20
feb 14

Silicon Valley, ¿competencia real?

 

Silicon Valley es, probablemente, uno de los lugares más idealizados de este nuevo siglo. Un lugar en el que nacen multinacionales en los garajes, se atrae cerebros de todo el planeta y, bajo el sol de California y a la vera de la espectacular San Francisco, los jóvenes crean servicios y productos que nos hacen la vida más fácil. Todo ello, eso sí, aderezado con el particular espíritu competitivo de la región y una pugna sin cuartel entre los nuevos titanes americanos: Google, Apple, Microsoft, Facebook, seguidos de otros como Hewlett Packard, IBM, Amazon, etc (aunque algunos de ellos no estén físicamente en el valle, mantienen su espíritu… y sus sedes).

 

Sin embargo, si nos damos un paseo por los libros de cuentas de las tres empresas tecnológicas más importantes de Silicon Valley (y, probablemente, del mercado) como ha hecho iPadizate, vemos que parte de la leyenda es sólo una imagen proyectada y muy poco real.

 

Tanto Apple como Google y Microsoft tienen puntos en común en el mercado. Apple y Microsoft los ordenadores (en menor medida software y telefonía). Es cierto que Google tiene sus Chromebook, pero su presencia, de momento, es testimonial. Los de Bill Gates y Google lucharon a brazo partido por los usuarios de internet: navegadores, nube, publicidad, correo electrónico -es aquí donde Apple está “por estar”. Finalmente, Apple y los de Larry Page pugnan por el negocio de los dispositivos móviles -pero casi ni coinciden como fabricantes-, un espacio casi restringido para Microsoft.

 

Todas y cada una de ellas tienen sus puntos fuertes donde consiguen millones de dólares de beneficios en un negocio que parece compartimentalizado y con un pacto de no agresión. El rival, al final, parece venir del otro lado del Pacífico. Sigamos con el estudio de iPadizate y veremos cuáles son los productos y servicios que les hacen ganar más dinero… y a buen seguro nos llevaremos más de una sorpresa.

 

 

Apple, el producto único ya no es el Mac

 

Si algo caracteriza a la empresa de Cupertino es hacer cosas diferentes. Es probable que nunca haya lanzado algo radicalmente nuevo al mercado, pero todo lo hace más sencillo, con mayor calidad, mejor diseño y una fiabilidad a prueba de duda. El regreso de Steve Jobs hizo que los de la manzana se plantearan como revitalizar una empresa que ya no podía vivir de su gran pasado: el Mac no era rival al imperio Windows. Así, los productos que crearon “de la nada” como el iPod, el iPhone y el iPad supusieron su resurrección y, a día de hoy, el pilar sobre el que se cimentan su milmillonarios impuestos.

 

 

Su ecosistema OS X-iOS-iTunes hace que los usuarios de iPhone se decanten por otros equipos Mac cuando renuevan sus equipos. Y si tenemos en cuenta que es el terminal más vendido del mundo, no es un mal negocio. Lejos queda ya (un 13%) la época en la que los ordenadores marcaban el éxito o fracaso de una empresa informática.

 

 

Google, ¿motor de búsquedas o de imprimir dinero?

 

Sergey Brin y Larry Page plantearon Google como un motor de búsquedas hace ya bastante tiempo. Su objetivo era ordenar -como si de una biblioteca se tratase- toda la información de la web en orden de relevancia y con unos filtros a gusto del consumidor. Esto hizo que todo el mundo quisiera anunciarse en la web que lo encontraba todo y el negocio llegó a su punto álgido en 2009 cuando el 97% de sus ingresos provenía de la publicidad. Peligroso depender tanto de una única fuente de ingresos cuando se está en un mercado tan cambiante -y tan rápido-.

 

Por eso empezaron a compartimentalizar sus actividades, unificar su estilo y ver en que mercados podrían entrar. Android fue un freno a los ingresos sin límites de Apple en el mercado móvil (y una forma de evitar que los usuarios buscaran contenidos en internet en otras páginas que no fueran la suya). Incluso se atrevieron con el hardware comprando Motorola Mobility (que ahora han vendido a Lenovo). Por eso aparece un dato algo menos actualizado aunque revelador. En sólo cinco años la empresa ha conseguido que el 38% de sus ingresos vengan de actividades más allá de las búsquedas.

