Nokia, retorno en 2016

La desaparición de Nokia como fabricante de teléfonos móviles como resultado de la venta de esta división de la multinacional finesa a Microsoft fue una de las peores noticias para la economía continental en 2013. La empresa, una de las mayores fuerzas tractoras del sector tecnológico en la Unión Europea y antaño primer fabricante mundial de teléfonos se replegaba y en su acuerdo de venta y cesión de algunas de sus marcas (Lumia, por ejemplo) dejaba acuerdos poco conocidos para el público como que a partir del último trimestre de 2016 podría volver a lanzar modelos bajo su enseña.

Sabedora del error que fue no potenciar su propia plataforma o apostar por el caballo ganador -el acuerdo con Microsoft fue una mezcla entre intentar diferenciarse y buscar un aliado alternativo- ahora parece que en la sede de Espoo tienen claro cuál deber ser su compañero de camino para reflotar una empresa con una respetable cantidad de adeptos y el ganado prurito de saber hacer bien las cosas.

Nokia Technologies, la división más pequeña de la compañía y que controla más de 10.000 patentes móviles, será la encargada de preparar el catálogo de modelos que debería ser presentado a finales del próximo año y debería llegar a las tiendas a principios de 2017. Parece ser que su experiencia desarrollando aplicaciones para Android como ZLauncher y el tablet N1 cedido a terceros y que se comercializa en Asia indica hacia dónde podría ir el futuro de la gama finesa.

Pero los rumores apuntan a que Nokia Technologies no se conformaría solo con el lanzamiento de equipos móviles como smartphones y tabletas sino que estaría trabajando en la creación de un ecosistema mucho más completo entre los que se incluirían periféricos de realidad virtual. Sin duda, la experiencia de la empresa en estos sectores así como la excepcional acogida que tuvo el prototipo C1 -lanzado por simpatizantes de la compañía- dan buena cuenta de la expectación que levanta este retorno.

Compra Alcatel-Lucent por 15.600 millones

Pero hasta que se haga realidad esta posibilidad, Nokia sigue inmersa en diferentes movimientos dentro del mercado de redes para seguir ganando volumen y una posición de privilegio frente a gigantes como Huawei o Ericsson.

El último, en la línea del proceso de concentración que está viviendo el negocio, ha sido la compra de Alcatel-Lucente por 15.600 millones de euros. La operación, la mayor del sector en más de una década, se llevará a cabo mediante el canje de acciones, de modo que los accionistas de la empresa gala recibirán 0,55 títulos de la nueva empresa por cada uno de la antigua. Nokia se queda con el 66,5% del nuevo gigante mientras que Alcatel-Lucent será titular del 33,5% restante.

Desde la venta de su división móvil a Microsoft las acciones de los lapones se han disparado y su negocio de redes ha alcanzado el pico de facturación de 11.200 millones durante el último año lo que les ha permitido acercarse a Ericsson, principal protagonista del mercado europeo y mundial y, gracias a esta fusión, poder superar a Huawei que el año pasado creció más de un 19% y facturó 29.000 millones de euros gracias a su enorme implantación en Asia y América.

El nuevo gigante, que ahorrará en 2019 unos 900 millones de euros en costes a sus dos socios, tendrá 114.000 empleados y conseguirá una facturación conjunta de 26.000 millones de euros. Nokia Corporation -como se llamará- tendrá su sede en Finlandia aunque mantendrá una fuerte presencia en Francia.

Centrada en las redes de telecomunicaciones y con el negocio de venta de software para empresas a pleno rendimiento, la empresa se ha convertido en una de la más interesantes para los inversores debido a los acertados movimientos que lleva realizando en los últimos tiempos. El siguiente parece que será la venta de su división de mapas Here que ya tiene varios pretendientes en forma de fondos de inversión o empresas más conocidas como Apple (que busca consolidar su aplicación Maps como alternativa a la de Google) o Facebook.

