y, a buen seguro, tendrán su público, por ser de culto, por ser barata y por ser diferente.
¿Vosotros qué creéis que pasará en 2015?