 

 

 

Microsoft, buscando una alternativa al software

 

La empresa de Bill Gates se hizo gigante -y hecho a Apple del mercado- vendiendo licencias de su Windows a todos los fabricantes (la versión original de la estrategia que ahora sigue Google con Android). Su sistema operativo, Office y el software específico para empresas han hecho que, a pesar de que haya alternativas más eficientes en el mercado y de que las ventas de ordenadores caigan en picado, sigan teniendo unos ingresos saneados.

 

Las empresas no se atreven a migrar a otras plataformas y esto hace que más de la mitad de los ingresos vengan de licencias profesionales. Además, las licencias incluidas en los ordenadores que compran los particulares les permiten otro buen pellizco. Sin embargo, la empresa ahora guiada por Satya Nadella es consciente de que necesitan buscar alternativas antes de que el negocio sea móvil por completo (y ya hemos visto antes quiénes dominan esta faceta).

 

Xbox, Surface, accesorios de hardware para ordenadores y las tiendas para estos dispositivos parecen ser las opciones más fiables a día de hoy pero está claro que necesitan un golpe de efecto.

 

 

 

 

En cualquier caso, parece que este pacto de no agresión permite que una domine los equipos móviles, otra se haga con el control de internet y la última de las licencias de software para particulares y empresas. Todo queda en casa… sobre todo si tenemos en cuenta que Hewlett Packard era, hasta hace poco, el primer fabricante mundial de ordenadores e Intel de procesadores. ¿Dónde está entonces la competencia? Sin duda, en Corea (Samsung y LG) y China (Lenovo, Baidu, Alibaba, ZTE, Huawei). Eso sí, sin noticias de Europa.


02
feb 14

Satya Nadella, el elegido

 

Microsoft es una empresa muy poco convencional. De hecho, por su funcionamiento a lo largo de sus 38 años de historia parece más una empresa familiar a este lado del Atlántico que una moderna empresa tecnológica nacida a la vera del Pacífico. En sus cuatro décadas de vida ha tenido sólo dos CEOs y sólo ahora -después de que Steve Ballmer anuncie su marcha- y tras un largo y meditado proceso de selección, su junta directiva y su fundador y principal accionista (Bill Gates no necesita más presentación) han escogido al tercero de la lista.

 

Satya Nadella, el responsable de productos para empresas y el hombre que posicionó a Microsoft en la nube será el encargado de hacer que la firma de Windows deje atrás los ordenadores y se adentre de una vez por todas en el universo móvil. Un reto enorme si tenemos en cuenta el tamaño de sus rivales -Google y Apple son, ahora mismo, mucho más fuertes y están más saneados que la empresa que gestiona el sistema operativo por excelencia-.

 

La decisión, muy meditada, se ha demorado demasiado en el tiempo hasta el punto de que la nueva composición del ejecutivo de Microsoft así como la nueva estructura de la empresa se estaban convirtiendo en un factor de distracción enorme tanto para empleados como para accionistas -los medios hablaban mucho más del relevo que de los nuevos productos y servicios de la empresa-. Si a eso le sumamos que la rumorología dice que Bill Gates podría aprovechar esta transición para abandonar el cargo de presidente del Consejo de Administración, parece que la empresa está lanzada a cambiar por completo desde dentro.

 

 

Apuesta por la cantera

 

Pese a que había varios CEOs de otras empresas -sobre todo Alan Mulally de Ford- que se posicionaban como posibles sustitutos de Ballmer, Microsoft ha apostado por un hombre de la casa que lleva más de dos décadas en la estructura de los de Redmond.

 

Nadella entró en la empresa de Windows en 1992 lo que hace que conozca perfectamente la cultura empresarial del gigante, su estructura y sus planes a medio y largo plazo. Además, el formar parte de la rama “empresarial” de Microsoft hace que sea conocedor de los entresijos de uno de los cotos privados de la casa y uno de los negocios más deseados por Apple y Google: las empresas. BizTalk, Office Small Business y Commerce Service son sus principales logros. Entre sus debes se encuentra su nula experiencia como gestor y que nunca ha destacado como un ejecutivo estrella que haya sido capaz de arrastrar masas dentro o fuera de su empresa (puede que su anonimato también sea algo positivo a la larga).