Microsoft, evolución al hardware

Hace tan solo una década Microsoft era el actor principal del universo informático. Su sistema operativo, Windows, era la referencia absoluta en los ordenadores de medio mundo y eso le permitía controlar internet a través de su Explorer y casi cualquier negocio tecnológico. Su mundo (el mundo tecnológico en general), sin embargo, se sacudió con la explosión de los smartphones, la computación en la nube y las tabletas.

Buen ejemplo de ello es la carta que Bill Gates ha enviado a sus empleados para celebrar las cuatro décadas de la compañía. “Vivimos en un mundo multiplataforma” reza el fundador y máximo accionista de la empresa de Redmond. Y eso ha hecho que los de Windows y Office se hayan tenido que adaptar para asegurarse la supervivencia. Primero Steve Ballmer apostó por el hardware y ahora Satya Nadella se ha decantado por los servicios y su Drive.

Vayamos por partes. Microsoft ya no es solo un proveedor de software para terceros fabricantes de dispositivos. La compra de Nokia (muy polémica por cómo se fue desarrollando) le ha otorgado a la empresa una enorme presencia en el mercado móvil -sobre todo en los modelos de gama media y los mercados en desarrollo. Sus pizarras inteligentes están presentes en casi todos los centros de reuniones relevantes. HoloLens se antojan como una de las pocas propuestas realistas de realidad virtual (aplicado tanto al ocio como al mundo profesional) y, Xbox, sigue cosechando éxitos a pesar de la feroz competencia de la PlayStation de Sony.

Pero esto no es todo. Sus históricos grandes aliados -Hewlett Packard, Dell, Lenovo, Acer y compañía- son ahora también sus competidores gracias al gran éxito de Surface. Lo que empezó siendo una respuesta al iPad ha acabado convirtiéndose en un portátil híbrido de gran capacidad. Tanto que si bien su primera versión no fue especialmente exitosa, la segunda se ganó millones de adeptos entre los profesionales y la tercera está batiendo récords de reservas en su versión “doméstica”.

Y, aunque la piedra angular de todo esto sigue siendo Windows, que promete ser el primer sistema operativo completamente funcional y compatible entre las cinco pantallas (smartphone, tableta, ordenador, consola y televisión) la clave de su éxito reside y residirá en el concepto global que Microsoft ha adquirido respecto a su completo software y su potentísimo hardware.

Surface 3 será la guinda a la costosa estructura (por tiempo, recursos y esfuerzo) que Microsoft puso en marcha cuando decidió reciclarse. Esta familia híbrida supone ya el 4% de los ingresos de la multinacional y aunque todavía no reporta beneficios al nivel de su otro gran éxito, la Xbox, lejos quedan las pérdidas que le ocasionaron las primeras versiones. Las cifras son geniales: más de 1.000 millones de facturación y un incremento de ventas del 24%. De seguir la tendencia así pronto será un actor muy relevante en el negocio de los ultraportátiles y las tabletas.

Más difícil será recuperar el terreno perdido entre los teléfonos inteligentes. Aunque los Lumia han vuelto a repuntar en ventas un 28% los 243 millones que le costó a los de Redmond integrar a los fineses en su estructura y los 7.000 millones de dólares de la operación dejan muy muy lejos los números negros. Además, la explosión de los terminales asiáticos de gama media y el inquebrantable éxito del iPhone sea cual sea su precio y su capacidad dejan cada vez menos margen para sus rivales.

Aún así hay espacio para la esperanza. La Xbox, que comenzó siendo un enorme agujero negro para los beneficios de la compañía es ahora la piedra angular sobre la que Microsoft sustenta toda su oferta de ocio y sobre la que consigue demostrar su capacidad de construir dispositivos sobresalientes. Parece que el futuro de la empresa, gracias a su migración, está asegurado unas cuantas décadas más.

Lumia y Leap, Microsoft y BlackBerry quieren su espacio

Si echamos la vista de nuevo a 2014 veremos que en todo el mundo se vendieron más de 1.200 millones de smartphones pero que “poco más” de 400 millones fueron gama alta. Esto significa que hay un enorme mercado para terminales de gama media y acceso en el que, aunque el negocio no es tan lucrativo, muchos fabricantes encuentran su sustento.