 

Aunque el reto de este ingeniero electrónico de origen indio es enorme, Microsoft goza de mejor salud que nunca. Es una de las tecnológicas más rentables y sus últimos datos indican un crecimiento sostenido del 3% de su beneficio y del 12% de su facturación. Además, productos como Xbox One o Surface están teniendo una aceptación por encima de lo que esperaba la propia empresa -y los mercados-.

 

Como dijo Ballmer, estos resultados son un arma de doble filo. Los analistas y los inversores ven en la empresa un valor seguro. Un refugio al que no le afecta la economía, el mercado ni casi la competencia. Eso hace que sea un buen lugar para bregarse como CEO pero también que no aceptarán una bajada de rendimiento. De momento, todos (incluido Gates) ven en Nadella la “sangre fresca” que necesita la empresa para regenerarse y volver a ser la líder de Silicon Valley.

 

De momento Nadella tendrá que amortizar la compra de Nokia, un pozo sin fondo para los ingresos de la empresa. Todo un problema si tenemos en cuenta que Google ha decidido deshacerse de Motorola y que los finlandeses nunca han tenido demasiado músculo en Estados Unidos. Aún así, esta empresa se antoja fundamental para el resurgir de Microsoft en el negocio móvil. También habrá que ver que hace con Windows. El sistema operativo supone el 30% de los ingresos y el beneficio de la compañía pero hace tiempo que no tiene gancho entre los clientes que poco a poco abandonan los PCs para migrar a OS X, Linux o, directamente, para trabajar sólo con equipos Android, Chrome o iOS. La apuesta es unificar todo alrededor de la plataforma. Desde las consolas hasta los teléfonos. Todo. Una apuesta arriesgada para cualquiera excepto para quien supo unificar todas las suites de la empresa en la nube, Skydrive. Será interesante ver qué ocurre. Suerte y bienvenido, Nadella.


19
ene 14

Wii U, en caída libre

 

 

Las peores predicciones se quedaban cortas. El viernes Nintendo anunció que rebajaba sus previsiones de ventas para su modelo estrella, Wii U, de 9 millones a 2,8… si las cifras se mantienen de aquí a marzo (algo poco probable debido a los recientes lanzamientos de Xbox One y PS4). Esta cifra supondrá que la empresa nipona pase de un beneficio de 500 millones de euros a unos enormes números rojos de 240 millones. Los inversores y analistas están perplejos porque, ni en el peor de los escenarios se esperaba una cifra tan mala.

 

Una horrible campaña navideña donde la consola de sobremesa de Nintendo no ha tenido opción ante las capacidades (y excelentes campañas de marketing) de sus rivales de Sony y Microsoft ha hecho que mientras que los ingresos de la industria han subido por primera vez en dos años, los de la empresa de Kioto se hayan desplomado.

 

Estados Unidos, el primer mercado mundial, es una buena muestra de lo que ha ocurrido en el negocio. Los ingresos han aumentado un 28%. Las nuevas consolas han disparado la facturación un 50% y han hecho que la previsible bajada de las ventas de videojuegos (un 18% ya que los gamers esperan a que aparezcan los títulos para las nuevas consolas) se hayan enjugado fácilmente. El problema es que al otro lado del Atlántico hasta la Xbox 360 -que lleva cinco años en el mercado- se vende más que la Wii U.

 

En cuanto a juegos, las previsiones de Nintendo tampoco son mejores. De los 38 millones de títulos que esperaban vender han pasado a 19 millones. La única consola con un comportamiento aceptable es la 3DS. Aunque no llegará a los objetivos anuales (1,35 millones vendidas por los 1,8 previstos y 20 millones de juegos por los 26 millones esperados), es la única que está en cifras de dar beneficios a la empresa.

 

Pero, ¿cuál es el motivo para esta caída sin precedentes? A simple vista podría parecer la falta de prestaciones frente a sus rivales pero lo cierto es que la Wii nunca ha estado ni pretendido estar en la liga de las prestaciones. La clave reside en su complejidad. La consola “grande” de Nintendo se caracterizó desde el principio por su sencillez y en la de sus títulos. Sin embargo, su renovación la ha dejado a medio camino entre una tableta y una consola. Demasiado compleja para el usuario de la generación anterior. Demasiado poco para quien busca una tableta “de verdad” o una consola prestacional.

 

Además, la idea de jugar en varias pantallas a la vez no ha resultado atractiva ni para los desarrolladores independientes de juegos ni para los grandes estudios que no han lanzado títulos con el suficiente gasto como para robar clientes de la lista de potenciales de la Xbox o la PlayStation.

 

El caso es que desde su última genialidad, haya por 2007, la empresa ha perdido el 70% de su valor en Bolsa. La empresa parece haberse quedado posicionada en tierra de nadie y Satoru Iwata, su CEO, está obligado a replantear y reestructurar Nintendo si no quiere verla en manos de otro gigante.


05
ene 14

2014, ¿qué podemos esperar?

Comienza un nuevo año y para el sector tecnológico -quizá el que más rápido evoluciona de todos- será el año de la consolidación de ciertas tendencias que llevan acompañándonos desde principios de esta década con la revolución de la movilidad. Os presentamos nuestras doce apuestas para estos doce meses.
  • Tráfico móvil: cada vez tenemos más dispositivos móviles. Cada vez hay más personas en el mundo que acceden a su primer smartphone y tableta. Cada vez son más potentes y cada vez requieren de más tráfico de datos móviles para satisfacer una demanda que se multiplicará con la entrada en enormes regiones de Asia y, en menor medida, África. En los mercados maduros el aumento vendrá por el aumento de la potencia. El último estudio de Ericsson anuncia que el consumo medio mensual por aparato en Estados Unidos superará los 4 GB este mismo año. En Europa no somos tan ávidos -probablemente por el consumo masivo de WiFi más implantado en un continente con mayor densidad de población y más urbanizado- pero pronto superaremos la barrera de los 3 GB al mes. En definitiva: cuanto más potente sea nuestro equipo más querremos hacer con él y más potencia demandaremos… y los fabricantes construirán equipos más potentes. Un bucle que (por ahora) hará crecer exponencialmente la demanda de internet en cualquier lugar y en cualquier momento.
  • Nuevos iDevices: directamente ligado al anterior, Apple se encuentra en un año crucial para sus intereses. 2014 debe ser el año del carpetazo a la larga sombra de su difunto fundador. Es cierto que su concepto de empresa (diseño, sencillez y funcionalidad) seguirá impreso en el ADN de cada equipo. Pero también que es la era de Jonathan Ive, Tim Cook y compañía. Apple está relativamente por encima del mercado y es la única tecnológica capaz de crear tendencias y necesidades dentro y fuera de su mercado. Pero también es cierto que para frenar la escalada de Samsung (su único rival siendo realistas) y seguir creando fans tendrán que ofrecer una gama algo más variada -un premium nunca tiene un catálogo exagerado-. Un iPhone más grande, un reloj inteligente y un centro de ocio multimedia que aproveche el enorme potencial de iTunes y todo el ecosistema (llámese iTV o AppleTV). Sinceramente, después de ver el Mac Pro creemos que no les costará reinventarse sin perder su identidad.
  • Ofensiva Google: dominan casi todos los mercados en los que participan… pero su talón de Aquiles es su enorme dependencia de los fabricantes. ¿Es Android el sistema operativo móvil más extendido gracias al empuje de Samsung o es Samsung el primer fabricante mundial gracias al programa de Google? Esta pregunta se podría formular en casi todos los mercados. Precisamente por eso los de Larry Page comenzarán a potenciar su marca Nexus y centrarán sus esfuerzos en apuntalar productos como los Chromebooks (que poco a poco empiezan a remontar ventas) o las esperadas Google Glasses. En cuanto a servicios, el reto será el de siempre, defragmentar a sus usuarios. Una tarea titánica que les exigirá mano dura con sus socios. Si no lo consiguen, el destino de Google será el mismo que el de Microsoft… esperar a que una nueva start up -que puede que ni aún exista- les acabe comiendo la tostada.
  • Wearables: si hay algo que el espíritu de Apple nos inoculó (y también a la competencia de Silicon Valley) es que lo importante no es lo que hace un dispositivo sino lo que nosotros podemos hacer con un dispositivo. Poco a poco las bandas deportivas (o los propios smartphones), los relojes inteligentes e incluso la ropa inteligente nos acompañarán en nuestro día a día. Es probable que ahora nos parezcan elementos de ciencia ficción con un toque especialimente geek (objetivo para 2014, no usar el término friki) pero, una vez quitada esta patina, estos dispositivos se harán especialmente útiles en el día a día.
  • Imagen y socialización: a los que anunciaron la muerte de Facebook, les anunciamos su enésimo error. Facebook tendrá que reciclarse y adaptarse a las cambiantes demandas de sus miles de millones de usuarios. Lo mismo que Twitter, YouTube (¿alguien duda de que ahora es más una red social que un portal de vídeos?) y cualquier otro producto o servicio tecnológico o no. Todo lo que tiene un componente social tiene éxito porque, por concepto, los humanos somos seres sociales. Especial relevancia tendrá en este ámbito la fotografía y el vídeo. Los dispositivos de más éxito ya no son los que mejores fotos toman o mejor vídeo graban sino los que nos permiten compartirlo en cualquier lugar con quien queramos. De momento, estamos en la era de la socialización.