A pesar de la célebre ausencia de los fabricantes chinos en el MWC (probablemente cuando se enfrentan cuerpo a cuerpo con novedades de Samsung, LG, Sony y compañía es cuando se ve dónde está el secreto de su precio tan competitivo) la cita de Barcelona nos ha traído novedades de dos plataformas alternativas a las dominantes iOS y Android.

Lumia 640 y Lumia 640 XL

Aunque Microsoft se ha guardado sus terminales premium para un Windows 10 for Phones, la feria ha tenido dos terminales realmente interesantes: los Lumia 640 y 640 XL. Terminales de gama media con una hardware muy logrado, un rendimiento notable, una imagen diferenciada y un precio muy razonable.

Estos Lumia no engañan a nadie. Van dirigidos a un público que quiere un smartphone con posibilidades, fiable, estable, con buen rendimiento y buen precio sin caer en los precios de los premium ni en las calidades chinas. En definitiva: clientes jóvenes a los que le importa más lo que hacen con el smartphone que el propio smartphone. Además, en un negocio lleno de imitadores e imitaciones, emplear sin complejos el plástico y el colorido es, para nosotros, un plus.

Bien escalados en potencia, tamaño y prestaciones, el 640 básico con conectividad 3G cuesta 140€ y su versión LTE 160€ (¿si mi operadora no tiene 4G o en mi zona casi no hay cobertura 4G por qué pagar más por ella?). Además, respecto al software, todos los terminales vienen con una suscripción de un año a Office 365 para ver todo el potencial de la suite en cualquier plataforma y serán compatibles con Windows 10 y estarán optimizados para sus aplicaciones y para el esperado Project Spartan.

Respecto al hardware, cuentan con baterías de 2.500 y 3.000 mAh (el XL), 1 GB de RAM y un procesador quad core Qualcomm Snapdragon a 1,2 GHz. Componentes que garantizan velocidad y autonomía a partes iguales gracias al desarrollo solidario de software y hardware. Físicamente la diferencia más evidente reside en el tamaño. Mientras que el 640 cuenta con una diagonal de 5 pulgadas el XL es todo un phablet de 5,7, ambos con resolución 1.080p.

En rendimiento la diferencia se centra, sobre todo, en la cámara. Mientras que el hermano pequeño cuenta con una óptica Carl Zeiss de 8 Mp, el mayor se va a los 13. Ambas incorporan flash LED y tecnología para realizar vídeo llamadas vía Skype directamente. Por último, los dos podrán configurarse con sistema DualSIM.

La apuesta de BlackBerry

Durante 2015 BlackBerry ha prometido cuatro terminales de todas las gamas para revitalizar su cuota de mercado. El “último Mohicano” del mercado móvil -sigue siendo uno de los pocos independientes desde el nacimiento del negocio- se ha volcado en demostrar la utilidad del entorno BlackBerry 10 en todo tipo de equipos y el Leap es su mejor ejemplo.

Destaca por su pantalla táctil (parecía que los teclados Qwerty iban a ser el rasgo identificador en los siguientes lanzamientos de los canadienses) y, como siempre, por sus excepcionales acabados. Con pantalla de 5 pulgadas y resolución de 720p -excesivamente baja para un equipo de 275 dólares- trabaja con un chip dual core de Qualcomm y cuenta con conectividad LTE.

Cuenta con 2 GB de RAM y 16 de almacenamiento ampliable así como con dos cámaras de 8 y 2 Mp (trasera y frontal) y una batería de 2.800 mAh que nos prometen una enorme garantía de 25 horas. Todo ello redunda en un peso de 170 gramos. Bastante para sus especificaciones.

¿Qué aporta este teléfono para hacer frente a la enorme oferta de terminales Android mucho mejor equipados y más baratos? Seguridad y estabilidad de su sistema operativo. Una dura herramienta de trabajo para los que no quieren que su smartphone tenga una vertiente de ocio. El único problema que le vemos es Windows 10 que ofrece lo mismo por mucho menos dinero y con la garantía de fabricación de Nokia. Será curioso saber si tendrá éxito más allá de los mercados emergentes.