  • Coches inteligentes: si la tecnología nos permite encender la calefacción o la lavadora con el smartphone, planificar una ruta, comprar entradas de cine y compartirlas con un amigo, ¿por qué no podemos tener coches más inteligentes? Con una industria volcada en la eficiencia energética y la seguridad, el siguiente paso era hibridarse con automóviles que sepan calcular rutas, nos lleven por caminos seguros y nos cuenten todo lo que ocurre en las “tripas” del capó. Las grandes del motor ya trabajan con las empresas más punteras: Toyota con Google, Volkswagen, Honda y FIAT con Apple. Los smartcars están a la vuelta de la esquina
  • Deporte y tecnología: otro plano de nuestra vida cotidiana que ha cambiado drásticamente. Cada vez somos más los que practicamos deporte y cada vez somos más los que nos aprovechamos de la inversión de I+D de las empresas del sector. Desde ropa con materiales innovadores más ligera, resistente y que nos protege (tanto del frío como del calor) hasta dispositivos que nos monitorizan o que nos sirven para compartir nuestros retos y logros deportivos. Una vez más, no tendrán más éxito los mejores sino los más sencillos, eficaces y los que nos toquen la fibra. Ése es el motivo por el que aplicaciones como Nike Plus son las preferidas por millones de usuarios en todo el mundo. La revolución deportiva ya ha llegado.
  • Centros de ocio: parece que la industria del videojuego se ha dado cuenta de que ya no vale con prestaciones. Hace falta “algo más”. Sony (con su PS4) ya ha dado el paso definitivo para vincular todos sus dispositivos y hacer que sea toda una experiencia de ocio. Microsoft va por el mismo camino con la Xbox One. Ahora queda saber cómo Google y Apple intentarán ganar su batalla por el salón: el nuevo campo de guerra y, sin duda, el más suculento.
  • Mismos actores, diferente escenario: todos los mercados devoran sin piedad a los más débiles y, como los ciclos del tecnológico son más rápidos, el proceso se acelera. La última en caer fue Nokia en manos de una Microsoft que sigue viviendo del pasado y que se aferra desesperadamente a un mercado que aún la respeta. No tardará mucho en caer BlackBerry. Dos mitos hasta hace poco intocables que no se han reciclado. Lo mismo le ocurrió a Motorola y le ocurrirán a todos aquellos que no apuesten por ser diferentes. ¿Cuál será el siguiente? Parece que será un año tranquilo -excepto en Waterloo- pero nunca se sabe cuál puede ser el nuevo golpe de efecto al otro lado del Atlántico (aquí ya no queda mucho por hacer).
  • Ciudades inteligentes: aunque para muchos este concepto sea una ciudad como la que aparecía en “Los supersónicos”, ciudad inteligente es la que consume menos energía, la que dispone de mejores servicios y la que está conectada a sus ciudadanos. Poco a poco, con la implantación de mejores redes y de mejores dispositivos en nuestro día a día se multiplican los servicios inteligentes. El internet de las cosas, tan futurista, lleva tiempo con nosotros y, lo más inteligente de todo, es que ni siquiera nos damos cuenta de lo fácil que son ahora algunas cosas.
  • Educación: que nuestros niños no tengan que llevar 15 kilos de papel y plástico sobre su espalda es todo un avance. Que sepan manejar dispositivos electrónicos y acceder (supervisados) a información es otro paso. Los países donde los más pequeños tienen la posibilidad de aprender a utilizar tecnologías de la información es aquella donde más rápido aprenden y se educan -no tienen que centrarse en memorizar-. Después de la fanfarria de un ordenador por alumno de hace unos años, parece que los padres se han dado cuenta de que la inversión tecnológica (una pena que aquí tenga que ser privada) es una opción que potenciará las posibilidades de los niños. Una delicia que en algunas zonas del mundo se empieza a convertir en aulas inteligentes.
  • Era no tan postPC: sin duda es la era de la movilidad y las cifras de ventas (sobre todo de ordenadores) lo demuestran. Sin embargo, también es la era en la que los fabricantes pueden centrarse en hacer mejores dispositivos ya que saben que quien se decante por un ordenador lo hará, muchas veces, buscando lo mejor -para lo básico una tableta es más que suficiente-. Para los que hayan perdido la fe les recomendamos las últimas creaciones del fabricante que mató al ordenador, Apple. El Mac Pro es la novena sinfonía de Beethoven. Los MacBook son una maravilla del diseño y la funcionalidad… y este año le toca al iMac. Ponga un ordenador en su vida. Lo agradecerá.

20
dic 13

Smartphones, los mejores para regalar

 

Diciembre es el mes del año en el que más teléfonos se venden. Libres o con contratos de permanencia (la opción menos recomendada por su sobreprecio), los grandes fabricantes hacen su agosto con Papá Noel, Olentzero y compañía. Así, después de analizar las mejores tabletas para la lista de regalos navideña os proponemos los smartphones que no pueden faltar debajo del árbol.

 

 

  • iPhone 5S, el deseado: todos los medios hablan del enorme éxito de Android en nuestro país (uno de los que mayor implantación tiene de este sistema operativo). Sin embargo, mes tras mes, las encuestas de satisfacción y las ventas denotan que el teléfono más deseado (y vendido) es un iPhone. Su alto valor de reventa, su buen funcionamiento, un sistema operativo tremendamente fluido y estable, su seguridad y su oferta de aplicaciones son sus bazas para justificar su precio. Su procesador A7 trabaja de maravilla con su coprocesador gráfico. Su batería nos proporciona más autonomía que nunca (su talón de Aquiles frente a la competencia) y todo ello con una pantalla que sigue siendo la referencia. Es cierto que existe una versión más accesible (y colorista), el iPhone 5C, pero, metidos en gastos, es nuestra recomendación. A pesar de su 699€ de tarifa y la dificultad de encontrarlo a un precio razonable con las operadoras. Su vida útil lo justifica.
  • EL Android: que el artículo esté con mayúsculas no es una errata. El terminal del que vamos a hablar ahora es EL Android. Nacido de las cocinas de LG a medida de las necesidades de Google, el Nexus 5 es, sin duda, el mejor terminal de esta plataforma hasta la fecha. Quizá no sea el más potente -en eso le gana el mastodóntico Galaxy S4- pero el desarrollo solidario entre sistema operativo y hardware hacen que, por primera vez, un Android se pueda acercar al iPhone (las cifras de hardware no lo son todo, el funcionamiento es mucho más que eso). Su otro punto fuerte es el precio. Sus ¡349€! de tarifa lo convierten en el terminal con mejor relación calidad-precio del mercado… y ha provocado la cólera de sus colegas de plataforma que acusan a los de Mountain View de vender por debajo del precio de fabricación. En cualquier caso, si nos decantamos por éste lo mejor es que nos demos prisa y lo dejemos, con suerte, para la noche de Reyes.
  • La opción china: para los que el precio sea el principal punto de partida a la hora de escoger el terminal, Huawei es la mejor opción. El Ascend P6 es un dispositivo con un hardware sobresaliente en todos los sentidos (pantalla de 4,7 pulgadas, procesador a 1,5 GHz, cámara de 8 Mpx) y una interfaz Android diferenciada del resto de fabricantes del mercado. Además, aunque los orientales han introducido bastantes programas, el entorno creado por Google trabaja de un modo óptimo. Su autonomía es de las mejores del mercado y, aunque libre marca un precio de 449€, dependiendo de la tarifa se puede conseguir incluso gratis. Un aviso para sibaritas, los acabados del terminal no son los mejores. En algo va el precio.
  • El acceso a Windows: para los que prefieran tener un ecosistema cerrado a partir de su PC, la recomendación, como con las tabletas, será un terminal con Windows Phone. Aunque son varios los fabricantes que trabajan con el sistema operativo de Microsoft, nos parece que Nokia es el que mejor lo hace. Los acabados son sobresalientes. El hardware es notable desde las versiones de acceso y la fluidez con la que han construido todo alrededor del programa es tan buena como la de un Nexus. Nuestra propuesta en este caso es un terminal medio, el Lumia 625. Se trata de un terminal 4G con una pantalla IPS de 4,7 pulgadas con una resolución sobresaliente y una sensibilidad al tacto excepcional. Su cámara, a pesar de sus 5 Mpx, es mucho más que solvente (ni se nos ocurriría barajar que no fuera así con los finlandeses) y su procesador Qualcomm de doble núcleo a 1,2 GHz mueve Windows 8 fácilmente. Recomendable, sobre todo por sus 219€ de precio libre.