Tabletas, ¿cuáles son las referencias?

El mercado de las tabletas ha demostrado comportarse -a pesar de las primeras previsiones- de un modo muy diferente al de los smartphones. Su condición de equipos más potentes (y su excepcional capacidad para mezclar ocio y trabajo) ha hecho que la tasa de renovación de los dispositivos sea más baja que la de sus hermanos móviles. Además, pese al buen inicio de las ventas de los equipos más modestos, la eclosión de los phablets ha hecho que los compradores de tabletas se decanten por los equipos de mayor tamaño y más potencia. Los premium. Precisamente por eso (y cuando se acerca la fecha de renovación de la mayoría de los modelos en catálogo) os presentamos las mejores de 2014 que, dentro de poco rebajarán considerablemente sus precios para dejar paso a las versiones “remozadas” para este 2015. Una buena oportunidad para hacerse con uno de estos tops a muy buen precio.

  • iPad Air 2. Sin duda, y por mucho que le pese a la competencia, la referencia. Si el iPad Air puso tierra de por medio con los Nexus y Galaxy Note (y Tab) el Air 2 consiguió ser más delgado, ligero, rápido (gracias a su procesador de tres núcleos que rinde mucho más de lo esperado), potente -2 GB de RAM son mucho para mover un entorno tan ligero como iOS 8- y eficiente. Su pérdida de dimensiones no ha afectado en nada a su notable autonomía. Sigue siendo la que más aplicaciones dedicadas tiene, la más capaz para jugar y la más equilibrada. Por eso, a pesar de ser de las más caras es la más vendida. Una apuesta segura que gracias a la política de actualizaciones de Apple durará 3-4 años a un nivel de rendimiento óptimo.

  • Nexus 9. El equivalente Android al iPad. Una tableta pensada por Google para su sistema operativo más avanzado. HTC se encarga de poner los recursos técnicos. Un panel excepcional con una resolución de 2048×1536 en un formato de 8,9 pulgadas. Sus altavoces BoomSound son los mejores de su categoría y su hibridación con el sistema operativo marca la diferencia. Su diseño no es tan refinado como el del iPad pero está entre los mejores del mercado y su relación calidad-precio la convierte en la referencia. La versión con 16GB de capacidad y WiFi cuesta 389€ y la de 32GB y LTE no pasa de 589€. Y todo eso con un procesador Tegra K1 a 2,3 GHz y una GPU Kepler de 192 núcleos.

  • Surface Pro 3. La más especial de todas las que aparecen en esta lista. Tenemos que creernos que es un tablet aunque la propia Microsoft la compare con el MacBook Air. Su excepcional hardware permite trabajar con todo tipo de aplicaciones Windows, desde Photoshop hasta Illustrator o la suite Office. Eso la hace mucho más capaz (y cara) que las demás y la acerca al universo de los ultrabooks. Una muy buena opción para el que no se decanta, quiere un equipo potente y duradero, el dinero no es problema y quiere explotar todas las capacidades de Windows.

  • Nokia N1. Competidora directa con el iPad Mini 3 por tamaño (aunque tiene 7,9 pulgadas) y precio, sorprende por ser un equipo con Android Lollipop construido con Intel (¿No había sido Nokia comprada por Microsoft?, ¿No era Intel el gran aliado de Microsoft para frenar a Google Android?) Buen diseño, excepcional construcción, panel sobresaliente, un hardware notable y un rendimiento muy superior a lo que se espera de un equipo de 250€. Sólo fallan sus altavoces y la falta de flash para la cámara posterior -sería demasiado-.

  • Galaxy Tab S. Sobre el papel supera varias prestaciones del iPad Air 2 (como su procesador octacore y sus 3 GB de RAM) y a la hora de ir a pagar es unos 100€ más barato. Además, está disponible en más configuraciones de tamaño, potencia y conectividad. Su panel es una delicia pero, una vez más, le penan sus acabados -imperdonables para un premium de este precio- y la existencia de alternativas dentro del universo Android que gestionan igual de bien Lollipop. A pesar de eso, es una compra excelente que nos muestra lo mejor del universo Android en versión Samsung.