  • Galaxy Note, la gran baza de Samsung: el Galaxy S4 ha sido, hasta la fecha, el único terminal que ha conseguido desbancar un trimestre al iPhone de la lista de más vendidos. Sorprendente si tenemos en cuenta que, aunque Samsung suele jugar con la baza del precio, su coste es idéntico al de la manzana. Sin embargo, para nosotros, el mejor terminal del interminable catálogo de los coreanos es, sin duda, el Galaxy Note 3. Es cierto que es gigantesco (sus 5,7 pulgadas no lo hacen aconsejable para los amantes del minimalismo) pero también que sus materiales han mejorado muchísimo desde las versiones anteriores, que es mucho más fino y que funciona mucho mejor que cualquier otro Galaxy. El motivo es sencillo. Sabedores de que la batalla con el iPhone está casi perdida (vender más en el computo global no significa que el buque insignia sea el más vendido) los coreanos se centraron en crear un terminal diferente. Y lo han conseguido con creces. Las posibilidades de su Stylus son sorprendentes. Su cerebro es un quad core a 2,3 GHz que hace que todas las aplicaciones vuelen. Es completamente útil tanto para trabajar como para el ocio y, probablemente, haga que no necesitemos una tableta. Excelente opción a pesar de su precio de 699€. Es fácil encontrar ofertas en internet.
  • La alternativa coreana: ¿y si queremos un equipo diferente y que funcione perfectamente bien sin gastarnos tanto? Como probablemente el Nexus 5 no lo podáis conseguir para la mañana del 25, se nos ocurre que compréis la alternativa de marca. El LG G2 es “el otro coreano”. Con un diseño que recuerda al iPhone 3GS y casi sin marco, es puro estilo. Además, en su interior trabaja un hardware de primera que “mueve” Android como casi ningún otro terminal. Menos visto y más barato (aunque marque un precio de 549€ ahora mismo hay promociones excelentes en la web de LG y en distribuidoras como The Phone House que lo dejan libre mucho más barato) que otros terminales, es una alternativa perfecta para quien quiera un dispositivo resistente y totalmente orientado al ocio. Además, sus accesorios son más baratos que los de otros modelos de la competencia.
  • Smartphone ibérico: en el desierto tecnológico que supone el Estado hay algún fabricante que merece la pena. El otrora constructor de eReaders y tabletas se atreve ahora con los smartphones. Su mejor propuesta (sobre todo por los 199,90€ de precio libre) es el Aquaris 5HD. Con una pantalla IPS HD (no Full HD) de 5 pulgadas, es un terminal fino y no demasiado pesado (170 gramos) que cuenta con sonido Dolby (ideal para los que van con los auriculares puestos todo el día). Uno de sus puntos fuertes es que admite dos terminales SIM a la vez aunque sean de distintas operadoras. Su procesador de cuatro núcleos a 1,2 GHz se defiende bien sea cual sea la exigencia a la que sometamos al equipos, cuenta con 1 GB de RAM y su cámara es de 8 Mpx. Excelente por ese precio.
  • El indestructible: si queremos garantizar nuestra inversión sea cual sea el uso que le demos al terminal, la mejor opción es el autodenominado “mejor smartphone”: el Xperia Z1 de Sony. Con pantalla TRILUMINOS de 5 pulgadas y resolución Full HD, 14 horas de autonomía, procesador quad core a 2,2 GHz y cámara de 20,7 Mpx, este odenador es resistente al agua, al polvo, está recubierto de Gorilla Glass y cuenta con más software multimedia que ningún otro terminal del mercado. Cada uno de sus gramos vale hasta el último euro de los 699€ que marca la web (hay ofertas suculentas en Fnac, por ejemplo). Por cierto, como buen Sony, tiene un diseño espectacular. Recomendable para los que el smartphone es una herramienta y no un fin.