¿Con cuál os quedáis?

N1, ¿el as en la manga de Nokia?

Hace dos días que Nokia desveló el contenido de esa misteriosa caja negra. Desde que se comenzó a fraguar la alianza entre el gigante tecnológico lapón y Microsoft hemos seguido con mucho interés y bastantes decepciones el devenir de los europeos. Sobre todo cuando los estadounidenses confirmaron el fin de Nokia como marca comercial de smartphones en favor de Microsoft Lumia.

Desde el principio los gestores nórdicos dejaron claro que “tan sólo” se deshacían de su división de dispositivos móviles y que mantendría viva la marca para el gran público. Muchos apostamos a que tan sólo sería mediante la explotación por parte de los de Redmond de un nombre “legendario” en este mercado para tener un buen prurito en sus ventas de telefonía móvil menos avanzada, no obstante, todo esto parece haber dado un giro inesperado esta semana. ¿O no es así?

Un dispositivo que podemos comprar

 

 

Esa forma de mantenerse viva no es otra que construyendo un tablet Android que podamos comprar. Un dispositivo construido mano a mano con Intel -que se ha encargado de buena parte del desarrollo del tablet- y que ha resultado en un equipo muy atractivo (sobre todo por su precio, 250 euros).

En la presentación el aire a iPad Mini era innegable. Una diagonal de 7,9 pulgadas, un diseño unibody de aluminio para ganar empaque y un objetivo claro: el MiPad de Xiaomi sólo que con ciertos matices que lo diferencian claramente de su rival asiático.

El N1 dispone de un panel IPS con una resolución de 2.048×1.536 y una proporción 4:3 y protección Gorilla Glass. Parece que los acabados y una imagen sobresaliente siguen siendo una condición sine qua non cada vez que los fineses lanzan algo a las tiendas.

De perfil destaca por su contenido grosor de 6,9 milímetros que -teniendo en cuenta el aluminio- nos anuncia un peso bastante bajo: 318 gramos. Nada mal si tenemos en cuenta que han incluido una batería de 5.300 mAh que debería bastar para mantenernos lejos del enchufe al menos durante un día de uso intensivo.

En su interior trabaja un chip Intel Atom Z3580 con cuatro núcleos a 2,4 GHz y 2 GB de RAM con una memoria interna de 32 GB. Una especificaciones sobresalientes si tenemos en cuenta el precio del conjunto. Además, la arquitectura del chip es de 64 bits (lo que empezó siendo una “locura” de Apple parece haberse convertido en tendencia) y la GPU es una tarjeta PowerVR 6430. Más que suficiente para mover juegos y contenidos multimedia Android con total soltura.

Para los más ávidos de novedades, en la parte inferior se encuentra un conector para carga y datos reversible. ¿Apple les ha cedido el lightning? No, se trata del conector Type-C de última generación que hace que los USB sean mucho más sencillos de utilizar y que tengan una vida útil bastante más prolongada. Las aperturas a los lados del conector son dos altavoces de 0,5w. Aquí sí podían haber hecho algo mejor… pero seguimos remitiéndonos al precio.

En cuanto a las cámaras, todo más que bien: una de 8 y otra de 5 Mp capaces de grabar (las dos) vídeo con una resolución de 1080p… aunque no tienen flash. Habrá que esperar a tener la tableta en nuestras manos para hablar mejor de las lentes, aunque tratándose de un producto Nokia, hay asegurada una calidad mínima.

Por si esto fuera poco, la tableta incorpora, sobre Android 5.0 el lanzador de aplicaciones Z Launcher que entiende nuestros gestos. Aunque ya está disponible en Google Play para teléfonos Android, esta versión es exclusiva de Nokia y nos prometen que marcará la diferencia con la competencia.

De momento, desde ayer se comercializa en China y pronto llegará a Rusia y otros mercados europeos que todavía no han especificado. A buen seguro, si se animan a llevarlo “por el mundo” resucitará y mucho esta legendaria enseña.

https://www.youtube.com/watch?v=IwJmthxJV5Q